Black Panther y sus personajes no son propiedad mía sino de Marvel y Disney, lo único de mi intelecto es el desarrollo de historia aquí presentada.
Prompt: Imagina descubrir que tu peor enemigo estaba tan desconsolado que le pidió a una bruja que le quitara el corazón. Y tú logras sobornar a esa bruja para que te lo venda en el mercado negro pensando que es la manera perfecta de arruinarlo, sólo para descubrir que eres la causa de la angustia inicial.
Este prompt fue tomado del usuario de Twitter, Fran, galacticidiots. Todos los créditos correspondientes.
Quitarse el corazón, de manera literal o figurada, parecía ser una de las cosas más doloras del mundo.
Siempre que escuchaba la expresión de "esa persona no tiene corazón" Shuri la relacionaba con alguien de personalidad fría, con nulos sentimientos, que simplemente le diese igual lo que ocurriera con las personas de su alrededor. Así que, mientras más repetía el video de M´Baku, más se inquietaba, Namor podría ser cualquier cosa, pero él amaba a su pueblo; todo lo que le había hecho -justificado o no- lo hizo para protegerlos.
Era imposible que él tuviese un deseo de quitarse aquel sentimiento que le daba los más valiosos motivos para ser el Dios Rey que todo su pueblo adoraba. No tenía lógica. Mientras más le daba vueltas al asunto menos entendía ¿Cómo se atrevió a hacerlo? ¿Cómo pensaba que eso le beneficiaría de alguna forma? Algo en su mente le punzó y le hizo vivir un incómodo deja-vu:
~El "cómo" no es tan importante como el "porqué" ~
Ignoró las voces de quienes habían pronunciado aquello y decidió concentrarse en el contenido de la frase.
¿Porqué?
¿Por qué hizo eso?
Su mente cansada y algo paranoica empezó a correr rápidamente:
¿Por qué lo hizo? Quitarse el corazón era algo peligroso, por no decir desalmado. El haber tomado aquella decisión, debió de ser porque estaba realmente desesperado. ¿Y por qué estaba desesperado? Shuri comenzó a ver sus opciones, pero todas llegaban a lo mismo: sí él era una especie de Dios, y aun así estaba tomando medidas tan drásticas, significaba que se estaba preparando para algo grande, una catástrofe, una guerra mucho peor que la que tuvo en Wakanda.
"Una guerra que necesita que él no tenga sentimientos que lo hagan dudar, para que pueda tomar las mejores decisiones posibles". Concluyó en su mente Killmonger.
Ella sudó frío, Namor estaba haciendo justo lo opuesto a lo que ella hizo, pero ¿Enserio quitándose el corazón podría dejar de tener sentimientos? Los sentimientos eran mucho más complejos que un solo órgano interno. Los sentimientos eran recuerdos, memorias mecánicas, incluso hormonas. Lavarle el cerebro a alguien no era tan fácil, de ser así Lobo Blanco no hubiese sufrido las torturas que sufrió para convertirse de lleno en el Soldado del Invierno.
—Shuri tienes que regresar a Wakanda —Ordenó M´Baku en un segundo mensaje. Para ese punto Nakia también estaba en silencio ideando sus propias conjeturas, y ambas parecieron sorprenderse al ver de nuevo el rostro del gran hombre. —Este movimiento que nuestro "aliado" hizo, alteró a todos los ancianos. Temen que haya un ataque. —Un escalofrío corrió por su espalda, justo la noche anterior se había propuesto no regresar.
—Nakia, sé que no tengo poder sobre ti, pero como Wakandiana, te pido por favor que investigues todo lo que puedas sobre él, La Habana está mucho más cerca de Haití que de Wakanda, seguramente podrás descubrir algo en menor tiempo que nosotros. —La mujer se tensó.
Shuri la miró y entonces entendió que M´Baku no sabía nada de Toussaint y ese secreto se tenía que quedar así por varios años más hasta que él estuviese listo para reclamar el trono. Era difícil, y más cuando eso significaba que Nakia tuviese que hacer misiones sola, dejando a su hijo al cuidado de las maestras de la escuela en donde asistía. Sin saber el peligro a lo que se enfrentaría, y con la posibilidad, baja, pero posibilidad, al fin y al cabo, de ya no volver a ver más a su único hijo.
—No vayas —Soltó Shuri cuando la imagen de M´Baku desapareció de sus perlas. —No es necesario que investigues todavía, aún tenemos tiempo, quédate con Toussaint, nosotros podremos investigar por nuestro lado.
Nakia parecía absorta en sus pensamientos, seguramente analizando los pros y los contras de tomar una nueva misión.
—Tal vez pueda hacerlo, tomar un avión comercial de Puerto Príncipe a La Habana me toma menos de dos horas. Si hago todo rápido, podría tardarme sólo un fin de semana.
—No me gustaría que te expusieras. —Agregó Shuri, aunque sabía que era inútil, Nakia tenía ese brillo en los ojos que decía que ya había aceptado la misión.
—¿Por qué se tendría que exponer?
Una tercera voz las sacó de su ensoñación, era Toussaint, con el uniforme de la escuela, listo para partir a clases.
—Porque ayer me desvelé cuidando a tu tía y hoy no me bañé —Dijo Nakia sin mostrarse nerviosa. Shuri se sorprendió por su capacidad de cambiar de tema, ella se hubiese quedado en blanco —Anoche estaba demasiado cansada que me quedé dormida más tiempo en la mañana. Así que te tendré que dejar en la escuela y luego me voy a regresar a la casa para tomarme mi ducha. No quieres que tus compañeros digan que tu mamá huele mal ¿Verdad?
Toussaint hizo un gesto con sus manos donde se tapaba la nariz y entonces Nakia lo abrazó y jugó un poco con él. Shuri al verla, sentía que no era justo lo que estaba ocurriendo; esa era la vida que ella merecía, libre, sin mayor preocupación que su hijo, no tenía que involucrarse en un problema político porque un enemigo/aliado había decidido quitarse el corazón por algún ritual extraño.
Decidió poner su mejor sonrisa mientras su sobrino se despedía, y luego, cuando cruzó la puerta, el menor le gritó que no olvidara que había prometido que esa tarde le iba a contar todos los detalles sobre el lugar donde vivía el hombre-pez. Ella se mordió el interior de la mejilla mientras se volvía a despedir con un gesto de mano, si antes no tenía ánimos de hablar de eso, ahora la sola idea de hacerlo se sentía enferma.
Cuando se dio cuenta de que su sobrino estaba fascinado por Namor, quiso contarle otras historias, como de los alienígenas que invadieron Wakanda, o el hombre que tenía un brazo de metal y vivió con ellos, o el mapache que quería el brazo de ese hombre, o tal vez si le contaba de los Vengadores…
Tenía muchas ideas de nuevas anécdotas, pero Nakia le dijo que eso podría ser un arma de doble filo. En Haití nadie sabía que Shuri pertenecía a la realeza, y sí por accidente el niño comenzaba a platicar con sus amigos sobre datos de héroes que pocas personas podían conocer si no eran cercanos a ellos. Tal vez alguien de forma, mal intencionada o no, pudiese descubrir a Shuri, hacer sus teorías, y revelar de forma prematura la verdadera identidad de Toussaint.
A pesar de detestar a Namor, era más seguro hablar de él. Nadie en el mundo de la superficie conocía su existencia, y si Toussaint hablaba de él, toda la gente pensaría que sólo repetía las historias que su familia le contaba antes de ir a dormir, no lo tomarían enserio, y eso lo protegería de cierta forma. Esa era la única razón por la que Nakia dejaba que se hablara de él en su casa, al fin y al cabo, sabía que Shuri era quien más sufría al recordarlo.
Y era verdad que sufría al hacerlo, aunque de una forma muy diferente a los primeros días. Antes, al pensar en él, un gran odio la invadía al recordar lo que le hizo a su madre, sin embargo, con el tiempo, el nombre de Namor le llegó a dar dos significados:
El primero: Talokan, una comunidad hermosa que, a pesar de estar en medio de las profundidades del océano, tenía un Rey que los amaba tanto que les hizo conocer el sol.
Y la segunda: dolor y un sentimiento de vacío. No sólo porque él le quitó a su madre de la forma más injusta de todas, sino porque a pesar de no querer aceptarlo, ella sabía que ese episodio fue la consecuencia de muchas malas decisiones tomadas, no sólo de su madre o de él, sino incluso las que tomó por sí misma.
~Esto podría haber sido diferente~
Esa frase volvió a llegar a su mente como en otras ocasiones. Ella fue quien más sufrió al enfrentarse a Talokan, pero cuando él le dijo aquello en su último enfrentamiento, parecía tan sincero… no estaba hablando Namor, su enemigo -el asesino de su madre-, ni Ku´Kul´Kan, el Dios de otra cultura que se creía perdida, habló alguien más, alguien que a pesar de no tener tantas pérdidas recientes como ella, también deseaba que todo lo que habían vivido fuese diferente, sin importar de que, con eso, quien saliese más beneficiada era ella.
~Esto podría haber sido diferente~
Pero, además de la muerte de su madre y los suyos ¿Había algo más que pudo haber sido distinto entre ambos?
…
—Perdón por tardarme, Toussaint dijo que quería entrar por la puerta trasera para que así nadie pudiese verme. —Habló Nakia, quien la sacó de sus pensamientos.
Shuri levantó la mirada y se dio cuenta que estaba llorando, aunque de una forma muy silenciosa, por un momento ella misma pensó que se había quedado dormida.
—Sissi —Observó Nakia cuando le vio el rostro, y de nueva cuenta la abrazó. —¿Qué estás pensando?
Shuri agradeció el hecho de que su hermana no hiciera las preguntas básicas de ¿Qué tienes? ¿Estás bien? Porque era obvio que tenía un enorme pesar, y no, por supuesto que no estaba bien.
—No quiero volver a Wakanda —Dijo mientras correspondía su abrazo. En ese momento estaba siendo lo más sincera que había sido en ese tiempo de estancia —No me siento lista, no lo estoy, y no sé cuando lo estaré.
—Nunca nadie esta listo para las cosas, así es la vida. —La intentó tranquilizar Nakia, pero sus palabras dieron el efecto contrario. Ella misma se dio cuenta apenas terminó la oración, por lo que decidió agregar: —Pero si no quieres volver, no hay necesidad de hacerlo, podemos resolverlo por nosotras aquí.
Shuri se separó para mirarla a los ojos, estaba entre angustiada y esperanzada ¿Enserio Nakia la apoyaba en ignorar una orden directa de su Rey regente?
—Pero escuchaste el mensaje de M´Baku.
—Lo hice, él te dijo que tenías que regresar, pero no te dijo cuándo. Vayamos a La Habana juntas, investiguemos por nuestra parte, y tal vez, si hacemos bien nuestro trabajo, no haya necesidad de que regreses inmediatamente si controlamos todo desde acá. M´Baku lo dijo, nosotras estamos más cerca de Namor que Wakanda, aprovechemos el factor tiempo y distancia para descubrir que se trae entre manos nuestro querido aliado.
El corazón de Shuri se derritió al sentir tanta empatía no merecida hacía ella. Sonrió como pocas veces lo había hecho desde hacia un año y volvió a abrazar a su hermana, recientemente se había dado cuenta que estaba muy necesitada de abrazos. No lo había dicho, pero Nakia la correspondía como si le dijera que ella le iba a dar todos los que necesitara en esa vida y en la siguiente.
—No sé que haría sin ti. —Dijo en un susurro.
Nakia no contestó, simplemente le empezó a tatarear una canción de cuna para que se relajase.
…
—¿Tienes alguna teoría? —Preguntó Shuri mientras sentía como el avión despegaba, tenían exactamente tres días para averiguar todo lo relacionado con Namor para ver qué tan peligroso era ahora. —Yo soy inventora y científica, mi antítesis es el mundo mágico y espiritual, y estoy segura de que es a lo que nos vamos a enfrentar.
Nakia asintió mientras acomodaba discretamente sus perlas Kimoyo.
—Tengo varias. Con lo poco que sabemos, tanto de sí mismo como de su cultura, nos podemos enfrentar a un abanico de posibilidades.
—¿Cómo cuáles? —Shuri preguntó.
Desde que habían decidido ir a Cuba ellas dos, ella había descargado todos los libros sobre Santería que pudo para hacer su investigación. Sin embargo, no había podido leer mucho, ese algo que no la dejaba dormir, tampoco la dejaba concentrarse en su lectura y se distraía con facilidad. Teorías tampoco pudo idear por lo mismo, y, el internet no ayudaba mucho cuando en el buscador se ponían juntas las palabras "maya" y "corazón" ya que todo se redirigía a páginas de investigación y creppypastas sobre sacrificios humanos prehispánicos.
A Shuri le hubiese gustado creer que Namor se hubiese sacrificado a sí mismo por alguna ideología extraña, o que sólo hubiese hecho algún ritual común que no afectase en nada, pero no era tonta. Era muy consciente que, de haber hecho rituales de su cultura, lo haría con su gente, con sus chamanes, en su hogar, no necesitaba irse con una bruja que profesase otra religión. Además, él nunca se dejaba ver, y si decidió pedir ayuda a alguien de la superficie, seguro debía de haber una gran razón detrás.
—Es obvio que al quitarse el corazón y seguir vivo, Namor sé quitó una carga, o una debilidad —Analizó su hermana, que la sacó de sus pensamientos. —Ya sabes, él tiene una vida mucho más longeva que un humano promedio. Pero aun así es posible que pueda morir ¿No? Tú lo heriste e hiciste que sangrara. Tal vez si atraviesas su corazón morirá su lado humano, al fin y al cabo, sus padres llegaron a conocer a la muerte. Por eso se lo quitó, para que nadie lo pueda asesinar de ese modo.
Si Shuri hubiese estado de mejor humor, bromearía sobre que Nakia también venía muchas películas, porque estaba segura de su teoría se inspiraba en el arco argumental de Davy Jones. No obstante, cuando dijo: "Sus padres llegaron a conocer a la muerte". Tontamente se identificó, por lo que sabía, ella al tener el poder de Black Panther, si tendría su reloj biológico en concordancia con la vida humana promedio, pero, aun así, tenía mucha más resistencia a las heridas y enfermedades.
Por un momento, sólo por un momento, se preguntó que se sentiría conocer a la muerte. ¿Tal vez ella le haría tener un deceso horrible para que pagara por todos los errores que cometió? O ¿Sería amable por todo lo que se llevó consigo y se la llevaría sin ningún dolor?
Sin darse cuenta, el ambiente entre Nakia y ella cambió a un silencio vacío.
—Sissi. —Habló Nakia, con una voz tranquila pero firme, mirando hacia el frente. —Tú sabes que mi trabajo por mucho tiempo fue observar y quedarme callada, tomando acción sólo cuando fuese el momento oportuno, o cuando recibiese una orden.
Shuri giró hacia ella y asintió.
—Era muy buena en lo que hacía, analizar se me da muy bien. Y a pesar de ya no ejercer mi trabajo, y que tú no lo digas abiertamente, yo sé que no estás bien.
La nombrada sintió como un gran peso vacío se posicionaba en su estómago. Sintió nauseas al imaginarse a donde iba la conversación.
—Sissi. —Respondió también ella, aunque no sabría que decir, sí mentía, Nakia rápidamente se daría cuenta.
—Déjame terminar, Shuri. —Dijo, volviéndose hacia ella. —Esta es una platica incómoda pero necesaria. ¿Lo entiendes? Yo me mantengo al margen porque sé que cada uno tiene su proceso de duelo muy diferente, pero soy tu hermana, y sé que debo de darte una intervención…
Ella sólo la miró asustada, pero asintió, y Nakia entendió que le estaba dando permiso para hablar.
—Shuri… Yo sé que, al ser princesa, debes de tener prioridades diferentes a la de la gente común, pero sigues siendo humana. Tus acciones, cuestionables o no, fueron acciones humanas. No te culpes por tener ese tipo de sentimientos, porque todos los tenemos. No eres una mala protectora, fuiste víctima de las circunstancias, repentinamente cargaste con un poder que nunca nadie te educó para portarlo. T'Challa, que toda su vida supo que sería Rey, tuvo duelos, sufrió y se equivocó, pero ¿Sabes algo? Siempre fue optimista y aprendió de la situación. Aprendió a ser, y a no ser. Tu eres científica, sabes muy bien que las mejores invenciones tienen grandes fracasos detrás. Tanto en la ciencia como en la vida, las decisiones son una prueba y error…
—Te equivocaste al enfrentar a Namor en el océano, sí, pero no dejes que ese error te marque toda la vida. Murió gente en esa pelea, también. Lastimosamente aprendiste a la mala lo que es una pérdida. Así que, por favor, no te martirices pensando en esas muertes como una carga, has que sean tu motivación: Si murieron cien gentes, que sean las únicas en todo tu tiempo como protectora, lucha y abraza tu manto para que no haya más. Despiértate cada día agradecida, reza por todas las almas, y diles que vivirás por ellas. Diles que como ellas no están, tú te asegurarás del bienestar de sus familiares y seres queridos, y cúmplelo… ¿Y sabes cómo vas a empezar? Descubriendo lo que ese maldito hombre pez se trae entre manos y deteniéndolo. ¿De acuerdo?
Shuri empezó a lagrimear, y sin preocuparse de que estaba en un vuelo comercial con varia gente a su alrededor, abrazó a Nakia y lloró con todas sus fuerzas.
Tristemente sufrí un bloqueo escritor y me perdí por unos meses. Pero aquí sigo, dándola toda para aportar mi granito de arena a este shipp que neta me encanta *heart*
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Nos leemos ~~
