LA LLEGADA
Cuando subimos al avión la verdad me sentí aliviada de que Edward no se siente a mi lado, ya bastante era la vergüenza por hoy. Lo malo fue que me tocó al lado de un hombre gordo, que en cuanto despegó el avión quedó dormido y roncaba horrible.
Cuando bajé del avión y recogí mi equipaje Charly, mi papá, me estaba esperando.
- como estas preciosa? - me dijo mientras me daba un fuerte abrazo - ya te extrañaba - añadió - como has crecido - dijo en tono de burla.
- yo también te extrañaba papá - le dije - veo que tienes más arrugas que la ultima vez - dije con malicia contestando su burla. El rió y metió mis maletas al auto patrulla. Como odiaba aquel coche.
- y que tal el viaje?
- sin problemas- contesté. Ni de broma le iba a decir, sabes... conocí a un chico llamado Edward Cullen y al parecer me gusta, ah y por cierto casi nos damos un beso accidentalmente.
Todo el trayecto hacia casa lo hicimos callados, esa es una de las ventajas de estar con Charly, es de pocas palabras al igual que yo.
Llegamos a la casa y subimos mis maletas, luego Charly me dejó sola para desempacar, ver aquel paisaje por mi ventana me hizo sentir muy bien, hacia tanto que no lo veía que hasta lo había extrañado.
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- Había pasado ya una semana y comenzaba el instituto. Charly me había comprado un auto mini cuper para que pueda ir al instituto. Al llegar me sentía como bicho raro, todos me miraban.
- Hola Bella – me saludó alguien, cuando volteé me di cuenta de que era Edward Cullen
- Hola – respondí y me sonroje, el se dio cuenta y se rio
- Te dije que íbamos a ser compañeros – dijo con entusiasmo
- Si – dije otra vez sonrojada. Luego ambos nos reímos.
- Cuál es tu horario? – preguntó
- Es este – y le di el papel
- Qué bien tenemos las mismas materias, porque no te sientas a mi lado así no te sientes sola en todas las clases – dijo con tono coquetón Al parecer el me estaba coqueteando, la verdad el si me gustaba mucho y la semana anterior la había pasado pensando en él, era muy guapo.
- Me estas coqueteando? – pregunté, siempre fui directa
- La verdad, si, eres la chica más linda que eh visto.
- Seré bonita pero no fácil – le dije haciéndome la interesante
- Eso me gusta más – añadió
- Y tú piensas que me puedes llegar a enamorar? – esa pregunta era totalmente innecesaria, ya que él me gustaba, y con facilidad lograría enamorarme. Pero quería hacerme de rogar, la verdad nunca había tenido un pretendiente en Phoenix y no quería ser tan fácil para el primero.
- Es una apuesta? – preguntó
- No me gusta ser un premio – conteste un tanto irritada por su ocurrencia.
- Ok – dijo – alguna vez has oído del amor a primera vista?
- Si – conteste
- Pues, eso me paso contigo
- Comienzas con los halagos desde temprano? – le pregunté sarcásticamente
- Es la verdad – dijo deteniéndome y mirándome a los ojos. Sentí como esos ojos verdes de clavaban en mi.
Antes de que me desmayara, porque había dejado de respirar, tocó el timbre para entrara a la primera clase, me zafé de su agarre y entré al salón antes que él. Escuche su risita detrás mío.
