Capítulo 5: Enfrentamiento
Disclaimer: Naruto no me pertenece, le pertenece a Masashi Kishimoto.
—Supongo que somos los primeros en llegar.
Ikki habló mientras llegaban a las puertas de Konoha a esperar a los integrantes del equipo 8 además de su sensei.
—Mejor sentémonos.
—Solo espero que esta vez Kakashi-sensei no llegue tres horas tarde.
Narumi y Satsuki hablaron tranquilamente. Satsuki frunció el ceño al recordar como Kakashi tardaba normalmente dos o tres horas en llegar a las reuniones de equipo y esperaba que esta no fuera una excepción.
—Vaya —una voz llamo la atención de los tres genin. Un hombre alto de cabello marrón con su ojo derecho cubierto se acercó—¿Saldrán a una misión?
—Sí —respondió Narumi felizmente.
—¿Quién es su sensei de equipo?
—Hatake Kakashi —respondió Satsuki.
—¿Hatake Kakashi? Entonces no habrá problemas con su misión —habló con una sonrisa—. Kakashi es uno de los jōnin más fuertes que hay en la aldea.
—Pretende ser un idiota y es un pervertido —comenzó Narumi—. Pero mis padres me han dicho que es de los jōnin más fuertes que hay.
—Su porte parece ser de alguien muy experimentado en batallas y, aunque no lo parezca siempre mantiene su guardia en alto.
Al escuchar a Ikki todos asintieron dándole la razón.
—Bueno —llamo la atención el hombre nuevamente—. Los dejamos tranquilos ya que parece ser que nosotros tenemos trabajo.
El hombre señalo a un grupo de comerciantes que comenzaban a llegar a la aldea con el fin de expandir o crear algún tipo de negocio. Los genin se despidieron del hombre.
—Saben —comenzó Ikki—. Tengo una duda acerca de Kakashi-sensei.
—¿Cuál es? —Narumi pregunto llena de curiosidad mientras Satsuki levantaba una ceja.
—¿Por qué mantiene cubierto su ojo izquierdo? —cuestionó—. ¿Lo perdió en alguna batalla?
Narumi y Satsuki se miraron entre sí, pero se encogieron de hombros.
—Ya lo descubrirás.
—Si, es cierto.
Ambas chicas sonrieron levemente para después comenzar a hablar entre sí dejando más confundido al chico. Ikki sabía que ambas sabían la respuesta, pero también sabía que no le dirían absolutamente nada así que decidió rendirse en ese tema ya que ambas chicas eran realmente tercas cuando se lo proponían.
Ikki se recargo en las puertas de la aldea observando el exterior con tranquilidad, él nunca había salido de la aldea y esta sería su primera vez saliendo así que se sentía algo nervioso, sin embargo, una extraña emoción lo invadía ya que esto era un gran paso para su sueño. Ser un ninja que sería reconocido por todas las grandes naciones.
Tanto Narumi y Satsuki miraron a su compañero con seriedad, pero volvieron a sonreír, durante este tiempo desde que el equipo 7 se había formado habían aprendido que Ikki era alguien increíble y alguien en él que podían confiar. En un principio ambas temían que un ninja común como Ikki las retrasaría, pero gracias a él estaban por tener su primera misión fuera de la aldea como ninjas reales además de que en sus misiones de rango D les había ayudado bastante, ambas comenzaron a apreciarlo como su compañero.
—¡Hinata! —Narumi miro a la recién llegada con entusiasmo. Hyuga Hinata pertenecía al equipo 8 junto a Kiba y Shino.
—Hola Narumi-san, Satsuki-san, Ikki-san —Hinata saludo con una sonrisa. Satsuki solo hizo un asentimiento con la cabeza.
—Es bueno verte de nuevo Hinata —Ikki se acercó y sonrió en forma de saludo. Hinata se sonrojo un poco algo que fue notado por las otras dos chicas.
—Así que no fuimos los primeros en llegar —hablo una nueva voz. Los presentes miraron en su dirección y se encontraron con dos chicos miembros del equipo 8.
—Por fin llegas, perro sarnoso —Narumi resopló mirando a Kiba mientras Akamaru comenzó a ladrarle—. ¡Akamaru, es bueno verte!
—Kiba, Shino —habló Ikki haciendo una seña como saludo mientras Satsuki asentía tranquilamente. Kiba observó a Ikki.
—Te sigues viendo algo débil —comentó seriamente—. ¿Has estado dejando que Satsuki y Narumi hagan todo el trabajo?
—Parece que Akamaru no pudo detener que tu plaga de pulgas se comiera lo poco que tenías de cerebro.
Ikki y Kiba se miraban fijamente mientras la tensión en el aire era palpable, sin embargo, poco después ambos sonrieron.
—Es bueno ver que sigues teniendo el pésimo sentido del humor de siempre, Kiba.
—También es bueno saber que sigues siendo un idiota.
Ambos chicos comenzaron a reír mientras eran observados por los demás. Narumi estaba sorprendida por el reparto.
—¿Ustedes ya se conocían?
—Todos aquí éramos compañeros de academia así que es evidente que nos conozcamos, rubia tonta
Narumi apretó los dientes al escuchar a Kiba mientras Satsuki trataba de no reírse, siempre era bueno tener a Kiba cuando Narumi estaba cerca ya que él parecía saber que botones tocar para hacer enojar a la rubia.
Ikki como siempre trato de evitar la ira de la hija del Hokage.
—Kiba y yo pasábamos el tiempo en los almuerzos en la academia junto a Chouji, Shikamaru y Shino.
Akamaru soltó un ladrido.
—No te olvides de Akamaru —Kiba acarició al pequeño perro en su hombro quien asintió con su cabeza. Ikki sonrió.
—Ya veo —Narumi aceptó lo dicho por Ikki.
Los seis genin comenzaron a hablar entre ellos para ponerse al día de lo que habían estado viviendo después de salir de la academia y todos estaban de acuerdo en una cosa, odiaban las misiones de rango D por esa razón todos estaban emocionados por su primera misión de rango C la cual parecía ser sencilla.
—Oh, ya están todos.
Los genin se giraron y se encontraron con una linda mujer de cabello negro y ojos carmesí ella era la sensei del equipo 8, Kurenai Yūhi.
—Kakashi-sensei no ha llegado aún —Hinata habló llamando la atención de Kurenai quien hizo un chasquido con la lengua.
—¿De nuevo tarde?
—Te equivocas —una voz masculina se escuchó—. Llevo esperando a todos desde hace un rato.
Kakashi hizo acto de aparición mientras continuaba leyendo su libro y Kurenai simplemente pudo suspirar.
—En fin —comenzó—. Deberíamos irnos si queremos llevar lo más pronto posible.
—Nos tomará 4 días llegar a Kumo —comentó Kakashi tranquilamente, aunque lo hizo sonar como si estuviera aburrido—. ¿Tienen todo preparado para el viaje?
—Sí —los genin respondieron al unísono.
—Bien, andando.
Así tanto el equipo 7 como el equipo 8 partieron rumbo a Kumo para completar su misión.
Ambos equipos se movían velozmente por el bosque con el objetivo de llegar a Kumo lo más pronto posible, sin embargo, hace ya varias horas habían salido de Konoha y habían hecho algunas paradas para descansar ocasionando que comenzará a atardecer. Kakashi miro a Kurenai quien asintió.
—Alto —ordenó Kakashi y todos se detuvieron en un claro.
—Esta atardeciendo —Kurenai habló—. Pasaremos la noche aquí hay un río aquí al lado por lo que será bueno para reabastecernos y descansar para continuar mañana por la mañana.
—Kurenai-sensei —habló Kiba—. Aún tenemos tiempo y si queremos llegar a Kumo lo antes posible debemos aventajar lo más que podamos.
—Kiba, la misión es llegar sanos y salvos al objetivo y no morir en el intento —Kakashi hablo seriamente—. Nada nos puede asegurar que no seamos atacados ya que llevamos un mensaje de un Kage a otro Kage así que no te confíes o lo lamentarás.
Kurenai asintió con la cabeza.
—Kakashi tiene razón, descansaremos lo más que podamos y después continuaremos y nos prepararemos para cualquier cosa.
Kiba comprendió y asintió con la cabeza sin tener nada más que decir. De esa manera, todos comenzaron a preparar algunos sacos de dormir y una pequeña fogata que los mantendría calientes por la noche.
—Kakashi yo y las chicas iremos al río así que asegúrate de que ninguno de los chicos se acerque —Kurenai hablo seriamente—. De lo contrario, habrá consecuencias.
—Bien, de acuerdo —Kakashi reía nerviosamente al escuchar la amenaza de Kurenai así ella y las chicas fueron al río.
Mientras tanto, los chicos notaron el intercambió y solo se pusieron nerviosos más por las miradas que Narumi y Satsuki les lanzarán mientras Kurenai hablaba con Kakashi.
—Kurenai-sensei puede dar miedo cuando se lo propone —comentó Kiba. Ikki reía nerviosamente sin tener nada que decir y Shino solo se limitó a callar.
Así la noche llego y todos se encontraban alrededor de la fogata.
—Nos dividiremos en grupos de 2 personas para vigilar por la noche ya que al dormir somos más propensos a ser atacados y ser tomados por sorpresa.
—El primer grupo será conformado por mí y Hinata —agregó Kurenai—. El segundo grupo será Satsuki y Kiba.
—El tercer grupo será Shino y Narumi mientras que el último grupo será conformado por mi e Ikki —Kakashi miro a los genin quienes asintieron—. Los grupos fueron divididos para que por lo menos uno de nosotros pueda detectar presencia de enemigos.
Ikki asintió entendiendo en el primer grupo se encontraba Hinata quien puede realizar búsquedas periódicas con tu Byakugan, en el segundo estaría Kiba quien podría localizar al enemigo con su olfato, en el tercer Shino podría usar sus insectos y en el cuarto Kakashi al parecer podría tomar ese papel, aunque Ikki también podía detectar al enemigo.
—¿No sería mejor si nos dividiéramos en grupos de 4? —cuestionó Satsuki—. Así sería más eficaz el detectar y en algún caso detener al enemigo.
—Lo hicimos de esa manera ya que deseamos que todos los miembros posean un mayor descanso y estén mejor preparados para tener un mejor rendimiento.
Kurenai entendía lo que Satsuki intentaba dar a entender, pero también era cierto lo que ella había dicho, todos tendrían un mejor descanso y estaría mejor preparados, aunque se arriesgaban un poco al solo tener 2 personas vigilando un grupo de 6 personas dormidas, pero esperaban que no sucediera nada grabe por ello el primer grupo era el de Kurenai y el último el de Kakashi.
Así la noche llego y mientras los demás dormían los respectivos equipos el dúo que vigilaba se mantenía alerta al más mínimo sonido o presencia. El dúo de Kurenai despertó al siguiente dúo, después ese dúo despertó al siguiente y así sucesivamente hasta que el último dúo fue el de Kakashi.
Ikki miraba tranquilamente los restos de la fogata como si tratara de analizar la ceniza.
—Kakashi-sensei —habló—. ¿Puedo hacerle una pregunta?
—Mmm, ¿Qué ocurre?
—¿Es posible dominar las cinco naturalezas de Chakra sin ser afín a ellas?
—Que pregunta tan curiosa —Kakashi lo pensó un poco—. Es posible sí, pero te tomaría demasiado tiempo lograrlo ya que incluso con la naturaleza a la que eres afín te puede tomar años dominarla por completo.
—¿Es posible entonces? —preguntó Ikki.
—Sí, sin embargo, es algo muy raro por toda la capacitación que se necesita y son pocos los que lo han logrado como por ejemplo el primer y tercer Hokage, ambos lograron hacerlo.
—Ya veo.
—¿Has descubierto a que elementos eres afín?
—Rayo y agua.
—Esos son muy buenos elementos.
—Pero no se realmente muchos Jutsus de estos elementos —Ikki soltó un suspiro—. Kakashi-sensei, ¿Podría enseñarme algún Jutsu?
Kakashi alzó una ceja sorprendido, pero lo pensó un poco. Narumi y Satsuki sabían diversos Jutsus tal y como lo habían demostrado en la prueba mientras que Ikki parecía tener una escasez de Jutsus y era algo normal pues tanto Narumi como Satsuki habían tenido entrenamiento de sus padres e Ikki solo tenía lo de la academia.
—De acuerdo, por algo soy tu maestro —Kakashi sonrió e Ikki devolvió la sonrisa.
Ambos nuevamente se quedaron en silencio concentrándose en los pequeños sonidos que podían escuchar. Ikki se detuvo e inclino levemente su cabeza a la derecha.
—Kakashi-sensei.
—Lo sé.
Ikki y Kakashi se dieron cuenta, estaban rodeados. Ninguno sabía si eran amigos o enemigos, pero considerando que se quedaban a una buena distancia para tratar de no ser detectados eran considerados enemigos.
—¿Debemos actuar? —Ikki habló en voz baja.
—Nos superan en número así que es mejor mantenernos atentos a sus movimientos —respondió—. Por el momento, trata de ignorarlos.
Ikki asintió, él sabía que Kakashi quizá podría vencerlos a todos, sin embargo, también sabía a que si llegase a haber un enfrentamiento sus camaradas dormidos posiblemente resultarían heridos en medio de la batalla.
Tanto alumno como maestro se mantuvieron tranquilos mientras seguían de cerca los movimientos de los sujetos que los vigilaban, sin embargo, estos no hicieron nada y se alejaron rápidamente del lugar.
Un nuevo día llego y ahora ambos equipos junto a sus maestros estaban completamente despiertos y recién desayunados.
—Bien —anunció Kurenai—. Es momento de continuar.
Los genin asintieron y ambos equipos procedieron a continuar con su viaje a Kumo.
Shino se mantuvo en silencio, pero debes en cuando giraba su cabeza al igual que Kiba cuando Akamaru ladraba. Kakashi se acercó a Kurenai.
—¿Los pudieron detectar en su turno?
—No —respondió Kurenai—. Pero al parecer ustedes sí, es posible que hayan aparecido recientemente.
—Nos han venido siguiendo casi desde que salimos de la aldea —intervino Shino seriamente.
Ahora todos estaban alertados y al parecer el enemigo se dio cuenta ya que decidió atacar. Kurenai frunció el ceño.
—¡Atentos!
Todos esquivaron varios kunai que iban en su dirección. Narumi y Satsuki se colocaron lado a lado ahora en el suelo mientras que Kiba usaba un árbol como impulso para aterrizar en otro árbol y Shino se mantenía cerca. Ikki y Hinata se mantuvieron lado a lado.
—Hinata —Ikki la miro de reojo—. ¿Puedes usar el Byakugan y decirme cuantos son y donde están ahora?
—Sí.
Hinata acato lo dicho por Ikki y usando su Byakugan comenzó a localizar el enemigo y se dio cuenta de algo.
—¡Kakashi-sensei, Kurenai-sensei cuidado!
Sin embargo, ya era tarde. Ambos sensei fueron atrapados por kunai con cadenas envolviéndolos fuertemente y papeles bomba fueron mostrados en las cadenas causando una gran explosión sorprendiendo a los genin. Ikki chasqueo la lengua al ver la escena.
—¡Hinata! —exclamó Ikki mientras Hinata volvía a la realidad.
—¡Los enemigos están en aquellos árboles y hay otro grupo en ese otro árbol!
Hinata señalo los árboles indicados.
—¡Narumi, Satsuki! —ambas chicas asintieron y sin decir nada. Satsuki y Narumi hicieron sellos con sus manos canalizando Chakra.
—¡Katōn: Gōkakyū no Jutsu!
—¡Fūton: Shinkūgyoku!
Satsuki escupió una enorme bola de fuego que se dirigió a donde señalo Hinata mientras que Narumi escupió balas de viento comprimido usando la bola de fuego como cubierta para llegar a su objetivo.
Ikki enfocó su mirada en el lugar restante, pero antes de que pudiera decir algo más Kiba se le adelantó.
—¡Vamos Akamaru!
Kiba sonrió ampliamente mientras Akamaru ladraba.
—¡Juujin Bunshin! —Akamaru se transformó en Kiba mientras se colocaban en pose de pelea—. ¡Gatsuuga!
De esa manera, tanto Kiba como Akamaru comenzaron a girar a gran velocidad formando algo parecido a una pequeña barrera y se dirigieron al segundo lugar donde había señalado Hinata.
Ikki observo todo seriamente, sin embargo, se dio cuenta de algo y rápidamente tomo a Hinata de los brazos y la arrastro con él justamente cuando una roca cayó donde ambos habían estado anteriormente, esquivándola por mera suerte.
Hinata estaba sorprendida, ella no había visto venir ese aquel ataque y, sin embargo, Ikki lo había detectado justo a tiempo e incluso la había salvado.
—Debo decir que eres habilidoso, niño.
Un hombre hizo acto de presencia, dicho hombre era calvo y tenía una gran musculatura además de que llevaba una enorme espada en su espalda.
—Fuiste demasiado predecible.
—¿Predecible?
—¿Creíste que no notaría el movimiento de los árboles? —cuestionó Ikki—. Rebelaste tu posición al no ser cuidadoso al moverte a través de las copas de los árboles y puedo decir con seguridad que nos estás subestimando bastante.
El hombre se vio sorprendido, pero poco después comenzó a reír a carcajadas.
—Eres sorprendente y sí, parece que te subestime —habló—. Pero ahora los tengo a ustedes dos mientras sus compañeros están ocupados.
Hinata miro hacía atrás y pudo ver que los demás estaban luchando contra los enemigos. Satsuki y Narumi parecían tener algunos problemas ya que sus Jutsus eran contrarrestados mientras que Shino estaba ayudando a Kiba ya que sus contrincantes estaban esquivando los golpes de Kiba.
—¿Estás lista, Hinata? —Ikki preguntó en un susurro sin despegar su mirada del hombre. Hinata lo miro de reojo por unos momentos, pero asintió con la mirada activando su Byakugan.
—Sí.
—¿Estás seguro de que podrás proteger a tu pequeña novia? —el hombre comenzó a reír nuevamente—. Déjame decirte que cuando termine contigo te haré observar como me divierto con ella.
Hinata se estremeció al ser observada lascivamente por el hombre mientras se relamía los labios. Ikki ni se inmutó y entrecerró los ojos con seriedad.
—Parece que estas siendo un completo idiota por dar por sentado que ganarás pelea que aún no ha comenzado.
El buen humor del hombre comenzó a venirse abajo.
—¿En verdad crees que siquiera tienes alguna oportunidad? —se burló—. No me hagas reír, niño.
—¿Por qué no lo averiguamos?
Ikki desenvaino su katana mientras el hombre sonrió para después, de igual forma, desenvainar su espada apuntando hacía Ikki.
Ikki lanzó una piedra hacía arriba y el hombre la siguió con su mirada por un microsegundo, sin embargo, cuando intento regresar su mirada hacía Ikki y Hinata recibió un golpe fuerte en el estómago. Ikki lo había golpeado dándole una fuerte patada para después intentar cortarlo con su katana, sin embargo, el hombre se cubrió con su espada mientras hacía una mueca de dolor.
—Maldito mocoso.
Ikki movió su muñeca usando su katana para desviar la espada del hombre hacía arriba.
—¡Hinata!
Al escuchar su nombre, Hinata usando su Byakugan volvió a golpear con Chakra concentrado el estomago del hombre quien ahora soltó un alarido de dolor al ser golpeado dos veces en el mismo lugar.
El hombre intento propinar una patada a Hinata, sin embargo, Ikki soltó su katana por un segundo dejándola en el aire para dar un giro rápido y uso su pierna para detener la patada del hombre. Ikki tomó su katana y dando un giro nuevamente intento golpear al hombre en la cabeza, pero este logro cubrirse con tu antebrazo para después retroceder.
—Ahora si me han hecho enfadar —habló apretando los dientes—. Los mataré a ambos de la peor forma posible.
El hombre saco y lanzo varios kunai en dirección de ambos. Hinata se coloco frente a Ikki.
—Hakkeshō Kaiten.
Ikki había leído de esa habilidad en algunos libros y era una defensa que los miembros del clan Hyuga suelen usar, sin embargo, parecía que Hinata no la había perfeccionado debido a que logro desviar solo algunos kunai y otros habían logrado herirla. El hombre sonrió ampliamente al ver como Hinata fue herida.
Mostrando una mirada seria en su rostro, Ikki incrusto su katana en el suelo mientras el hombre lo observaba con una sonrisa.
—¿Te rindes?
Con un rápido movimiento, Ikki coloco ambas manos detrás de su espalda buscando en su porta kunai y poco después con su mano izquierda lanzó cuatro kunai en dirección al hombre que simplemente seguía sonriendo.
—Patetico.
El hombre se preparó para desviar los kunai, sin embargo, se dio cuenta de que los kunai iban sujetos a lo que parecían ser bombas de humo que estallaron justo cuando se acercaron lo suficiente al hombre cubriéndolo en una nube de humo.
Hinata simplemente se mantuvo quieta observando lo que Ikki hacía. En un movimiento el hombre salió de la nube de humo con un salto colocándose en una rama de un árbol.
Ikki de una manera rápida se coloco frente al hombre intentando asestar un golpe con su mano derecha.
—¡Mocoso estupido!
El hombre estiró su mano con la intención de poder atrapar a Ikki, sin embargo, este reacciono de manera rápida esquivando el brazo de aquel hombre mientras hacía un pequeño giro quedando detrás del hombre.
—Maldito —maldijo el hombre mientras apretaba los dientes. Toda su atención se enfocó en Ikki quien ahora está detrás de él.
—No deberías distraerte fácilmente —Ikki mostró una sonrisa.
Antes de que pudiera preguntarse a que se refería, el hombre sintió un enorme dolor en su espalda soltando un quejido y al girar su cabeza noto como una katana lo atravesaba. Poniendo más atención al mando de la katana notó pequeños hilos que la rodeaban.
—Me engañaste.
—Algo sencillo de hacer si me lo preguntas —respondió Ikki tranquilamente—. Te dejaste guiar por tu furia olvidándote de tu entorno, un grave error.
Hinata estaba sorprendida por como Ikki había manejado la situación y más porque, al igual que el hombre, Ikki iba a matar algo que comprendía muy bien pues si el hombre no moría entonces ellos serían los que iban a morir, esto es de lo que se trata ser un Shinobi.
—Y por supuesto, has vuelto a ignorar tu entorno.
Ikki simplemente dio un gran salto hacia atrás alejándose del hombre quien abrió los ojos como plantos y miro hacía abajo solo para notar que en sus pantalones había papeles bomba.
—Maldit…
Antes de que siquiera pudiera maldecir, los papeles bomba detonaron en una secuencia arrebatándole la vida al hombre en segundos. Los demás aliados del hombre al verlo morir se asustaron y decidieron que sería una mejor idea largarse, sin embargo, ninguno de ellos se veía ileso e incluso se encontraban cansados.
—Maldita sea —susurro uno de ellos—. Se suponía que está sería una misión fácil.
—Estos mocosos no son normales.
—Al diablo, el jefe acaba de morir así que me largo.
—Yo también.
—Maldita sea.
Uno a uno inició su retirada mientras los Ninjas de Konoha los miraban sin siquiera preocuparse en perseguirlos, después de todo ya tienen una misión y no sería buena idea desviarse del camino y tardar más de lo esperado.
—Fue bueno que se largaran —Kiba habló mientras se acercaba a donde estaba Hinata y miraba a Ikki—. He de decir que armaste un espectáculo.
—¿Qué quieres decir? —cuestionó Ikki.
Kiba señalo los restos del hombre.
—Quiero decir que de todas las formas que tenías para acabar con él —comenzó—. Decidiste hacerlo explotar, si que eres algo sádico.
—Bueno, agradece que acabe con él y sus aliados huyeron así te reservas energías y Chakra.
Kiba se encogió de hombros, a él no le importaba que Ikki haya matado a otro Ninja ya que de ahora en adelante estas cosas sucederían con más frecuencia y no había tiempo para dudas. Shino simplemente se mantenía en silencio mirando tranquilamente a Ikki, pero después miro a un par de insectos en sus manos.
Narumi y Satsuki también se acercaron un tanto sorprendidas de como su compañero estaba tomando las cosas, después de todo ellas habían pensado que todo esto sería difícil para ser, pues al ser hijo de una civil y un Ninja común no se podría esperar mucho. Sin embargo, aquello comenzaba a cambiar a sus ojos.
—Debo felicitarlos a todos ustedes por mantener la calma —una voz llamo la atención de todos. Kakashi y Kurenai se acercaban a donde estaban ambos equipos genin.
Ninguno de los genin se veía sorprendidos por la aparición de ambos jōnin algo que los sorprendió.
—¿No están confundidos de cómo estamos vivos? —Kurenai decidió preguntar.
—Realmente no —respondió Narumi—. No a cualquiera le dan el rango jōnin, para ustedes es sería sencillo sobrevivir a ello.
—Estoy de acuerdo con la rubia tonta —Satsuki asintió.
—¡Hey!
Kakashi miro profundamente a Ikki quien recuperaba su katana de donde estaban los restos del hombre, si era sincero él no había pensado que un genin podría con el peso de una primera muerte, sin embargo, aquí estaba Takahashi Ikki quien mostraba una aterradora tranquilidad. Estos también eran los pensamientos de Kurenai.
—Como dijo Narumi, ustedes dos son jōnin y el Hokage no habría permitido tomar esta misión sino fueran capaces de sobrevivir a eso —agregó Ikki—. Además, pude notar que Hinata al ver en la dirección de la que salieron se tranquilizó así que estoy seguro de que ella los vio con el Byakugan.
Kurenai estaba realmente sorprendida por audacia que demostraba Ikki y miró a Kakashi quien solo sonreía. Soltando un suspiro decidió dejarlo de lado y continuar con la misión que tenían.
—Hay un pueblo de camino y si nos apresuramos estaremos ahí justo al atardecer —comentó Kakashi—. Tengo entendido que ese pueblo es famoso por sus aguas termales reparadoras, así que pienso que sería una buena manera de terminar el día.
—¡Entonces démonos prisa! —Narumi se veía totalmente emocionada por la idea de aguas termales y no era la única, aunque las otras chicas trataban de disimularlo.
Kakashi miro a los chicos quienes se encogieron de hombros mientras comenzaban a caminar. Kakashi vio como Ikki suspiraba, pero mostró una pequeña sonrisa acercándose a donde estaban sus compañeras de equipo y por un instante recordó al equipo que perteneció hace ya tantos años… Un equipo donde él era el único sobreviviente.
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