¡Hola! Bien aqui vengo con otro capitulo mas, espero que les guste. Muchas gracias aquellas que me dejan sus comentarios. Sin mas les dejo este capitulo espero que les guste.
La Exterminadora
Capitulo 2: Una Llegada Inesperada
Ya afuera del porche de la casa me dirigí a mi viejo chevy-que aun funcionaba demasiado bien para su estado actual- abrí la puerta del conductor y me introduje en esta dejando mi mochila en el asiento del copiloto para después cerrarla de un leve portazo. Encendí el motor que emitió un leve rugido antes de arrancar y ponerlo en marcha. Recorrí la misma ruta que siempre recorría para dirigirme ala escuela que no se encontraba demasiado lejos de la casa. A mis flancos se encontraba todo poblado de verde musgo y pinos verduscos, ya me había acostumbrado a todo ese tipo de vegetación, pero no siempre iba tan atenta del paisaje que me rodeaba a excepción del día de hoy, tenia ganas de retrasar mi llegada a la escuela realmente no quería llegar por alguna extraña razón no quería ¿Por qué? No lo sabía. Sin darme cuenta había llegado a mi destino, el estacionamiento estaba casi repleto así que entre rápido en el para ocupar un espacio. Frene en seco y me estacione.
Tome mi mochila para salir del coche, mire a mi alrededor y la mayoría de los chicos que se encontraban en el estacionamiento murmuraban mientras miraban alguna cosa o a alguien interesante en particular- ya que en este pequeño pueblo casi nunca pasaban cosas relevantes- dirigí mi vista a la misma dirección que llamaba la atención de todo ser vivo mientras estaba paraba a un lado de mi coche; lo primero que llamo mi atención fue un flamante volvo-y digo flamante ya que nunca desde mi llegada había visto un coche de esos no al menos a algún estudiante-color plateado pero no fue eso lo que llamo toda a mi atención, lo que verdaderamente me aterrorizo fue aquel chico entre todos lo que se encontraban bajando de aquel flamante y espectacular vehículo.
No sabría describir los sentimientos que invadieron mi cuerpo solo sabia que alguna de mis extremidades temblaba sin parar y no podía detenerla. Todos eran guapos realmente hermosos no había palabra para describir a cada uno de ellos, semejante belleza solo era comparable con la de los vampiros. Al principio dude en pensar que lo fueran ya que los vampiros no asistían a la escuela ¿verdad?-bueno a ninguno que haya conocido-eran dos chicas, una mas hermosa que la otra y valla que le hacia honor a la palabra, sus cabellos rubios cubrían la mitad de su espalda sus facciones eran como las de una modelo y mas que eso ya que cualquier chica envidaría tanta belleza sobrehumana. Y la segunda y sin hacerla menos parecía un duendecillo con el cabello corto totalmente rebelde que se alzaba en puntas, tenia la apariencia de una bailarina y su piel nívea al igual que la chica rubia era realmente hermosa y por últimos 3 chicos el mas alto era realmente gigantesco y musculoso, el segundo era un poco mas pequeño que el tercero pero aun así parecía que ese chico había sufrido bastante y por ultimo aquel chico de cabellos color cobrizos y ojos acre casi llegando al dorado y facciones que solo un ángel podría tener.
Todas esas ideas me abandonaron y el temor volvió a inundarme, lo mire detenidamente y varios recuerdos invadieron mi mente. No podía ser cierto lo que estaba mirando ese chico se parecía bastante aquel estúpido ser que había destruido mi vida y se había llevado con el todo lo que yo amaba. De un momento a otro el temor fue reemplazado por la ira y el enojo, las ganas de ir y abalanzarme sobre el y destrozarle el cuello me invadieron. Una pequeña voz hizo que saliera de mis lagunas mentales y que volviera a la realidad recordándome en donde me encontraba.
-¿Bella? ¿Bella?- me llamo insistentemente aquella vocecita
-Mmm Jessica, Hola- la salude volviéndome para mirarla
-Creo que tu también estas sorprendida por aquellos nuevos alumnos-soltó un risita burlona mientras volvía su vista para mirar a los nuevos inquilinos de la escuela
-¿alumnos nuevos?-pregunte incrédula
-Si, no lo sabias hay un nuevo doctor en el hospital y se mudo con toda su familia, aquellos con sus hijos adoptivos, eso creo- valla en un pueblo tan pequeño todo se puede saber en cuestión de nada
-Valla-fue lo único que pude responder, no tenía ganas de quedarme mas tiempo en ese lugar, quería entrar al edificio antes de que perdiera la cordura y pudiera cometer alguna locura con un chico inocente.
Me despedí de Jessica y camine a paso lento a la entrada de la cafetería.
Al pasar a un lado de aquellos chicos no pude evitar mirar por el rabillo del ojo. Todos miraban en todas direcciones, excepto ese chico que había captado mi atención no se por que pero por un momento pensé que me miraba. Hice caso omiso de mis especulaciones y seguí mi camino hasta dentro del edificio.
La clase de literatura había comenzado y por ende llegue tarde.
-Buenas noches señorita Swan- dijo el profesor con tono acusador mientras me cedía el paso y me dirigía a mi banca.
Trate de prestar atención a la clase pero era realmente imposible concentrarme, nunca supe de que trato la clase ni la siguiente que le procedió. Al llegar a trigonometría como siempre Jessica me esperaba en la banca que compartíamos juntas y comenzó hablar del tema que menos quería escuchar.
-Valla viste a todos esos chicos realmente son guapos-me decía entre parloteos, diferenciando a cada uno para llegar a saber quien era el mas guapo de todos.
-Si, si creo que es aquel chico de cabellos cobrizos-su sola mención hizo que temblara
-¿Bella? Sucede algo- pregunto notando mi estado
-nada Jessica-respondí rápidamente, aliviada por que el profesor hubiese entrado y la plática de Jessica se hubiese visto saboteada.
Después de una larga hora de trigonometría seguía sumergida en mis cavilaciones, aun no entendía que era lo que me perturbaba, más bien si lo sabía pero me negaba a aceptarlo. Caminamos en dirección a la cafetería, Jessica me seguía platicando sobre aquellos chicos pero no le prestaba atención alguna.
Al entrar a la cafetería, por algún sentimiento extraño comencé a recorrer con la vista toda la cafetería, cada rincón de ella buscando a alguien, entonces fue allí donde lo encontré en una mesa de algún rincón muy alejado de todos los demás junto con sus hermanos platicando entre ellos con una bandeja de comida que no había sido tocada por ninguno.
Todo pasó en un momento, mis ideas llenaron mi cabeza, realmente eran lo que yo pensaba. ¡Dios mío! Vampiros en la escuela. Eso no podía estar pasando, pero no importaba cuantos fueran acabaría con cada uno de ellos.
Entonces allí estaba parada en la entrada de la cafetería, ideando una y mil manera de acabar con todos ellos, cuando mis ojos color chocolate se encontraron con esos ojos color miel casi dorados, mi cuerpo se estremeció al tener aquel contacto visual y no puede resistir aparte la vista de inmediato.
-Lo siento- me disculpe en un susurro con Jessica y salí disparada al estacionamiento
Busque mi coche necesitaba estar unos minutos sola antes de volver a entrar.
Llegue a mi automóvil lo mas rápido que pude y me introduje en el, poniendo uno de los discos que traía en el porta CDS y lo puse en la cafetera de estéreo que tenia, entonces la música comenzó a sonar era algo de Beethoven, relaje mi cuerpo en el respaldo del coche y cerré mis ojos, necesitaba relajarme para poder pensar con claridad.
Necesitaba un plan para llegar hasta el y cuando menos se diera cuenta acabaría con el. Llevaba mucho tiempo haciendo este trabajo así que sabia a lo que podía exponerme si intentaba esa idea que me rodeaba el cerebro. No había otra opción, si no ideaba otro plan o me daba por vencida tendría que usarlo irremediablemente.
-Seducirlo- dije en un susurro mientras dejaba que la música deleitara mis oídos y hacia que me relajara. Realmente esto que planeaba hacer seria algo muy riesgoso podría salir lastimada seguramente.
¿Bien? ¿Que les parecio? Ya saben que acepto sugerencias sobre el proximo capitulo y criticas por igual, espero les guste y nos leyemos hasta la proxima.
Yumiko Hatake.
