¡Hola! Bien vengo con otro capitulo mas de esta historia. Muchas gracias a todas por sus comentarios eso me anima a seguir imaginando y escribendo mas rapido esta historia, espero que les guste este capitulo creo q me inspire mucho, sin mas que decir aqui se los dejo, espero les guste.


La Exterminadora

Capitulo 5: Culpa

La mañana del domingo estaba realmente nublada con respecto a los demás días sin nubes en Forks. Pequeñas capas de neblina cubrían el cielo, haciendo que ningún rayo de sol se colara por ellas. También había vientos realmente fríos; yo aun seguía dormida y al despertar eso fue lo primero que pude observar por la ventana de mi cuarto, aunque verdaderamente ya estaba bastante acostumbrada a ese tipo de climas. Además en toda mi vida nunca hubo nada de luz en ella y no esperaba tenerla ahora.

Era domingo y tenia pensado pasar la tarde con Jacob, pero viendo la situación física en la que me encontraba me había abstenido de visitarlo este domingo, no quería que Jacob me interrogara con respecto a lo que me había pasado y yo no estaba dispuesta a decirle absolutamente nada de lo ocurrido con mi muñeca.

Me levante de la cama y aun podía sentir dolores por todo mi cuerpo, aunque el que mas percibía era el del estomago, la muñeca no tanto ya que estaba enyesada y protegida.

No podría salir hacer mi rutina de los fines de semana así que me quedaría en casa tratando de hacer algo que me distrajera, tal vez me pondría a lavar la ropa que tenia en el cesto, no había demasiada para alarmarme pero preferiría ocuparme de eso en estos momentos, y también limpiaría un poco la casa y haría la tarea de Literatura y Calculo que tenia para el siguiente día de escuela.

Sin más que hacer en mi habitación, me dirigí al baño para tomar una ducha, me deje consentir por el agua como siempre lo hacia en todas mis visitas, al salir del agua tome una toalla para secarme y cubrirme con ella para salir del baño y meterme en mi cuarto. Solo me puse unos pants y una camiseta con agujeros en ella para pasar el día entero haciendo la limpieza en el interior de mi casa. Al terminar baje a la cocina para desayunar algo antes de empezar, tome la caja de cereal de la alacena y me serví un poco, comencé a comerlos lentamente ya que no tenia prisa, al terminar lave mi plato y me dirigí a la sala para poner un poco de música, tome uno de los tantos discos que tenia a un lado del estéreo y la música comenzó a sonar, era algo de Debussy, me aparte del reproductor y fui a llenar la lavadora mientras iba por el cesto de ropa sucia. Metí la ropa y puse un poco de jabón en esta para que comenzara a lavar cerré la tapa y deje que hiciera su trabajo.

En ese momento sonó el teléfono.

Me moví rápidamente para llegar a el y contestar, alce el auricular y del otro lado del teléfono se escucho la voz de mi amigo Jacob.

-¿Bella?-escuche su voz

-Jacob-

-Solo hablo para decirte que no estaré esta tarde en casa por si tenías planeado venir- me aviso con voz ansiosa

-No te preocupes Jacob, de todos modos no podre tengo muchísimas cosas que hacer por aquí así que estaré toda la tarde ocupada-

-Oh, entiendo-

Hubo un corto silencio después de eso.

-Bueno eso era todo Bella espero que vengas pronto por aquí, si no yo iré a visitarte-

-Claro, Jacob salúdame a Billy-

-Seguro, nos vemos-

-Adiós, Jacob-

Y hasta allí llego nuestra conversación, al menos no tendría que explicarle por que razón tenia la mano enyesada, aunque me pareció escucharlo algo preocupado.

Pero no quise tomarle demasiada importancia, después hablaría con el. Me apoye en la pared de lado del teléfono y cerré mis ojos pero los abrí al instante al escuchar un motor apagarse fuera de la casa espere un momento y después se escucharon unos golpecitos en la puerta de la entrada. Me quede allí parada ¿Quién podría ser?, se volvieron a escuchar otros golpes en la puerta pero ahora mas insistentemente, fui rápidamente a mi habitación y tome la espada que se encontraba a un lado de esta y baje, me puse enfrente de la puerta antes de abrir, el corazón me empezó a latir rápidamente. Tome la perilla y la gire rápidamente abrí la puerta y me quede en silencio y algo sorprendida.

Recobre la compostura y tome la espada poniéndola enfrente apuntando a mi visitante.

-¿Qué rayos haces aquí?-pregunte

-He venido haber como estabas Bella- me respondió

-¿Y a ti que te importa como demonios este vampiro?-fruncí el ceño, que demonios pensaba ese estúpido en venir a mi casa

Reino el silencio, pero yo seguí sin bajar mi espada.

-No necesito de tu compasión- le grite, poniendo el filo de la espada en su garganta

-No es compasión, realmente estoy preocupado por ti, se que eres fuerte pero sigues siendo humana- me respondo mirándome, con esa estúpida mirada que tanto odiaba

-Sea humana o no, eso no te incumbe- realmente estaba furiosa que demonios se creía ese engreído, viniendo a mi casa y echándome un sermón.

Pero el parecía sereno, como si no le estuviera apunto de cortar el cuello, estaba tan tranquilo que me desconcentro, que le pasaba a ese vampiro, a los de su raza nunca les habían preocupado los humanos, ellos siempre se había creído superiores y los humanos no eran mas que basura para ellos, eso había sido con todos los que yo había luchado pero parecía que el era la acepción a las reglas, un ángel entre todos esos demonios.

-Además tú eres el que intento matarme, nadie más que tú por eso estoy así-le reproche, y parece que di gusto en el blanco, su maravillosa tranquilidad se crispo volviéndose en un dolor agudo que invadió su hermosa cara.

Al verlo en ese estado sentí culpa por primera vez, por haberle dicho aquella palabras a un vampiro aunque estas fueran ciertas me pareció que el no debía sufrir. Pero no debía bajar la guardia al fin y al cabo no era mas que un vampiro, a los que me había jurado dar caza y el no debía ser la acepción a eso tampoco.

-Lo siento-se disculpo, realmente no entendía su actitud.

-No tienes que disculparte, eso es lo que tu raza hace con la mía ¿no?-

-Estas en un error, no todos somos así- me fulmino con la mirada y su voz ahora era grave y no dulce y serena como antes.

Me reí por unos instantes, por mi cabeza paso una loca idea si salía mal seguro moriría. Me acerque a Edward dejando atrás ese espacio vacio entre nosotros, pase mi brazo enyesado por atrás de su cuello mientras pegaba mi cuerpo al suyo el cual encajo bien con el de el. Recargue mi cabeza sobre su pecho por lo cual pude percibir con mayor intensidad aquel aroma tan embriagador que despedía, baje la espada de su cuello y la puse aun costado de mi, cerré mis ojos tratando de no perderme.

El no se movió, tal vez para no molestarme, sentí como sus brazos se movían entorno a mi cintura pero vacilaron al contacto y los dejo caer a sus costados.

-Lo se, tu eres diferente Edward- dije en un susurro

-Bella-

-Pero tampoco serás la excepción-levante rápidamente la espada y la coloque de nuevo en su cuello mientras me separa un poco de el y alzaba la cara para verlo-También te matare Edward Cullen a ti y a toda tu familia- le dije mientras en mis labios se formaba una pequeña sonrisa-Yo soy la exterminadora y esto que me hiciste no volverá a pasar por que no abra una segunda vez- recargue el filo de la espada mas fuertemente en su cuello formándose una pequeña cortada en el cuello de este.

Me aleje de el de un salto, lo mire y sus ojos no eran de enfado ni ira, al contrario había un profundo dolor en ellos.

-Ahora vete vampiro-le dije con la voz mas dura que me salió

-Esta bien Bella-Me dijo mirándome por última vez.

Corrí rápidamente a la puerta cerrándola y recargándome en ella, escuche el motor del volvo encenderse y después de un rato no lo pude escuchar mas, se había marchado.

Me deje resbalar por la puerta hasta caer sentada en el suelo, con la cabeza baja, el suelo se empezó a mojar con pequeñas gotas de agua salada, mientras que afuera un ligero chipi-chipi comenzaba a mojar todo a su paso.

Mire la ventana para ver la lluvia que resbalaba por esta, mientras que en mis propias ventanas llamadas ojos también tenían su propio chipi-chipi. Escuche como la lavadora terminaba su trabajo y decidí levantarme para terminar con mis quehaceres.

-Parece que no dejara de llover en toda la tarde- me dije a mi misma mientras secaba los resto de agua salada que habían quedado en mis ojos.

Continuara…

Próximo Capitulo: Indecisiones


¿Bien? ¿que les parecio? no s epor que pero siento que fui algo cruel XD, bien ya sabes espero sus comentarios y criticas sobre este capitulo, tambien sujerencias por igual. Nos leemos hasta el proximo capitulo, cuidense, besos.

Yumiko Hatake