¡Hola! Aqui yo de nuevo. Gracias a todas por sus comentarios eso me anima a seguir escribiendo, y si fui demasiado cruel con Edward en el capitulo anterior pero trate de componerlo en este, espero que les guste. Y gracias de nuevo a todas por su apoyo. Sin mas aqui les dejo el capitulo, que lo disfruten.


La Exterminadora

Capitulo 6: Dudas

Me sentía terriblemente mal por lo sucedido el día anterior, no me sacaba de la cabeza el hecho de haberme portado cruelmente con Edward, tal vez el fuese un vampiro, pero realmente estaba preocupado por mi o eso era lo que decía respecto a mi. Por alguna extraña sensación quería creerle, llegar a confiar en el y tal vez llegar a ser…su amiga.

Creo que hoy le pediré una disculpa, me resulto difícil llegar a esa conclusión pero sabía que tenía que hacerlo además solo eran 2 simples palabras, todo fuese por quitarme esa culpa que me invadía desde la tarde de ayer, además haría lo correcto.

Por fin llegue al estacionamiento de la escuela, después de un largo camino lleno de pensamientos. Estacione mi chevy en el lugar de siempre, la atmosfera del día lunes pintaba mejor que el día anterior aunque como siempre las nubes ocultaban al sol haciendo imposible que algún rayo de sol iluminara a alguno de los estudiantes, creo que realmente necesitaba esos benditos rayos, necesitaba un poco de vitamina y el sol seguro que me la proporcionaría aunque eso era solo una vaga ilusión en aquel pueblo sin luz.

Y así empezaba otro día de escuela.

Mi brazo aun portaba aquel fastidioso yeso, solo unos días más y estaría bien y libre de esa molestia. Tome mi mochila del asiento del copiloto y abrí la puerta para salir del auto, al terminar la cerré detrás de mi para después rodear el coche y recargarme a un costado de el. El estacionamiento comenzaba a llenarse rápidamente.

Comencé a buscar el volvo de Edward con la vista, recorriendo cada lugar de aquel grande espacio y fue cuando lo vi allí parado enfrente de su flamante vehículo, mirando algún rincón de aquel ridículo lugar, a su alrededor sus hermanos platicaban entre ellos casi en susurros. No despegue mi mirada de aquella hermosa figura, entonces dejo de ver el infinito y volvió su mirada a mi. Aquellos hermosos ojos dorados me miraban. Sus hermanos detuvieron su conversación y dirigieron su mirada al lugar a donde yo me encontraba, del otro lado del estacionamiento muy lejos para la vista humana pero seguro que ellos podían verme a la perfección.

Su hermana rubia me dirigió una terrible mirada envenenada, por lo cual me acorde del momentos en que salí disparada por una patada que ella me había proporcionado para quitarme de encima de su hermano.

Sentía la mirada de todos ellos, seguro que sabían lo que le había hecho a Edward y eso hacia que me sintiera peor, tal vez debería dirigirme allí y pedirle la disculpa que me libraría de mis remordimientos. Intente moverme pero las piernas comenzaron a temblarme y no hacían caso a mi ordenes de moverse. Volví a intentarlo y esta vez logre caminar, no sabia lo que realmente debería decirle pero necesitaba pedirle una disculpa mi memoria se negaba a desterrar aquella imagen de su hermoso rostro afligido por mis duras palabras, necesitaba quitarlas de mi cabeza, no quería verlo sufrir, no a el.

No pude llegar muy lejos por que aquella rubia se interpuso a medio camino de mi destino

-¿Que es lo que quieres?-me pregunto hostilmente

-No quiero hablar contigo, necesito hablar con Edward- le respondí

-Después de lo que le hiciste pretendes venir y hablar, ¿así nada más?-

La verdad es que yo no sabia que decirle, creo que tenia demasiada razón.

-Basta, Rosalie- escuche la voz aterciopelada de mi vampiro, detrás de las espaldas de esta.

Guarde silencio solo por un segundo.

-No, creo que ella tiene razón Edward, es mejor que me valla-lo mire por el hombro de Rosalie-quería que la tierra me tragara allí mismo-me di la vuelta dispuesta a irme y entrar en el edificio de mi primera clase, pero me detuve al sentir su frio agarre en una de mis muñecas.

-No te vallas, Bella-me dijo casi como una suplica

Detuve mi andar instantáneamente, sin voltear si quiera a verlo "Maldición Bella vamos vete, estas cometiendo un grave error al querer involucrarte con el" me dijo una pequeña voz proveniente tal vez de mi subconsciente. Tendría que haberle hecho caso a esa vocecita pero por alguna razón volvió aquel sentimiento de querer confiar en el, en mi enemigo intangible.

Tal vez cometería un grave error en aquel preciso momento, y tal vez seria una idiota, pero quería sentir algo diferente al odio o la venganza que toda mi vida había llenado mi corazón, realmente no sabía con exactitud que era lo que pasaba conmigo, las Dudas inundaban mi cabeza en aquel momento. Pero al fin y al cabo esos sentimientos nunca desaparecerían o ¿si?, solo haría aquello como un plan para acercarme a el y después matarlo solo eso y nada mas.

Voltee a mirarlo, después de unos minutos me soltó de su gélido agarre.

-Lo siento Edward-

Todo se quedo en silencio por unos instantes, los cuales no duraron demasiado ya que pude oír como Rosalie lanzaba un gritito y una mirada cruel asía mi, realmente quería matarme, mientras que abandonaba el estacionamiento en busca de algún lugar en donde descargar su ira.

-Rose, espera- gritaba aquel chico musculoso y grandulón, mientras trataba de alcanzar a la vampira enfurecida.

La mire hasta q esta desapareció en la entrada de la cafetería.

Segundos después de eso, la pequeña Alice se postro a un costado de Edward junto con aquel chico de cabellos revueltos y dorados, el cual me mirada no muy cortésmente.

-Jasper tranquilo- inquirió Alice alzando la vista para ver la cara de aquel vampiro

-Alice-refunfuño Edward mientras observaba a su hermana

-Todo esta bien Edward-respondió brindándole una amplia sonrisa a su vez-¿como sigue tu brazo Bella?-me pregunto volviendo su mirada hacia mi

-Es…este supongo que bien-respondí torpemente

No se cuanto tiempo había pasado allí con ellos, pero sabia que llegaría tarde a clase si no me apresuraba.

-Creo que debo irme-me apresure a decir

Salí corriendo, sin ni siquiera despedirme realmente no tenia tiempo para eso, el estacionamiento estaba vacio, me tocaba clase de Literatura, seria un problema que el profesor me dejara entrar. Llegue a la puerta, el profesor leía un pequeño fragmento de Romeo y Julieta, me permitió pasar rápidamente sin ni siquiera mirarme, no quería perder el hilo de la lectura. Me senté en mi banca escuchando la lectura a medias.

Después de que la clase terminara-no mucho después de que yo entrara-me dirigí a clase de Biología, al llegar al salón dirigí mí vista algo que no me esperaba. Edward Cullen estaba sentado a un lado de mi banca, siempre me había sentado sola, pero eso se había acabado el día de hoy.

Me dirigí a pasos torpes a mi asiento, mientras el no me quitaba la mirada de mi pareciera que había algo interesante en mi. Me senté y procure comportarme lo mas normal posible.

-Hola-escuche su voz aterciopelada a un lado de mí

-Hola-le devolví el saludo sin voltear a verlo

-Bella yo…-

-No es necesario que digas nada Edward-lo interrumpí sabiendo exactamente lo que diría, tal vez por que no quería que lo dijera-Ten por seguro que no le diré nada a nadie, yo también tengo un secreto que guardar-esta vez lo mire a los ojos, realmente eso no era lo que tenia que decirle pero… ¿Qué mas podía hacer?

Ya era muy malo que comenzara a sentir algo por el o que quisiera confiar a pesar de lo que el era, y eso no debía pasar.

-Debes entender que tu y yo no..no podemos-las palabras no influían como siempre solían hacerlo.

-Tienes razón…-escuche su perfecta voz y monocorde sin ninguna expresión en ella.

Tenía los ojos en blanco, lo mire como si fuera una necesidad, como si de eso dependiera. Algo dentro de mí dolía.

-Valla por fin lo entendiste-forcé a que las palabras salieran de mi garganta.

Deje de mirarlo, mientras miraba como un puño se formaba en mi regazo ¿realmente así tenían que ser las cosas? No entendía por que dolían aquellas palabras suyas. Había sufrido muchas veces pero esta vez era distinto.

-Te he estado buscando por mucho tiempo Bella-

No se si fue producto de mi imaginación o si de verdad salió de sus labios, la verdad no importaba mucho, siempre supe que este día llagaría pero no pensé que llegara tan pronto.

El profesor llamo a todos al orden, para iniciar la clase, una larga hora a su lado. La verdad no me disgustaba la idea.

-Gracias-le agradecí en un pequeño susurro, mientras vi por el rabillo del ojo como se formaba en su rostro esa sonrisa tan suya, era agradable verlo sonreír.

CONTINUARA


Bien ¿que les parecio? espero que haya sido de su agrado. Ya saben acepto criticas constructivas y demas de este capitulo. Sin mas nos leemos hasta la proximo, se cuidan, Besos.

Yumiko Hatake