Hola que tal, pues aqui lo tienen, el tan esperado reencuentro. Espero que les guste. Se que algunos van a querer matarme, en mi defensa solo puedo decir, NO PUDE AVITARLO, jeje, lo siento.
Bueno aqui les dejo y espero que lo disfruten.
Akane se encontraba practicando unas katas, quería relajarse, mañana tendría que presentarse en su nuevo trabajo, estaba segura que iba a ser agotador, por lo menos estaba tranquila, su familia la había dejado en paz, aun la miraban raro, pero nadie se atrevía a preguntar nada, solo le molestaba la constante insistencia de Shampoo, desde aquel día no la dejaba en paz – como se atreve, ella que sabe – se dijo a si misma, estaba segura que Shampoo sospechaba algo.
Estaba tan concentrada, que no se dio cuenta de que unos ojos azules la observaban detenidamente, con mucho interés, Ranma había decidido entrenar un poco, pero cuando entro al dojo se sorprendió de verla ahí – es verdad, ya me habían dicho que se encontraba ahí, pero que tonto soy, con las tonterías de Nabiki se me había olvidado, la verdad es que se ve muy bien con esa ropa – pensó, mientras la observaba de arriba abajo, Akane tenía una blusa rosa corte imperio, de tirantes, un ligero escote, ajustada en el busto, un ligero recogido en el abdomen, acompañado a juego con un pescador ajustado en color negro, Ranma estaba completamente hipnotizado, no podía despegar la vista de ella.
- Vaya, vaya, pero mira nada más, la torpe marimacho ha vuelto – Akane al escuchar la voz sobresalto, se giró molesta y lo vio apoyado en la puerta, se dio cuenta que la miraba con detenimiento mientras sonreía con arrogancia, ella coloco sus manos en su cadera y lo miro seriamente.
- Vaya Saotome, veo que no cambias, aunque pasen cien años, no dejaras de ser un arrogante insensible.
- ¿Arrogante insensible? – pregunto con una sonrisa, y se acercó a ella - vaya Tendo, es bueno saber que ya no eres una marimacho violenta.
- Lastima, no puedo decir lo mismo de ti Saotome, sigues siendo un tonto engreído y arrogante – le dijo con una enorme sonrisa, el arqueo una ceja, luego le sonrió.
- Me alegra saber que me extrañaste.
- No te hagas ilusiones, quien dijo que te extrañe.
- ¿Ah, no? – pregunto con una sonrisa mientras se acercaba más a ella haciéndola retroceder.
- Claro que no, dime, ¿Quién extrañaría a alguien como tú?, ni en tus sueños Ranma.
-¿En serio? – pregunto seductoramente, Akane quiso retroceder más, pero no le fue posible, sin darse cuenta ya habían llegado a la pared y el la había acorralado – no te creo.
- Cree lo que quieras, al fin de cuentas no me importa – dijo tratando de quitarse, puesto que él había colocado ambas manos apoyadas en la pared, cada una a un lado de ella evitando que escapara, la miro de forma divertida, se acercó a su oído y le susurro.
- Yo también te extrañe, marimacho.
- insensible – contesto – para ser un marimacho te me quedabas viendo como un tonto.
-¿Quieres ver que tan insensible y tonto puedo ser?
- Quítate, eres un irrespetuoso – intento empujarlo sin obtener ningún resultado, evidentemente él era más fuerte que ella.
- Hace cuatro años no pensabas igual, ¿o es que ya lo olvidaste?, sobre todo cuando me entere que te marcharías – ella pestañeo repetidas veces, estaba sorprendida, como era posible que le recordara algo como aquello, claro que lo recordaba, pero también le avergonzaba - ¿sabes?, yo si lo recuerdo.
-Flash Back -
Akane se encontraba en el dojo, estaba haciendo unas katas mientras Ranma la observaba, no se podía concentrar, hacía apenas un par de horas que él había regresado, se veía tan feliz, no era para menos, había ganado su primer torneo de artes marciales, si seguía así y ganaba los siguientes encuentros se convertiría en el campeón, ella se sentía feliz por él, pero le entristecía no haber podido acompañarlo, no estuvo ahí en el momento que obtuvo la victoria, y para empeorar las cosas, había la posibilidad que no pudiera acompañarlo a los siguientes torneos, una patada de Ranma la saco de sus pensamientos, no la vio venir, por lo que apenas pudo evitarla.
- Tonta, estas distraída – la regaño – deberías concentrarte más, si alguien te hubiera atacado de verdad, no habría fallado, ¿se puede saber qué es lo que te pasa?.
- No es de incumbencia tonto – contesto molesta – deberías ir a molestar a Ukio, después de todo fue ella la que te acompaño al torneo.
- Niña boba, ya te dije que no deberías estar celosa, ella solo es mi amiga, además debo recordarte que ella me acompaño porque tu no pudiste ir, no llevaría a nadie más que no fueras tú, lo sabes, pero tenías que insistir en que U-chan me acompañara.
-No estoy celosa – reclamo – y lo de Ukio, ya lo sé.
- Entonces, dime que es lo que sucede contigo – ella solo se quedó quieta y agacho la cabeza, Ranma se extrañó de su actitud, por lo que la abrazo por la cintura con una mano, y con la otra le levanto la barbilla, la miro a los ojos por un instante y la beso, cuando se separaron la observo, la estaba analizando, quería entender cuál era el motivo de su enfado – si es porque no pudiste acompañarme, no te preocupes tanto, sabes que no fue tu culpa, de todas maneras podrás ir conmigo en el siguiente encuentro, será en dos meses.
Ella al oír aquello, solo se sintió más triste, pero como siempre en cuestión de segundos canalizaba toda su tristeza en enojo, molesta lo empujo y lo aparto de ella para salir corriendo rumbo hacia su habitación.
- Déjame en paz- grito, Ranma se quedó atónito, no había entendido que es lo que había pasado, apenas unos minutos antes parecía haber logrado calmarla.
- Ahora ¿yo que hice?, en serio no entiendo a las mujeres – se apresuró a seguirla, necesitaba hablar con ella, desde que habían llegado la había notado rara, durante la cena casi no había dicho nada, estaba preocupado, llego hasta la puerta de la habitación de Akane y toco un par de veces, no recibió respuesta por lo que decidió entrar, vio la habitación vacía, se extrañó y salió de ahí - ¿A dónde habrá ido? – pensó, iba pasando por la puerta del baño cuando vio la luz encendida, ya era muy tarde, todos en la casa dormían, por lo que dedujo que no podría ser nadie más que ella, negó con la cabeza y se dirigió a su habitación –mañana temprano hablare con ella – pensó, se preparó para dormir, estuvo casi media hora dando vueltas en su futon, no podía dormir – Tonta, porque siempre tienes que complicarlo todo – se levantó de golpe y decidió que lo mejor sería hablar con ella de una vez o esa noche no podría dormir, se dirigió a la habitación de ella, la luz estaba encendida, decidido abrió la puerta de golpe, entro y le coloco el seguro, no estaba dispuesto a dejarla salir hasta que le dijera que sucedía, Akane se asustó al verlo entrar de repente.
-Ranma, ¿Qué haces aquí? – pregunto, el levanto la vista y la vio parada de espaldas a su escritorio, trago saliva ante aquella visión, solo traía una toalla atada a su cuerpo.
- Akane, vine a que hablemos, quiero que me digas que es lo que sucede contigo, y no me voy a ir hasta que me lo digas – trato de sonar lo más calmado posible, pero en realidad le estaba costando trabajo, el hecho de que ella llevara solamente una pequeña toalla encima no ayudaba mucho, ella lo miro unos segundos y sonrió, sabía perfectamente al verla así estaba haciendo un gran esfuerzo para contralarse.
- Tonto no deberías estar aquí – se acercó lentamente a ella y la tomo por la cintura y deposito un beso en su frente, ella suspiro.
- Me conoces bien, sabes que no me iré hasta que me digas que es lo que te pasa, algo me dice que no tiene nada que ver con U-chan y tampoco con el torneo – declaro mientras la abrazaba fuertemente, ella sonrió, era cierto, él no se iría a menos que le dijera todo, así que decidió hablarle, se separó levemente de el para mirarlo a los ojos.
- Ranma, ¿recuerdas la razón por la que no fui al torneo?
- Por supuesto, tenías un examen que presentar, pero, ¿Qué tiene que ver eso?
-El examen era de selección – contesto, el la miro y levanto una ceja no entendía nada – era para que pudiera entrar a una de las mejores universidades….ayer recibí los resultados…..y …..me aceptaron Ranma, me han ofrecido una beca completa
- Eso es excelente Akane, me alegra mucho, ¿sabes una cosa?, estoy muy orgulloso de ti - Akane se sintió muy feliz al escucharle decir aquello, pero nuevamente la tristeza la embargo.
-Creo que no voy a aceptar – Ranma la miro unos instantes, no entendió, era una noticia magnifica, una gran oportunidad para ella.
-Akane, no entiendo ¿porque no quieres aceptar?, has estado muy entusiasmada con la idea ingresar a la Universidad, esa es una de las razones por las que decidí competir, para que tu pudieras ir cueste lo que cueste, no entiendo que es lo que ha cambiado.
- Ranma, tu no entiendes – sus ojos se humedecieron -si yo acepto, ya no nos veríamos, no podría acompañarte a los torneos.
-No entiendo Akane, ¿qué tiene que ver eso?
-La universidad queda en los Ángeles…es una de las mejores de América…..ahora comprendes por que no puedo aceptar….la carrera dura tres años….me iría por tres largos años Ranma….yo….no quiero…. – Ranma solamente la abrazo con fuerza mientras besaba tiernamente su cabeza, no quería dejarla ir, la sola idea de que se alejara de el hacía que su corazón doliera, pero sabía que tenía que hacerlo, era lo mejor para ella, la dejaría cumplir su sueño, él tendría que ser valiente por los dos.
-Tranquila, no tienes de que preocuparte – susurro, mientras le acariciaba la cintura – iras a los Ángeles, todo va a estar bien, no tienes por qué desaprovechar esta oportunidad.
-Ranma, ¿pero te das cuenta de lo que eso significa?, no definitivamente no iré – Ranma rio, en realidad era muy terca.
-No seas tonta Akane, iras y no discutiremos más sobre el asunto, te prometo que estaré aquí cuando vuelvas, yo siempre te voy a esperar Akane – se miraron por unos instantes – vamos a estar bien, ya lo veras – susurro sobre sus labios, para luego acortar la distancia y comenzar a besarla tiernamente, después de unos minutos ya habían olvidado el asunto, el beso había cambiado, ahora la besaba con pasión, ella paso sus brazos sobre sus hombros, mientras él se dedicaba a acariciarla lentamente, la recostó suavemente sobre la cama y le quito la toalla.
Al día siguiente Akane despertó temprano como de costumbre, sintió unos fuertes brazos rodeando su cintura, recordó la noche anterior y con una sonrisa decidió despertarlo.
- Ranma – lo llamo – despierta, tienes que irte – el solamente se acomodó, no tenia intenciones de levantarse – vamos dormilón, tienes que marcharte ahora o llegaremos tarde.
- ¿No podemos dejarlo por hoy? – pregunto aun con los ojos cerrados
- Claro que no, no seas tonto, falta poco para que terminen las clases, después podrás descansar lo que quieras – le recordó besando su mejía
-¿Cuándo te iras?
- En un mes – el suspiro y beso su frente, iba a tener que aprovechar todo el tiempo posible con ella, de eso estaba seguro.
-Fin del Flash Back –
Akane estaba roja, Ranma se percató de ello y soltó una carcajada y se acercó a su oído.
-mmmm…veo que aún lo recuerdas
-Estoy casada – declaro, Ranma sonrió.
-Lo sé – rozo levemente sus labios, ella no se movió, cerró los ojos unos segundos disfrutando de la cercanía de su exprometido, sintió como su corazón latía aceleradamente, nuevamente abrió los ojos lentamente – déjame decirte Akane, el matrimonio te sienta bien.
-Mi esposo es muy celoso – Ranma la beso en la frente y se separó de ella, con una sonrisa movió la cabeza negativamente.
- Creeme Akane, yo también soy muy celoso – ella rio - tu y yo nos vamos a divertir….mucho, ahora estas aquí, eres mía, te prometí que estaría aquí cuando volvieras, esperándote, Ranma Saotome siempre cumple sus promesas.
-Engreido - contesto con una sonrisa, la vio pasar a su lado y dirigirse a la salida.
- Ey, Akane – la llamo antes de que ella lograra llegar a la puerta, ella se detuvo y se giró - Te extrañe, en serio – le dijo con una sonrisa.
Oh bueno, pues ustedes me dicen, si alguien quiere matarme, solo les pido que me dejen terminarlo :)
Vale, nos vemos en el siguiente capitulo, prometo que sera pronto, ya lo empeze, si lo termino hoy se los subo inmediatamente, tratare de aprovechar que esta tranquilo el trabajo y seguire adelantando para no hacerles esperar tanto. Gracias por sus comentarios, en verdad los aprecio mucho, me inspiran acontinuar.
