¡Buenas!
Antes de empezar el capitulo quería disculparme por haber tardado tanto en publicarlo, he estado algo ocupada pero intentaré tardar menos con el siguiente ¡Lo prometo!
El cap tiene bastante dialogo pero espero que lo disfruten igualmente.
Muchas gracias a todos los que leen 3
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Cómo decidimos ir a la cafetería que propuso Gaara él me guiaba ya que no sabía dónde era pero sus pasos eran largos por lo que tenía que caminar algo deprisa para seguirle el ritmo y también parecía algo distraído, caminábamos en silencio pero sentía que era uno de esos cómodos en los que no hace falta decir nada. En un momento me distraje y tropecé con mi propio pie, ágilmente mi acompañante puso su brazo delante mío para que no cayese.-
- G-gracias... - me avergoncé ante mi torpeza. – Gaara-kun... e-esto ¿p-podríamos caminar m-más despacio?
- Disculpa, yo... Lo siento no me di cuenta.
¿Acaso él estaría tan nervioso por la situación como yo en este momento? Caminamos nuevamente , ahora a un paso más tranquilo.
- Aquí es.
Nos paramos frente a una fachada de madera tallada con unos diseños de flores, era realmente grande y aunque era nueva desprendía un aspecto antiguo encantador. En el escaparate se podía apreciar rollos de canela con toppings por encima. De oreo, manzana, pistacho, frambuesa, chocolate, fresas... ¡Nunca había visto tantos sabores diferentes!
- ¡Rollos de canela! ¡S-Son mis f-favoritos! - giré la cabeza emocionada hacia él.
Él me observaba con una ligera sonrisa en el rostro.
- Lo sé, siempre lo pides en la cafetería. ¿Entramos?
Nos recibió una chica de pelo corto moreno muy simpática.
- ¡Bienvenidos a RollMon! Mi nombre es Matsuri ¿que os pongo?
- Para mi un americano y para ella... - me miró.
- Un c-caramel m-macciato p-pofavor
Mientras ordenaba vi como ella me miraba de reojo con cierto desprecio, lo cual no entendí.
- ¿Os gustaría probar alguno de nuestros rollos especiales?
- Si, también ponnos un rollo de cada sabor.
- ¿Uno de cada? Son ocho ¿Te parece bien? - parecía algo extrañada pero la verdad es que yo también lo estaba.
- Si, está bien. Si sobra algo nos lo llevaremos.
- Vale... ¿Cómo te llamas?
La chica no le había quitado la vista de encima en ningún momento, Gaara se la quedó mirando sin entender porque le preguntaba el nombre.
- E-es para apuntar la comanda - se excusó mientras se sonrojaba fuertemente.
- Gaara - respondió restando importancia al asunto.
Cuando nos sentamos a esperar nuestro pedido no pude evitar sentirme algo molesta. Sabía que no estaba bien pero la forma de coquetear de ella, era tan obvia que resultaba molesto.
- ¿P-por qué h-has ordenado t-tantos b-bollos?
- La verdad es que iba a venir la semana que viene pero ya que a ti te encantan me gustaría oír tu opinión.
- ¿Mi opinión? - seguía sin entender.
- Conozco al dueño y estábamos pensando en trabajar juntos e incluir algunos en la cafetería, para que haya variedad, pero antes quería probarlos.
Me emocioné ante la idea de poder ayudarle.
Nos trajo la orden y él le pidió un cuchillo para poder partirlos. Disfrutamos de la merienda pero la verdad es que era una decisión difícil, ya que todos estaban muy buenos, y sin darme cuenta había comido todas mis mitades, por su parte Gaara había cortado un trozo pequeñito de cada mitad.
- ¿N-no te g-gustaron? - había comido muy poco.
- Si te soy sincero no me gustan mucho los dulces, soy más de salado.
- ¿C-cuál es tu c-comida f-favorita? - quería saber más sobre él.
- Mmmm... Diría que son las costillas de cerdo.
Tuvimos una pequeña conversación acerca de la comida que nos gustaba, cuando le dije que las judías rojas eran unas de mis favoritas hizo un gesto de desaprobación, dejando muy claro que no le gustaba nada, el cual me hizo reír.
- ¿T-trabajas a t-tiempo completo o t-también e-estudias Gaa-kun?
Sentí como vaciló antes de responder.
- Estoy a tiempo completo pero... - pensó un poco - También estudio en la universidad de Empresariales.
Justo cuando lo dijo me acordé que en una de las notas Kiba me había dicho que estudiaba en la modalidad nocturna de la misma.
- Suena r-realmente d-difícil - estaba sorprendida de que él ellos pudieran compaginar estudios así de complicados con el trabajo. - E-eres increíble...
- No es para tanto - quiso restarle importancia - Todos en la cafetería estudiamos en la universidad.
- ¿T-todos vais a l-la misma?
- En la de empresariales solo estamos Sasuke, Shikamaru y yo, hacemos la modalidad nocturna así podemos trabajar durante la mañana aunque a veces trabajamos por la tarde también antes de entrar a estudiar.
Me resultó raro que no mencionara a Kiba también.
- E-esto... Kiba-kun t-también estudia e-empresariales ¿v-verdad?
- ¿Kiba? - me preguntó con extrañeza - No que yo sepa... Está en la universidad pero no recuerdo en cuál... - pude ver como tragaba saliva. - Él... ¿Te interesa?
- Y-yo... N-no es e-eso...
Me empecé a poner muy nerviosa y empecé a juguetear con mis dedos sin saber cómo responderle, había quedado en unos días con el castaño por lo que decir que no me interesaba sería mentira. Tenía la cabeza hecha un lío.
- Ya veo... - pude notar cierto deje de decepción en su voz.
Me maldije a mi misma por haberle preguntado ya que el ambiente se tornó algo extraño. Pero sobre todo me daba vueltas en la cabeza y no lograba entender porque me había mentido Kiba acerca de sus estudios.
- Tú estudias Administración Judicial que tampoco es nada fácil ¿verdad? - se llevó la taza de café a la cual dio un buen sorbo.
- ¿C-como... - estaba sorprendida - c-como has s-sabido dónde e-estudio?
Mi pregunta le hizo atragantar con el café, haciendo que tosiera fuertemente.
- ¿E-estás b-bien?¿Gaa-kun?
- Estoy bien...Ehh... Yo... lo escuché de tu amiga, la novia de Sasuke, sí. - de golpe parecía muy nervioso.
- Y-ya veo, i-igualmente lo d-dejaré de a-aquí poco...
- ¿Y eso?
Hablar con él me transmitía mucha paz, poder abrirme a una persona en tan poco tiempo era algo inaudito para mí, aún más teniendo en cuenta que era un chico, pero si me paraba a pensar Gaara era diferente de todo el resto que había conocido. Era atento, responsable y lo poco que habíamos hablado me daba la sensación que sabía escuchar a los demás.
- N-necesito encontrar t-trabajo...Es u-una larga h-historia...
- No tienes que forzarte a contarla si no estás preparada - me tranquilizó cuando notó que mis ojos se llenaban de lágrimas.
- G-gracias... La v-verdad es q-que me p-pone triste p-pensar que l-la dejaré pero... p-por otra p-parte me s-siento muy a-aliviada y-ya que son e-estudios por o-obligación más-que por p-pasión...
- ¿Qué es lo que te apasiona Hinata?
- Y-yo... quiero d-descubrirlo... aunque m-me tome t-tiempo quiero h-hacer mi p-propio c-camino.
- Vaya... eso es digno de admiración, me gusta la gente decidida. - sus palabras me sonrojaron.- - ¿Y a t-ti? ¿Qué t-te a-apasiona?
Justo cuando me iba a responder Matsuri vino a nuestra mesa y nos interrumpió.
- ¿Qué tal todo? ¿Te ha gustado Gaara? - me ignoró de forma demasiado evidente.
- Nos ha gustado bastante - respondió molesto - ¿Nos puedes poner esto para llevar? Gracias.
Nos quedamos los tres en un silencio incómodo que por lo visto tardó en pillar ya que se quedó parada unos instantes junto a la mesa. Me empecé a revolver nerviosa en mi asiento sin saber que hacer o decir.
- Bueeeeeno, si necesitas cualquier cosa dime... Estaré en la barra - nuevamente se sonrojó.- - - - - ¿Paseamos un poco? Ya llevamos bastante aquí. - me dijo al marcharse la morena.
Cuando miré por la ventana había comenzado a atardecer. El tiempo había pasado volando mientras charlábamos. El pelirrojo se levantó y caminó hacia la barra, yo le seguí, cuando llegué junto a él ya estaba pagando.
- Aquí están los postres que sobraron y ... - tendió la mano con una tarjeta - una tarjeta de la tienda. - estiró la mano y la cogió pero cuando la giró pude ver un número de teléfono en ella.
Ésta le guiñó un ojo y sentí mi cara arder de rabia. En cambio él le dio las gracias y para mi sorpresa dejó la tarjeta en la mesa cogiendo por sorpresa a ésta, la cual se quedó congelada en el lugar, y cogió la bolsa. Cuando salimos de la tienda no pude evitar preguntarle.
- E-era muy m-mona... ¿N-no crees?
El me miró extrañado como si hubiese dicho algo descabellado.
- Atiende bien pero a mi me ha parecido bastante maleducada. - su tono de voz era firme - Primero porque te ha ignorado descaradamente y segundo porque ha intentado darme su número cuando claramente estoy acompañado.
Dejé escapar una pequeña sonrisa. Caminamos hasta un pequeño parque que se encontraba frente al centro comercial y nos sentamos en unas bancas a observar el atardecer.
- Antes mencionaste que buscarías trabajo - hizo una pequeña pausa antes de continuar - ¿Te gustaría entrar en la cafetería?
- E-eres muy a-amble Gaa-kun p-pero n-no quiero s-ser una m-molestia
El viento se levantó, volando el cabello hacia mi rostro. Estaba luchando para acomodarlo cuando la mano del pelirrojo me tomó por sorpresa acomodando un mechón detrás de mi oreja.
- No eres una molestia Hinata - sus ojos me observan sin pestañear - Al menos déjame preguntar a mis conocidos si necesitan de alguien.
- V-vale... m-me parece b-bien Gaa-kun...
Una vistosa sonrisa se colocó en su rostro.
- ¿S-sucede a-algo?
- Nunca nadie me había llamado "Gaa-kun"
- ¡L-lo s-siento yo l-lo dije sin p-pensar!
- No tienes que disculparte, si eres tú puedes llamarme así. ¿Debería llamarte Hina-chan?
Ambos nos miramos y comenzamos a reír. La verdad es que sonaba bastante extraño viniendo de él, aunque la verdad no me molestaría si me llamase así... pero no se lo diría por vergüenza.
El cielo ya comenzaba a ocultarse y con la llegada de la noche comenzaba a refrescar.
- ¿Te trajo alguien hoy?
- N-no, tomamos e-el autobús c-con Ino-chan
- Ya está algo fresco y oscuro, te llevaré a tu casa. - ni siquiera era una pregunta, tan solo afirmó los hechos en voz alta.
- G-gracias, e-estoy viviendo e-en c-casa de Sakura-chan p-por ahora...
- No pasa nada, tu me vas indicando mientras conduzco.
Por más que estaba disfrutando la cita con Gaara, la culpa me estaba carcomiendo, ya sabía que no era mi novio ni nada por el estilo pero me parecía más que justo que él supiese que saldría con Kiba en unos días para que no hubiesen malentendidos.
Llegamos al coche y le fui guiando hasta que paró en la puerta del edificio.
- Ya estamos aquí... - carraspeo la garganta - Lo he pasado muy bien hoy, si te apetece podríamos volver a quedar... pero esta vez nada de citas triples.
Dejé escapar una risita.
- M-me gustaría m-mucho Gaa-kun - tomé una bocanada de aire - También q-quería comentarte a-algo...p-para que n-no hayan m-malentendidos.
Él me miraba fijamente para que continuara, lo que me ponía aún más nerviosa.
- R-resulta que Kiba-kun y y-yo estuvimos h-hablando un p-poco y m-me ha pedido-que nos v-veamos este jueves...
- Bueno... eres una mujer soltera y muy hermosa... no me extraña que tengas pretendientes - parecía pensativo - Por eso antes no pudiste responderme si te interesaba. - se pasó una mano por la cabeza. - ¿Te trata bien?
- Yo... l-la verdad e-es que s-solo hablamos p-por mensaje... el j-jueves será la primera v-vez que quedemos
- Entonces aún tengo oportunidad
¿Acaso había escuchado mal? Mi corazón dejó de latir durante un momento.
- ¿C-cómo has d-dicho?- me acerque para escucharle con más claridad pero no esperaba que él también se acercase a mi.
- Solo si a ti también te interesa me gustaría que nos conociéramos más en serio - me sonrió y entonces cogió mi mano, le dio un beso y acto seguido me miró a los ojos con determinación, esperando mi respuesta.
- Yo... - Venga Hinata dile que estás interesada - Yo...
¡Díselo! Me decía a mi misma pero los nervios comenzaron a jugarme una mala pasada sintiendo que me desmayaría en cualquier momento. En un intento de evitarlo giré mi cuerpo hacia la puerta para abrirla y bajarme del coche, pero me había olvidado que él aún sostenía mi mano, la cual no dudo en sujetar con más fuerza y tirarme hacia él para evitar que fuera.
- Por favor... Necesito saber... Si no te intereso, dímelo y no insistiré más.
- A m-mi... me g-gustaría conocerte m-más
Creo que le tomó por sorpresa, su cara estaba incrédula ante mi respuesta, aproveché que él seguía ensimismado para retirar mi mano de la suya y bajarme del coche.
Como no quería ser maleducada me giré para despedirme pero al hacerlo vi como estaba bajando del coche, cogiéndome por sorpresa.
- Espera - se acercó donde estaba tranquilamente y tendió la mano con su teléfono - Dame tu número así puedo escribirte si me entero de algún puesto de trabajo... y también para acordar nuestra próxima cita. - sonrió.
Pese a que su sonrisa era leve me dio la sensación de que se encontraba bastante feliz, Gaara no era una persona muy expresiva pero los pocos gestos que hacía se notaba que eran sinceros. Mi mano tembló cuando lo cogí, nuestras manos se rozaron y sentí mi piel arder con fuerza.
- Te escribiré luego así te guardas mi número y por cierto ten - me estaba dando los rollos de canela que habían sobrado - Con lo que te gustan creo que los disfrutarás más que yo
- G-gracias - le sonreí - H-hasta luego e-entonces
- Hasta luego
Caminé hacia la entrada pero cuando llegué a la puerta me giré para ver si ya se había ido, ya que no había escuchado el coche, pero él seguía allí de pie mirándome. Levanté mi mano y saludé tímidamente antes de meterme por el portal.
"Vaya día" pensé derrumbándome agotada en el sofá ante tantas emociones.
Saqué el teléfono de mi bolso para chequearlo ya que no lo había usado en toda la tarde.
"20 mensajes nuevos y 3 llamadas perdidas"
Una llamada y dos mensajes de mi hermana diciéndome que todo estaba bien... Un mensaje de Ino él cual estaba lleno de preguntas "¿Estás en casa? ¿Cómo ha ido? ¿Os habéis besado?" Me sonrojé ante esto último y pasé a los siguientes mensajes que eran de Kiba-kun.
Todo me pareció normal hasta que me dí cuenta que las dos llamadas perdidas y el resto de mensajes eran de él.
"Hola"
"Hola"
"Hola ¿Por qué no respondes?"
Empecé a incomodarme mientras más leía.
"¿Qué haces? Respondes"
"Hoy trabajo ¿Pasarás por la cafetería"
De incomodidad pasé a inquietarme un poco.
"Acabo de ver la foto que ha colgado la novia de Shikamaru..."
"¿NO PIENSAS RESPONDER?"
Mientras leía los mensajes Kiba se conectó al chat.
(conversación por mensajes)
- Hola - escribió nuevamente.
- Hola... Perdona que no haya respondido Kiba-kun no había visto los mensajes ¿Sucedió algo? - Al ver que me escribía con tanta urgencia pensé que a lo mejor necesitaba algo.
- ...
Veía que escribía y borraba, hasta que luego de un rato envió el mensaje.
- Oye, Gaara y tú ¿Estáis saliendo o algo?
- Gaara-kun y yo somos amigos - pese a que era muy difícil hacerme enfadar Kiba lo estaba logrando.
- Ya... Amigos... Muy cercanos por lo que vi en la foto... En fin mira yo que tu no me acercaría a ese tío, se que curramos juntos pero él tiene un pasado chungo ¿sabes? No te conviene alguien como él en tu vida.
Mis ojos no se creían lo que leía.
- ¿Hinata? Haz lo que te digo - escribió.
- Mira Kiba-kun las personas que yo quiera en mi vida, o no, no son asunto tuyo. Me parece que ahora mismo estás siendo muy maleducado. Gaa-kun siempre se ha comportado muy bien conmigo.
- ¿Gaa-kun? Sabía que erais algo más que amigos, eres una zorra mentirosa como todas.
Esto ya era el colmo, enfadada cogí y bloqueé su número. Suficientes problemas tenía ahora mismo en mi vida como para que alguien me escribiera de aquella manera. En medio de mi enfado también me sentí algo orgullosa de haber dicho lo que pensaba, aunque hubiese sido breve todo cambio empieza con pequeñas cosas, pero también estaba algo decepcionada ya que me había hecho tantas ilusiones con el asunto de las notas que no esperaba para nada que él fuera así.
Mientras pensaba en mis cosas él teléfono vibró. Lo miré enfadada pensando que a lo mejor no le había bloqueado bien pero era un mensaje de un número desconocido.
(Conversación por mensajes)
- Hola, soy Gaara
Y así como vino mi enfado se fue.
- Hola Gaa-kun, espero hayas llegado bien a casa
- Si, gracias por preocuparte.
Me quedé indecisa mirando la pantalla, pensando que escribirle pero él se adelantó.
- Al final no me dijiste que rollo te gustó más.
- Es una decisión difícil... creo que diré fresa, matcha y...
- Blueberry - escribimos los dos a la vez.
Sonreí a la pantalla.
- Perfecto mañana entonces se lo digo a mi socio
- Yo se lo comentaré a mis amigas para que corran la voz entre sus conocidos, así la gente sabrá que tienes nuevos productos.
- Eso sería genial Hinata, pásate cuando quieras alguno yo te invito.
- Pero... al final tendrás problemas de tanto invitarme...
- No tienes que preocuparte por ello... digamos que soy muy cercano al dueño...
- Bueno... pero la próxima vez que salgamos yo te invito! Así será más justo
- Estoy deseándolo
¿Cómo podía ser una persona tan directa? Me hacía sonrojar hasta cuando hablábamos por chat.
- Por cierto... Hay algo que me gustaría comentarte la próxima vez
Se me hizo un nudo en el estómago pensando en lo que podría ser.
- Claro - escribí con dedos temblorosos
- Buenas noches Hinata
- Buenas noches Gaa-kun
El resto del fin de semana me lo tomé con calma. Arreglé todo el papeleo para darme de baja de la universidad e hice un currículum, algo penoso para ser sincera, como nunca había trabajado rellené los espacios vacíos con una carta de presentación, estudios, idiomas y poca cosa más.
Lo que más intenté destacar fueron mis ganas de trabajar y aprender... y la disponibilidad inmediata y total. No quería que pareciera que estaba desesperada pero en cierto modo lo estaba.
Sakura y Hanabi llegaron entrada la noche.
Nos quedamos hasta las tantas charlando. Luego de que me contaran todo les conté lo sucedido, quedando anonadadas, aunque solo les había contado lo de Gaara y obviado lo de Kiba.
- La próxima vez que le vea le diré "Hola cuñadito" - empezó a burlarse Hanabi.
- "¿Para cuándo la boda?" - le siguió el juego Sakura.
Avergonzada me tapé la cara con las manos mientras ellas siguieron un rato.
Una vez calmadas decidí hablar con ellas.
- C-chicas hay u-una cosa q-que quería c-comentaros...
Ambas escuchaban con atención sin decir nada.
- D-después de l-lo sucedido con O-otou-san t-tomé una decisión y v-voy a dejar la u-universidad para b-buscar trabajo.
Cuando miré a Hanabi sus ojos se llenaron de lágrimas y con voz ahogada habló.
- No es justo... ¡Nada de esto lo es! ¿Por qué ahora tienes que dejar tus estudios? Aunque dejemos de vivir con él su deber al menos es pagarnos los estudios - estalló en lágrimas.
- N-no llores Hanabi-chan - me levante a abrazarla - La verdad es que t-todo esto m-me ha abierto los o-ojos y me h-ha hecho ver que e-estaba desperdiciando mi v-vida en unos estudios que s-solo hacía para c-complacer a padre... Así q-que ahora buscaré mi p-propio camino
- Estoy orgullosa de ti hermanita... la verdad es que yo también quería comentarte algo...
Hanabi se paró frente nosotras y con notable nerviosismo empezó a contarnos que ella también había pensado mucho acerca del futuro y quería hacer su propio camino lejos de padre por lo que hablando con su amiga y sus padres se enteró que estos se transferirían al extranjero y le ofrecieron ir con ella, como quería acompañarla probó de enviar una solicitud de transferencia a la preparatoria, la cual al ver sus notar y premios en concursos de matemáticas la aceptaron de inmediato.
- La verdad es que me haría mucha ilusión ir... siempre y cuando a ti te parezca bien Hina - su mirada decidida me lo dijo todo.
- Y-yo siempre te a-apoyaré Hanabi-chan... Pero n-necesitarás la autorización de p-padre... - la impotencia me amargó pero Hanabi respondió con rapidez.
- Eso no es problema, lleva años insistiendo para que estudie fuera así que aceptará enseguida. Antes de hablarlo con él quería comentártelo a ti. Tengo pensado hablar con él mañana ¿me acompañarás?
- ¡P-por supuesto!
Ver a Hanabi decidida, tanto como para querer hablar pese a todo con padre lo antes posible, me hizo tomar el coraje de querer hacer lo mismo. Hablaría con él acerca de cómo me sentía y la decisión que había tomado sobre lo que quería o no en mi vida. Aunque de tan solo pensarlo se me formaba un nudo en el estomago...
El gran día sería mañana por lo que tenía que prepararme.
Continuará...
