¡Hola! Pido una disculpa por la demora, la inspiración se había ido muy lejos y apenas regreso, además de que la escuela me traía como loca. Espero que les guste este capitulo y espero sus comentarios sobre este. Gracias a todas por sus lindos comentarios eso me anima a seguir escribiendo. Y sin mas aquí les dejo el capitulo.


La Exterminadora

Capitulo 7: Dificultades

Por fin las clases habían llegado a su fin y con ello también el día. Tenia tantas cosas en las cuales pensar. Esto estaba llegando muy lejos, más de lo que yo misma había previsto, nunca me había encontrado en una situación similar y sabia que estaba cometiendo un grave error. La Bella despreocupada y extremista se negaba a querer abandonar aquella estúpida situación, quería seguir por que estaba segura de que algo "bueno" pasaría de todo aquello.

Pero la otra Bella, la moralista, la fría y la cuerda quería salir corriendo de allí mismo abandonar Forks dejar atrás todo ese torrente de insoportables sentimientos que comenzaban a confundirme y causarme miedo. Miedo de encontrar esa parte de mí que había estado guardada por mucho tiempo en lo más profundo de mí closet interno.

Afuera el día estaba mucho peor que otros días normales en Forks. No había ninguna nube gris, al contrario había muchas de ellas pero negras, previendo una gran tormenta. Salí disparada a mi coche sin mirar atrás, en el pequeño transcurso del edificio a mi automóvil escuche la voz chillona de Jessica que me gritaba desde algún lugar de la escuela o tal vez del estacionamiento, pero la ignore totalmente no estaba de humor para escuchar su platica que seguramente se trataría de algo trivial y sin importancia.

Conduje lentamente y con demasiada precaución de la normal hacia mi casa. Justo cuando llegue al porche de la casa se desato la tormenta, salí corriendo del coche y me dirigí a la seguridad del interior del hogar que alguna vez fuera de mis padres. Mi cabello se había humedecido a causa de las enormes gotas que habían caído sobre el, empapándolo levemente. Tome un toalla y comencé a secarlo, no tenia ganas de comer en esos momentos. Era demasiado temprano para estar en casa, me pasee de un lado a otro mientras continuaba secando mi cabello, no tenia nada que hacer, había terminado todos mis quehaceres y necesitaba tener ocupada mi mente en algo o realmente comenzaría a perder la cordura.

Avente la toalla al sofá y subí corriendo las escaleras tapándome fuertemente la boca con la palma de la mano. Me arrodille violentamente sobre el excusado y vomite todo lo que había desayunado esta mañana si a eso se le había llamado desayunar. Cuando hube terminado me levante y enjuague mi boca para después lavarme los dientes. ¿Que demonios había sido eso? ¿Qué era lo que me pasaba? La situación se me escapaba de las manos mi cuerpo me lo decía, no podía continuar con esa situación tan perturbadora. Como podía querer matar a una persona pero al mismo tiempo querer protegerla, estaba realmente loca si quería hacer eso.

No se cuanto tiempo pase allí parada mirándome al espejo, realmente me veía fatal. No eres la misma Bella de siempre, me dijo esa poca cordura que aun quedaba en mi cabeza y realmente tenía toda la razón. Creo que todos se reirían de lo patética que me había vuelto en tan poco tiempo.

Entonces desde muy lejos se escucho el aullido de un lobo.

A pesar de la intensidad de aquella "llovizna" pude escuchar claramente el sonido emitido por aquel animal allí afuera detrás del bosque que se encontraba a espaldas de mi casa. Mi subconsciente se alarmo inmediatamente ante el sonido emitido, sabía que debía salir a pesar de la lluvia y encontrar el sonido en el bosque.

No lo pensé dos veces y salí disparada saliendo por la puerta de enfrente para dirigirme al sendero que se encontraba detrás de mi hogar, la lluvia me azotó de inmediato dejándome empapada en cuestión de segundos, pero eso no me importa, solo pensaba en encontrar el sonido de mi inquietud.

Cruce rápidamente el sendero, mientras mis cabellos se pegaban a mi cara, al igual que mi ropa, era muy difícil ver con claridad por donde corría, pero mientras lo hacia me acercaba cada vez mas al rugido del lobo, solo me deje llevar por mis instintos. Quería correr mas deprisa, pero mis pies se hicieron mas torpes, cada vez que daba un paso me atascaba en el lodo que se había formado a causa del aguacero y eso me hacia mas difícil correr por aquel laberinto de arboles y pastos verdes.

No se cuanto tiempo corrí, pero después de un tiempo que se me hizo eterno sentí el cansancio en mis pies que seguían luchando contra aquel suelo traicionero. El viento hacia que las gotas de lluvia que caían rápidamente me golpearan en la cara. Quite un mechón de cabello que se había pegado en mi rostro obstaculizando mi vista, entonces en ese mismo momento me detuve, paralizada por lo que mis ojos veían en aquel pedazo de bosque.

El agua me azotaba con más fuerza mientras caía como una cascada sobre mí. Mire a los dos objetos de mi observación mientras escuchaba un pequeño castañeo muy cerca de mi cara. No me había percatado pero la ropa mojada había hecho que mi cuerpo se enfriara a tal grado que ahora mis dientes castañeaban a causa del frio de la lluvia esparcida por mi todo mi cuerpo.

Me encontraba a unos 10 o 15 metros de donde se encontraba aquel Lobo, que al igual que yo su pelaje cobrizo estaba empapado. Pero era demasiado enorme para considerarse un lobo normal, era tan grande como un caballo, pero esa forma lupina confirmaba que a pesar de su tamaño era un lobo.

Lo seguí mirando, mientras el giro su enorme cabeza solo un segundo para mirarme y después volvió a su postura anterior, tenia una postura que todos los animales toman cuando hay algún enemigo cerca y están listos para defenderse.

Rápidamente dirigí mi mirada al segundo sujeto que se encontraba allí en medio de la Lluvia y que al parecer era enemigo del gran lobo.

-Ed…Edward-susurre, mientras miraba como este traía la camisa rota y el cabello empapado Maldición dijo una parte de mi, Edward era aun más hermoso de aquella manera allí bajo la lluvia.

Después de obsérvalos a los dos allí, en medio del bosque y con esa postura me tomo una fracción de segundo descifrar que era lo que sucedía. Era una pelea. Edward y aquel gran lobo luchaban. Mi cuerpo se estremeció y no a causa del frio si no por que sentía pánico, pánico por aquel lobo cobrizo.

El vampiro podría matarlo y hacerlo añicos. Por alguna extraña razón eso me horrorizaba, no sabia cual era el motivo de su disputa, no quería saberlo, solo quería que se detuvieran y asegurarme de que el lobo estaba bien y no herido.

Otro rugido se escucho por todo el bosque.

Todo paso tan rápido que me sentí frustrada. El gran lobo se abalanzo sobre Edward con sus 4 patas, llegando a el en una centésima de segundo, levanto su gran pata sobre este y lanzo a Edward unos arboles atrás. Entonces comencé a correr tratando de seguirle el paso al lobo que había ido en busca de Edward, pero seguía siendo torpe y demasiado lenta para poder seguirlo.

-¡BASTA!-grite rogando por que me escucharan, pero mi grito se perdió-¡BASTA, BASTA!-seguí intentándolo, pero comencé a sentir el frio por todo mi cuerpo ya no podía correr mas, mis huesos comenzaban a dolerme y caí allí en medio del lodo-Basta….por favor- susurre ya que no podía seguir gritando mas.

No se si alguno de los dos escucho mis suplicas, pero de un momento a otro el gran lobo se encontraba en frente de mi mirándome con esos enormes ojos negros, iguales a los de mi mejor amigo Jacob Black.

-¿Jake, estas bien?- le pregunte al lobo-¿Y Edward, donde esta?- seguí preguntándole como si fuera a contestarme, me sentía estúpida, al solo pronunciar el nombre del vampiro este aulló demasiado fuerte para mis oídos. Entonces mis ojos comenzaron a pesarme enormemente, estaba demasiado cansada para seguir despierta, pero no quería cerrarlos.

El agua había parado, sustituido por un viento frio.

-¡BELLA!-pude escuchar la voz de Edward muy cerca de mi ya que el gran lobo impedía que este se acercara a mi.-Debemos llevarla a un lugar seco, RAPIDO-gruño Edward tratando de abrirse paso hasta mi.

Mis ojos me pesaban cada vez mas, ya no podía mantenerlos abiertos.

De un momento a otro me sumí en la inconsciencia, solo pude escuchar el susurro de la voz de Edward llamándome desesperado y el gruñido de mi Jacob.

::::::::::::Continuara::::::::::::

Y bien ¿Qué les pareció? Espero que haya sido de su agrado. Espero sus comentarios y nos leemos en el siguiente capitulo de esta historia.

Atte: Yumiko-Hatake