N/A: ¡Muchisimas gracias a todas por sus alentadores reviews! Hoy por fin tendremos el tan anhelado rencuentro SasuSaku *sonrisa*
N/A 2: Este fic es un semi UA (Universo Alterno) asi que no se extrañen si no concuerdo con el manga. Nuestros protagonistas tienen 17 años.
N/A 3: Editado el 07/07/2010
Disclaimer: Ningun personaje que aparezca en esta historia me pertenece. Todos los lugares y personajes de este fic, pertenecen UNICA y EXCLUSIVAMENTE a Masashi Kishimoto.
Namida
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Capitulo 3: Preferencia
Se habían quedado mirando, por segundos, quizás horas quien lo sabía. Aun no podía creerlo, su antigua compañera de equipo estaba frente a él; Sakura, la molesta chica que lo seguía a todas partes tratando de obtener un poco de su atención. Ella era el Ninja al que estaban siguiendo, ella era la que había estado luchando contra Deidara. Se enfrentó a un miembro de esa organización y seguía en pie; malherida, pero en pie.
La seguía observando, sin pronunciar ni media palabra.
Ahí estaba él, aun sin creérselo parpadeó; Sasuke estaba ahí, junto con su equipo. No había dicho nada, solo la miraba con esa expresión fría e inmutable característica de él; no sabia que hacer, después de todo, Sasuke era un criminal en el libro Bingo; por lo que su deber como Jounin era capturarlo y llevárselo de vuelta a Konoha; pero vamos, siendo realistas, en estos momentos ella no tenia ni la mas mínima posibilidad de hacerle frente. Por lo que viendo la gravedad de la situación, su decisión fue mas que obvia.
Los miró a todos, y en un abrir y cerrar de ojos los rodeó y siguió con su escape lo más rápido posible. Sin importarle si Deidara se fuera a enfrentar contra Sasuke; después de todo, eso seria ventajoso para ella. Lograría despistarlo, y hacerlo perder su rastro. Sin dudarlo emprendió su carrera contra el tiempo.
Sasuke se había quedado estático en el lugar. Todavía no entendía que había pasado; su ex compañera de un minuto a otro había desaparecido para salir corriendo del lugar. Frunció el ceño.
–¿Quieres que la siga Sasuke?– preguntó el chico de sonrisa burlona, con la mano ya puesta en el mango de Kubikiri Hōcho.
Sasuke lo miró de reojo.
–No es necesario– manifestó secamente. Se debatía internamente, entre ir y cargarse a Deidara para que le soltase todo sobre Itachi; o seguir a la chica de pelo rosa para averiguar que mierda se traía entre manos.
Finalmente se decidió por seguirla. Que Sakura estuviera en la Hierba sola y enfrentándose a Akatsukis era más que extraño.
''Rama, rama, salto, rama, rama, salto'' Corría a toda velocidad. Había logrado avanzar rápidamente alejándose por varios kilómetros ya, del campo de batalla. Eso la hacía sentir un poco más segura.
Se sentiría aliviada de no ser porque su cuerpo dolía horrores, percibía que se iba a partir en dos en cualquier momento. Su estomago comenzaba a sangrar nuevamente, por lo que haciendo uso de sus habilidades curativas su mano comenzó a emanar un Chakra de color verde concentrado, comenzando así, a cicatrizar la herida en su estomago. Fue poco lo que pudo hacer, ya que su falta de Chakra le hacía imposible sanarse completamente, por lo que la curación fue pobre; pero lo suficientemente fuerte para hacer sus movimientos un poco más ágiles.
Emprendió su carrera nuevamente a salto rápido. Si todo salía bien llegaría sana y salva a Konoha; eso era todo lo que le importaba en esos momentos. Llegar con la información obtenida hasta su Hokage: Tsunade-Sama.
Sus pensamientos comenzaron a divagar hasta que su mente recordó el encuentro reciente con el menor de los Uchiha. Lo había dejado atrás sin importarle su seguridad, eso mostraba que ella había cambiado; era fuerte, y nada la hacia detenerse en una misión. Se felicito interiormente una vez más.
No se dejaría llevar por sus emociones. Aunque cuando Naruto se enterara, se lo iba a reclamar hasta por los codos.
Nada que un poco de ramen no pueda solucionar.
–Maldición…– susurró al viento.
Ya había avanzado varios metros, pero ni rastro de la muchacha de ojos verdes. ¡¿Cómo era posible que le tomara tanta ventaja con una herida de esa magnitud en el vientre? ''Demonios'' pensó. Esto se le estaba complicando; necesitaba alcanzarla para averiguar que mierda había conseguido con los Akatsukis. Era tan obvio que llevaba información importante consigo, si no, ¿Porque habría tratado de escapar con vida? Él la conocía muy bien, podría llegar a ser débil, pero Sakura no era una cobarde.
Apurando aun más su paso comenzó a saltar de árbol en árbol a una velocidad y fuerza impresionante. Esa niñita no se le iba a escapar de las manos; primero tendría que responder a unas cuantas de sus preguntas. Nadie escapaba de un Uchiha.
Activó su Sharingan para poder observar y predecir algún movimiento en falso alrededor. Pero nada, no había absolutamente nada. Esta situación lo estaba comenzando a mosquear ¿Desde cuando se volvió tan rápida? Bufó, era imposible, quizá permanecía escondida en algún lugar y él la estaba pasando por alto.
Bajó a tierra, y comenzó un trayecto de velocidad a lo largo mirando paulatinamente a ambos lados.
La situación era la misma.
Subió nuevamente a las ramas y ya enfurecido comenzó a correr. No la encontraba por ningún lado.
Su resignación comenzaba a hacer aparición, cuando de pronto en una de las ramas vio un líquido rojizo goteando. Paró en seco y se agacho para comprobar su textura; con un dedo rozó la sustancia pegajosa, y haciendo una mueca miró al frente; ella no podía estar demasiado lejos.
Emprendió su carrera nuevamente, decidido a encontrarla.
''Mierda…¡Mierda!'' El dolor no pasaba, al contrario, se estaba haciendo aun más agudo. Si tan solo pudiera aplicarse mas curación podría aliviarse; pero no podía, tenia que recuperar todo el Chakra perdido en la pelea contra Deidara.
Solo era dolor, ella podía aguantarlo; por lo que trataba con todas sus fuerzas no darle importancia a la punzada que recorría su torso.
Con una mano apretando su bajo vientre, aceleró el paso –ya que había bajado la velocidad al comenzar a sentirse débil–. No podía parar ni descansar, eso podría significar su muerte; cualquiera que le alcanzase en esos momentos tendría todas las de ganar con ella.
No bajaría el ritmo, a partir de ahora, la carrera era por su vida.
''Solo un poco más'' Ya la había sentido. La muy descuidada no se molestaba en ocultar su Chakra. La podía sentir perfectamente desde esa distancia, y si no se equivocaba, estaba solo a unos cuantos metros por detrás de Sakura.
Estaba débil, si el quisiera podría atacarla y desarmarla en cualquier momento. Pero él no iba con intenciones de luchar, después de todo, Sakura no tenia ninguna posibilidad contra él; nunca la tendría.
Ya había ocultado su Chakra hace ya bastante; por lo que la chica de pelo rosa no podría percatarse de su presencia. Eso le haría el trabajo mas fácil, no tenia intenciones de lastimarla, solo, si ella no ponía resistencia.
Agudizo su oído para estar alerta; podía sentir el crujir de las ramas con sus pisadas. Definitivamente, Sakura no estaba siendo prudente; si el muy bastardo de Deidara la estuviera siguiendo, probablemente, ya estaría muerta.
Fijó su vista al frente. Ahí estaba, apoyada contra un árbol afirmándose el vientre. De seguro sus fuerzas habían colapsado, y su cuerpo agotado le impidió seguir con su disparatada huida.
Aceleró el paso hasta situarse a su lado sin hacer el más mínimo ruido. La noche ya había hecho su aparición.
Ya no podía, su cuerpo no le estaba respondiendo. Se maldijo interiormente, ella no era así; había podido cumplir todas sus misiones con éxito. Esta no iba a ser la primera vez que fracasara; Tsunade-sama había confiado en ella, y ahora se estaba rindiendo ante el dolor.
Frunció el ceño y rechinó sus dientes, era demasiado, tenía que parar para poder acompasar su ritmo cardiaco y sopesar el dolor en su estomago. Esto no estaba bien, nada de bien; si Deidara la encontraba estaría perdida, ni siquiera había podido ocultar su Chakra. Era demasiado esfuerzo para su agotado cuerpo.
Levantando el chaleco Ninja que llevaba, pudo ver su herida abierta; parecía que nunca se le hubiera aplicado curación. Ante esto, Sakura se sacó el chaleco Ninja y levanto su malla; comenzó a hacer una ultima curación, lo necesitaba, no podía dejarlo así, si se infectaba no se quería llegar a imaginar el regaño que le llegaría por parte de su Sensei; ni siquiera le importaba a ella misma, pero ver a Tsunade-sama furiosa no era algo por lo que querrías volver a pasar. Su mano se sentía tan cálida, a la vez que el movimiento circular pasaba por la herida, el alivio se sentía demasiado agradable.
Cerró los ojos, solo un poco más y podría continuar.
Cuando decidió que ya era suficiente retiró su mano, bajo su malla y se enderezo lista para seguir. Se sentía mejor. Abrió los ojos y dio media vuelta.
Nunca en su vida hubiera preferido más no hacer los movimientos predichos hace un momento.
Al girarse y abrir sus ojos, lo que vio la dejo pasmada. Otra vez, con su porte elegante y arrogante se encontraba Sasuke; parado frente a ella con su mirada gélida.
Miles de pensamientos se amontonaron en su cabeza; más uno destaco por sobre los demás: el muy maldito prefirió seguirla a ella y no a la pista mas cercana que tenia para atrapar a su hermano; ese día, el Uchiha la prefirió por sobre la razón de su existencia.
N/A: ¿Reviews?
