Hola! He estado ausente tanto tiempo que ya ni me acordaba de mis historias! Aunque ahora pienso acabarlas todas, aunque poco a poco, empezare con esta que es la que mas me gusta de todas. Aquí os dejo otro capitulo mas. Siento muchísimo haber desaparecido de esta manera, pero bueno, la vida da muchas vueltas.

Un besazo enorme a todos.


Monedas de tan sucias tan desdibujadas,
odioso tintineo en manos encalladas,
y son las patas de sus mulas
si el látigo se llama hambre
las dueñas de caminos que no son de nadie,


La mujer se afanaba el limpiar el patio, el sol calentaba en el cielo y las voces de los chiquillos se escuchaban a través de las paredes. La puerta de abrió con cuidado y un hombres pasaró saludarla. Una niña de apenas tres años jugaba con sus muñecas cerca de ella.

Anastasia – dijo uno de ellos tendiendo sus brazos para abrazarla. – Me alegro de verte.

Mao – dijo esta afablemente.

¿Como va todo? –

De maravilla –

¿Donde están los chicos? – preguntó curioso.

En la parte de a tras – dijo esta con socarronería. – Me han robado una revista porno sin que me de cuenta.

Mao rió sonoramente y se acercó a los chiquillos que peleaban. Tenían trece años uno de ellos estaba sentado con las piernas cruzadas mirando pasmado la revista, su cabello ensortijado se revolvía con gracia en su cabeza el otro de cabello blanquecino intentaba ver algo sin que su amigo le dejara.

Déjame ver - dijo el muchacho tirando de la revista - Vamos Spike.

Vaya – dijo este observando con detenimiento a la mujer de largo cabello rubio que miraba a la cámara lascivamente – Me casare con una rubia.

Yo me casare con una rubia – dijo el otro mientras le arrebataba la revista de las manos y salía corriendo.

Devuélvemela estúpido –gritó mientras su pecosa cara enrojecía de rabia.

Es mía – dijo su amigo corriendo hasta que chocó con Mao.

Es de Anastasia – dijo este quitándosela de las manos.

Señor Mao. – dijo este cuadrándose frente a él, Spike se estrelló contra su amigo y saludó con una enorme sonrisa a el hombre que los miraba atentamente.

No debéis pelearos por nada – dijo este. – Recordad que sois como hermanos y los hermanos comparten las cosas. No mas peleas ¿Me lo prometéis?

Si. – dijo Spike.

¿Robert? – preguntó Mao mirando fijamente al otro muchacho de miraba avergonzado al suelo.

De acuerdo señor Mao – dijo este mientras el rubor teñía sus jóvenes mejillas.

Muy bien chicos – dijo Mao devolviéndoles la revista y revolviendo los cabellos de Spike. – No le deis problemas a Annie ¿De acuerdo?

¡Si! – contestaron al unísono

Annie observaba la escena enternecida con su pequeña es brazos, Mao se volvió y sonrió hacia la mujer que le devolvió el gesto mientras suspiraba. Ambos entraron en la casa después de dejar a la niña con los chicos. Annie sacó el whisky de la alacena y sirvió un trago para uno y otro.

¿Que es lo que quieres Mao?- suspiró esta. – Aún no me han llegado las municiones.

Lo se, lo se – contestó. – Solo he venido a ver a los niños. ¿Donde esta James?

Salió ha terminar un trabajo – dijo con preocupación. – Deberías saberlo, tú lo sabes todo.

No mas que tu querida- contestó sonriendo.- Estará bien, James siempre ha sabido cuidarse solo.

Deja a los niños en paz – dijo Anastasia secamente. – No les metas en eso, son demasiado inocentes para ser parte de la Red Dragón. Son solo niños, recuérdalo.

Anastasia…- intentó decir Mao. – Ya son parte de todo este y es algo que no puedes impedir.

Ella miró a los niños por el cristal, Spike hacía tonterías mientras la pequeña Frannie se reía en brazos de Vicious.

Arruinaras la vida de esos niños Mao- dijo Annie con dureza.

Lo se – contestó este mientras sorbía los restos de su vaso.


Frannie observó a Faye que se abrazaba a sus rodillas sin decir nada, la pequeña suspiró con fuerza y ella la miró, el rímel manchaba sus mejillas y le daba un aspecto patético.

Márchate – dijo al fin.- Solo tienes dieciséis años. No me merece la pena que sufras mas en esta estúpida guerra.

¿Que me marche? – preguntó molesta - ¿Con que derecho me dices eso? Mira se que estas sufriendo por Spike, pero no sabes nada de ellos, de nadie, yo viví con ellos toda mi vida, eran mis hermanos – se llevó las manos al pecho enfadada. – Les vi crecer, les vi irse, les vi cambiar, vi como Vicious perdía su humanidad…

Faye bajó la cabeza avergonzada sin saber que decir, realmente la que sobraba en esta historia era ella, y lo peor de todo es que había puesto en peligro a Jet y Ed por puro egoísmo.

¿Sabes Faye porque Vicious tiene el pelo completamente blanco? – preguntó la chiquilla, esta negó con la cabeza – Cuando tenía cuatro años asesinaron a sus padres frente a él, un ajuste de cuentas, su padre era el brazo derecho de Mao. Su pelo se volvió cano de repente… Tenía tanta vitalidad a pesar de todo, nunca abandonaba, le encantaba pelear con Spike, se enfadaba tanto cuándo las cosas no salían como el quería – dijo con ternura- Yo era su protegida… - Frannie sintió como las lagrimas corrían por su cara. – Siempre quiso ser el mejor en todo, siempre quiso ser fuerte para que no le pasara lo mismo otra vez.

Nunca pensé en el pasado de Vicious- dijo Faye apenada.

Pero cambió, la guerra, ser un sicario… - dijo Frannie sentándose junto a ella. – Se volvió frio, con veinte años no era ni la sombra de lo que fue. Entonces las cosas se pusieron difíciles en la Dragon, mi madre me mando con mis abuelos hace seis años de eso …me escribía contándome las cosas,– Frannie suspiró. – Aun así él y Spike eran inseparables…hasta Julia.

Faye la miró esa parte de la historia ya la conocía, realmente estaba condenados a matarse él uno a otro y esta guerra nunca acabaría.

Mi padre murió, y Spike también, o eso creíamos todos.- dijo Frannie.- Apareció tres años después vivo y fue cuando todo esto se desencadenó… pero eso tu ya lo sabes…- Frannie suspiró. Así que dime Faye ¿Dónde quieres que valla?

Lo siento- dijo Faye con lágrimas en los ojos. – He sido una ilusa.

No, solo te has enamorado del hombre equivocado. - Frannie sonrió. – Spike siempre fue un buen chico, pero siempre fue un idealista. Supongo que siendo un mafioso no puedes serlo, eso fue lo que le marcó, lo que le hizo así.

Parece ser que sabe morir bien- dijo Faye resignada. – Pero en cierto modo me alivia saber que esta vivo.

Claro que si – Frannie se levantó y la puerta del almacén se abrió frente a ellas. Vicious las contempló con dureza.

Cuanto tiempo pequeña – dijo este sin variar la expresión de su rostro. – ¿Confraternizando con el enemigo Faye?

Déjala en paz Vicious – dijo esta molesta.

Márchate a casa, quiero hablar con Frannie a solas – dijo él con dureza.

Faye miró a la chiquilla que asintió con la cabeza, Faye recogió su vestido y caminó fuera de la tienda.

¿Hasta cuando piensas seguir con esto? – preguntó Frannie cruzando los brazos sobre su pecho.- ¿No has tenido suficiente?

Márchate. – dijo Vicious con crueldad.- No te metas en esto, no me gustaría tener que matarte, no a ti.- Se dio la vuelta dispuesto a irse. – Vive tu vida y olvídanos a todo.

No puedo. – dijo Frannie. – Sabes que no puedo.

Solo quería advertirte, te viene muy grande. – dijo Vicious saliendo por la puerta.

¡Robert! – gritó la chiquilla. – Déjalo por favor, deja tranquilo a Spike, no seas estúpido.

Hacia siglos que nadie me llamaba por mi nombre. – se giró con una sonrisa triste en sus labios y se acercó lentamente a ella. – Frannie, la pequeña Frannie…- Márchate por favor- se acercó a ella y le besó la frente. Hazlo por tu madre, aunque no quieras hacerlo por mi

Frannie sintió que los ojos se le llenaban de lágrimas, Vicious le revolvió el cabello con ternura.

Aun hay un ser humano dentro de ti – dijo ella.

No es cierto. – dijo este. - Para mí ya es tarde, pero tu aún tienes salvación.

Salió por la puerta dejando atrás sin volverse. La noche había enfriado y Faye esperaba en la puerta mientras fumaba un cigarro.

Espero que no le hayas hecho nada a la cría. – dijo cuando Vicious pasó a su lado.

No vuelvas ha acercarte a ella, o si no la matare y a ti también. - La miró con frialdad y Faye se estremeció. – Matare a todo aquel que aprecies.

Eres un monstruo – susurró esta, a lo que él sonrió con crueldad.

¿Cómo te sienta saber que Spike ha estado vivo todo este tiempo? – dijo acariciando su rostro.

Faye volvió a sentir ganas de llorar sin decir ni una sola palabra se alejó de él en dirección a su casa. Vicious la observó sin dejar de sonreír con crueldad.

¿Es necesario hacerla sufrir tanto?- preguntó una voz a sus espaldas. – Al fin y al cabo no es mas que un peón

¿Va ha darme lecciones de moralidad un traidor Sander? - preguntó socarronamente.

No eres el único que ha perdido a alguien en esta guerra, cada uno elige su camino. – contestó.

No digo nada. – dijo Vicious levantando las manos. – Tenemos mucho que hablar…


Jet bebía de su cerveza sin decir una palabra, Spike sentado a varios metros de él negociaba con el camarero algo que él no podía escuchar. Aun no sabía porque se había metido en todo esto, su amigo estaba allí, metido en medio de una guerra que destruía todo aquello que le importaba, y ahora otra vez se veía envuelto en una vorágine de destrucción que no acabaría bien, de ninguna de las maneras. Spike se acercó a él sonriendo con esa sonrisa cargada de tristeza, igual que cuando le conoció. Jet murmuró algo para sus adentros pero no dijo nada.

En el cuartel general, no saben nada de Faye – dijo Spike haciendo una mueca.- ¿Dónde estará metida esa maldita entrometida?

¿Qué vas ha hacer cuando la encuentres? – preguntó Jet.

No lo se.- contestó encogiéndose de hombros.- Supongo que gritarle o algo por el estilo, por meterse donde no la llamaban – bromeó.

Ella te ama- sentenció Jet. – No sabes lo duro que ha sido para mi ver como se hundía día tras día, sin que yo pudiera evitarlo.

Tu también la amas a ella ¿no?- preguntó Spike bebiendo de su vaso. – No pienso, volver a pelear con un amigo por…

Corta Spike, yo no soy Vicious – dijo con una sonrisa Jet.- Hace mucho tiempo que me di cuenta que no tenía nada que hacer, vosotros dos sois tan estúpidos que nunca os disteis cuenta de lo mucho que os necesitabais, ha tenido que pasar esto… - Jet meditó sus palabras y dio un golpecito cariñoso en el hombro de Spike.- No te preocupes arrastraremos el culo de esa mujer de vuelta a la Bebop y en menos de lo que piensas volveréis a tiraros los trastos a la cabeza.

Escribire alguna cancion

para olvidar que hoy

es como ayer ¡no,no!

la rutina es criminal¡no,no!

Me levanto,quiero andar

no me dejan ni ver el sol ¡no,no!

mi locura es la libertad ¡no,no!

Alambre de espino,alambre(bis)

Rompere de nuevo el papel

en la ventana todo es gris ¡no,no!

lluvia,miedo,soledad, ¡no,no!

Soñador con un vaso de alcohol

llorare cuando tenga ocasion ¡no,no!

espero verte y hacer el amor ¡no,no!

Alambre de espino,alambre

Bueno no creo que tarde en subir el siguiente capitulo, lo estoy arreglando. La canción es alambre de espino de Barricada.

Siento mucho el retraso ( de nuevo) besos.