Hola! ya estoy aqui de nuevo con otro capitulo! Espero que os guste! Besitos!
Going where the weather suits my clothes...
Jet esperaba sentado frente a la puerta, la noche continuaba enfriando la ciudad, aquello no le daba buena espina. A lo lejos observó las figuras de los compañeros de Spike que se acercaban a la casa con paso apresurado. Sacudió la cabeza no aquello no estaba bien-pensó- maldita sea, acaso su amigo no tendría un momento de paz. Se levantó al verlos y sus caras no auguraban buenas noticias.
Faye no se movió el contactó de la mano de Spike le hacía sentir real, ninguno de los dos pronunció una sola palabra. Spike se levantó y se colocó frente a ella. Ella intentó decir unas palabras que se atragantaron en su garganta. Suspiró apoyándose en el respaldo del sofá y buscó el paquete de tabaco en los bolsillos de la sudadera negra que llevaba. Sacó un pitillo, el último, lo encendió le dio una larga calada arrugando después el paquete y tirándolo encima de la mesa, los minutos se convertían en horas. El silenció podía cortarse con cuchillo.
Lo siento – dijo finalmente Spike.
Ella le miró sorprendida esperaba alguna escusa, esperaba alguna historia inverosímil o alguna explicación idiota que le diese sentido a todo aquello pero fueron dos palabras únicamente. Intentó decir algo pero apenas logro tartamudear.
La puerta se abrió ruidosamente y ambos se sobresaltaron como si los acabasen de despertar de un largo letargo, sin mediar palabra entraron Lee, Sander y Jet que miraron a la pareja sorprendidos.
Vamos Spike – dijo Lee. – Nos ponemos en marcha tenemos que ir con Yenray a la sede.
Es el último golpe – continuó Sander. – Quiere atacar a Vicious por sorpresa.
Jet miró a Faye que bajó la cabeza mientras apagaba el cigarro con sus zapatillas, los vaqueros, la camiseta que se ajustaba a su silueta y aquella sudadera le daban un aspecto frágil, lejos de la Faye despampanante y descarada que habían conocido casi dos años atrás. Spike se llevó las manos al pelo sin ser capaz de mirarla en cambio miró a Jet que cerró los ojos en señal de disgusto.
Esta bien. – dijo este. – ¿Hay suficiente munición?
Si – contestó Lee. – Iré a por ella, Vamos Sander.
Ambos se dirigieron a la cocina. El silencio volvió a llegar la habitación, los tres permanecían en silencio sin saber que decir, Jet observaba estupefacto aquella situación, tanto tiempo buscándose para al final ser incapaces de mirarse a la cara. Spike chasqueó su lengua en señal de disgusto y murmuró palabras inteligibles. Mientras paseaba confuso por la habitación, ella en cambio no se había movido, seguía mirando al suelo y mordiéndose las uñas su pierna se movía nerviosa haciendo que sus músculos temblaran.
Jet ¿Puedes llevar a Faye a la Bebop? – preguntó Spike mirando a su amigo.
Faye miró a Jet con una suplica en sus ojos. Aquella mirada le angustiaba nunca había visto a Faye de aquella forma, parecía una niña pequeña después de una larga pesadilla que de la que no lograba despertar.
Lo siento Spike, he hecho una promesa. – contestó francamente su amigo con una enorme sonrisa en su rosto .- No voy a dejarte solo en esto.
Faye… - no encontraba las palabras adecuadas.
Puedo cuidarme sola. –dijo ella sin mirarle a la cara.
Ya lo se...- contestó Spike. – Pero…
Lee y Sander volvieron a la habitación cargados de armas, granadas de mano y la suficiente munición como para declarar una guerra. Faye apartó sus ojos, todo aquello la horrorizaba. Sin pronunciar una palabra, se armaron y se prepararon para la última batalla. El último golpe o al menos eso era lo que todos deseaban. Fueron saliendo uno por uno de la casa. Spike y Faye volvieron a quedarse solos, uno frente a otro. Ella jugueteaba con sus dedos nerviosa, deseaba fumarse otro cigarro, era incapaz de mantener la mirada en él. Sus ojos marrones la escrutaban en silencio.
Adiós – dijo finalmente Spike sonriendo con tristeza y dándose la vuelta.
No… - dijo ella sujetando la manga de la gabardina de Spike mientras este salía por la puerta. – Di mejor hasta luego…por favor.
Maldita seas Faye – dijo volviéndose y estrechándola entre sus brazos con fuerza.
Ella se acurró en su pecho y sintió la calidez del aliento de Spike en su cuello. No quería que este momento acabara, no quería dejarlo ir, esta vez no, no podía volver a pasar por lo mismo. Spike respiró el aroma que desprendía el cabello oscuro y lacio de Faye, hacía un año había sido incapaz de abrazarla y ahora era incapaz de soltarla.
Volveremos a vernos. –susurró al oído con ternura.- Te llevare a los caballos…
Un sollozo que pretendía ser una risa escapó de los labios de Faye mientras se desprendía de aquel cálido abrazo que la envolvía. Spike fue incapaz de mirar a sus ojos verdes una vez más y salió del piso sin decir una sola palabra.
La puerta se cerró frente a ella y se acercó lentamente a la ventana, vio despegar una por una las naves de los chicos y rompió a llorar amargamente. El sonido de su comunicador la sobresaltó, al otro lado de la pantalla vio el cadáver de Bob y pudo escuchar los ladridos nervios de Ein, una pierna golpeó al perro en el vientre que corrió gimoteando a esconderse. Alguien arrastraba el cuerpo delgado e inmóvil de Ed.
Muy mal pequeña, muy mal – dijo Vicious divertido al otro lado de la pantalla.- Mueve tu precioso culo hasta aquí si no quieres que la cría muera ¿Acaso creías que te podías salir con la tuya?
Faye lo maldijo entre dientes antes de colgar y salió corriendo de allí. Vicious la esperaba tranquilamente sentado en aquella enorme habitación, Faye se sintió parte de una gran obra de teatro, todo parecía perfectamente orquestado. Los hombres a sus costados armados en silencio, Él sentado en su gran trono, como si de un rey de un lejano reino se tratase.
¿Dónde esta Ed? – preguntó apuntándolo con su arma.
Vicios respondió con una sonora carcajada, se acomodo en su sillón y apoyándose en su katana la miró divertido.
-¿Vas a dispararme? – Se burló.- ¿A mi? ¿Aquí? Eres realmente muy divertida Faye Valentine.
-¿Dónde esta Ed? – repitió sin apenas moverse. – Como le hayas hecho daño a la chiquilla te matare y me importan una mierda tus hombres.
-Esta noche Bruce Yenray da una fiesta mientras tus amiguitos se preparan para atacar mi casa, quiero que vayas allí y le mates- sentenció este haciendo caso omiso a las amenazas de la chica.
-¿No me has oído maldito psicópata?- gritó disparando, la bala se incrustó en la silla junto al rosto impasible de Vicious. - ¿Donde esta Eduard?
- La que no oye aquí eres tu Faye- dijo mientras se levantaba y se situaba a escasos centímetros de su rostro.- Vas ha hacer lo que te digo, mataras a Yenray, vas a impedir sus planes y me vas a obedecer – repitió mientras agarraba su cara con fuerza y le obligaba a mirarle a los ojos. – Ahora te vas a poner un vestido bonito, vas a mover tus caderas hasta esa estúpida fiesta, te quedas sola con él y le mataras, ¿Lo has entendido? – gritó haciendo fuerza contra la mandíbula de ella. Faye se estremeció sintiendo que el pavor le recorría la espina dorsal.- Escúchame pequeña zorra, porque parece que aun no has entendido nada, aquí mando yo, tu solo tienes que obedecer mis ordenes, no tienes ningún control sobre esto, créeme ya tendrás tiempo de visitar las tumbas de tus amigos cuando todo esto acabe, así que niña, deja tu pistolita – dijo deslizando su mano hasta su cuello y cerrando su mano alrededor de él dejándola sin aliento. – Yo no juego, esto no es una broma de estúpidos cazarrencompensas… No sabes que es meterse con la mafia. Me tienes harto con tanta chiquillada.
Faye sintió que perdía el conocimiento, no podía respirar, estaba paralizada de miedo. Miró de reojo a su alrededor, varias decenas de hombres contemplaban la escena impasibles, muecas de diversión aparecían en sus rostros, nunca se había sentido tan sola y tan vulnerable. Vicious la soltó y ella dio un traspiés perdiendo el equilibrio, no llegó a caer, porque uno de los hombres de Vicious, la sujetó del brazo con fuerza. Vicious le dio la espalda y con tranquilidad volvió a su sitio. Haciendo un simple gesto con la mano, aquel tipo que la tenia agarrada la arrastró fuera de aquella siniestra habitación.
El pasillo se encontraba en penumbra una lámpara parpadeaba al final de la estancia. El hombre la arrastraba como si fuera una muñeca de trapo, abrió una puerta y sin mediar ni media palabra la empujó con fuerza dentro de una habitación haciéndola caer al suelo.
La habitación no era muy grande, un armario y una cama de matrimonio era el único mobiliario que pudo distinguir. La ventana ofrecía una vista maravillosa de la colonia de Marte, las luces dejaban entrar un poco de claridad iluminando el cuarto.
¿Faye? – susurró una voz asustada a sus espaldas.
Eduard- exclamó esta reconociendo la voz de la chiquilla. – Me alegro tanto de verte- dijo abrazándola con fuerza.
¿Qué esta pasando? - preguntó- ¿Dónde esta Ein?
Estamos en un lio, Edo- dijo Faye intentando calmarla. – Pero saldremos de esta…
Faye… ¿Dónde has estado? – preguntó la niña. – Jet y yo te echábamos de menos en la Bebop y… - Ed dudó por un momento. – Spike esta vivo ¿Sabes?
¿Pero es que todo el mundo lo sabía menos yo? – resopló hastiada.
Jet dijo que era un secreto – dijo haciendo un mohín.
Jet y yo tendremos una conversación sobre que tipo de secretos guardar. - dijo Faye revolviendo los cabellos pelirrojos de la chiquilla. – No importa, Edo, saldremos de esta…
Si, claro que si ahora que estas aquí se que lo haremos.- dijo la chiquilla sonriendo alegremente. – Sino Jet y Spike nos ayudaran, ellos siempre ayudan.
Claro. – mustió Faye con preocupación. – Ahora intenta dormir un poco, yo cuidare de ti.
La chiquilla se acurrucó en la cama junto a Faye que fue incapaz de cerrar los ojos, estaba aterrorizada. La puerta volvió a abrirse. La luz del pasillo alumbró en el umbral de la puerta a un hombre que le lanzó un paquete a Faye.
Vístete. Es hora de ponerse en marcha. – dijo fríamente.
Esto es absurdo – dijo Lee sentado frente a la barra de aquel bar mientras apuraba su trago.- Dar una fiesta, justo antes de… antes de empezar una masacre, ese tipo dista mucho de ser lo que fue su padre.
Lee amigo – dijo Spike de forma tranquilizadora. – Hagámoslo a su manera ¿De acuerdo? No quiero más complicaciones.
¿Mas?- suspiró Jet casi riendo. – Menos mal…
Dejemos de estupideces. – dijo Sander finalmente- Cuando Yenray mande actuar, actuaremos…
Que remedio – contestó Lee sirviéndose otra copa.- Aun así me parece una estupidez.
¿Te molesta no estar invitado? – bromeó Spike riéndose.
Lee levantó su dedo índice y los demás se rieron, pensando tal vez que aquel sería su ultimo momento de relax antes de descender a los infiernos.
Faye caminaba del brazo de su acompañante, llevaba un bonito vestido blanco de gasa, muy vaporoso que se ceñía a su cuerpo con un fajín morado con un bordado muy sutil de unas mariposas. A cada paso que daba el vuelo del vestido parecía hacerla flotar en el aire. Estaba realmente hermosa y todos parecían darse cuenta de ello. Su pelo caía ligeramente sobre sus hombros desnudos. Aquel tipo clavaba sus añas en los brazos de Faye pero nadie era capaz de notarlo.
La gente se divertía, bebían de sus copas y conversaban con tranquilidad sobre política y otras banalidades. Era un salón hermoso, mármol por las paredes, en el suelo, grandes tapices, que parecían tener siglos de antigüedad, esculturas, todo estaba perfectamente cuidado, la lámpara de araña que colgaba sobre sus cabezas brillaba de forma maravillosa. La orquesta tocaba buen Jazz y los camareros no descuidaban a ninguno de sus invitados. Era una gran presentación en sociedad de Bruce Yenray, que mostraba su carácter, perfeccionista y que no permitía que ningún detalle escapara a su control. Faye buscó con los ojos a Spike por la sala con la esperanza de encontrar una salida pero en el fondo sabía perfectamente que si ella estaba allí, Spike no lo estaría, Vicious era demasiado inteligente y estaba demasiado bien informado.
En el reservado de la sala estaba Bruce, era un hombre atractivo, de rasgos orientales, joven y de mirada imperturbable, su musculatura se percibía a través de la camisa blanca que llevaba al igual que sus tatuajes. Llevaba el cabello engominado y recogido en una coleta. No sonreía, si acaso esbozaba muecas. Su presencia imponía respeto. El acompañante de Faye le arrastró hasta él y con un falso gesto de obediencia se despidió. Un traidor pensó Faye mientras notaba que aquel tipo la escaneaba lentamente deteniéndose en sus pechos durante unos instantes. Sintió ganas de vomitar, pero sonrió coqueta.
Buenas noches señorita… - dijo Bruce sin dejar de mirar el escote de Faye.
Beth – dijo ella rápidamente. – Beth
Beth – repitió el lentamente como saboreando las palabras. -¿Desea una copa de vino?
Faye asintió y Bruce rodeo su cintura con un brazo haciendo que caminase hasta la mesa, en las distancias cortas Yenray era un tipo aterrador, su mirada de hielo era tan fría como la de Vicious y su sonrisa aun mas aterradora.
Puede que no valga la pena escribir,
tan lejos de la poesia
todas las palabras que te quiero decir
se me rompen enseguida
No me quedan flores, me arrancaron la raiz
Se pisaron las semillas
Me di cuenta tarde que te perdí
por pensar que te tenía...
Creo que los bares, se deben abrir
para cerrar las heridas
y todas las noches, me acuerdo de ti
y te olvido cada día
Y vuelvo a ser un loco
para sobrevivir, a la locura de la vida
Muchas veces la cabeza, y a menudo la nariz
Y una voz que me decía
Dejate llevar
Si el alma te lleva
Duele el corazón
Cuando te lo dejas
Cerca del final
Donde todo empieza
No me sale bien la cuenta de la vida
O me sobran noches o me faltan dias
Todos los minutos que no he estao contigo
Ahora son demonios que viven conmigo
Puedes encontrarme cerca del final
Por que todo empieza cerca del final
¿Que os ha parecido? La canción es de Fito y los Fitipaldis y se llama donde todo empieza...
Ahora tengo el final muy claro, y espero que os guste! así que please dejadme algún review! jajajaja! gracias por leerme de todos modos!
