Aquí os dejo el último capitulo
Encuentrame al salir de tus juegos de azar
empiézate a reír y dame de fumar
y en mi corazón no busques nunca una razón
sólo de vivir siempre fuera de control.
El bar hacia horas que había cerrado, ellos seguían sentados en su mesa, hablando tranquilamente, aprovechando cada minuto, respirando cada molécula de oxigeno, temiendo quizás que fuera la ultima. Botellas vacías se acumulaban desordenadamente frente a ellos. Parecían un grupo de universitarios después de meses de exámenes, se reían, bromeaban y bebían. Los pómulos de Lee habían adquirido un color rojizo lo que suponía las burlas de los demás.
Spike se levantó al baño, se sentía un poco mareado, apoyó su mano contra la pared. Jet entró poco después y se apoyó contra la pared frente a su espalda.
¿Spike?- preguntó dubitativo.- ¿Cómo pretendes que esto acabe? Es un círculo vicioso. Nada de lo que hagamos servirá.
Me he dado cuenta- dijo Spike. – Me di cuenta cuando la abrace, cuando le mentí.
Eso me convierte a mí en un mentiroso colega – contestó su amigo amargamente.
Nos odiara siempre. – dijo él mordiéndose los labios con pena.
Jet asintió con una sonrisa triste en su rostro, se rascó la barba y negó con la cabeza, maldiciendo por un segundo el día que aquel muchacho de aspecto descuidado y mirada triste entró en su vida.
Joder Spike aún tengo reparaciones que pagar en la Bebop. – dijo riéndose.- ¿Voy a dejarle mas deudas a esa mujer?
Creo que a ti te odiara mas – bromeó este, ambos se rieron.
Ha sido un placer coincidir en esta vida Spike Spiegel – dijo Jet tendiéndole su mano.
Lo mismo digo Jet Black- contestó respondiendo al apretón de manos de su amigo. – Lo mismo digo.
Bruce no le quitaba ojo de encima, cada movimiento era escrutado silenciosamente por aquel hombre. Faye reía sutilmente sabía que no lo tendría difícil, siempre había sido una mujer hermosa y usar su cuerpo para conseguir sus propósitos no le era ajeno. Bruce se acercó a ella mientras bailaba. La rodeó con los brazos y en un sube susurró le invitó a subir a su cuarto. Fingió hacerse la sorprendida y jugando al coqueteo aceptó amablemente. Él la tomó de la mano y ante la mirada de todos sus invitados desaparecieron por la puerta, murmullos y risas ahogadas murieron a sus espaldas.
Llegaron a la habitación, Faye se colocó frente al espejo de la cómoda fingiendo arreglarse el pelo mientras vigilaba a través del espejo los movimientos de Bruce por la habitación. Simuló que se le había caído un pendiente y sacó un puñal de su bota, dejándolo bajo el chal que cuidadosamente había dejado sobre el tocador. Bruce se acercó lentamente a ella y rodeó con uno de sus brazos su cintura, Faye sonrió falsamente y el metió su mano libre en el escote de su vestido y le acarició con rudeza los pechos, cerró los ojos asqueada sintiendo que el estomago se le revolvía, era un toque grosero sus manos eran ásperas y no había ningún tipo de delicadeza en sus caricias. Faye alargó su mano y agarró el puñal mientras Bruce la manoseaba.
Con un rápido movimiento la volteó sosteniendo la mano del cuchillo en alto. Apretó su muñeca con fuerza y pudo escuchar el chasquido que hicieron sus huesos al romperse. Gritó con fuerza, era un dolor insoportable. Él la miró con desprecio y de un sonoro bofetón la tiró al suelo.
Pensaba que no harías nada Valentine.- dijo con una burla cruel en sus labios.
Faye se quedó inmóvil, sabía quien era, todo este tiempo había sabido quien era.
Escucha bien- dijo tirando de su pelo haciendo que se levantase.- Si crees que no se quien eres, si por un momento has pensado que desde que te vi entrar no sabía que eras la chica de la Bebop, que no conozco las vidas de mis hombres… es que eres mas idiota de lo que jamás podría imaginar o que crees que soy estúpido y eso me cabrea aún mas.- Acercó aun mas su cara a la de ella, su expresión de odio y la forma en que decía sus palabras la tenía paralizada. – Me importa una mierda lo que se traigan entre manos Spiegel y Vicious, si se quieren matar entre ellos por mí adelante, menos trabajo, pero los Dragones Rojos son mi imperio, el imperio de mi padre. Ellos se llevaron su tiempo mientras yo me criaba en las mejores escuelas y con los mejores maestros a miles de kilómetros de él, ahora solo voy a reclamar lo que es mío por cuna. – parecía estar hablando mas para el mismo que para ella. – Ahora vuelve con Vicious y dile que le matare, que clavare su cabeza en su propia katana y la exhibiré como trofeo ante cualquiera que ose molestarme ¿Lo has entendido muñeca?- dijo con rabia mientras la golpeaba con el puño.
Faye asintió indefensa limpiándose la sangre del labio con el dorso de su mano. Bruce salió del cuarto dando un portazo.
Nos ponemos en marcha. – dijo al hombre que vigilaba su puerta.- Avisa a todo el mundo. – Mañana a la mañana estaré sentado donde me corresponde.
Faye se llevó la mano a su muñeca dolorida no podía resistir el dolor intenso que le provocaba la fractura, desgarró su vestido y con los jirones que había arrancado se la vendo con fuerza. Tenía que soportarlo como fuese. Ya no daría más vueltas, no soportaba mas aquella pesadilla, no volvería a ser el perrito de nadie, iría a la sede de los Dragones rojos sacaría a Ed y Spike de allí y le metería a Vicious una bala entre las cejas, aun a costa de su ultimo aliento. Había perdido la última mano, pero no perdería la partida.
Hacía una hora escasamente que habían recibido el aviso, los cuatro hombres esperaban a dos manzanas de la antigua sede de los Dragones rojos. Bruce Yenray y dos se sus mejores hombres organizaban el ataque. Todo estaba listo, la determinación del hijo de Mao sorprendía a los demás. Acataban sus órdenes sin plantearse nada, ninguno de ellos apostaba por salir con vida de aquello aún así nadie dijo nada. Atacarían por sorpresa y en parejas. Jet iría junto a Lee, Spike con Sander y Bruce con sus hombres. Se pusieron en marcha en silencio.
-Mucha suerte – dijo Jet cruzando el umbral de la puerta.
Spike no dijo nada solo una sonrisa que pretendía restar preocupación al rostro de su amigo aunque inútilmente. Cargó el cargador de su pistola y se aseguró tener recambios a mano, sabía que los necesitaría. Si creyera en algún dios aquel era el momento perfecto para rezar, aunque Spike nunca había sido un hombre de fe. Cerró los ojos, retazos de su pasado volvieron a su memoria. Su infancia, su juventud, todos los buenos momentos junto a Vicious, las veces que habían reído, su primera borrachera juntos cuando apenas comenzaban a ser unos adolescentes, la primera vez que vio a Julia, la primera vez que la amó, la primera vez que cazó junto a Jet, los ojos verdes de Faye rogándole que no se fuera de la Bebop. El olor de su pelo. Suspiró y sacudió su cabeza intentando alejar de el todos esos pensamientos.
Entraron por la puerta separados los primeros disparos sonaron en la lejanía, gritos, gente que corría, mas disparos, a lo lejos vio la figura de Jet que se adentraba por los pasillos, ruidos sordos de explosiones, mas disparos, el olor de la sangre. Gritos de odio y frustración.
Spike por aquí. – escucho la voz de Sander a su lado. – Yo te cubro.
No contestó pasó frente a el y continuo avanzando, olor a pólvora quemada, olor a muerte, mas gritos, mas sangre. Un disparó atravesó su hombro derecho, otra cicatriz, se tomó unos segundos para detener la hemorragia, mientras Sander disparaba a su lado. Continuaron avanzando. Los hombres de Vicious intentaban detenerlos, pero de él no había ni rastro. Spike sabía perfectamente donde encontrarlo.
Lee caminaba rápidamente, su puntería era increíble, Jet tras él observaba atónito el espectáculo de muerte que se presentaba ante tus ojos, el camino parecía despejado de momento. El joven se paró y le indico que se acercara en un rápido gesto.
Iré por la derecha.- dijo Lee entregándole a Jet un par de bombas de humo. – Ve por allí, cuídate amigo. – dijo con un gesto de preocupación en su rostro.
Lo mismo digo.- contestó este saliendo en dirección contraria.
Dos tipos vigilaban el pasillo, Jet disparó y seguidamente lanzó una de las bombas en aquella dirección, la explosión le ensordeció por un momento y no supo si les había alcanzado. Avanzó unos metros con mucha precaución pero la humareda le impedía ver nada, solo escuchaba lejanos disparos y a alguien que se acercaba corriendo. No lo dudó un instante disparó a la nada. Un quejido agudo y el sonido de un cuerpo cayendo al suelo fue la única respuesta que obtuvo.
Joder – escuchó no muy lejos de él, un escalofrío recorrió su espalda, aquella voz, no podía ser cierto, rogó a todos los dioses conocidos no haberla matado, sería algo que jamás se podría perdonar.
Maldita sea Faye ¿Qué coño haces aquí? – dijo disgustado acercándose a ella que estaba sentada en el suelo con la mano empapada de sangre que salía de un costado de su vientre. – ¿Te he hecho daño? Maldita sea, lo siento, lo siento – repetía una y otra vez mientras la examinaba.
No ha entrado…- dijo mientras respiraba con dificultad – Pero duele… - suspiró cegada por el dolor con la muñeca rota envuelta en un trozo de su vestido de mala manera intentando no gritar. – Vicious tenía a Ed… tiene… a Ed…ha matado… ha matado a Bob Jet… lo siento tanto... – dijo Faye apesadumbrada.
Jet cerró los ojos no podía ser verdad, era una locura, Ed...Bob todo el mundo resultaba implicado, no podía mas, todas aquellas personas a las que deseaba proteger estaban muertas o en peligro.
¡Ya basta! ¡Ya basta Joder!– gritó lleno de rabia. – Que se vayan al infierno todos los dragones rojos.
Búscala… sácala de aquí, esta en un cuarto en la ultima planta.- dijo Faye incorporándose. – Yo voy a encontrar a Spike y llevármelo lejos de aquí, se acabó Jet, esta maldita mierda se va a acabar ya.
Estas herida.- dijo este preocupado.- No voy a dejar que…
Sobreviviré- le cortó. – Por una vez, haz lo que te pido.
Jet asintió sin mucho convencimiento ayudó a su amiga a ponerse en pie y se despidieron con un cálido abrazo. La observó alejarse lentamente intentando mantener el equilibrio, por un momento pensó en detenerla antes de que fuera demasiado tarde pero sabía que nada de lo que hiciera o de lo que dijera haría que Faye cambiara de opinión.
No les mucho llegar al salón donde Vicious les esperaba, Spike estaba herido en el hombro y en las piernas. Pero aun así estaba lo suficientemente preparado para su último enfrentamiento con el que una vez fue su mejor amigo. Este les esperaba tranquilamente apoyado en su katana sonriendo como si no pasara nada. Spike pensó que Vicious sería capaz de sonreír aunque estuviera viendo el fin del mundo. Su sonrisa cínica y inexpresiva que no mostraba ningún tipo de sentimiento. Uno de los hombres de Vicious logró herirle de nuevo antes de acabar con él. La sangre brotaba copiosamente de su rodilla lo que le obligó a arrodillarse para no sentir el dolor que emanaba su cuerpo cansado.
Volvemos a vernos Spike.- dijo Vicious irónicamente.
Siempre en la misma situación – replicó este.
No puedo decir que me alegre de verte por aquí Spiegel.- contestó.
El sentimiento es mutuo. – dijo sonriendo.- ¿Vas a levantarte?
Aquí el único que no tiene fuerzas para levantarse eres tu Spike – replicó divertido.
¿Te divierte esta situación Vicious?- preguntó Spike incrédulo.
Quizás.- contestó son moverse del sitio.
Basta de tonterías Vicious acabemos lo que hemos empezado. – dijo Spike lleno de rabia desenfundando su pistola .
Vicious sonreía sentado en aquel maldito trono, contemplando impávido a su alrededor. Spike le apuntaba con un arma firmemente.
Siempre has sido demasiado confiado. – dijo finalmente este apartando sus blancos cabellos de su cara. – Confías demasiado en la bondad de las personas.
Spike le miró con una mueca de estupor en su rostro, sorprendiéndose de que Sander le estuviera apuntando a él. Una mueca de disgusto cruzó su semblante y no pudo dejar de observar incrédulo al que apenas hacía diez minutos decía ser su amigo.
¿Por qué? – preguntó contrariado.
Mataste a mi hermano. – dijo llenó de rabia. – Todo este tiempo he deseado matarte, todo este tiempo junto a ti… conviviendo, riendo, me estaba consumiendo por dentro… no sabes lo que te odio. – dijo Sander sin dejar de apuntar a Spike que le miraba mudo.
No logro recordar… - dijo finalmente este. – Lo siento.
Bastardo. – escupió con odio.- Siempre tan ocupado de tus malditos asuntos con Vicious, con tus mujeres… nunca has pensado el daño que hacías, las vidas que sesgabas… le volaste la cabeza… aquella vez en la iglesia. Eres un jodido asesino de la misma calaña de Vicious.
Sander quitó el seguro de la pistola sin dejar de apuntar a Spike, el pulso le temblaba ¿Sería capaz de disparar?
Ya basta - dijo la voz firme de Faye apuntando a la cabeza de este. - ¿No te das cuenta que Spike no es el único culpable? Que todos vosotros malditos estúpidos sois los que tenis la culpa que cada uno lleva su peso encima, terminar con esto de una maldita vez.
Spike se paralizó cuando la vio allí de pie sosteniéndose con dificultad con aquel vestido blanco manchado de sangre pegándose a su piel mostrando impunemente sus heridas. Apenas era capaz de sostenerse, pero su pulso no vacilaba.
Parad de una maldita vez. – dijo ella sin apartar la pistola de la cabeza de Sander. – Parad esto o solo conseguiréis mataros unos a otros, la venganza es la única culpable de esta situación, sois vosotros mismos lo que no dejáis descansar a vuestros propios muertos, darles la paz que merecen y parar esta guerra – continuó.
Faye – susurró Spike sin poder apartar la mirada de ella.
Te ves horrible Valentine.- dijo Vicious acercándose a ella.
No te acerque Vicious.- dijo mirándole fijamente.- No dudare en dispararte.
El extendió su mano y apartó con cuidado la pistola de Faye y Sander bajó su arma apesadumbrado. Los cuatro se quedaron mirando en silencio.
Lo siento Sander.- dijo Spike finalmente.- Nada de lo que haga cambiara mi pasado, pero ella tiene razón. No espero que me perdones jamás pero...
No fue capaz de terminar la frase una bala cruzó la habitación atravesando el cráneo de su amigo que cayó al suelo muerto. Vicious empujó a Faye apartándola de la trayectoria de otra bala que el mismo recibió en el pecho.
No hay traidores en mis filas.- dijo Bruce entrando por la puerta principal de la sala.
Spike fue incapaz de reaccionar a lo que había visto a poca distancia de él el cuerpo del que fue su amigo una vez estaba tendido en el suelo bajo un charco de sangre, Faye no muy lejos de él tenía la misma expresión absurda que probablemente tendría el mismo, le devolvió la mirada preocupada. Vicious se levantó con dificultad para que otra bala más le atravesara el cuerpo haciendo caer. Bruce se acercó lentamente al cuerpo aun con vida de Vicious y le remató con otro disparo. Faye cerró los ojos ante aquella sangría, tirada en el suelo ya sin apenas fuerzas para levantarse. Yenray se acercó a ella apuntándola con el arma. Spike no tenía fuerzas para levantarse, lo intentó pero las piernas no le obedecían. Iba a verla morir ante sus ojos.
- Alto policía.- gritó una fuerte voz haciendo que Bruce se detuviera al instante viendo como la ISSP llenaba por completo aquella sala, decenas de policías aparecieron ante la mirada atónita de los tres. Tras ellos Jet con una enorme sonrisa de satisfacción cruzó la puerta.
- Maldito seas Jet. – dijo Spike sonriendo.
- Alguna ventaja tendría que tener ser ex policía- contestó sonriendo. - ¿Estáis los dos bien?
Nada mas decir esto Spike miró a Faye que sonreía atónita ante aquella situación. Se arrastró como pudo hasta él y suspiró profundamente mientras le miraba de arriba a bajo.
- Eres un desastre vaquero. – dijo con una sonrisa dulce tocando su cara con suavidad.
- Tu tampoco estas en tu mejor día nena. –contestó sonriendo este. - ¿Estas bien?- preguntó preocupado.
- Ahora si.- dijo ella cerrando los ojos y apoyando su cabeza en el pecho de Spike.
Bruce siguió con su actitud desafiante. Los policías seguían apuntándole pero el no se movió del sitio.
- ¿De verdad creéis malditos policías corruptos que vais a detenerme?- dijo con frialdad. – Los dragones rojos no son un solo hombre, por mucho que me detengáis seguiremos siendo la mano que mece los bajos fondos de este maldito planeta.
El jefe de la policía no pareció hacerle caso, se acercó a él y le puso las esposas echando un vistazo al espectáculo de sangre que había a su alrededor.
No se donde estáis metidos tu y tus amigos Jet. – dijo mientras se pasaba frente a él empujando a Yenray.- Pero es la ultima vez que te salvo el culo. ¿Entendido? Bob ha muerto y era uno de los mejores tipos que ha pasado por la ISSP.
Entendido – contestó Jet.
Los policías abandonaron la sala rápidamente, Jet observó a su alrededor sus amigos estaban sentados el uno junto al otro mal heridos pero con vida. Sonrió después de todo siempre hay un resquicio, una manera de que las cosas salgan bien. Era una posibilidad cercana a cero. Pero esta vez había sido diferente para todos ellos.
Es la hora de volver a casa. – dijo finalmente.- Ed esta bien, no se ha enterado de nada y me alegro por ello, Lee me ayudo a sacarla de aquí, también el esta a salvo.
Gracias por cumplir tu promesa Jet. – dijo Faye agradecida.
Ya habrá tiempo para eso.- dijo Spike incorporándose con dificultad y tendiendo su mano a esta. – Volvamos a casa, volvamos a la Bebop.
Hola! ¿os ha gustado? jejeje ya eta la historia acabada... solo me queda el epilogo que estoy escribiendo! gracias por leerme!
