Mr. Misterious.
Summary: Bella es huérfana y es enviada a estudiar a la universidad gracias a un benefactor anónimo que sacó de la ruina al orfanato. Su vida caótica se ve aún peor cuando conoce la identidad de aquel generoso protector.
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, ellos son creación de Stephenie Meyer. Este Fic está inspirado en el libro Papaíto Piernas Largas de Jean Webster, aún así la trama es mía por lo que queda prohibida su reproducción parcial o total sin mi consentimiento.
Capítulo XV.
Traición.
Previamente en Mr. Misterious: Jessica ha invitado a Rosalie, Alive y Bella a su casa de veraneo, junto a sus padres y su hermano Pet que se ha mostrado muy atento con Bella. Ella recibe la carta del Secretario de Mr. Misterioso diciendo que deben ir a Beauty Ville, la granja de los Grant pero ella desobedece en silencio y cuando ya están por marcharse aparece Edward para encararla.
Edward se mantenía mirándome de pie allí, estaba evidentemente molesto, pero la verdad poco me interesaba. Eran nuestras primeras vacaciones juntas, sin tener que volver al odioso Orfanato, no iría a una Granja a trabajar sin parar porque el Sr. Misterioso lo dijese, por supuesto que no, además Pet era tan amable y cariñoso con nosotras y tan atento conmigo que no me podía negar. ¿Cómo iba a hacerlo si era prácticamente mi primer encuentro con alguien como él? Además Jess nos invitó a todas
—Bella —dijo secamente Edward —, espero que disfrutes.
—Lo mismo digo y espero que cuide de Christine —recalqué
—Lo haré, Caroline y yo lo haremos muy bien, créeme —sonrió, pero sus ojos no se llenaron de alegría en absoluto.
Edward actuaba extraño, quizá fuese porque no nos veríamos muy pronto, teníamos dos meses de vacaciones y él iría a Europa, mientras que yo simplemente iría a la casa de una amiga. No veía el motivo para que Sr. Misterioso se enojase, es más ni siquiera tenía derecho.
—¡Allí viene Pet! —rió Jess.
—¡Oh, Lauren! —dijo Rosalie abrazando a Lauren —, te extrañaremos.
La despedida de las chicas fue breve, la verdad es que estábamos tan ansiosas por iniciar nuestras vacaciones que poco y nada extrañamos la idea de nuestra comodidad en el College. Había decidido llevar un paquete de hojas para escribir allá, necesitaba entrar en el club literario selecto, en el cual tendría acceso al diario del college y además podría participar en uno que otro concurso de cuentos.
—Bella —sonrió Pet al verme, me quitó la maleta de las manos y la subió al coche.
—Hola, Pet —sonreí.
Sin duda era guapo y atento, pero tenía algo especial en su mirar, era una mirada renovadora y agradable, tenía una sonrisa muy graciosa y siempre estaba dispuesto a ayudar a todas. Hizo lo mismo con todas las maletas y luego nos pusimos en marcha, fue entonces cuando me di cuenta que los padres de Jess no estaban.
—¿Y tus padres? —dije algo asustada.
—Ellos nos encontrarán en casa, luego de allí nos iremos a la cabaña del lago —sonrió Jess —. Amarán todo, es tan perfecto, tan ideal. ¡Oh! Y disfrutarán tanto de nuestras salidas familiares.
Alice, Rose y yo nos quedamos mirando, nunca habíamos estado en familias, nunca sabríamos que se sentiría más que ahora, sería nuestra única oportunidad de sentirnos algo así como en casa.
Pet condujo todo el camino, conversó y nos animó a que fuésemos al lago a penas llegásemos, de seguro el día estaría divino, nos hizo preguntas personales, nos lo tomamos muy bien y fuimos capaces de responder, Alice estaba muy feliz al igual que Rose, así que en ningún momento sentí culpabilidad por haberles mentido.
—Mamá —sonrió Jess —, estas son: Alice, Rosalie y Bella —nos señaló a cada una.
La señora Stanley se veía muy amable, nos sonrió y abrazó a cada una, el padre de Jess, el Sr. Stanley nos dio la mano, se veían muy buenas personas, nos atendieron de maravillas y a penas estuvimos todos listos comenzamos el viaje.
Pet nos habló de todo lo que se nos aparecía, desde los monumentos hasta las vivencias personales de su familia, nos enriquecía oírlo, pero a la vez nos recordaba lo difícil que fue para nosotros en comparación a su feliz vida familiar, aún así evité sentirme una resentida social por eso, debía superarlo y después de todo quizá no habría conocido a gente tan maravillosa como esa si no hubiese vivido lo que viví.
—¿Qué haces Bella? —sonrió Pet un día cerca del lago.
—Sólo miro la maravillosa vista —sonreí.
—Es preciosa, lo más hermoso es cuando el sol se pone, pareciera resaltar todos los colores de cada cosa —rió —, es alucinante.
—Sin dudas debe ser espectacular —añadí mientras perdía mi vista entre el paisaje.
—¿Te parece quedar a verlo? —sonrió.
—Claro —dije sentándome en el muelle.
Pet se marchó sin decir nada y no comprendí a qué, pero lo esperé sentada.
—Volvi —dijo sentándose a mi lado.
—Casi te pierdes el inicio —reí.
—Más tarde hará frío, será mejor que te cubras con esto —me entregó una manta.
—Muchísimas gracias —la acepté encantada —, ¿Y tú?
—Aquí tengo la mía —sonrió.
No tardó en ofrecerme un café caliente que traía en un termo, fue agradable ver como todo el paisaje cambiaba de color, las hojas de los arboles que eran verdes se adaptaban en diferentes tonos, el lago también parecía aceptar la despedida del sol.
Cuando hubo que marcharse, Pet me tendió la mano para ponerme de pie, fue todo un caballero, creí por algunos instantes que intentaría algo, quizá besarme, pero fue lo suficientemente respetuoso para simplemente tomarme la mano. Lo dejé porque era agradable y no me molestaba, quizá podría decir que me gustaba.
—Gracias por la hermosa tarde —sonreí.
—Gracias a ti por compartirla conmigo —me acarició la mano.
—Ya es hora que vaya con las chicas, estaban planeando ir a comprar —volví a sonreír nerviosa.
—Lo sé.
Se acercó a mí y besó suavemente mi mejilla, haciendo que me ruborizara.
—Nos vemos luego —rió.
Era guapo y agradable, tierno y simpático, no veía nada de malo en que me gustara, era mucho más razonable que los chicos de su edad y no parecía ser un mujeriego de lo peor.
Los días eran maravillosos, la rutina diaria era muy entretenida, pero no podía seguir ocultando más este secreto, era tiempo de responderle a Sr. Misterioso, él debía saber que llevábamos casi cuatro días en la casa de los Stanley.
—¿Qué pasa Isabella? —dijo Alice al verme escribiendo.
—Hay algo que debo comunicarle al Sr. Smith —sonreí aunque fue fallidamente.
—Creo que no hará falta —dijo Rose que venía llegando con Jess.
—Mi papá me ha entregado esto, al parecer a su tutor no se les va una —rió y me tendió una carta.
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Srta. Isabella Swan.
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El Sr. Smith está muy disgustado con usted por no asistir a Beauty Ville y le exige que usted haga abandono de sus planes y que se dirija hasta la granja de los Grant, allí las están esperando su presencia desde inicios de año. El señor ha encargado todas las comodidades para ustedes y les exige que se retiren de inmediato de la casa de los Stanley y que les den su agradecimiento.
Es más el Sr. Smith añade que de no ser así este verano no tendrán mesadas para sustentar sus vacaciones y que lamentaría llegar a eso.
Atte.
Seth Clearwather.
Secretario Sr. Smith.
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¿Cómo demonios sabe que estamos aquí? No lo debería saber a menos que Edward…
—¿Qué es? —sonrió Alice quitándole de las manos a Bella la nota.
—Es de Mr. Smith —trató de quitarla, pero le fue imposible.
—¡No le dijiste que vendríamos! —chilló Alice —, ¡Bella nos mentiste!
Ante los gritos de Alice no tardaron en llegar todos.
—¿Qué hiciste Bella? —dijo Rosalie algo molesta, pero por lo menos no me gritó.
—Bueno, el día anterior me llegó una carta donde decía que debíamos irnos a una Granja y no quise ir, prefería venir con Jessica y pedirle permiso sería muy tarde, así que preferí que viniésemos aquí —confesé.
—¿Qué estás enferma? —chilló Alice —, Bella esto no es nada gracioso como se te ocurre…
—¡Cálmense! —dijo Pet —. Ya pasó, ahora hay que ver que harán, después de todo han pasado hermoso tiempo aquí y lo arruinarán por una discusión.
En esos momentos agradecí para mis adentros a Pet, tan agradable que era hasta para conciliar discusiones.
—Me parece razonable —dijo Rose —, pero la verdad es que no pienso irme a aburrir a una Granja —rió.
—¿Qué vamos a hacer entonces? —dijo Alice molesta —, ¿Pedir limosna para pagar la estadía y los viajes?
—Podríamos pedirle ayuda a Edward —sugirió Rosalie.
—Está en Europa, además no olvides quién era el único que sabía dónde estábamos y milagrosamente la carta llegó aquí, no me extrañaría que él fuese Sr. Smith —chillé.
—¿Eso crees? —dijo Rosalie con los ojos bien abiertos.
—Podría ser perfectamente, es más no me extrañaría —dije molesta.
—Yo creo que es Jacob —dijo Alice —, la otra vez hizo unos comentarios muy raros, no me extrañaría que fuese él.
—En vez de pensar en eso, podríamos trabajar el verano y pagar nuestra estadía —intenté sonreir.
—Nadie les está cobrando nada chicas, pueden quedarse todo el tiempo que quieran y de vuelta al College se van conmigo —sonrió Jessica.
—Lo sentimos, Jess, pero no creo que se trate sólo de eso, también tiene que ver con nuestro tutor, no somos independientes y es compleja la situación —explicó Rose.
—Será mejor que dejemos a las chicas decidir —dijo Pet —, ya saben que son bienvenidas aquí siempre.
Cuando todos se marcharon aún sentía la mirada sobre mí, la mirada del estilo Alice Swan te matará.
—¿En qué demonios estabas pensando? ¡Obvio! No estabas pensando porque tus hormonas revoloteaban sobre Pet —chilló.
—Calla, Alice, te van a escuchar —dijo Rosalie.
—Sé que fue mi error, pero me dio rabia que este Señor decidiera donde vamos y qué hacemos. ¡No somos sus mascotas! —chillé.
—Pero mientras él nos eduque, deberemos obedecer, ya después pensarás lo que quieras y harás lo que se te plazca, ahora no —dijo seria Rosalie —. Le vas a responder que envié a alguien a buscarnos a nuestra localización y que iremos gustosas a la Granja, es más le explicarás todo este asunto tal cual como ocurrió.
—Si —me limité a decir.
Rose me vigiló hasta que puse el punto final a la carta.
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Sr. Smith.
Lamento que todo haya ocurrido de aquella manera, fue exclusivamente mi falta, no de Alice ni de Rosalie, puesto que no les informé de sus deseos y actué de manera egoísta puesto que deseaba conocer lo que era una familia de una amiga y Jessica Stanley amablemente nos ofreció. Por lo anterior le pido disculpas y además le solicito si usted es tan amable de dirigir a un encargado a la actual residencia que tenemos para poder dirigirnos a la Granja que usted ha dispuesto.
Atte.
Isabella Swan
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Fue una de las cartas más aburridas que envié y de las más mentirosas, no me arrepentía de nada que hubiese hecho y tampoco ese señor merecía mis disculpas, de lo que si estaba segura era que en esa Granja conseguiría la respuesta que buscaba: ¿Es Edward el Sr. Smith?
Hola chicas.
Lamento el retraso, este capítulo andaba a medias. ¡Pero ya está aquí!
Les cuento que tengo un nuevo Fic se llama: Love is pure.
Summary: Él, un enviado de Dios, Cardenal e hijo del Santo Padre y ella el objeto de su sobreprotección y amor incondicional. Porque la unión entre hermanos es incomensurable, sin duda Cesare y Lucrezia eran un claro ejemplo. A sus ojos, la clase de amor que compartían era pura, quizá a los ojos de otros no era más que antinatural, no era más que Incesto.
Está basado en la serie The Borgias, si no la han visto se las recomiendo.
También les comento que se pasen por mi profile en el area de Diario Mural, tengo noticias para ustedes con respecto a que estoy de locutora de Radio Online.
Cariños preciosas.
Manne Van Necker
