Mr. Misterious.

Summary: Bella es huérfana y es enviada a estudiar a la universidad gracias a un benefactor anónimo que sacó de la ruina al orfanato. Su vida caótica se ve aún peor cuando conoce la identidad de aquel generoso protector.

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, ellos son creación de Stephenie Meyer. Este Fic está inspirado en el libro Papaíto Piernas Largas de Jean Webster, aún así la trama es mía por lo que queda prohibida su reproducción parcial o total sin mi consentimiento.


Capítulo XVIII.

Familia Black.


Previamente en Mr. Misterious:Emma ayudó a curar a Bella de la repentina caída que tuvo, así fue como llegó a conversar con las chicas de su descubrimiento: El libro que pertenecía a Edward Cullen. Para terminar el rompecabezas, la llegada de Richard sería la pieza que encajaba las sospechas, él era hermano de Jacob, por lo tanto Edward y Jacob son primos. Pero nuevas preguntas surgían ¿Por qué peleaban por la custodia de Christine? ¿Quién era la niña para ellos?


Richard estuvo los siguientes días acompañándonos en nuestras actividades, salió a cabalgar, a pescar en los riachuelos, de picnic, era una persona sencilla y agradable, fuera de lo que nosotras pensábamos de él. Era un abogado respetado, pero no se comportaba como tal, sino que parecía un niño más. Era muy gracioso y reía con facilidad, pronto nos adaptamos a su manera de ser y comenzamos a conversar con más confianza, aunque no la suficiente como para preguntarle de frentón qué pasaba entre su familia y la de Edward.

—¿Tienes hermanos? —dijo Rose, mientras con una vara intentaba bajar una pera.

—Sí, si los tengo —sonrió —. Tengo un gemelo, una hermana y otro hermano —volvió a sonreír mientras ayudaba a Rose a bajar una pera que parecía madura.

—¿Con cuál te llevas mejor, sin contar a tu gemelo? —insistió Rose.

—Creo que adoro a mi hermana, Caroline, pero sin duda Jacob es un gran apoyo, hemos debido enfrentar muchos casos juntos —dijo alcanzando por fin la pera y evitando que esta tocase el suelo, cayó en manos de Rose.

—¿Has debido defender a tu hermano en un juicio? —interrumpió Alice.

—Jacob es médico, le han demandado un par de veces, aunque la mayoría de ellas eran prejuicios, todo salió bien, hace poco me pidió llevar sus casos, todos ellos, pero no pude porque estaba muy ocupado con otros, así que le recomendé a mis asociados, como verás la familia siempre debe ayudarse —dijo ofreciéndome una fruta.

—¿Esta casa es suya hace mucho tiempo? —le pregunté.

Él se sentó y ayudó a Rosalie a sentarse también. Mientras comíamos nos respondía todo lo que le preguntábamos, se asombraba de la curiosidad que poseíamos y se reía de su madre, él sabía lo reservada que podía ser.

—Veníamos a esta casa con mis primos, disfrutábamos de estar con ellos, pero luego las cosas no se pusieron muy buenas entre nuestras familias y finalmente comenzamos a venir solos, aunque ya no era lo mismo, era más divertido cuando éramos varios niños —dijo antes de darle un mordisco a su manzana.

Cansada de ir con rodeos que poca información nos entregaban, estuve muchas veces a punto de soltarle toda la verdad, pero quizá el ya la sabía y era parte de un simple juego. Aún así no podía evitar desear preguntarle de frentón que ocurría entre Jacob y Edward.

—¿Conoces a Edward Cullen? —dije sin pensarlo.

Sentí la mirada de Rose y Alice caer sobre mí con un gran peso, pero intenté ignorarlo, lo dicho estaba dicho y tenía que ser así. Richard me miró sonriente.

—Claro que sí, es mi primo —sonrió —. ¿Cómo lo conoces tú?

Las miradas de Rosalie y Alice se clavaron en mí, sabía que no debía haber hecho la pregunta tan directamente, pero quería saber la verdad, algo en mi interior me hacía pensar que eran demasiadas cosas ocultas, tenía un enredo en mi mente imposible de aclarar a simple vista y si no lo preguntaba ahora, probablemente no lo haría nunca.

—Es benefactor de un Orfanato —respondí —. Es nuestro tutor.

Rosalie y Alice en esos momentos, si no hubiese estado presente Richard, sería el momento en que se abalanzarían sobre mí al punto de sacarme los ojos.

—Este, bueno, creo que Bella está hablando demasiado —interrumpió Rose.

—No, no, para nada —sonrió Richard —. Yo ya sabía que ustedes pertenecían a un Orfanato, pero eso no importa ahora, ustedes no se definen por donde vienen, sino por cómo son y estoy pasando realmente un hermoso momento aquí.

—¿Cómo te enteraste de nuestro pasado? —dijo Alice.

—Creo que Emma se enojará si digo esto —se susurró para sí y luego nos miró —. Mi familia fue la fundadora del Orfanato San Francisco de Asis. La familia Black cedió el terreno y el recinto para formar ese orfanato y ha crecido tanto que tenemos un montón de benefactores y no queremos figurar demasiado, así que preferimos mantenernos un poco alejados para que no se mal entienda la obra y digan que esto es sólo pantalla. ¿Entienden?

¡¿Qué? La familia Black era la fundadora de San Francisco de Asis, o sea que le debía gran parte de mi vida a toda esta familia y que más encima estaba pasando momentos en su casa y… ¿Habré hablado mal del orfanato con Emma? Intenté hacer memoria pero en ningún momento mencioné el Orfanato, en ese momento sentí un alivio, un breve alivio.

—Bueno, luego que mi tía Clara se casara, unió a la familia Cullen al Orfanato, ellos han sido un pilar importante también, es por eso que se considera a ambas como familias fundadoras —sonrió Richard —. Los Cullen llegaron a auxiliar al Orfanato en los momentos más difíciles, fue como si este renaciera.

Miré a Alice y a Rosalie, imaginé que mi rostro de asombro debía asemejarse al de ambas, estaban pálidas, sus bocas estaban levemente abiertas y sus ojos parecían salirse de sus cuencas.

—¿Edward es tu primo? —insistí.

—Sí, lo es —sonrió —. Bueno, él es uno de los tutores que más nos importa en estos momentos, es el encargado de preocuparse del quehacer de los ex residentes del orfanato, de procurar que sus vidas sean de calidad, de hecho es la primera vez que acepta ayudar a mujeres.

¡Eso era! ¡La comprobación! Tenía que ser Mr. Smith, era él, según Richard, Edward era Mr. Misterious, más claro imposible…

—¡Mr. Smith! —dejó escapar Alice asombrada.

Richard pareció no comprender, o quizá fingió que no lo hacía, pero no respondió de inmediato, su rostro demostraba preocupación, de seguro había hablado más de la cuenta más de lo que se le estaba permitido.

—¡Oh, no! —sonrió nerviosamente —. Mr. Smith es uno de los benefactores más alejados que tenemos, como sabrán tutores y benefactores son generalmente las mismas personas, pero existe una excepción. Mr. Smith, él no desea dar a conocer su nombre, ni siquiera a nosotros mismos, muy pocos conocemos su verdadera identidad, él decidió que tres personas estarían a cargo de ustedes durante su proceso de formación estudiantil y así ha sido, pero no puedo darles más información al respecto, incluso creo que ya he ido muy lejos.

—Lo que no entiendo —interrumpió Rose —, es por qué Mr. Smith no quiere dar a conocer su nombre a quienes ayuda, es algo absolutamente incomodo, no me agrada para nada, además me siento parte de un juego de ajedrez… es realmente fastidioso recibir dinero de quién no quiere saber nada de ti.

—Pues, Rosalie, yo me vine a enterar de quién era Mr. Smith hace un par de meses, mucho antes sólo trataba con su secretario: Seth Clearwater. Si no es porque se presentó una situación extrema en la que era necesario que conociese su nombre, él jamás me lo habría dicho.

—Bueno, por lo menos sabemos que no ha mentido con su sexo y es un hombre —sonrió Alice.

—Niñas —aclaró su garganta —. No me hagan hablar más de la cuenta, quizá comer tanta manzana ha hecho que se me embobara la cabeza, pero sinceramente soy de los que cree que a ustedes no se les debería ocultar tanto, pero mi madre ha sido explicita al decirme que Mr. Smith ha dado órdenes estrictas de no mencionar ni siquiera su nombre.

—¿Existe la posibilidad de que algún día sepamos quién es él? —sonreí tímidamente.

—Lo dudo —dijo Richard —. A menos que sea algo de suma importancia, porque él no desea ser reconocido por sus obras de caridad.

—Quizá lo vimos alguna vez, quizá conversamos con él y no sabemos ni siquiera que era esa persona especial que nos ha dado la posibilidad de estudiar —murmuró Alice.

—¿Sabrá él quienes somos? ¿Habrá visto fotografías o está a ciegas igual que nosotras? —añadió Rose.

—Mr. Smith no se dedica a conocer a sus pupilas, digamos que probablemente jamás las ha visto y que se enteró de ustedes por las buenas recomendaciones que tuvieron de sus profesores —afirmó Richard.

La conversación fue extendida, a pesar que nada pudo ser más revelador que lo anterior, de hecho luego de eso, comenzamos a sacar cuentas y a recordar ciertas cosas que podrían ayudarnos a vislumbrar un nuevo camino, una nueva respuesta. Pero ahora todo se complicaba, si el libro de Edward estuvo aquí, descubrimos que eran primos con Jacob, Caroline, Richard y Nicholas. Los Black fundaron el orfanato y luego del matrimonio de la madre de Edward, los Cullen formaron un pilar fundamental en la institución… Ahora tener la certeza de que Edward era Mr. Misterious era cada vez más complejo. Sentía como si estuviese en el inicio del juego, nuevamente.

—¿Crees que lo que nos dijo Richard esta tarde es verdad? —dije a Rose mientras me secaba el pelo.

—No lo sé —respondió —, pero sí creo que él dice la verdad al mencionar que cree que no deberían ocultarnos tantas cosas, además por lo visto lo que nos dijo era cierto, mientras subía las escaleras, alcancé a oír que Emma le decía que cuidase su lengua, que por un par de sonrisas y una conversación simpática evitara decir más de lo que debía, que le conocía bien: cuando se trataba de muchachas y el campo, se le olvidaba que era el Abogado del Orfanato.

—Yo creo que es sincero —dijo Alice —. No parece un mentiroso.

—Alice, por ti, todo el mundo es bueno —reclamé —. El punto extraño de todo esto es Emma, es extraño que conociendo a su hijo, dejase así como así que nos hablase de todo… Esa mujer me intriga.

—Emma es la matriarca de su familia, del Orfanato de cierta manera, es ella quién está a la cabeza de todo, seguramente si Mr. Smith descubriera que bajo su mando se descubrió su verdadera identidad, es capaz de dejar de ayudar a la causa benéfica —añadió Rose.

—Si llegásemos a descubrir quién es Mr. Smith deberemos quedarnos calladas por un buen tiempo —añadí.

Esa noche Emma estuvo particularmente comunicadora, rara vez dejó hablar a Richard, aunque sonreía con una naturalidad que asustaba más de lo normal. Estaba contenta, parecía haber revivido unos buenos años, nos dijo que por la mañana saldríamos a los establos y ayudaríamos en todo lo que pudiésemos porque si no le reclamarían que no habíamos aprendido nada. Jamás nombró a Mr. Smith, esa mujer era muy reservada y tenía esa apariencia encantadora que a su vez podía llegar a ser escalofriante.

—¡Bella! —gritó Rose dentro del establo —. ¡Tráeme más cubetas que estas están llenas!

Rose había aprendido rápidamente a ordeñar vacas, lo que era yo… seguía acarreando cubetas para llenarlas, pero no era capaz de extraer ni una sola gota de la vaca que debía ordeñar. Las manos pequeñas de Alice parecían ser hábiles también, por lo que Lisa, la encargada de las vacas, la leche y todos sus productos, se reía de mí al ver que la única vez que extraje un chorro de leche terminó fuera del recipiente.

—No es lo tuyo, Bella —rió —. Quizá hacer quesillos y queso pueda serte más útil.

Era una muchacha dulce, de unos ojos muy hermosos, era graciosa y simpática, jamás habríamos sospechado su real historia, si no es por Derek que se le escapó la triste historia de la chica jamás lo habríamos sospechado.

Lisa ha vivido desde siempre bajo las ordenes de la familia Black, así como sus padres y los padres de sus padres. Tenía una hermana dos años mayor que ella, no se separaban jamás, acompañaban a su padre a ordeñar las vacas y a su madre la ayudaban a hacer quesos, pero con el tiempo las niñas cada una de once y trece años quedaron huérfanas cuando la carreta en la que viajaron sus padres fuera asaltada por unos malhechores y los asesinaran. Esto causó un revuelo horrible por todos los alrededores. Al ver que las pequeñas no tenían donde ir, una joven Sra. Emma, se hizo a cargo de ellas, las cuidó como si fuera sus hijas, claro que siempre manteniendo el margen, aún así Caroline y Lisa llegaron a ser grandes amigas, también lo fue Sussan. Caroline pronto abandonó la casa para estudiar en la ciudad, Lisa y Sussan siguieron haciendo los trabajos que antes les correspondieron a sus padres. Hasta que la sorpresa se dejó caer, Sussan estaba embarazada, no pudo ocultarlo más y Lisa había sido parte del secreto, jamás dijo nada a nadie hasta que el embarazo fue evidente. Emma prometió no decir nada y cuidar a Sussan, pero esta, cuando tenía casi nueve meses de embarazo se marchó de la casa sin avisarle a nadie, cuando volvió luego de dos meses, dijo que el bebé había nacido muerto, algunos dijeron que había abortado, nunca se supo la verdad. Luego de dos meses y sumida en una depresión terrible se colgó de la viga mayor del establo.

—¿Qué ocurre, Bella? —sonrió Lisa.

—Es sólo que…—lo pensé antes de decirlo, pero no pude evitarlo —. Siento lo de tu hermana.

—¡Oh! —exhaló —. Veo que no es un secreto para ustedes.

—Derek nos lo contó, pero no lo critiques, lo hizo con mucha delicadeza. Es increíble como sales a delante luego de una historia muy triste —sonreí por cortesía.

—No es algo de lo que me guste hablar —respondió con su dulzura habitual —, pero deprimirme no ayuda, aunque no digo que no lo sufra, es sólo que he decidido levantarme con una sonrisa cada día, porque así hubiese querido ser recordada Sussan.

Nunca he tenido hermanos, me dije, quizá si los tengo, pero eso nunca lo sabré, pero lo que si tenía claro era que si perdía a Alice o Rosalie, sería capaz de morir de la tristeza, eran mis hermanas aunque nuestra sangre no fuese la misma, eso no importaba, las sentía tan mías como ellas me sentían a mí. Eran mi única familia y a pesar que podía imaginar la inmensidad del dolor de Lisa, jamás sabría como ella era capaz de sonreír día a día y mantener esa dulzura.

Esa tarde incluimos en nuestros paseos a Lisa, Richard y ella se conocieron desde pequeños, así como también conocían cada rincón de Beauty Ville, cabalgaban con una seguridad impresionante, parecían estar unidos a sus respectivos caballos. Rose, Alice y yo estábamos más temerosas, así que no los seguimos cuando ellos galopaban sobre la hierba, preferimos quedarnos más atrás.

—¿No les parece que ellos dos tienen algo? —sonrió Alice.

—Tú siempre ves cosas donde no las hay—le criticó Rose.

—Yo diría que si tienen algo, Lisa no ha dejado de sonreír desde que él está aquí —aseguré.

—Eso es cierto, quizá son un amor prohibido, ¡que romántico! —suspiró Alice —. ¿Qué tal si Emma no lo permite y se aman a escondidas y en secreto?

—Será mejor que demos media vuelta y le dejemos asolas —ordenó Rose.

Una vez en casa, no pude dejar de pensar en lo terrible que debe haber sido todo para Lisa, mientras estaba en la ducha, agradecí cada segundo al misterioso Smith que a pesar de todo había hecho que nuestras vidas fuesen mucho más placenteras y perfectas de lo que jamás creímos que pudiesen ser, por eso mismo me decidí a escribirle esa misma tarde.

Señor multimillonario y caritativo misterioso:

Usted se preguntará cómo es posible que tenga bajo su tutela a tres niñas malcriadas que son unas desagradecidas desde que están bajo su adinerado cobijo, pues bien, estas tres niñas, no tan niñas, están aquí ayudando en Beauty Ville, hemos aprendido a montar a caballo, a juntar heno, a ordeñar vacas, bueno eso lo aprendieron Rose y Alice, yo sigo siendo un cero a la izquierda, pero aprendí a hacer quesillos y queso, así que de hambre no me moriré, quizá algún día me compre una vaca. Bueno, pero no le voy a hablar de los sueños de una chica que debe reportarse ante usted, no darle la lata con tanta cosa ¿no? Hemos conocido a gente maravillosa, Lisa es una chica espectacular, sinceramente jamás creí conocer a alguien tan fuerte y amable, ha sufrido mucho ¿sabe?, ella es huérfana de los once y hace menos de un año su hermana se suicidó en el mismo lugar donde trabaja cada día. Es asombrosa, a pesar de su dolor, sonríe mucho y nos acompaña a cada lugar que le pidamos, tiene una voluntad de oro y parece llevarse muy bien con Richard, el hijo de Emma, bueno no quiero sonar una curiosa desagradable, pero según Alice allí hay romance… ¿Será cierto? A todo esto, Richard ha resultado ser encantador, nos habló de usted, pero no crea que reveló su identidad, ¡Oh, no! Que hombre más agradable y a su vez reservado, nos contó que no quería ser reconocido por sus buenas obras ¿A caso quiere ser reconocido por las malas? Supongo que con mis hermanas, porque eso son, Alice y Rose, son mis hermanas, aunque no llevemos la misma sangre, supongo que con ellas deberemos soportar la triste idea de jamás poder darle las gracias en su rostro.

Debo dejarle, una reunión femenina me llama. ¡Oh, sí! Porque con Rose y Alice estamos leyendo libros por las tardes, se trata de intentar mantenernos en la misma línea de conocimiento que las otras niñas del College, puede creer que jamás había leído Orgullo y Prejuicio de Jane Austen. ¡No, jamás lo había leído! Y lo peor es que todas las niñas del college hablaban de Mr. Darcy y de lo espectacular que era, yo hasta el momento no le encuentro ninguna gracia, es más pesado que el plomo, no sé como lo soportan y Bingley es tan amoroso y tiernito, bueno supongo que usted lo ha leído, un hombre como usted debe tener muchos libros, con lo millonario que es, los precios de ellos le debe importar un carajo ¿no?

Bueno le dejo, que el odioso Mr. Darcy está pronto a hacer su aparición, espero que más adelante Darcy me sorprenda y termine siendo todo un caballero con Lizzy, porque si no es así no entenderé como toda la sala cae en ese estado contagioso de amor exasperante cada vez que nombrar a Fitzwilliam Darcy.

Con cariños desinteresados,

Se despide si nunca bien agradecida,

Bella Swan.

Rosalie continuó leyendo el libro, todas las noches leíamos por lo menos setenta páginas y nos turnábamos para que no fuese cansador para ninguna.

—¿Creen que Edward sea Mr. Smith? —interrumpió Rose.

—¿Aún piensas en eso? —dijo Alice algo molesta porque habían interrumpido su lectura.

—Si, pero ya no creo que Edward pudiese ser nuestro benefactor, es todo tan extraño y confuso, sin contar que sería muy obvio que él nos enviara aquí para averiguar toda su vida —aseguró Rose.

—Todas las noches tenemos esta discusión —sentencié —. Ya estoy cansada de esto, de verdad ¡Sea quién sea Mr. Smith, me importará un cuesco si es Edward o no, pero de una cosa estoy segura, si es Edward entonces que me trague la tierra, porque no pienso agradecerle después de todo lo que nos mintió!

—Cálmate Bella —susurró Alice —. Si sigues gritando todos se enterarán.

—Lo único que espero, es que Edward esté lo suficientemente lejos como para no verle en un buen tiempo, aunque sería mejor que trajese a Christine y se fuese de nuevo.

—¿Por qué eso Bella? —rió Alice —. Estoy cada día más convencida que estás enamorándote de Edward.

—Si es que ya no cayó en las redes de Cupido —rió Rose.

—¿Tú también con eso? —grité —. Sea o no sea Mr. Smith, jamás podría pensar en Edward, no me gusta ni un poquito —sentí como el corazón me latía fuertemente por la rabia.

—¿Por qué lo niegas? —insistió Rose.

Sentí que estaba paralizada, clavada en el piso, no supe cómo me había levantado de la cama, estaba de pie, probablemente roja de la rabia y de la vergüenza.

—Sí, Bella, ¿Por qué no respondes la pregunta que te han hecho?

Una voz conocida estaba a mis espaldas, al finalizar de mencionar la última palabra oí que la puerta de la habitación se cerraba y el grito de un bebé me hizo reaccionar. Christine y Edward estaban allí y él esperaba una respuesta. ¿Cuánto habrá oído?


Hola chicas.

Disculpen el atraso, todo se debe a que la inspiración no llegaba a mí, además con lo de la movilización estudiantil en Chile y esto de que vuelvo o no a clases, me ha tenido en otro mundo. Bien, espero que les haya gustado este capítulo, hay historias paralelas que pronto irán tomando más fuerza y se irán añadiendo a esta trama.

Para todas las amantes de los One Short les comento que tengo uno que esta participando en el Hateful Lemonade Contest.

Se llama: Barrera del Sonido y aquí les dejo el Summary.

Bella era una corredora ilegal de autos. Tenía su negocio diurno y de noche daba rienda suelta a la velocidad. Quería vengar la muerte de su novio a manos de uno de los mejores competidores. Pero Águila no era cualquier curva, era la curva mortal de su camino. ¿Lograría sobrepasar el límite de la barrera del sonido?/ HLC2. AU.

Espero que se animen a pasar por el Short que encontrarán en mi Profile y además espero sus reviews :)

También les comento a todas ustedes que hayan leído PAPER LOVE que este ha sido nominado a mejor Fic rated T en el siguiente Blog:

fanfiction-addiction-awards. blogspot . com /20011/09/los-nominados-son_4256. html (quiten los espacios)

Con mucho Cariño.

ManneVanNecker