Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer. Yo sólo juego con ellos en mi momento de ocio.

La trama es mía.

Canción recomendada: Breathe me – Sia

Tras la melodía, se esconde un secreto.

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No había podido dormir en toda la noche, los sollozos de Edward me tenían muy nerviosa. Emmett, quien había salido de su cuarto para darle privacidad me informó que se acababa de quedar dormido.

Cerca de la medianoche, otra vez comenzó a sollozar. Me levante, me coloqué mi bata y fui sigilosamente a su cuarto para ver que le sucedía.

El estaba susurrando algo, no lograba entenderle, así que coloque mi oreja cerca de la puerta para oír.

Sé mi amigo…—susurraba con la voz quebrada. Como la tenía desde ayer.

Se escuchó algo quebrarse, me asuste, pensé por un momento que me había oído.

Abrázame fuerte…—susurró una vez más. Era tanto el silencio que habitaba en este sitio, que podía oír perfectamente.

Me he lastimado de nuevo hoy…—gruño, me asusté. Me dio lastima Edward, me gustaría ayudarle, y hacer que sea feliz, o un poco más animado.

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Preparé ensalada de frutas y zumo de naranja. Ya que había un estricto calendario de comidas pegado frente al refrigerador.

Coloqué la comida en una bandeja y partí a llevarle el desayuno a Edward.

Golpeé tres veces, y nada. Ni un solo ruido. Me decidí por entrar.

La habitación estaba echa un caos, libros rotos, todo sucio. Pero lo que más me asusto fue la ventana rota con pequeñas manchitas de sangre.

— ¿? — me adentre más a la habitación con el miedo corriendo por mis venas.

La puerta se cerró tras de mi con un sonoro estruendo. Tragué saliva, sabía lo que me esperaba.

Isabella…— susurró Edward con la voz más tétrica que he oído en mis cortos años — ¿Qué haces acá?

— Yo sólo venía a traerle el desayuno; y saber si estaba bien — le dije apresuradamente. No quería voltear a ver su rostro. Nunca había sentido tanto terror como ahora.

¿Sabes? No estoy bien – susurro —¿Quieres saber porque? — asentí.

—Mi madre murió cuando yo tenía 10 años; gripe, quien lo diría. Mi padre había muerto cuando yo tenía tres años. No lo recuerdo, pero a ella sí, y me duele, me desgarra el alma pensar en ella. "I don't forget you" la escribí para ella, aunque todos crean que es para un antiguo amor.

—Yo... lo siento – susurré. Volteé a verlo y su rostro demostraba todo el dolor que tenía guardado. Sus bellos ojos esmeraldas, estaban cubiertos bajo una sombra de tristeza, la cual yo quería esfumar.

—No lo sientas — me dijo en un tono de voz frío. —Lo que más me duele, es la perdida de las mujeres a quien más quería en este mundo —rió sin gracia.

Mi respiración era irregular, él estaba muy cerca de mi , claro que no era por eso, sino por el miedo que me estaba causando esto. La habitación apenas tenía luz, ya que las cortinas eran de un azul marino.

—Las mujeres que más amo...- musitó para si. — Mi querida madre; Elizabeth Masen y mi pequeña hermana; Alice.

Alice...

—¿Sabes? Alice me odia tanto, que se cambió su apellido, me refiero usa uno falso para entablar amistades, se hace pasar por Alice Brandon — ¡Alice Brandon! ¿Cómo mi Alice?. Al ver mi expresión se acercó un poco más a mi. Nuestros cuerpos estaban a menos de cinco centímetros.

—Ella me odia por haberme convertido en esto — se señaló. — En un maldito egocéntrico.

Se agarró el cabello con ambas manos y se jaló fuertemente. Di un paso hacia atrás.

Él al notarlo, se acercó más, esta vez nuestras frente chocaban.

—Nos peleamos tanto, que escribí la canción "Pygmy addicted and crazy" el hit número uno. — rió otra vez sin gracia, sentía su cálido aliento chocar contra mi rostro.

Se alejo bruscamente de mi, tomo una guitarra eléctrica, que hasta el momento no me había dado cuenta que estaba en la habitación. Comenzó a tocar una introducción que era muy idéntica a "Sweet Dreams" de Manson.

Luego esbozó una macabra sonrisa y comenzó a cantar.

— "You're so crazy, you think have visions" — el ritmo sonaba tan satanico.

— " hope you cry to me, begging for mercy"

"You love me , you're obsessed with me, My dear Pygmy addicted and crazy." – terminó riendo. Tiro la guitarra, la cual se hizo trizas contra el frió suelo.

Se puso de pie y camino lentamente hacia la puerta. La cerro con llave, y me miró sobriamente. Sus ojos esmeraldas estaban oscurecidos totalmente.

Comenzó a caminar peligrosamente hacia mi. Me tire contra un pared, buscando escapatoria, lastimosamente no la encontré.

Prepárate, mi Bella — susurró — porque viene lo peor...


¡Hola! Huy ahora conocerán el lado oscuro de Edward, espero que les haya gustado. Y Relax, sólo es su etapa de depresión y todo eso. Luego vendrá el tierno Edward que conocemos, además recuerden que él es bipolar.

Nos leemos y gracias por sus RR.

Liah.