Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer. Yo sólo juego con ellos.
La trama es mía.
Canción recomendada: Startruck – Katy Perry ft. 3oh!3(1) & Rich Girl – Gwen Stefany (2)
"Pequeña" condición:
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Era sábado, mi despertador sonó exactamente a las 6:30. debía levantarme, no quería, simplemente no quería.
Alice, mi pequeña hermana me había puesto la condición de "compras por una semana", así que por eso me levantaba temprano.
Me duche y cambie de ropa; me había colocado algo cómodo, ya que hoy sería un largo día.
Apenas comí una tostada y me tomé un café. Me subí a mi volvo, ya que tenía la cajuela más grande y podían entrar todas las cosas de Alice.
Manejé hasta su casa, y toque la bocina, en menos de dos segundos ella estaba parada con una enorme sonrisa que adornaba su rostro.
—¡Vamos, Edward! —corrió hasta el auto y cerró de un portazo —¡Vamos, se hace tarde!.
—Alice... — dije en tono reprobatorio.
—No empieces, lo prometiste... — hizo un puchero. Y caí rendido.
Conduje hasta un "cerrado" centro comercial. Eran exactamente las 7:30 y el lugar abría a las ocho.
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(2)
Ocho en punto.
—¡Yay! — Alice se bajo del auto corriendo, siendo la primera en entrar a la tienda. Y la única persona que estaba ahí.
La seguí a duras penas, odiaba comprar.
—¡Mueve eso que tienes detrás! — grito emocionada y enojada a la vez. Raro. Mi tarjeta de crédito temblaba, ya que una parte de esa condición era "Edward invita".
Estábamos en la tienda de Gucci. Las dependientas me miraban con asombro y odio hacía Alice.
Ella entro al probador con unas cinco prendas. Una de las vendedoras se me acercó.
—Señor Cullen, ¿lo puedo ayudar en algo? — ese algo no me gusto. Negué con mi cabeza — Avíseme si su novia necesita algo — y se fue murmurando algo como "rastrera".
Decidí ignorarla y espere a Alice, quien salió con una sonrisa de satisfacción.
—¿Todos? — ni siquiera sé, porque rayos pregunte, sabía que se los llevaría todos.
— Son $ 5890 dólares — saqué la tarjeta dorada, pagamos y nos dirigimos a Dolce & Gabanna.
—¡Oh mi Dios! — gritó una extasiada Alice. Se acercó corriendo a ver unos zapatos de cristal color azul. El precio de dichos zapatos eran de diez mil dólares.
Suspiré y asentí con la cabeza. De esa tienda salimos con cinco bolsas, zapatos, vestidos y un par de blusas.
Mi tarjeta temblaba, pero todo lo hacía por ella.
—¡Vamos a Christian Dior! — corrimos, bueno ella corrió hasta la tienda.
Igual que las otras anteriores, llevó zapatos, pantalones, vestidos, carteras, accesorios, etc.
—Prepárate Edward, nos queda Versace, Armani y Channel — sonrió macabramente.
Luego de más de tres horas de compras y una ochenta bolsas de tiendas, fuimos a dejar todo a mi auto. Y luego a cenar.
—La pasé genial — suspiro feliz, sonreí al verla así.
—Yo igual, si eres feliz, también lo soy — la abracé.
—Así que Bella,¿eh? — me pregunto picaramente.
—Digamos que sí, creo que es la correcta— ella frunció el ceño.
—No creas que se me pasa por alto lo de los golpes — me sonroje. Había sido un imbecil.
—Yo... —me interrumpió.
—Olvídalo, eso arréglalo con ella — miré el reloj y eran las nueve y cuarto. Era tiempo de que Allie volviera a casa.
—Vamos... — tome su abrigo. Pagué la cuenta y salimos.
En el auto no conversamos mucho, sólo hubo unas cuantas palabras y un adiós.
Cuando estaba por irme, vi una figura bastante conocida en el parque, no podía ser ella, quizás cuántos peligros asechaban en ese feo parque y ella sola e indefensa.
—¡Bella! — le grite. Ella volteó y me sonrió a medias.
Me estacione cerca de ella y le hice un gesto para que entrara. Se metió con desconfianza —era lógico— y estuvo callada todo el momento.
—Tenemos que hablar — dije firme.
¡Hola! ¡Sufran! Las dejare con esa intriga xD. Me alegro que les haya gustado el capítulo anterior. Espero que les guste este. Gracias por sus RR y nos leemos.
Liah.
