Tu mundo
Eowyn
Capítulo 7: Acortando distancias
Sakura había llegado pronto a la escuela. Quería tomar el aire y había llegado con media hora de adelanto. Cómo no sabía qué hacer, se dirigió a su lugar favorito dentro de aquél recinto que ella tanto odiaba: un enorme árbol de cerezo que estaba en la parte de atrás del instituto, un poco apartado de la vista y el cual ahora empezaba a florecer y a tornarse rosado.
La chica se encaramó a las ramas y trepó con facilidad. Estaba acostumbrada.
En cuánto estuvo arriba, se sentó en una de las ramas y se apoyó en el tronco, relajándose y cerrando los ojos. No habían pasado ni cinco minutos cuándo oyó una voz a sus pies.
- Hola- Li estaba allí, observándola
- ¿Tú otra vez? Anda lárgate que molestas –
- Ayer estabas llorando –
- ¿Cómo¿Qué has dicho? –
- Ayer llorabas, después de las clases. Te vi salir llorando del cementerio –
- Oye¿me sigues o qué¿Acaso te interesa mucho mi vida privada? –
El chico ignoró por completo la pregunta y se subió también al árbol, sentándose en la misma rama que la chica.
- No es que me importe tu vida, pero me preocupa que la gente de mi alrededor lo pase mal –
Sakura miró al chico de arriba abajo. Ése no era el mismo Shaoran Li que conocía, ése era totalmente distinto.
- Oye Li: no sé de qué vas, pero deja ya de hacerte el falso conmigo. ¿Crees que no me doy cuenta? Primero me tratas cómo a una mierda, y ahora vas de amable conmigo¡así que no disimules más¿Me dices de una vez lo que quieres? –
- Ya te lo he dicho. Además, me enteré de lo de tu madre y... –
El chico no alcanzó a terminar la frase, puesto que Sakura lo cogió por el cuello de la camisa, enfurecida.
- ¡Cómo coño te has enterado! No, no me importa. Pero te aviso que si empiezas a burlarte ahora, más vale que empieces a correr porqué no respondo de mis actos; y si lo cuentas a tus amiguitos, ya te puedes despedir de tu asquerosa vida, porque te haré la vida imposible, y no es broma –
Shaoran se sacó de encima a Sakura y le sujetó las manos, ella no podía moverse porqué el chico era más fuerte que ella.
- Oye niñata¡cállate de una vez y escucha¡Por una vez en tu vida escucha! Quería decirte que lo entiendo y que sé lo que se siente, ni mucho menos me burlaré de ti por eso -
- Tú qué vas a saber... – dijo ella con amargura
- ¡Mi padre murió cuándo yo tenía tres años¡Entérate de una vez de que los demás también tenemos sentimientos! –
Ésta vez el que gritó fue él, sin querer apretó con furia las muñecas de Sakura, por dónde la tenía cogida, y ésta lanzó un pequeño gemido de dolor y se soltó con fuerza.
Después, observó al chico que tenía la cabeza baja y los puños apretados y lo miró con tristeza.
- Lo siento. Supongo que tenías razón –
- Lo mismo digo – dijo él alzando la cabeza
- Que raro que no estemos peleándonos – dijo Sakura al cabo de un rato
- Pues si –
- Supongo que aparte de pijo y egocéntrico, en el fondo eres buena persona –
- Yo supongo que aparte de rara y borde, también en el fondo eres buena persona –
Se quedaron mirando durante dos segundos a los ojos y, por primera vez en sus vidas, Sakura Kinomoto y Shaoran Li, se sonrieron.
Fue un momento que ninguno de los dos sabría describir; encontrar algo bueno en una persona que odias no es fácil, y ellos lo consiguieron.
El mágico momento se rompió cuándo empezaron a escuchar murmullos de los estudiantes que empezaban a llegar a las clases.
- Bueno, yo me voy – dijo Shaoran de pronto – No es bueno que nos vean juntos, ni para mi, ni para ti –
El chico bajó del árbol y, antes de irse, miró a la chica y le dijo:
- Y anímate un poco¿vale? –
Al instante se fue, dejando a Sakura perpleja. La castaña aún no acababa de creerse que hubiera estado hablando con Shaoran Li tranquilamente y cómo si nada, aún estaba sorprendida.
Se sacudió la cabeza olvidando el instante anterior, bajó del árbol y se dirigió a clase. Cuándo llegó se encontró a Ritsue y Tomoyo charlando animadamente.
- ¡Hola chicas! –
- ¡Sakura¡Qué bien! – exclamó Ritsue, cómo siempre, risueña – Le comentaba a Tomoyo que ésta tarde tendríamos que quedar para ensayar. Ya quedan pocos días para el festival y tenemos que currárnoslo bastante, tenemos que trabajar duro –
- Estoy de acuerdo, y por mí está bien. Ésta tarde ensayamos – contestó Sakura – Aunque tendréis que iros sin mí, ya sabéis que tengo que limpiar la clase... –
- Tranquila, y si no puedes te esperamos – sonrió Tomoyo a su amiga
- ¡No! No es preocupéis por mí, empezad vosotras y ya vendré yo dentro de un rato –
- ¡Ah! Por cierto podemos ensayar en mi casa, mis padres llegan bastante tarde y cómo no tengo hermanos... estaremos solas¡y sin nadie que nos moleste! – dijo Ritsue
- De acuerdo – afirmó Sakura – ¿Ya se lo habéis dicho a Edama? –
- Ahora se lo diremos, en la hora del descanso –
Por detrás de Tomoyo apareció Eriol que le tocó suavemente el hombro.
- Tomoyo¿puedo hablar contig...? –
- Olvídame – dijo la chica secamente, cosa que extrañó a sus dos amigas
- Pero Tomoyo... –dijo el chico intentando hablar. Éste la cogió del brazo lentamente pero ella se apartó.
- ¡Que te largues¿No ves que estoy hablando? –
Eriol suspiró, se dio por vencido y se fue a sentar a su silla abatido y con la cabeza gacha.
- Tomoyo – susurró Ritsue - ¿Qué os ha pasado? –
- Nada. El idiota ése le contó a Li sobre la madre de Sakura –
- Vaya... –
Ritsue y Tomoyo se quedaron mirando a Sakura esperando su reacción. Pero ésta no se inmutó, estaba pensativa.
Sakura's POV
Así que por eso me pidió perdón Li, porqué Eriol le explicó lo de mamá. ¿Pero porqué se lo contó? Y entonces... seguro que fue Eriol el que le pidió que me pidiera perdón. Pero¿por qué me contó entonces Li lo de su padre¿No se sentiría herido en su orgullo? Seguro que se disculpó porqué Eriol se lo pidió, nada más. Ésta vez si que me va a oír el cretino ése.
Fin POV
- Tomoyo –
- Dime Sakura –
- Haz las paces con Eriol –
- ¿Qué? – exclamó Tomoyo sorprendida
- Me has oído bien. Arréglalo con Eriol, él no tiene la culpa, además no me importa que Li lo sepa –
- Pero Sak... –
- Vamos – la castaña cogió a su amiga por el brazo y la arrastró hacia dónde estaba Eriol
Entretanto, Shaoran había visto todo lo que se había producido entre Tomoyo y Eriol y se acercó a hablar con éste último.
- Hiraguizawa – susurró el castaño - ¿Qué ha pasado? –
- Le expliqué a Tomoyo lo que te había dicho yo a ti sobre lo de Sakura y lo de pedirle perdón; y ahora, cómo no confía en ti, se ha enfadado conmigo, no me habla... No tendría que haberte dicho nada –
- No digas eso. Ahora eso ya no importa, lo arreglé con Kinomoto, hablaré con Daidouji –
El chico se dio la vuelta y no había hecho dos pasos cuándo se encontró a las tres chicas delante suyo.
- Eriol – dijo Sakura ignorando a Shaoran por completo – Tomoyo tiene que decirte algo –
El moreno miró a Tomoyo asombrado.
- Adelante – susurró Sakura a su amiga dándole ánimos
- Esto... – Tomoyo no sabía por dónde empezar, estaba muy avergonzada porque, en verdad, se había pasado un poco – Eriol...yo...yo...lo siento –
Eriol se levantó de la silla, emocionado, aunque nadie lo notó, y menos Tomoyo, que, en ése momento, pensó que el chico le iba a pegar una bronca de campeonato. Pero, en vez de eso, la abrazó. Ritsue y Shaoran se quedaron con los ojos muy abiertos, al igual que Tomoyo. Jamás se habrían esperado ésa reacción. En cambio, Sakura sólo sonrió.
Al ver a la chica con una sonrisa en la cara, Shaoran se quedó embobado mirándola y ya no pudo hacer ni decir nada más.
En aquel mismo instante, la clase entera se puso a silbar y a gritar, haciendo que Eriol y Tomoyo se separaran bruscamente, asustados y enrojecidos.
- ¡Que bonita pareja! –
- ¿Para cuándo la boda? –
- ¡Hiraguizawa y Daidouji! –
Sakura cogió a Tomoyo y la sacó del bullicio.
- ¡Queréis callaros ya¡Meteos en vuestros asuntos! – gritó la castaña a los que estaban por allí.
- ¡Tranquila Kinomoto! Ya nos vamos... –
Shaoran estaba aún medio atontado cuándo alguien se le abrazó por detrás y se dio tal susto que estuvo a punto de gritar.
- ¡Shao! –
Minako se había enganchado al chico, más por cotillear que por otra cosa.
- Ho-hola Minako – dijo el chico aún sorprendido
- ¿Tú sabes lo que se traman Eriol y la Daidouji ésa? –
- Pues no, no lo sé –
- Eriol – dijo la chica dirigiéndose al moreno - ¿Sales con Tomoyo? –
- Pues no – dijo el chico amablemente y sonriendo cómo de costumbre – Solo somos amigos. –
- Vaya... – dijo la rubia decepcionada – Con la ilusión que hacia tener a una parejita en clase... –
La rubia se dio la vuelta y volvió a dirigirse al castaño, ésta vez, más coqueta que nunca.
- Shao... ¿haces algo mañana por la tarde? –
- ¿Mañana? –
- ¡Si! Mañana es viernes. ¿Quieres que vayamos a alguna parte por la tarde? –
- Bueno, de acuerdo –
- ¡Bien! Después de las clases¿vale? –
La chica le dio un beso en la mejilla y se fue.
- Vaya Li, Minako se ha fijado en ti; serás la envidia de muchos¿lo sabes verdad? – rió Eriol que lo había visto todo y estaba un poco más animado
- Jaja. Es que tengo una atracción natural –
Los chicos tuvieron que dejar las bromas porqué el profesor acababa de entrar en clase.
- Siento el retraso – dijo sacando sus cosas de su cartera – A ver, el último día os expliqué... –
Y así empezaba otro aburrido día de clase.
OOoOOOooooOOOOooooOOOoooooooooooOOO
N.A.: Otro capi más. Espero que os guste. Disfrutadlo. Besos.
