Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer. Yo sólo juego con ellos.

La trama es mía:

Canción recomendada: When I gone – Eminen.

No te desharás de mi tan fácil.

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—Tenemos que hablar — le dije con voz firme.

Si tuviera un súper oído podría jurar que oía su corazón palpitar como el aleteo de un colibrí.

—N-No hay nada que decir... — dijo ella titubeante.

Suspire. Sabía que conquistar a Isabella sería difícil.

No podía creer que con las dos semanas que llevaba trabajando para mi, ella se hubiera robado un enorme espacio en mi corazón, si es que tengo.

—Tenemos mucho de que hablar — le susurré cerca de su oído.

—Hable, señor Cullen — me molestaba que todavía me tratara así. Me sentía indiferente ante ella.

—Bella, Deja de tratarme de Señor Cullen, llámame Edward — le sonreí dándole confianza.

—De acuerdo, hable señor Edward — sabía que lo hacía a propósito.

—¿Por qué no me quieres? — le pregunte dolido.

—¿Cómo piensa que lo voy a querer? — pregunto mirando hacia la ventana.

—Mírame Bella y dime que no me quieres — ella se volteó y quedamos frente a frente.

—No lo quiero — su voz titubeo un poco cuando dijo estas palabras y luego miró hacía otro lado.

—¡Pues yo te quiero! — le grite furioso. Ella no me quería, yo sí, la necesitaba tanto, ella no me prestaba atención, y yo sí.

—Por eso no lo...quiero—murmuró.

Esta situación ya me hartaba y últimamente mi humor no era el mejor.

No te alteres, no te alteres, no te alteres idiota. Me repetía una y otra vez en mi mente, pero cada vez me costaba más, pensaba en su rechazo y crecía más mi dolor y rabia.

—Tienes que quererme... — dije entre dientes y conteniendo el dolor y la furia.

—No...puedo, no así — intento bajarse del auto, ya que estábamos estacionados en mismo lugar que antes.

—¡Quédate! — le grite ya fuera de si.

—Edward... — y su rostro demostraba miedo, como aquélla vez que preferiría no recordar. Entonces hice algo que deseaba desde que la vi.

La besé.

Nuestros labios se tocaron, provocando instantáneamente un choqué eléctrico, su sabor era dulce como la miel, y su contacto suave como el algodón.

Me separe de ella agitado por la falta de aire y ella me miraba impactada, lo mejor era que también me había respondido.

"Y el león se enamoró de la oveja..."— susurre cerca de sus labios. Espere que me contestara algo, pero ella se bajo del auto y corrió lejos de mi, dejándome solo, como me lo merecía.

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"Y el león se enamoró de la oveja..." — susurró cerca de mis labios.

No sé de donde saqué esa pequeña valentía y me baje del auto y corrí como nunca lo hice en mi vida.

Mientras corría en mi mente seguía su frase, esa pequeña oración aceleraba mi pulso cardiaco al máximo.

Que oveja tan estúpida — susurré casi sin aire.

Me detuve un momento para descansar, y pensar en lo que acababa de ocurrir.

Mi mente sólo podía pensar en sus labios, en ese beso. El mejor de mi vida, fue un poco rudo pero tierno a la vez, se sintió bien, era como un paraíso. Ahora sabía porque tantas chicas caían en sus redes. Creo que yo también había caído.

Mientras mi mente divagaba todo esto, y pequeño ruido electrónico resonó en mis bolsillos. Mi celular.

Era un mensaje de él...

"No te desharás tan fácil de mi, ovejita"

mi corazón latió a mil por segundo, al leer esto. No sabía si por miedo o por la emoción que corría por mis venas.

Me levanté para ir a la habitación del hotel en donde me encontraba, cuando sin darme cuenta choque con un hombre, quien me tomo por los hombros. Él era muy grande, musculoso, y daba miedo. Una jovial risa me hizo aliviarme al instante.

—Emmett—dije y le di un abrazó.


¡Hola! Espero que les haya gustado el capítulo. Sé que Edward siempre está un poquito enojado, pero es su forma de demostrar amor. XD

Gracias por sus RR y nos leemos la próxima semana o el domingo de esta. Todo depende de cuando tenga listo el capitulo. Esta vez adelante el capitulo, porque el viernes estoy ocupada.

Liah.