Tu mundo
Eowyn
Capítulo 9: Últimos ensayos
Sakura, dentro de lo que cabía en su humor habitual, estaba contenta. Ayer, Yue le había confirmado no tener novia y, además, había agregado que ella era especial. Aquellas palabras, si que la hacían sentir especial de verdad.
Ella sabía que para Yue no era más que una simple amiga, sabía que nunca tendría posibilidades con él. Por eso ella se dejaba llevar cada día más por las fantasías que corrían por su cabeza en torno al chico.
Aunque aquel día se sintiese eufórica por dentro, exteriormente mostraba la actitud esquiva de siempre.
- Sak, hoy estás extrañamente más contenta que ayer y que cada día¿se puede saber el motivo? – preguntó su compañera morena, Tomoyo
- Tom, estoy igual que siempre – dijo ella intentando ponerse un poco más seria para disimular – No hay ningún motivo –
- ¡Pues llevas una sonrisa planchada en la cara! – saltó Ritsue que estaba entre las dos amigas - ¡Con lo guapa que estás! Jeje ¡Uy! Ahora que lo pienso...¿no será por Yue? –
La ojiverde se puso colorada al instante en que su amiga pronunció ése nombre.
- Quizá tengas razón Ritsue¿qué pasó ayer Sak¿Viste a Yue? –
Sakura, puso el dedo índice sobre sus labios para que sus dos amigas callaran. Estaban en medio del pasillo, acababan de tener historia y dentro de cinco minutos tenían arte, los alumnos charlaban animadamente mientras esperaban al siguiente profesor. La castaña hacía esfuerzos por hacer callar a sus dos compañeras lo más disimuladamente posible. Sólo le faltaba que corrieran el rumor de que ella tenía novio. No soportaría que su vida fuera vendida por las clases.
- Perdonad, pero ¿quién es Yue? –
Edama también estaba allí, y al oír aquél nombre y ver la reacción de Sakura, supuso que seria alguien especial para la chica, por eso y para no ser demasiado cotilla, hizo la pregunta en voz baja.
- Verás Edama: - dijo Ritsue empezando la explicación – Yue es el hermano de novio de Touya, el hermano de Sakura; entonces: se conocen desde que eran pequeñitos y bueno, cómo siempre han sido amigos, tienen mucha confianza, pero a Saku... pues, la muy picarona siente algo más que una simple amistad por el chico. Y estoy segura que él siente lo mismo –
- ¡Que bien! – exclamó Edama – Felicidades Sakura... –
La chica había empezado la frase, pero se calló al ver que la chica empezaba a poner cara de enfadada.
- ¿Sakura? – Edama en verdad hacía voz de asustada, y no era para más, puesto que Sakura estaba a punto de explotar.
- ¡RITSUE! –
El grito se oyó en todo el pasillo, y todos los que estaban allí giraron la cabeza para ver que había pasado, e incluso algunos de ellos se agolparon a la puerta de la clase, entre ellos Shaoran, para ver quién había gritado de aquella manera.
- Ritsue¡mira la que has liado! –
- Pero Sakura, si has sido tu quien ha lanzado ése grito –
- Vaya una excusa barata... – dijo Sakura entre dientes, después alzó la cabeza y repasó a todo el personal que se encontraba en el pasillo - ¿Y VOSOTROS QUÉ COÑO MIRAIS? –
Enseguida la gente empezó a alejarse cómo si no hubiera pasado nada, sabían que no era bueno enfrentarse a Sakura Kinomoto.
- Uau Sakura, eres la mejor, que rápido te hacen caso... – dijo Edama asombrada
- Eso es porqué no sabes el miedo que le tienen todos... jejeje – rió Ritsue
- Es por tu culpa Ritsue, me hubieras preguntado bien las cosas y te lo hubiera contado todo –
- ¡Así que si que pasó algo! –
- Bueno, sólo me dio un beso en la mejilla, y para eso, creo que no hace falta tanto escándalo¿verdad Ritsue? – dijo Sakura sarcástica mirando a la chica de pelo rizado
- ¡Claro que no! –
- Que bien Sak, por eso estás contenta hoy – dijo Tomoyo sonriendo – Por cierto, la próxima vez que vayas a pegar un grito así, me avisas, casi me quedo sorda¡aparte de que casi me da un infarto! –
- Perdona Tom –
- Anda, vamos para clase, que estará a punto de venir el profe. Hasta luego Edama – se despidió Tomoyo
- Hasta luego chicas – dijo la aludida con una sonrisa y alejándose
Sakura estaba a punto de cruzar la puerta detrás de sus amigas cuándo alguien se cruzó con ella y, cogiéndola del brazo, la atrajo otra vez hacia fuera.
- ¡Pero qué...? – exclamó Sakura al verse sorprendida - ¡Tu¿Qué carajo quieres ahora? –
La chica miró a los ojos marrones del chico que tan habitual se le había echo esos últimos días: Shaoran Li.
- ¿Por qué has gritado? – preguntó él muy serio
- ¿Y a ti que te importa? –
- ¿Era por ése tío de ayer¿Yue? – insistió Shaoran
Sakura le lanzó una mirada amenazadora.
- ¿Y qué pasa si es por él¿Acaso estás celoso? –
- Sigue soñando rarita –
- Entonces ¿para qué preguntas? A veces tu estupidez te sale hasta por las orejas... –
La chica hizo ademán de irse, pero el chino la aprisionó contra la pared.
- Cuidado, Sakura. No juegues conmigo, o saldrías muy mal parada – Shaoran tenia una expresión muy seria en su rostro, sin embargo, esbozó una sonrisa maligna
- Oh¿en serio? Tiemblo de miedo – le contestó Sakura con sarcasmo. Nadie amenazaba a Sakura Kinomoto, y menos él.
- Te lo advierto – Shaoran empezó a acercar su rostro peligrosamente hacia Sakura, la cual estaba a punto de reaccionar.
- Disculpa, Li, pero creo que Sakura quiere entrar en clase, y es obvio que tu no se lo permites –
Ambos chicos giraron su cabeza para ver al profesor de arte que los miraba con expresión divertida.
- Li, pasa adentro –
El chico, refunfuñando, soltó a Sakura y entró en el aula.
- No hacia falta que hicieras eso, Kiro, me las hubiera apañado sola – dijo Sakura muy seria
- Ya, ya; siempre dices lo mismo Sakura, pero tienes que reconocer que te he librado de un apuro – sonrió el joven profesor
- Bueno, está bien... – hizo una pausa - gracias –
- No hay de qué. Por cierto Sakura, hoy haremos dibujo con carboncillo, tu preferido¿qué te parece? –
- Genial – sonrió la chica, y seguidamente, entró en clase
Kiro era el profesor de arte del instituto de la ciudad, y era el preferido de Sakura, de hecho, le tenía aprecio porqué fue él quién empezó a fijarse en los dibujos que hacía Sakura, y a alabarla, él había estudiado Bellas Artes e Historia del Arte en la universidad, y reconocería el talento allá donde lo viese, y lo vio en Sakura. Era un hombre relativamente joven, no llegaba a los 40, y tenia buen porte, estaba casado y tenia dos hijos, de 3 y 4 años respectivamente.
Para Sakura, no había otro profesor mejor en todo el insti, era el único o uno de los pocos que la comprendía y que no le estaba lanzando gritos todo el día.
Aquel día, en la clase de arte, tuvieron que dibujar con lápiz carbón un tema que ellos mismos escogieran. Sakura pintó a su madre en forma de ángel que volaba por encima del océano con una puesta de sol al fondo. Mientras estaba dando los últimos retoques, una solitaria lágrima se escapo de su pupila y fue a parar en su dedo. Se maldijo a si misma por ser tan tonta y ponerse a llorar en medio de clase, y se recriminó a si misma en silencio, procurando que nadie se diera cuenta. Alzó la mirada y dio un vistazo a la clase, para ver si alguien la había visto. Cuándo iba a respirar tranquila, se dio cuenta de que unos ojos marrones la espiaban. Shaoran lo había visto todo. Sakura volvió a maldecir y giró su cabeza, intentando ignorar al chico lo mejor posible.
Shaoran tenía una expresión de sorpresa en su rostro mientras observaba, al otro lado de la clase, cómo la chica castaña giraba la cabeza para ignorarle. La había visto llorar, y él sabía el porqué. Supuso que debía ser por su madre. Vio cómo la chica se frotaba los ojos disimuladamente y volvía a su dibujo.
En aquél momento y sin ser plenamente consciente de lo que hacía, se prometió a si mismo que haría lo que fuera para que la chica se alegrara un poco más.
Al acabar la clase, Sakura entregó su dibujo con el resto cómo si no le hubiera pasado nada; se acercó a la mesa del profesor y dejó su dibujo. El joven profesor lo miró durante unos segundos y sonrió.
- Es precioso Sakura. A tu madre le hubiera encantado, estoy seguro –
- Gracias –
Sakura volvió a su asiento y se dejó caer pesadamente, escondió su cara entre sus brazos cruzados mientras apoyaba la barbilla contra su mesa. Por fin se habían acabado las clases.
El profesor se despidió y los alumnos fueron saliendo del aula, la mayoría apresuradamente. Faltaban tres días solamente para que llegara el festival y todos tenían mucho que hacer.
Aquella semana todo el mundo había estado preparándose, los tres días que quedaban los aprovechaban para preparar todo lo que hacía falta para que se preparara el festival: decorados, puestos ambulantes de comida, el escenario principal...
La verdad es que a Sakura aquello le importaba poco, pues ella simplemente se limitaba a hacer lo que le decían, y cuándo se aburría, se iba a un lugar solitario a descansar o a pasar inadvertida para que no la encontraran.
La chica alzó la cabeza e iba a levantarse cuándo la voz chillona de Ritsue la sorprendió:
- ¡Sakura! Te esperamos fuera y de paso esperamos a que salga Edama. Dile al pijo colgao ése que hoy no limpias ¿vale? – dijo la chica guiñándole un ojo
- Vale, ahora voy –
Sakura vio cómo Tomoyo y Ritsue salían fuera para esperar a Edama. En la clase sólo quedaban ella y Shaoran. Ella se alegró. Su plan no podía fallar, le pegaba un grito al chico, se iba por la puerta y a ensayar con sus amigas. Aquella tarde habían quedado. Sakura se había pasado todo el día contando las horas que quedaban para tocar un poco. Quería desahogarse, y con la guitarra lo conseguía.
Se levantó de su silla, recogió sus cosas y se encaminó hacia la puerta mientras decía:
- Hoy limpias tu solo, yo tengo que pirarme –
Caminaba rápido, veía la puerta de la clase, su única salida, acercándose, faltaban unos metros, estaba salvada. Shaoran le cerró el paso. Maldición. Estaba atrapada.
- ¿Qué haces? –
- ¿Por qué llorabas antes? –
La chica se quedó parada ante la pregunta. ¿Tanta importancia le daba al tema¡Pero si la odiaba!
- ¿Tanto te importa? Déjame en paz –
- Era por tu madre ¿verdad? –
- ¿Y a ti que más te da? –
- ¡Tienes que dejar de pensar en ella¡Tienes que superarlo! –
La voz de Shaoran fue apagada por una bofetada que Sakura propinó al chico en la mejilla derecha.
- Basta – dijo Sakura con la voz entrecortada – Te dije que no te metieras en mi vida. Y te estás metiendo demasiado. No quiero que revuelvas mis asuntos. ¡Déjame de una vez en paz! –
Ésta vez Sakura si pudo salir por la puerta corriendo. Encontró a sus tres amigas en el pasillo, cogió a Tomoyo por el brazo y rápidamente la arrastró por el pasillo. Edama y Ritsue, las siguieron sorprendidas.
Shaoran aún se tocaba la mejilla adolorida, pero¿por qué le costaba tanto entender a esa chica? No podía ser que se encerrara tanto en si misma. No era normal. Mierda. Ahora lo entendía. Había metido la pata, y hasta el fondo. Todo lo que había avanzado durante aquellos días, se había derrumbado en un segundo.
Ya en casa de Ritsue, las chicas estaban en el garaje. Hacía unos días habían traído los instrumentos y los habían dejado allí para ensayar.
La casa de Ritsue era una casa modesta de dos plantas, pintada de blanco. Aunque fuera un poco pequeña, tenía también un poco de jardín en la parte de atrás.
Aquella tarde, Sakura dio más de lo que podía dar. Aquél chico la había cabreado bastante, y necesitaba liberar toda la rabia que sentía.
Estuvieron toda la tarde ensayando, repitiendo una y otra vez la canción escogida y repasando los trozos que aún no estaban pulidos. Al final les salía perfecta.
Acabaron que ya era de noche y los padres de Ritsue acababan de llegar a casa, por lo que las chicas tuvieron que irse y quedaron en que aquellos tres días que tenían, ensayarían a fondo.
En cuánto a Shaoran y Sakura, la castaña estuvo ignorando al chico después de lo que había pasado, ni él quería decirle nada a ella, ni ella tenía nada que decirle a él. No hubo comentarios de ningún tipo, hasta el día antes del festival.
Sakura pudo ver en primera fila, cómo Minako daba un largo beso a Shaoran en los labios.
- ¿Qué es esto¿El día del pijo feliz? – comentó Sakura a Tomoyo en un intento criticar al chico
- ¿Es que no lo habías visto? Llevan así una semana... – explicó Tomoyo a su amiga
- Pues vaya... Que mal gusto... –
- ¿Él o ella? –
- ¡Los dos! –
Las chicas echaron a reír a carcajadas mientras Shaoran miraba de reojo a Sakura.
Al final de la tarde del último día antes del festival, las cuatro integrantes del grupo se reunieron e hicieron los últimos preparativos.
- A ver... ¿qué ropa os vais a poner? – preguntó Tomoyo, para ella, eso era lo más importante, pues sabía que la canción les saldría a la perfección.
- Yo iré de negro – dijo Edama – Si quieres, Tomoyo, puedo ponerme una camiseta de manga corta que me vaya un poco corta de cintura, así se me el ombligo y...¿quedaría mejor? – la chica dijo eso porqué Tomoyo ya la había empezado a mirar mal desde que dijo lo de ir de negro, pero la morena le sonrió
- Me parece perfecto. ¿Ritsue? –
- Yo mi camiseta roja y negra, esa que es de rayas, ya sabes, y unos tejanos anchos –
- Bien. Yo llevaré ésa que tengo blanca con letras azules y mis tejanos oscuros también. ¿Sakura? –
- Ya sabes que yo voy obligada... – suspiró la castaña
- Bien, entonces llevarás la camiseta verde y... –
- ...¿mis pantalones negros? –
- ¿Cuál de ellos? –
- Pues cualquiera, casi todos son anchos... –
- No, te pondrás aquellos que tienes que son ajustados –
- ¡Pero Tom...! –
- Nada de peros, Sakura, bueno, pues ya está –
Tomoyo dio el tema por zanjado y empezó a hablar de otra cosa. Sakura empezó a refunfuñar en silencio. Haría el mayor ridículo de toda su vida.
OOOOooOooOoOOoooOOOOOooooooOOoooooooOO
N.A.: Bueno, aquí tenéis el capitulo 9, tendréis que esperar al 10 para saber que canción es y a ver que es lo que pasa con el festival, jejeje. Bueno, espero poder hacerlo lo antes posible. Muchos besos y feliz navidad a tods!
