Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer. Yo sólo me dedico a jugar con ellos.

La trama es mía.

Canción recomendada: Back to you heart – BsB

Capítulo dedicado a : ¡Todas! Enserio, todas adivinaron. Bueno...la gran mayoría.

¿Qué rayos hice ahora?

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Había hecho de todo para poder hablarle a Bella de nuevo, pero ella llevaba días ignorándome. Tenía que saber porque lo hacía .

¿Acaso no me quería, como pensaba yo? Motivos para ya no quererme. Muchos.

Pero como yo era una persona que su paciencia tenía limites debía arreglar esta situación cuanto antes.

Corrí a hasta su habitación y abrí sin tocar. Ella estaba ordenando un par de cosas. No se percató de mi presencia, pues traía un par de audífonos puestos.

—Dime que te sucede. —le dije mientras cerraba la puerta. Ella volteó a dejar algo cuando me vio, se sorprendió. Apagó su mp3 y quitó sus audífonos.

Comenzó a acercarse, intentando huir.

La detuve a tiempo.

—No te irás, sin antes darme una explicación— ella bufó. La sujete de los hombros para que no intentara nada. — Te escucho. — más ella negó.

Suspire.

—Por favor, Cariño — le rogué. Ella frunció el ceño antes mis palabras.

Hubo un silencio incomodo.

—Lo que me esta ocurriendo tú deberías saberlo perfectamente... —dijo molesta.

Me quedé pensativo. No se me ocurría nada.

—No sé de que me hablas— le dije un tanto molesto.

—Pues recuérdalo y luego hablaremos — dijo en un susurró. Hizo el ademán de irse pero no la solté.

Comencé a recordar, y sólo se me vino una cosa a la mente. La llamada telefónica.

—¡Oh! Te refieres a esa llamada telefónica... — dije pensativo aún.

—Sí... —musitó molesto. Fruncí el ceño — ¡Eres un embustero!.

—Cálmate— le pedí. Pero ella siguió golpeando mi pecho con su delicado dedo.

Suspire nuevamente.

—Es de mala educación oír tras las puerta — comenté de improviso.

Ella detuvo los golpecitos.

— Yo... — musitó con las mejillas encendidas de un rojo carmín.

—¿Quieres saber con quien hablaba? — le pregunte y ella asintió. Curiosa.

—Con Alice.

Su boca se abrió formando una perfecta "o".

Nos quedamos un momento en silencio. Mis manos bajaron a su cintura, y luego la rodeé con mis brazos atrayéndola más a mi cuerpo.

Sus mejillas seguían encendidas, así que besé una.

—A todo esto, Bella... — susurré un tanto nervioso.

Mhm.

—¿Te gustaría ser mi novia? No te lo he pedido oficial — esta vez yo me sonroje.

Ella sonrió y me beso.

—Espero serlo por mucho tiempo— susurró en mi oído.

—De echo sólo es temporal... Claro que luego tendrás que aceptar ser la señora Cullen — la abracé aún más fuerte. Ella rió.

Nos miramos a los ojos y nos fundimos en un tierno beso.

Luego recordé algo de mera importancia.

—Por cierto, estas despedida — ella abrió los ojos como plato.

—¡¿Qué?

—Eres mi novia, por lo tanto Edward Cullen corre por los gastos — la volví a besar.

—No puedo aceptarlo — la miré con ojos de perrito bajo la lluvia y comenzó a negar.

—Vamos... — le hice un puchero.

—No. — terca.

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Veinte minutos después...

—De acuerdo, pero no gastes demasiado— me respondió resignada.

Sonreí feliz.

Sí, yo Edward Cullen, había encontrado la felicidad en mi vida. Y creo que podré tajar "encuentra una mujer que te ama y trátala como una reina..." de mi lista.

Por cierto, mañana te llevaré a conocer a mi familia — le comenté, antes de que reclamará la calle con un beso.


¡Hello my babies! Bueno aquí les tengo el otro capítulo. Este se me ocurrió en matemáticas PSU. En fin, espero que haya sido de su agrado.

En el próximo capítulo conocerán a los Cullen. Cortito, lo sé, pero recuerden que SON MINI FICS ;D SE ME OLVIDO UN PEQUEÑO DETALLE QUE NO PUSE.

Liah.