Capítulo 16

Rumores

A la mañana siguiente, cuándo Sakura despertó, Shaoran ya se estaba vistiendo.

¿Ya te vas? –

Shaoran la miró sonriente.

Si, quiero darme una ducha –

Puedes ducharte aquí... –

Shaoran soltó una carcajada ante el comentario y acercó su cara a la de ella.

¿Es una proposición, Sakura? –

La chica se sonrojó e hizo una mueca.

¡NO! ¡Ni lo sueñes! – contestó enfadada

Shaoran volvió a reír.

Igualmente, tengo los libros en casa – le dio un beso en la frente y salió - ¡Nos vemos! –

Sakura se levantó de un saltó y miró por la ventana cómo se ponía el casco y le hacía un señal con la mano. Ella se apartó, todavía sonrojada, y oyó el ruido del motor alejarse.

¡Idiota Sakura! ¿Qué te está pasando? – se recriminó a si misma.

Volvió a mirar por la ventana; no se había dado cuenta de que empezaba a amanecer. Apenas eran las 6:30 de la mañana, al menos ése día no llegaría tarde a clase. Tomó una ducha, se vistió y desayunó tranquilamente. Cuándo salió a la calle ya había salido el sol y hacía un día radiante.

Cuándo entró en su clase no había nadie, cosa que agradeció. Seguramente los encargados de limpiar habrían salido. Por la ventana pudo observar algunos estudiantes que ya llegaban. Empezaba a pensar en Shaoran cuándo alguien puso sus manos en las caderas de ella, lo que la hizo gritar.

Ssshhh – susurró en su oreja – Tranquila "amiga mía" –

Sakura empezó a notar un calor extraño por todo su cuerpo.

Me has asustado Shaoran –

¡Estás roja! – rió el chino

¡Porque me has asustado! – se defendió Sakura

Ya, claro... – divertido, él la besó. La chica sintió que se deshacía por un momento, apartó al chico y le puso una mano en la cara.

¡No me hagas eso! –

Shaoran volvió a reír.

Ehem, ¿interrumpo algo? – la voz cantarina de Tomoyo resonó y Sakura empujó a Shaoran hacia un lado – Li, ¿nos disculpas? Quisiera hablar con Sakura –

Claro Daidouji – Shaoran se había puesto serio de repente, al salir por la puerta, Tomoyo lo interrumpió: - Luego me gustaría hablar también contigo, Li –

Sin problemas – y desapareció por el pasillo.

La morena cerró la puerta al entrar y se sentó al lado de Sakura.

Bien, cuenta –

La castaña suspiró y también se sentó.

Él y yo últimamente cuándo cruzábamos o nos encontrábamos a solas no discutíamos, habíamos empezado a "aguantarnos" un poco. En la fiesta, le llevé a ver lo que Minako hacía a sus espaldas y cuándo lo vio, me besó. No sé, no quise apartarme, y todo pasó muy rápido. Puede que esté empezando a sentir algo por él, Tomoyo. De todas formas, él me pidió salir pero yo le rechacé, le dije que de momento sólo fuéramos amigos –

¿Por eso ahora te estaba dando un beso de "amigos"? –

¡Ay! ¡No me regañes! –

No te regaño Sakura, es que es incomprensible, ¡sois cómo la noche y el día! No logro entender nada... ¡tu estabas loca por Yue! –

¡Y aún me gusta! Pero... –

Pero te gusta más Li –

Sakura bajó la cabeza. Era cierto que Shaoran la atraía mucho, pero aún no había nada en claro. Movió la cabeza de un lado para otro.

¡No lo sé Tomoyo! – puso sus manos sobre su rostro y empezó a sollozar, su amiga la abrazó.

Tranquila, mi niña, no estoy enfadada contigo. Deja que pase un poco el tiempo y a ver qué sucede – limpió el rostro de Sakura rápidamente. La gente empezaba a entrar y le lanzaban miradas a Sakura, cuchicheando.

A medida que el aula se llenaba, más rumor se iba oyendo. Tomoyo le puso a la castaña una mano en el hombro.

Tranquila Sakura –

Que digan lo que quieran –

Cuándo Monique, Shizune y Sandy se acercaron a ellas, Sakura soltó un suspiro de fastidio.

Kinomoto, queremos hablar contigo –

Yo no –

Las chicas la ignoraron.

Corren rumores de que te acostaste con Shao en la fiesta de Eriol, ¿es cierto? –

¿Y a vosotras que os importa? –

Pues que Shaoran está con Minako y no nos creemos ésos rumores... –

Sandy interrumpió a su amiga Shizune, quién había llevado la voz cantante a falta de Minako.

Creemos que tu inventaste ésos rumores porqué te gusta Shaoran. ¡Queremos que confieses! –

Sakura se levantó y las tres chicas dieron un paso atrás.

A ver... me importa una mierda lo que os hayan contado, y si queréis saber algo, preguntadle a vuestra amiguita, ella lo sabe de primera mano – Miró a Sandy y seguidamente a Monique – Paso de contarle mi vida a un híbrido americano y a un híbrido francés – Bien conocido era que el padre de Sandy y la madre de Monique eran americano y francesa, respectivamente; y ellas no trataban de ocultarlo – Anda largaros con vuestra ama –

Señaló a la rubia que la miraba con ojos llorosos desde el otro lado de la clase; al verla, bajó la mirada.

Chicas... –

Una voz varonil y muy familiar hizo que todas se dieran la vuelta hacia el que las había interrumpido. Sakura volvió a suspirar.

¡Shao! – las tres chicas rodearon al chino - ¡Cuéntanos! Dicen que tu y "esta" tenéis algo, ¿es cierto? –

Sinceramente... – Shaoran dio una breve mirada a Sakura - ...no es de vuestra incumbencia, y además, estoy harto de vosotras. No sabéis lo mucho que os desprecio. Largo –

Sakura no puedo evitar sonreír al ver la cara de miedo que pusieron camino de sus asientos y la mal disimulada cara de sorpresa de Tomoyo.

He vuelto a salvar tu precioso culito – susurró el chico en su oreja

¡Lárgate con tus amiguitas! –

¡Ésa es mi chica! – Shaoran se alejó sonriendo, sin embargo, Tomoyo lo agarró del brazo

¿Qué está pasando, Li? ¿A qué juegas? –

Daidouji – Shaoran se sorprendió un poco, pero su expresión se mantuvo seria – No pasa nada, sólo hablaba con Sakura –

Que te hayas acostado con ella no quiere decir que la persigas todo el día –

No la persigo, somos sólo "amigos", ¿no te lo ha dicho? –

Algo me ha contado... Cuidado conmigo Li, no sabes de lo que soy capaz –

Puedes guardar tus garras, no quiero hacerle daño. Me gusta Sakura, y pienso hacer y aguantar lo que sea hasta que me acepte, tenlo muy claro –

Shaoran se alejó y Tomoyo se quedó de pie muy seria, no sabía qué pensar. Sólo a Eriol le dio tiempo de darle un beso rápido en la mejilla, ya que el profesor acababa de entrar por la puerta.

Sentaos – el profesor esperó unos instantes y continuó – Me han informado de que el instituto quiere implementar uniformes, así que al volver de vuestras vacaciones de verano, deberéis llevarlos – hubo quejas y caras de decepción; ése era de los pocos institutos que no requerían uniforme y eso gustaba más a los alumnos – A propósito de eso ahora os repartiré una hoja con la dirección dónde podréis ir a comprarlos. ¿Alguna pregunta? – un chico alzó la mano

¿Si Nobuki? –

¿Por qué precisamente ahora? –

Bien. El instituto quiere formalizarse un poco y así han decidió que le puede dar más prestigio y seriedad –

Tras una pausa esperando más preguntas que no llegaron, entregó unas hojas de papel a los alumnos y, mientras éstos las repartían, continuó:

Ésta semana se colgarán los horarios de los exámenes finales que tenéis dentro de un mes, así que procurad trabajar duro. Dos semanas después tendréis las recuperaciones –

Así empezó una aburrida y pesada mañana en la que Sakura tuvo que lidiar con más miradas para nada discretas y palabrería, aunque tenía cosas más importantes en las que pensar: a su serie de desgracias ahora se sumaba un uniforme, que seguramente sería una cursilada.

A media mañana, Edama entró en el aula, entre alarmada y avergonzada.

Sakura...dicen cosas sobre ti... –

¿Qué se ha acostado con Li? Lo sabemos –

Parecía que Tomoyo estaba más fastidiada con el asunto que ella misma.

Suenas cabreada Tom –

Sakura, tenemos que hablar de todo esto, antes de que termine la hora libre –

¿No te ha bastado con lo que hemos comentado antes? –

No, no me ha bastado –

Estaban saliendo al corredor cuándo se encontraron a Ritsue gritando.

¡Sakura! ¡Dicen que te has acostado con Shaoran Li! –

Dilo más fuerte Rits, a lo mejor aún no se ha enterado la suficiente gente –

Vamos – Tomoyo guió a sus compañeras hacia un rincón lo suficientemente alejado del ruido de los demás estudiantes.

Bien Sakura, confiesa, Ritsue y Edama aún no lo saben – entre la mirada penetrante de Tomoyo y las de incredulidad de Edama y Ritsue, Sakura empezó a hablar.

Bueno, hace un tiempo que Shaoran y yo nos hablábamos de buenas maneras, de algún modo encontramos la forma. Justo antes de la fiesta me enteré de que Minako Furukawa se veía con otro así que pensé en decírselo a él, porqué se le veía bastante colgado y así quizá se alejaba y la tía lloraría por haber perdido a otra muñequito. En casa de Eriol los pillamos de lleno y entonces Li me besó y no se muy bien cómo, terminamos en la cama. Lo que yo le he dicho es que no quiero salir con él y ha aceptado que seamos amigos –

Así que al menos, a ti él no te gusta – Ritsue habló espontáneamente y respiró un poco más tranquila, pero al ver que Sakura no respondía, que bajaba la cabeza y se sonrojaba volvió a ponerse nerviosa.

Sakura, contesta – dijo Tomoyo con brusquedad

Pues si –

Ritsue puso cara de pánico y Edama soltó un gritito.

¡Oh Dios mío! –

Vaya, ¡hemos avanzado en cuestión de horas! – dijo Tomoyo sarcástica – Antes empezabas a sentir algo por él ¡y ahora ya te gusta! ¡Viva! –

¡Joder! ¡No os pongáis así! ¡No puedo evitarlo! ¿Vale? Me gusta y punto –

Tomoyo suspiró con fastidio.

Supongo que algo bueno habrá en él –

Su invisibilidad... –

¡Ritsue! –

¿Qué? ¡Le odio! –

Yo también Rits, un poco yo también... – Sakura se pasó los dedos por el pelo, desesperada.

Te apoyaremos – Edama sonrió

Claro, al menos lo intentaré – Ritsue pasó un brazo por la cintura de la castaña, quién miró a Tomoyo.

La morena sonrió a su amiga y le cogió las manos.

Sabes que si –

Gracias – las cuatro se fundieron en un abrazo que fue interrumpido por el timbre que indicaba la vuelta a clase.

Subiendo las escaleras, Sakura aprovechó para cotillear ella también.

Y a vosotras, ¿qué tal os fue? –

¡Genial! Ya os podéis imaginar lo que hicimos Kyu y yo supongo... – Ritsue se puso a reír

Yo... ¡os lo cuento luego! – Edama corrió hacia su clase y Ritsue también se despidió.

Sakura, lo cierto es que yo también tengo que decirte algo –

Te escucho –

Yo también lo hice con Eriol, estamos saliendo –

¡Ya era hora Tom! – Sakura se alegró por primera vez en toda la mañana, sabía de sobras que a su amiga hacía tiempo que le gustaba el moreno.

Al llegar a su asiento pasó por delante de Shaoran sin decirle nada y se dirigió directamente Eriol, a quién palmeó la espalda.

¡Felicidades campeón! –

¿A mi? ¿Por qué? –

Oh, ya sabes: morena, ojos azules, muchas curvas... – dijo ella mirando a Tomoyo.

Te lo ha contado –

Si, pero no te preocupes, ¡no soy cómo el RESTO de la gente que habla sin parar! – dijo esto lo suficientemente alto para que la oyeran todos sus compañeros, que callaron al instante.

Ahora que habéis hecho una pausa... – Shaoran se situó de forma que todos lo vieran - ...os diré que entre Kinomoto y yo no pasó nada –

¡Pero Minako os vio besándoos! – chilló Shizune

Claro, mientras ella se liaba con Kuno –

Ahora las miradas iban dirigidas a Minako Furukawa, quién salió corriendo y llorando seguida de sus amigas. Shaoran volvió a hablar.

Tened claro que Kinomoto nunca quiso nada conmigo, fin de la historia – miró a Sakura y fue a su asiento mientras la gente empezaba a volver a hablar, ésta vez de otro temas.

Tomoyo y Eriol miraban a Sakura y ésta miraba a Shaoran, quién le sonrió de forma discreta, ella le devolvió la sonrisa.

Al final del día, Sakura estaba completamente calmada y, aprovechando que había poca gente y ya salían, se dirigió a Shaoran.

Gracias –

No hay de qué –

¡Sakura! – Ritsue se asomó por la puerta - ¿Vienes? –

¡Voy! Adiós Shaoran –

Adiós –

Ritsue sonrió.

¿Hablando con tu tortolito? –

Idiota – rió Sakura dándole un pequeño puñetazo amistoso en el hombro.

Las cuatro amigas bajaron las escaleras y, al cruzar el patio que separaba la puerta de la reja de entrada, Edama se paró en seco.

¿Edama? –

Ha venido... –

Sakura, Tomoyo y Ritsue miraron hacia la entrada para encontrarse a un chico que se apoyaba despreocupadamente en el muro.

¿Y ése tío bueno? ¡Si hasta lleva un pendiente! –

El chico miró hacia ellas y saludó.

¡Edama! –

Las tres chicas miraron a su amiga.

Edama, ¿que nos has de contar? –

Os lo puedo contar yo – dijo Tomoyo riendo – Es un amigo de Eriol, se llama Takeichi Sujiyama. Parece que le caíste bien, ¿verdad Edama? –

¡Calla Tomoyo! – se quejó la chica – Mejor me voy, ¡mañana os cuento! –

¡Más te vale! – gritó Ritsue

Edama se acercó al chico.

¿Qué haces aquí? –

He venido a buscarte..., espero que no pienses que soy un acosador... –

Te convertirás en eso si sigues a así, la próxima vez llámame – sonrió ella

Empezaron a caminar.

Es que... tenía ganas de verte, perdona – dijo él cabizbajo

Yo también – ella, sonriendo, le dio un beso en la mejilla.

N.A.: Por fin verano! Se acabó la universidad y el instituto para todo el mundo! Un nuevo capítulo para ir pasando el ratito! Besos!