No sabía por dónde comenzar, malos presagios cruzaban mi mente, era víspera de mi boda, y lo que me preocupaba esta noche no era lo que sería el día de mañana sino toda la información que había absorbido en un período de tiempo tan corto, no tenía cabeza para lidiar con la situación de Jacob, no tenía cabeza para pensar en todos los consejos de mujer recién casada que tenía mi madre para darme, una vampira de cabellos rojos monopolizaba mi cerebro y mis emociones. Cené con mis padres tratando de lucir lo más tranquila que me fue físicamente posible, pero sé muy bien que mis intentos no fueron muy exitosos, como fuera ellos pensaron que era angustia por las pocas horas que me separaban de convertirme en una mujer casada, y gracias a esa excusa pude escaparme tan pronto pude a mi habitación. Me aseguré de acomodar a Rene en la habitación de Charlie, mientras a este lo acomodé en el sofá de la sala.
Justo en este momento lo más importante era la seguridad de Edward, yo sé que es fuerte pero no pude evitar preocuparme, correría solo como cada noche hasta mi casa, ¿y si Victoria lo emboscaba en alguna parte del camino? Esta idea me hizo tomar mi celular y marcar su numero sin siquiera pensarlo.
"¿Bella?" escuche su aterciopelada y dulce voz preguntar en el teléfono.
"Edward necesito que me escuches con cuidado, por favor pide a alguno de tus hermanos que te traiga hasta mi casa en auto"
"¿Qué ocurre?" preguntó con la voz seria.
"Te explico cuando llegues, pero por favor no vengas solo hasta acá"
"¿Qué ocurre Bella?, nunca antes te había escuchado tan asustada" me di cuenta que no disimule ni por un segundo en mi tono de voz todo el terror que sentía.
"Victoria" luego de pronunciar ese nombre pude escuchar como Edward hablaba con Emmet muy rápido, casi perdí lo que decía.
"Voy para allá con Jasper y Emmet, ahora explícame"
"Victoria ha estado rondando Forks, y estoy segura que está en busca de venganza Edward. Tengo miedo, tengo mucho miedo" justo al terminar de decir esto comencé a sollozar, este bebé me hacía demasiado sensible, hasta me parecía tonto llorar en este momento, necesitaba explicarle, necesitaba estar alerta. Podía escuchar en el teléfono el constante rumor del motor del auto.
"Ya estamos por llegar, Bella necesito poner en alerta a mi familia. ¿Cómo sabes eso?" pregunto con una voz dulce, hacia un gran esfuerzo por consolarme por teléfono, que hasta sentí su impaciencia por no estar más cerca.
"Jake…Jacob la ha visto" respondí tratando de sosegarme.
"Dame un par de minutos, voy a colgar y hablar con Emmet, y estaré allí" luego de esas palabras no escuche más nada, había cortado la llamada, pero yo seguía aferrada al teléfono y lo estaría hasta que lo viera entrar por la ventana.
Fueron los dos minutos más largos de mi vida, Charlie y Rene estaban aquí bajo este mismo techo en el que estaríamos Edward y yo, y ella nos buscaba a ambos o alguno de los dos, no sé si era muy acertado exponerlos de esta forma, pero definitivamente era más seguro tener un vampiro bajo este techo.
"Bella" escuché su hermosa voz mientras entraba por la ventana y luego la cerraba con cerrojo al entrar.
"Edward" logré decir mientras me tiraba en sus brazos, allí donde me sentía tan segura. Él me envolvió con sus brazos y sin mucho esfuerzo, abrazándome me levantó con cuidado y me llevo hasta la cama donde me obligo a sentarme y luego se sentó a mi lado.
"Bella, todo está bien. Mis hermanos van a hacer rondas alrededor de la casa durante toda la noche, para asegurarse que estemos protegidos… ahora necesito que me expliques como es que Jacob Black ha visto a Victoria y aún sigue con vida"
"Edward…es un hombre lobo" pude sentir como el cuerpo de Edward se puso tieso a mi lado. "Él me dijo que no podía decírmelo así que me dio pistas para que yo lo dedujera por mi cuenta, por eso estuve tan distraída todo el día, estaba tratando de entenderlo. Cuando hable con él me contó que él y su manada habían estado persiguiendo a una vampira pelirroja que seguía tratando de entrar en Forks, que ellos seguían ahuyentando porque no habían logrado atraparla, que no entendían porque seguía regresando…Edward, ella busca venganza, busca a uno de nosotros."
"Bella, no sé ni por dónde empezar. Es bueno saber que debemos cuidarnos de ella, es extraño que Alice no la haya visto. En cuanto a Jacob Black, necesitas alejarte de él."
"¿De qué hablas? ¿Alejarme?"
"Los hombres lobo son muy inestables. Un segundo pueden estar felices y al otro a la mínima provocación podría atacarte, son las criaturas más inmaduras y volubles" respondió con una voz muy seria.
"Jacob no haría eso…" pero justo cuando iba a empezar a quejarme Edward me interrumpió.
"No creo que debamos centrarnos en este momento en Jacob Black, nuestro mayor problema esta noche es Victoria." Respondió con frialdad, y al escuchar de nuevo ese nombre un escalofrío subió por mi espalda.
"Ella viene a vengar la muerte de James, Edward, ella viene por ti. Yo no puedo respirar solo con pensar que ella puede hacerte daño" él sonrío ligeramente y besó mi frente.
"Bella, Victoria por sí misma no es rival para mí. Y al mismo tiempo creo que debo ser honesto contigo…Antes cuando la conocimos, no preste mucha atención a sus pensamientos porque estaba enfocado en los de James, pero creo que subestimé la conexión que tenían, era mucho mayor de lo que imaginaba si ella está regresando…no creo que venga por mí, ella sabe muy bien que no es rival para mí. Me temo que vendrá por ti, eres mi única debilidad, y sería pareja por pareja." A pesar de las cosas que me decía en ese momento, allí entre sus brazos, me sentía segura, solo por este momento mientras estemos abrazados, su aterciopelada voz continúo. "Debemos tener cuidado, es bueno saber que los perros están cuidando las fronteras de Forks, eso nos puede dar mucho más tiempo mientras la sigan ahuyentando, pero no debemos dejarte sola en ningún momento, y cuidar de Charlie también."
"Tengo mucho miedo Edward, ahora no soy solo yo"
"A partir de mañana serás oficialmente miembro del clan Cullen, Nunca dejaremos que nada les pase" dijo y volvió a besar mi frente. "Ahora duerme princesa, mañana será un día muy largo. Y aquí, ahora estas a salvo"
Comencé a despertar con pesadez, luego de conversar con Edward me había dormido, no recuerdo muy bien en qué momento. Instintivamente mis brazos buscaron en la cama su cuerpo frío y no consiguieron nada, así que mis ojos se abrieron enseguida casi con desesperación. Edward no estaba en la habitación, y me tope con una nota en la mesita junto a la cama, con mi nombre escrito con su perfecta caligrafía, la tomé y la abrí tan rápido como me fue posible y encontré un pequeño párrafo en ella:
"Buenos Días Amor.
El novio no debe ver a la novia el día de la boda, así que partí tan pronto amaneció, estaré vigilando junto a Emmet durante un rato y luego me iré a alistar para convertirme en tu esposo, te veré en unas horas. Te amo.
Edward"
Respiré profundo, hoy sería el día. Y ya no sabía por cuál cosa preocuparme más, aunque de pronto me di cuenta que con Victoria asechando, casarme con Edward no era un problema, no era una razón para preocuparme o ponerme ansiosa, era algo que realmente quería hacer, miré el reloj y eran las 8 am, en solo 4 horas estaría casándome con el amor de mi vida, eso era lo que importaba ahora. Escuché unos suaves toques en la puerta de mi habitación y luego la voz de mi madre pronunciando mi nombre.
"Adelante"
"Venía a despertarte si aún dormías, Alice esta abajo, trajo el vestido y dice que es hora de comenzar a alistarte" dijo sonriente tan pronto abrió la puerta y camino hasta mi lado y comenzó a acariciar mi crecido vientre. "qué emoción"
"Nunca pensé que te emocionaría tanto la boda de tu hija embarazada de 18 años" dije sonriente.
"Yo tampoco, el desayuno está listo"
"Gracias mamá, podrías decirle a Alice que suba por favor" René asintió, se puso de pie y salió de la habitación.
Alice toco suavemente la puerta entreabierta y entro, me encontró arreglando la cama.
"Buenos días, futura Sra. Cullen" dijo con su perfecto y hermoso rostro sonriente. "¿Nerviosa?"
"Bastante, nerviosa por la boda, y ansiosa por Victoria" dije mientras me sentaba en la cama
"No te preocupes por eso, en especial este día por sobre todos, nunca permitiremos que se acerque ni 1km a ti o a Edward. Ahora, hay una boda a la que asistir." Dijo sonriente mientras me extendía su mano. Le devolví la sonrisa
"¿Cuál es el itinerario?" pregunté mientras tomaba su mano.
"Primero irás a desayunar, luego cubrirás tus necesidades humanas para comenzar a maquillarte y vestirte. A las once debemos estar en la casa, donde te esconderemos muy bien en mi habitación, porque Esme está preparando una sorpresa en la tuya para ustedes así que no debes verla" dijo guiñando un ojo. "Así que manos a la obra"
Luego de desayunar y tomar un largo y refrescante baño, Alice me ayudó a empacar mi ropa, la verdad no había pensado que necesitaría las cosas de mi armario en vista de que ya no viviría aquí, decidimos que las demás cosas que no fueran ropa podría buscarlas luego. Aunque Alice insistió en que no era necesaria siquiera toda la ropa porque podríamos ir de compras por un vestuario nuevo, a lo que me tuve que negar rotundamente y no con tanta facilidad. Luego comenzó la parte que menos disfrute, Alice comenzó a maquillarme, aunque tengo que admitir que hizo muy buen trabajo, estaba completamente maquillada y sin embargo lucía muy natural, aunque mucho más hermosa. Alice sacó de la caja el vestido, me lo había probado antes, pero no estaba terminado, tengo que admitir que era muy lindo y sobre mí embarazado cuerpo lucía bastante bien, aunque aún no lucía una gran panza, la verdad era bastante pequeña y apretada, mi delgado cuerpo la hacía resaltar a la vista. El vestido se ceñía en mi busto, cubierto de muchos cristales en bordados complicados y delicados, brillaba mucho ante cada movimiento, bajo la línea de mi busto partía una tela muy suave y suelta que caía por todo mi cuerpo con bastante soltura en muchas capas, casi escapaba a la vista mi pequeña protuberancia, solo si me colocaba de perfil y miraba con atención podía verla, a cada movimiento las diferentes capaz de tela se movían con soltura y delicadeza, me sentía como una princesa, me sentía hermosa. Y Alice, no paraba de sonreír, y de decirme lo bella que lucía y como no podía esperar a que Edward me viera. Pronto estuvimos de camino hacia la mansión Cullen. En el camino no dejaba de mirar por la ventana, y entre lo verde del bosque mis ojos hacían aparecer formas rojizas, pero solo era mi imaginación. Supe que mi angustia se noto en mi cara cuando de pronto la dulce voz de Alice me distrajo.
"Todo va a salir bien, no tienes nada de que preocuparte"
Mi madre seguramente pensó que Alice se refería a la boda, pero nosotras dos sabíamos que se refería a todo el asunto de Victoria. Cuando estuvimos frente a la casa, no pude evitar quedar boquiabierta con el aspecto que Alice había dado al frente de la casa. Había rosas blancas por todas partes, por montones rosas blancas adornaban de forma muy elegante la fachada de la gran casa. Un nudo se formo en mi garganta, tenía ganas de llorar, tenía ganas de abrazar a Alice, yo hubiese preferido mucha más sencillez que esto, pero tenía que admitir que era hermoso.
"Ni se te ocurra llorar, estas perfecta justo ahora…después que te hayas casado arruina tu maquillaje si quieres, yo lo vuelvo a hacer en seguida" dijo Alice sonriente tomándome suavemente por un brazo e instándome a entrar.
Miré a mi alrededor y noté que ya habían varios carros estacionados frente a la casa, entre ellos la patrulla de mi padre, ya los invitados estaban en sus lugares, solo faltaba yo, y lo único que sabía justo ahora era justo en este momento el único lugar del mundo en el que quería estar ahora era aquí, no porque me hiciera tan feliz casarme, sino porque haría demasiado feliz al amor de mi vida, y nunca había podido darle nada en comparación con todo lo que el me daba, ahora le daría mi mano y más adelante un hijo, yo no podría sentirme más feliz por todo eso.
