N/A: amigos lectores, muchas gracias por todos sus reviews, gracias a ellos he conseguido motivacion suficiente para continuar esta historia, me he encontrado envuelta en un gran bloqueo con respecto a esta historia, per ya todo empieza a tomar forma para mi, asi que esperen prontos uploads... sigan enviandome sus reviews, me gusta saber que opinan además que me motivana continuar... espero disfruten este capítulo ;D
Abrí mis ojos lentamente, aunque apenas despertaba, me sentía cansada. El día anterior había sido largo y lleno de emociones, lindas emociones. Estaba casada, casada con el ser más perfecto que existe sobre la tierra. No pudimos salir de luna de miel, debido a que Carlisle nos indico que lo mejor era no hacerme pasar por el estrés de un viaje en mi estado. Aunque al principio no estuve de acuerdo, cualquier cosa que sea por el bienestar de mi bebé me parece bien. A pesar de eso, nuestra familia nos dio un pequeño obsequio de luna de miel, todos partieron durante el fin de semana, la casa era solo de nosotros y de nadie más.
"Buenos días, dormilona" escuché la aterciopelada voz de mi esposo.
"Buenos días, ¿dormí mucho?" pregunte sonriente mientras lo rodeaba con un brazo.
"Dormiste casi 14 horas, tengo que admitir que por un momento me preocupe y cheque si seguías con vida" dijo bromeando.
"¿Y tu que hiciste? Debe ser aburrido estar acostado aquí a mi lado durante tanto tiempo"
"Nunca es aburrido cuidar tus sueños, no olvides que hablas mientras duermes" aseguró mientras daba un beso a mi frente y yo me sonrojaba tontamente, aún no dejaba de avergonzarme el hecho de hablar en sueños.
"Es hora de ser humana, necesito ir al baño" dije mientras me paraba casi corriendo al baño.
Cuando regresé mi esposo aún se encontraba acostado en la cama justo como lo había dejado, usaba solo un pantalón de pijama negro, que resaltaba el abdomen blanco y perfecto, ojeaba un libro, aunque en seguida volvió su atención hacia mi. A su lado reposaba una bandeja con comida, mi desayuno. Lo tomo en sus manos mientras yo regresaba a la cama y luego lo coloco en mi regazo.
"¿Tú cocinaste esto?" pregunté y el solo asintió en silencio. "Luce delicioso" tenía muchísima hambre.
"Luego que termines el desayuno hay algo que quiero mostrarte. Mi familia quiso hacernos un regalo, para darnos…ummm…privacidad. Si es que se puede tener en una casa llena de vampiros" asentí con una sonrisa y la boca llena de comida.
Tan pronto termine el último bocado, Edward quito la bandeja de mi regazo y la colocó en la mesita junto a la cama. Lucía ansioso por mostrarme el obsequio, y la verdad a mi me daba bastante curiosidad. Me tomó de la mano y comenzó a caminar hacia la puerta.
"¿Sabes que esta habitación está en el tercer piso de la casa?" preguntó y yo asentí ante una pregunta tan obvia. "Pues en este piso solo he vivido yo desde que estamos aquí, pero tiene un par de habitaciones mas. Anoche cuando subiste a dormir, agradecí que te encontraras tan cansada como para no verlo aún y tan humana como para no notarlo. Mi familia ha hecho de este tercer piso una especie de… apartamento. Tenemos todas las comodidades que necesites aquí arriba" lo mire con sorpresa, luego el abrió la puerta para salir de nuestra habitación y miré con atención hacia afuera.
Las veces anteriores que había tenido esta misma vista desde la puerta de la habitación de Edward, había notado un pasillo largo con otra serie de puertas. Esta vez veía algo diferente. La puerta que debía estar justo al fondo, frente a nosotros, ya no existía, ahora estaba reemplazado por un arco, sin puerta. Aunque el mismo sofá y mesa para el café que siempre estuvieron frente a la habitación de Edward, aún se encontraban allí, los colores de las paredes habían cambiado ligeramente. Me deje llevar por la curiosidad y Edward solo sonreía y me seguía en mi paso lento hacía el arco frente a mi al otro lado del pasillo. De pronto cuando estaba a la mitad del pasillo, justo al nivel de la primera puerta, la mano fría de Edward me detuvo suavemente.
"Primero tienes que ver esto, creo que es lo que más te va a gustar" dijo abriendo lentamente la puerta.
Lo que mis ojos vieron estuvo muy por encima de mis expectativas. Era la habitación de nuestro bebe, todo estaba cuidadosamente decorado en colores neutrales entre Beige y Marrón, todo era tan delicado, sobre la hermosa cuna de madera oscura, unos pequeños y adorables animalitos flotaban dando vueltas, una gran mecedora, donde dormiría a mi bebé cada noche. Mi vista se volvió borrosa, porque mis ojos se llenaron de lágrimas. Entre y abrí cada gaveta, cada puerta, todo estaba lleno de cosas para el bebé. Definitivamente le debía un enorme abrazo a Esme y seguramente a Alice. De pronto los brazos de Edward me abrazaron.
"Imagino que tus lágrimas son de alegría, pero no soporto verlas en tu rostro" dijo mientras besaba mi cabeza. "vamos, hay más cosas por ver" dijo finalmente mientras secaba con sus dedos mis lágrimas.
Salimos de la habitación, Edward me tomó de la mano y me llevo hasta el arco que había visto inicialmente. Cuando me pare allí y mire hacia adentro, me sorprendió muchísimo lo que encontré. La habitación estoy segura era tan grande como la de Edward, y al fondo toda la pared de vidrio dejaba ver el río con tanta claridad como en nuestra habitación. Pero esta había sido convertida en una cocina-comedor, el comedor cercano al gran ventanal, todo sobriamente decorado, con sencillez pero mucha elegancia. La cocina desde lejos se podía ver que tenía toda la línea de electrodomésticos de última tecnología. Con razón Edward había llamado a todo esto un apartamento.
"¿Quién hizo todo esto?" pregunté con un hilo de voz, entrando a la habitación y acercándome a todo lo que veía.
"Fue un poco de colaboración de todos, Aunque la idea inicial fue de Esme y Alice. Empujadas por la idea de Carlisle de que no deberías pasar todo el día subiendo y bajando tantas escaleras. Emmett utilizó todos sus conocimientos en construcción y ayudo bastante también, fue un trabajo en conjunto, todos dieron ideas y ayudaron. Incluso Rosalie ayudo mucho en la decoración del cuarto del bebe."
"¿Y donde están todos? Los quiero abrazar" pregunte con los ojos húmedos.
"Pues tendrá que esperar ese abrazo un par de días más"
"Aunque me parece un poco innecesario que construyeran una cocina acá arriba, eventualmente no la usaremos más"
"Eso no es cierto, tú necesitas comer mucho y bien durante los próximos meses. Y el bebé puede que sea medio humano, quizás necesites cocinar para él" la ultima parte la dijo pensativo.
"Llegará el día en que no pueda bajar más estas escaleras, ¿cierto?" pregunte pensativa.
"Ya hemos pensado en eso Bella, no te preocupes. Cuando así sea, Carlisle está listo para convertir su estudio en la planta baja en una habitación de hospital. Aquí recibirás todos los cuidados que no sabrán o podrán darte en ningún otro lugar" Edward respondió con un toque de tristeza en su voz y en su mirada. Me acerqué a él y lo abracé.
"¿Todos se fueron de caza?" pregunté y Edward asintió en silencio. "¿Tú no necesitas cazar?"
"Ayer en la mañana antes de la boda me dedique a eso"
"¿Qué hay en la otra habitación que no vimos?" Edward me tomó de la mano y con alegría me dirigió hasta la tercera habitación. Abrió la puerta y me dí cuenta que definitivamente pensaron en todo. No estoy segura que había antes aquí pero ahora era como un centro de entretenimiento. El enfoque central era un televisor pantalla plana, sabrá dios de cuantas pulgadas, un sofá que definitivamente lucía de lo más confortable para mirar televisión. También el equipo de sonido que solía estar en la habitación de Edward estaba en una pared que estaba cubierta de una gran biblioteca de discos.
"Aquí hay de todo para tu entretenimiento, música, libros, películas. Y en aquel escritorio está una laptop con conexión a Internet para que puedas seguir comunicándote con tu madre" mire a mi alrededor y definitivamente había de todo. Era nuestro pequeño espacio personal. Nuestro pequeño apartamento, en esta gran y hermosa casa.
Durante el resto del fin de semana no dejamos el tercer piso ni una sola vez. Yo esperaba con ansias el retorno de mi nueva familia, necesitaba agradecerles por este gran obsequio, y así tuve la oportunidad de hacer tan pronto estuvieron de vuelta. Alice casi brincaba de felicidad y Esme casi lloraba de alegría al verme tan feliz, Emmett me abrazó pero esta vez con mucho mas cuidado de lo que acostumbraba. Quien nos viera podría decir desde fuera que éramos una gran familia feliz, una familia de dioses y una mortal. Esa noche llamé a mi padre para asegurarme de que estaba bien, y mi preocupación por su correcta alimentación me llevo a invitarle una cena en su casa que yo le prepararía. Trato de negarse pero no lo hizo de manera muy convincente, y estoy segura que a pesar de los pocos días me extrañaba tanto como yo a él. Luego de colgar el teléfono, por un segundo pensé en lo solo que debía sentirse mi padre, luego otra preocupación nublo mi mente, me puse de pie y camine con prontitud hasta el pequeño estudio en nuestro departamento, donde se encontraba Edward.
"¿Ocurre algo?" me preguntó mi esposo tan pronto entre en la habitación, el se encontraba en el escritorio con varios libros abiertos. Supongo que mi rostro demostraba todo el pánico que se apodero de mí.
"Edward, estoy muy preocupada por Charlie….Victoria, Victoria podría usarlo para llegar a mi, o podría matarlo" Mis ojos se llenaron de lágrimas aunque no solté ninguna. En seguida Edward estaba junto a mí.
"Puede que tengas razón amor, pero calma. No creo que los perros la dejen entrar en Forks, aunque es mejor estar atentos"
"Pero Edward tiene que ser enseguida, no sabemos si ya está allí en este momento, no podría vivir conmigo si algo le pasa a Charlie" respondí con voz ahogada.
"Así es, déjame bajar a hablar con mis hermanos, vuelvo en seguida" asentí y me senté en el sofá. Luego me puse de pie y me dirigí al teléfono nuevamente, cogí el auricular y marqué el familiar numero telefónico. Esperé un poco y pronto una familiar y cálida voz saludo al otro lado de la línea.
"Jake"
"Bella, ¿Cómo estas? Pensé que ya no escucharía tu voz de nuevo, quizás tu…chupasangre no te permitiría llamarme" saludo con una voz alegre y sorprendida, lo que me hizo sonreír.
"Jacob, compórtate. El sería incapaz de prohibirme algo como eso. Pero te llamo por algo importante"
"Tienes toda mi atención" dijo serio al escuchar mi aprehensión.
"¿la manada ha vuelto a encontrarse con Victoria? …. Estoy preocupada porque ahora que no estoy en casa y mi padre está desprotegido."
"El día después de tu boda intento entrar de nuevo pero no se lo permitimos, nuevamente la perseguimos hasta Canadá" respondió serio.
"Estoy preocupada por Charlie"
"No te preocupes Bella, nosotros podemos cuidar de él. Puedo hablar con Sam, quizás una de los nuestros pueda seguirlo a todas partes para asegurarnos que se encuentra bien, y hacer rondas por tu casa."
"Bella, puedo hablar con Jacob" casi pegue un brinco al escuchar la voz de Edward detrás de mi. Asentí en silencio.
"Jake, Edward quiere hablar contigo" solo escuché silencio, así que lo tomé como una respuesta afirmativa. Le pasé el auricular a mi esposo.
"Hola Jacob" conocía muy bien la voz de Edward y notaba que luchaba por mantenerla amable y condescendiente. "Creo que ya Bella te expreso nuestra principal preocupación, ¿ha vuelto Victoria a Forks? …. Nosotros nos dedicaremos a cuidar la casa de Charlie…..Bella está segura mientras este con alguno de nosotros….. Por supuesto, pero incluso en ese caso ella no se encontraría desprotegida…. Eso tendría que decidirlo ella…. No creo que sea mucho pedir que te mantengas comunicado sino con nosotros por lo menos con Bella…Muchas gracias de cualquier forma, ahora te paso de vuelta a Bella" Edward estiró el auricular de nuevo para que yo lo tomara, acababa de presenciar una negociación y era una lastima solo poder haber escuchado una parte.
"¿Jake?"
"Si Bella, ya no te preocupes por nada, tienes a tu séquito de chupasangres y a una manada de hombres lobo tras esa bruja"
"Gracias Jake, por colaborar con Edward"
"Hey, yo no estoy haciendo ningún favor a él, solo por ti"
"Jake…"
"Bella necesito que hables con tu…tu…es… chupasangre, acabo de proponerle que me permita protegerte cuando el no valla a estar cerca de ti" dijo interrumpiéndome.
"¿Cuándo no este cerca?" pregunté mientras volvía mi mirada hacia Edward, quien se encontraba de pie frente a la ventana mirando hacia algún punto afuera, pero que de seguro escuchaba con atención mi conversación. Volví mi atención a la llamada sin dejar de mirarlo.
"Eventualmente tendrá que salir a cazar y lo sabe. Y no creo que alguien más a parte de mi te pueda proteger mejor"
"¿Y qué dijo él?" pregunté más hacia el mismo Edward que a Jacob, mi esposo volvió su mirada triste hacia mi.
"Dijo que era tu decisión. Por favor Bella, considéralo."
"Esta bien, lo consideraré" respondí absorta en la mirada de Edward.
"Mientras estaremos cazando a esa sanguijuela" dijo con tono amenazador.
"Por favor Jake, cuídate mucho. Victoria puede ser muy peligrosa". Respondí con preocupación.
"No te preocupes por eso Bells, todo va a estar bien, ahora descansa y quédate tranquila"
Colgué el teléfono, miré a Edward nuevamente, todavía se encontraba en el mismo lugar frente a la ventana, su mirada estaba fija nuevamente en algún punto del bosque, me puse de pie y me acerqué hasta él, me abracé a su espalda, él con cuidado y mucha rapidez se volteo, colocándose frente a mi, me rodeo con sus brazos y comenzó a darme tiernos besos en la cabeza. De pronto habló con suavidad.
"Rosalie y Emmett se fueron a hacer ronda esta noche"
"¿Estarán bien?" pregunté, Edward sonrío.
"Emmett es por lo menos cuatro veces más fuerte que ella, y Rosalie por lo menos más rápida. No te preocupes por ellos, Victoria no es rival para ninguno de nosotros. Ella está tratando de distraer a los lobos, pero no creo que este muy segura que hará si logra pasarlos"
Al día siguiente en la tarde Edward y yo fuimos hasta la casa de Charlie. Aprovecharía para buscar más de mis cosas y de hacer la cena. Llegamos antes que Charlie para tratar de tener la cena lista para cuando el llegara. Mientras metía una lasagna al horno, Edward y yo subimos a mi vieja habitación y comenzamos a recoger mis cosas.
"Alice me instruyo de que tratará de recoger la menor cantidad de ropa tuya que me fuera posible, ella quiere llevarte de compras." Dijo mi esposo mirando divertido como yo sacaba ropa de mi closet.
"Esta vez Alice como que nos va a ganar con eso Edward. Porque no lo voy a llevar todo, casi nada de esto me sirve, y si me sirve, en un par de semanas ya no me quedara."
"Iremos de compras este mismo fin de semana o antes si así lo necesitas"
"Yo pensaba más bien en mandar a Alice y que viniera ella con la ropa, no me quiero imaginar con ella en una tienda"
"Podríamos ir tu y yo" respondió mi esposo.
"Edward, ninguno de los dos soporta las compras, estoy segura que si vamos juntos compraremos de todo menos ropa para mi, seguramente tu llegarías a casa con otro automóvil y yo con otro montón de cosas para el bebé" le dije sonriente.
"Podríamos ir los tres entonces, tengo que asegurarme que no te torture durante todo un día, eso puede ser muy estresante para ti." Agregó divertido. Yo solo pude suspirar ante la imagen que se formo en mi cabeza.
"¿Hay alguien más haciendo rondas esta noche? ¿A parte de nosotros dos?"
"No mientras estemos aquí, el único problema que tenemos es que Alice parece no poder ver a través de los perros. Así que no sabremos si llega a pasar su resistencia. Por eso es crucial que Jacob nos mantenga informados." Me miro con atención y frunció el ceño, yo seguí metiendo ropa en una gran bolsa. "Hay algo que no me estas diciendo"
"A Jacob le parece bien que cuando no… puedas estar conmigo, me dejes con él. Me gustaría conocer tu opinión al respecto" dije sin dejar de hacer lo que hacía.
"Mi opinión es la misma que decidas tener tú" respondió con voz tranquila, pero me esforcé por tratar de ver su reacción, pero no logré ver nada más que esa tranquilidad con la que hablaba.
"Tu también tienes opinión Edward y me gustaría conocerla". Me miro fijamente y sonrío con dulzura.
"Él asegura que estarás más segura con ellos, y aunque así fuera no tengo ninguna forma de saberlo, mientras estés con ellos Alice no puede vigilar tu futuro. Me pongo muy ansioso cuando estoy lejos de ti, y estar lejos de ti en esos términos sería mucho más difícil, mientras estés con ellos no solo me preocuparía Victoria, también me preocuparía lo inestables q son los licántropos... Pero si tu deseas aprovechar mientras no estoy para visitar a tu amigo, yo no soy nadie para detenerte."
"Eres mi esposo" respondí suavemente.
"Soy tu esposo, pero no soy tu padre o tu dueño" afirmó con una media sonrisa. Lo que me hizo sonreír.
"Solo no vuelvas a decir que no eres nadie" le respondí y me guiño un ojo, haciendo su sonrisa más amplia al entender a que me refería.
Me puse de pie y me acerqué a él, que se encontraba sentado en la mecedora metiendo cosas en una caja. Toque su rostro y pregunté. "¿Pronto tienes que cazar?"
"Quizás para el fin de semana"
"Esta vez, llévame con Jacob. Tengo que limar asperezas con él, y quizás deba aprovecharlo ahora que no siento deseos de chupar su sangre" dije intentando de hacer un chiste y solo logré traer esa mirada triste que ponía cada vez que recordaba que solo me quedaban unos meses de vida. Me abrazó con suavidad, pero su cabeza estaba a la altura de mi algo prominente vientre, pego su oído de él y cerró los ojos mientras yo le acariciaba el cabello. De pronto me agarro por la cintura, con firmeza y delicadeza me alejo un poco de él.
"¿Llego Charlie?" preguntó pero con escepticismo en su voz, sabiendo la respuesta de antemano.
"No" respondí mirando hacia fuera, la mecedora se encontraba cerca de la ventana que daba hacia el frente de la casa. "¿Por qué?"
"Me pareció ver unas imágenes en mi mente, pero no eran mías…" lucía confundido.
"¿Qué viste?" pregunté también confundida.
"Colores….como luces de colores" respondió, pero de pronto se dio cuenta de lo cerca que se encontraba a mi vientre, y su expresión confundida cambio por una de asombro, y yo lo entendí también. Volvió a colocar su oído en mi vientre, cerró los ojos, en una expresión de total concentración.
