MAGIA LUNAR.

Capitulo 8: Una gran angustia.

-¿Qué debo hacer con esto?-dijo Draco indignado pero aun así tomo los paquetes con cuidado a pesar de todo.

-¡Hazte cargo de esos paquetes hasta que lleguemos a casa y ahora vamonos!-ordeno Severus mientras hacia una seña a Remus y a Draco para que se acercaran hasta donde estaba y una vez que lo hicieron... los cuatro desaparecieron ante la consternación de los Dursley's.

Y al cabo de unos momentos, volvieron a reaparecer en un nuevo sitio bastante humilde y hasta pobretón, lo cual solo sirvió para incrementar la mala actitud de Draco, quien al ver el sitio en que habían terminado no pudo evitar soltar un suspiro inconforme ante el mismo.

-¡Guarda silencio, Draco! No quiero oír tus quejas, aun no. Así que espérate y luego hablamos-dijo Severus con firmeza ante el gesto de desagrado por parte de su ahijado, pues sabia lo que venia, ya que ha veces el rubio podía llegar a ser mucho peor que su padre, lo cual no era muy halagador después de todo ambos rubios no se caracterizaban por su buen carácter, ciertamente.

Y mientras Draco guardaba silencio, de mala gana; Severus logro alcanzar su varita con bastantes trabajos pues llegar hasta el bolsillo donde estaba sin soltar su carga, represento un gran esfuerzo y habilidad de su parte, ya que si bien el chico no era muy pesado al contrario era bastante ligero, pues al parecer pesaba menos que una pluma; no resultaba fácil moverse sin causar mayor daño al cuerpo en sus brazos, pero ya con su varita en mano y pronunciando un hechizo apenas entendible así como audible, aquel lugar comenzó a cambiar, literalmente ante los pasmados ojos del castaño y del rubio, quienes veían con asombro como aquella pobre casa se iba convirtiendo en una bella mansión, que si bien no era muy grande ni tan ostentosa como la de los Malfoy's, no quedaba duda de que era hermosa.

-¡Bienvenidos a mansión Snape, adelante!-dijo Severus seriamente mientras en su interior se divertía por las caras que tenían tanto Remus como Draco pero ignorándoles, entro en la casa y una vez dentro...

-¡Realmente es una hermosa mansión, Severus!-dijo Remus impresionado con la elegante decoración del interior, pues si ya era hermosa por fuera, por dentro lo era aun más, además de ser muy confortable por lo que se podía observar y que indudablemente dejaba ver el sello indiscutible de su anfitrión.

-¡Me da gusto que te agrade, Remus! Ahora lo más importante es atender a Potter y de ser necesario contactar a Albus y a Madame Pomfrey-dijo Severus con calma.

-¡OH, Harry, lo había olvidado!-exclamo Remus preocupado, volteándose a ver al chico en brazos del profesor de pociones.

-¡Mirty!-exclamo Severus en voz alta, hecho lo cual una elfina apareció ante su señor y compañía.

-¡Amo Severus, bienvenido!-exclamo alegremente Mirty feliz de ver a su querido amo.

-¡Hola Mirty, también me da gusto verte! Veo que has mantenido en muy buenas condiciones la mansión, aunque no tenias que hacerlo; me gustaría que les muestres a mis invitados las habitaciones que ocuparan, así como me enseñes una habitación para el joven Potter y una vez que hayas hecho eso lleves al cuarto del chico todo lo necesario -incluyendo algunas pociones de mis habitaciones privadas- para poder curarlo-solicito Severus con amabilidad.

-¡Mirty les mostrara sus habitaciones!-dijo la elfina subiendo hacia el segundo piso de la casa.

-Tu elfina me recuerda a un elfo amigo de Harry-susurro Remus siguiendo con rapidez a la hiper activa elfina, así como al profesor de pociones.

-¡Así es! Además creo saber a cual te refieres, Remus-respondió Severus con una sonrisa, que hizo ruborizarse al castaño, quien a partir de ese momento no volvió hablar pues no podía evitar el que aquellas sonrisas y gestos amables del otro hombre le hicieran recordar cosas que creía ya olvidadas pero que al parecer no era así.

-¿Estas serán mis habitaciones, Severus?-cuestiono Draco al ver como la elfina se detenía ante una puerta de caoba, grabada con la figura de un dragón chino en vuelo sobre un cielo estrellado.

-¡Mientras estés en esta casa, lo serán Draco! Ahora descansa y más tarde, cenaremos-respondió Severus viendo a su ahijado entrar en aquella habitación.

-¡Esta será tu habitación, Remus!-dijo Severus deteniéndose ante una puerta de roble, extrañamente grabada con un lobo corriendo a través de lo que parecía ser un bosque.

-¿Acaso todas las puertas están grabadas? Y de ser así ¿Cómo sabias con que figuras grabarlas?-pregunto curioso Remus.

-¡No todas las puertas están grabadas! Solamente algunas, entre ellas: la habitación de Draco, la tuya y la mía propia; pues aunque te parezca extraño, estaba seguro que un día ambos vendrían a quedarse en esta casa, el único que no estaba contemplado era Potter pero ya encontrare una habitación que sea adecuada para el chico y cuando lo haga no me tomara mucho tiempo encontrar un grabado que sea correcto para él-dijo Severus con tranquilidad.

-¿A que te refieres con que estabas seguro que un día tu ahijado y yo vendríamos a quedarnos en tu casa?-pregunto Remus confundido.

-¡Mas tarde te lo diré! Por ahora necesito llevar a Potter a una habitación y atender sus heridas; así que descansa que más tarde, cenaremos-dijo Severus despidiéndose del castaño, a quien no le quedo más remedio que entrar en su habitación.

Tras lo cual Severus junto con Mirty se dieron a la tarea de encontrar una habitación para Harry, pero cada vez que entraba en una habitación tenia la impresión de que no era la correcta para su delicada carga, lo cual también era apoyado por la elfina, a la cual envió por las cosas para la curación del chico pues ha ese ritmo era mejor que estuvieran preparados para lo peor.

-¡Vaya que resulta difícil darte una habitación, Potter¿Por que no puedo darte cualquiera? Después de todo te serviría la que fuera; me pregunto¿Tal vez, quizás esa pueda servir?-murmuro Severus viendo a su delicada carga mientras caminaba hasta el final del pasillo donde se podían apreciar una angosta escalera que conducía hacia el ático, la parte mas alta y más alejada de la mansión pero que también contenía una pequeña y sencilla habitación.

-¿Será esta la correcta?-musito Severus mientras con un ligero movimiento de su varita abría la puerta de cerezo del ático, entrando finalmente en la habitación y al hacerlo, estuvo seguro que allí debía permanecer el ojiverde.

Y mientras tanto en otra parte de la mansión...

-¿Te llamas Mirty, verdad?-pregunto amablemente Remus al ver a la cargada elfina por el pasillo, la cual asintió en respuesta- Podrías decirme¿Dónde se encuentra, Severus?-volvió a preguntar el castaño.

-¡Mirty iba en este momento con el amo! Si así lo desea puede acompañarme-respondió la elfina con su aguda voz.

-¡Me encantaría, Mirty!-dijo Remus con suavidad mientras tomaba algunas cosas, auxiliando así a la elfina quien lo miraba sorprendida por su amabilidad.

-¡Yo también los acompañare! Tengo curiosidad por ver el resto de la mansión, así como por saber ¿Donde colocaron a Potter?-dijo una altiva voz que en ese instante se les unió.

-Habla de Harry como si fuera un estorbo y ¡No lo es, Malfoy!-censuro Remus con molestia la actitud del rubio.

-¡OH, por favor no me venga con esas, Lupin!-dijo arrogante Draco, mientras ignoraba al castaño, el cual también prefirió ignorarlo y así entre un pesado silencio fue como llegaron hasta el ático, sorprendiéndose por el hecho de que Severus hubiera llevado a Harry hasta allí.

Y en la habitación del ático...

Severus se había encargado de desvestir con muchísimo cuidado al chico, al mismo tiempo que iba evaluando los daños que presentaba en el cuerpo, los cuales iba murmurando en voz alta sin darse cuenta de que lo hacia...

-Veamos: Tiene la nariz rota, el ojo izquierdo morado, el labio inferior rasgado, el hombro y brazo derechos dislocados, el antebrazo derecho esta roto también, y estas marcas en el cuello, es como si lo hubieran asfixiado con las manos pues parecen dedos marcados en su piel ¡OH por Dios¿Qué significan están marcas y cardenales? Todo su pecho esta herido, sus pezones están demasiado lastimados y esos parecen arañazos en su estomago y, su espalda no esta en mejores condiciones pues, me da la impresión de que la golpearon hasta el cansancio con un palo o un cinturón y por lo que veo hay marcas más antiguas, aparte de las mas recientes ¿Qué clase de muggles son? Es como si una bestia lo hubiera atacado, pues no hay ninguna otra palabra ¡Rayos! Sus piernas también están marcadas y llenas de hematomas. Además ¿Qué es esto?-murmuraba Severus mientras retiraba la única prenda que cubría al chico, dejándolo por completo desnudo.

-¡Estas son marcas de manos! Alguien lo agarro con demasiada fuerza por las caderas y su... -musito Severus desviando su mirada hacia la zona mas intima de Harry, notando con sorpresa que también lucia lastimada y con una leve hinchazón que estaba seguro no tenia nada que ver con sus hormonas o alguna excitación previa-... también esta herido ¡Por todos los cielos¿Dónde dejo Albus al chico¿Con que clase de animales¡Demonios! Solo espero que mis sospechas no sean ciertas, tendré que llamar a Madame Pomfrey, solo puedo darle la atención mas básica pero sus heridas son mas graves de lo que pensé en un principio, ahora entiendo porque esta tan débil, no fue solo el conjuro que hizo sino toda su condición es lamentable y para colmo me da la impresión de que lo han violado pero para confirmarlo tendrá que venir Poppy y también Albus, esto no se puede quedar así, definitivamente-dijo Severus asqueado al comprender que Harry no habría sobrevivido mucho tiempo en aquella casa, es mas esos odiosos muggles le habrían ahorrado el trabajo al lord oscuro.

-¿Qué dijiste¿Violaron a Harry?-cuestiono angustiado Remus al escuchar junto con Draco y Mirty las palabras de Severus, mientras entraban en la habitación.

-¡Remus, maldición!-juro Severus al darse cuenta de que lo habían escuchado y no estaba muy seguro de como podía reaccionar el licántropo, si ya antes se había enfurecido de solo oler la sangre del chico, ahora con lo dicho no podía asegurarse que lo pudiera controlarlo llegado el caso.

-¡VOY A MATARLOS! TENDRÁN QUE DECIRME ¿QUIEN FUE¿QUIÉN LASTIMO A MI CACHORRO?-gruño Remus con rabia, acercándose hasta donde estaba Harry apreciando las heridas anteriormente comentadas por Severus, quien de inmediato cubrió con una sabana el desnudo cuerpo del chico, tapándolo hasta el cuello pues no quería que el castaño continuara enfadándose al ver su estado, así como para mantener la privacidad de Harry pues estaba seguro de que el moreno no le agradecería que lo vieran en tal situación ya que aunque le costara reconocerlo el ojiverde tenia un candor e inocencia realmente envidiables a pesar de todas las malas experiencias vividas en su corta vida.

-¡Por favor Remus, cálmate! Esto no te hace ningún bien-dijo Severus mientras intentaba acercarse hasta el otro hombre, quien de una u otra forma estaba consiguiendo eludirlo a la vez que se paseaba por la habitación furiosamente.

-¡No me calmare! Antes lo hice porque era lo más adecuado en ese momento pero ¿Cómo me pides que me calme ahora? Sobretodo después de lo que he oído: A Harry lo han violado y quieres que me tranquilice ¡Nada de eso! Esos infelices muggles van a lamentar el día en que se atrevieron a herirlo ¿Cómo se atrevieron a hacerle eso? Harry es la persona más dulce, maravillosa y tierna que existe ¿Qué mal les hizo¡Ninguno, de eso estoy seguro! Pero aun así se atrevieron a herirlo profundamente ¡ASÍ QUE ME LAS PAGARAN!-dijo con rabia Remus sin dejar de pasear como un lobo enjaulado por todo el lugar.

Y en otro sitio lejano pero al mismo tiempo muy cercano...

-¿Te encuentras bien? Desde tu cumpleaños estas actuando muy raro, Serena y eso ya nos esta preocupando a todas-dijo una chica de cabello castaño recogido en una cola de caballo y de nombre Lita Kino.

-¡No tienen de que preocuparse, chicas! Son cosas mías que no tienen importancia, además Darien ya lo sabe; así que despreocúpense, estoy bien, en serio-dijo Serena con calma mientras su mirada se ensombrecía y sin darse cuenta de lo que hacia, se llevo una mano al pecho, oprimiéndolo un poco a la vez que una mueca de dolor cruzaba -por un instante- su rostro tranquilo.

-¡Discúlpenme, chicas pero tengo algo que hacer! Nos vemos luego-se despidió Serena abandonando con rapidez a sus amigas, quienes estaban extrañadas por su raro comportamiento.

-Esto se esta saliendo de control, antes era una llorona y exagerada en cuanto a la expresión de sus emociones, pero ahora se mantiene por completo cerrada y muy controlada; además ¿Qué fue eso de que Darien lo sabe¿Desde cuando nos guarda secretos?-pregunto una chica de largo cabello negro suelto y cuyo nombre era Raye Hino.

-Algo raro esta pasando aquí pero al parecer Serena no quiere decirnos lo que es, por lo que va ser necesario que la mantengamos vigilada constantemente-dijo una chica de cabello azul corto y que respondía al nombre de Amy Mizuno.

-¡Estoy de acuerdo con Amy! Vamos a tener que vigilarla mas de cerca-dijo una chica de rubia cabellera, recogida con un lazo rojo, de nombre Minako Aino.

-¡Muy bien, eso haremos! Pero tal vez sea necesario que Haruka y las demás también estén enteradas sobretodo esto; si bien es cierto que no estamos siempre juntas, Serena no deja de ser su princesa y por lo mismo también es su deber cuidar de ella-dijo Amy con calma.

-¿Quién se pondrá en contacto con ellas?-pregunto Minako con desgana.

-¡Yo lo haré¿Les parece, bien?-dijo Lita como si nada.

-¡Entonces te lo encargamos, Lita!-dijo Raye seriamente.

-¡Perdónenme, chicas! Pero hasta que no sepa lo que esta pasando, no puedo decirles nada al respecto en especial ¿Por qué habrían de creerme? Ya fue algo complicado explicárselo a Darien, quien se ha portado tan lindo que no me ha hecho mas preguntas sobre este asunto. Pero ahora eso no me interesa ¿Por qué tengo tal angustia en el pecho? Es como si alguien a quien aprecio se encontrara en una grave situación, mas ninguna de mis amigas están en problemas, lo mismo ocurre con Darien y con las outer's estoy convencida de que se encuentran perfectamente. Entonces ¿A que se debe esta sensación?-pensaba Serena mientras caminaba distraídamente por la calle, tratando de identificar a que se debía su desasosiego, sin poder hallarle una causa al mismo, saliendo de su retraimiento al escuchar el fuerte chirrido que hicieron los frenos de un auto que se detuvo bruscamente a unos cuantos centímetros de la rubia, quien ni siquiera parecía darse cuenta de lo que estuvo a punto de sucederle.

-¿Te encuentras bien, bombón?-cuestiono una voz que la chica conocía perfectamente.

-¡Hola Haruka! Estoy bien, sabia que reaccionarias a tiempo; por lo que no había de que preocuparse, después de todo no hay mejor conductor que tu en todo el mundo-dijo Serena como si nada hubiese pasado, viendo atentamente a la chica que insistía en vestir como un chavo a pesar de ser mujer.

-Puede saberse ¿Por qué andas tan distraída? No es común que cruces la calle sin fijarte, bombón-replico Haruka volviendo los ojos al cielo por un instante mientras sonreía imperceptiblemente ante la fresca actitud de la rubia pues hace mucho que no la veía tan distraída, o mas bien despistada y eso era algo que le preocupo aun cuando no lo demostrara totalmente.

-¡Por nada en particular¿Podrías hacerme un favor, Haruka?-pregunto con una sonrisa Serena, viendo con ojos inocentes al "chico".

-¿Qué favor, bombón?-respondió Haruka con resignación.

-¿Puedes llevarme al departamento de Darien? Para este momento ya debe de haber regresado de sus clases en la universidad y aunque estamos de vacaciones, el ha tendido que tomar clases de reacreditación debido al incidente con Galaxia ¿Me llevas?-dijo Serena sin dejar de ver a Haruka.

-¡Esta bien, súbete!-dijo Haruka no muy convencida de querer llevar al bombón con ese hombre pero lamentablemente no podía evitarlo, después de todo eran pareja, aun cuando eso no le agradaba mucho que se diga.

Así se encaminaron hacia el departamento de Darien en el cual ocurrió que...

-¡Hola Serena, Haruka¿Qué hacen por aquí?-dijo Darien con una sonrisa mientras besaba la mejilla de su novia, a la vez que estrechaba la mano del "chico".

-¡OH, nada en especial! Solo sentí deseos de verte, querido Darien-sonrió Serena con ternura, al mismo tiempo que lo abrazaba con fuerza.

-Creo que es mejor que me marche, ya que no tengo nada que hacer por aquí ¡Nos veremos luego, bombón!-se despidió Haruka ligeramente molesta por tener que dejar al bombón con ese hombre pero también sabia cuando estaba de mas en algún sitio, especialmente en ese.

-¡Hasta luego, Haruka y muchas gracias por traerme!-dijo Serena sin separarse en lo mas mínimo de Darien, quien solo hizo un gesto de despedida hacia el "chico", quien se lo devolvió de forma mecánica.

-¿Qué esta pasando¿Por qué has hecho todo eso? Nunca te pones cariñosa estando las chicas presentes, puesto que no te gusta hacerles sentir mal ¿Por qué lo has hecho ahora, Serena?-pregunto Darien con suavidad mientras separaba a la rubia, viéndola directamente a los azules ojos, que le devolvían una triste mirada que preocupo al chico.

-¿Tan obvia he sido, Darien?-dijo Serena con un deje de tristeza en la voz.

-¿Qué sucede¿Por qué estas triste?-cuestiono Darien llevándola hasta el sofá, en donde la sentó junto a su lado.

Y así...

Continuara...

Notas de autora: Muchas gracias por sus comentarios y espero que este capitulo les guste tanto como el anterior. A continuación les dejo con la lista de quienes me ha enviado un review y les pediría de favor que me dejen sus mail para poder responder a sus dudas, se los agradecería mucho y a quienes me han dejado sus correos han recibido un correo con la leyenda de respuesta review en donde les aclaro las dudas que puedan surgirles, así que chequen sus mensajes. Gracias por su atención.

hyya tsukino SteDiethel TaTi artemisa, Alice DamaOscuradepiscis, Luzy Snape