Hola y lo de siempre (perdon por la tardanza bla, bla, bla) y esta vez porque mi hermano derramo jugo (todo el chile que lleva) de Tostilocos ¬¬. Luego entre a la prision (traduzcaze a escuela). Y para rematarla, hoy me le declare a mi mejor amiga (si, AMIGA y soy mujer), ya ni se si me acepto o no pero estoy llorando un monton asi que el final me salio medio depresivo.

En fin... Disfruten del Fic!

Decidí ponerle "mi intento" de LEMON.

XXX

¿Cómo se supone que él lo sabría? ¿Quién iba a imaginar la noticia? Pero el siempre sipo que esa mujer no era de su agrado.

A las pocas semanas de conocerse, el demonio decidió que era tiempo de olvidar a su antiguo amo y tratar de rehacer su vida con alguien a su lado por lo que Renata y el habían decidido empezar un noviazgo. Al felino se le destrozó el corazón al saber aquella noticia pero al parecer Sebastián parecía feliz por su nueva vida y el solo lloro en silencio, tal vez se le pasaría a la semana o mes...

Pero no, El ojicarmin le pidió matrimonio a los seis mese de noviazgo ya que se había enterado de que la rubia era también un demonio, una carga menos para el pero no para Ciel.

Se encontraba pensando en todo lo acontecido y como su vida se había ido para abajo por un maldito malentendido y ese castigo.

-X-FLASHBACK-X-

-¿Tu eres lo que supone ser el amo de Sebastián?- Decía de manera burlesca una joven encapuchada que solo se le podían distinguir sus maléficos ojos celestes. -! ¡No entiendo él porque me rechazo por ti!- Exclamó furica enfrente del conde.

Sebastián había salido a investigar unos criminales que se le habían asignado a su amo por lo cual el peli azul empezó con su papeleo diario. Todo iba normal hasta que un viento logro abrir la ventana del estudio y de ella entro una demonia a la cual no se le podía observar el rostro, solo el brillo de sus ojos.

-¡¿Quién eres tú? ¡¿Cómo te atreves a entrar de esa forma?- Dijo el menor tratando de llamar a su mayordomo mentalmente.

-No podrás hacerlo, Ciel-kun. Mientras este aquí no podrás.- Dijo la ojiazul soltando una carcajada- No sé como él me rechazo y luego tu lo engañas...- el conde solo bajo la mirada- !¿QUIERES SER AMADO POR EL? LO SERAS PERO NO COMO SU AMO, SINO COMO UNA MASCOTA-

XXXX

- Ciel-kun, ya no se lamente. Mire, conseguí que usted pueda regresar a ser humano tan siquiera por una horas.- Le dijo la sirvienta mientras se acercaba al felino.

-Pero ¿Que hare? Además, lo veo muy feliz ahora- Dijo el felino.

-Puede decirle sus sentimientos para librar su carga, o tal vez la verdad. Estoy segura que el amo Michaelis solo se va a casar para llenar el vacío que usted dejo.-

-De acuerdo, gracias Alex-san- Ella solo sonrió por lastima. Ella era la única persona que le entendía y trataba de ayudarle ya que ella fue rechazada en el pasado por su único amor por ser un demonio. No quería que alguien más sufriera por un amor imposible.

XXXX

Ya había visto el reloj que marcaba más de la medianoche como 20 veces y el no dormiría, como siempre. Al ser demonio no necesitaba descansar pero se encontraba en un mundo poblado por los humanos y "si vas a Roma, haz como los romanos".

De repente sintió que alguien entraba a su habitación y supuso que era su gato así que siguió "durmiendo". Pero se dio cuenta de que no era el al sentir unos suaves y tímidos labios sobre los suyos. Abrió los ojos y se llevo la sorpresa más grande de su vida.

-Bochan...- fue lo único que pudo pronunciar el mayor.

- Sebastián, es una orden... mi última orden. Hazme tuyo- Dijo sonrojado el menor. El demonio sonrió con calidez y alegría.

Acerco una de sus manos a la mejilla de su amo y se empezó a acercar al sus labios.

-Yes, My Lord-

Empezó a besar con gran pasión a su amo. Como habían soñado los dos. A ninguno le importaba el mundo en esos momentos, solo en disfrutar el afecto que ambos demostraban mutuamente con la luna en todo su resplandor como su único testigo.

Poco a poco se fueron recostando en la cama, Sebastián arriba de su amo. Para aprovechar su posición, el ojirrojo beso el pecho desnudo del peli azul y succionaba aquellos pequeños botones rosados del menor, ocasionando que este gimiera de placer. Al rato, decidió bajar un poco amas mientras acariciaba cada parte del cuerpo de su amado.

Sin saber porque, el mayor empezó a llorar, tanto había deseado con eso y ahora lo tenía pero creía que solo era una jugarreta de su mente o un sueño. Limpio rápido sus lagrimas para que no las notara el niño y bajo a la entrepierna de este.

Sin embargo, Ciel si lo había notado pero no le dio tiempo de preguntar ya que el demonio comenzó a masajear su anatomía suavemente sacando muchos gemidos y algunos gritos de la boca del joven conde. Pero después de unos momentos, las caricias se detuvieron a lo cual el peliazul dio un gemido de protesta y el pelinegro solo sonrió ya que cambio las acciones de su mano por su boca. Lamia lentamente le miembro de Ciel y pronto derramo su semilla la cual fue tragada con gusto por Sebastián.

-¿Le está gustando lo que hago Bochan?- el menor salió de su trance.

-Si y llámame por mi nombre.-dijo Ciel.

-De acuerdo, Ciel...- el conde se estremeció al oír la forma tan sensual que su mayordomo pronuncio su nombre.

Sebastián acerco tres dedos a la boca de su amo y este capto el mensaje ya que empezó a lamberlos. Cuando el mayor pensó que ya estaban bien lubricados, los llevo a la entrada del niño y metió primero uno para no causarle mucho dolor. Ciel sintió como aquel dolor tan fuerte iba desapareciendo soltando un suspiro indicándole al mayor qué estaba bien. El demonio metió un segundo dedo, después el tercero y sintió que su amor ya estaba listoLo coloco en cuatro sobre su cama y lo penetro de una vez causando que Ciel gritara y llorara por el dolor, lo tenía que superar por su amado.

Al poco tiempo de la intromisión el niño se acostumbro al dolor y se transformo en placer, comenzando a mover sus caderas contra Sebastián.

Las embestidas se fueron haciendo más fuertes y profundas ocasionando que ambos amantes disfrutaran del placer carnal pero sobretodo, del amor que ambos por orgullo no se confesaban.

Llegaron al clímax juntos, Sebastián dentro de Ciel y este en los vientres de ambos.

Antes de que mayor hablara, el menor lo interrumpió.

-Te amo, Sebastián. Siempre lo hice y siempre lo haré. Yo sé que no merezco tu perdón pero aun así espero que algún día me perdones. Adiós...- ye el demonio solo sintió como un gran sueño lo empezaba a invadir.

XXXX

MI PRIMER LEMON!

Ya se que no es perfecto pero me esforze muchho T.T.

Porfa, dejen review.

Sayo...

P.D. ¿Me darian un consejo pa ra el asunto de mi amiga y yo?

Posdata de la P.D. ¿Quieren que Sebastián sepa de que Ciel es su gatito o hago sufrir a Ciel?