Magia lunar

Capitulo 14: Mas convivencias, permisos, pesadilla, reclamo, dolor.

-¡Mocoso engreído¿Quién se cree que es?-dijo indignado Severus mientras se daba cuenta de que sus palabras eran ciertas y a pesar de sus esfuerzos resultaba imposible abrir el dichoso libro que parecía estar bien protegido pues ni la fuerza física, ni la magia lograban abrirlo.

-Severus has sido muy desconsiderado con Harry, así que procura no volver hacerlo y deberías regresarle su libro ¿Qué importa como lo obtuvo? Lo que pasa es que no te agrada que te lleven la contraria y menos en algo que al chico le importa, eso no lo soportas, pues no te gusta que Harry sea dulce, agradable y respetuoso a pesar de todas tus tonterías ¿verdad?-dijo Remus con sarcasmo y algo de molestia hacia el cetrino, el cual paso saliva levemente pues sabia muy bien que el castaño estaba por demás molesto con él pero su autocontrol impedía darle libertad al lobo, que no estaría muy contento puesto que había lastimado aquel que consideraba su cachorro.

-¡Ay no, ya van a empezar de nuevo¿Acaso nunca se cansan? Parecen un par de adolescentes hormonales, que se desean tanto buscando asi cualquier pretexto para poder estar al lado del otro ¡Que tontos! Lo bueno es que se supone que son "adultos responsables" ¿Sabrá mi padre con la clase de personas con las que me dejo encargado? Ya deberían de acostarse para que dejaran atrás toda esa tensión sexual, que es obvio están sintiendo mutuamente-pensaba irónico Draco al ver como su padrino y el castaño volvían a las mismas, lo cual había sido muy común desde que habían llegado a la mansión pero por lo visto eran tan tremendamente testarudos que ninguno de los dos se atrevía a dar el primer paso para resolver aquella situación.

Mientras tanto en la cocina, Harry se encontraba preparando el platillo que antes había mencionado ya que era uno de sus favoritos, elaborándolo con bastante precisión a pesar de que su mente se hallaba perdida en otros asuntos que nada tenían que ver con lo que hacia en esos momentos.

-¿Por qué Snape tiene que ser tan desagradable¿Acaso jamás podremos llevarnos bien? Comprendo perfectamente que este resentido con mi padre, después de todo le hizo la vida miserable en el colegio, pero tampoco es como para que me trate asi puesto que no soy mi padre, aunque supongo que eso ya es mas por costumbre que por otra cosa, ya que nunca se ha tomado la molestia de conocerme en realidad, desde el primer día ya me había juzgado por lo que eso es una causa perdida y no debería de seguir dándole vueltas al asunto; pero por otro lado ¿Qué fue lo que sucedió con Draco? Asi mismo ¿Por qué le dijo por su nombre? Es que ¿Acaso no era Malfoy hasta hace poco¡Dios! Un beso no puede haberme afectado tanto ¿O si? Aunque hay que admitir que me gusto y mucho, mas que aquel que compartí con Cho, no se porque pero besar a Draco fue realmente fabuloso y por extraño que parezca por un segundo sentí que quería seguir haciéndolo toda la vida, si tan solo no hubiese comenzado a tocarme, en el momento en que lo hizo me sentí tan sucio, tan asqueado, recordando lo que tío Vernon trato de hacerme, que me sentí indigno de estar con él ¡Maldición, creo que esa experiencia me afecto mas de lo que había pensado!-se decía Harry mientras se movía por toda la cocina, preparando el espagueti y el pollo que comerían, sin percatarse de la mirada preocupada que Minky le dirigía al verlo actuar tan distraído, puesto que eso no era normal en el chico; asi mismo tampoco notaba otra presencia que le observaba desde la entreabierta puerta casi como si temiera interrumpirlo.

-¡Potter se encuentra muy distraído! Eso no es normal en él ¿Será posible que ese beso le haya afectado mas de lo normal? Aunque lo dudo en verdad después de todo si ese hubiese sido el caso ¿Por qué me detuvo? Además cuando lo hizo, su mirada no expreso absolutamente nada, casi como si ni le interesara y sin embargo... ¿Cómo puede un solo beso cambiarlo todo? Sentir como me correspondía fue ¡Verdaderamente maravilloso! Fue una sensación que jamás había vivido y me agrado muchísimo que desearía tanto repetirla de nuevo. Aun puedo sentir su calor contra mis labios y eso es tan extraño ¿Por qué? Fue solo un beso, no puede cambiar las cosas tanto ¿O si? Mas admito que es -en su particular manera de ser- hermoso, no solamente apuesto o guapo ¡Harry Potter es sencillamente perfecto, fabuloso y maravilloso!-pensaba Draco sorprendido con lo que estaba descubriendo de aquel que fuera su "enemigo" por seis años en Hogwarts, resultaba mas atrayente de lo que esperaría y para su congoja, no podía dejar de notarlo, por el contrario le era mas y mas agradable a sus ojos, lo cual le volvía peligroso como nunca antes lo fue.

-Harry, creo que la comida ya esta lista ¿Quieres que llame al señor y a los demás?-pregunto Minky, atrayendo la atención del despistado chico, quien tan solo asintió, a la vez que apagaba el fuego después de todo no era que la comida se le quemara por su despiste.

Asi pues la elfina se encargo de llamar a Snape y compañía, extrañándose de encontrarse con el rubio en la puerta, mas nada comento al respecto aun cuando le resulto algo raro y al cabo de algunos minutos ya todos se encontraban a la mesa, dispuestos a comer lo que el moreno había preparado pero antes de poder hacerlo...

-Y bien ¿Cuál es el secreto para abrir ese libro, Potter?-pregunto Snape seriamente viendo inquisidor al moreno ojiverde.

-¡Déjalo en paz, Severus¿Acaso no podemos comer en paz?-dijo Remus con un ligero tono de reproche en la voz, mirando molesto al cetrino.

-No pudo abrirlo¿verdad? Y como imagino que no dejara de darme la lata con eso hasta que se lo diga ¡Muy bien! El secreto -como dice usted- es sencillo¡Parsel, hay que hablar en parsel para que se abra, señor! Y ahora sino le molesta me gustaría poder comer antes de que se enfrié, pues frío no sabe muy bueno el espagueti y menos aun el pollo-dijo Harry simplemente mientras enrollaba la pasta en su tenedor asi como algunos champiñones, llevándolo de inmediato hacia su boca para poder disfrutar de la comida sin inmutarse en lo absoluto ante las perplejas miradas del resto de los comensales.

-¿Parsel¡Se abre con la lengua de las serpientes¿Por qué no me sorprende en lo absoluto? Después de todo tenia que ser, ya que tan solo Potter es capaz de hablar esa lengua-aparte del lord- ¿Cómo no se me ocurrió antes¡Era tan obvia la respuesta y ni siquiera la vi!-pensaba Snape sorprendido por lo que acababa de descubrir.

-¿Parsel? Asi que con esa lengua se puede abrir el libro ¿Por qué será precisamente con esa lengua? Además es extraño que tan solo con ella se pueda acceder al interior del mismo; tengo la impresión de que esa cosa es más importante de lo que a simple vista parece, que por otro lado ¿Cómo es que Harry tiene algo como eso? Me parece que mas tarde deberé de hablar con él, en privado y sin que Severus o Malfoy nos molesten puesto que delante de ellos Harry no se permite ser él, al contrario es mucho mas sumiso e incluso pierde gran parte de su personalidad -especialmente fuerza- casi como si no quisiera tener problemas con alguno de ellos, lo cual es muy probable que ocurra; bueno mas tarde hablare con él y sabré que es lo que esta ocultando-pensaba Remus seriamente mientras distraído, comía de su plato.

-¿Parsel, eh? La lengua de Slytherin, la lengua de las serpientes; me pregunto ¿Por qué no puedo yo hablarla o entenderla? Después de todo no se supone que soy un descendiente directo de uno de los fundadores, sigo pensando que mi padrino ha debido equivocarse ya que no es posible que sea un Slytherin puesto que no tengo el don de comprender a las serpientes, como lo hace Potter; a veces creo que él seria mas un digno Slytherin que yo aunque por otro lado es demasiado gryffindor como para serlo, pues solo habla parsel -única característica slytherin- de ahí en fuera toda su alma, toda su esencia es mas perteneciente a la casa de los leones que ningún otro que haya conocido de esa casa-pensaba Draco extrañado, observando de reojo al moreno perdiéndose en la contemplación del mismo.

-¿Por qué no dejara de verme¿Acaso tendré algo en la cara? Draco esta actuando muy raro, aunque extrañamente no me incomoda del todo, por el contrario me agrada tener su atención, es casi como un calorcito expandiéndose dentro de mi pecho, haciéndome -por raro que suene eso- realmente feliz-pensaba Harry con extrañeza, observando levemente al rubio encontrándolo en verdad atrayente, aun cuando todavía no comprendía a que se debería esa nueva sensación hacia su "enemigo".

Asi fueron pasando con calma las horas y-tras la comida- cada uno se enfrasco en sus obligaciones hasta que llego la noche y con ella ocurrieron algunas cosas interesantes.

-¿Qué sucede, Remus? Desde hace un rato que no dejas de verme ¿Qué pasa?-pregunto Severus al percibir por doceava vez la mirada dorada del castaño sobre su persona y eso se le hacia algo raro, sobretodo si tomaba en cuenta que el licántropo había estado evadiéndolo, casi desde su llegada a la mansión.

-¡Eh, nada de verdad no pasa nada, Severus!-dijo Remus con algo de nervios.

-¡Bien! Entonces no pasa nada y si es asi ¿Por qué estas nervioso y sigues sin dejar de verme?-cuestiono el cetrino con calma mientras abría la puerta de su estudio, invitando con un ademán a entrar al castaño, quien no tardo en hacer lo que le indicaba el cetrino.

-¡OH bueno eso! Pues veras...¡No se como decírtelo sin que te molestes! Pero como de todas maneras terminaras haciéndolo...creo que dejare de darle vueltas al asunto-dijo Remus nervioso mientras inhalaba profundamente para poder controlarse y asi decirle lo que deseaba al otro hombre enfrente suyo, mas una cosa era pensarlo y otra muy diferente realizarlo.

-¿Y bien¡Estoy esperando, Remus Lupin¿Qué deseas decirme?-indago Severus con calma mientras se apoyaba, relajado contra el travesaño de la chimenea y veía como el nervioso castaño se sentaba a su vez en el sillón que se encontraba enfrente de él a la vez que se removía incomodo en su lugar.

-¡No es sencillo! Asi que esperame un poco ¿Quieres? Lo que quiero decirte es:...Como tú sabrás en pocos días será el cumpleaños de Harry, concretamente en tres días- y bueno yo había pensado que podríamos hacer una pequeñísima celebración intima entre nosotros /puesto que dudo mucho que me dejaras invitar a sus amigos y compañeros de casa/ con un gran pastel y algo de decoración festiva, puesto que supe por Sirius que el chico jamás ha tenido una fiesta de cumpleaños de verdad y dado el hecho de que cumplirá 17 años estaba pensando que seria una buena idea celebrarlo por todo lo alto ¿Qué te parece la idea, Severus?-dijo Remus ya mas calmado, mientras alzaba su mirada dorada para poder observar la reacción y respuesta del cetrino.

-¿Asi que era eso? Todos estos nervios, solo porque será el cumpleaños de Potter ¿No crees que exageras, Remus?-dijo Severus con calma, viendo tranquilo al castaño quien se avergonzó ante las palabras del cetrino, coloreándose sus mejillas de un leve tono rosado que al profesor de pociones le pareció encantador.

-¡OH, bueno...como a ti no te agrada Harry, pensé que tal vez...te molestarías con...la idea de festejarle, Severus!-dijo tímido Remus, bajando la mirada puesto que no podía soportar la intensa y penetrante mirada del otro hombre encima suyo.

-¡Potter no es precisamente santo de mi devoción! Pero tampoco soy tan perverso como pareces creer y si lo que quieres es festejarle su cumpleaños ¡No hay ningún problema! Puedes hacerlo pero que quede claro que solo nosotros estaremos presentes, quizás Albus, Minerva y Poppy también podrían estar presentes pero nadie mas, ni Weasleys ni la señorita Granger ¿Comprendido?-dijo Severus seriamente.

-¡Muy bien! Entonces si tengo tu permiso, me pondré manos a la obra ¿No te importa si les pido ayuda a tus elfinas, verdad? Con su ayuda todo será más rápido e incluso podré mantenerlo en secreto y asi Harry no sospechara nada-dijo Remus ya mas relajado y tranquilo, tras obtener el consentimiento de Snape, con una linda sonrisa en el rostro, volviendo a ver de frente al cetrino.

-¡Lo que daría porque esa sonrisa fuese mía, siempre!-pensaba Severus extasiado, contemplando absorto al castaño, quien fingía no darse cuenta del escrutinio al que su compañero le sometía pues hacerlo significaría darle paso a sentimientos y emociones que eran mejor se olvidaran pues ya en el pasado habían sufrido mucho por todos ellos.

-¿Qué estará pensado¿Por qué se me quedara viendo con tanta intensidad¡OH, Severus¿Por qué tuvo que pasar todo aquello? Quizás si no hubiese Sirius intervenido, tú y yo podríamos seguir juntos o tal vez no, eso es algo que posiblemente nunca sabré-pensaba Remus con dolor mientras intentaba, con todas sus fuerzas, ignorar la obscura e intensa mirada de su compañero, pues la misma removía en su interior emociones que creía ya olvidadas.

-¡Es hermoso, siempre lo ha sido y siempre lo será! No puedo creer que lo haya dejado marchar pero mis celos e inseguridades no me permitieron confiar en él; si lo hubiera hecho ¿Qué habría pasado? Seguiríamos juntos o nos habríamos separado como ahora, esa es una respuesta que quizás nunca sabré-se decía Severus pensativo, sin dejar de contemplar a su compañero, hasta que atraído por el mismo fue acercándose lentamente ha donde se encontraba el castaño, colocándose en cuclillas junto al lupino para de inmediato elevar una mano hacia el mentón de Remus, deslizando con gentileza la punta de sus dedos por el contorno del mismo.

Mientras tanto en otra parte de la mansión, concretamente en la habitación de Harry, el moreno ojiverde tenía una horrible pesadilla...

-¿DÓNDE SE ENCUENTRA¡HABLA DE UNA BUENA VEZ, LUCIUS!-exclamo furioso Voldemort mientras lanzaba una nueva ronda de crucios hacia el hombre rubio que se encontraba a sus pies, casi inconsciente pero que obstinadamente se mantenía en silencio, sin proferir ni un solo quejido de dolor ante toda aquella tortura.

-¡No lo se... Mi señor... le juro que no lo se!-profirió Lucius con apenas voz, mientras que por dentro imploraba porque toda aquella locura terminara pronto, pues no sabia por cuanto tiempo mas podría resistir, sin terminar por volverse loco.

-¡Eres un obstinado, Lucius! Sin tan solo me dijeras en ¿Dónde se encuentra tu hijo? Nada de esto te estaría sucediendo, pero prefieres guardar silencio, asi como aguantar esta tortura; no se si admirarte o entristecerme por tu manera de ser-dijo Voldemort sin ninguna emoción mientras finalizaba con la tortura que al hombre aplicaba, pensando en su próximo movimiento para obtener lo que buscaba, es decir a Draco Malfoy, pero sus pensamientos fueron rápidamente interrumpidos por su fiel mortifaga, Bellatrix.

-¡Mi señor he traído a Narcisa, como lo ordeno, mi amo!-dijo Bellatrix con voz sumisa y complaciente, mientras se arrodillaba frente al lord, sin dirigir ni una sola mirada hacia donde se encontraba su cuñado, mal herido.

-¡Bien hecho, Bella, no esperaba menos de ti! Veamos si ahora Lucius coopera con nosotros, estando la hermosa Narcisa aquí-dijo el lord con cinismo, volteando a ver a los dos Malfoy's, viendo con desagrado como Narcisa se había apresurado ayudar a su esposo, tratando de incorporarlo, algo que resultaba difícil dada la condición física del mismo pues tantos crucios ya comenzaban a pasar su factura en el rubio.

-¿Por qué ha traído a Narcisa, mi lord¿Qué es lo que desea con ella?-cuestiono cansadamente Lucius, mirando, con el poco orgullo que le quedaba, de frente al lord oscuro no queriéndole dar la satisfacción de verlo por completo derrotado.

-¡OH, eso es muy sencillo, querido Lucius¿Acaso no lo imaginas?-dijo Voldemort cínicamente, mientras contemplaba con satisfacción la perpleja cara del rubio, que iba tornándose mas pálida de lo habitual al comprender sus palabras- ¡Es muy fácil: si tú no cooperas, quizás tu bella esposa lo haga!-replico el lord con ironía, a la vez que lanzaba un hechizo repulsor hacia el rubio para separarlo de Narcisa, la cual poco a poco iba comprendiendo la razón de porque se presencia había sido requerida en ese sitio.

-¿Te encuentras bien, Lucius?-pregunto Narcisa preocupada, viendo a su esposo golpearse contra una pared y proferir quedamente, un corto gemido de dolor, por lo cual intento acercarse de nueva cuenta hacia donde él se encontraba pero antes de poder hacerlo...

-¡OH, querida no deberías de preocuparte tanto por él! Nuestro Lucius es fuerte, unos cuantos golpes son insignificantes para hacerle daño; asi que ¿Por qué no mejor pasamos a otra cosa? Y me dices en ¿Dónde se encuentra tu hijo?-pregunto Voldemort con fría calma, que erizo los vellos de la mujer.

-¡No lo se, señor, no se donde se encuentra Draco!-dijo con altivez y arrogancia Narcisa, sin desviar ni un instante su celeste mirada de la rojiza del lord.

-¡No es conveniente que me desafíes, querida Narcisa! No quisiera tener que "enseñarte" a respetarme ¿Verdad? O quizás eso es lo que quieras ¿Acaso me equivoco?-dijo con ironía el lord, percatándose de lo testaruda que podía ser la mujer, rasgo que al parecer compartían todos los Malfoy's; porque a pesar de ser Lucius su hijo, era tan orgulloso, arrogante y testarudo como Dante Malfoy, algo que conseguía sorprenderlo pues había esperado /muy interiormente/ que el rubio se pareciera a él, tuviera sus ideales, su sangre fría, en pocas palabras aquello que lo haría un Riddle, un digno descendiente de Slytherin, mas por lo visto se había equivocado y el rubio no solo no se le parecía físicamente, sino que no se le parecía en lo mas mínimo, puesto que pareciera que no compartían ningún rasgo, por eso mismo su insistencia de obtener al mas joven de los rubios, a su nieto, ya que aun estaba a buena edad de ser moldeado a su manera de ser, convirtiéndose asi en su digno sucesor.

-¡No se equivoca, señor! Pero no se donde esta Draco; le digo la verdad, ya que salí de compras antes de que se marchara y me despedí de él en ese momento, al regresar mi hijo ya se había marchado con su padrino de vacaciones y tan solo su padrino sabe a donde se lo llevo, mi lord-dijo Narcisa arrogante, sin asomo de vacilación o duda en la voz.

-¿Asi que el padrino? Y puede saberse ¿Quién es ese hombre? Pues imagino que saben como contactarlo ¿No es asi? Pues de alguna manera hablaran con su hijo ¿Cierto?-dijo Voldemort fríamente.

-¡Ciertamente, sabemos quien es el padrino de Draco! Después de todo, Lucius lo eligió por su fuerte compromiso y yo estuve de acuerdo con esa elección pero el que lo sepamos, no significa por fuerza que se lo contaremos lord Voldemort; porque vera llegamos a la conclusión de que nuestro hijo, mi hijo esta mucho mejor lejos de todo esto que con usted, asi que por mas que insista no le diremos nada sobre su paradero /algo que no conocemos por obvias razones/ o sobre la persona encargada de protegerlo /o sea, su padrino/-dijo Narcisa con orgullo acercándose hasta su marido.

-¿Se atreven a desobedecerme¡Quiero que me traigan a Draco Malfoy a mi presencia o se arrepentirán!-rugió Voldemort furioso por el comportamiento de la rubia, que en ese momento ayudaba a Lucius a levantarse con infinito amor.

-¡No tendrá a mi hijo, nunca jamás! Mi Draco no será un vulgar esclavo, ni un pelele en sus manos, no destrozara su vida como lo hizo con la de mi esposo; porque por muy nieto que sea, usted solo lo quiere para usarlo como arma contra el chico Potter, porque tiene miedo de un muchacho que a demostrado ser mucho mejor que usted, que le ha derrotado en cada ocasión en que se han enfrentado, por eso quiere a mi dragón para usarlo como su defensa y que Harry Potter se desgaste contra Draco para que pueda asi salir vencedor, pues olvídelo jamás tendrá a mi único hijo, Draco será libre para elegir su destino sin que nadie le obligue a humillarse y servir a un loco desquiciado como usted, mi lord-dijo Narcisa con orgullo y rencor, mientras veía rabiosa al tenebroso.

-¿Te atreves a desafiarme? Incluso te revelas ante mí, sabes que por cosas menores he enviado a muchos otros a la muerte ¿Piensas que contigo las cosas serán diferentes, tan solo por ser la madre de mi nieto?-dijo Voldemort mientras se levantaba de su trono, levantándose todo lo alto y orgulloso que era, intentando infundirle temor a la mujer pero sin conseguirlo en lo absoluto.

-¡No me importa lo que me haga, señor! Nunca dejare que se acerque a mi hijo y si tengo que morir para que eso no ocurra ¡Moriré! Pero usted no lo tendrá como su arma de destrucción, primero lo prefiero junto y aliado de Harry Potter que con usted; prefiero a Draco con Harry Potter que con usted, puesto que ese chico moreno es por mucho, mejor mago que usted, Voldemort, además se que mi esposo me apoyara pues ninguno de los dos queremos que nuestro hijo sea humillado por un ser asqueroso como usted-dijo Narcisa altivamente.

-¡Maldita bruja, averiguare donde se encuentra Draco Malfoy y entonces lo tendré en mis manos pagando con su carne vuestras ofensas, Narcisa Malfoy!-exclamo furioso Voldemort, alzando su varita hacia la rubia.

-¡Nunca tendrá a mi hijo¡Jamás será un vulgar lame suelas! Draco será un gran mago, fuerte, poderoso y orgulloso como debe ser por lo que nunca se rebajara a servirle; él es y será siempre libre para decidir su propio destino, para ser el mismo porque sabe muy bien cuanto lo amamos y que hacemos todo esto por su seguridad y bienestar-dijo firmemente convencida Narcisa sin inmutarse ante la amenazante varita que en ningún momento dejaba de apuntarle.

-¡Maldita zorra, será mejor que desaparezcas, Avada kedavra!-exclamo Voldemort lanzando la maldición asesina a la tranquila rubia, quien antes de ser alcanzada dirigió una amorosa mirada hacia su amado Lucius, como pidiéndole de manera silenciosa que no se diera por vencido.

-¡No lo haré, Cissa! Te juro que no dejare a nuestro hijo en sus manos psicópatas, amor mío-susurro Lucius mientras veía caer el cuerpo exánime de la que hasta ese momento había sido su esposa.

-¿Y bien, me dirás donde esta tu hijo, Lucius o deberé darte el mismo trato que a tu fallecida esposa¡Por cierto, mi sentido pésame, ya eres viudo!-dijo con cinismo Voldemort, viendo molesto al rubio.

-¡Lo siento, señor pero no lo recuerdo¡No se donde esta mi hijo!-dijo con calma Lucius y con una voz carente de cualquier emoción puesto que no le daría aquella satisfacción al lord de verlo, derrumbado.

-¡ESTAS AGOTANDO MI PACIENCIA, LUCIUS, CRUCIO!-grito el lord con furia mientras sometía al rubio a una nueva ronda de dolorosas maldiciones, hasta que este cayo inconsciente y casi al borde la locura.

-¡NOOOOOOOO!-retumbo un fuerte y angustioso grito por toda la mansión, al mismo tiempo que Harry despertaba sudoroso, agitado y asustado por el recuerdo de aquella pesadilla que sabia perfectamente no era tal, por el contrario había sido algo muy real.

Mientras tanto en otra parte del mundo, mas preciso en Tokio, Japón... Un grupo de chicas hablaban animadamente.

-¡Es fabuloso, realmente convencieron a mis padres de dejarme ir! Y yo que pensé que papá Shingo sería más difícil de hacer entrar en razón-dijo Serena gratamente sorprendida, viendo a sus amigas.

-¡Nosotras también lo pensamos por un momento! Pero por suerte logramos convencerlo y ahora solo es cuestión de arreglarlo todo; y en tres días estaremos en el campamento-dijo Michiru con una dulce sonrisa.

-¿Tres días? Pero pensé que sería mas tarde la ida ¡Aun no tengo mis cosas listas!-exclamo Serena preocupada.

-¡No te angusties, bombón! Estoy segura de que tu mamá te ayudara con lo que necesites y en un dos por tres lo tendrán todo listo; además no será mucho lo que ocuparás, después de todo solo estaremos un mes fuera /todo agosto/ asi que tampoco necesitaras tanto pues en septiembre debemos regresar a los estudios-dijo Haruka con calma mientras deslizaba un brazo por encima de los hombros de la rubia, quien inesperadamente se llevo una mano al pecho como si de repente le doliese muy fuerte.

-¿Te encuentras bien, Serena?-preguntaron angustiadas Amy, Lita, Hotaru y Mina al ver el gesto de su amiga.

-¡Será mejor que la lleve a casa! Creo que debe descansar ¿Verdad, Serena?-dijo Darien con calma, separando a la chica del abrazo de Haruka para de inmediato ser él quien abrazara a su novia.

-¡Si, es mejor ir a casa, Darien!-dijo Serena tranquila, refugiándose confiada en los brazos de su prometido, y al hacerlo fue casi mágico como si estando entre ellos el dolor que sentía se fuera desvaneciendo poco a poco.

-¡Entonces vamos, te llevare! Nos vemos después, chicas-dijo Darien con dulzura, despidiéndose cálido del resto de las muchachas.

-Es mi imaginación ¿O algo realmente extraño sigue pasando aquí?-dijo Michiru sorprendida por la conducta de sus príncipes.

-¡No es tu imaginación! Algo realmente raro esta pasando aquí y creo que tres días es muy tarde para averiguarlo; quisiera que ya estuviéramos en ese campamento para que Serena nos diga de una buena vez ¿Qué es lo que esta sucediendo?-dijo Amy analizando la situación, tratando de encontrar una solución a la misma.

-Pero mientras eso ocurre, no nos queda de otra que esperar hasta que podamos interrogarla ¿No están de acuerdo?-dijo Rei con calma, viendo asentir a sus amigas.

-¿Te encuentras mejor, Serena?-pregunto Darien preocupado mientras conducía su automóvil hacia casa de los Tsukino's, observando de reojo a su novia.

-¡Ya estoy bien, Darien, no te preocupes! Solo fue un repentino dolor, nada mas-dijo Serena con una dulce sonrisa en los labios tratando de tranquilizar a su pareja.

-¡Que gusto¿Algo le paso a James, cierto?-pregunto Darien ya mas tranquilo tras verla sonreír.

-¡Asi es! Algo lo ha angustiado fuertemente, tanto asi que es como si un intenso dolor surgiera en su pecho y por eso es que me duele-dijo Serena pensativa.

-¡Estoy seguro de que James estará bien, asi que no tienes de que preocuparte! Y si de todas maneras sigues preocupada, en tus sueños podrás preguntarle mas tarde ¿Verdad?-dijo Darien, tomando la mano de la rubia entre las suyas /aprovechado una luz roja/ para poder depositar un beso sobre el dorso de la misma.

-¡Todo estará bien, Serena! Esta noche cuando sueñes con James podrás saber que la ha sucedido y dejaras de estar angustiada-dijo Darien calmado, volviendo a concentrarse en el camino, luego de que la luz cambio de nuevo.

-¡Eso ya lo se, Darien! Por eso mismo es lo que menos me preocupa en este momento por el contrario, lo me trae asi es el hecho de que los próximos tres días de nueva cuenta volverá a ser luna llena y según mi madre /la reina Serenity/ algo ocurrirá entonces solo que aun no tengo la menor idea de ¿Qué será?-dijo Serena recostando su cabeza en el hombro del pelinegro.

-¡Pase lo que pase, te prometo que estaré contigo, apoyándote para enfrentar lo que venga, princesa mía!-aseguro Darien acariciando levemente el rubio cabello.

-¡Muchas gracias, mi príncipe!-susurro Serena cariñosamente, relajándose tranquila junto a su amor, asi como mas animada para aceptar lo que fuera ha suceder en los tres días que faltaban para la luna llena.

Y en la mansión Snape...

-¡NOOOOOOOO!-retumbo un fuerte y angustioso grito por toda la mansión, al mismo tiempo que Harry despertaba sudoroso, agitado y asustado por el recuerdo de aquella pesadilla que sabia perfectamente no era tal, por el contrario había sido algo muy real.

-¿Qué ha sido eso?-pregunto sobresaltado Remus al mismo tiempo que empujaba a Severus, cortando de golpe aquel beso, comenzado momentos atrás.

-¿El grito o el beso?-dijo simplemente Severus mientras se levantaba con parsimonia del suelo en donde había caído.

-¡Los dos, por supuesto! Aunque por ahora me interesa mas el grito ¿Por qué gritara Harry? Después hablaremos de lo que ha pasado, Severus Snape-dijo Remus incomodo, levantándose para ir a la habitación del ojiverde, sin percatarse de la molesta mirada que cierto cetrino le lanzaba al verlo salir del estudio.

-¡Potter, siempre Potter¿Acaso es lo único que le interesa? Si no fuera por ese mocoso del demonio /que pareciera se empeña en arruinar mi vida/ ahora mismo podría haber estado con mi hermoso lobo, pero ¡No, ese chico tiene que ponerse a gritar como histérica y Remus ir de inmediato averiguar¡Mierda!-pensaba molesto Severus, mientras inspiraba fuertemente para controlarse de nuevo y volver ser el hombre controlado que todos conocían, luego de eso subió /finalmente/ hacia la habitación del ático donde se encontraba el mocoso de sus pesadillas, extrañándose al encontrarse con la puerta fuertemente cerrada, por no decir que sellada, y un nuevo grabado en la misma, asi como a Remus y Draco parados frente a la puerta por completo desconcertados.

-¿Por qué no podemos entrar¿Qué esta pasando, Severus?-pregunto preocupado Remus mientras intentaba empujar la puerta con todas sus fuerzas sin conseguir en absoluto moverla un ápice.

-¡No lo se, Remus, de verdad que no lo se! Nunca antes había pasado algo como esto, al menos no en esta casa-dijo Severus extrañado, a la vez que analizaba la situación tratando de encontrar una solución a todo aquello pero por mas que lo intentaba no estaba seguro de cómo proceder ya que nunca antes había enfrentado algo como aquello, ni siquiera el lord lograba sorprenderlo en cambio Harry Potter era todo un misterio por lo que estaba descubriendo.

-¡Entonces haz algo pronto¡Potter me esta volviendo loco con sus gritos!-exclamo Draco con fingido enojo, pues por nada del mundo permitiría que los demás notaran su preocupación por el chico ojiverde, que en todo ese tiempo no había dejado de gritar, gritos que cada vez eran mas y mas apagados -casi como si se estuviera quedando afónico- pero aun asi no dejaban de ser desesperantes asi como desgarradores.

-¡Severus por favor, haz algo; mi cachorro esta sufriendo y no puedo hacer nada para ayudarlo, por favor amor, haz algo para ayudarlo!-rogó Remus nervioso mientras se movía ansioso de un lado para el otro sintiéndose impotente de no poder auxiliar a su pequeño cachorro, viendo con intensidad hacia el profesor de pociones, como si confiara totalmente en que el mismo podría encontrar una rápida solución.

-¿Amor, me llamo amor¡No lo puedo creer! Eso solo puede significar que todavía me quiere, a pesar de todo todavía ¡Me quiere!-pensó gratamente sorprendido y feliz Severus, acercándose hasta el castaño para de inmediato envolverlo entre sus brazos, tratando de calmarlo.

-¡Tranquilo, lobito, tranquilo¡Harry estará bien, te lo aseguro!-susurro con ternura Severus junto al oído de Remus, ante lo cual el castaño se relajo en aquellos brazos.

-¡Definitivamente se aman! No son solamente sus hormonas hay mas de fondo; después de todo Lupin le llamo amor y nunca antes había visto a mi padrino ser tan tierno con alguien -que no fuera yo- mas, aparte que eso de "lobito" ¡Que cursi! Pero me temo que han olvidado lo mas importante y se me hace que no harán mucho al respecto ¡Rayos, ya no soporto seguir oyéndolo! Cada vez más me incomodan sus gritos, es extraño pero es como si me dolieran en el corazón ¡Por todos los cielos¿Cómo puedo ayudarlo?-pensaba Draco un tanto desesperado, sintiéndose feliz -por un lado- por su padrino e intranquilo -por el otro lado- ante los ahogados gemidos en los que aquellos gritos desgarradores se habían convertido y sin saber exactamente lo que hacia, se acerco con calma hasta la puerta y colocando su mano sobre el pomo de la misma y al girar el mismo ¡Se abrió! Lo cual lo dejo por completo sacado de onda pero no se entretuvo averiguar el porque de aquel extraño fenómeno pues de inmediato entro en la habitación del moreno, quedándose momentáneamente paralizado al contemplar el estado en que el chico pelinegro se encontraba y que resultaba desgarrador asi como triste de observar.

-¿Qué te ha pasado para que te encuentres asi, Potter?-pensó con intensa pena el rubio, viendo a su compañero totalmente derrumbado con su rostro oculto entre sus piernas dobladas a la vez que con sus brazos y manos se abrazaba a si mismo, meciéndose con lentitud mientras los ahogados sollozos asi como gemidos continuaban saliendo de su garganta, resultando la viva imagen de la desolación, pero tras soltar un pequeñísimo suspiro - y sin saber de donde saco el valor para hacerlo- se acerco hasta donde Harry, colocando con delicadeza una blanca mano sobre el hombro del convulsionado chico, quien al sentirlo levanto su cara hacia a Draco y entonces...

-¡Lo siento tanto, tanto, Draco!-murmuro Harry con la voz constipada y ronca de tanto llorar, al mismo tiempo que se abrazaba fuertemente al rubio por la cintura, ocultando de nueva cuenta su mojado rostro solo que en esta ocasión, en el torso de un consternado y shockeado ojigris que por un segundo no supo como reaccionar ante el inesperado movimiento del moreno, pero pasado ese tiempo (o sea el segundo) se encontró a si mismo, estrechando entre sus brazos al lloroso muchacho, intentando consolarle.

-¡Tranquilo, Harry, no pasa nada malo, todo estará bien, te lo prometo!-murmuro Draco tiernamente, acariciando -casi sin darse cuenta- con suavidad los rebeldes mechones de cabello negro, deseando con fuerza en su interior poder arrancar de tajo el dolor que el ojiverde sentía, pues lo que mas le gustaría en ese instante seria verlo sonreír, pues era lo que mas le agradaba del moreno ¡Su hermosa sonrisa! Que tenía la cualidad de hacerlo sentir bien y en paz consigo mismo como ninguna otra cosa en el mundo.

-¿Qué esta sucediendo aquí¿Tienes alguna idea, Severus?-pregunto Remus confundido, viendo lo tierno que Draco estaba siendo con su cachorro, no que eso le molestara por el contrario le agradaba a su lobo, es mas podría decir que estaba empezando a sentir simpatía por el rubio solamente que no encontraba lógica aquella escena pues dentro de sus estándares no cuadraba en lo absoluto.

-¡Ni la mas mínima, Remus! Todo esto no tiene lógica pues ¿Desde cuando mi ahijado llama a Potter por su nombre de pila y viceversa?-replico Severus tan confundido y extrañado como el castaño, quien tampoco sabia que contestarle al profesor de pociones.

-¡Calma, Harry, calma¡No llores mas, por favor, no me gusta verte llorar! Y ahora dime¿Qué te sucede¿Por qué estas asi, león?-pregunto con tierna suavidad Draco, sin dejar de acariciar el cabello de Harry.

-¿Cómo...cómo me llamaste, Draco?-susurro Harry sorprendido, alzando su rostro hacia el rubio en espera de su respuesta, al mismo tiempo que sus lagrimas dejaban de caer, dejando sus ojos algo rojos y muy brillantes, haciendo al rubio suspirar interiormente ante la imagen que el moreno presentaba, la cual resultaba fascinante ante los ojos grises según estaba descubriendo el platinado.

-¡León, mi pequeño y valiente león¿Te molesta, acaso? -respondió/pregunto Draco suavemente sin dejar en ningún momento de acariciar el rebelde cabello, consolando asi al ojiverde, quien lucia pasmado por aquel cariñoso apelativo que en vez de incomodarle le resultaba bastante agradable aunque resultara extraño, oírlo del rubio, sobretodo considerando que no eran amigos o quizás ¿Si? No estaba seguro de la respuesta a esa incógnita, la verdad es que no lo sabía pero realmente estaba comenzando a gustarle esta nueva situación junto al ojigris.

-¡No, no me molesta; por el contrario me agrada, Draco!-replico Harry con una incipiente sonrisa en sus labios rojos y gusto al joven dragón.

-Ahora me dirás¿Qué es lo que te sucede¿Por qué te encuentras asi, leoncito?-cuestiono Draco con amabilidad y delicadeza pues no deseaba incomodar al moreno, que se tenso entre sus brazos al oír la pregunta, desviando de inmediato su verde mirada, negándose asi a responder a la misma; reacción que no paso desapercibida para el dragón, quien tras un prolongado suspiro...

-¿No me lo dirás? O quizás ¿No quieres decírmelo¿Por qué será eso?-murmuro Draco mientras entrecerraba sus ojos, con pose pensativa, aunque sin soltar al chico entre sus brazos, al contrario apresándolo aun mas al cerrar con mas fuerza los mismos en el cuerpo de Harry-Porque tal vez tenga que ver con el lord oscuro ¿Cierto? Después de todo, tu cicatriz te delata ya que esta mas roja de lo normal casi como si ardiera, como si te quemara; además de que no creo que gritaras de esa manera tan aterradora tan solo por jugarnos una bromita, ni siquiera tú eres tan slytherin, pues tu lado gryffindor no te lo permitiría, eres demasiado noble y bueno para eso. Asi que ¡Habla, Harry! Di de una buena vez ¿Qué esta pasando?-dijo imperativo Draco al mismo tiempo que separaba bruscamente al chico de su lado, obligándole a que le mirara de nueva cuenta, sujetándole por el mentón.

-¡No tengo porque decirte nada, Malfoy!-dijo tercamente Harry, luchando por soltarse del agarre que el rubio mantenía en su rostro pero al no poder hacerlo, cerro sus verdes ojos fuertemente para no seguir viéndolo, debido a lo cual no vio la expresión de momentáneo dolor que atravesó la cara de Draco ante la mención de su apellido.

-¡Eres un cobarde, tan solo un maldito y desgraciado cobarde! Pensé que eras diferente aquellos que fingen valentía pero por lo que veo me equivoque contigo, no eres mejor que ellos, después de todo solo eres un cobarde, que se escuda tras la fama del niño que vivió -una fama mal infundada por lo visto- ¡Eres en verdad despreciable, Harry Potter! Y para mí que tan solo usas esa cicatriz a tu conveniencia, porque en realidad estoy creyendo que te inventas todas esas "supuestas" visiones del tenebroso, y realmente no tienes ninguna conexión con ÉL, tan solo quieres llamar la atención de los demás ya que te sientes solo por ser un pobrecito huérfano al que ni siquiera su familia quiere ¿No es asi, Potter?-escupió venenosamente Draco, alejándose del lado de Harry echándole en cara todo aquello que sabia haría reaccionar al moreno de una u otra forma, aunque nunca se espero la manera en que lo hizo.

-¡Te odio, Malfoy, te odio! Tú no eres nadie para juzgarme, no eres mejor que yo; eres simplemente un malcriado crió que no sabe nada de nada. Que no sabe lo que es vivir mi vida, de ser perseguido -hasta en sueños- por un maldito sádico infeliz, que goza con meterse en ellos para torturarme con imágenes de sus asquerosos crímenes, de todas las bajezas que realiza Él junto con sus estúpidos mortifagos; que me destroza el alma cada vez que veo como vuelve a matar a personas que desconozco, a personas que conozco o que me aborrecen, teniendo que escuchar las suplicas de esas pobres almas desgraciadas a la vez que siento la impotencia de no poder hacer nada -excepto observar- y cuando mi mente ya no lo soporta mas, despertar gritando y asustado mientras una nueva muerte se me clava en el alma sintiéndome responsable por ser indirectamente la razón de todo ese infierno; deseando muchas veces no haber nacido nunca, por quizás asi, solo asi, mis padres estarían vivos, mi tío y mi primo jamás me hubiesen odiado por ser un fenómeno, Sirius también estaría con vida y quizás hasta casado y con familia, Cedric jamás hubiera muerto tan joven y ni tú, ni Snape me odiarían tampoco, pues nunca habría despreciado tu mano, ni le recordaría constantemente el reflejo de James Potter y con eso recuerdos tan desgraciados que hasta yo me avergüenzo de lo que los merodeadores hacían considerándolo solo diversión. Pero ¿Qué sabes tú de mi vida¿Qué sabe nadie de ella? De lo difícil que es ser ¡El maldito niño que vivió! Sobretodo cuando no he hecho nada para llevar ese "titulo" después de todo fue el sacrificio de mi madre, lo que me salvo, sin el mismo yo habría muerto seguramente; mas no sabes nada en lo absoluto, Draco Malfoy, tú al igual que todos solo ven la falsa imagen de un titulo nunca ganado, nunca han visto a Harry, un chico de -casi- 17 años, que tiene miedo de que cualquier día ese ser que hace 16 años fallo, logre su objetivo y termine con lo empezado, un chico que debe aparentar ser fuerte y valiente, en pocas palabras el arma perfecta; un chico que no puede enamorarse o pensar en tener una familia propia por temor a que Voldemort lo destruya de nuevo, un chico que es cobarde porque tuvo que crecer sin amor, sin familia, sin nadie, un chico que odia a muerte la cicatriz que le marca y une a su verdugo porque gracias a ella es la esperanza de todos, de muchos, el arma contra Él y sus hombres; una maldita cicatriz que nunca pedí llevar ¡Daría absolutamente todo por no tenerla! Para no vivir asi: una unión desgraciada y maldita que no pedí, ni tampoco deseo pero que infelizmente existe, mas eso es algo que nunca nadie entenderá ya que no pueden ponerse en mi piel y aunque pudieran no se lo permitiría a nadie, ya es suficientemente malo con que me destruya a mí ¿Por qué habría de dejar que otro sufriera? Ya no quiero mas peso sobre mi alma, ya no deseo sentirme responsable -aunque se que lo soy- ¡No, tú no sabes nada, Malfoy! Y sabes ¿Por qué? Porque tienes razón: mi lado gryffindor no me lo permite, por ser tan estúpidamente un león me callo cosas por no lastimar a otros, por no verlos tristes o sintiéndose desgraciados como yo; pero tú no lo comprendes, ni lo comprenderás nunca, tal vez. ¿Qué dijiste¡Cobarde! Cobarde por no querer hablar, cobarde por no querer herirte, cobarde por ser un pobre huérfano ¡Lo soy, soy cobarde! Es quizás en lo único que has acertado y vas odiarme como nunca lo has hecho en tu corta y perfecta vida, por lo que voy a decir pero era eso lo que querías ¿No es asi? Saber ¿Qué paso con Voldemort? Te lo diré, para que me odies y me desprecies por cobarde; pero antes quiero que sepas ¡Que te envidio! Ojala yo hubiese conocido a mi madre y a mi padre, me gustaría pensar que ellos también me amaron como los tuyos a ti ya que murieron por mí, igual que Narcisa Malfoy lo ha hecho por ti. Porque eso fue lo soñé: A Voldemort torturando a Lucius Malfoy por no llevarte ante él con la maldición cruciatus hasta casi enloquecerlo dejándolo en la inconciencia pero no antes de asesinar a Narcisa Malfoy por no decirle en donde te encuentras, o con quien te encuentras, mientras que Bellatrix Lestrange no hacia nada, dejando que mataran a su hermana y torturan a su cuñado, por eso grite, por que no pude soportar ver aquello, ver el amor de tus padres por ti, ver su decisión de no entregarte nunca a manos de ese psicópata aunque les costara la vida y al verlo, pensar en la familia que nunca conocí, que me arrebataron antes de poder recordarla, antes de poder grabar en mi mente, en mi corazón y en mi alma su amor ¡Por eso te envidio! Tú tienes el recuerdo de su amor, de todos estos años a su lado, yo no. Me pregunto si ¿Mi mamá fue tan valiente como la tuya antes de morir¿Si mi papá lucho y soporto tanto como el tuyo? Eso es algo que nunca sabré, ahora ya lo sabes, Draco Malfoy porque lloraba, lo hacia ¡Por sus muertes injustas¡Por ellos, tus padres y por los míos! Por quienes nunca conocí y también por ti, porque a pesar de todo no lo mereces, no mereces ser huérfano como yo y ahora si ya no tienes mas que reclamar ¡Déjenme solo! Quiero tortúrame un poco mas pensando que esa nueva muerte también es mi culpa, que lo que paso fue mi responsabilidad, después de todo tu madre dijo que te prefiere a y de mi lado antes que con Voldemort y eso en verdad lo hizo encabronar como no lo había visto jamás, jamás; pero ella estaba equivocada, tú y yo no podemos estar juntos nunca porque soy un cobarde como lo has dicho. Ahora ¡Váyanse, quiero descansar, por favor!-dijo Harry con voz cansada e infinita tristeza, mientras se recostaba de nuevo en su cama, cerrando fuertemente los parpados para no ver los reproches de los ahí presentes, cada uno de los cuales tenia diversas expresiones en el rostro que iban desde el shock hasta la rabia pasando por una fuerte tristeza pero el moreno no podía ver todo esto puesto que mantenía tercamente los ojos cerrados, quizás porque intuía dichas expresiones.

-¡INFELIZ, COBARDE, TODO ESTO ES TU CULPA! MI MADRE MURIÓ Y NO HICISTE NADA EN ABSOLUTO ¡QUE GRAN HÉROE RESULTASTE SER! TAN SOLO ERES UN MALDITO DESGRACIADO ¡TE DETESTO, POTTER, TE DETESTO COMO NO LO HAGA CON NADIE MAS! DEBERÍAS DE SER TÚ, EL MUERTO Y NO ELLA, PUESTO QUE NO ERA SU CULPA SINO TUYA SOLAMENTE TUYA-Grito Draco furioso y también con dolor en su voz, reclamándole molesto al moreno incrementándose su rabia al ver como el chico continuaba ignorándoles, manteniéndose tan distante que era como si no fuera con él todo aquello cuando bien sabia que SI tenia que ver con él.

-¡Basta Draco, tranquilízate! De nada sirve que estés asi; por lo que mejor te marchas, debes calmarte pues con furia nada se arregla ¿Por qué no vas a tu habitación?-sugirió Severus firmemente, mientras sujetaba de los hombros a su ahijado para que no pudiese echarse encima del morocho pues su coraje era tal que estaba ciego ante lo que le rodeaba y no notaba que con sus palabras hirientes tan solo conseguía aumentar el dolor y desasosiego de Harry, quien era obvio estaba luchando por contenerse y no terminar de explotar.

-Pero Severus, ese cobarde no merece...-comenzó Draco rabioso, clavando su mirada molesta en Harry.

-¡Vete, Draco, necesitas calmarte! Hablaremos mas tarde, lo prometo pero ahora márchate, por favor-interrumpió Severus al molesto rubio, quien sin mas que decir, dio media vuelta para de inmediato abandonar la habitación aunque no se fue -como era la intención de su padrino- sino que se quedo detrás de la puerta entreabierta, escuchando.

-¡Mi niño, mi cachorro, ay Harry¿Por qué te tienen que pasar todas estas cosas¿Por qué a ti? No has hecho nada malo para soportar todo esto ¿Cómo te encuentras? De seguro esto te ha caído muy mal ¿Verdad? Por favor, Harry ¡Háblame, dime ¿Cómo te encuentras?!-dijo Remus con preocupada compasión mientras se acercaba hasta el chico con rapidez pero al querer abrazarlo...

-¡DIJE QUE ME DEJARAN EN PAZ¿QUÉ NO ENTIENDE QUE DESEO ESTAR SOLO? SIEMPRE LO HE ESTADO, NUNCA NADIE ME HA CONSOLADO Y NO NECESITO QUE LO HAGAN ¡NO QUIERO QUE LO HAGAN! SOY HARRY POTTER, EL NIÑO QUE VIVIÓ ¿NO? YO PUEDO ARREGLÁRMELAS SOLO ¡ASI QUE DÉJENME POR LA PAZ!-grito Harry apartándose de los brazos del castaño, levantándose por el lado contrario de la cama poniendo distancia entre él y los dos hombres mayores, que se percataban de lo mal que se encontraba el chico pues al parecer finalmente había explotado al llegar encima tanta carga y presión que era demasiada para alguien de su edad ya que ni siquiera un adulto soportaría lo que el ojiverde ha estado llevando desde mucho antes de entrar al colegio.

-¡No tienes porque hacerlo! Porque seguir soportándolo tú solo, Harry; deja que te ayudemos, por favor-solicito con ternura Remus, intentando acercarse al chico, quien por cada paso que daba en su dirección, retrocedía otro tanto para que no lo hiciera.

-¡No entiendes nada, Remus! Nadie es capaz de hacerlo; no es por orgullo o por cualquier otra estupidez, de verdad que no es eso. Yo tan solo quiero estar solo, no se como abrirme a los demás, nunca lo he hecho; nunca nadie ha estado ahí para mí ¿Crees que no quiero ha alguien a mi lado¡Claro que si! Pero no hay nadie o me juzgan sin conocerme o me sobreestiman por ser el niño que vivió y yo lo único que quiero es ser Harry pero no puedo serlo, no mientras Voldemort siga ahí, afuera ¡Esperándome! Tú no sabes nada igual que Draco, no saben lo que significa ser quien soy, no fue agradable ver como torturaba a los Malfoys para terminar matándola a ella ; yo no quiero que nadie sufra como lo hago yo. Tía Petunia me dijo una vez que era demasiado noble para enfrentar esta clase de vida, pues me hace falta malicia para poder defenderme ya que prefiero mi sufrimiento que ver sufrir ha alguien mas y quizás tenga razón pero es que no conozco otra forma de ser ¡Nadie me enseño! Y si lo que quieren es saber más al respecto: Lucius sigue vivo, aunque no en muy buenas condiciones y la muerte de Narcisa fue rápida, no sufrió, no dolió, asi que ¡Por favor, déjenme! Yo solo traigo desgracias y muerte, soy un asesino pues todo ellos han muerto por mí, tan solo me falta pronunciar esa maldición para ser un asesino por completo y eso sucederá tarde o temprano, asi lo dice la profecía¡Ninguno vivirá mientras el otro viva! Ya se que Voldemort me mate o yo lo haga pero seré un asesino como lo soy ahora, por eso no vale la pena que desperdicien su compasión en mí, un ser oscuro como yo no lo vale-dijo Harry cansado.

Y así...

Continuara...

Notas finales: Un nuevo capitulo, que espero les guste como los anteriores. Bueno les dejo con la lista de quienes me escribieron, gracias por sus lindos comentarios.

PD: Por cierto en el próximo capitulo será el cumpleaños numero 17 de Harry, lo que revelara que hay dentro de las cajas que tía Petunia guardaba celosamente -aparte de los anillos de sus padres- por lo cual pueden sugerir ¿Que hay en la segunda caja? La mejor propuesta podría entrar en la historia, así como también Serena, Darien, Artemis y Luna conocerán a James y compañía, Remus recibirá una agradable sorpresa y Severus tendrá que convivir con mas personas en su mansión, dejando de ser tan solitario, Dumblodore hará una leve aparición Bueno esta son las ideas generales del siguiente capitulo, espero sus sugerencias, ya que no han sido muchas sugerencias tome la decisión de posponer el cumpleaños hasta el próximo episodio, asi que a trabajar chicas y chicos. Nos vemos.

PD: como he mencionado en los fics que llevo subidos, las actualizaciones serán aleatorias, (por ahora) porque prefiero no perder la inspiración asi que será de esa manera, una vez por mes, (absolutamente todos se actualizaran, asi que no teman por eso) y se subirán de dos a tres por cada ida al Internet (debido a la carencia de este servicio en mi casa y a que no queda precisamente cerca de la misma y tampoco es muy barato que se diga) asi que no les sorprenda ver mas de una actualización por día. Saludos.

Luzy Snape.

Nadeshiko Shiro Hyya Tsukino