Magia lunar

Capitulo 17: Curiosidad, pasado, besos, compras, y campamento.

-¿Por qué?-musito Draco sorprendido e intrigado ante las palabras del gryffindor, pues quien habría de pensar que lo elogiaría.

-Malfoy dijiste que si respondía me dejarías en paz pero por lo visto hasta que tu curiosidad sea satisfecha; dejaras de interrumpirme ¿Verdad?-dijo Harry, un tanto divertido por la curiosidad del rubio.

-¡OH, no puedo evitarlo! Después de todo acabas de llamarme genio y elogiarme; no cualquier día "el niño que vivió" concede ese honor-dijo irónico Draco.

-¿Sabes que tu desafortunada lengua y tu manera de actuar es lo que mas me molesta de ti¿Tienes alguna idea de cuanto es que odio el mote de "el niño que vivió"? Ilusamente pensé que después de mi estallido, dejarías de llamarme de esa manera pero por lo visto no es así; tal parece que te gusta fregarme la conciencia, aunque supongo que ya es costumbre para ti ¿Verdad?-dijo Harry con algo de tristeza en la voz.

-¡Yo no quería hacerte sentir mal, Potter! Solo que hay que admitirlo¡Tú elogiándome es tan extraño que no tengo ni la menor idea de como actuar! Así que dime¿Por qué el elogio¿Hablas en serio al decir que soy un genio y te parezco listo?-pregunto Draco interesado, viendo fijamente al moreno a quien hizo sonreír con aquella pregunta de una forma muy dulce y linda, gesto con el cual la temperatura del rubio subió algunos grados, por lo que imperceptiblemente paso saliva pues la garganta se le había quedado seca de repente, lo mismo que no podía apartar su grisácea mirada de los carnosos labios del otro chico.

Mientras tanto en el jardín...

-¡Upps, lo siento Severus, no te vi!-dijo Remus con fingida pena, mientras su dorada mirada dejaba ver la diversión que sentía de ver al remojado profesor de pociones.

-¡Si, claro! Y yo soy el lord oscuro ¿verdad?-dijo sarcástico Severus, realizando un hechizo de secado sobre sus húmedas ropas.

-¡No lo creo! Más bien eres como un primo lejano, en vez del lord tenebroso, Severus-dijo Remus tranquilamente mientras continuaba regando las plantas del jardín, ignorando por completo al cetrino.

-¿Quieres dejar de comportarte como un idiota y prestarme atención, Remus Lupin?-dijo indignado Severus, sujetando fuertemente al castaño por los brazos, deteniendo así cualquier movimiento, obligándole a la vez que le mirara, enfrentándose de nuevo oro contra ónice.

-¿Qué quieres, Severus¿Qué necesitas como para tomarte la molestia de venir a buscarme? Especialmente porque deberías de estar encerrado en tu lúgubre laboratorio ¿Qué deseas?-dijo Remus indiferente, haciendo un hechizo para cortar con el flujo de agua pues tampoco la desperdiciaría y menos cuando no iba a seguir usándola por lo que notaba en las intenciones de Severus.

-¡Eres un gryffindor hasta la medula, de eso no tengo duda¿Sabes cuan frustrante puede resultar eso?-dijo Severus molesto y sin soltar al castaño, viéndolo fijamente, de tal manera que muy pronto Remus comenzó a sentirse incomodo por aquella mirada y la seriedad que mostraba el cetrino.

-Y... Para decirme... Eso... ¿Tienes que... sujetarme? Por supuesto que soy un gryffindor... Siempre lo he sido... desde...desde que ingrese a Hogwarts ¿Qué te sorprende ahora¡Así que si te es frustrante, no es mi culpa, Severus Snape!-dijo Remus un tanto nervioso pero con un prolongado suspiro, controlo sus traicioneros nervios.

-¡OH, claro que si es tu culpa! Pero por ahora eso no es lo importante sino lo que tengo que decir; así que me vas a escuchar y no me vas a interrumpir -tal como yo lo hice antes- después de todo hay que aclarar el pasado y si tú ya te desahogaste -aunque fuera por mi insistencia de saber la verdad- también puedo hacerlo yo-dijo Severus, aflojando un poco su agarre pero solo lo suficiente como para poder empujar al castaño hasta debajo de un sauce y obligarle a sentarse sobre el pasto para que le escuchara.

-¿Realmente tengo que hacerlo? Sabes que no fue idea mía hablar del pasado pero cuando algo se te mete en la cabeza, te obstinas demasiado hasta que consigues lo que quieres; así que fuiste tú quien quiso saber de ese pasado en común ¿Qué te hace creer que yo también quiero saber del mismo, Severus?-dijo Remus cansado de aquella situación tan engorrosa en su opinión.

-¡Que no dejas de llamarme, Severus! Que sin importar que tanto te dañe, mas bien te lastime sigues diciendo mi nombre con la misma ternura de antaño e incluso con el mismo amor de entonces, por eso es que tengo el derecho de replica y explicarte mi propia versión de ese pasado, Remus-dijo Severus tranquilamente mientras se sentaba aun lado del castaño, quien tras pensarlo por algunos minutos...

-¡Es tu derecho! Entonces dime ¿Cuál es tu versión?-dijo Remus convencido de que aquello tenia que tener un punto final y él lo había iniciado la noche anterior, ahora le correspondía a Severus darle un cierre a todo aquello, así que se propuso escucharlo...

Mientras tanto en el estudio...

-Malfoy ¿Puedes dejar de verme de esa forma? Me siento como un insecto bajo la lupa-dijo un poco incomodo Harry sintiendo la mirada -que extrañamente no era molesta como en muchas otras ocasiones- curiosa que el rubio le dirigía pero no era eso lo que en verdad le hacia removerse intranquilo en su lugar sino el hecho de que esos ojos grises no se apartaban de sus labios, lo que le hacia recordar un beso accidental anteriormente compartido, al mismo tiempo que no podía evitar preguntarse ¿Qué sentiría si volviese a pasar¿Lo aceptaría o lo rechazaría?

-¡OH, no lo puedo evitar! Siento curiosidad por ti; curiosidad acerca de muchas cosas pero sobretodo porque me has elogiado y eso es tan extraordinario que no puedo dejar escapar la oportunidad-dijo Draco con calma, sin dejar de ver al moreno.

-¿Sabes que eres muy curioso? Y en realidad no se porque encuentras extraordinario el hecho de que te elogie; la verdad es que no me conoces mucho que digamos pues si lo hicieras sabrías que mi opinión sobre algunos slytherin's - tú entre ellos- no es tan mala, al contrario he hallado cosas buenas por lo que no te sorprenderías tanto, Malfoy-dijo Harry con tranquilidad sin dejar de hacer anotaciones en sus redacciones.

-¿En serio tienes buenas opiniones de los slytherin's¿Quiénes?-pregunto Draco sin perder la curiosidad al contrario era mayor.

-¡Malfoy de verdad tengo que terminar con mis deberes¿No podrías esperar a que los haga para preguntar todo lo que quieras?-dijo Harry dejando de lado el libro que hojeaba así como la pluma y el pergamino para poder ver mas atento al rubio.

-¡No! La curiosidad es mucha como para esperar; te propongo mejor otra cosa que a los dos nos servirá ¿Qué tal si satisfaces mi curiosidad por completo y yo te ayudo con tu tarea? Después de todo mis deberes ya están hechos por lo que se, en que libros buscar para que te pongan notas excelentes ¿Trato?-dijo Draco mientras extendía la mano derecha para sellar el convenio, a la espera de que el chico la estrechara e irónicamente ninguno de los dos dejo de recordar el primer año y su respectivo encuentro donde un rechazo no intencionado había derivado en tanto tiempo de odio y desprecio mutuo.

-¡Trato hecho, Malfoy, trato hecho!-dijo Harry estrechando la pálida mano, encontrándola -sorpresivamente- calida sobretodo porque pensaba que la tendría fría pero al parecer el mote de "frió príncipe" solo era un titulo ya que en verdad no hallaba nada de frialdad en el rubio, tal vez se había adelantado a juzgarlo quizás sus prejuicios estuviesen equivocados.

-¡No me rechazo; esta vez no me rechazo! Me siento tan contento, que maravillosa sensación es estrechar su mano y es mas calida de lo que había pensado; es como si nuestras manos se acoplaran a la perfección casi como si ese fuera el lugar de mi mano-unida a la de él- ¡Merlín, es fantástico poder tocarlo sin insultos de por medio!-pensaba Draco maravillado de poder estrechar la morena mano, que durante tantos años había sido inalcanzable.

-¿Qué quieres saber, Malfoy?-dijo Harry tranquilo, esperando paciente a que el rubio soltase su mano pero tal pareciera que no tenía intención de hacerlo en algún tiempo futuro; aunque por su parte tampoco hacia esfuerzo por acabar con el apretón, pero aun así era cansado tener las manos en el aire por lo que las bajo hasta la mesa.

-¡OH, disculpa, no me di cuenta, Potter!-dijo sorprendido Draco, soltando la mano del moreno tras darse cuenta de que aun la sujetaba aunque lo hizo con algo de desgana y lo cual fue notado por Harry, quien solo se limito a encogerse de hombros como restándole importancia al asunto.

-¿Qué opinas de los slytherin's?-pregunto curioso Draco sin apartar la vista del pensativo moreno.

Y en el jardín...

-¡Eres patético, Severus! No tienes la menor idea de cuanto me odie por enamorarme de ti, sobretodo creyendo que eras amante de Malfoy; mas ahora me sales con que no lo fuiste sino hasta cumplir los 15 y como rollo de verano ¡Por Merlín que eres idiota¿Tienes idea de lo que sufrí desde el momento de nuestro primer beso y hasta nuestra ruptura¡Por favor, eres tan absurdo¿Cómo es posible que siendo tan inteligente hubieses cometido tantos errores?-dijo Remus incrédulo, oyendo la explicación de Snape.

-Tampoco es para que reacciones así ¿Sabes? Ya te lo dije: mi primer beso fue el que compartí contigo a los 14, pero también pensaba que no era posible una relación entre los dos, por lo que me mantuve apartado de ti y en el verano de mis 15 años me enrolle con Lucius pues de verdad él me gustaba. Además conocía los rumores acerca de que éramos amantes, aunque nada mas lejos de la realidad por lo menos hasta ese verano; pero lo que no sabes es que los rumores los inicio el mismísimo Lucius como forma de protegerme porque muchas veces los slytherin's de cursos superiores violan a los de nuevo ingreso pero nunca nadie jamás tocaría a un Malfoy o algo/alguien que hubiese reclamado para si y tan cierto es que Lucius no sintió deseo por mí -no con solo 11 años- pero tampoco dejo que alguien mas me tocara por eso hizo correr aquellos rumores y como el único amigo verdadero que tuve en Hogwarts fue precisamente él, deje que siguiera con los rumores; mas con 14 años, tuve el infortunio de besarte y mi mundo colapso pues te metiste profundamente dentro de mi ser y por eso cuando el siguiente verano visite a Lucius en su casa, mantuvimos por primera vez relaciones sexuales puesto que deseaba sacarte de mí, ya que tener "algo" lo que fuera con un gryffindor era mas que absurdo, completamente ridículo ¿Cómo tener algo con un rival, un enemigo? Al menos eso pensaba en ese entonces, pero como bien dijiste el destino se empeño en unirnos y en aquellas malditas asesorías me di cuenta de que entre mas intentara correr de ti, mas me acercaba, aparte que con Lucius no había nada, de nada -con la excepción del rollo veraniego- por lo que tome la decisión de intentarlo contigo ya que no te era indiferente y así te seduje hasta que te entregaste por completo a mí, dándome no solo tu virginidad sino también tu corazón y tu amor, haciéndome en verdad feliz aunque olvide decirte que yo también te amaba, puesto que di por hecho que lo sabias; ahora me doy cuenta de que escuchar esas dos palabras y que de haberlas dicho, quizás Black no habría logrado separarnos pero lamentablemente las serpientes no nos caracterizamos por expresar con libertad nuestros sentimientos a diferencia de los gryffindor's-dijo Severus con calma, viendo con intensidad al castaño.

-¡Quizás, tengas razón y yo necesitara un te amo para seguir a tu lado, Severus! Mas la falta de esas palabras no fue lo que nos separo -dejando por fuera la trampa de Sirius- tú regresaste con Lucius Malfoy y jamás entendí el ¿Por qué? Ahora me dices que solo ese verano fuiste su amante por lo que cuando estabas conmigo no había nada con él y aun así al caer los dos en aquella jugarreta de Sirius, tú "corriste" a los brazos de Malfoy y esta bien que dudaras de mí, lo entiendo perfectamente mas eso no explica que te acostaras de nuevo con él, pues a diferencia tuya, yo no me acosté con Padfoot hasta muchísimo después de haber terminado contigo, pero en cambio tú no tardaste en volver a encamarte con el rubio, otra vez-dijo Remus con resentimiento luego de escuchar la explicación del cetrino.

-Comprende que estaba dolido porque creía que tú te habías estado viendo con Black; después de todo ese chucho me había dado "pruebas" de sus encuentros y por eso la noche en que todo ocurrió llegue antes a nuestra cita pues ese me dio a entender que así descubriría tu infidelidad y lamentablemente creí en sus palabras por lo que el resto es historia como bien dijiste, pero tampoco iba a permitir que me vieras destrozado, a cualquier costo iba a mantener mi orgullo y dignidad intactos y así recurrí ha Lucius, a pesar de que no había vuelto a ocurrir algo entre los dos, continuaba existiendo atracción y éramos los mejores amigos, por lo que no fue difícil convencerlo de su ayuda-dijo Severus con calma.

-¿Qué dices¿Qué palabras de Sirius?-cuestiono extrañado Remus, a la vez que angustiado ante lo que aquello podía implicar.

- Al principio eran comentarios en doble sentido, simples comentarios que buscaban la manera de molestarme así como hacer que dudara de ti, pero resultaba tan obvio que decidí ignorarlo pues sabia que tú jamás me traicionarías puesto que me amabas y eras un gryffindor, demasiado noble como para hacer algo de lo que ese perro murmuraba; el problema es que empecé a hacerle caso cuando menciono al detalle cierto lunar que posees en la nalga derecha -consiguiendo con ese comentario un delicioso rubor por parte del castaño-y que siendo honesto ni compartiendo habitación en la torre de los leones podría ver, puesto que la ropa lo cubre bastante así que pensé que si Black conocía ese lunar tan detalladamente, conociendo con exactitud su lugar y forma era porque tú le habías dejado verlo e incluso algo mas, por lo que cuando insinuó sus "encuentros" me adelante para poder atraparte en plena acción y no me decepcionaste o al menos pensé que eras tú, por lo que por dignidad no te dejaría ver el dolor que tu "traición" me había causado en el corazón, Remus-dijo Severus con tristeza.

-¡Merlín, santo! Y tú te lo creíste todo como si nada e incluso te lo tragaste como si fuera píldora ¡Cielos! Ahora no me sorprende en lo absoluto tu comportamiento; después de todo serás muy digno pero bastante idiota, Severus. Aunque por otro lado da miedo saber lo que Sirius te hacia, en verdad estaba obsesionado pero si lo hubieses platicado conmigo mostrándome un poquito de confianza nada habría sucedido pero tú estúpido orgullo pudo mas, viéndolo así creo que tú fuiste mas responsable de nuestra separación que Padfoot, al menos a él lo "justificaba" su obsesión pero a ti ¡No! pues el orgullo no es justificación suficiente, mas ahora comprendo mejor el pasado y solo por curiosidad ¿Cómo has podido continuar siendo amante de un hombre casado? Después de todo me hablas de orgullo y dignidad como causa de nuestra ruptura y aun con ellas te sigues acostando con Malfoy a pesar de estar casado con Narcisa e incluso eres padrino de su hijo, Draco-dijo curioso Remus.

-¡Es difícil de explicar, Remus! Se que no tengo justificación alguna con respecto a eso; aunque quizás lo único que podría decirte sea que de alguna manera subconsciente quisiera seguir sintiéndome amado por alguien, pues cuando nos separamos, me sentí muy infeliz ya que me hacia falta tu ternura y tu cuerpo a mi lado y Lucius de cierta forma siempre ha estado a mi lado, protegiéndome y amándome con tal fuerza, que yo también lo he hecho, amándole poco a poco, como tú lo hiciste con Black, a pesar de casarse con Narcisa, a pesar de la obsesión que él te tenia ¿No es cierto? Y en cuanto a Draco es similar al hecho de que tuvieras hijos con ese idiota, aun con la poción fertilizadora bien pudiste negarte a mantener relaciones y en 24 horas sus efectos se habrían desvanecido por lo que no era necesario que le fecundaras, lobito; pero si lo hiciste fue porque debiste desear un amor puro y sincero sin engaños, ni trucos, ni obsesiones, ni mentiras y sabes ¿Por qué lo se? Porque eso quería yo y cuando Draco nació, ofreciéndome Lucius la oportunidad de ser su padrino, de cierta manera un padre para su hijo, lo acepte de inmediato a pesar de que a Narcisa no le hizo la menor gracia que el amante de su marido fuera el padrino de su hijo, mas Lucius se empeño y no le quedo otra opción y se que Luc me dio ese honor, porque con todo y todo si es doloroso ser el amante de un hombre casado, jamás el compañero, el esposo, la pareja a su lado y él lo sabe muy bien; sabe lo que significa para mí, ser su amante, razón por la cual -desde el día en que nació Draco- solo hemos estado juntos un par de veces al año, lo que hace que en 17 años nos hayamos visto un total de 34 veces aun cuando podríamos habernos citado muchísimas mas pero sencillamente la necesidad de un cariño sincero y honesto -como el que viví a tu lado, al menos hasta antes de la trampa de Black- me ha impedido ser un amante mas convenenciero o convencional-dijo Severus con calma mientras se deslizaba lentamente hasta recostar su cabeza sobre las piernas de Remus, recostándose cual largo era en el pasto para ver con intensidad a su lobito.

-¡Eres idiota y con mayúsculas, Severus Snape!-susurro Remus deslizando suavemente sus dedos por entre el cabello del cetrino, haciéndole piojito, al mismo tiempo que reclinaba su torso para así poder bajar la cara hasta que sus labios se rozaban mutuamente.

-¿Me amas, Sev?-murmuro el castaño a milímetros de aquella boca apetecible y aun deseada, viendo satisfecho como el cetrino pasaba saliva levemente, mientras una sola palabra escapaba de su boca ¡Si!

-¡Yo también!-confirmo Remus con ternura acortando los últimos milímetros que les separaban, tomando los labios de Severus con un delicado beso, sintiendo como el cetrino elevaba sus manos para enredarlas en su cabello castaño y empujarle de esta manera para que profundizara la caricia, lo que no tardo en realizar al comprobar la pasión que su amor impregnaba a la caricia.

-Entonces opinas que Pansy va siempre a la moda y eso la hace ver atractiva; que Blaise siempre dice comentarios correctos y acertados que no buscan la humillación de los demás por lo que consideras que es muy educado; Theo es alguien inteligente ya que saca excelentes calificaciones e incluso les encontraste utilidad a Crabbe y Goyle ¿Cómo es posible¡A CRABBE Y GOYLE!-exclamo Draco molesto mientras se levantaba y caminaba algunos pasos, alejándose de Harry, quien le observaba confundido pues no entendía la actitud del rubio, menos aun su molestia sobre todo porque había sido él, quien deseo saber sobre lo que opinaba de los slytherin's.

-¿Cómo puede ser posible que piense eso de las serpientes? Hasta les encontró algo útil a Crabbe y Goyle ¡Por Merlín, es ridículo! Y todo esto me pasa por entrometido, por querer saber ¿Quién me manda ser tan curioso? Si solamente a mí pueden pasarme estas cosas y mas cuando nos estábamos llevando mejor ¡No, si solo a mí me sucede esto, ush pero que coraje!-pensaba Draco sumamente molesto, moviendo impaciente su pie derecho sin darse cuenta de la intriga de Harry, el cual no podía dejar de verle extrañado por su comportamiento.

-¡Malfoy es muy voluble! En definitiva resulta un tanto incomprensible para mí, sobretodo porque ha sido él quien quiso saber sobre lo que opino de los sly's y ahora esta molesto por decírselo ¿Quién lo entiende¡Yo no, seguro! Aunque no me agrada verlo así y se que no voy a quitármelo de encima después de esto... pero es lo único que se me ocurre-pensaba Harry con calma mientras se incorporaba lentamente de su lugar, para después acercarse hasta donde se encontraba el rubio, quedando a tan solo un par de pasos de distancia del ojigris, quien se sorprendido al verlo tan cerca suyo.

-¿Qué quieres, Potter?-cuestiono Draco un poco hosco pues al ser sorprendido automáticamente opto por el ataque pues no quería que el moreno se percatara de que eso era debido a su cercanía.

-¡Me falto contarte lo que opinó sobre otro slytherin¿Te lo dijo, Malfoy?-dijo con suavidad Harry ignorando olímpicamente la hostilidad del rubio pues no quería pelear por una tontería.

-¡Haz lo que quieras; no me interesa ya, Potter!-replico Draco hostil y con desagrado, extrañándose al ver como Harry ponía una mueca burlesca en sus labios, mientras que sus ojos verdes tenían una chispa de franca diversión.

-¡Voluble! Pero no importa, como me has dado "permiso" voy a decírtelo. así que comienzo: Este slytherin es el mas elegante y con el mejor gusto para vestir, yendo indudablemente a la moda, incluso mejor que Parkinson; posee unas maneras y modales exquisitos que lo hacen tan educado como Zabini salvo que su lengua es aun mas afilada que la de su compañero; también es muy inteligente pues obtiene siempre sobresalientes y supera expectativas, lo que le pone encima de Nott; así como es fuerte y no solo físicamente -como Crabbe y Goyle- pues mágicamente es un buen rival, también es bueno en el quidditch y el único que puede ponerme en un aprieto para alcanzar la snitch, aunque hasta ahora no la ha conseguido, por suerte-dijo Harry sin perder la suavidad viendo divertido a Malfoy, quien ya no se veía tan hosco sino francamente anonadado por las palabras del gryffindor.

-¡Soy...soy...no...no puede...ser...soy...soy...!-tartamudeo incrédulo Draco sin saber que decir.

-¡Tú, Malfoy! Esa ultima opinión es sobre ti, aunque no lo creas también puedo hallar cosas agradables sobre ti; no solo de tus compañeros de casa; solo que eres un desesperado y nunca me dejas terminar de hablar, al menos me lo has permitido esta vez-dijo Harry con una sonrisa divertida mientras -sin ser consciente de ello- reclinaba su torso hacia el rubio acortando las distancia entre los dos cuerpos.

-¡Vaya, no sabia que opinaras eso de mí, Potter! Solamente te falto decir que soy guapísimo, y la lista estaría completa-dijo irónico Draco mientras inconscientemente -él también- se iba acercando al moreno, quien rió con suavidad ante lo dicho.

-¡Mmmm, cierto pero eso no termina la lista, Malfoy! Te falto arrogante, engreído, narcisista, pagado de ti mismo, sarcas...-comenzó a recitar Harry de manera burlona pero a la vez juguetona, pero antes de poder acabar con la singular lista sus labios fueron sellados por los labios de Draco, quien acabo con la poquísima distancia que aun existía entre ambos, tomando al moreno posesivamente por la cintura para así profundizar el beso que empezó tierno y tentativo pero al no verse rechazado, se torno mas intenso y apasionado hasta que la falta de aire en sus pulmones les hizo separarse, aunque no por completo pues Draco aun sujetaba a Harry por la cintura y el chico a su vez, había pasado sus brazos por el cuello del rubio acercándose mas a este.

-¿Qué ha sido eso, Malfoy?-cuestiono confuso Harry contemplando absorto los grises ojos que se mostraban tan confundidos como se sentía.

-¡Draco! Puedes llamarme Draco y la verdad no estoy muy seguro de lo que fue, pero me gusto mucho, Potter-dijo con calma Draco a pesar de su confusión.

-¡Harry, puedes decirme Harry! Ya mí también me agrado, Draco-dijo Harry con un ligero rubor en las mejillas que le hizo más atractivo a los ojos del rubio.

-Entonces si es así ¿No tienes inconveniente si lo hago de nuevo, cierto... Harry?-cuestiono Draco tomando de nueva cuenta los labios del moreno con otro beso que -otra vez- fue correspondido, completamente entregado, por Harry pero tras algunos minutos, volvieron a separarse a falta de aire.

-¡Yo...yo...creo que...es hora de...ir hacer...la...comida...Draco!-dijo nerviosamente Harry, que no pudo evitar que sus mejillas se colorearan con mas intensidad que antes, quitando sus brazos del cuello del slytherin, a la espera de que le soltase.

-¡Por supuesto, Harry!-concedió Draco aunque no con muchas ganas, liberándolo de su agarre tras lo cual el moreno salio presuroso del estudio.

-¿Qué me esta sucediendo con Potter¡No, con Harry! No estoy seguro pero es agradable, quizás solo sea cuestión de tiempo el ¡Averiguarlo!-pensó Draco deslizando la punta de su lengua por sus labios, degustando el sabor del chico, que sobre los mismos había quedado.

Mientras que Harry, en la cocina, hacia exactamente lo mismo que el rubio pero también una hermosa sonrisa se instalo en su boca. Luego de aquellos sucesos se podría decir que las cosas entre los habitantes de la mansión se tornaron mucho mas llevaderas, así como relajadas aunque no por ello sencillas.

-Anda, Severus ¡Ayúdame! Necesito que vayas a Diagon por algunas cosas que ocupo para el cumpleaños de Harry-pedía Remus insistente, poniendo ojitos de gato con botas, al mismo tiempo que hacia un pucherito con lo que sabía desarmaría al cetrino.

-¿Por qué tengo que ir yo? Si puedes ir tú, es mas hasta puedo quitar por un tiempo las barreras anti-aparición para que te sea más fácil el ir y venir, Remus-dijo Severus terco, sin querer ceder en el chantaje de su compañero, aunque de seguir así terminaría por hacerlo.

-¡No puedo hacerlo! Si yo voy, Harry querrá venir conmigo y ya no seria sorpresa; en cambio tú te puedes llevar a Malfoy, diciendo que van por ingredientes para pociones, lo cual es muy creíble sobretodo porque estas elaborando la poción matalobos, así que se te podría acabar la... ¡Luparia¿No crees?-dijo Remus como si nada.

-¡Esta bien, voy hacerlo! Aunque odio que te salgas con la tuya y mas para algo que tiene que ver con Potter y lo va hacer feliz; por lo menos me llevare a Draco, así no haré yo solo el ridículo, comprando todas esas tonterías que quieres para ese gryffindor engreído. Tienes 5 minutos para preparar la lista de lo que ocupas; mientras tanto voy por Draco y si quiero volver pronto es mejor que parta ya, Remus -dijo Severus resignado, no resistiendo los pucheros del castaño y ha esos ojos dorados tan suplicantes.

-¡Muchísimas gracias, Severus!-exclamo feliz Remus, mientras echaba los brazos al cuello del cetrino para de inmediato ponerse sobre las puntas de sus pies (puesto que es algo mas bajo que el otro, aunque no mucho) y alcanzar los labios de su lucero oscuro, sellándolos con un cortísimo beso mas al segundo se separo de Severus, ya que tenia una lista que preparar y si la quería a tiempo era mejor ponerse a trabajar.

-¡Voy por Draco!-susurro Severus con suavidad, a la vez que una pequeña sonrisa apareció en sus labios, tras la caricia de su lobito, dirigiéndose con tranquilidad hacia el estudio donde sabia encontraría a los dos chicos pero al llegar ahí, se topo con una escena bastante extraña en su opinión... puesto que Draco y Potter se hallaban uno al lado del otro haciendo los deberes con tranquilidad e incluso se auxiliaban mutuamente sobretodo su ahijado, que según su parecer había tomado el papel de tutor del ojiverde pues las dudas que el chico tenia eran prontamente resueltas por el rubio de manera clara y sin sarcasmos por parte del mismo; pero no solo eso sino que tenia la impresión de que estaban demasiado cerca -pues aun cuando estaba retirado y eso tal vez le diera una perspectiva distinta- puesto que ni una hoja habría cabido entre los dos, es mas estaba casi seguro de que su ahijado se estaba reclinado demasiado hacia el odioso moreno Potter como si estuviese a punto de ¿Besarlo¡Por favor pero que idioteces estaba pensando! Su ahijado jamás besaría a un gryffindor menos, aun, al odioso niño que vivió aun peor, a Harry Potter, eran enemigos por naturaleza simplemente los gryffindor's y los slytherin's no se mezclaban (Si Severus supiera lo que nosotros (as) sabemos ¿Verdad? Además para que se hace el "santurrón" si bien que tiene a Remus ¿Cierto? Lo que es no saber jajaja) pero en ese momento se acordó de cierto lobito y una vocecita le susurro bien clarito ¡No seas un idiota hipócrita, Sevie! Lo cual le cayó como una piedra de media tonelada de peso o sea que la descalabrada estuvo genial y hasta una jaqueca a punto estuvo de formársele.

Por lo que decidió que era momento de interferir y viera algo que no deseaba ver...

-¡Draco, necesito que me acompañes!-dijo Severus con voz alta y fuerte, terminando de entrar en el estudio, consiguiendo con su entrada que los chicos se separaran; notando con cierta sorpresa que su ahijado no pareció muy feliz de hacerlo lo cual le hizo penar nuevas tonterías, aunque quizás solo eso fueran ¿O no?

-¿Qué te acompañe¿Dónde se supone que vamos, Severus?-pregunto Draco un tanto mosqueado pues había estado a punto de volver a probar los labios de Harry pero la interrupción de su padrino había frustrado ese plan y por lo alejado del gryffindor, posiblemente no tendría oportunidad de hacerlo -al menos por ese rato- hasta mas tarde y entonces se aseguraría de que Severus Snape no pudiese molestar de nuevo.

-¡Vamos a Diagon! Necesito reponer algunos ingredientes para mis pociones-dijo Severus con calma, aun cuando no le paso desapercibido el hecho de que Draco no estaba muy contento con su presencia por ese lugar.

-¿Por qué tengo que ir? No me necesitas, eres suficientemente capaz de seleccionar tus ingredientes, no por nada eres el mejor maestro de pociones que conozco, Severus-dijo Draco sarcástico.

-¡Lo se! Pero necesito tu ayuda en esto, además de que podemos aprovechar para que compres algunos ingredientes que necesitaras para el próximo año-dijo Severus respirando profundo para no perder la compostura, cuando lo que quería era estrangular a su ahijado por tozudo cabezón, pero la presencia de Harry le evitaba el perder la serenidad.

-Por lo que veo, no tengo opciones ¿Verdad¿Te acompaño o te acompaño, cierto?-dijo Draco ofuscado, mientras Severus asentía-¡Esta bien, sino hay de otra! Solo dame unos minutos mientras guardo mis cosas, te alcanzo en la chimenea de la sala ¿Pues nos iremos por polvos floo, no es así?-pregunto el rubio curioso, mientras Severus volvía asentir.

-¡Tienes dos minutos, Draco!-dijo Severus saliendo del estudio para ir a buscar a Remus y la lista que esperaba ya tuviera.

-¡Vamos date prisa, Draco! Que dos minutos se van de prisa y no querrás hacer enfadar a Snape, aunque seas su ahijado; cuando se molesta lo hace en serio y no te preocupes por la tarea, yo la seguiré haciendo, así cuando regreses del callejón podrás revisarla y decirme si esta bien hecha, así que vete ya o te regañara-dijo Harry con calma, viendo tranquilo al rubio comprendiendo que si no había aceptado a la primera ir con Snape era por estarle ayudando y al parecer debido a eso no se iba.

-¡Vete ya! Cuando regreses, me terminas de ayudar e incluso podrías aprovechar para comprarme los ingredientes de pociones después de todo tu padrino te dirá cuales son y así los puedo tener yo también además eres un experto en eso, por lo que tendría los mejores ingredientes ¿Verdad? Lo único malo es que vas a tener que comprarlos con tu dinero porque yo no voy a ir, y dudo mucho que te dejen sacar algo de mi cámara aun cuando te diera la llave después de todo los duendes son muy especiales, pero te pagare en cuanto vaya por mis útiles ¿De acuerdo?-el rubio asintió, viendo como Harry se había ido levantando de su lugar hasta quedar a pocos centímetros de su lado-¡Que bueno! Entonces nos vemos al rato, Draco-susurro Harry con una sonrisa, a la vez que lo empujaba suavemente a la salida, estampando un tierno beso en la blanca mejilla antes de que saliera, tras lo cual le saco definitivamente del estudio, dejando al rubio en las nubes.

-¡Aquí, esta la lista, Severus!-exclamo Remus alegre, acercándose al profesor con una hoja de papel en la mano que no tardo en entregarle.

-¡Bien, Draco vamonos! así que entra primero-dijo Severus señalando la chimenea, mientras tomaba el pedazo de papel que el castaño le alargaba, trasladándose ambos slytherin's al callejón Diagon a través del caldero chorreante.

-¡Vamos a Gringott's, Draco! Después iremos hacer las compras-dijo Severus con calma.

-¿Qué ha sido esa lista que Lupin te dio¿Para que la ocupas? No me digas que ¿Serás su mandadero? Porque si es así que bajo has caído, padrino-dijo Draco con mofa, riéndose suavemente al ver la expresión de fastidio que el mayor puso, sabiendo muy bien que le había atinado y en verdad era el mandadero de Lupin.

-¡Lo eres! No me lo puedo creer; eres el mandadero de Lupin ¿Qué te dijo como para convencerte? Es mas ¿Qué hizo para que perdieras tu orgullo slytherin y decidieras ayudarlo? Vaya, Severus nunca pensé que serias el mandadero de alguien y menos de un gryffindor-dijo con burla Draco, realmente divertido por la situación, consiguiendo con eso molestar aun mas a Snape.

-Para que lo sepas, no me quedo mas remedio que hacerlo puesto que Remus le esta preparando una fiesta sorpresa de cumpleaños al tonto de Potter, por eso no podía venir a comprar lo que necesita, pues de hacerlo ese entrometido gryffindor habría querido acompañarle y así se enteraría de su fiesta, lo cual no quiere Remus que sepa hasta que todo este listo; así que no me vengas con tonterías, Draco no estoy de humor para soportarlas-dijo muy seriamente Severus mientras caminaba de prisa hacia Gringott's, seguido de cerca por un sorprendido rubio.

-¿Fiesta de cumpleaños sorpresa¿Cuándo cumple años Ha... Potter?-pregunto Draco curioso, corrigiéndose antes de decir el nombre del moreno, pues no estaba muy seguro de que a su padrino le hiciera mucha gracia si sabía que lo llamaba por su nombre de pila.

-¿Qué no lo sabes?-dijo con burla Severus pero al ver la expresión molesta de su ahijado, contesto- ¡El 31 de julio! O sea, mañana, Harry Potter cumplirá 17 años de vida-dijo el cetrino con calma, entrando en el banco mágico, seguido por un silencioso rubio.

-¡así que mañana cumple años! Quizás debería obsequiarle algo; creo que seria un bonito detalle para con Harry, aunque ¿Por qué no me ha dicho que es su cumpleaños? A lo mejor no quiere que lo sepa o no confía en mí ¿Será eso? O quizás sea porque no se lo he preguntado ¡Si, quizás sea más bien lo segundo! Después de todo él tampoco sabe mi cumpleaños, pues no lo ha preguntado. Además, apenas nos estamos conociendo y hay muchas cosas por saber si dejamos por fuera las imágenes del niño que vivió y del príncipe de las serpientes; por ahora ya conozco algo sobre él /su cumpleaños/ y creo que si le regalare algo-pensaba Draco mientras discretamente tomaba algunas bolsas mas de galeones sin que su padrino se percatara de eso pues tampoco sabría como explicárselo, al menos por ahora.

así que luego de sacar el dinero que ocuparía para las compras, ambos slytherin's se dirigieron a los diversos negocios del callejón para adquirir los encargos de Remus y así mismo los ingredientes para las pociones de Severus, teniendo que ir al callejón Knocturn para conseguir algunos de ellos, pues solamente en ese sitio se podían obtener, por lo que al pasar frente a una de las tantas vitrinas del lugar Draco observo algo que capto su atención -a pesar de que la ventana estaba tan sucia que casi no se apreciaba el interior de la tienda- y que podía ser un buen regalo para Harry pero lamentablemente Severus paso de largo y él no podía revisar la tienda puesto que tenia que seguir a su padrino, afortunadamente entraron en la tienda vecina a la que le interesaba, ahora solo necesita una excusa o algo /lo suficientemente bueno/ como para distraer a Severus e ir a ver aquello que atrajo su atención.

-¡Buenas tardes¿En que les puedo ayudar?-dijo el encargado de la tienda al verles entrar.

-¡Buenas tardes, necesito la reposición de estos ingredientes!-dijo Severus sacando una lista con varios ingredientes-si fuera tan amable de dármelos-dijo el cetrino mientras colocaba la lista frente al encargado que de inmediato la analizo.

-Me parece que contamos con todos los ingredientes pero se encuentran en la trastienda; iré a ver-dijo el hombre a punto de dar media vuelta para ir a la parte de atrás de la tienda.

-¡Espere! Si no le molesta, voy con usted; me gustaría asegurarme que son los mejores ingredientes, los que selecciona ya he tenido malas experiencias con este lugar; dicen que son los mas frescos y me venden cada porquería-dijo Severus con voz fría y seria.

-¡Como usted desee, señor!-dijo el encargado tenso e indignado por el trato del cetrino pero era un cliente y los ingredientes que pedía valían una pequeña fortuna, no se podía permitir perder la venta.

-¡Es mejor que te quedes aquí, Draco! Volveré en algunos minutos-dijo Severus a su ahijado antes de desaparecer en la parte de atrás junto con el encargado.

-¡Merlín, esto no puede ser mas sencillo pero lo es! Por suerte conozco a Severus y se que se tardara al menos 15 minutos en regresar; tiempo mas que suficiente para ir y regresar-pensó Draco incrédulo pues no creía la oportunidad que tenia y sin perder tiempo se deslizo silenciosamente hasta la tienda vecina.

-¿En que puedo ayudarle?-dijo el encargado, un hombre mayor y de aspecto desagradable pues era tuerto y con una sonrisa tan horrible que los tres dientes que se le veían necesitaban una urgente ida con un densita o como fuera que los muggles llamaran a los que arreglaban dientes.

-¿Cuánto cuesta eso?-señalo Draco una pequeña caja en el centro de la vitrina principal.

-¡150 000 galeones! Aunque no creo que un chico como tú pueda pagarlos, porque no te muestro algo más barato y acorde con tu presupuesto, muchacho-dijo el encargado con sorna, quedándose asombrado al ver como Draco extraía del interior de su túnica, 15 pequeños sacos mágicos y que sonaban con el inconfundible tintineo del dinero.

-¡Bien, lo compro¿Podría entregármelo?-dijo Draco con calma mientras dejaba el ultimo saco sobre el mostrador.

-¿Cómo?-dijo incrédulo el hombre, al ver los sacos.

-¡Quiero la caja! Digo que costaba 150 ¿Verdad? En cada saco hay 10 000 galeones así que eso cubre la venta, ahora es mía, así que ¡Entréguemelo!-dijo Draco con frialdad, no dándole mas opción al encargado que hacer lo que el rubio decía, entregándole la caja y su contenido.

-¡Maldito mocoso! Ni siquiera las gracias dio, además se ha ido sin saber sobre la maldición que pesa sobre esa caja aunque eso me conviene pues así la recuperare y volverá mi principal fuente de ingresos pues gracias a eso, me he hecho de una buena fortuna; además estoy seguro de que ese chico no lograra romper con la maldición, después de todo nadie ha podido-pensaba malicioso el hombre al ver marcharse a Draco sin ninguna despedida.

-¡Justo a tiempo! Severus ni siquiera se ha percatado de mi ausencia, todavía debe de estar ocupado-pensaba Draco con una ligera sonrisa al regresar a la tienda y darse cuenta de que su padrino aun no volvía de la trastienda pero al cabo de un par de minutos tanto este como el encargado reaparecían en el lugar.

-¡Vamos Draco, es hora de regresar!-dijo Severus calmado mientras pagaba los ingredientes que había adquirido al encargado.

-¿No olvidas nada, Severus? No vaya ser que tengamos que volver porque hayas olvidado algo-dijo Draco como si nada.

-¡Por supuesto que no olvido nada!-dijo indignado Severus, viendo sonreír pícaro a su ahijado, dándose cuenta de que solo lo había dicho para molestarlo y por su propia diversión, siendo así como ambos regresaron a la mansión Snape y una vez ahí...

Mientras tanto en Tokio, Japón... Un grupo de chicas mas un chico, descendían de un tren que les había dejado cerca de su lugar de vacaciones, es decir un bosque a las faldas del monte Fuji.

-¡Que hermoso lugar!-exclamo Serena al descender y ver el paisaje.

-¿Te gusta, bombón?-pregunto Haruka con suavidad y muy cerca del oído de la rubia.

-¡Me encanta! Que bueno que consiguieron convencer a mis padres para que me dejaran venir ¡Muchas gracias Lita y Amy!-dijo Serena feliz enganchando sus brazos a los de sus amigas mencionadas y por consecuencia separándose del lado de Haruka, quien se extraño ante el repentino movimiento de parte de la chica.

-¡De nada! En realidad no fue tan difícil convencerles ¿Verdad, Lita?-dijo Amy sonriendo.

-¡Amy, tiene razón! Tus padres son bastante accesibles, mientras sepas que decirles-dijo Lita tranquilamente.

-Supongo que aceptare sus palabras, después de todo ¡Me encuentro aquí! Y eso que dudaba que me dejaran venir, porque estoy segura que si les hubiese dicho yo no me habrían dejado asistir, quizás por no saber que decirles, ya nunca he podido convencerles de nada-dijo Serena como si nada.

-Por cierto ¿A que hora llegaremos a la cabaña? Porque supongo que esta mas lejos ¿No es así? después de todo por aquí no veo mas que la estación del tren-dijo Darien curioso, al notar que a su alrededor solamente se hallaba la estación , un camino y prados así como el bosque pero sin señales de civilización cercana.

-¡Calculo que será al anochecer! Ya que lo primero que esta es un pueblito en que podemos comer y abastecernos de provisiones, puesto que la cabaña esta mucho mas arriba y como es en subida es posible que lleguemos hasta que la luna aparezca-dijo Amy, haciendo cálculos rápidamente en su computadora, sin percatarse de las miradas preocupadas que Serena y Darien intercambiaban entre si pero Michiru si las noto, por lo que...

-¿Sucede algo, Darien? Me parece que luces algo ¿Preocupado?-dijo la chica extrañada.

-¡No sucede nada, Michiru¿Quieres ayuda con tu mochila, Serena?-ofreció Darien a su novia, cambiando bruscamente de tema para que Sailor Neptune no pudiese insistir sobre lo mismo.

-¡Por ahora no, Darien querido! quizás mas adelante, como por ejemplo: cuando estemos subiendo-dijo Serena con picardía, guiñándole un ojo coqueta a su novio, quien sonrió tiernamente ante el gesto de la chica.

-En ese caso, es mejor que partamos lo antes posible ¿No les parece¿Por donde esta ese pueblito?-pregunto Darien viendo a Amy, quien era la encargada del mapa.

-¡Por aquí!-respondió Mercury señalando al este.

-¡Serena y Darien están actuando rarísimo!-susurro Mina a Rei.

-¡Ya lo se! Solo que todavía no logro encontrar los porqués de eso-respondió la pelinegra sin dejar de observar a los príncipes, quienes iban un poco mas apartados que el resto del grupo, lo que solo conseguía intrigar muchísimo a las Sailor's.

-En cuanto lleguemos al campamento hay que interrogar a bombón-dijo Haruka seriamente y molesta de ver como Darien ayudaba a la rubia, tomándole de la mano para que no se cayera, tras haber tropezado con una piedra en el camino.

-¡Deberías controlar tus celos, "querido"!-susurro Michiru con suave cinismo, acercándose al "chico" para de inmediato colocar una mano sobre el brazo de su "compañero".

-¡No molestes, Michiru!-dijo secamente Haruka, apartándose de la chica y de inmediato separarse algunos pasos de ella.

-¡Ojala Serena desapareciera! Cuando ella esta cerca Haruka no me presta atención; se muy bien que nuestra princesa es -demasiado- del agrado de Uranus pero es mi pareja por lo que debería hacerme caso a mí y no a Moon-pensaba molesta Michiru ignorando desde ese instante a su compañera, quien ni se inmuto por aquel comportamiento, después de todo era el esperado.

Luego de aquello, continuaron con su recorrido haciendo solamente un par de paradas es decir, una para comer ya que era tarde y, otra para comprar víveres de tal manera que no tuvieran que estar bajando constantemente al pueblo. Llegando, pocos minutos antes de que la Luna apareciera en el firmamento...

-Serena ¿Te preocupa algo?-pregunto curiosa Luna desde los brazos de la chica ya que igual que Artemis -quien iba en los brazos de Darien- se vieron forzados a ser llevados por ellos, al ser la subida muy pesado para el par de gatos.

-¡La verdad es que si, Luna! Lo que sucede es que...-comenzó a explicar la rubia pero justo en ese momento, la luna hizo su aparición en el firmamento y así...

Continuara...

Notas finales: Un nuevo capitulo de esta saga que espero les guste como los anteriores; también lamento el retraso para subir ha este y demás fics pero entre que se hizo semana santa -cuando se supone debía actualizar- y en que estado enferma y no había podido ponerme a terminar con los capítulos pues me ha resultado imposible actualizar, pero a manera de compensación este es un capitulo largo, como disculpa por el atraso en subir y para el siguiente capitulo sabremos sobre la fiesta de cumpleaños y la llegada de Serena, Darien, Luna y Artemis, y también aparecerá Dumblodore; así que estas son las ideas generales para el siguiente capitulo. Como siempre les dejo con la lista de quienes me escribieron, muchísimas gracias por sus lindos comentarios Gracias.

hyya tsukino Artemis Shiro artemisa Shani giosseppe

PD: En próximos días subiré el resto de mis fics (vuelvo a ti, la sombra de un amor, bailamos y corazón de sombra y luz, lamentablemente esta vez no tuve tiempo de terminarlos, pues me han quedado mas largos estos capítulos)

Luzy Snape.