Disclamer: Personajes de J.K. Rowling.
Primera Parte
Capitulo I : El despertar.
Era una tarde demasiado normal como para que pasara algo.
Comenzaba a caer el sol pero esto apenas se notaba debido a la espesa neblina que se camuflaba junto a una brisa algo helada por el Hospital San Mungo en donde no había ningún paciente en la recepción al cual atender. Atrás quedaron los días donde el personal estaba atareado con enfermos o heridos ,ahora podíamos contar los trabajadores con suma facilidad y asimismo sus pacientes. El panorama tampoco lucía mucho más alentador a las afueras,es decir, calles vacías y sucias, estaba todo oscuro, una especie de pueblo fantasma acechado por el clima tan característico del lugar, quizás antes era el mismo escenario pero al estar todos de mejor animo se veía diferente , alegre y... humano.
Después de la interminable batalla la victoria fue de los mortífagos por lejos -de esto ya casi se cumplirían 5 años - y tras este suceso bajo alarmantemente el porcentaje de la población, de lo que queda son en su mayoría los seguidores de Lord Voldemort además de algunos inocentes que no eran de ningún bando y ahora viven agachando la cabeza para que esta no les sea arrebatada.
Es por esta razón que la gente no se acerca al Hospital y en sí a ningún servicio público , temen encontrarse con algún mortífago de mayor rango que les interrogue sobre sus intenciones y cuestione lo que hacen, aunque esto pasa todos los días es como parte de la rutina.
Así que, si alguien se provoca una herida la cura en casa , si se tiene algún virus se espera hasta que se este muy grave para ir a ver a algún sanador.
Las personas seguían asustadas aun pasados los años, no se acostumbraban a esto.
Los momentos felices del mundo mágico quedaron sepultados el día en que Harry Potter y "La orden" dejaron de existir en la tierra, nadie contaba con que ese día llegaría pues Potter debía triunfar , el bien siempre triunfa o eso se suponía.
Independiente es curioso que después de todo aquello la gente tuvo que seguir viviendo y en aquel infierno todos decidieron partir de cero , creando una nueva identidad en donde sacaban lo peor de ellos, dejando en el pasado quienes habían sido antes de que Lord Voldemort se apoderara del mundo mágico, eran irreconocibles...
Pero no nos salgamos del tema,en el Hospital San Mungo nos centraremos donde dos jóvenes discuten para ser concretos los únicos que están de turno.
-La esperanza es lo último que se pierde - dijo una chica medimaga a su colega - pero no estoy segura si esto se aplique a la situación.
-No lo creo, nadie reclama por ella ... - tomo un sorbo del vaso - no se como recuerdas todos los días que existe.
-Supongo que si tuviese más pacientes lo haría - mintió , bien sabia que por alguna razón no podía olvidar a la paciente del 213, era demasiado especial.
-Hubo una época en que esta cosa estaba llena , poco antes que entraras.
-Si, de hecho adelantaron mis exámenes finales para que pudiese venir.
-¿Tu familia hasta ahí apoyaba lo que hacías, me refiero antes de que fueras la jefa de aquí?
-Raphael sabes que no me gusta referirme a mi familia - le contestó , diciendo esta última palabra con algo de asco aunque con resignación - pero siempre me han apoyado , lo que no aprueban es que este lejos de ellos , y que tenga una vida independiente- se sabía este discurso casi de memoria, como lo odiaba y más aun la razón del porque no les hablaba.
El medimago siempre olvidaba aquel pequeño detalle que tanto le molestaba a su jefa así que siguió bebiendo el jugo de calabazas como si nunca nada hubiese pasado hasta su pregunta. Ella sin embargo , miró el reloj despreocupada y vió que era la hora para empezar su rutina por lo que se tomó de golpe su jugo y se encamino al segundo piso, donde ahora se tenían a los pacientes que habitaban ahí (Los que estaban en coma o tenían algún problema mental).
Subió por la escalera y observó el pasillo recordando la época en donde estaba atochado de personas y niños, tanto para visitar a sus seres queridos o para venir a tratarse .No obstante, ahora el lugar estaba muy arreglado más de lo que acostumbraba a estar un Hospital común y corriente pero como no había pacientes que atender y debían cumplir el horario, tiempo sobraba.
Las paredes eran de un cálido color crema adornados por un montón de cuadros,aunque no de aquellos que se movían, quedaron prohibidos por que podían ser utilizados para generar una rebelión en contra del nuevo gobierno, una soberana estupidez ya que solo alguien con mucho valor o un estúpido lo haría.
La medimaga comenzó por aquellos que fueron torturados hasta enloquecer , unos cuantos mortífagos que a pesar de estar ahí no tenían tantos problemas , quizás estaban algo perturbados pero se les obligaba estar ahí por seguridad, muchas veces sus familias quisieron llevarlos a casa pero el permiso no fue otorgado pero más que nada para que hubiese gente en el hospital y de esta manera justificar su existencia.
Siguió avanzando por el pasillo y ahora se detuvo en los pacientes que estaban en coma, la primera era Jules estaba ahí hace como tres meses, desde que había dado a luz a su hija y el segundo era Morgan que residía ahí hace un año, era un aficionado a crear pociones pero un día una salio mal y terminó allí en la habitación 210 , pero en estos últimos meses había mostrado notorios avances sin embargo era mejor que no despertara porque le esperaban hartos problemas en el ministerio sobre las procedencias y fines de sus pociones.
Continuó hasta llegar a la penúltima pieza , donde estaba Marie una niña de 12 años que tenia amigos imaginarios que la perseguían y en ocasiones acosaban , la pobrecita estaba muy sola en el hospital, todos le intentaban hacer compañía pero no le hacía bien. Era muy simpática , algo lunática pero no merecía pasar tanto tiempo en el hospital.
-¿Crees que algún día pueda salir de aquí? - le preguntó la niña mientras se tomaba sus medicinas obedientemente.
-No veo porque no, esto es temporal.
-Mis hermanos dicen que si sigo viendo trolls azules estaré para siempre.
-Yo diría que ni siquiera estarás aquí para la navidad ¿te desagrada este lugar?
-No en lo absoluto , es solo que aveces es aburrido...
-Bueno te vendré a ver en un rato pero debo terminar la rutina.
-¿La 213?- la medimaga asintió-¿Nunca ha mostrado mejoría o algo así?
-No, pero tampoco empeora- con esto cerró la puerta y se dirigió a la 213.
Hace años aquella habitación no era más que el almacén de medicinas del pasillo pero ahora era la habitación 213 , se le puso así porque ahora habitaba una paciente que no requería ningún cuidado especial solo las vitaminas y aseo. Cuando a la medimaga le contaron de este caso le pareció fascinante.
-No tiene nombre, le apodamos Jane la de la 213 , creemos que tiene unos 19 años no sabemos que pueda tener porque a diferencia de otros pacientes sus signos vitales están a la perfección y no cambian- explicaba Danniel el jefe del hospital por aquel entonces- otra cosa que debo acotar es que sus uñas y cabello no crecen , la chica usa un flequillo y este sigue igual que cuando ingresó hace unos meses.
-¿Nadie la vino a reclamar o a ver?- preguntó mientras jugaba con uno de sus blondos mechones.
-En absoluto, mucha gente vino después de la guerra a ver si estaba algún ser querido pero nadie reconoció a esta chica , pobre.
-¿No llegó con pertenencias o algo así?
-Una simple cadena de oro en el cuello y la ropa que traía puesta.
-¿pero como ingresó?
-Fue un día muy ajetreado y nadie lo recuerda muy bien pero al parecer venia a visitar a alguien y se encontró desmayada en uno de los pasillos.
-¡Que extraño!
La rubia recordaba aquello como si fuese ayer, no olvidaba como se había ilusionado pensando que ella haría el cambio pensando que encontraría la solución, respondería los porque pero no fue así. No había podido ver su historial porque era confidencial y respetaba demasiado las reglas de su trabajo pero le mataba la curiosidad.
A diferencia de mucha gente que se hubiese frustrado , con ella ocurrió lo contrario todos los días despertaba con ganas de ir a ver que había ocurrido con Jane, la de la 213 .
Tomó la bandeja con algunas jeringas y frascos acto seguido giró el pomo de la puerta. Más bien por la costumbre se dirigió de inmediato a la mesa dándole la espalda a la chica y comenzó a destapar las vitaminas cuando cayó en cuenta de algo. Quedo helada y se le cayeron los frascos , intento gritar pero no lo haría. Muchos le dieron por caso perdido , que estaba en un estado previo a la muerte pero ahora estaba ahí con los ojos bien abiertos y una expresión de sorpresa hasta divertida.
