TJM (The Jungle Movie)

Disclaimers: Los personajes aquí presentes no me pertenecen, son propiedad de Craig Bartlett.

Les pido una disculpa, les había dicho que ya tenia este capitulo a medio hacer y que lo iba a subir el mismo día que el anterior, no lo hice porque me di cuenta que cometí un error de ubicación, bueno, la verdad tengo esa sensación, quise volver a ver el especial de una hora "El Diario" pero en mis temporadas de Oye Arnold! no viene u.u y lo intente ver en Internet pero no lo encontré con buena calidad, y lo necesito en buena calidad para verificar "el error" que cometí. Ya después desistí de la idea de verificarlo, cambiar la temática a estas alturas seria muy estúpido por no decir conflictivo, espero que me disculpen si acaso sí cometí el error de escenografía je jeje

Por cierto el titulo esta bien baboso pero no se me ocurria nada, jajaja ustedes perdonen.


Capitulo 11: Nuevo destino.

-Mi cabeza…- decía un adolorido Arnold sobándose la cabeza mientras abría los ojos.

-Deja de quejarte- le dijo una voz que le pareció bastante familiar, una vez que su vista volvió a la normalidad Arnold pudo divisar a Helga en el fondo de una especie de cueva.

-¿Qué…? Helga, ¿Dónde estoy?- le pregunto el rubio mientras intentaba reincorporarse, pero en cuanto lo intento sintió que el piso se le movía y perdió el equilibrio.

-¡Vaya torpe…!- susurro la rubia para si misma; no lo llamaba torpe por el hecho de que se hubiera caído, ya que ella a la primera tampoco había logrado levantarse de aquella red tan tambaleante, lo llamaba torpe por el hecho de no saber donde se encontraba –Es una cueva, ¿no lo ves?-

-Si, pero lo que yo quiero saber es…-

-Deja de hablar, ¿si?-

-No. Quiero respuestas- dijo el rubio tratando de reincorporarse nuevamente en la red, y esta vez lo logro- ¿Por qué Phoebe me empujo? ¿Por qué te aventaste cascada abajo? ¿Qué hacen estas redes aquí? Y…-

-¡Basta! Te daré "respuestas" pero cuando volvamos arriba, los zopencos esos querrán saber que sucedió y me harán las mismas preguntas que tú y no pienso gastar saliva dos veces para responder lo mismo- le interrumpió la rubia, aun sin siquiera voltear a verlo.

Arnold pensó que Helga tenía razón, que lo mejor era esperar a estar todos juntos, aunque aquellas incógnitas no paraban de resonarle dentro de la mente; Helga por su parte inspeccionaba las paredes de la cueva detenidamente sin darle importancia a su acompañante.


-¡Espero que hayas tenido una buena razón para haber hecho lo que hiciste!- le gritaba Gerald a Phoebe, estaba molesto con ella por haber empujado a su mejor amigo peñasco abajo, pero mas que nada le gritaba de preocupación.

-Yo que creía que Phoebe era la única cuerda de nuestro grupo…- decía un Sid en susurros hacia Stinky.

-Si, esto es deplorable- le respondió este.

-Ahora estoy perdida en esta apestosa selva infestada de animalejos roñosos con un montón de fenómenos gracias a que Helga decidió terminar con su vida, ¿Qué se supone que haga ahora? Ni siquiera se apiado de nosotros, ¡se llevo el mapa consigo! Y no pienso vagar por este apestoso lugar hasta morir, ¡me siento indignada! Mas le vale que nos saque de aquí Guillermo, o mis padres se enteraran de esto- dijo Rhonda histéricamente perdiendo la paciencia, a decir verdad todos la estaban perdiendo…

-¿Saben que me hace sentir mejor cuando estoy triste? ¡Una canción! ¡Vamos todos a cantar!- dijo Eugene de manera efusiva para después comenzar a entonar una canción de su propio repertorio.

-Gerald deja de gritarle a Phoebe, eso no arreglara nada, además ¿no te das cuenta de que la pobre ha entrado en un estado de shock masivo?- dijo Lorenzo intentando que Gerald dejara de gritarle a la pobre de Phoebe, quien tenia la mirada perdida y por dentro la culpa se la carcomía viva, no necesitaba ayuda de terceros – Sid, Stinky, Phoebe sigue estando mas cuerda que ustedes dos juntos; Rhonda deja de quejarte, no eres la única que se ha quedado aquí varada y tu, Eugene, ¡deja de cantar! Me pones los nervios de punta…-

-Estoy… seguro de que… Helga… tiene un plan… sigue viva… lo se…- dijo Brainy intercalándose a si mismo con respiraciones ruidosas.

Todos quedaron sorprendidos al oír a Brainy hablar, normalmente no mencionaba palabra, pero aun así no le prestaron atención a su comentario, todos ya daban por perdidos al par de rubios.

Pocos segundos después se escucho a alguien gritar desde cascada abajo.

-¡Phoebe!-

-¿Helga?- grito Phoebe, mientras que el resto de sus acompañantes giraban la cabeza sorprendidos en la dirección en que provenía el grito.

-Si, Phoebe, soy yo. ¡Hazme un favor, y avienta esa cuerda de una vez!- le grito la rubia.

-Claro, claro- balbuceo la pelinegra; todos estaban sorprendidos ante la aparente sobrevivencia de Helga.

Phoebe prosiguió a hacer lo indicado por Helga, amarro un extremo de la cuerda a un árbol y aventó la otra mitad peñasco abajo.

-¡Bien hecho, Phoebs!- le apremio la rubia desde abajo luego de haberle dado unos pequeños tirones a la cuerda para comprobar la resistencia.

Después de unos segundos, los niños pudieron divisar el gran moño rosa de Helga asomarse por el peñasco.

-No se preocupen, yo puedo sola. No me ayuden- dijo la rubia sarcásticamente mientras terminaba de subir con dificultad.

-Permíteme- le dijo Guillermo al momento que se acercaba hacia ella y le extendía la mano para ayudarla a subir.

-No, gracias. Que TÚ me ayudes es muy poco probable. Yo puedo sola- le dijo la rubia con una sonrisa fingida, a lo que Guillermo solo opto por retirar su mano.

-¿Sigues con tus paranoias?- le reprendió Rhonda.

-¡No son paranoias!- le grito la rubia molesta terminando su recorrido peñasco arriba -¡Ya puedes subir!- grito peñasco abajo para después caminar entre sus compañeros y sentarse en una roca.

-¡Arnold! Me alegra que estés bien- le grito Guillermo en canto vio al rubio subir por donde Helga lo había hecho anteriormente.

-Si, a mi también me da gusto verte- le respondió este con dificultad terminando de subir con ayuda de Guillermo.

-¡Tu! ¿Es que acaso te has vuelto loca?- le grito Gerald a Helga al verla tan apaciblemente descansando en una roca.

-No, no lo creo- le contesto esta de manera indiferente.

-Pues yo creo que si- le grito Rhonda.

-Rhonda tiene razón, Helga, no es normal que una persona se aviente de esa manera- le dijo Nadine.

-¡Deja eso! Le pidió a Phoebe que empujara a Arnold- dijo Sid.

-Helga, si quieres ponerte en peligro, esta bien, pero no incluyas a los demás en tus actos suicidas- la recrimino Rhonda.

-¿Quieren callarse?- les espeto la rubia –Jamás estuvimos en peligro-

-¿Cómo de que no?- pregunto Gerald incrédulo con una ceja en alto.

-Escuchen, el diario en el que venia el mapa es del papá de Arnold, en el mapa se muestra esta cascada; los padres de Arnold cayeron cascada abajo una vez y sobrevivieron gracias a unas redes que había colocado la Gente de Ojos Verdes, nosotros caímos en esas redes- dijo la rubia como si fuera lo mas lógico del mundo.

-¡Claro! Y decidiste aventarte a ver si de casualidad las redes seguían ahí y te salvaban la vida- dijo Rhonda sarcásticamente no muy convencida.

-Claro que no dependía de la casualidad, dependía de Memo- dijo la rubia con una sonrisa de suficiencia dirigiéndole una mirada poco amigable al mencionado.

-Ya le dije varias veces que mi nombre es Guillermo, no Memo- dijo el hombre molesto.

-Pues hágalo de nuevo, me encanta su timbre de voz- le dijo la rubia burlonamente.

-¡Espera! ¿Cómo que dependía de Guillermo?- le pregunto Arnold confundido.

-Dije que me aventaría con el diario y se los enseñe concientemente, sabia que si Guillermo daba por hecho que me aventaría con el diario no me dejaría hacerlo si de verdad corría un peligro de muerte ya que el necesita de este diario; claro que tampoco soy tan tonta como para arriesgar el diario y dejarlos aquí varados, así que en el ultimo momento le di el diario a Phoebe tratando de que no se percataran de ello; claro que si Guillermo se daba cuenta de que había intercambiado el diario por un cuaderno normal me dejaría caer aunque corriera un grave peligro, soy la única que sabe exactamente lo maldito que es y en cierto modo no le conviene que yo siga con esta expedición.- dijo la rubia con una mirada repleta de superioridad en dirección al hombre.

-Y… ¿Qué tiene que ver Arnold?- pregunto Gerald.

-Si Guillermo me dejaba caer hacia la muerte, Phoebe debía empujar a Arnold, así ella sabría si yo seguía viva o no, si Guillermo sabia que las redes ya no estaban, que había cambiado el diario y si me dejaba caer hacia una muerte inminente, no permitiría que Arnold corriera la misma suerte, ya que sin el diario, Arnold seria la única persona capaz de sacarlos a todos ustedes de aquí-

-Es definitivo, Helga enloqueció- dijo Harold para después alejarse del grupo unos cuantos metros dando a entender que no quería escuchar mas "locuras".

-Y, ¿para que necesitabas ir cascada abajo?- le pregunto Lorenzo.

-Para buscar algo en las cuevas que se conectan con las redes-

-Y, ¿encontraste lo que buscabas?-

-No. El esfuerzo y el riesgo fueron completamente inútiles. Y este gran zopenco tampoco fue de gran ayuda- dijo de manera déspota refiriéndose a Arnold.

-Y, ¿Qué se suponía que hiciera?- pregunto el rubio tratando de excusarse.

-Tus padres estuvieron en esa cueva antes, te leíste el diario de pies a cabeza, esperaba que encontraras algo que fuera de ayuda, algún indicio de algo-

-No me dijiste que tenía que recordar algo o encontrar algo-

-Si te lo hubiera dicho no tendría sentido-

Ante esta respuesta Arnold ya no supo que responder, y el grupo quedo en un silencio total por unos segundos que a la mayoría le parecieron eternos, normalmente después de una discusión Helga volvía a tomar el mando inmediatamente, peor Estévez no había sucedido.

-Y, ¿Qué se supone que hagamos ahora?- le pregunto Lorenzo pacientemente rompiendo el silencio, pero Helga no contesto, solo bajo la mirada en manera de decepción.

-No tienes ni idea, ¿verdad?- le dijo Gerald de manera desesperada.

-Claro que se…- dijo la rubia levantando su mirada fría, pero no supo como continuar la frase; se giro hacia Phoebe y le arrebato el diario, lo abrió y recorrió las paginas efusivamente hasta que encontró el mapa –tenemos que ir a aquí- dijo ensañándole el mapa y señalándole con el dejo una pequeña "x" roja.

-Y, ¿Qué se supone que es eso?- pregunto Gerald con una ceja en alto con la mirada en el cuaderno.

-Es… el lugar donde se estrello el avión de mis padres- contesto Arnold de manera ausente.

-Exacto- dijo Helga sonriendo placidamente.


¡Mi barra espaciadora de repente no funciona! D: Ya verán que el capitulo que sigue les va a gustar muchisisisisisisimo… yo lo se, yo lo se… porque a todos nos encanta Brainy a pesar de que no sale mucho, todas lo queremos, es súper tierno… *_*

El capitulo que sigue va a ser el ultimo "filosófico" ajajá porque en estos capítulos Helga se la ha pasado haciendo conjeturas y todo eso…ya después del que viene ya se va a volver bien venturosa esta historia.

Llevamos 11 capítulos y acabo de darme cuenta de que si convertimos mis 11 capítulos en película, llevaríamos como 15 minutos jajaja