TJM (The Jungle Movie)
Disclaimers: Los personajes aquí presentes no me pertenecen, son propiedad de Craig Bartlett.
Capítulo 19: UNTITLED
Miles, Stella y Arnold, estuvieron platicando y riendo durante largo rato rodeado de los amigos de Arnold, a excepción de Phoebe y Helga; en un momento, Miles se levanto y comenzó a caminar hacia la rubia.
-¿Helga, cierto?- preguntó Miles, asegurándose de haber memorizado bien el nombre de la rubia.
-Si, y antes de que me reclame…- dijo Helga levantando una mano, pidiéndole a Miles que se callara, para después soltar un chiflido bastante agudo y potente -¡STINKY!- grito la rubia.
El aludido salió de entre la maleza, temeroso y nervioso, con una mochila colgada a su espalda.
-Ya puedes salir- le dijo Helga rodando los ojos; Stinky se acercó al par de rubios y a Phoebe cautelosamente, y una vez a su lado, Helga no se hizo esperar, lo tomo firmemente de los brazos y le dio la vuelta como si de una tortilla se tratase, abrió la mochila, y saco un paquete redondo envuelto en un papel café oscuro, que lucia bastante viejo y arrugado; Miles no pudo mas que abrir los ojos sorprendido.
-¿Es…?
Helga, asintió y le extendió el paquete, Miles lo tomo, y sonrió; Stella lo miro atónita desde lejos, y Arnold al darse cuenta siguió su mirada para también observar a las 4 personas que se encontraban rodeando aquel paquete.
-¿Qué tanto miran ustedes dos…?- pregunto Gerald, mientras se giraba, quedando igual de sorprendió que Stella y su hijo, y así los demás igualmente giraron su vista, hasta que todos estaban observando atónitos aquel paquete entre las manos de Miles.
Miles, le sonrió a la rubia, agradecido, pero su sonrisa se esfumo en cuanto el sonido de una rama crujiendo bajo los pies de alguien inundo el lugar, todos tenían una mirada nerviosa, deseaban, rezaban porque no fuera La Sombra de nuevo, y al parecer…. Alguien respondió a sus ruegos, porque de entre la maleza, salió el chaman que previamente había platicado con los niños en la aldea de la Gente de Ojos Verdes, seguido de un tumulto de habitantes de dicha tribu.
El hombre sonrió, y se acercó a Miles, quien sonriente le entrego el paquete.
-Mi querida niña rubia…- le dijo el chaman, esta vez dirigiéndose a Helga –Tal vez no sepas cuando guardar silencio, pero… esa es tu virtud, ¿no es así?- le dijo finalmente guiñándole un ojo, Helga solo sonrió –Estamos en deuda contigo- dijo el hombre haciendo una inclinación con su cabeza, como haciendo una reverencia para la rubia, pronto, la Gente de Ojos Verdes le siguió, imitando el gesto; Helga solo se sorprendió, no sabia como reaccionar ante tal situación; miro a su alrededor buscando alguna señal de que hacer y pudo divisar a su mejor amiga sonriéndole sutilmente, Helga le devolvió el gesto, y para cuando volteo su mirada, la Gente de Ojos Verdes ya se estaba desvaneciendo entre la maleza nuevamente.
-Papá…- dijo Arnold, aproximándose al cuarteto de chicos –Phoebe… Stinky, ¿podrían dejarnos solos? Necesito hablar con Helga.
Miles y Phoebe le sonrieron al par de rubios mientras se retiraban, Stinky solo se retiro sin darle mucha importancia.
-Todavía no entiendo como lo hiciste- dijo Arnold sonriendo.
-Muy fácil, igual que el truco del diario en la cascada; intercambie el paquete a último momento- dijo Helga, como si se tratara de una hazaña de todos los días, como si fuera tan normal y sencillo como cepillarse los dientes.
-Helga… mi… mi madre…
-No volverás con nosotros a Hillwood- dijo Helga sin mirarlo, arrebatándole las palabras de la boca, tratando de hacerlo mas sencillo para si misma; Arnold bajo la mirada, y así estuvieron en silencio unos segundos, sin mirarse, sin hablarse… hasta que Arnold levanto la vista de nuevo.
-Helga- la llamo, la rubia lo volteo a ver, y sus miradas se encontraron –lo que paso en el agujero… cuando te lastimaste… Helga, bueno…- Arnold titubeaba, no sabia como expresarse, no sabia como reaccionaria la rubia –el beso… quiero que sepas que fue en serio- Helga abrió sus ojos sorprendida, su respiración se detuvo, ¿había escuchado bien? –aquel beso me salió del alma, Helga, creo que… no, no creo, estoy seguro de que me gustas, y si tu me dices que sientes lo mismo yo… regresare a Hillwood contigo y con el grupo, porqu- Arnold se callo de golpe cuando Helga le extendió la mano, sosteniendo el trozo de tela azul que previamente había cubierto su herida en el codo, Arnold miro el pedazo de tela atónito, no sabia a que venia aquel gesto.
-Ten; tómalo- y antes de que Arnold reaccionara, Helga ya había tomado su mano y le había entregado el trozo de tela –Arnold, no regreses a Hillwood, no lo vale- le dijo Helga fríamente, una mirada y un tono tan fríos, que de haber podido, habrían congelado el alma del rubio ahí mismo –yo no lo valgo; Arnold estoy… tu y yo estamos más que consientes y sabemos perfectamente que yo si siento algo por ti- dijo Helga sin cambiar su tono ni un poco, se mantenía firme… helada…- el problema aquí es que tu lo único que sientes es agradecimiento
-Pero, Helga…
-¡Déjame terminar!- le espeto Helga, interrumpiéndolo de nuevo –Se que crees que en estos momentos sientes amor, pero no es así, es mero agradecimiento, y nada mas. Y ahora que lo pienso… creo… que lo que siento… o creí sentir hasta ahora por ti, es simplemente eso… agradecimiento… creo que en realidad nunca sentí amor por ti, solo confundí los sentimientos- dijo Helga riéndose de si misma –No desperdicies una oportunidad como esta, y quédate aquí.
Al terminar de decir esto, Arnold no hizo mas que bajar la mirada hasta el trozo de tela azul que tenia en su mano, para después apretarlo con fuerza, rodeándolo con su puño; volvió a mirar a Helga y asintió con la cabeza, para después alejarse… al verlo alejarse, Helga sintió que su corazón se rompía, sentía una impotencia y ganas de llorar que la rebasaban… pero no podía flaquear, no podía dejar que a estas alturas Arnold se diera cuenta de que aquellas palabras que había dejado salir de su boca fríamente, habían sido todas una mentira; una cruel mentira hacia si misma…
Deben odiarme por haberme desaparecido tanto tiempo... la verdad no tengo excusa, mas que que he estado muy ocupada y que mi computadora se descompuso y no habia tenido dinero para comprar otra ¬¬' Este es casi el ultimo capitulo, y una vez mas Helga ha demostrado la fortaleza que tiene… dios ¡amo a esa rubia! Ok ya… les pido una disculpa por la tardanza, y debido a esto les acepto reclamos, escupitajos y todo lo que quieran en los comentarios [a excepción de insultos].
Loredanna: muchas gracias, por tu coment, me hizo el dia ˆˆy ciertamente me gustaría ver algunos de los dibujos que mencionas
Skhadi: ¡no me latiguees! Y no soy cruel, es que me quede sin computadora xD espero el capitulo, que en realidad es una porquería… lo admito ¬¬' te haya minimo entretenido…
Ana Shortman: jeje gracias por tu coment, aunque no creo estar al nivel de Helga xD
A todos los demás, ¡MUCHAS GRACIAS! Por los coments, y por haber leído esta historia, y les pido una disculpa porque se, estoy mas que conciente de que este capitulo es una porquería, o por lo menos lo es comparado con el otro que tenia…. ¡estupida computadora, ¿Por qué te descompones?
