Acaban de dar las 23:00h. Antes de demostrarle a Louise que Kylie Hyde es la reina de la bolera, he de librarme del asunto de Dave, así que sin muchas ganas llamo a su puerta. Abre él, como de costumbre.

-¿Otra vez tú? ¿No puedes irte a molestar a otro sitio?

-Sé amable. He encontrado lo que estabas buscando.

-¿Sí?

-Así es.

-Dámela ahora mismo.

-Te la daré, pero antes respóndeme a un par de cosas. ¿Qué hace un niñito de mamá con esta cinta?

-No tengo ni idea de lo que me estás hablando.

-No, nada, supongo que no entiendo mucho de música, pero los tipos que hablan en esa cinta no parecen de fiar.

-¡¿Has escuchado mi cinta?!

-Sí. Sentía curiosidad, la verdad. Creí que seguramente sería algo interesante. Pero no me imaginé nunca que sería algo de este calibre.

-Enséñame mi cinta.

Le enseño a Dave el sobre y la cinta.

-¿Dónde lo has encontrado?

-En la basura del cuarto de mantenimiento.

-¿En serio?

-Ilumíname, Dave.

-De acuerdo. Pasa.

-¿Y tu madre?

-No está, ha salido a tomar el aire a la azotea. Creo que tendremos tiempo para charlar.

Entro en la 216.

-¿Qué quieres saber?

-Háblame de la cinta.

-Te lo digo y te lo repito. ¡La cinta no es asunto tuyo, niña! ¡Devuélvemela de una vez!

-Quieres la cinta, ¿Eh? Pues yo quiero respuestas. ¿Quiénes hablan?

-Ni idea…

-¿"Ni idea"? ¿Te crees que me chupo el dedo, verdad? ¿Qué haces con esa cinta? Por segunda vez…

-Ya te lo dije. Eve me la ha enviado. Ella me pidió que la trajera, eso es todo.

-¿Por qué la trajiste aquí?

-¡Pues porque me lo pidió!

-Vale, Eve te dio la cinta, lo capto. ¿Cuál era el supuesto plan?

-Me dijo que esperara a recibir sus noticias. Si no sabía nada en Navidades, tenía que traer aquí la cinta. Punto.

-¿Tenías mucha amistad con Eve?

-Mucha. A diferencia de lo común, me llevaba muy bien con esa mujer adulta.

-¿Entonces sabrás que tu madre antes a estado bebiendo con su marido, verdad?

-Su… ¿Su marido…?

-No lo sabías, ¿No?

-No tenía ni idea. ¿De verdad Woodward es el marido de Eve? Entonces el crío…

-Exacto, el hijo de Woodward.

-Oh…

-¿Cuándo viste a Eve por última vez?

Dave no me contesta.

-¿Dónde está?

Sigue sin hacerme caso. Lo odio.

-¡Maldita, sea, préstame atención! ¡¿Dónde está Eve, adónde fue?!

-¡Eres una niña insoportable! ¡No tengo ni idea! ¡¿Vale!? ¡¿Qué hago yo dándote una explicación?! ¡Debería ser al revés!

-Yo no tengo que decirte nada…

-¡Eve es mi amiga, no la tuya! Tengo que encontrarla…

-A ver que me aclare. Creo que sé por qué Eve quería que trajeses la cinta. En mi opinión, es una especie de seguro, que necesita para negociar con alguien.

-No lo sé, yo… yo solamente soy un mandado. Me dijo que si no recibía noticias suyas antes de Navidad, tenía que venir a este tugurio, y traer la cinta conmigo. Me dijo que tenía que dársela a un hombre…

-Estás muy preocupado por la desaparición de Eve, ¿No?

-Pues claro. Yo pensaba que estaba feliz de casada. No sé qué le pasó.

-Woodward vio que Eve manejaba mucho dinero. Empezó a desconfiar de ella, así que ella se llevó el palo de su vida.

-Ay, no…

-¿De dónde sacó Eve tanta pasta?

-¡No lo sé! ¡No tengo ni idea!

-Vale, lo entiendo. Vayamos a otro tema. ¿A quién tenías que darle la cinta?

-No lo sé.

-Oh, estupendo, las cartas sobre la mesa.

-Se lo pregunté a Eve, claro, pero… Me dijo que tenía que dárselo al hombre que pintó el ángel.

-¡¿Cómo has dicho?!

Entonces…Eve conocía al tipo que pintó el cuadro que ese Bradley robó a Nile…

-Pensaba que lo entendería al llegar aquí, pero nada. Así que aquí estoy, un chaval en un hotel de tres al cuarto, sin saber qué hacer. No sé quién puede ser ese tipo ni como encontrarlo.

Dave suspira.

-Supongo que a estas alturas no puedo andarme con rodeos.

-¿Todo esto es por la cinta?

-No, esto es por Eve.

-¿Te explicas?

-Eve es la prima de mi madre.

-¡Anda ya!

-Así es.

-Entonces… Una tal Grace es tu tía, ¿No?

-Pues… Sí.

-A esa Grace le pasó lo mismo que a Eve. Trabajaban juntas, Grace y Eve. Las dos parecían estar en negocios sucios. Woodward se casó con las dos, con una después de otra, y las dos lo dejaron por la misma razón. Él empezó a desconfiar de ambas. Pero seguro que no sabía que Grace y Eve eran primas.

-Comprendo…

-Yo… Estoy cansado… Cansado de todo esto. Solo quiero hacer lo que me pidió Eve, pero no sé qué hacer. No sé a quién entregar esa cinta.

-No eres el único que está buscando a Eve. Woodward y Christian son dos más en la lista. En cuanto al tipo de los ángeles…. Estoy segura de que está aquí. Si averiguo quién es, te lo diré.

-Gracias…

-Aquí tienes tu cinta, Dave.

Le doy la cinta a Dave y salgo de la 216 sin decir una sola palabra más. ¿El Hotel Dusk y la pintura del ángel están conectados? Ahora que lo pienso… Ese Bradley, que supuestamente birló el cuadro… Mi padre me dijo que vino bajo su nombre antes de que apareciera la cría con mi mismo nombre. ¿Tendrá eso relación?

Vamos a ver a Louise. Supongo que a estas horas debe de estar en su cuarto, así que me voy hacia allí. En efecto, Hyde, allí está.

-¿Lista para perder, Hyde?

-Ya lo sé, no me he olvidado, pero primero quiero contarte una cosa…

-No te estarás escaqueando, ¿No?

-Me parezco a mi padre, pero no tanto.

-¡Ja, ja, ja!

-Verás, he descubierto que esa cinta de antes era de Dave. Mira, me ahorraré los detalles, pero solo te digo que Dave tenía que darle la cinta a un tipo que pintaba ángeles.

-¡Venga ya! Eso no tiene ni pies ni cabeza.

-Ya, pero piensa… El tipo que pintó el ángel. ¿No crees que podría ser el autor del cuadro que se llevó Bradley?

-Pero… ¡Si tienes razón! ¡Tienes un instinto de poli que no veas, tía!

-Todavía no lo entiendo todo bien, pero… Lo encontraré, estate segura.

-No me cabe duda, colega. Pero ¡Quieta parada! ¡Tenemos una manita de bolos pendiente!

-Tú mandas, hermanita.

Louise sale al pasillo, y yo tras ella.

-¡Ya estamos aquí!

-¿En serio? ¿Quieres jugar aquí?

-Sí, tía. Es mucho más divertido así…

-Como quieras. A mí me da igual.

-Venga, tú primera.

Cojo la bola y hago que se deslice por la moqueta para que derribe la mitad de los bolos, es decir, 5.

-Eso no está mal, pero yo lo superaré.

Louise coge impulso y tira 6 bolos. Mierda….

-¡Estupendo! ¡El primer juego es para la menda!

-No cantes victoria, Louise, estoy calentando nada más.

-Vaya, vaya, la Hyde ahora se las gasta de chulita. Muy bien, pelirrojilla, a ver qué sabes hacer.

Vuelvo a lanzar, está vez algo más impulsiva. Ni en broma dejaré que Louise me gane en mi terreno. Tiro y… ¡9 bolos! Un puñetero bolo quiere morir…

-¡Hala! ¡Hacía siglos que no veía una jugada así!

-¿Qué, asustada?

-¡Ni lo sueñes, pardilla! ¡Yo haré un pleno!

Louise se emociona demasiado, porque no acierta en el centro y tira 2 bolos.

-Das pena, Louisita… ¡No te quejes, Hyde, has ganado porque te lo he dejado a huevo!

-Empate… ¿Cómo acabará?

-Con otra victoria de mamá.

-Menos chulear y más admirar a la pelirroja, Louise.

Tiro de nuevo para derribar 7 bolos.

-Bah, no está mal, pero ahora lo haré mucho mejor que antes…

Magia potagia. Louise se dispone a lanzar la bola contra los soldaditos de madera llamados bolos. Está a punto cuando suelta la bola cuando no debe y… ¡ZASCA! ¡La planta que tenía detrás a tomar por el saco!

-¡Mierda!

-¡Louise, la has hecho buena!

-¡Mierda, mierda, mierda! ¡Era la planta de Smith, tía! ¡El vejestorio idolatraba a ese estúpido hierbajo! ¡Mierda, la que me caerá encima!

La puerta del pasillo se abre de par en par como si hubiera oído a mi amiguita. De ella aparece Rosa.

-¡¿Qué está pasando aquí?!

-Nada, nada, sólo charlábamos un poquito…

-¡De "Charlar" nada, Louise DeNonno! ¡Otra vez con los bolos! ¡Eres igual a tu padre, no cambias nunca! ¡Y no me mientas!

-Pues vaya…

-¿Pero qué contestación es esa? ¡Sé educada y discúlpate!

Al lado de la maceta hecha añicos hay una llave… La cojo discretamente sin que Rosa me vea…

-Dejando eso a un lado, estoy la mar de preocupada.

-¿Qué ocurre, Rosa?

-¡No encuentro a Kya!

-¿Qué? ¿La ha perdido?

-¡Venga ya, Rosa! ¡Es una chiquilla, no un sello! ¡No has podido perderla!

-Vamos, Louise, en vez de discutir podríamos empezar a buscar a Kya.

-Señorita Hyde, se lo agradezco.

-De acuerdo, vamos a buscar a la rubia.

Rosa se marcha intranquila.

-Yo buscaré en la planta de abajo. Agente pelirroja, tú busca arriba.

-Muy bien. Pero antes… Mira esto.

Le enseño a Louise la llave de la maceta.

-¿Una llave? ¿De dónde la has sacado?

-Estaba en la maceta. ¿No te parece sospechoso?

-Pues un poco. El viejo Smith no tiene una copia de esta llave, pero ¿Esconderla en una maceta? Eso es que oculta algo.

-Desde luego. Toma, quédatela. Averigua qué abre y dame un toque.

-A la orden, agente Hyde. Ahora vayamos por Kya.

-Así es, me has leído el pensamiento.

Subo las escaleras. ¿Dónde se habrá metido Kya? No sé por qué, pero algo me incita a mirar en la azotea. Abro la puerta y… ¡Bingo, a la primera! Kya está allí, al lado de las luces de neón, a esa hora ya encendidas, mirando la más negra de las noches.

-¡Eh, Kya!

Kya me mira.

-Rosa te busca. ¿Por qué has subido sin decirle nada? ¿Es que os habéis peleado?

Kya me dice que no con la cabeza.

-¿Te ha dicho algo malo?

Kya hace que sí.

-Anda, escribe lo que te ha dicho.

Le doy mi agenda a Kya.

Kya coge la agenda y anota lo siguiente:

She said to me: "What are you looking for?"

-¿Acaso estás buscando algo, Kya?

Kya me dice que sí.

-¿Y por eso te ha sentado mal? ¿O no es por eso?

Kya sigue escribiendo.

She said that she knows my father.

-¿Rosa conoce a tu padre? No quiero ser mezquina, Kya, ¿Pero no murió?

Kya me dice que sí.

-Entonces no entiendes de qué puede conocer Rosa a tu padre.

Kya me dice que no. ¿De dónde conocerá Rosa al padre de Kya? Será mejor hablar con ella.

-Anda, Kya, vayamos dentro. Seguramente Rosa no querría decir eso y la habrás entendido mal. Vas a coger una pulmonía. Vamos, por favor.

Kya me mira y me dice que sí. Como buena chica, escolto a Kya hasta el cuarto de Rosa, quien la recibe con los brazos abiertos.

-¡Kya, pequeña! Ven, túmbate un rato. Olvídate de lo que te dije antes, ¿Eh?

Kya dice que sí.

-Gracias por encontrarla. Si me disculpa…

-Espere, Rosa. He de hablar con usted. Es sobre Kya.

-De acuerdo. Espere en el otro cuarto, se entra por esa puerta. Cuando termine de prepararle el té a Kya, iré allí.

-Está bien…

Entro por la puerta de madera rojiza que me ha indicado Rosa y me siento en la cama para esperar a que Rosa termine. Miles de preguntas circulan por mi mente. ¿De qué conoce Rosa a un tal Brian? Mientras me pongo a pensar en todas las preguntas que puedo formularle, ella entra a la habitación sin yo apenas darme cuenta de ello.

-Ya he terminado. Adelante, pregunte.

Se me pone un tono severo en la voz que no me resulta del todo desagradable.

-¿Qué sabe sobre Kya?

-No entiendo su pregunta.

-Ella me ha dicho que está buscando algo. Lo que no sabía es que usted lo sabía, no sé si soy clara.

-Yo… Yo no conozco al padre de la cría.

-¿A su padre?

-¡Maldita sea, se me ha escapado!

-¿Qué sabe de su padre?

-Que estuvo alojado en este hotel hace un tiempo. Lo sé por el folleto que Kya traía consigo. Es de hace unos 15 o 16 años. Claro, seguramente ella, o algún conocido se alojó aquí hará 15 años.

-Kya no tiene 15 años, eso se lo aseguro.

-Entonces es su padre quien se alojó aquí hace 15 años. Kya parece interesada en este hotel, ya que vino aquí ella sola, y eso me llamó la atención. Hubo un huésped que se alojó aquí hace 15 años que descubrió secretos de este hotel impresionantes.

-¿Y cree que ese huésped es el padre de Kya porque descubrió un secreto importante?

-Así es. No me olvidaré nunca. Fue hace 15 años. Un vendedor a domicilio vino a este hotel a cumplir un recado de su jefe.

Eso me suena de algo….

-A pesar de que parecía un cliente más del hotel, acabó descubriendo toda la verdad del pasado del hotel. Había una explicación para que lo descubriera. Estaba buscando a un conocido suyo que le traicionó. Además, trabajó de policía unos años atrás. Entonces, no hay duda. Ese vendedor es el padre de Kya.

-¿Ese vendedor no se llamaría Kyle Hyde por un casual?

-Pues… ¡Sí! ¿Le conoces?

-Ja, ja, pues claro que sí.

-Entonces no sé por qué me preguntas, jovencita. Sabrás tan bien como yo que el señor Hyde es….

-No, claro que no.

-¿Qué?

-Kya no es hija de Kyle Hyde. La única hija de Kyle Hyde soy yo misma.

-Ahora que lo pienso… Kylie Hyde… ¡Oh, no! ¡No me di cuenta! Debí suponerlo por el apellido. ¡Hablé sin saber! ¡Pobre Kya, qué disgusto le habré dado!

-El padre de Kya se llama Brian. Y su madre Kya, como ella. Ambos murieron asesinados.

-¡Pobrecita mía! ¡Y encima yo hurgando en la llaga! ¡No tengo remedio!

-…

-Señorita Hyde, siento mucho todo lo que le ha pasado a Kya por mi culpa.

-Seguro que si le explica que todo fue un malentendido la perdonará. ¿Pero a qué se refiere con esos secretos que mi padre descubrió?

-Veo que serás capaz de descubrirlos por ti sola. Eres joven e inexperta, pero veo instinto debajo de esa chaqueta. Sé que lo descubrirás todo. Solo debes ser paciente.

-Yo…

-Te daré una pequeña pista. Busca los cinco cuadros con manzanas del hotel. Solo eso. No me pidas explicaciones.

-De acuerdo.

-Adiós…

Salgo del cuarto de Rosa. Así que mi padre descubrió secretos del hotel interesantes. Si le puedo preguntar para que me aclare este maldito asunto.