De fiesta.
Había llegado la tarde desde hace unas horas y 5 santos se dirigían a el pueblo más cercano de los 5 picos, a lo lejos podían ver la enorme cascada y el pueblo donde los fuegos artificiales, hacían el espectáculo más conmovedor de toda la noche.
-Llegaremos tarde- menciono shura fastidiado.
-El caso aquí es que solo venimos a perder el tiempo- refuto mascara.
-Si no t gusta puedes regresar a los 5 picos y decirle lo que piensas al antiguo maestro- dijo saga.
-Tal vez lo haga-menciono enojado.
Apresuraron el paso para llegar no tanto a la velocidad de la luz, pero si un poco. Había enormes juegos mecánicos, donde la gente grita, lloraba y otros tantos vomitaban.
-Qué asco?- dijo afrodita.
-Florecita si tú eras el más alegre en venir aquí?-susurro un mascara burlo a su amigo.
La gente comenzó a correr era la hora de encender mas juegos artificiales, provocando que los 5 santos se separaran, saga termino con afrodita, shura y aioros, mientras mascara estaba solo.
…
El día era hermoso, aunque daba mucho para que oscureciera, y los pequeños estaban sentados leyendo un libro, que el patriarca les había dado a cada uno.
-Shion, unos caballeros te necesitan- menciono Arles.
-mmm…te puedo pedir que cuides de ellos, durante el mi ausencia- ordeno el patriarca a su hermano menor.
-Si- fue la respuesta del menor de los hermanos.
-Pssss…Pssss, Aioria- susurro un Milo que miraba por arriba de su libro. Aioria volteo pero Arles miro al caballero de la armadura de escorpión.
-Tienes algo que comentar Milo- pregunto arles mirándolo, no toleraría que esta vez se le escaparan esos pequeños mocosos, que de santos no tenían nada, detrás de sus caritas angelicales, el podía ver sus verdaderas intenciones.
-Nop, nada- contesto mirando a Aioria con los ojos.
-Maldición- menciono el pequeño santo vía cosmos-Estoy hablando con el cosmos que bien. Pero con quien?
-Tienes algo que decirme Milo?- pregunto la voz de arles.
El escorpioncito dorado sonrió maliciosamente, y unas cuantas gotitas se asomaron por su rostro.
-Milo- dijo arles.
-Sshhhh!- menciono camus, haciendo que arles y Milo voltearan- Si no se han dado cuenta estoy intentando leer.
Vasto esas palabras del galo, para que arles se concentrara de nuevo en vigilarlos y no regañara a Milo. Camus miraba la escena sonriente debajo de su libro, estaba feliz había evitado que regañaran a su amigo y Milo ya le debía 30 favores más.
Arles se planto en medio del salón y observo cuidadosamente Aioria y Milo, que eran los mas desobedientes, en cuanto a lectura se trataba de vez en cuando vigilaba a los demás.
-Psss… Aioria- murmuro el pequeño santo.
-Milo- arles se enfureció- que necesitas con Aioria?-
-Yo… este... Bueno quería preguntarle…. Am… que a donde se habían ido mu y shaka- menciono el griego.
Arles voltio por reflejo hacia los asientos del carnero y el hindú y efectivamente estaban vacios.
-Maldición shion va a matarme- casi grito el santo de plata.
-Vamos… con mu y shaka- menciono Milo levantándose de su lugar- tenemos que preparar la fiesta de el maestro shion.
-Si- contestaron el resto.
…
Caminaba por las calles pateando una lata, llevaba tiempo ocultando su cosmos para que los demás no lo encontraran, sabia que a lo mejor ni siquiera lo estarían buscando, pero quería estar solo. De todos modos dudaba mucho el interés por el de sus compañeros. Siguió caminando unos pasos mas hasta que vio una fuente donde sentarse, camino y puso sus manos sobre su cara.
-Puedo sentarme?- la voz de una mujer lo saco de sus pensamientos.
-No- menciono cortante.
-Esta bien me sentare,-Contesto "entonces para que me preguntas" pensó mascara de muerte-Como te llamas?
-No te interesa mi nombre- volvió a decir intentando terminar esa platica.
-Ok- la muchacha de cabello oscuro se levanto, camino unos cuantos pasos, y luego regreso- Eres un desconsiderado.
La pelinegra levanto una mano pero el santo la tomo, de la mano previniéndose una cachetada.
-No vuelvas a intentarlo- murmuro, noto que todos comenzaban a ver la acción cuando se sintió arrogado, estaba tan distraído pensando en que la gente lo veía y podía causar problemas que no noto cuando soltó a la pelinegra y esta lo empujo al agua, se levanto rápidamente- ahora si te mato! –grito el santo enfurecido.
Una mano detuvo su ataque miro, hacia atrás y vio a sus dos compañeros de armas, el peli azul lo miro con sus ojos verdes, esos ojos que muy pocas veces tenían la oportunidad de ver, en la cara de géminis, aquellos ojos de mandato.
-Ya mascara- menciono afrodita haciendo que saga soltara el brazo del de cáncer.- Vámonos.
Los tres santos fueron observados hasta que se perdieron entre la gente, saga miraba con desaprobación al chico de la armadura de cáncer.
-Shura, aioros donde están nos vamos- dijo afrodita.
-Tan rápido- contesto shura.
-Porque no se relajan un rato- menciono aioros.
-Porque no aioros, he dicho que nos vamos y nos vamos entiendes- casi grito enojado el de piscis.
-¿Qué ha ocurrido?- pregunto del e la decima casa.
-Después hablamos- contesto.
Los dos santos se miraron, sin decirse nada más que aquellas miradas de dudas de ambos que buscaba una explicación en el otro.
-¿Qué crees que haya pasado?-menciono shura a su amigo.
-No tengo idea pero será mejor regresar a los 5 picos- contesto el arquero dorado.
…
Dos santitos dibujaban en la casa de Aries una figura de un patriarca con crayolas, a un lado decía "Feliz cumpleaños".
-Entonces ya saben que hacer- contesto mu. – Camus te encargaras de los globos, Aldebarán de la comida, Milo de arles y los demás que quieran meterse, shaka de los invitados y tu Aioria de… conseguir un regalo.
-Nos veremos aquí en 50 minutos- dijo un Milo sonriente.
Todos se fueron del lugar excepto camus y mu quienes estaban inflando los globos a todo pulmón. Milo quien cuidaba la puerta de la casa de Aries miraba hacia afuera buscando a ver quien venia y no estaba invitado.
-Milo hay están camus y mu- menciono arles que venia bajando desde Tauro.
-Al rato los veo- dijo Milo, saliendo corriendo de la casa de Aries con un globo de agua que fue a parar a cara de arles.
-MILO- grito el futuro patriarca.
…
Un pequeño se inmiscuía cuidadosamente por la cocina del palacio principal, mientras las doncellas seguían preparando la comida. Tomo a toda velocidad, unos pastelitos, unas de las comidas se las comió todas.
-Ahora si la comida- menciono el santito. Estiro las manos pero ya no siento nada que tomar.
-Aldebarán te quedaras sin postre-menciono una de las doncellas. El santo se tiro al piso y comenzó a llorar.
-BUAA… YO QUIERO POSTRE YO NO HE HECHO NADA MALO… QUIERO MI POTRE- gritaba el santo a todo pulmón.
-Ya vamos levántate-
El santo se levanto limpiándose los ojos y dejo caer una pequeña canica, la doncella se estiro a levantarla.
-Toma- dijo la doncella- Aldebarán? Donde estas?
-Mas bien donde esta la comida- menciono otra.
Un poco mas haya un niño corría con todas su fuerzas hacia la casa de Aries.
-Me comeré este pastelito porque hoy me he esforzado mucho- Aldebarán todo un pastel de los muchos que tenia en la bandeja.
…
-A quien invitare a la fiesta, debe ser algo sencillo porque no tenemos muy bien planeado todo- decía el santo de la virgen para si mismo.
-Porque no ha nosotras- menciono la voz de una niña.
-A ustedes?- contesto a la respuesta de Marín, quien estaba a un lado de shaina.
-Si, a nosotras ambas- dijo shaina.
-Esta bien- murmuro un shaka resignado- vayan en unos 10 min. A la casa de Aries.
…
Esta historia continuara en el siguiente capitulo.
