Holaaa, agradezco nuevamente, ya saben, si les gusta comenten xD vamos llegando a partes más interesantes. Besos.

VI

Par trasnoche.

En verdad estaba preocupada. No por las pruebas, ya las había superado ese viernes, pero a la noche tenía un compromiso. Siempre había sido segura y lo seguía siendo, no podía ser que un idiota estuviera fastidiando sus últimos días en Hogwarts que deberían ser los mejores y a la vez los más tristes. Ella no los sentía ni en un extremo ni en el otro, por eso estaba preocupada. Rhonda la apresuró para que terminara de aplicarse un leve rubor y salieron sigilosas para la sala de menesteres.

Había mucha gente, se podía decir que todo séptimo curso estaba asistiendo y tal vez algunos metidos de otros cursos. Por ejemplo, Lily Potter que andaba con su chico de allá para acá. En el ambiente había expectación. Rose se acercó a Albus a penas lo divisó pero inmediatamente se vio interferida por Scorpius. Rhonda no se pensaba quedar allí escuchando sus peleas de siempre, así que siguió el camino que la llevaba hasta el único Slytherin Potter.

—¿Y bien? —habló Rose llena de valor. Scorpius no la miró a ella sino en derredor.

—Esta fiesta me recuerda a aquella de quinto, en donde me dejaste en ridículo cuando me lanzaste agua con tu varita, hasta empaparme —admitió con una sonrisa.

—¿Sí? —dijo Rose con suficiencia—. Pienso que más ridículo quedaste el sábado, perdiendo por sexta vez la snitch dorada.

—Es curioso que lo digas, Weasley. No quieres que te recuerde lo que hiciste luego —convino Scorpius cruzándose de brazos.

—Yo no hice nada —dijo con un mínimo sonrojo—. Si a ti se te da por exhibirte… De todas formas esta fiesta es patética, Rhonda ya encontró su diversión y no tengo ganas de hablar con ciertas personas, así que me voy.

Sin esperar respuesta cruzó nuevamente la puerta y salió en medio de la noche por los silenciosos pasillos que parecían no estar custodiados, sin embargo siempre había alguien que podría vigilar. Scorpius la siguió. Estaba muy de acuerdo con la chica, por primera vez, pensaba que la fiesta también era patética. En otros tiempos hubiese buscado alguna chica con la cual pasara el rato, pero ahora se sentía demasiado molesto para hacer aquello. Rose era enteramente un "no" complejo. Era lo único que se empeñaba en decir. Negarse y negarse aunque él no hubiera propuesto nada. Todavía.

—¿Otra vez sola por los pasillos, Weasley? —preguntó Scorpius volviéndola a alcanzar como había hecho ya una vez.

—Quizá no estaría merodeando si no quisiera perderte de vista —argumentó ella.

—No me veas si no quieres —inquirió el chico—. Siempre puedes cerrar los ojos.

—Así es como tropieza la gente… —dijo Rose negando con la cabeza y caminó más rápido.

—Y la prefecta Weasley no quiere tropezar con el prefecto Malfoy… —agregó él que se quedó mirando con curiosidad su reacción. Rose se frenó de golpe y respirando entrecortadamente lo miró a los ojos con furia repentina.

—¡Por tu culpa estamos castigados! —avisó ella y le señaló a Filch con su gata en brazos que los observaban fijamente desde lejos.

—Bien, ahora tendremos una fiesta privada con la Señora Norris —susurró Scorpius contrariado pero a la vez algo divertido por el enojo de Rose.