DIsclaimer: Sega no me pertenece, para mi infortunio ¬¬
Nota: continuo usando términos médicos, si no comprenden, busquen un diccionario ó lean los paréntesis
Nota_2: a partir de Sístole y diástole (desde mi punto de vista) es el lado más humano, por tanto, los siguientes capítulos son más humanísticos y ligeramente (hasta demasiado) fuera del ámbito hospitalario, después de todo, no pueden vivir en el centro hospitalario.
nota_3: les agradecería mucho si llegan a ver un error de redacción ó si la historia comienza a perder esencia. Si gracias =D
Sístole y diástole, parte uno
Mire mi reloj: las ocho y treinta de la mañana, del quinto día. Era la hora usual de irme, por más que quisiera, no podía quedarme a cuidarla todo el tiempo, tenía que ganarme mi salario. Salí de la habitación sonriente, lo único que no comprendía… ¿Por qué los padres de Amathyst no habían visitado? Entonces, la vi. Una ratona color gris y de vestimenta formal, llevaba consigo una carpeta de argollas color azul naval.
-usted es el Doctor Shadow The Hedgehog-
-así es ¿Qué desea?-recupere de inmediato mi frialdad.
-necesito hablar con… (Da una hojeada a su carpeta) la señorita Amathyst-
-esta bajo anestesia-
-podría despertarle-
-imposible, se encuentra en la etapa post-operatoria…-su mirada cayó en decepción. Me aleje de la puerta, y le indique con la mirada. Esta comprendió el mensaje y me siguió hasta mi consultorio. Deje que entrara primero y tomara asiento, yo le seguí. Recargue mis codillos sobre el escritorio y le mire fijamente.
-¿Quién es usted?-
-soy Ritta Mistal, servicios infantiles-
-¿servicios infantiles? ¿Qué tiene que ver la paciente en todo esto? ¿Acaso sus padres?-mi rostro se endureció, tan malo fue… mis recuerdo llegaron de golpe, los 2 balazos…
-escuche… hace 4 días hubo un atentado en un cinema. Varios asaltantes y policías, incluso el ejército, intervino. En fin de 15 víctimas, sobrevivieron 4 personas… Al parecer la joven Goldstar bajo del vehículo para ver la cartelera, en eso, surgió la masacre. El primer tiro fue en la pierna derecha, dejándola indefensa. Los padres trataron de salvarle… pero… las armas de fuego eran de un fuerte calibre por parte enemiga…-
-entiendo-escuche seriamente todo lo que surgía de sus cuerdas bocales, me partía el tórax y parte de mi ser sobre ese recuerdo sanguinolento que yacía en la memoria permanente de Amathyst.
-un soldado, creyendo que la joven pertenecía a ese grupo, disparo un arma de .22 mm… ella se cubría el pecho con una mini-laptop…-
-eso explica las partículas metálicas, ajenas a la bala-
-así es… tratamos de localizar a los parientes… buscamos sus tíos, primos ó primas, abuelos, amigas cercanas, muchas personas. No obstante algunos parientes están desaparecidos otros muertos, algunos "familiares" y "amigos" se reusaron en cuidarla… realmente es muy frustrante… al perecer está sola en este mundo. Si no aparece nadie, tendremos que mandarla al orfanato-¿Sola? ¿Cómo puede estar sola una criatura tan dulce? De los 3 billones de idiotas que hay globalmente debe haber al menos una con un parentesco sanguíneo.
-por ello en la importancia de despertarle y decirle esto-
-no puedo permitir eso-
-es obstrucción a la información, la joven necesita ser informada sobre esta situación Doctor-
-¿quiere asesinarla?-comente sajadamente, la trabajadora social comienza a mirarme extrañada.
-escuche… toda acción tiene una reacción. Si le despierto y permito que usted le diga su situación, se alterara emocionalmente y eso radica sintomatología cardiaca… usted no tiene idea de la tremenda presión sanguínea que conlleva la aorta y la vena cava… es un milagro que la joven sobreviviera-le advertí de ese riesgo y aunque ella me llevase a la corte marcial, no le daría acceso hacia mi Amathyst. La señorita Mistal guardo silencio por un largo rato, al parecer había dado en el blanco. Las personas que trabajan en el ámbito familiar suelen ser muy susceptibles, además, también un poco más desesperados debido al nivel burócrata que posen.
-¿Cuándo será ideal para despertarle?-
-mmh… calculo 2 semanas-
-de acuerdo… esta es mi tarjeta, llámeme si es necesario. Volveré en 2 semanas, le agradezco su tiempo-se incorpora, me entrega en la mano un pequeño rectángulo de papel. Lo observe y venia su nombre escrito en el junto con un número telefónico parecía ser de celular y la dirección de su oficina. Levanto mi vista hacia la puerta, la ratona ya se había retirado, dejándome preocupado respecto al futuro de la joven. Me acomode nuevamente en la silla y me puse a reflexionar al respecto: Amathyst es huérfana, bien puedo comprenderlo. Será difícil para ella sobreponerse a ese pasado, estando en el auge de su existencia, bastarían unos años de tratamiento psicológico es tolerable. Que sus parientes perdidos y los traidores a los que llamaron amigos, la dejaran a un lado es cruel. Lo peor es que si no encuentran a nadie durante las 2 semanas de plazo, la felina de iris rosados sería enviada a un orfanato, por tanto, tendría que dejar de lado su carrera de enfermera. No solo ella tendría que renunciar a lo que le gusta por la muerte de sus progenitores, no sabría si podrá renovar sus estudios, tal vez pasen años para ser adoptada, en caso contrario, casi nunca los trabajadores de servicios infantiles hacen visitas, eso facilita los actos perversos por gente ajena…
-¡Diablos!-impacto mi puño con furia sobre el escritorio, me sentía frustrado, no sabía que hacer para salvarle. No quiero que termine su carrera, no quiero que pase días de miedo ó lagrimas al verse sola en el mundo ¡no quiero que nadie la aparte de mi lado! ¡Me da tanta rabia no saber qué hacer!
-Shadow ¿Quieres almorzar conmigo?-
-Sonic, no tengo tiempo para nutrirme. Tengo mucho en que pensar-comento mientras recargo mi cabeza en el pupitre, jamás me había sentido tan terrible en mi vida, era como sufrir una embolia encefálica.
-Shadow, hiciste todo lo que pudiste por esa joven… que es una suertuda… deja que los servicios infantiles se hagan cargo, además han mejorado mucho desde hace 8 años-le miro con suspicacia mientras él me sonríe y recarga su mano en mi hombro. Me pongo de pie y me alejo del erizo azul. Suspire pesadamente.
-mejor me retiro… tal vez encerrarte en tu claustrofóbica oficina te ayudo a relajarte-el médico de diagnósticos se retira con una mueca similar a una sonrisa. Tal vez tenga razón, trabajar me ayudara a calmarme… aunque sea temporal…
Pasaron unas horas desde que vi a la felina de orbes rosados y a esa portadora de malas nuevas, seguí el consejo del doctor de diagnósticos. Trate de relajarme en el trabajo, concentrarme en los tratamientos y visitas medicas diarias, realice unas 2 intervenciones quirúrgicas, serian 3, pero no acepte entrar a quirófano para amputar una mano, pedí distracciones, no tonterías ó niñerías. En fin… nuevamente me concentre en el historial clínico de un adolescente de 13 años, al parecer, había tragado por la estupidez hormonal y los retos escolares, por lo menos 15 canicas de tamaño considerable, me sorprende que el idiota siga vivo. Recién había terminado de hacerle un examen físico, la respuesta era afirmativa, mientras palpaba el estudiante, sentí en su vientre muy ligeramente unos bultos.
-¡quiero irme a casa!-
-eso si no Richard-veo la escena desde una distancia prudente, el joven hacia un berrinche como un pre-escolar.
-es necesario hacer una radiografía para confirmar lo dicho y en caso de ser un riesgo mayor, un lavado estomacal no sería suficiente. Se habría intervenir quirúrgicamente-interrumpo, empieza a dolerme la cabeza por tanta idiotez. En fin, le hago entrega unas hojas de máquina, eran permisos para realizar la cirugía, después de todo, es paciente es menor de edad.
-em, estamos esperando al padre de familia, yo no puedo firmar-
-¿es su maestro?-observo su ropa, que asemejaba a los docentes de una secundaria "abierta"
-así es-
-es su tutor legal, puede firmar…-calle, mire la nada con sorpresa, había encontrado la solución a este dilema y todos saldríamos ganando. Le entrego el paquete de hojas de todos modos y me dirijo hacia la puerta.
-si me disculpan, tengo otros asuntos que terminar… mandare una enfermera para que les atienda-
-si doctor, gracias por su atención-quería decirles que la situación es a la inversa, debería ser yo quien deba agradecer, pero si lo hago, los dejare desconcertados. Camine a través de los pasillos blancos, me sentí ligero, de hecho, la sensación es muy similar cuando me di cuenta de mis sentimientos hacia por Amathyst, mi lóbulo derecho procesaba un sinfín de escenas hermosas, el izquierdo ardía en ira, ¿Cómo era posible que no se diera cuenta de una solución tan simple? Me dirigí hacia mi oficina, cerré la puerta tras de mi con cerrojo, por prevención, abrí el cajón de mi escritorio mientras sacaba mi celular, tome la tarjeta que la ratona me había dado y marque rápidamente el numero. Los segundos se me hacían eternos por la tardanza del otro lado de la línea.
-Diga, habla la licenciada Ritta Mistal-
-Soy el Dr. Shadow, médico de la señorita Goldstar-
-Doctor, ¿Qué se le ofrece?-
-quiero proponerle algo, puede que le interese-
-le escucho-comencé a redactarle mi plan a la trabajadora social. Había decidió que pelearía por la patria potestad de Amathyst. Así no dejaría de estudiar enfermería, no iría a un orfanato y continuaría su vida lo más normal posible.
-mh… es una buena idea, pero tengo varias inquietudes-
-¿Cuáles-
-escuche, es más cómodo hablar personalmente. Podría verle mañana, en el café de central city-bien eso me sonó a una cita y su tono de voz cambio, eso es… una ventaja para mí, me sería más fácil convencerla, en una situación normal claro. Su repentino cambio de actitud, aumento más mi precaución, tendría que ser cuidoso con esta mujer.
- me parece mejor vernos en su oficina, sería más formal-
-de acuerdo… mañana a las 9 am-
-mañana en su oficina… gracias por responder a la llamada-colgué sin esperar. Bien suspire, solamente me faltaba dar una buena imagen a esa trabajadora social. Me recargue en la silla tranquilamente, me sentí un poco más calmado, pero no tranquilo. Sin embargo, una de las razones que me motivaba más, era que si aceptaba la licenciada, Amathyst viviría en mi casa, sabría que se sentiría saber que alguien te espera en casa con una sonrisa, cocinar para dos personas, ayudarle en sus tareas, verla crecer y madurar.
Bien, me puse de pie, tenía que ir a trabajar, uno de los requisitos es tener buenos ingresos económicos… el resto del día fue igual: visitas medicas, ir a consulta, hacer procedimientos como alimentación parenteral, instalación de catéteres óseos (son catéteres que están dentro de los huesos largos) punciones lumbares, asuntos realmente comunes, pero entretenidos…
Nuevamente me ubique en mi oficina, escribiendo unos Kardex para el turno nocturno, bueno, hasta que alguien entro en mi recito sagrado de soledad momentáneo.
-¡Shadow!-
-vete-
-oye, no me corras tan pronto…-
-Sonic… ya me voy…-cogí mis cosas rápidamente, quería verla, en todo el día no la he podido ver, la extraño sinceramente.
-¿a tu casa ó a verla?-me pregunta mientras salgo por la puerta ignorándolo.
-como medico tratante, es mi obligación visitarle y revisar sus signos vitales-
-claro y yo soy el conejo de pascua-el erizo azul se burla. Me retiro de mi oficina, camine entre los pasillos nuevamente, dirigiéndome hacia las escaleras, el tercer cuarto a la izquierda. Me detengo al sentir la perilla en la palma de mi mano.
-mmh…-no entendía porque dudaba, tal vez, mi lóbulo parietal había activado una de sus áreas… el miedo. Miedo a saber que ella habría sufrido un daño adverso, pero aun así… yo me encargaría de ella… es algo irónico, ya que yo mismo he dicho a los familiares de los pacientes de estado terminal ó en coma, ofrecerles eutanasia (muerte al paciente en fase terminal ó en coma). Muchos se niegan, otros han insinuado en golpearme, pero siempre termino ganando, finalizando con la vida del paciente… ahora entendía su dolor y lo que ellos estarían dispuestos a ofrecer todo lo que estuviese a su alcance para verle vivir. Olvide esos pensamientos ponzoñosos y entre en su habitación, ahí continuaba en su lecho, profundamente dormida por los efectos del sedante.
-Buenas noches-salude, me sentía como un idiota, idiota pero feliz. Me acerque lentamente mientras cerraba la puerta tras de mí, camine despacio hasta el EEG y comencé a revisar los registros, al parecer todo estaba en orden, aparentemente no había daño encefálico, eso es un alivio temporal para mí.
-por el momento, todo está en orden-voltee a decirle, en ese momento, sentí mí pulso acelerarse y mis pupilas se contrajeron al darme cuenta de su rostro, tan hermoso, tan apacible. No me había percatado de la soledad que nos rodeaba, la oscuridad que ocultaba cada huella que había… sentí mis pómulos (mejillas) enrojecer… sé que es pecado pensarlo, pero… quiero hacerlo, no le hare daño… como escolar asustado tras romper un cristal, me cerciore que la puerta estuviese cerrada y nuevamente me aproxime a la joven paciente. Comencé a sentir un sinfín de síntomas: escalofríos, debilidad muscular y el ritmo cardiaco aumentaba a cada paso que daba. Era la primera vez que sentía miedo, ansiedad pero sobre todo, emoción… si… la adrenalina había inundado cada uno de mis capilares (son vasos muy delgados que son conectores entre las arterias y venas para intercambiar nutrientes ó desechos)
-mi… niña-me acerque a sus labios que daban señal de deshidratación, como si le importara al lado emocional de mi encéfalo. Roce sus labios con los míos, solo una acaricia labial. Admitía que me corroía la ansiedad de profundizarlo, que besarle intensamente hasta cansarme… pero… sin que tú lo disfrutes… no sería un beso. Me aleje de ella con una sonrisa traviesa, había cometido un crimen inocente, pero al fin al cabo un crimen en todo sentido: viole la intimidad del paciente, rompí el juramento de Hipócrates sobre la represión de deseos impuros, desobedecí la ley sobre los menores de edad, haciéndome ver como un pedófilo…
Sin embargo, no me arrepiento de nada. "bese" su cavidad oral y me gusto sentir la ternura de su piel labial, tan frágil por la deshidratación y tan suave por la edad. Me di cuenta cual incauto fui al dejarme seducir por la inocencia de una estudiante de enfermería. Sonreí más abiertamente al continuar perdiéndome en el mundo fantasioso creado por mi lado sensitivo de mi personalidad, ese mundo donde ella vivía conmigo, esperando que llegue del trabajo para estar juntos una noche más… desperté de mi yo imaginativo al escuchar mi celular. Cogí el aparato de mi bolsillo, era el dueño de una empresa farmacéutica, me había contratado para presentar su nuevo medicamento contra la epilepsia. No tenía más remedio que responder a la llamada.
-vendré mañana… pequeña-le acaricie suavemente su mano. Tome mi maletín me retire de su habitación…
Al día siguiente…
-veo que usted ya había pasado por todo esto-
-así es… mi progenitor falleció cuando poseía 8 años, no paso mucho cuando su sector intervino y me introdujo al sistema… pasaron por lo menos 8 meses para ser adoptado… como era un infante conflictivo me retornaron más 5 veces… la séptima fue la definitiva-
-entiendo…entonces… podría hablarme sobre su vida en la séptima casa-
Eran faltaban 10 para el medio día, y aun continuaba encerrado en la oficina desordenada de la licenciada Mistal. Llegue puntual a las oficinas de asistencia familiar, pero tuve la necesidad de esperar debido que la mujer de 27 años aun no llegaba. Mientras esperaba que ella arribara, ordenaba toda información personal, económica, laboral y familiar respecto a mi vida, bien sé como es el trabajo aquí, te piden hasta información incongruente a su historia como color de piel, especie de animal, talla promedio, en fin, esa información es importante en el ámbito hospitalario, pero ¿Qué objeto tiene esta clase de informe en la sociedad?
En fin. No puedo negarme a nada, quiero adoptar a esa joven adolescente para que continúe con su vida lo más normal posible. No me di cuenta cuando la ratona había llegado, me puse de pie y le seguí los pasos hasta llegar a su oficina, se trasformo de asistente social a psicóloga, tratando de buscar un perfil, buscando una estúpida excusa para acoger en mi residencia a la felina de melena purpura ó para contrarrestar mis argumentos con un perfil psicológico.
-mi padre adoptivo falleció de una cardiopatía, al parecer, una infección… mi madre adoptiva se volvió a casar. Cuando cumplí mi decimoctavo cumpleaños, tome mis pertenencias y me marche de ahí, me instale en un hotel y comencé a buscar trabajo para pagar la estancia y mis estudios.-
-comprendo su historia doctor y le agradezco la facilitación de información-comenta mientras señala el papeleo que deposite en el escritorio.
-si no le molesta, hay que cambiar el tema… ¿Cuáles son sus intenciones con la joven Goldstar?- tarde ó temprano llegaría esa pregunta, no iba a decirle: "estoy enamorado de ella y quiero que viva en mi casa para verle todos los días. Cuando sea mayor de edad, le confieso mis sentimientos y la hago mía" seria cárcel directa. La noche anterior pensé en buenas opciones para persuadir a la licenciada Mistal.
-es una buena estudiante de enfermería, pienso que sería un desperdicio si esta dejara su carrera-
-comprendo, pero… usted no tiene ningún lazo sanguíneo con la víctima, ni tampoco conoce a sus padres, ¿Por qué el interés?-
-fui su tutor en su primer año de prácticas, ella me conoce a la perfección, así que no se sentirá tan ajena en su nueva vida-
-de eso no dudo. Nos ahorraría tiempo y trabajo… el único problema es que… según su expediente… es un medico muy… ¿Cómo decírselo? Insensible, no me parece apropiado que una joven que recién perdió a sus padres continúe con una persona así-
-ella se sentirá más tranquila estar con alguien que vivió lo mismo, que una persona que no. La joven vera que es "normal" y sentaría más confianza… créame, lo sé por experiencia-vi como la licenciada pensaba mis palabras mientras se acariciaba un mechón de cabello que se escabullía por su clavícula derecha.
-mmh… consultare con mi superiores al respecto… le tendré noticias a la primera quincena de diciembre-
-comprendo… es tedioso trabajar tanto en el papeleo y que terminen negado su petición-al parecer el mal chascarrillo hizo sonreír a la encargada. Esta tomo mis documentos y los coloco a su costado.
-Es todo por el momento. Le agradezco la visita –me levanto de mi asiento y me retiro de ese lugar. Solamente me restaba esperar y que mis argumentos hayan sido lo suficientemente persuasivos… esperar… como empezaba a odiar esa palabra… bien era hora de ir a mi trabajo… subí a mi automóvil, y justamente cuando iba a encender el vehículo… suena mi aparato, me resigne a no contestar. Sin embargo volvía a sonar, una y otra vez… entonces comencé a temer, si era sobre Amathyst, si había caído en un colapso encefálico ó algo peor… impulsivamente cogí el celular nuevamente y respondí.
-¿Qué sucede?-
-¡Shadow! ¡Hasta que respondes! ¡Oye te invito un café!-
-adiós- cuelgo el teléfono. Suspiro pesadamente y recargo mi rostro frente al volante. Me había alterado por nada, era evidente mi preocupación hacia la joven de 15 años.
-cálmatethe Hedgehog, hiciste lo que pudiste… ahora te resta esperar lo mejor-me incorpore, era tarde para ir a trabajar…
Varios días más tarde…
-bienvenidos… ¿acaso el paciente es el infante?-pregunte a una pareja que venia muy angustiada, en las extremidades superiores del progenitor llevaba a un niño de edad escolar.
-si, hacia un berrinche de lo peor sobre que le dolía la cabeza, sin embargo se desmayo-levante la ceja ligeramente molesto por 2 situaciones: un paciente dormido dificultaba mi diagnostico, de hecho… es un reto muy tentador. La segunda, ¿me creían estúpido? Estos le ignoraron hasta que se desmayo, además… ¿Qué clase de padre ignoraría los llantos de un niño? A no ser, que sea caprichoso. Deje de lado mi psicoanálisis por el momento, me volví hacia los padres y les indique que lo acostaran en la camilla, comencé la exploración física recién el padre acostó en posición decúbito lateral (de lado) bien, no es un buen comienzo, pero debo adaptarme. Comencé a palpar desde el cráneo, de inmediato sentí un síntoma: encefalitis (inflamación del cráneo ó cerebro) a pesar del riesgo, continúe con la rutina de la revisión ó será una falta por omisión, al llegar al cuello, sostuve el cráneo y comencé a mecerlo de un lado a otro… como pensé, el cuello estaba rígido, solo podía significar una cosa.
Sin pensarlo siquiera un momento, cargué al menor y salí del consultorio. Los padres de inmediato me siguieron.
-¡doctor! ¡¿Qué hace con nuestro hijo?!-la madre trataba de interceptarme, pero no le permití, no había tiempo, si transcurría un segundo más para confirmar el diagnostico, podría perderle. Pase por unos dos pasillos más, hasta que di con la bendita sala de radiografía, coloque al niño en una camilla y comencé a retirarle zapatos, joyería y otros accesorios que puedan dificultar el escaneo…
Unos minutos más tarde…
-¿meningitis?-ambos padres se mostraron perplejos ante mi diagnostico. Recién abrí el sobre donde venia el examen de liquido encéfalo-raquídeo, extraído por una punción lumbar (es insertar una aguja similar al catéter entre la cuarta y quinta vértebras lumbares)
-pero lo vacunaron para la meningitis cuando era un bebé-la madre se defiende, tratando de buscar algún error en mi diagnostico, yo simplemente muevo mi encéfalo de izquierda a derecha.
-error, la vacuna BCG es para la tuberculosis meníngea, no es muy útil contra bacteria meningococo-odio rebajar mi nivel y más cuando debo corregir a los padres de su ignorancia en enfermedades, por suerte, acudieron a un medico y no a un sacerdote.
-debido al riesgo de daño encefálico ó daño cerebral, deberá ser hospitalizado… y ustedes deben ser inyectados con antibióticos para prevenir que la infección se propague… ¿alguien más estuvo cerca del niño durante su enfermedad?-
-bueno, estábamos una fiesta de una amiga de nuestro pequeño-bien, eso significaba que dentro de unos días vendrían como… 15 infantes con síntomas de encefalitis y fotofobia (sensibilidad a la luz) iba a continuar con mis instrucciones cuando siento moverse mi aparato telefónico, discretamente revise mi bolsillo, vi la pantalla y era la trabajadora social. Era la llamada que tanto había estado esperando… el veredicto sobre el destino de mi niña.
-Doctor The Hedgehog, Shadow se le solicita en recepción- se oye el alto parlante resonar mi nombre en cada pasillo.
-si me disculpan, mandare una enfermera para hospitalizarlo…-
-doctor, ¿se recuperara?-pregunta el progenitor con mirada esperanzada.
-¿desde cuándo esta así?-
-lleva por lo menos una semana-
-mmh… normalmente, la posibilidad es de quince por ciento… gracias a las circunstancias, ahora es del cincuenta por ciento- me retiro sin decir más. No podía descuidar a mi paciente en ese estado tan delicado, pero tampoco podía negarme a regresar la llamada. Necesito un suplente mientras yo arreglo mis asuntos con la señorita Mistal. Me detengo de golpe a mitad de un pasillo, sonrió maliciosamente, se quien puede cubrirme, sin perder más tiempo, me apresuro para ir a un cierto departamento. Desde mi ubicación, el laboratorio, no me quedaba tan lejos.
Traspaso puerta tras puerta, pasillo tras pasillo hasta dar con una habitación de puerta color cereza. Toco esta misma, ya que mi "suplente" usualmente está ocupado, si no es con un paciente, es con una incauta enfermera ó doctora.
-¡Puede pasar!-sé que me arrepentiré más tarde, puedo sentirlo en una exhalación suave que emití.
-Sonic, necesito pedirte…-
-¡Shadow! ¡Viejo es un milagro!-siento como me causa disnea con el agarre opresor de sus extremidades superiores, muy diferente al abrazo que me dio Amathyst cuando me asistió en el parto. Dificultosamente logre quitarme ese erizo azul de encima, cada vez que veía ese medico, siempre me recuerda a la gripe: no es letal, pero como molesta.
-¿Aceptaste mi…?-
-necesito que me sustituyas con un paciente, un infante que sufre de meningitis bacteriana-me retire de inmediato, sabría que aceptaría. Tras pasar varios pasillos y numerosos departamentos, llegue a la recepción. Reconocí de inmediato mi visitante
-buenas tardes-
-licenciada Mistal, disculpe la tardanza, me ubicaba en consulta… ¿gusta acompañarme a la cafetería?-vi como asentía suavemente, comencé a moverme nuevamente, más tranquilo que la vez anterior. Pasamos por la sala de espera y varias personas que ansiaban su turno en esas sillas de PVC (plástico) pasamos dos pasillos y llegamos a una vasta habitación blanca con tenues colores verde, azul y toques rosas que abarcaban el lado trasverso inferior de las paredes. Las sillas y mesas combinaban armoniosamente con el lugar. Pude visualizar varias personas sentadas en las bancas, unas "alimentándose" otras conservando sobre su "vida" y familiares.
-entiendo. Mis superiores han dado su dictamen-en ese momento, surgió la taquicardia, la polidipsia, debilidad articular y muscular, síntomas clásicos del nerviosismo.
-ellos, rechazaron su propuesta-
-¿A qué se debe eso?-estupida pregunta, era obvio la respuesta: soy un varón soltero. Pero puede que haya otro motivo.
-les preocupa que conviva sola con un caballero…-
-eso imagine…-susurre para mí mismo. Mis músculos oftálmicos movieron mi ojo hacia el suelo, el resto de estos perdieron contracción. Era los primeros síntomas de la depresión y decepción… me sentía… por primera vez en mi existencia… derrotado…
-si no es molestia, necesito hablar con la joven Goldstar-
-si… tengo que revisar su integridad neurológica activa-recupere mi frívola personalidad. No era necesario avisarle sobre mis planes a la licenciada, solo es cuestión de deducción…
-mmh … aaah… du-duele- tras unos 25 minutos después de introducir por el equipo de venoclisis (es todo el aparato desde el catéter hasta la bolsa, se utiliza para verter soluciones que deben ser introducidas constantemente a su vez, paulatino) la solución paradójica del anestésico. Vi como lentamente la felina de iris rosados comenzaba a reaccionar por este químico. Mientras ella volvía del mundo inerte del subconsciente, yo comencé a revisar el EEG, no es lo mismo verificar los registros de un paciente inconsciente de uno en sí.
-buenas tardes…- el roedor femenino tomo la palabra suavemente al mismo tiempo se acercaba a la joven estudiante. Toma asiento en la silla cercana y comienza a mirarla con ternura ó lastima
-¿Dónde… dónde estoy? ¿Doctor? ¿Qué sucede?- se dio cuenta de mi presencia, aun cuando no le dirigí la palabra.
-en el hospital… desde hace 3 semanas-
-¿tres semanas?-la joven aun continuaba inhibida por el sedante. Disminuí su cantidad, lo suficiente para conversar, pero manteniendo el nivel mínimo del pulso, así evadiendo lo mejor posible una posible ruptura de la sutura.
-¿Por qué? ¿Qué sucedió conmigo?-Amathyst se lleno de desconcierto al ver el rostro tan serio de la trabajadora social, en ese momento me alegraba llevar a la mano un equipo de cirugía portátil, en caso de lo peor…
2 horas más tarde…
-entonces… ¿mi padres están muertos? Y no tengo a nadie-
-así es, lamento mucho decírtelo pero es necesario-
-yo… no quiero ir a un orfanato-sus ojos se empeñaron de lagrimas una vez más. Hace unos minutos había llorado de forma amarga, sin embargo, el ritmo cardiaco no se vio demasiado alterado.
-es necesario-corto seria la señorita Mistal.
-pe-pero… ¿Qué pasara con mis amigos, mi carrera…?-
-tendrás que suspenderlos-finalice, ambas giran a ver mi cuerpo recargado en la ventana. Era la primera vez que decía algo desde hace un largo rato.
-doctor… usted me dijo que no renunciara a nada… que buscara la forma de continuar…-voltee a mirarte, sorprendido. Era la primera vez que alguien se imponía en mi presencia, simplemente la mire fijamente, dándole a entender que callara.
-recuerdo a la perfección mis palabras… buscaras la forma de avanzar…-
-no quiero ir a un orfanato, quiero quedarme aquí… señorita Mistal…-la pequeña lloraba a cantaros, era evidente que aun no digería el suceso con sus padres y su situación… cerré mis ojos como señal de decepción, realmente me hubiera gustado hacer algo por ella… de repente sentí kilogramos extra en mi cuerpo y una opresión posesiva en mi tórax. Baje mi rostro y vi a la joven estudiante que salto de su cama hacia mí.
-¡no quiero! ¡Déjeme estar con usted! ¡Por favor!-sus glándulas lagrimales aumentaron la cantidad de secreción. La disnea era evidente, la tensión muscular aumentaba al ejercer más presión sobre su abrazo hacia mí, sufría escalofríos, normalmente, sería una patología de una gripe ó enfermedad neurológica, pero debido a la situación, no era más que miedo… de repente escuche el electrocardiograma, la tensión arterial y el pulso ascendía peligrosamente, si continuaba así…
-¡relájate!-ordene mientras la abrazaba. La resguarde en mi tórax y le protegí con mis extremidades superiores.
-cálmate por favor… no debes alterar tu pulso cardiaco…-le susurre en su canal auditivo suavemente, la joven se negaba a seguir mis indicaciones, ejercía más presión en el abrazo.
-relájate… no tienes porque alterarte…-
-señorita Mistal…-la suave voz de Amathyst surgió nuevamente.
-no puedo quedarme con el doctor… fue mi maestro-comento sin alejar su rostro de mis ropas.
-bueno… no sería conveniente que un…-
-no me molestaría, si quiere estar segura. Puede visitarla a diario para confirmar su integridad, no tengo nada que ocultar-comente. Sabía que yo estaba bien como mal: ella necesitaba apoyo de personas cercanas, aunque yo no soy el tipo apropiado, me gustaría intentarlo. Estoy seguro de que la trabajadora social no iba a decirle que no, al menos, iba a tratar de persuadirla a cambiar de opinión. El lado adverso, soy un imbécil por usar si use la fragilidad de mi niña para mi conveniencia: un oportunista.
-bueno… creo que podrías estar una semana de prueba-tras esas palabras, la felina me abraza más efusivamente…
La señorita Goldstar viviría en mi residencia, de cierto modo, la situación de Amathyst tenía algo en común con los trasplantes de órganos: la adaptabilidad. Si la pequeña lograba adaptarse a la nueva situación, viviría conmigo hasta la mayoría de edad. Conmigo, suena muy agradable ahora que la escuchaba desde un nuevo punto de vista. Pero no puedo encerrarme en mi mundo intuitivo, también debía escuchar a la razón, las probabilidades están en mi contra por cualquier ángulo: laboral, emocional, social, económica. Esta clase de situaciones no duran en secreto y tarde ó temprano Rouge ó el colegio de enfermería se enterarían; no me interesa que piense la gente, puede irse al demonio. Soy autosuficiente y poseo bueno ingresos económicos… sin embargo, "mi talón de Aquiles" era el social y emocional… prácticamente, un muerto habla más que yo. Sin embargo, trabajaría en ello…
En términos generales, era el inicio de una nueva etapa en el horizonte clínico de la existencia de ambos…
¿Qué les pareció? Realmente fue muy dramático, ¿Qué sucederá con la nueva vida del doctor? ¿Qué hay de Amathyst, será la misma de antes? Jejeje, hasta la próxima amigos lectores!!
WIIIIIIIIIIIII!!!!!!!!!
