Sístole y diástole, parte 2

Disclaimer: Sega no me pertenece, para mi infortunio ¬¬

Nota: continuo usando términos médicos, si no comprenden, busquen un diccionario ó lean los paréntesis
Nota_2: a partir de Sístole y diástole (desde mi punto de vista) es el lado más humano, por tanto, los siguientes capítulos son más humanísticos y ligeramente (hasta demasiado) fuera del ámbito hospitalario, después de todo, no pueden vivir en el centro hospitalario.
nota_3: les agradecería mucho si llegan a ver un error de redacción ó si la historia comienza a perder esencia. Si gracias =D

-si no le importa ¿Dónde vive usted?-la pequeña felina observaba impasible desde la ventana del copiloto. Después de tres días extenuantes de mudanza y revisión médica, pude dar de alta a Amathyst y llevarla a su nueva residencia. El temperamento melancólico comenzó a dar su máximo esplendor: su forma de hablar era neutral, su mirada era cabizbaja, la velocidad de reacción en cuanto a respuestas rápidas, tardaba más de 6 segundos, señal de distracción prolongada dentro de sus pensamientos, en pocas palabras: antítesis de la joven de mis memorias.

-en la colonia Géminis-contesto sin apartar la vista del camino, hace 15 minutos que salimos del centro hospitalario de central City.
-¿una privada? No lo imaginaba-comento con ligera sorpresa, pero continuaba neutral.
-¿Cómo es su casa?-
-pronto la veras… ¿estás nerviosa?-
pregunte, quiero que surja su curiosidad como antes que se extraviaba a propósito en el hospital para conocer los alrededores.

-es como una visita a un pariente… así es como lo quiero ver-neutral una vez más, suspire condescendiente.
-mh, como te sientas cómoda-respondo, mientras espero que abran el portón de acceso a la colonia residencial. Pasamos por casas de doble planta, unos parques y jardines que decoraban el vecindario, niños que jugaban en bicicletas y columpios.

-esa es… la morada de color amarillo cremoso-señale una casa con jardín y una cerca de rosal, que sorprendentemente, continuaba vivo, no se me da la jardinería.
-se ve acogedora-llegue a mi espacio para estacionarme, baje de mi vehículo y rápidamente fui al otro extremo para abrirle la puerta.

-no era necesario-
-es de caballeros ser gentil con una dama-
respondo sencillamente, no era para alagarla ó continuar con mi plan de "Sístole y Diástole" sino porque debe ser así, un varón debe ser gentil con cualquier tipo de doncella. Es irónico pensarlo, suelo ser muy crudo con mis pacientes y personas a mi alrededor y hablo de "caballerosidad". Me distraigo de mis pensamientos al verte caminar hacia la puerta de mi residencia. Ahora que la observaba más detenidamente, caminabas más cabizbaja y lenta. Distrayéndome de la ropa holgada y sencilla que llevaba: un vestido ambarino, aunque me gustaría que fuese blanco. No es que se vea mal, sin embargo, me gusta más verla de ese tono puro como su alma, dejo mis ideas paganas y comienzo a buscar en mis bolsillos las llaves de la puerta principal, termino de ubicarlas y me dedico a desactivar el seguro del cerrojo.

-perdone el desorden…-comento permitiéndole entrar.
-
no hay cuidado-enciendo las luces y como lo sospechaba, había un poco de desorden como papeleo, carpetas, algunas tazas de café en la mesa de la sala y vajillas sin lavar, señal de la escaza vida social que poseo.

-su casa es muy agradable doctor-
-en este lugar, simplemente soy Shadow, llámame por mi nombre por favor-le
sugiero mientras me dirijo a la cocina a buscar un poco de agua purificada. Mientras cojo una jarra de cristal, observo como la felina mira el interior de mi casa, parecía absuelta a todo contacto con el exterior.

-Señorita Goldstar-llamo un poco más fuerte, aunque entiendo su situación, no significa que podía dejarme de lado.
-¡eh! Lo lamento doctor, estaba distraída-se disculpa mientras miraba una de las sillas. No se necesita ser un genio para adivinar que era lo que quería. Aunque no tenga conocimiento de lo difícil que es que superar la muerte de los seres más cercanos, debido que mis progenitores; que logre recordar; eran muy distantes conmigo, aun cuando era su primogénito.
- toma asiento por favor-acerté, se acerca a la barra con la misma neutralidad, cogió la silla más cercana y tomo asiento, dejando en el suelo su mochila color azul cobalto y comenzó a ver el interesante piso de madera.
-¿gusta algo de comer?-ofrezco mientras le acerco el vaso de agua que ya había preparado con posterioridad, le dedico una ligera sonrisa, tratando de sacar una de ella, pero fue en vano. Me acerco al frigorífico y abro una de las puertas, para mi sorpresa, aunque no demasiada, solamente había un par de huevos, un dúo de plátanos y una manzana, pan de centeno negro y menos de la mitad de un cuarto de leche, creo que también pasada de caducidad.

-mañana iré a hacer las compras-comento mientras saco el fruto rojo del refrigerador y me acerco al fregadero para asear la manzana con solución jabonosa. En ese momento, sin tomar en cuenta el sonido del agua caer, surgió un silencio incomodo.

-puedo hacer una pregunta-tus cuerdas vocales vuelven a vibrar, es un agradable sonido para mí.
-dígame-respondo sin voltear, busco una servilleta de papel y comienzo a retirar el exceso de líquido.
-Doctor ¿Por qué no hay abarrotes en la cocina?-
-bien, suelo desayunar ligero y comer por algún restaurante por los alrededores del hospital… no pierdo tanto tiempo en la cocina… aunque… me gustaría-
lo último fue más para mí. Lo último que deseaba era "agregar más agua a las cenizas". Le entrego la manzana mientras tomaba asiento y me servía agua, la adipsia (sed) puede ser realmente molesta.

-bueno, usted debe cocinar bastante mal-callo de inmediato tapándose la boca como señal de arrepentimiento y error por "hablar de más"; volteo a verla sorprendido, aunque era una falta de respeto, era la primera vez en días que mantenía una conversación.

-ru-ruego que me perdone-observa el piso, junta sus muñecas en el vientre bajo y junta sus extremidades inferiores rápidamente. Estaba avergonzada, como un infante tras romper un jarrón.
-no hay cuidado… trata de que no vuelva a pasar-sonrió, me complace la idea el escucharte hacer un "chiste".
-me alegro que adquieras un poco más de confianza-
-g-gracias-
miro el reloj y me doy cuenta de lo rápido que ha pasado el tiempo, el reloj marcaba las 23 horas ¿tan tarde habíamos salido del hospital ó mi noción de tiempo se pierde cada vez que estoy con ella?

-es tarde… necesitas irte a reposar… sígueme, mostrare su habitación-me incorporo y veo como la joven mordía lentamente la manzana, deja de hacerlo al comprender mis palabras.
-eres mi pupila, por tanto, debo proporcionarte una habitación-usar la palabra "quiero" no es propia en los primeros días, causaría desconfianza aun cuando suene muy crudo pensarlo. Comencé a moverme hacia un pasillo; ese pasadizo causaba un ligero contraste de paranoia, había 5 puertas exactamente iguales, lo único que lo adornaba era la ventana que daba hacia el jardín trasero que por cierto, casi muerto, la luz tanto diurna como nocturna y un jarrón de barro en el suelo. Tras pasar una puerta café oscuro, me detuve de inmediato.

-este es el closet…-desde ahí, levante mi brazo y utilice mi falange anular como apuntador.
-las puertas que rodean la ventana son el baño y su habitación… las contrarias mi alcoba e oficina-nuevamente comencé a caminar y la joven me siguió silenciosa.

-¿Usted trabaja fuera del hospital?-bueno al menos eso creí.
-así es… no suelo ser muy… "social"-
-ah… también yo… después de la escuela, regresaba a casa a estudiar y hacer mis deberes escolares –
-no habrá inconveniente si haces sus deberes escolares en mi oficina, solo te pido que no abras los cajones ó los documentos de las carpetas-
-s-si-
respondiste un poco más motivada, encontrar un factor común es uno de los pasos para la sociabilización y la adaptabilidad, de cierto modo, pensaras que eres la única con temor a esta nueva situación, pero, admitiré que el miedo también atraviesa mi lóbulo parietal. Pero, sonrió es agradable convivir con otro ser que no sea un espejo. Regresando a la realidad, pasamos el baño y la ventana hacia el jardín trasero. Me convierto en obstáculo entre mi niña y su nueva recamara y abro la puerta cual mayordomo.

-esta es su alcoba…-abro la puerta y dejo que entre la felina de melena purpura claro.
-¡vaya!-la joven deja caer su equipaje y se adentra a la habitación llena de muñecos de felpa, un tocador, escritorio y armario con sus respectivas cosas y otras nuevas por mi parte, mientras que el decorado era muy diferente al resto de la casa, las paredes pintadas de lila con franjas purpuras y ligeras burbujas rosa claro. La joya de esa habitación era el dosel que cubría la mullida cama. Entra y comienza a explorar la alcoba, las pupilas de sus ojos se ubicaban dilatas por la oscuridad y la emoción. Desde la puerta observo como revisa los cajones y su armario, los muñecos y cuadros de su nueva alcoba, terminando sentada en una de las aristas de su lecho.

-me siento como princesa… aunque, varias de estas cosas no son mías-comento un tanto extrañada. Una vez más no pude evitar levantar mis maceteros y formar una ligera mueca en mi rostro, comúnmente conocido como sonrisa.

-vienen de parte mía-
-no debió molestarse, se lo repondré-
-no lo intentes, considéralos regalos de bienvenida… además, la cuenta bancaria de sus padres no la puedes tocar hasta tu decimoctavo cumpleaños-
-¿Por qué se tomo esta molestia?-
volteas a verme, tus curiosos ojos felinos me miran esperando mi respuesta.
-seré franco contigo… yo suelo gastar mi salario en los servicios básicos y menos de 58 dólares a la semana. No suelo salir a sitios de concurrencia ó visitas a familiares y amigos…-
-entiendo, su trabajo suele ser muy envolvente-
muestras una sonrisa compasiva, como si estuvieses meditando tu vida anterior con esta nueva situación. Me alejo de la puerta y comienzo a cerrarla.
-si… así es… buenas noches-esas fueron las últimas palabras que le mencione en esa primera noche de esta nueva vida.

Me fui a mi correspondiente habitación, entre sin encender las luces y me dispuse a cambiarme de ropas. No puedo dejar de sentirme ávido, esta situación es completamente nueva, no hay un instructivo ó un guía para estos casos… solo puedo obedecer mi instinto y mi intelecto…

-Amathyst…-susurro por última vez antes de entrar al estado basal

4:30 am, jueves…

Mi encéfalo pasa del estado inconsciente al activo, después de todo, no puedo permanecer en cama todo el día, después de todo, tengo que ir a ganarme mi mensualidad gracias a la fina cuchilla. Me incorporo de mi lecho, tomo mi toga para baño (bata) azul ultramar y me dirigió al baño. Todo el lugar estaba tranquilo y solitario, bueno, eso pensé hasta que la vi a través de un espejo del pasillo que daba vista hasta la sala, donde te vi, sentada en un sofá.

-¿Qué haces despierta tan temprano?-me acerque cauteloso, no quería sobre-estimular tu sistema simpático.
-Doc-doctor… perdone, yo, ya no tenía sueño-respondiste mientras fingías bostezar para secar las lagrimas que acumulaste. Es una buena táctica, para un idiota que no sea observador. Tus glándulas lagrimales estaban inflamadas y el sonido de tu respiración estaba cortada en vez de ser continua. Continúas en la etapa del duelo, al parecer en la 4° etapa, depresión…

-está bien-trate de sonar convencido, lo mejor será no obligarla, todo lo que ella desee decir surgirá en su momento. Nuevamente regreso de mi mundo encefálico y observo como tus maceteros se tornan carmesíes, ¿acaso tienes febrícula? Me acerco sin precaución, lo mínimo que deseo es que caigas en un estado patológico reciente a tu operación venosa.

-¿se encuentra bien?- me inclino hacia ella y coloco mi mano en su frente, no es una buena táctica, pero tardaría mucho buscando mi termómetro en mi maletín.
-s-si… doctor-¿tus ojos y parpados tiemblan? ¿Miedo? ¿Por qué surgió de ti este sistema de alarma? Entonces recuerdo rápidamente, estoy usando una bata de algodón, lo más probable sea que haya abierto un poco mis vestiduras, bueno, no estoy completamente descubierto, sin embargo, has visto pacientes sin ropa alguna y sientes timidez por un tercio de mi torso. Es ligeramente contradictorio.

-iré a ducharme… si quieres asearte, la toma de agua caliente es su mano derecha, de acuerdo-
-cla-claro…-
te deje por el momento, tenía que irme a bañar, se me hacia tarde.

30 minutos más tarde…

Salí nuevamente de mi alcoba, ya arreglado para un nuevo día de trabajo. En esta ocasión, use un traje color caqui oscuro y una corbata azul naval, muy formal pero idóneo en mi profesión.
-señorita Amathyst-la llame al mismo tiempo que entraba a la cocina, es una experiencia nueva, hablarle a otro individuo que no sea el celular ó el sonido estridente de la radio es una sensación excitante para mi lóbulo frontal y mi hemisferio derecho de mi ser.

-diga… si no le molesta, hice el desayuno-
-mh-
mire la barra de la cocina, descansaba en ella un plato con un carbohidrato simple, cereal y fresa en términos simples: pan tostado con jalea de fresa. Y a un lado, un vaso de lácteo. Me acerque a la barra, cogí el bizcocho sin prisa.

-gracias-
-de nada-
-Amathyst, me tengo que ir, si algo ocurre-
comienzo a buscar un papel y lápiz en uno de los cajones, tras encontrarlo, inmediatamente escribo un numero de celular y otros de emergencia.
-este es mi celular y otros números de emergencia, en caso de que no llegue a la hora del segundo alimento, puedes usar este número, es un restaurante de comida naturalista… nos veremos más tarde, de acuerdo- comente por última vez mientras le hago de entrega el trozo de papel.

-si-
-adiós-
fue la última palabra que le dije antes de marcharme al trabajo. Por primera vez en mucho tiempo, no quería asistir, deseaba quedarme con ella, pero, ansiaba disfrutar todas las sensaciones de una vida común, tanto positivas como negativas, después de todo, tenia que aceptar el paquete completo.

-mmh-esto no me agrada, la distención es muy seria, el lóbulo superior derecho del hígado esta inflamado… bien esta paciente de edad juvenil vino con sus padres con un dolor de cabeza insoportable y ya habían tomado varias "recetas" familiares para curarle, sin embargo, nada había resultado.

-¿pasa algo doctor?-
-necesito que regresen mañana-
-a que se debe eso doctor-
me aleje de la paciente zorruna y me acerque a mi escritorio, donde tome un kardex ó comúnmente conocido como "receta médica" donde hice una anotación.

-la razón de que los cite mañana, es que ella requiere exámenes de laboratorio de tipo coprologico (son exámenes fecales) y es recomendable que sea la primera excreta del día, es más "pura"-
-¿Qué quiere decir?
-la madre de rubia melena comienza a mirarme sin entender el porque de esos exámenes.
-tengo las sospecha de que tenga parasitosis ó está infestada de parásitos-
-pero la alimentamos bien, lavamos la comida antes de comerla, doctor-
comento el padre extrañado. Entonces vi el rostro de la paciente, se tenso de inmediato.
-señorita, sabes que comer "porquerías" en la calle puede causarte problemas gastrointestinales-los progenitores de inmediato voltearon hacia su hija.
-bueno, después de la escuela, suelo comprar algunos dulces para pasar el hambre-

-bien, dejando eso de lado… también les recomendaría mandar a su hija a DA-
-mi hija no es una drogadicta-
alzo la voz el padre.
-no, pero consume tabaco-respondí sin inmutarme.
-¡¿Cómo se atreve?-
-antes de que intenten levantarme una denuncia, observen con atención a la señorita: ojos hundidos y ligeras "bolsas" debajo de estos, las yemas de los dedos están amarillos y los dientes muestran la misma coloración…-odio rebajarme, pero si uso términos médicos, no entenderían en absoluto.
-eso no dice nada…-
-¿Señora usted solía lavarle la ropa a su hija?-
-¿Si?-
-el tabaco deja un desagradable olor, si ella continuaba con el habito de dejar que usted toque sus prendas, la delataría, además… se ha vuelto una consumidora convulsiva de las pasillas para el aliento-
me pongo de pie, al ver la hora de la visita intrahospitalaria, además, tendría que darles tiempo a solas.

-si me disculpan-lo digo más por cortesía que por preocupación. Apenas di un paso fuera del consultorio y comencé a escuchar reclamos, es lógica su frustración, al parecer, la familia tenía pinta de vegetarianismo. Me olvide de esa familia por el momento, ya me vería con Rouge en su momento. Justo cuando iba a ingresar al ascensor para ir a piso. Siento un ligero movimiento en uno de los bolsillos de mi bata blanca.

Amathyst, pensé de inmediato, ya que era la única que no tenía su número registrado.
-diga-respondí sin mucho caso.
-doctor, soy Amathyst-
-¿Qué ocurre? ¿Se encuentra bien?
-me preocupe de inmediato, ya que temía que la sutura se abriera, aunque sea raro.
-si gracias, me preguntaba ¿Si vendría a comer?-
me paralice, una pregunta tan simple había desarmado mis sentidos y paralizado mis lóbulos frontal, parietal y temporales. Quería abrir mi boca abiertamente como menudo estúpido, pero me controle, era una de los estremecimientos que deseaba sentir, fue similar a una descarga eléctrica.

-¿Doctor?-
-lo lamento, un asunto me distrajo-
volví en si cuando le escuche.
-me disculpo, tengo bastante trabajo-comente suavemente. No quería dejarle sola, por mí, dejaba de lado la cirugía de trasplante de tejido cutáneo e iba a acompañarle, sin embargo, el que salga a comer, sería demasiado extraño y por no decirlo, sospechoso, además, alguien tiene que pagar las cuentas de la casa

-…-no escuche nada del otro lado de la línea ¿Acaso habías colgado? ¿O simplemente estabas callada?
-lamento haberle molestado-
-no hay cuidado-
-que le vaya bien-
y se corto la comunicación, aleje el aparato de mi pabellón auditivo y contemple la pantalla. Comencé a preguntarme, ¿Qué podía hacer para ayudarte? ¿Cómo resolvería tu estado depresivo? Cerré el celular, con paso decidido, me encamine de nuevo a mi labor… ya pensaría luego como resolvería vuestro problema.

Trascurrieron los minutos con sus horas, el alba y su ocaso… los días trascurrían lentamente ó en ocasiones, empezabas el lunes y terminaba siendo jueves… continuo siendo así hasta el 23 de diciembre…

Mi relación con la felina adolescente de 15 años aun no mejora. Aunque parte es mi culpa por no permanecer mucho tiempo con ella, sin embargo he tratado de compensarlo con llamadas a celular ó acompañándola a cenar cuando llego temprano, sin embargo, no es suficiente, lo sé… también lo he vivido…

-doctor, puede pasarme la pimienta-tu voz me desconcierta, es verdad, me encontraba cenando una… emm… es un bizcocho circular de un tamaño considerable con lácteo fermentado, vegetales y algunos trozos de carne… ¿Pizza? Creo que es así. Me desconecto de mi análisis mensual sobre los avances de Amathyst y su nueva "vida" para coger la pimienta.

-gracias-esta sonríe suavemente al entregarle el condimento y me doy cuenta. Sé que es invierno, pero ¿desde cuándo usa suéteres tan oscuros? Además ¿Por qué usa un reloj sin batería? miro con más detenimiento su antebrazo, en ocasiones, odio haber adquirido el "ojo clínico" (es la habilidad de los médicos y enfermeras el observar meticulosamente el cuerpo del paciente sin hacer que estos se sientas observados (en ocasiones))

-¡doctor! ¿Qué esta?-puede que asuste a la joven estudiante, sin embargo, quiero confirmar mis sospechas… que por desgracia son ciertas…
-¿desde cuándo lo haces?-
-…-
voltee a verla, su mirada estaba avergonzada y las cuencas de sus ojos yacían con un tinte rojizo.
-respóndeme-presione suavemente, no es saludable auto-cortarse, de hecho, ni si quiera es cuestionable.

-desde ayer… pero fue un accidente, se lo juro-levante más el suéter y había más marcas, ligeras, pero no dejaban de ser cortadas.
-¿Y bien?-

-Amathyst, como médico, no puedo permitirte algo así, debido a los factores de…-la felina de iris rosadas me arrebata su antebrazo y se pone de pie. A grandes zancadas se retiro, querías estar a solas, se que imprudente dejarte ir… sin embargo, se que no lo haces sin un motivo, y ese motivo es...

Detengo mis afirmaciones y me dirijo hacia la puerta.
Shadow! ¡Viejo, ¿Cómo has estado?-creo que hoy no es mi día… ahora que lo pienso…

-Sonic, acompáñame a hacer unas compras-
-Shadow son las ocho con treinta minutos, las tiendas van por cerrarse-
-no importa-
cierro la puerta tras de mí, tengo las llaves del corvette a la mano, así que me ahorra tiempo en buscarlas.
-¡apenas acabo de llegar!-
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~-

Regreso a casa tras unas horas… de hecho, a la 1 con veinte de la mañana, deje las bolsas y paquetes en la sala, luego, el erizo azul, a quien, desgraciadamente, llamo colega y le debía un favor, me auxiliaba a introducir una conífera de color verde bandera y cuyo aroma singular, despierta los sentidos.

-bien, Shadow… aquí esta… fiuuu… viejo que loco hace las compras de… ¿Qué es eso?-su comentario acerca de mi idea de ir de compras fue interrumpido cuando escuchamos un sollozo.

-bien gracias por tu ayuda-
-bien, Shadow es noch…-
cerré la puerta de golpe y active el cerrojo. Comencé a caminar hacia la habitación de la joven Goldstar. Suavemente toque la puerta, nadie respondía, una vez más lo intente… silencio.

-mh-me aventure a entrar en la habitación de la adolescente, pero me fue inútil, la cerradura estaba activada, pero esa débil defensa, no iba a pararme. Basto con tomar las llaves de la casa y abrir la puerta suavemente.

-Amathyst-la joven, permanecía sentada en su cama, sus extremidades superiores abrazaban las inferiores, era una posición defensiva, de hecho, demasiado. Entre sin esperar su consentimiento. Me senté en un extremo del lecho rosáceo, pasaron unos minutos y ninguno de los 2 nos miramos u hablamos.

-como te iba diciendo, como enfermera sabes los riesgos de… auto mutilarse, además de contraer el cosntridium tetanis (tétanos) pudiste vivir una hemorragia ó algo peor-esta me ignoro olímpicamente bien… tendré que irme a los extremos.

-sabes… intente suicidarme cuando era pre-adolescente-mire de reojo hacia mi pupila, quien solamente movió las orejas, capte su atención, aunque abra esos capítulos sombríos de mi ser y termine abriendo cicatrices similares a una fractura expuesta.

-al igual que tú, mis padres fallecieron en un accidente automovilístico debió al estado de ebriedad de mi padre… no tengo grandes recuerdos de ellos, casi nunca estaban en casa y era raro verles en mis cumpleaños y más aun en navidad, desde pequeño me fui obligado a madurar y a odiar esas dos fechas, pero… eso no significaba que era lo suficientemente inteligente para aceptar la realidad… en una de las tantas familias adoptivas donde me hospede… me toco ver la navidad "perfecta" los hijos biológicos sobre los juguetes y moños color carmesí los progenitores y demás cargas genéticas secundarias y terciarias (tios y abuelos) la realidad me noqueo de golpe, no importaba en que casa ó lugar terminara, siempre habría algo en común… la soledad… mientras ellos festejaban, me dirigí hacia la alcoba donde dormía con otras niños y las vi… un par de tijeras… estúpidamente las cogí y ejercí presión sobre mi muñeca, no me hice una marca para alarmarse, fui al baño, lugar donde comencé a desahogarme… "estúpidos padres" "estúpida navidad" "estúpida soledad" comencé a maldecir todo lo que se me viera a la mente, "si no habría motivo para vivir, entonces, no valía la pena continuar" rompí el espejo del baño con mi puño, sin importarme el daño, pronto todo acabaría… sin embargo, un hombre adulto de la tercera edad, llego al baño y observo todo lo que estaba haciendo… charlo conmigo un par de cosas, pero hay una frase en particular que nunca olvidare… ¿quieres saber cuál es?- vi como la felina movía el cráneo ligeramente, casi nada.

-me dijo: "aun si el rio se seca, su cauce siempre ira al mar" comprendí que en vez de intentar cortarme las muñecas, lo mejor era seguir en mi camino con paso firme… además, si la existencia te permitió vivir, significa que aun no realizas su misión… no malgastes tus energías en estas estupideces, no hagas que el sacrificio de tus padres sea en vano-
-¿En vano?-levantaste la mirada sorprendida por mis palabras, no lo habías considerado al parecer.

-¿no lo habías visto así?-
-…-
tus glándulas lagrimales están inflamadas, pero tus músculos oftálmicos se contraen con fuerza… me acerco más y extiendo mis extremidades superiores, sin que lo pensaras 2 veces, arrojaste tu cuerpo contra el mío mientras tus lagrimas caen sin tregua por las comisuras de tus ojos.

-yo… yo… soy una ego-egoísta…-tratas de vencer la disnea, que amenaza en transformarse en apnea (sin respirar)
-si… si no les… hu-hubiera-selle su labios con un falange suavemente y acaricie su oreja con el índice de la mano contraria.
-las cosas suceden por algo… para bien ó para mal, recuerda que siempre estaré a su lado, aun cuando no me veas-susurre a su pabellón auditivo, aumentaste tu agarre cuando puse mi muñeca en tu trapecio (uno de los músculos de la espalda).

-me prometes que nunca, nunca más volverás a intentarlo-
-se… se lo prometo-
-era lo único que deseaba escuchar-
deje pasar un largo silencio, lo único que podía oír era el sonido de nuestra frecuencia cardiaca y más profundamente el sonido del tu corazón latiendo cada vez más relajado.
-necesito su ayuda, señorita Goldstar-
-¿en qué?
-levantaste tu rostro mirándome intrigada, sonreí suavemente y comencé a secarte el fluido lagrimal residual que te impedía ver con mayor claridad.
-para decirte, necesito que me siga y para que usted me siga, tiene que aflojar su amarre-comente suavemente. Pequeña felina de ojos rosados, tus maceteros se volvieron carmesíes al terminar de escucharme. Una vez que me vi liberado, me puse de pie, dispuesto a dirigirme a la salida, detrás de mi venias tú. Tras atravesar el corredor y llegar a la sala, no tardaste en preguntar.

-doctor ¿Qué son todas estas cajas? ¡Mire un pino!-
-ornamentos… escuche, no tengo idea de cómo decorar una casa en esto de los días festivos-
-¡seguro que le ayudare!-
te escuche encantada, hacía tiempo que no te veía así: pupilas dilatadas, sonrisa entusiasta, que cada célula este consumiendo ATP (adenosina de tri-fosfato, es la energía que requieren las células para hacer sus procesos biológicos; es el producto final de la digestión) para darte fuerzas para continuar, esa es la Amathyst quien me sedujo…

El resto de la noche, me enfoque en dar indicaciones para decorar la casa… ¿A quien engaño? Soy un completo imbécil para esto de la decoración, seguía meticulosamente las instrucciones de mi pequeña. Bien sé que las enfermeras tienen que hacer todo de forma funcional y estética sobre todo funcional.

-¡Shadow! ¡Despierta!-esa voz, algún día te hare una intervención quirúrgica para extirparle las cuerdas vocales.
-¿Qué demonios quieres?-comente somnoliento, era la tercera vez que me quedaba dormido en mi oficina.
-viejo, parece que te atropello un camión, jejejeje… oye, ¿Qué es esto?-
-mmh-
voltee hacia mi molesto colega y vi que sostenía un trozo de estola (es ese cordón que ponen en el pino de navidad felpudo) color ámbar, debió enredarse entre mis púas.

-vaya, ya terminaste de decorar la casa… y ese milagro que se te dio el espíritu navideño-
-vete de mi consultorio-
-ok… solo venía a decirte que tienes una histerectomía (extirpación de la matriz) a las 14 con treinta minutos, una safenectomia (desbloquear ó retirar venas afectadas por las varices) a las 17 horas y tres casos de cesárea-
-venias a decirme lo que ya sé… que patético-
me incorpore de mi lugar y decidí irme a urgencias, si antes estaba abarrotado, en este 25 de diciembre, hace que los demás días del año se vean tranquilos.

Bien, me la pase absorbido en el trabajo por completo. Además de las 5 intervenciones quirúrgicas, hubo unas 4 más, como lo dije antes, la navidad no es solo paz y detalles maravillosos, no, la triste realidad, además de ser una estrategia mercadotécnica, es el día donde hay más casos de suicidio e incendios a causa de los petardos (explosivos ó "cohetes") y las luces decorativas. Bien, este día no fue la excepción.

-Dr. The Hedgehog. Shadow, favor de reportarse en cirugía.-bien, termino mi descanso de 15 segundos, tengo que reportarme a hacer mi trabajo, sería una operación larga, un paciente presenta quemaduras de segundo grado y requiere trasplante de tejido dérmico…
así fue el ambiente hospitalario, cada uno del personal estaba hasta el límite de la tensión, hasta los trabajadores de intendencia, en especial cuando un paciente en estado terminal "exploto" literalmente hablando. Al parecer un órgano no pudo tolerar más y termino de esa forma. Se requirieron unos 4 ó 5 intendentes para limpiar los 3 litros y medio de líquido sanguino, no creo que una película de horror supere eso.

Al fin, era el último semáforo para ir a casa, necesitaba ducharme, desprendo de mi cuerpo fluidos en putrefacción y sangre seca. Salí del trabajo tras 72 horas continuas de cirugías e urgencias, sobreviví consumiendo únicamente cafeína con 2 terrones de glucosa (una taza de café) mi glándula pineal comenzó a secretar melatonina (hormona del sueño), me desplomo detrás de la puerta al oír la puerta cerrarse tras de mí.

-hola doctor…-
-Amathyst-
levanto mi rostro suavemente y muestro una sonrisa débil debido al cansancio, me había olvidado de que ahora tengo una responsabilidad.
-mira que rostro… tenga, esto le dará fuerzas, bueno para que logre llegar a su alcoba-de inmediato me acercaste una taza humeante. La cogí suavemente.

-cocoa… yace tiempo que no consumo esta bebida…-
-le espere esta pasada navidad, sin embargo me olvide que usted trabaja en días festivos…-
te escuche triste, no, no lo permitiré. Trato de incorporarme con la taza en la mano, es un milagro que no se haya derramado por mi debilidad motriz (movimiento).
-deja que descanse esta noche y mañana será la post-navidad, te parece-
-no tiene…-
-te deje sola por más de tres días, seria justo que te acompañara por lo menos a abrir tus regalos-
-¿regalos?-
-no has visto bajo del pino-
por curiosidad volteas a ver hacia la conífera, efectivamente, yacían varios regalos sin abrir y juzgando tu sonrisa infantil, no lo habías visto ni por error. Jejeje es gracioso cual distraída puedes ser.

-wow… ¿son para mí?-
-cada uno-
-no tenia porque molestarse-
-pensabas que si permanecía conmigo, olvidaría la navidad
-le sonrió al verla acercarse a los regalos, por su mirada llena de vivacidad, puedo jurar que se muere de curiosidad por dentro. Comienzo a caminar lejos de ese panorama, tengo que reposar ó estaría desgastando las neuronas. No me moleste en quitarme las ropas, simplemente di un pequeño sorbo a mi bebida aun caliente y deje que la melatonina invadiera mi encéfalo…

-mmh-ese gruñido fue el primer sonido emitido desde mi garganta, la luz solar se infiltraba por mis pestañas para obligarme a levantarme de mi letardo, aunque no fue lo único, divise un par de orejas curiosas en el borde de mi cama, como si estuviese escondiéndose.

-¿Qué hace usted aquí?-de inmediato observe como tus pabellones auriculares se tensaron: "me encontraste" podía escuchar tus pensamientos con un movimiento tan simple de tu parte, sonreí de lado, cuando creo que te conozco, sales con más sorpresas e inocentes misterios detrás de la liquida mirada de tus iris rosados.

-¡buenos días Doctor!-saliste de tu escondite mostrando una radiante sonrisa, tan propias de ti
-no dormiste anoche-
-¡asi es! ¡Quiero que me acompañe a abrir los obsequios que santa nos trajo!-
-ya voy, deja que me vista-
no respondiste, saliste rápidamente de mi habitación, je, realmente me has cambiado mi estilo de vida.

-¿Qué es esto?-decías mientras abrías tu 3 regalo, tus ojos tenían un brillo hermoso, no habia medida de comparación con las luces que se mostraban celosas por tu resplandor…

-¡madre de dios! Es la saga completa de Larry Plotter… ¿Cómo supo que la quería?-simplemente le sonreí. Continúe observando como "abrías" los regalos llena de ansiedad y adrenalina, ¿desde cuándo tu sistema simpático había tomado control de tus acciones?
-¡más libros! ¡Dios! ¡la trilogía del amo de las sortijas, el nombre de la brisa, desde mi nube, las 2001 noches… el emperador y la rana!-la joven exclamaba con tanta emoción que no me percate de un detalle, hasta que oí la puerta abrirle de golpe.

-¡feliz navidad Shadow!-exclamaron mis camaradas del hospital: Rouge y el idiota de Sonic. De golpe el aire alegre y dulce cambio por un incomodo silencio. Me puse de pie y voltee a ver hacia la felina sorprendida.

-Amathyst, pase lo que pase, no salgas… volveré en un momento-camine hacia la puerta, la cerré tras de mi asimismo arrastraba a mis camaradas de trabajo, hacia la calle…

-¡SHADOOOW!-gritaron en unisonó, sabia que los tapones para oídos me serian útiles.
-¡¿
has enloquecido?-mi jefa me exclamaba a gritos como si sufriera hipoacusia (sordera)
- ¿Qué hace ella aquí? ¡sabes en los delitos que te has metido pedazo de loco! ¡la anestesia sofoco las ultimas neuronas de tu encéfalo izquierdo! ¡Joder!-ambos continuaron gritándome hasta el cansancio, yo simplemente me hacia el "loco" y dejaba que se desahogaran, después de todo, había olvidado por completo en comunicarle mi situación.

Tras 2 horas…

-¿terminaste?-
-¡¿Qué? ¡¿No escuchaste ni una mierda de lo que dije?-
-te lo resumiré, primero: Amathyst esta aquí por su voluntad, segundo la trabajadora social lo permitió, tercero. Olvidate de realizarle un Papanicolaou, no le hecho nada, me crees estúpido-
-no, un pervertido…-
-Rouge… al final sere yo el perjudicado si algo le pasa a Amathyst, llevo todas las de perder-
-¿Qué quieres decir?-
-su estancia es temporal, mientras la trabajadora social busca a otros parientes de la joven, además, ella viene casi a diario a comprobar su integridad-
conteste suavemente.
-
ah Shadow, te dije que lo dejaras así-agrego el erizo azul, tras recuperar su voz. Comencé a explicarles mis planes, mis ideas que tienen sustento, objetivas y no son las vagas divagaciones de mis colegas… tras unos 15 minutos de charla monopolizada por voz, lograron digerir mis ideales.

-escuchen, se que es difícil para ustedes, pero por una vez en sus existencias mortales… dejarían de meterse en mis asuntos… yo no le haría nada que ambos nos afectaría, no solo es malo… es estúpido que duden de mi capacidad-
-no es tu capacidad de lo que dudo… es de tu fuerza de voluntad
-bromeo Rouge un poco más tranquila, bien todos estaban complacidos con mi explicación, bueno, casi todos.

-iré a verla-comento la murciélago mientras caminaba hacia la casa. Entonces vi a Sonic inusualmente callado.
-¿ocurre algo?-
-no me parece correcto que estés una estudiante-
-eres tu el que me dice que busque algo de vida social-
-pero no con ella… si no…-
-¡Doctor!-
escuche a la felina gritarme desde mi casa, deje de lado al erizo azul y corrí hacia con ella. Entre y de inmediato, me dirigí hacia el interruptor principal de la casa y corte la electricidad, es una de las principales medidas de seguridad en caso de incendio, me temía que un cable había hecho "corto circuito".

-¿Qué paso?-me acerque a mi colega mientras Amathyst me tenia abrazado con fuerza descomunal.
-no lo sé, metí una taza dentro del microondas y…- me acerque al explotado aparato y lo abri cuidadosamente… para mi sorpresa, aunque no demasiada había una tacita con mantequilla dentro de este… porque el escándalo siendo algo indefenso… claro que no sería de alarma si la taza no fuese de metal.

-Rouge, dime que no introdujiste una taza de metal dentro del electrodoméstico-
-jeje, ¿Qué cosas no?-
-quien es el que no tiene prudencia
-me burle. Lo bueno fue que nada paso a mayores, lo malo era que Rouge había arruinado mi microondas, lo mejor ella me lo iba a reponer, pero lo que nada lo supera era la cercanía que tenia con la joven felina aferrándose en mi abdomen mientras trataba de calmarla…

Trascurrían las horas, consigo sus días hasta los finales de diciembre… enero y principios de febrero…

Desde ese día, todo ha sido como los estúpidos dramas televisivos: vivo en el infierno para después irme al paraíso. Desde que el médico de diagnósticos sabe "nuestro" secreto, ha estado más insoportable que nunca, preferiría que me recriminara en cara mis actos, que dejara de hablarme, pero no. Se volvieron más frecuentes sus visitas, si antes marcaba 3 veces al dia, ahora lo hace 10, ya he "hablado" con el diciéndole que me deje vivir mi existencia, sin embargo razonar con alguien así de terco no es productivo.

Mientras tanto Rouge, continua sobreexplotado mis habilidades en el campo laboral pero aprovecha mi horario para escabullirse a ver a mi pupila, cree que no lo sé, lo que no contaba era que Amathyst es más trasparente que el liquido linfático en perfecto estado y puedo adivinar cuando esta mintiendo.
Hablando de ella, si vivo un pedazo de utopía que jamás imagine llevar a cabo. Hubo unos cuantos problemas en cuanto a su colegio, debido a esta situación tan compleja. Pero logre persuadir a la Señorita plum de que soy su tutor legal.

-entonces… a 4 y 5 cm de dilatación se le considera labor de parto inminente-
-así es y tiene que será atendida en urgencias-
respondía pacientemente a las preguntas de Amathyst, al parecer su tercer semestre le administraron una nueva materia, la cual es pediatría y embarazo.

-lo que no entiendo es el "foco fetal"-
-es como esta acomodado el producto dentro del útero, según el mes en que se encuentre-
-ooh-
comencé a explicarte con ayuda de un libro que tenia guardado en mi oficina y todo era hermoso hasta que… sonó el timbre.

-¿Quién será?-me incorpore y abrí la puerta, ojala nunca lo hubiera hecho.
-¡Shadow! ¡Amathyst! ¿Cómo han estado?-
-Joven Revcob-
mi estudiante salió del pasillo con una tierna sonrisa. Esta se había acostumbrado a las inoportunas visitas del idiota azul.
-
es Sonic-pero aun sigue sin aprenderse el nombre, pobre idiota.
-mis disculpas-
-bien… ¿Qué están haciendo?-
éramos felices en nuestro pequeño mundo hasta que cierto parasito llego, me guarde esa oración en mis cuerdas vocales y lóbulo parietal.

-el doctor me ayudaba a estudiar-
-bien, eso es genial…pero lo más genial es que inauguraron el parque temático "Infarto"-
-te refieres a la cadena de juegos mecánicos que provocaron más de 18 accidentes fatales e hipertensión arterial, diabetes por el estrés provocado por la sobre-estimulación del sistema nervioso periférico-
comente sarcástico y enojado por su intromisión.

-¡dime Amathyst! ¡¿quieres ir?-
-¡podemos, si doctor!-
-Amathyst…-
-por favor… será divertido… y le prometo sacar perfectos en 3 materias
-odio que ustedes 2 se pongan de acuerdo en un estúpido plan.
-que sean seis-mientras ellos festejaban su victoria como viles pre escolares, yo me dirigí para buscar mi maletín y asegurarme que poseía suficiente cloruro de fosfato, adrenalina y dopamina, propofol (estimulantes cardiacos, el ultimo es depresor que por cierto es muy especial ya que utilizan en cirugía) y mi equipo de SV (signos vitales).

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~-

Admitiré que es estimulante escuchar el los alaridos de miedo ó excitación por parte de mi colega en… emm… ¿montaña rusa? No sé cómo demonios me persuadió para subirme con el, pero eso me trae sin cuidado, visualmente trato de encontrar a mi pupila en el trayecto de 140 kilómetros por hora del vehículo, pero es complicado, entre el disturbio y el hecho que mi camarada me aplastaba la tráquea. Después de 15 minutos infernales dentro de ese vehículo, juraría que este iba a besar el piso y hacer melodrama

-¡Dios SI! ¡estoy vivo!-odio tener razón. Iba a pedirle que parara esa grotesca charada pero alguien me hala de la manga de mi camisa.

-Amathyst… ¿Dónde estabas?-
-en la "torre del horror"-
señalo el camino sin perderme de vista.
-¿ocurre algo?-
-esto… yo… quiero un helado
-tu voz se cohibió en lo último, pero logre escucharle perfectamente, sonreí de lado y comencé a caminar.
-vamos-le indique, la cual provoque que nuevamente volviera su entusiasta sonrisa. Pasamos unas cuantas fuentes y tiendas con burbujas fabricadas por caucho coloreado e inflado por helio (globos, este chavo le falta salir ¬¬) hasta que llegamos a la susodicha tienda de leche congelada y lleno de saborizantes. Al entrar, era uno de esos sitios que JAMAS pisaría por mi cuenta, lleno de colores llamativos capaces de lastimar la visión, gracias al cielo que tuvieron la decencia de combinarlo con blanco.

-¿Dónde quieres sentarte?-
-estaría bien junto a la ventana-
-no tengo inconveniente-
de inmediato tomaste asiento en una mesa cercana a una de las ventanas y me miraste, esperando que tomase asiento junto a ti. Claro que lo haría hasta que sentí kilogramos extra sobre mi esternomascloideo y omoplatos, lo peor era que lo mismo comenzó a empaparme.

-Shadow, ¿Por qué me abandonas así?-
-diablos…-
-Joven Raven, por aquí…-
Amathyst levantaba su miembro superior derecho y lo agitaba en el aire. Como la plasma en la sangre fui arrastrado por mi "compañero" ambos tomamos asiento, que para mi desgracia, el dejo que me sentara primero, acorralándome entre el cristal y su anatomía. Grandioso, simplemente grandioso.

El resto del día nos la pasamos en ese lugar, yo miraba el mundo exterior mientras escuchaba la conversación del erizo azul y mi dulce Amathyst, al parecer hablaban acerca sobre su pasado y el mío, no me interesaba si hablaba sobre mis errores en el colegio, mientras no dijese nada acerca de mi pasado… emm… sexual todo estaría bien…

4 horas más tarde… 21 horas (9 pm)…

-ha sido un día maravilloso-comento mi pupila mientras caminaba hacia la casa tras bajar del Corvette.
-coincido contigo-escuche decir el medico de Diagnósticos que venia detrás de mí. La felina de ojos rosados entro primero, luego mi presencia y el erizo azul, simplemente se quedo afuera, a altura del marco de la puerta.
-
ya me voy a dormir… le agradezco mucho su visita joven Yuri-
-es Sonic… pero de nada-
se despide mientras mueve su muñeca y falanges como señal de despedida. La felina simplemente se dio la vuelta y la pierdo de mi ángulo de visión.
-
bien, ahora largo-volteo hacia la puerta al sentir que alguien me observaba.
-no seas cruel conmigo, además ya basta de infantiles juegos, no crees Shadow-bien, eso no me lo esperaba, su tono de voz cambio a una más… ¿inquisitiva? No… ¿sugerente?

-¿De que estas ha…?-bien, eso no me lo esperaba…sentí como mis hombros eran oprimidos por una fuerza externa al igual que mis labios, una calidez no bienvenida sentía en estos, era demandante, posesiva y… ¡odio ese sabor a chocolate dulce!… gracias al cielo, esa opresión termino rápido, solo puede ver la sonrisa llena de satisfacción de su parte.
-gracias por salir conmigo-y finalmente se fue. Cerré la puerta desconcertado y lo único que alcance a decir fue…

-menudo imbécil…-

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~-

No comprendo en absoluto el cambio de comportamiento de Amathyst. Ha estado más retraída y callada, además ese extraño patrón de conducta tiene que ver conmigo y el idiota de mi colega, pero… porque…

-doctor… doctor…-
-disculpe, analizaba su situación… será mejor que deje de consumir alimentos ricos en grasas. Usted no produce las suficientes enzimas para digerirlas adecuadamente-
-¿Qué quiere decir?-
-escuche…-
es la 4 vez que le explico al señor perro que sufre de pancreatitis y debe dejar las grasas y el alcohol ó sino terminara con una perfecta cicatriz en la región epigástrica, no entiendo como la gente puede ser tan estúpida.
-entonces… debo dejar de comer la deliciosa carne de cerdo freída con…-
-no solo dejarla… erradicarla y eso incluye la "manteca animal" y otros productos de origen animal… además… le recetare encimas pancreáticas para compensar la falta y absorber la grasa que tiene… por asi decirlo "pendiente"-
bien me incorporo de mi asiento y le dejo el numero de una nutrióloga. No tenía ganas de comer, aunque mi hipotálamo lateral insista con ello. Simplemente di aun trago a la botella con agua que llevaba en mi muñeca derecha.

-Amathyst…-nuevamente comienzo a integrarme en mi psicoanálisis, que yo recuerde no he hecho nada que la dañase ó el idiota de mi colega. Todo estaba perfecto antes de la salida hacia ese sitio infernal… tal vez, algo le dijo cuando fui al mostrador a pagar por las golosinas, hay tantos huecos en mi memoria me canse de realizar hipótesis, mejor paso de "observador naturalista" a "encuestador".

6 horas más tarde…

Toc… toc…
es lo único que suena en el pasillo de mi morada… se que estas en tu habitación, y que aun sigues consiente, conozco tu frecuencia respiratoria cuando entras en estado basal.

-Amathyst, el que trates de esconderte no te sirve de mucho-

-voy a entrar-ya habían pasado 10 minutos desde que llege y la vi sentada mirando hacia mí, como si tuviese miedo… pero… ¿a qué?

-¿Qué sucede con usted?-
-nada importante-
-tu voz tiembla y evitar mirarme a los ojos…-
-¡no todo puede psicoanalizar doctor!-
exclamo de golpe, sorprendiéndome por su reacción, no es usual verle…
-¿paso algo en el colegio? ¿Por qué esta frustrada?-se quedo estática, después comenzó a ver el suelo como si tuviese algo de interesante.
-es solo… que…-me acerque cautelosamente y me sente a su lado.

-yo…-

-amo a una persona…-comento tímidamente… cierro mis puños contra mis ropas, siento como mi jodido mundo se cae en trozos de cristal, mis glándulas lagrimales comienzan a debilitarse, pero me resisto, es mejor para ambos.
-… y ¿Cuál es el problema?-
-son varios… porque… es homosexual y… y-
-un momento… ¿Homosexual? ¿Cómo lo sabes?-
-lo vi besándose con otro…-
-mmh… y no has pensado en intentar decírselo-
bien… eso fue un golpe muy crudo para mi pedazo de órgano vital que bombea sangre.
-¿para que?-
-que tal si era una chica… ya vez la moda de los adolescentes ó una apuesta entre ellos por su misma estupidez… pero no te dejes vencer sin dar pelea, se me hace muy extraño de ti que no lo intentes-
-bien… pero la señorita mistal no me lo permitirá… me sacara de aquí antes de que comience a protestar y no quiero apartarme de su lado-
voltea a verme asimismo yo comienzo a captar cada una de sus palabras… ¿Qué tenia que ver la trabajadora social con todo esto? A no ser que…

Le cogí el rostro suavemente, obligándola que nuestras iris e pupilas dilatadas por la adrenalina y la oscuridad.
-¿Qué tiene que ver la señorita Mistal con todo esto? ¿acaso… es mayor que usted?-
-si… y no quiero que me alejen de el-
-mh… sabias que el médico de Diagnósticos es un idiota que le gusta bromear pesado-
-¿en verdad?-
sus ojos se relajaron más mostrándose más tranquilos.
-si-¿iba a arriesgarme? ¿Valía la pena? Así que lo mejor que pude hacer, fue observar cada una de sus reacciones… ojos contraídos y temerosos… glándulas inflamadas, maceteros cubiertos por una coloración rojiza como si tuviese hiperpirexia (fiebre mayor de 38 grados) se que me arrepentiré el resto de mi vida… acerque mi rostro y termino el exasperante espacio entre los labios, como la vez anterior, fue un roce labial, muy delicado y fino como la una incisión en el corazón… bien, fue suficiente, solamente restaba… yo… no…

-te… amo-susurre suavemente al librarme de su agarre de sus muñecas hacia mis cervicales.
-de verdad-
-cuando te he mentido
-acercaste tus labios nuevamente y me besaste tiernamente.
-jamás-nos sonreímos mutuamente…

Antes que nada, una disculpa por la demora, he estado estudiando en el hospital y realmente es un reto duro, pero muy divertido :D, en fin.
Bien, aquí está el capitulo tan esperado. Jejeje solamente tendrán que esperar el ultimo capitulo "vida"