Smithback: Hola, me alegra que te halla gustado y no hay de que, me gusta traducir. Respecto a tu pregunta, van a ser 43 capítulos.

Capitulo 4: Before the full moon

Conforme pasaban los días Harry se acostumbraba al ritmo de vida de la torre Gryffindor en 1977. Para sorpresa de Harry las cosas no habían cambiado en absoluto, eran las mismas corridas por la tarea, la misma actitud relajada que consistía en intercambiar figuras de ranas de chocolate y jugar. Harry no estaba seguro de por que estaba tan sorprendido pero era casi decepcionante descubrir que nada había cambiado en los últimos 20 años.

Harry todavía tenia problemas con sus tareas escolares, tener que aprender todas las cosas que el usualmente aprendía, pero ligeramente diferente. El sospechaba que el hecho de que eran los mismos profesores que le estaban enseñando a el actualmente era parte de la razón de que estuviera pasando un mal rato. Por suerte para el, tenia a su madre y a Remus para ayudarle. Lily, fiel a su bondad y altruismo natural tomo a Harry como a algún tipo de proyecto, feliz de tener alguien más en quien enfocarse, alguien a quien realmente se le pueda enseñar, a diferencia de Peter, que la estaba poniendo los nervios de punta. Remus era simplemente feliz al explicar las cosas, aunque eso significara que Sirius se burlara de el constantemente, y el apodo 'Profesor' parecía habérsele pegado al pobre Hombre Lobo. Harry, por su parte, decidió llevar su pequeño enamoramiento al siguiente nivel, o solo saber si a Remus le gustaba el. Pero a diferencia de su capacidad para meterse en situaciones peligrosas y cercanas a la muerte, su capacidad para hablar con la persona que le gustaba lo dejaba balbuceando y ruborizado, al igual que su propio padre.

El decidió que las sutilezas serian mejor para el, y esperaba que lo salvara de un mundo lleno de vergüenza por un sentimiento no correspondido. Y así el pasaba sus días, dando lo mejor de si para coquetear lo mas astutamente posible. El incluso miraba a las chicas a su alrededor, tratando de recordar lo que hacían para llamar la atención del chico que ellas quisieran, pero para su desilusión Remus no le prestaba atención a ninguna de sus sonrisitas, sus bateos de ojos, o ocasionales roces con la mano que se quedaba en contacto piel a piel solo unos segundos mas de los estrictamente necesario. Después de varios días de frenético coqueteo Harry se vio obligado a llegar a la conclusión de que Remus estaba desinteresado o simplemente era directo, ambas opciones lastimaban profundamente su ego.

Mientras Harry trataba de encontrarle el lado bueno a su amor no correspondido, Lily miraba. El entusiasta observador de la conducta humana miraba el desarrollo del drama justo enfrente de sus ojos. Ella podría haberle dicho a Harry que el iba por el camino equivocado en todo lo que hacia, que Remus no se preocupaba mucho por las sutilezas y la timidez, que el debería ir de frente en la situación y tomar lo que quería de Remus, pero, ¿Dónde estaría lo divertido de eso?

En cuanto a ella, una de las razonas por las que tomo a Harry como un proyecto era poner celoso a James, aunque ella nunca lo admitiría. Ella se dio cuenta de que Peter era un caso perdido, el era demasiado tonto o demasiado imprudente si realmente creía que abalanzarse y encantar a 'La chica de James'- no que Lily fuera a admitirlo pero ella se veía como 'La chica de James', ella estaba esperando a que el chico de pelo negro superara sus nervios y la invitara a salir. Una parte vengativa de ella no le dejaba acercarse a el, ella solo se divertía mucho viéndolo luchar para conseguir sacar una oración completa de su boca sin ningún error. En su corazón Lily sabía que cuando James finalmente lograra invitarla a salir ella diría que si, sin hacer preguntas, solo esperaba que pasara antes de que ¡Cumpliera treinta años!

Jaime era agradable, amable e inteligente, lo cual fue un refrescante cambio para Lily. Ella encontró un montón de características que eran comunes entre ellos, lo que la hizo acercarse a el. Ella le había contado sobre sus padres y hermana, sobre la vida como un hijo de Muggle en un mundo donde las personas que no eran hijos de magos eran considerados extraños por muy inteligentes y capaces que fueran. Era triste para Harry saber que su madre había sido tratada de esa manera, pero el no podía consolarse con la idea de que las cosas se volverían mejores en el futuro, cuando ella, que sin duda era la bruja mas lista del año fuera objeto de burla y llamada 'Sangre sucia'.

Por su parte Harry hablo poco de su vida en el hogar, en parte por el hechizo que Dumbledore había puesto en el y por otra parte por que no quería compartir lo demás. El sabia que si le contaba a Lily sobre lo mal que lo había pasado como niño ella estaría indignada y el no podría descubrir los pensamientos de su madre si ella estaba molesta de esa manera. Esta no era la forma que quería que ella lo conociera.

Conforme pasaban los días Harry noto que la tensión entre los Merodeadores iba creciendo. Al principio no sabia la razón de ello, las miradas que intercambiaban, la forma en que los cuatro parecían tensos y listos para atacar a la caída de un sombrero, hasta que tuvo que consultar el calendario lunar para una de sus tareas de Astronomía y se entero de que la luna llena estaba a solo tres días de distancia. Realmente no había nada que Harry pudiera hacer para aliviar el malestar y el dolor de Remus, sobre todo por que nadie se había molestado en decirle la verdad sobre Remus.

El lunes, dos días antes de la luna llena de octubre, Harry estaba caminando de regreso a la Torre de Gryffindor después de un entrenamiento de Quidditch al que James había insistido en que se uniera y en el que descubrieron que, al parecer el talento de Harry era mucho menor como Cazador que como Buscador. Pero eso estaba bien para Harry, ya que nunca se imagino como Cazador y se mostró más que contento de simplemente animar al equipo si no podía jugar de Buscador. Los dos muchachos se dirigían por los pasillos charlando amigablemente sobre Quidditch, continuando su charla que había comenzado en el vestuario. Cuando doblaron la esquina cercana a la Torre oyeron voces altas y vieron a Remus y a Sirius a pulgadas de distancia y gritándose el uno al otro.

"¡Eres un maldito delincuente infantil, Black!" La posición de Remus era muy amenazante a pesar de que no tenía su varita en la mano.

"¡Bueno, perdón por querer tener un poco de diversión, Señor Lupin, ya que es imposible pararse a un pie de distancia de ti en estos días sin que me ataques!" Sirius le grito de regreso, con la cara color rojo intenso y los ojos entrecerrados.

"¡Siento mucho que no pueda estar ahí para detenerte de ser un estupido todo el tiempo!" Sirius dio un paso atrás.

"¡Eso fue bajo, Moony! Además, ¿Qué diablos te pasa? Molestar a Snivellus es prácticamente un requisito de los Merodeadores. ¡Si yo no te conociera bien diría que te gusta ese chico!" La mano de Remus se movió tan rápido que ni James, ni Sirius, ni Harry la vieron, hasta que la punta de la varita de Remus apuntaba a la yugular de Sirius. Sirius trago saliva y trato de retroceder.

"Retráctate" Gruño Remus desde el fondo de su garganta, sus ojos color ámbar, que usualmente eran calidos y acogedores estaban llenos de fuego que hizo a Sirius retroceder, poniendo mas distancia entre el y Remus.

"¿Qué esta pasando aquí?" James dio un paso adelante, mas valiente, y pronto se encontró con la varita de Remus apuntando entre sus ojos, "¡Whoa, Rem, Relájate!" Dijo el. Durante un buen rato la escena parecía estar congelada, ninguno de los muchachos parecía capaz de moverse hasta que Remus salio de su trance y alejo la varita de James, y luego se dio la vuelta, y se marcho, cerrando el retrato de la Dama Gorda detrás de si. Sirius fue el segundo en reaccionar y se fue en una carrera feroz en la dirección opuesta dejando a James y a Harry atónitos a su paso. James se froto los ojos con cansancio y dijo en voz alta. "¡Maldición! ¿Qué diablos les pasa a estos dos?" El miro con impotencia entre el agujero del retrato y el final del pasillo, por donde Sirius se había ido, tratando de decidir cual de sus dos amigos seguiría primero. Harry vio vacilar a su padre y decidió intervenir, aliviando el conflicto de James.

"¿Por qué no vas a buscar a Sirius antes de que haga un verdadero daño y yo voy a hablar con Remus?" Sugirió el esperanzado. Le tomo a James un par de segundos contemplar esto, pero finalmente asintió con la cabeza.

"Ok, anda, vendré a salvarte tan pronto como calme a Pads" El dijo por detrás de su hombro corriendo a lo largo del pasillo siguiendo a Sirius. Cuando James estaba fuera de su vista, Harry fue a la sala común. Un rápido examen revelo que Remus no estaba allí, sin sorprender a Harry. El empezó a subir las escaleras hacia el dormitorio, pensando en lo que le iba a decir a Remus, como hacer que le contara su secreto, sin que el se enterara que ya lo sabia.

Cuando llego a la habitación de los chicos de séptimo año, el tomo una respiración profunda antes de abrirla. El cuarto estaba silencioso, salvo por el sonido que provenía de la cama de Remus.

"¡Vete, James, no estoy de humor!" Dijo el y Harry sonrío.

"Perdón, James equivocado" Dijo alegremente y sonrío cuando Remus casi salto de su cama por el sonido de su voz.

"Malditamente brillante, envío al chico nuevo a hacer el trabajo sucio" Se quejo Remus, en voz alta.

"En realidad, yo le dije que vendría" Harry no dejo que esas burlas lo alcanzaran, no iba a permitir que lo echara. Tomando una respiración profunda se acerco valientemente hacia la cama de Remus y se sentó en el borde de la misma. Remus lo miraba con una expresión perpleja, notando que Harry parecía nervioso, como si tuviera miedo de que Remus lo atacara si se acercaba demasiado, el cual, de hecho, era el caso. Cuando Harry se sentó Remus acerco sus rodillas al pecho, su ira se había disipado cuando estuvo lejos de Sirius. Este era probablemente el mejor momento para decirle a Harry que era lo que estaba pasando, Remus prefería que el se enterara de la verdad por el y no por los demás, en tres días cuando viera que Remus no estaba en la noche. "Entonces, ¿Qué fue todo eso?"

"Eso era Sirius con sus usuales bromas y yo hartándome de esa mierda" Remus respondió en voz baja.

"¿Estaba molestando a Snape otra vez?" Harry casi se mordió la lengua por el esfuerzo que hizo para no decir 'Profesor Snape' había algunas cosas que estaba demasiado acostumbrado a decir. No que se opusiera mucho a que fuera una regla general molestar a Snivellus, la satisfacción de ver a su mas odiado profesor viéndole conseguir lo que se merecía era demasiado genial, pero cada vez que se quedaba riendo por esas bromas, Harry recordaba el recuerdo que había visto en sus clases de oclumancia, la cual revelaba la crueldad de Sirius y James. Harry usaba este recuerdo para probarse constantemente de que nunca llegaría tan bajo.

Remus asintió y se puso a jugar con el borde de la almohada, la cual había puesto en su regazo. Harry nunca lo había visto tan nervioso y esto lo hizo preocuparse un poco. Sin pensarlo, el poso su mano sobre los dedos de Remus deteniéndolos eficazmente antes de que arruinara por completo el tejido de algodón.

"Remus, ¿Qué esta mal?" Remus dio un profundo suspiro y cruzo sus brazos sobre sus rodillas flexionadas, colocando su mentón encima de ellos.

"Bueno, supongo que es justo que te lo diga, ahora que eres un Merodeador y todo eso…" Empezó el en voz baja y Harry se acomodo mejor en la cama, sentado con las piernas cruzadas, delante de Remus esperando ansiosamente a que hablara. Harry se pregunto brevemente si esta seria la primera vez que Remus contaría su secreto voluntariamente, eso esperaba, lo hacia sentir especial, después de su semana de coqueteo fallido su ego aceptaría casi cualquier tipo de atención de parte de Remus "La razón por la que formamos a los Merodeadores no es para atormentar a Snape, suena muy extraordinario pero no le creas a Sirius si trata de decirte lo contrario" Harry sintió la sonrisa tirando de sus labios pero no dijo nada, de modo que Remus no dejo de hablar "Fue por mi, para ayudarme a mantener mi secreto" Harry sintió su corazón latiendo mil veces por minuto, y se dio cuenta de que se había inclinado por la ansiedad, Remus vio eso y sonrío tristemente, 'solo tendremos que ver que tan ansioso te pones cuando conozcas la verdad' ,pensó Remus, desafiando en silencio a Harry " Yo…soy un Hombre Lobo"

Un largo silencio se extendió entre ellos, mientras Remus buscaba señales de pánico y Harry estaba buscando las palabras adecuadas que no eran '¿Y que?' o '¿Eso es todo? ¡Ya sabia eso!'. Finalmente fue Remus el primero en hablar "¿Y bien? ¿No vas a correr?"

"¿Parece que voy a correr?" Pregunto Harry en u tono neutral, y Remus se burlo de el.

"Deberías"

"No me voy a ninguna parte" Dijo Harry con confianza y Remus suspiro.

"Bueno, entonces eres un tonto" Harry se río en voz baja, con los ojos fijos en Remus quien se rehusaba a mirarlo.

"¿Qué hay de tus amigos? Ellos tampoco corrieron, ¿Ellos también son tontos?" Remus levanto una ceja y le dio Harry una media sonrisa.

"Tu los has visto, ¿No?" Ambos se sonrieron mutuamente y parecía que la tensión del cuarto había desaparecido, "En serio, ¿No estas asustado?"

"¿Asustado? ¿Por qué debería estar asustado?" Pregunto Harry

"¡Por que soy una maldita bestia, por eso!" Remus se froto las manos contra la cara exasperado, 'maldición, este tipo es tan terco como James y Sirius', pensó el.

"Tu no eres una bestia. Eres un tipo genial" Dijo Harry en el mismo tono tranquilizador que usaba Remus, lo que hizo que el segundo quisiera pegarle en la cabeza, ¿Por qué este chico esta siendo tan terco? "Mira, no me importa que seas un Hombre Lobo… Ellos no son tan malos" Remus arqueo una ceja, esta vez en desconcierto.

"¿Conociste algún Hombre Lobo?"

"De hecho, si, te conocí a ti" Harry hizo un gesto con la mano apuntándole a Remus y sonrío "Además, en mi otra escuela tenia un amigo que era un Hombre Lobo" Esto se estaba apartando un poquito de la verdad, pero si ayudaba a su causa Harry estaba dispuesto a hacer todo lo que fuera posible.

"¿En serio? ¿Cuál era su nombre?" Pregunto Remus con suspicacia, tratando de averiguar el motivo oculto de Harry por que nadie seria amigo de un Hombre Lobo a menos que tuviera muy buenos motivos.

"Wong, Wong, Kim" Harry dijo el primer que le vino a la cabeza. Kim Wong era el dueño de un pequeño restaurante chino a la vuelta de Little Whinging, donde les encantaba comer a los Dursley. No es que alguna vez llevaran a Harry con ellos, pero el tío Vernon y Dudley normalmente hablaban maravillas de la comida del Sr. Wong, sobre todo cuando Harry estaba cerca.

"¿Un Hombre Lobo chino?" Pregunto Remus asombrado, el nunca había oído hablar de otros Hombres Lobos, sobre todo no extranjeros, pero eso tenia sentido, después de todo Inglaterra no podía ser el único lugar donde existían los Hombres Lobos…

"Si, sus padres trabajaban en el Ministerio de la Magia en Rusia por eso fue a Durmstrang" Dijo Harry, sintiéndose terriblemente idiota por haber creado una historia tan elaborada, pero el no podía decirle a Remus que en 20 años el seria un profesor en esta escuela y le enseñaría a Harry como hacer su primer Patronus entre otras cosas.

"¿Cómo le permitieron ir a la escuela si el era un Hombre Lobo?"

"Nadie excepto yo lo sabia. Tenía una mezcla de hierbas chinas para ayudarle a pasar la luna llena. Yo solo me tropecé con su secreto accidentalmente"

"Bueno, suerte para el" Murmuro Remus, eso no era justo, pensó molesto. El daría cualquier cosa para que alguien viniera con algo que le ayudara con su transformación, cualquier cosa.

"Si. Estoy seguro de que alguien vendrá con algo para ayudar a los Hombres Lobo" Harry trato desesperadamente de levantarle el animo, después de su pequeño comentario, que causo tanto dolor a Remus. El deseaba desesperadamente ser mejor en Pociones para ayudarlo, pero como la única persona que conocía que podía hacer la poción era Snape y el dudaba seriamente que Snape la dominara, o de que la poción ya hubiera sido inventada.

"No es probable. La gente no tiene ningún interés en ayudar a las criaturas oscuras. Somos malvados"

"¡Tu no eres malvado! ¡Deja de decir eso!" Dijo exasperadamente, este Auto-Castigo le dolía y deseaba que Remus pudiera pensar mejor de si mismo.

"¿No eres un amor?" Dijo Remus sarcásticamente y Harry retiro sus manos, ofendido. Remus se encogió internamente por ese gesto inconciente, el no quería alejar a Harry, no era como si el pudiera darse el lujo de perder a la gente que realmente aceptaban su situación "Lo siento" Murmuro y agacho la cabeza, escondiendo su cara en la almohada, la cual estaba atrapada entre sus rodillas y su cuerpo.

"Esta bien. Supongo que no es fácil tener que pasar por todo esto" Dijo Harry en voz baja, satisfecho por las disculpas y contento de que Remus no lo alejara "Me gustaría que hubiera algo que pudiera hacer para ayudarte…"

Remus se encogió de hombros sin levantar la cabeza "Los chicos cambian a su forma Animaga y corren por el Bosque Prohibido conmigo"

"Puedo hacer eso" Remus levanto la cabeza y arqueo una ceja con expresión divertida por el afán de Harry.

"¿Puedes aprender a convertirte en Animago en tres días?" Harry se mordió el labio, regañándose a si mismo por hablar tan a la ligera.

"¿Yo…No puedo?" Remus sacudió la cabeza con una leve sonrisa.

"Les tomo a James y Sirius casi tres años para averiguarlo" Harry estaba sorprendido por eso, el sabia, por supuesto, que la magia Animaga era muy complicada, pero nunca pensó que fuera tan complicada.

"Voy a aprender, tal vez a tiempo para la luna llena" Remus parecía bastante dudoso, pero Harry hablaba de forma que no le daba oportunidad de hablar "¿Qué puedo hacer mientras tanto?" Remus abrió y cerro la boca, perplejo, ¿Por qué Jaime quería ayudarlo? Incluso Peter era bastante reacio a hacer algo más además de mantener su secreto seguro. Este nuevo chico era intrigante, no era como ningún otro de los que Remus conocía, había algo en el…Como, como si el también tuviera un gran secreto, algo que no podía compartir con los demás. Si había una cosa de lo que Remus sabia eran los secretos y que tan mal pueden hacer sentir a una persona que tenia que mantenerlos. Los secretos te hacen un marginado, un marginado social, a nadie le gustan los secretos y nadie quiere tener algo que ver con alguien que los tiene. Y sin embargo, allí estaba el, Jaime Harrison, llevaba apenas tres semanas con los Merodeadores y ya casi había superado a James en una escoba, y quería cuidar de Remus. Esto hizo que el joven Hombre Lobo sintiera un calor por el agradecimiento, dentro de el.

"Nada realmente, evita que mate a Sirius. Me pongo muy tenso cerca de la luna llena su atractivo se vuelve mas fuerte y es mas difícil luchar contra el lobo en mi interior" Dijo en voz baja. Harry sintió ganas de llorar, solo quería poner a Remus entre sus brazos y calmar su miedo y su dolor, pero permaneció quieto y asintió con la cabeza.

"Definitivamente puedo hacer eso"