19-NeKoLuCid-91: Hola, me encanta que te haya gustado, a partir del 6 capitulo creo las cosas tomaran mas forma. Espero que te guste este capitulo.

Capitulo 5: In the moonlight

Esa mañana del miércoles Harry se despertó con aprensión. Sabia que eras noche de luna llena, sin embargo, no estaba seguro de cómo se suponía que debía actuar. A lo largo del día los Merodeadores habían sido inusualmente callados y tensos, pero Harry podía sentir una emoción debajo de las demás, lo que le hacia sentir incomodo. El sabia que el resto de los Merodeadores eran fieles a Remus y nunca traicionarían su secreto, pero el sentía que era un poco injusto que ellos se sintieran tan emocionados de ir al Bosque Prohibido, romper todas las reglas que tenia la escuela, transformarse en sus formas animales y pasar buenos momentos. Era como si Remus fuera un pensamiento de último momento en sus planes de diversión, y eso irrito a Harry. Desde que Remus le confío su secreto mas oscuro Harry se sentía mas cerca que nunca del Hombre Lobo, ya que esta vez llego a conocer la verdad por que Remus quería decírselo, no porque Hermione estuviera gritando en la Casa de los Gritos, cuando todos pensaban que Sirius era un traidor que iba detrás de la vida de Harry. Esta vez fue en los términos de Remus, que Remus confiara en el calentaba el corazón de Harry.

Después de la cena, los cinco se fueron a la enfermería, pero dejando a Remus atravesar la puerta solo para ser escoltado por Madame Pomfrey a la Casa de los Gritos. Nadie en la escuela, tanto el personal como los estudiantes sabían que los amigos de Remus estaban al tanto de su situación por lo tanto no lo podían acompañar y permanecer con el durante el ultimo par de horas antes de la transformación. Harry tenia sus sospechas de que Dumbledore supiera del acuerdo, solo que, como siempre hacia cuando Harry estaba vagando por el colegio después del toque de queda el hacia la vista gorda. Sabía muy bien que no había nada que se escapara de la atención del anciano, nada se le podía ocultar.

Los cuatro Merodeadores restantes volvieron a la Sala Común, esperando el toque de queda. Harry estuvo molesto la mayor parte del día, pero ahora estaba casi intolerable. El no podía concentrarse en nada y terminaba golpeando a cualquiera que se atreviera a referirse a el. Finalmente decidió retirarse por esa noche, como si tuviera algo un poco mejor que hacer. El subió al dormitorio lentamente, sintiendo la ansiedad y el miedo en cada uno de sus huesos. La luna había salido hacia casi una hora y no podía dejar de preocuparse por Remus. Harry, luego de prepararse para dormir, subió a su cama y cerro las cortinas detrás de el, no queriendo ser testigo de que los otros vinieran a la habitación y luego se fueran.

No podía dormir, así que ahí estaba el con los ojos abiertos y sus músculos tensos, tratando de escuchar cualquier sonido extraño que proviniera de afuera, a pesar de que lógicamente sabia que no podría escuchar a Remus, no cuando la Casa de los Gritos estaba al otro lado del pueblo y fuera de los terrenos del colegio, pero el todavía imaginaba que podía escuchar los gritos de agonía y dolor, lo que rompía su corazón, sabiendo que su amor estaba pasando por un dolor tan grande, y que no había nada que el pudiera hacer para ayudarle.

Pronto el cuarto se lleno de los sonidos suaves que producían sus compañeros al entrar, era cerca del toque de queda y ellos tenían que por lo menos fingir que iban a dormir. Harry se volteo y empujo la almohada sobre su cabeza, tratando de bloquear su estupido parloteo. De repente, las cortinas alrededor de su cama se abrieron bruscamente y se asomo la cara sonriente de Sirius.

"Hey, Jay, escucha- nos vamos. Estaremos de vuelta a la madrugada, tu cuidas el fuerte, ¿No?" Harry asintió, deseando con todas sus fuerzas unirse a los demás, pero sabía que era inútil siquiera preguntar. Esta no era una de las situaciones en las que pudiera usar la capa invisible, aunque no la tenia con el, pero podía pedírsela prestada a James, después de todo… Esto era demasiado peligroso y tanto como Harry quería estar ahí para Remus, el sabia que si iba sin protección, y se hacia daño, cosa que era bastante posible ya que Remus no tenia la poción Matalobos, Remus se enojaría mucho y probablemente odiaría a Harry y eso arruinaría todo en lo que el muchacho de pelo negro había estado trabajando.

Cuando el cuarto quedo en silencio otra vez Harry suspiro y se puso de espalda, mirando el dosel de su cama. La luz de la luna que se filtraba a través de la ventana causaba extrañas sombras en los pliegues de la tela. Después de mirarlo por casi diez minutos Harry no pudo soportarlo mas, salto de la cama y comenzó a caminar por la habitación. Sus pies descalzos hacían eco en el piso de madera, lo que le hacia sentir que no estaba solo, lo cual era espeluznante. Por primera vez en los siete años que paso en Hogwarts se encontraba solo en la habitación durante la noche, completamente solo, y eso lo asustaba. Harry tomo su bata y camino silenciosamente a la Sala Común, con la esperanza de que hubiera alguien para que el fuera capaz de reprimir ese sentimiento irracional de temor. Sin embargo la Sala Común estaba vacía y Harry suspiro al notarlo, noche sin suerte. El se sentó en el gran sillón junto al fuego y convoco un libro que vio en la mesa, sin importarle de que se tratara por que sabia que de ninguna manera podría concentrarse, pero al menos le daría algo que hacer. El apunto con su varita a la chimenea y encendió el fuego, el cual volvió a la vida en un alegre crepitar.

Harry se reclino co un suspiro y abrió el libro, que resultaba ser "El Hobbit", y empezó a leer. Pero pronto se dio cuenta que la magia de Tolkien no estaba funcionando esa noche como el esperaba que lo hiciera, así que sus pensamientos se dirigieron nuevamente a Remus, y de vez en cuando se daba cuenta de que el estaba simplemente mirando la hoja sin verla realmente.

"¿Teniendo problemas para dormir?" Harry casi se cae al suelo por la sorpresa, y miro a su alrededor atentamente.

"Lily" Dijo Harry cuando recupero el libro que se había caído al suelo "Me asustaste" La Prefecta sonrío gratamente y se sentó cómodamente en el sillón al lado de Harry, acomodando su vestido.

"Lo siento" Dijo sin realmente hacerlo "Estas preocupado por el, ¿No?" Harry se encogió de hombros, no muy seguro de que pudiera hablar con Lily sobre esto. Madre o no madre, el secreto era de Remus y el no podía contarlo.

"¿A que te refieres?" Lily rodó los ojos, Harry era el peor mentiroso de todos.

"Me refiero a Remus" Dijo ella alegre, cuando Harry la miro incrédulo ella resoplo "Oh, vamos, se que te gusta y se que es un hombre lobo" Cuando los ojos de Harry se abrieron como platos, Lily se pregunto brevemente si sus ojos se caerían de su cara, la idea era divertida e inquietante para ella "No te preocupes, el mismo me lo dijo. Sin que tuviera que presionarlo para obtener información… No mucho…" Harry trato de sonreír, pero sentía como se cerraba su garganta, esta conversación no iba a conducir a nada bueno, el ya lo podía notar, tan claro como un accidente de tren que no se puede evitar.

"Entonces, dime" Lily se inclino hacia atrás en su asiento y cruzo sus piernas debajo de ella, poniéndose cómoda, y se veía como si no tuviera la mas minima intención de moverse de donde estaba "¿Qué harías si tuvieras a Remus aquí mismo, ahora mismo?" Harry abrió y cerró la boca varias veces, sintiendo el calor en su cara.

"Yo… Yo lo abrazaría y lo protegería y trataría de mantenerlo a salvo…" Murmuro el, con la esperanza de que su madre, su propia madre le hiciera el mas grande favor y dejara el tema de lado.

"¡Oh, por favor! No me extraña que no lo consiguieras, a el no le interesan los juegos de niñas tontas, ¿Todavía no te diste cuenta?"

"¡Hey!" Harry trato de protestar débilmente, sabiendo que su madre había ganado.

"Vamos a intentarlo de nuevo" Dijo Lily, tomando una respiración profunda, y con sus ojos verdes lo miro. Harry puso los ojos, y la miro "¿Qué harías si tuvieras a Remus aquí, recuerda, estamos hablando sobre el chico que te interesa, aquí y desnudo?" Harry cerró los ojos con dolor y decidió acabar con esto de una vez, y quien sabe, tal vez podría sorprender tanto a Lily de forma de que ella quedara sin palabras- Bueno, uno solo podría esperar.

"Lo besaría, lo lamería y lo mordería en mi camino hacia su polla. Luego lo pondría en el suelo y lo montaría como si no hubiera un mañana" Se sorprendió incluso a el mismo, cuando noto que tenia una enorme sonrisa en su cara. Por suerte, esta estrategia dio sus frutos y Lily lo miro ligeramente verde, escuchando todo lo que salía de su boca.

"Bueno, bueno" Dijo ella, levantando las manos "¡Lo entendí! ¡No hay necesidad de llegar a todo esto!" Harry, de nuevo completamente cómodo, y se hecho hacia atrás con una sonrisa satisfecha.

"Hey, tu preguntaste, yo conteste" Un silencio se extendió entre ellos dos, cada uno absorto en sus pensamientos por un buen rato. Harry miro a su madre de reojo, y decidió hacer la pregunta que le estaba molestando desde que descubrió que le gustaban más los chicos que las chicas.

"Lily, ¿Puedo preguntarte algo?" Lily asintió, y apoyo su mejilla en su mano, con su codo puesto en el respaldo del sillón. Harry lamió sus, de repente, secos labios y dijo "¿Qué harías si tu hijo fuera a ti y te dijera que es gay?"

"¿Gay y enamorado de un Hombre Lobo?" Harry frunció el ceño.

"¿Eh?" Antes de que Harry tuviera mucho tiempo para reflexionar sobre las palabras que acababa de escuchar, Lily continúo hablando.

"¿Es feliz?, quiero decir, ser gay"

"Supongo…" Harry contesto lentamente, la dirección que estaba tomando la conversación lo estaba dejando desconcertado.

"Entonces, yo también soy feliz" Declaro Lily firmemente, con una calida sonrisa. Harry sintió como nacía, en su interior, un gran suspiro de alivio, esto iba bastante bien "Bueno, ahora es mi turno" Exclamo Lily "¿Cuál es tu nombre?"

"Jaime…" Harry miro a su madre extrañado, ¿Qué clase de pregunta es esa?

"No, no lo es, ¿Cuál es tu verdadero nombre?" Harry abrió la boca, completamente shockeado, pero claro el encantamiento confundus que Dumbledore le había puesto le impedía contestar, aunque el quisiera hacerlo.

"¿Mi nombre?" Dijo el patéticamente.

"¡Soy capaz de deshacer encantamientos de memoria desde que tengo catorce años! ¡Se que eras tu el que vi esa noche! Tu y ese lindo rubio con el que estabas…" Agrego ella soñadoramente y Harry casi se queda sin palabras.

"¡El no es lindo!"

"Si, lo es" Argumento Lily ferozmente, pero al ver la cara de Harry decidió dejar el tema por el momento "Dumbledore puso un encantamiento confundus en ti, ¿No?" Harry asintió, con los ojos llenos de temor. El sabía que su madre era suficientemente inteligente como para descubrir las cosas, pero le preocupaba su reacción. Lily, por el otro lado, parecía bastante entusiasmada, sus ojos verdes brillaban y su postura te hacia pensar que ella estaba lista para saltar y atacar "Vamos a hacerlo así, voy a hacer preguntas y tu respondes si o no, puedes asentir o parpadear si te sentís demasiado incomodo como para hablar, tu sabes; un parpadeo para si y dos para no" Ella se froto las manos alegremente "Bien, vamos a empezar… Tú no eres un estudiante de intercambio de Durmstrang, ¿Verdad?"

"No" Para pesar de Harry el estaba siendo capturado por el entusiasmo de Lily.

"Cuando te vi por primera vez, tenias el uniforme de Hogwarts ¿Estudias aquí?"

"Si"

"¿Un Gryffindor?"

"Si" Lily se froto la frente mientras pensaba profundamente.

"Bueno, cuando te vi por primera vez pensé que eras James ¿Estas relacionado con el?" Cuanto mas se acercaba Lily a la verdad, hacia lamentar y temer a Harry el momento en el que Lily la descubriera, pero Harry no podía evitarlo. Alguna morbosa curiosidad lo mantenía firmemente en su lugar y lo hacia responder las preguntas de Lily obedientemente.

"Si"

"Bien, estas relacionado con James… ¿Un primo?" Harry negó, divertido "No eres un primo… ¡Esto es emocionante!"

"No, no lo es. ¿Podemos parar?" Dijo el, pero Lily no paro.

"¡No! Hmm, vamos a ver… Un Gryffindor, relacionado con James, pero no un primo… Maldita sea, Dumbledore debe haberte cambiado el color de los ojos y del pelo… Pero dudo que cambiara la forma de tus ojos… Mírame" Ordeno ella, y Harry se encontró siendo examinado por un par de curiosos ojos color verde con forma de almendra, tan similares a los suyos…

"¡Deja de entrecerrar los ojos!" Lily grito impaciente y Harry sintió la necesidad de entrecerrar sus ojos y parpadear aun más que antes.

"¡Lo siento me pusiste nervioso!" Grito Harry, se sentía como un completo idiota, no le extrañaba que James no pudiera articular una frase completa cerca de esta chica, ¡Era francamente aterradora!

"Tus ojos me son familiares… ¿Dónde los vi antes?" En el espejo… Pensó Harry divertido y a la vez temeroso "¿Cuál es tu color de ojos original?" Harry sintió que tenía la boca cerrada contra su voluntad, ¡Mierda! "Oh, perdón, lo olvide el confundus…" Harry sonrío levemente, contento de que Lily se diera cuenta por si misma "De vuelta a las preguntas de si y no, ¿Tus ojos son verdes?" Los ojos de Harry se agrandaron y trago, ¡Mierda, mierda, y doble mierda! "Ah-Ha" Grito Lily en señal de triunfo y Harry maldijo en voz baja por ser tan transparente.

"Te pareces a James y tienes mis ojos…" Reflexiono Lily en voz alta con el dedo en la barbilla, y Harry queriéndose desmayarse y morirse-Esto era tan injusto…

"Lily, por favor…" Lily le clavo una mirada severa, por lo que Harry se alejo de ella en el sillón, casi inconcientemente.

"Eres mi hijo, ¿No? Mio y de James" El pánico estaba aumentando en el pecho de Harry para salir finalmente, el jadeo horrorizado. El no lo podía negar, una parte de el quería que Lily supiera la verdad, quería que lo abrazara y lo consolara, como debería haber hecho muchas veces antes, pero nunca pudo.

Por un largo rato los dos se sentaron en silencio, cada uno absorto en la magnitud del descubrimiento, Harry estaba rezando con fuerza para que Lily no se asustara y no hiciera algo loco.

"Bien" Dijo Lily con un suspiro "Esto es muy inesperado… Pero… ¡Genial!" Le tomo a Harry un par de segundos para procesar esas palabras.

"¿Lo es?" Pregunto el, y Lily asintió vigorosamente.

"¡Si! ¡Por lo menos significa que James me invitara a salir en algún momento!"

"¿No estas completamente extrañada?" Pregunto Harry en shock ¿Por qué Lily no estaba enloqueciendo? ¿Qué pasa con ella?

"Oh, si, ¡Esto es totalmente sorprendente! Tengo un hijo de mi edad, gay y enamorado de un Hombre Lobo"

"¡Tu dijiste que estabas bien con eso!" Grito Harry, genial, no le importaba que fuera su hijo pero le molestar por querer a Remus…

"Solo estaba sumando las cosas" Dijo Lily con voz tranquilizadora y con las manos en alto.

"¡Lily, tienes que mantener esto en secreto, nadie, y quiero decir nadie puede saber de esto! Maldita sea, no debería de haberte dicho esto en primer lugar…" El se lamen taba en voz baja, y Lily le sonrío.

"Tu no me dijiste nada… Y no te preocupes, no voy a arruinar mi reputación de la bruja mas inteligente en la escuela, por que la gente piense que soy una loca. No te preocupes, tu secreto esta a salvo conmigo… Hijo" Harry gruño y escondió su cara entre las manos.

"Oh, Merlín, por favor no me llames así…" Lily soltó una carcajada, colapsando contra la parte trasera del sillón, estaba pasando un muy buen momento, y ella sabia que el significado completo del descubrimiento no llegaría a ella hasta mañana por la mañana… ¡Y cuando llegara a ella seria como una tonelada de ladrillos directo hacia su cabeza! Pero por el momento ella decidió seguir el juego y tomar todo con calma.

"Bueno, en el espíritu de los nuevos vínculos familiares encontrados, he decidido ayudarte a conseguir a Remus" Dijo ella asombrando a Harry.

"¿Por qué harías eso?" Harry tenia sospechas, no que el tuviera mucha experiencia con madres pero estaba bastante seguro de que no se supone que te ayuden a conseguir tu enamoramiento gay…

"Por que creo que ambos podrían beneficiarse el uno al otro y va a ser muy divertido para mi"

"Oh, genial…" Murmuro Harry.

Harry sabia que Lily estaba llena de preguntas acerca de el y de su vida y de su futuro y Harry nunca estuvo mas agradecido de que Dumbledore insistiera en ponerle un hechizo confundus. Después de varios intentos inútiles Lily se dio por vencida, sabiendo que había perdido. En cierto modo, era realmente feliz por eso, por que en el fondo ella no quería saber como iba a ser su vida de ahora en adelante-Como alguien que nunca creyó en dios (Sin importar el hecho de que sus padres insistían en ir a la iglesia todos los domingos) ni en el destino, a ella le gustaba pensar que todavía podía elegir y aun controlaba su futuro, hijo o no hijo.

Pronto los dos se pusieron a hablar de otras cosas, volviendo a su fácil relación de amigos en vez de la de madre e hijo. A pesar de que antes era incapaz de dormir, Harry sintió como sus ojos caían lentamente, y cuando Lily bostezo se dio cuenta que tan cansado estaba. Los dos se revolvieron y se reorganizaron más cómodamente en el sillón, a la deriva en los brazos del sueño.

Y así es como los tres Merodeadores los encontraron varias horas después. Tan pronto como la luna desapareció y Remus volvió a su forma humana sus tres compañeros lo dejaron durmiendo en la Casa de los Gritos, como lo hacían todos los meses y volvieron a la sala común, exhaustos y sonrientes.

Una tos impaciente hizo que Harry se agitara y abriera los ojos lentamente, parpadeando un poco antes de acomodarse las gafas. Cuando la imagen se volvió clara el vio a Sirius, Peter y James todos parados en fila enfrente del sillón, mirando hacia abajo, hacia el, con los brazos cruzados. Un murmullo suave vino de su lado y Harry miro hacia abajo para ver a Lily despertarse lentamente, solo entonces se dio cuenta de que se habían quedado dormidos en el sillón abrazados. Con mucho cuidado se sentó, sintiendo como los huesos de su cuello crujían.

"Hola chicos, ¿Qué pasa?, ¿Dónde esta Remus?" Pregunto atontado, frotándose los ojos.

"Durmiendo" Sirius respondió secamente "Ustedes dos parecen muy cómodos, noche ocupada, ¿Verdad?" Agrega con una sonrisa.

"¡Muy gracioso, Black! Solo estábamos hablando" Lily contesto con un bufido. Harry no se atrevía a levantar la vista luego de haber visto la expresión de James. El sabía que no era favorable.

"Hey, solo lo llamo como lo que parece" Sirius se encogió de hombros y luego dio un gran bostezo "Bueno, entonces me voy a la cama, ¿Vienes Pete?" El muchacho asintió y siguió a Sirius afuera de la Sala Común, al igual que el dio un enorme bostezo. James se quedo donde estaba, con los ojos fijos en la pareja que estaba sentada en el sillón.

"Bueno, veo como va esto" Dijo James en un tono frío "Me retiro ya que todo da lo mismo para ti" Lily suspiro y se levanto del sillón, parándose desafiante frente a James. Harry miro con los ojos ávidos, como sus padres parecían preparados para una acalorada discusión.

"¡Oh, por el amor de dios James Potter! ¿Qué demonios tienes en el cerebro?" Harry se mordió el interior de su mejilla tratando de controlar su risa, mientras James miraba a Lily con furia.

"¿Tengo que pedirte perdón? Estoy seguro que no es de mi incumbencia a quien elijas para 'divertirte'" Dijo el con altivez.

"¿Divertirme?" Dijo Lily con rabia "¿Divertirme?, ¿Estas loco? ¡Por el amor de Merlín!" Ella grito y avanzo hacia James, quien retrocedió de la furiosa pelirroja que estaba delante de el "He pasado siete años viéndote tropezar y mascullar, escuchando tus ininteligibles farfulleos cada vez que quieres hablar conmigo y la primera vez que logras pronunciar una frase completa ¿Es para decirme que me 'divierto'? ¿Con Jaime?" James abrió la boca, pero no hubo respuesta "Hay una salida a Hogsmade el fin de semana de la próxima semana, ¿Crees que puedas mantener esta capacidad de pronunciar oraciones completas el tiempo suficiente para invitarme a salir?" Esto pareció lograr que James saliera de su shock y gritara apurado.

"Lily, ¿Te gustaría salir conmigo la semana que viene?"

"¡Si!" Lily casi grito antes de girarse sobre sus talones y dirigirse al cuarto de las chicas. Harry la vio irse impactado, eso era bastante inesperado… Poco a poco volvió su vista a James una vez más, ni siquiera sorprendido de ver la más grande, sonrisa boba en su cara.

"¿Viste eso, Jay? Tengo una cita con Lily…" Harry se levanto de su asiento sonriendo. El tomo el brazo de James y empezó a llevarlo al dormitorio.

"Vamos chico enamorado, tu hora de dormir paso hace rato" Dijo Harry.