Bueno, en este capitulo van a notar mas por que es rated M, va a ver una escena sexual un poco detallada. Espero que de todas formas, a las personas que no les gustan este tipo de cosas, les guste el capitulo.
Capitulo 8: Join the holly Kama Sutra, everyone
La siguiente semana fue una de las mejores en la vida de Harry. Ahora que había renunciado al acercamiento sutil y Remus lo notaba, las cosas parecían mejor. El disfrutaba el pequeño coqueteo que se dedicaban mutuamente, aun si no llevaba a nada. No que Harry fuera virgen e intentara salvar su pureza hasta el día en que Remus deslizara un anillo por su dedo, y tampoco era un hombre cruel, encadenar al pobre Hombre Lobo sin querer darle nada. Era solo que Harry tenia un punto a probar y era un hombre terco. No quería que Remus lo viera como otro tipo fácil con el que puede tener sexo en los invernaderos o en una clase desierta.
Harry se emociono cuando Remus rechazo a Fabián. Harry hacia lo posible para mantener contento y satisfecho a Remus, un que se hizo mas difícil por el hecho de que la luna llena estaba muy cerca. Era a mediados de noviembre y la luna llena iba a elevarse el día 25, el siguiente viernes. Conforme pasaban los días Remus se ponía mas tenso y mas nervioso, a pesar de que Harry hacia lo posible para mantener el estrés de Remus bajo, alguna que otra discusión con Sirius era inevitable.
En la mañana del sábado 19 Harry se despertó con una gran sonrisa en su cara. Hoy era el 'Gran Día', hoy el y Remus saldrían en su primera cita oficial. Harry había decidido que si Remus quería llevar las cosas al siguiente nivel (y la cercanía de la luna llena casi aseguraba que Remus querría) Harry no iba a detenerlo. Se vistió, silbando suavemente para si mismo, y estaba contento de que los otros habían ido a desayunar mas temprano. No era que le diera vergüenza ser gay, las circunstancias en las que eso fue revelado por primera vez le permitió ser conciente de ello, pero el todavía no estaba seguro de que era lo que pensaban las personas de la homosexualidad en los '70.
Además, Remus no parecía demasiado interesado en gritar su sexualidad desde el techo, de modo que Harry no lo había presionado con el tama. En muchas maneras estar allí en los años setenta era mucho mejor que estar en su propio tiempo, y se debía principalmente a que allí era Jaime Harrison, un Gryffindor de séptimo año, y no el gran Harry Potter, salvador del mundo mágico. Harry disfrutaba mucho de su anonimato y se aprovechaba de eso. Se paseaba por el Gran Salón, sin dejar de sonreír. Cuando noto a los hermosos ojos color ámbar posados en el, lo que hizo que su sonrisa se ensanchara.
"Buenos días a todos" Canto el alegremente mientras se sentaba y comenzaba a llenar su plato con comida.
"Te vez feliz hoy, ¿Emocionado por tu primer viaje a Hogsmade?" Pregunto Sirius con una sonrisa. Harry capto brevemente los ojos de Remus, y trato de no sonrojarse.
"Así es. Después de todo lo que me contaron…" Mintió el alegremente. El resto del desayuno pasó con Sirius, James y Peter contando historias de Hogsmade, pero Harry apenas escuchaba lo que decían, sus ojos estaban prácticamente pegados a Remus, y los dos estaban coqueteando descaradamente enfrente de las narices de sus amigos. Lily lo miraba todo con diversión, en realidad no le sorprendía que ambos estuvieran coqueteando tan abiertamente, pero nunca pensó que el resto del grupo seria tan denso como para no darse cuenta de que Harry y Remus estaban prácticamente desvistiéndose con los ojos.
Después del desayuno el grupo se dirigió a las puertas, donde el vigilante, el Sr. Kavas estaba marcando los nombres de su lista. Los Merodeadores se quejaron de tener que pasar por una experiencia tan tediosa, cada uno, y cada vez que iban, y todos pensaron que seria mas rápido entrar al castillo y simplemente ir furtivamente por uno de los pasadizos secretos. Cuando finalmente llego el turno de Harry el viejo gruñón parecía encantado de tener a esos problemáticos fuera del colegio por lo menos durante unas horas, hasta que sus pequeños y brillantes ojos calleron sobre Harry.
"¿Quién eres?" Le gruño a Harry.
"Jaime Harrison" El viejo vigilante consulto su lista un rato antes de hablar triunfante.
"No estas en la lista, no puedes ir" Harry abrió la boca y trato desesperadamente de pensar una buena excusa para que lo dejara ir, cuando Sirius paso al frente y estallo.
"¡El es de séptimo, no puedes molestarlo así! ¡Guarda tus tontas técnicas de intimidación para los de tercero!" Harry estaba bastante sorprendido por el estallido de Sirius, nunca, ni en un millón de años, el se atrevería a hablarle así a un adulto, aun cuando este era un maldito idiota.
"¡El no esta en la lista, y a menos que pueda conseguir una hoja de permiso de sus padres o tutores no ira!" Harry estaba tentado de darse la vuelta y pedirle a Lily que escribiera uno, pero antes de que pudiera siquiera hacer contacto visual con ella, el viejo vigilante se quejo "Sr. Black, no me gusta su actitud, creo que es necesario recordarle que debe respetar a su mayores. ¡Detención, esta noche, en mi oficina después de la cena!" Y con eso el se dio la vuelta, donde había una fila detrás de los Merodeadores, para finalizar su tarea. Sirius maldijo en voz baja, y los seis se movieron al lado del patio para decidir que harían ahora.
"Olvídense del viejo loco, vallamos por el pasadizo de Honeyduke, Jay podría usar mi capa y nadie lo notaria" Susurro James con complicidad, y Harry quiso reír. Esta era tan parecida a su primera salida a Hogsmade como cuando estaba en tercero. No quería tener que ocultarse, odiaba que tener que colarse por ahí como un criminal solo por un puñado de caramelos. Además, la ultima vez que fue a Hogsmade oculto se entero de que todos creían que Sirius había traicionado a sus padres, quien sabe que espantosos secretos se le podrían ser revelados esta vez. Pero lo que realmente lo hizo decidirse fue el hecho de que no quería que su primera cita oficial con Remus tuviera lugar cuando uno de ellos se estaba escondiendo.
"No, esta bien, no se preocupen" Dijo el con tristeza, la felicidad que tenia hace solo unos minutos había desaparecido mas rápido que una rica cerveza de manteca "Ustedes vayan y diviértanse, tráiganme unos caramelos… Me voy a quedar aquí y voy a ponerme al día con los deberes" Agrego, y levanto la mano cuando James estaba apunto de protestar.
"Me quedare con Jaime" Harry trato con todas sus fuerzas no dejar que una sonrisa de suficiencia se posicionara en su rostro luego de haber escuchado las palabras de Remus.
"Nos quedaremos todos" Sirius dijo con firmeza, y Harry casi gimió por la desesperación.
"No, no tiene sentido que nos quedemos todos, estoy seguro de que Lily y James están muriéndose por encontrar un rincón en el que puedan besarse y tu tienes una detención esta noche, necesitaras tu fuerza" Remus dijo tranquilamente, luego de eso Sirius cedió.
"¡Oh, esta bien!"
En ese momento Lily tomo a Harry del brazo y lo empujo hacia un costado, Harry siguió a su madre curioso, preguntándose que sabiduría compartiría con el esta vez y que tan embarazoso seria.
"Jaime prométeme que serás cuidadoso" Por eso Harry arqueo sus cejas.
"¿Cuidadoso?"
"Tu sabes a que me refiero, usa protección. Conozco un hechizo muy útil contra las enfermedades, es uno especial para parejas homosexuales…" Harry sintió como sus mejillas ardían y su vista se nublaba ligeramente, esto era mucho peor de lo que imanaba. Era de separarse algo así de Hermione, pero no de su madre… En algún lugar en el fondo sabia que esto no debería sorprenderlo demasiado, pero aun así, el oir esas cosas de la boca de Lily le estaba haciendo desear que la tierra lo tragara y olvidarse de que la idea del sexo hubiera existido en cualquier momento.
"Yo… Gracias" Balbuceo sin convicción, mirando a cualquier parte menos a los ojos de su madre.
"¿Quieres que te lo enseñe?" Harry quedo horrorizado.
"¡No!, quiero decir, gracias por cuidar de mi y de todo, pero por favor, no me enseñes el hechizo" Lily sonrío con dulzura y le acaricio la mejilla a Harry.
"No te preocupes hijo, estoy practicando, digo, probablemente tendré que tener esta conversación contigo de nuevo en algún momento, ¿No?" Harry mordió fuertemente su labio sintiendo el dolor, no Lily, por desgracia no tendrás que tener esta conversación de nuevo… De pronto a el no le importaron mas los consejos maternales y embarazosos, y solo tomo a Lily abrazándola fuertemente.
"Gracias" Dijo el, y Lily le dio unas palmaditas en la espalda para tranquilizarlo. Cuando Harry sintió que nuevamente tenia suficiente control sobre si mismo como para no avergonzarse mas el libero a Lily "Solo tráeme algo rico de Honeyduke" Pidió el.
"Por supuesto" Dijo ella con alegría y se volvió hacia los demás que estaban esperando con impaciencia que los dos terminaran su pequeño momento. Harry y Remus despidieron a sus amigos y los cuatro desaparecieron entre la multitud de estudiantes que se dirigían a Hogsmade. Cuando los demás ya se habían ido, Harry se dirigió nuevamente hacia el castillo, de pronto estaba nervioso. La charla que acababa de tener con Lily, combinado con el hecho de que confiaba en que el día en Hogsmade lo pasaría coqueteando con Remus, lo dejaba totalmente expuesto.
"Entonces, ¿A dónde?" Pregunto Remus mientras caminaban por los pasillos.
"A la biblioteca, claro, tengo que ponerme al día con algunas tareas" Harry dijo lo mas alegremente que pudo, volviendo a su cómodo estado de coqueteo. No era que no quisiera hacer el amor con Remus, pero al mismo tiempo se sentía un poco extraño. Esto era un sueño hecho realidad, en lo que a el concernía, una fantasía materializada en carne y hueso, y el estaba mas que nervioso.
"Oh" El miro de reojo a Remus, que parecía cabizbajo. Harry se sintió como un completo idiota por hacer que Remus se sintiera así, pero no podía evitarlo "Esta bien, vamos"
"Espera, ¿Enserio vamos a la biblioteca" Pregunto Harry incrédulo.
"Dijiste que tenias que ponerte al día con algunos trabajos escolares, así que supongo que te ayudare. De todos modos, no hay mucho que hacer en la torre" Remus dijo con una sonrisa triste que no le llego a los ojos.
"Lo siento Remus, yo… Yo no quería atarte o algo por el estilo y se que te estas controlando solo por que te lo pedí y eso no es realmente justo…"
"No, no lo es" Remus interrumpió el balbuceo de Harry, y envolvió sus brazos alrededor de el mismo. La ultima semana sin nada de sexo lo hacia sentir un poco mareado por las hormonas. El tenia que controlar estrictamente sus sentimientos y sus deseos, el deseaba haber ido con sus amigos a Hogsmade. ¡Por lo menos ahí no se sentiría tan tentado de saltarle a sus amigos a cada segundo, pero no, el había decidido quedarse con Jaime, y ahora el otro chico quería ir a la maldita biblioteca!
Harry suavemente rezaba por que los rígidos dedos que Remus había puesto sobre su propio brazo, se entrelazaran con los suyos. El atrajo los dedos de Remus hacia sus labios y suavemente beso sus yemas, sonriendo por la suave respiración que tomo Remus.
"Vamos" Dijo Harry con sus dedos todavía entrelazados con los de Remus, mientras tiraba de él guiándolo hacia las escaleras. Juntos se dirigieron hacia el séptimo piso hasta que Harry se detuvo enfrente de una blanca pared. Remus miro a Harry dudoso, pero este le dio un pequeño guiño y le dijo que diera unos pasos atrás. Remus se apoyo en la pared de enfrente y se metió las manos en los bolsillos, y vio como Harry cerraba los ojos concentrándose en algo y empezaba a pasear ante el muro blanco. Después de que pasara tres veces Remus estaba a punto de decir algo cuando en la pared empezó a materializarse una puerta. Remus abrió la boca y vio con asombro como se iban añadiendo los últimos detalles a la puerta. Harry se volteo hacia el con una orgullosa sonrisa.
"¿Qué piensas?"
"Wow" Dijo Remus por el asombro, nunca antes había visto esta habitación. El hizo una nota mental para acordarse de comprobar si la habitación aparecía en el Mapa del Merodeador "¿Qué demonios es esto?"
"Esta es la Sala de los Menesteres" Harry explico orgulloso, contento de saber algo del castillo que los Merodeadores no "Esta habitación te da todo lo que necesites"
"Y, ¿Qué necesitamos?" Pregunto Remus con cautela, no queriendo hacer o decir nada que pudiera hacer que Harry cambiara de opinión.
"Ya lo veras" Harry dijo alegremente, antes de poner su mano sobre el pomo de la puerta y abrirla lentamente. Primero el miro a su alrededor para asegurarse de que la sala había entendido completamente su pedido (No que creyera que la habitación tendría un problema con 'Un lugar para hacer el amor con Remus'…), y luego abrió la puerta de par en par invitando al otro chico con una sonrisa. Remus podía sentir la emoción de Harry y sonrío suavemente mientras se dirigía a la habitación. Su sonrisa se convirtió en una sonrisa satisfecha al ver la gigante cama que estaba en la sala.
Una vez que la puerta se cerro detrás de ambos Remus se dio la vuelta y empujo suavemente a Harry contra la puerta, sus instintos gritaban que lo tomara, pero el sabia muy bien que si trataba de hacerlo probablemente Harry lo dejaría ahí solo. Así que apoyo su mano en la mejilla de Harry y atrajo su rostro al suyo uniéndolos en un suave beso. Harry casi podía oír como la sangre de Remus rugía, y el trato de profundizar el beso, pero Remus no se lo permitió.
"Espera, Jaime" Harry miro confundido al chico que parecía pensar 'Muy-Pronto-Para-Ser-Amantes' "Faltan tres días para la luna llena y mi control sobre el lobo se esta debilitando, y en este momento lo que quiere es sentir. Lo que quiero eres tú, para tener sexo violento… Creo que lo que estoy tratando de decir es… Es que necesito saber que no te vas a arrepentir en el medio o algo por el estilo…" Harry se mordió el labio y trato de calmar el sentimiento de culpa que estaba teniendo, esto no era justo para Remus y por primera vez Harry llego a apreciar realmente lo mucho que Remus se estaba conteniendo.
"No voy a corre, lo juro. De hecho, te digo algo, voy a cederte todo el control desde este segundo en adelante. Puedes hacer lo que quieras conmigo" Dijo el alegremente, pero sus ojos se ampliaron ligeramente cuando un brillo salvaje se apodero de los ojos de Remus, antes de que se volvieran confusos y luego decepcionados.
"Ah, bueno, eso podría ser un problema…" Harry mordió su labio tratando de decidir si había o no un verdadero problema.
"¿Enserio?" Pregunto el en voz baja y Remus le dio una sonrisa a cambio.
"Si, veras hay tantas cosas que quiero hacerte, que no se por donde empezar" Harry se estremeció bajo esa ardiente mirada, sintiéndose cada vez mas y mas emocionado a cada segundo que pasaba. Remus recorrió el pecho de Harry con sus manos y luego a regañadientes, dejo de mirar esos ojos aguamarina para ver lo que Harry estaba usando "Jaime, ¿Por qué estas usando el uniforme de la escuela?" Harry sintió como su cara se calentaba al ver la expresión divertida de Remus.
"Yo… No tengo mucha ropa casual…" Balbuceo el.
"¿Y la corbata?"
"Me iba a poner una tunica cuando recordé que no tenia, pero ya tenia la corbata puesta y en cierto modo… Me olvide de que la tenia puesta…" Explico Harry tímidamente. Remus tomo la corbata en su mano y la dejaba correr por entre sus dedos, una sonrisa maliciosa se extendió por su rostro.
"Decidí lo que quiero. Tu, desnudo, en la cama. Deja la corbata" Con un pequeño guiño lanzo la corbata hacia la cara de Harry y se fue a posarse cómodamente en la cama, esperando el strip-tease de Harry.
Harry paso la lengua por sus labios, nervioso, ninguno de sus antiguos amantes le habían pedido que diera un strip-tease, y lo consideraba un poco extraño, pero decidió tomar todo con calma y darle a Remus el mejor espectáculo que pudiera.
El empezó aflojando su corbata para poder levantar el cuello de la camisa y deslizarla bajo la corbata. Harry le dio una pequeña sonrisa sensual a Remus y comenzó a trabajar con los botones de su camisa mientras caminaba hacia la cama. Desabrocho la mitad de los botones de su camisa y se detuvo para sacarse los zapatos con sus pies. Esa era la parte fácil, y luego vinieron las medias… Harry tuvo que saltar en el lugar en una manera bastante indigna para lograr quitárselas, pero el se consideraba a si mismo afortunado de que no se hubiera caído. Además, un vistazo a Remus confirmo que al lobo no parecía importarle ni un poco que su pareja fuera tan torpe. Cuando finalmente se quito las medias, continúo caminando hacia las camas, todavía desabrochando la camisa. Una vez que termino de desabrochar los botones, deslizo la camisa suavemente por sus hombros, dejando que la prenda cayera.
Se lamió los labios cuando vio que Remus se quitaba la ropa apoyado en la cabecera y, lentamente, frotaba su dura polla. Ver a Remus desnudo le dio la confianza que necesitaba para finalmente quitarse la última de sus prendas. Cuando dejo su pantalón y su calzoncillo detrás de el, al final de un largo camino de ropa que llegaba hasta la puerta, Remus sonrío salvajemente. Harry subió a la cama sin romper el contacto visual y se posiciono encima de Remus.
"¿Ahora que?" Pregunto el con voz ronca, rozando su pelvis, impacientemente, contra Remus, hasta que Remus detuvo el roce para disgusto de Harry. Remus sonrío y aflojo la corbata del cuello de Harry aun más, hasta que fue capaz de deslizarla por el increíblemente oscuro cabello.
"Junta tus manos" Ordeno el toscamente y Harry obedeció inmediatamente, emocionado por jugar juegos locos de esclavitud con Remus. La experiencia le enseñaba a Harry que el nunca debía dar demasiado poder a su pareja, para que eso no se le vuelva contra el, pero con Remus se sentía seguro, sabiendo que el tenia tanto poder sobre el Licántropo como Remus sobre el. Además, aquí no era Harry Potter, Salvador del Mundo Mágico, Chico Dorado, El Chico Que Vivió o ningún otro nombre que la prensa hubiera decidido darle, aquí era simplemente Jaime, nada más ni nada menos. Y lo que Jaime quería ahora, era que Remus se diera prisa y lo tomara en esa cama.
Una vez que le mostraron las muñecas, Remus, deslizo el nudo de la corbata sobre ellas y apretó el nudo para mantenerlas juntas. Se encontró con los ojos de Harry por encima de las rayas doradas y rojas de la corbata y el sonrío por la lujuria que vio en ellos. Rápidamente y sin problemas Remus se volcó y atrapo a Harry debajo de su propio cuerpo, levanto las atadas muñecas y las pego contra la cabecera con un sencillo hechizo. Harry se retorcía y se movía intentando acomodarse, y también para chequear sus ataduras, que demostraron ser suficientemente apretadas para que no se pudiera mover pero no tan apretadas como para cortarle la circulación.
Remus se tomo su tiempo, observando a su nuevo amante, memorizando cada tentadora línea y curva, sintiendo como su boca se inundaba de saliva. El no mentía cuando le había dicho a Harry que no sabia que era lo que mas quería. El cuerpo tumbado debajo de el era tan hermoso, casi perfecto, incluso esos ojos tan prometedores que dejaban a Remus casi sin aliento. Remus paso sus manos, suavemente, por los costados de Harry, sintiendo como la piel temblaba bajo su tacto. El se inclino hacia delante y coloco pequeños besos y pequeñas mordidas en las partes de Harry que Remus encontraba más atrayentes.
Harry decidió que debía haber muerto e ido al cielo, porque esta era una tortura tan pura y deliciosa, y amaba cada segundo de ella. Claro que el hubiera preferido que Remus bajara mas y tocara su polla, la cual estaba pidiendo por atención, pero ya que tenia las manos atadas había poco que podía hacer. Remus no tenía prisa, sabiendo muy bien que su amante no iba a irse a ninguna parte.
El empezó su camino en la clavícula de Harry, y luego lentamente se abrió paso hasta su pecho. Después de demostrar su admiración por los pezones de Harry, le paso la lengua por los músculos de su abdomen. Remus podía saborear el sudor en la piel de Harry, salado y seductor, y debajo el sabor único de la piel de su amante. Luego Remus alcanzo un reluciente premio, capturo el dorado piercing entre sus dientes y tiro de el suavemente, haciendo que la espalda de Harry se arqueara sobre la cama. Harry estaba muy contento de que el hechizo de Dumbledore se encargara tanto de su piercing como de su cara, porque habría sido casi imposible explicar por que tenía diminutas figuras de un ciervo, un lirio, un perro y un lobo en el piercing de su ombligo.
Los labios de Remus pasaron por la línea de pelo que lo llevaba hasta la polla de Harry, y la respiración de Harry esperando que Remus hiciera algo, pero nuevamente Remus se lo negó. El miro hacia arriba con una picara sonrisa que hizo que Harry quisiera darle una patada.
"Eres muy hermoso, ¿Lo sabias?" Remus murmuro, quien estaba disfrutando mas de lo que alguna vez pensó posible, esta capacidad de hacerlo todo lentamente y saborear la sensación de la piel suave en su boca, era algo que no llegaba a hacer a menudo. Bueno, en realidad si quería ser completamente honesto consigo mismo. Todos sus encuentros sexuales consistían en sexo rápido en lugares inapropiados. Pero Jaime ofrecía mucho mas, que ni siquiera la cercanía a la luna llena y la bestia furiosa podían vencer. Si fuera por el habría continuado esta placentera tortura durante horas, pero la impaciencia estaba prácticamente irradiando de Harry y además, su propia polla estaba enviándole mensajes bastantes claros de lo que quería, así que Remus levanto la cabeza para preguntarle a Harry si traía algún tipo de lubricante cuando vio una pequeña jarra puesta sobre la mesita de noche casi inocentemente "¿De donde diablos salio eso?"
"Sala de los Menesteres, te lo dije. ¡Ahora muévete!" Dijo Harry casi con enojo. Todos sus sistemas estaban en una sobrecarga y sabia que si Remus no hacia algo pronto iba a explotar de pura frustración.
Remus tomo el pequeño pote y lo abrió, sonriendo ante el olor a frutas tropicales que emanaba de ella, bueno, eso era sin duda un buen detalle que el no había pensado conscientemente. El hizo un corto trabajo preparando a su amante, sabiendo que era cuestión de segundos de que una experiencia así le fuera negada para siempre.
"Eso es suficiente, Remus, estoy listo…" Gimió Harry y tiro fuertemente de sus ataduras, maldiciendo al que había hecho las corbatas de la escuela tan resistentes. Remus saco los dedos de dentro de su amante y lubricando su propia erección, antes de repasar el agujero mientras se estremecía. Con un lento y calculado movimiento, se hundió en el calor y la tensión gozosa. Los dos amantes gimieron al unísono por la sensación y se quedaron ahí quietos por un momento, acostumbrándose el uno al otro. Remus espero hasta que sintió que los músculos alrededor de su polla se relajaban antes de empezar a moverse en un movimiento pausado.
"¡Oh Merlin, oh dioses, oh Remus!" Grito Harry y trato de liberarse de sus ataduras con fuerza. Remus tomo su varita que permanecía en la cama y apunto hacia las muñecas de Harry, finalizando el hechizo que las mantenía pegadas a la cabecera, y se inclino para besar a su amante.
Tan pronto como sus manos fueron liberadas Harry las envolvió alrededor del cuello de Remus, uniéndolos de manera eficaz. Cuando Remus se levanto otra vez Harry se fue con el. Siguieron besándose con urgencia, con sus torsos unidos, mientras que Remus seguía penetrando a Harry. Sus gemidos se mezclaban llenando el oscuro cuarto, sus labios juntos trabajando febrilmente en el intenso calor y la fricción entre sus cuerpos les estaba haciendo perder todo contacto con la realidad.
"Tócame, por favor, Rem, tócame…" Pidió Harry en voz baja entre los gemidos, y Remus llevo su mano hacia abajo a la dura polla de Harry, acariciándola con un poco de dificultad causado por el incomodo ángulo en el que tenia que trabajar pero Harry estaba muy lejos de quejarse.
Harry fue el primero en venirse, la constante estimulación en su polla causo que estrellas explotaran en su visión periférica y se dejo ir con un fuerte gemido, tirando su cabeza hacia atrás por el placer. Remus juro que podría haberse ido solo por la mirada de Harry, pero el hecho de que los músculos de terciopelo que se sujetaban a su alrededor era probablemente mas que un incentivo para que el pudiera derramar su semilla en el interior de su amante.
Los dos se desplomaron sobre la cama, todavía unidos por los brazos de Harry y la polla de Remus, respirando profundamente y entrecortadamente. Remus lentamente llevo su mano hacia atrás y levanto los brazos entumecidos de Harry, aflojando el nudo de la corbata y liberando la s manos de su amante. Luego salio de Harry lentamente, causando que este otro gimiera por la perdida.
Remus lo envolvió con sus brazos, saboreando la sensación de su saciado amante, tan dócil y flexible en sus brazos. Esta era otra cosa que Remus nunca tuvo la oportunidad de explorar de cerca, abrazarse con su pareja sexual. Cuidadosamente tomo una de las muñecas de Harry en su mano y examino las marcas de quemaduras dejadas por la corbata, el se estremeció interiormente al ver el decorado rojo en las muñecas de Harry.
"Lo siento mucho, yo…" El detuvo su propio discurso y cerro los ojos mientras se concentraba, antes de mirar a sus espaldas. Para su alegría había un nuevo pote en la mesita de noche. El se dio la vuelta y lo tomo, desenrosco la tapa y hundió sus dedos en el bálsamo antes de aplicar cuidadosamente el ungüento curativo en las abusadas muñecas de Harry. Harry vio los delicados y largos dedos trabajar en su irritada piel, y el sonrío para sus adentros. Bueno, si el no estaba seguro de que antes amaba a Remus, ahora el sabia que había encontrado al único hombre para el.
Cuando termino de aplicar el bálsamo, Remus, bajo las manos de Harry y lo envolvió en un fuerte abrazo acercándolo a el para acurrucarse. Harry dejo que su cabeza descansara cómodamente en el pecho de Remus, con un brazo sobre su abdomen y una pierna sobre la de Remus. El cerro los ojos y sintió la dulce y tranquila calma llegar a el.
