Hola. Bueno aquí sigo con mi historia. ¡Gracias a la gente que me dejo reviews, no sabia que os hubiera gustado tanto! Besos y dejadme reviews para saber si lo hago bien y en que me equivoco! Adiós!
Capitulo 1.
-"Ultima llamada a los pasajeros del vuelo…" - me levanté con rapidez en cuanto escuché la voz de mujer llamando a los pasajeros de mi vuelo. Cogí mi maleta y procurando no despertar a Maree, caminé rápidamente hacia la puerta de embarque.
-¿Van a tomar algo? - me preguntó la atractiva camarera del avión. "Como si me pudiera gastar el dinero en eso" resoplé para mis adentros.
-No, gracias. - le dije, intentando sonreír, aunque el cansancio me estaba derrumbando.
En cuanto se marchó, miré a Maree, que dormía tranquilamente a mi lado. Sonreí un poco. Era tan bella… no sabría que hacer sin ella.
Cerré los ojos, intentando pensar en las alternativas que me quedaban. Por ahora tenía que ir a casa de mis padres y luego ir a mi trabajo. Aunque…¿y si el…? "No, Aerith, no debes pensar en eso". Sacudí la cabeza con fuerza. Ahora que estaba lejos de él, debía de llevar una vida completamente normal y tranquila. Sería un poco difícil que llegase hasta mí después de haber cogido todo su dinero en efectivo y en cuanto llegase a mi antigua casa cancelaría todas las tarjetas de crédito que había dejado a mi nombre, a nombre de "su diosa". ¿Porqué fui tan tonta al creer que en verdad sentía algo por mi? Pero… parecía tan perfecto.
Las lágrimas volvieron a mis ojos de nuevo y esta vez no tenía ganas de ocultarlas. Dejé que fluyeran por mis mejillas.
Toqué la puerta de madera con suavidad. A los dos segundos una mujer mayor, de unos 50 años, entreabrió la puerta.
-¿Hija? - preguntó, sonriendo abiertamente.
-Si mamá. -respondí, sonriendo con tranquilidad, aunque al verme con Maree supo que la visita no iba a ser corta.
-Ah… entiendo. - dijo para si misma, asintiendo con la cabeza. Luego se apartó a un lado , dejándome pasar. Miré la casa por dentro. No había cambiado en nada: las paredes del color de cielo, las flores de la entrada, el enorme jardín que se veía tras las enormes ventanas… Cerré los ojos y sonreí. Ya estaba en casa.
Me senté en la cama con dosel, en mi antigua cama. Luego crucé los brazos, pensativa. ¿Cuánto tiempo tardaría en darse cuenta de que me había marchado de casa? Me estremecí al pensar que quizás estaría ahora mismo tras la puerta de la entrada, o quizás observándome a través de la ventana.
"No, eso no va a pasar. Haz como si nunca hubiera existido, Aerith". Pensé. Pero era… tan difícil.
Pero también estaba Marlene. Me preocupaba como iba a llevar su nueva vida. Aunque tan solo tenia 5 años, era muy lista y se daba cuenta de todo. Sabia que por ahora no echaría de menos a su padre pero quizás … tarde o temprano querría volver a saber de él. Y entonces… tendría que llevarla con el … y perdería mi única razón por la que seguía viviendo.
De repente la puerta de la habitación me sobresaltó. Era mi madre con Maree en brazos.
-Aerith, cielo, voy a llevar a Maree al parque, ¿te parece bien? - ¿Al parque? ¿Lejos de mi? No iba a poder soportar la idea mas de tres segundos, pero habría que hacer un esfuerzo. Una niña no puede adaptarse a la vida de una adulta.
-De acuerdo. Pero ten cuidado con ella. -le exigí con frialdad.
Mi madre asintió y le sonrió a Maree.
-Dile adiós a mamá, Maree. - le dijo, con ternura.
-¡Adiós, mami!
Le sonreí con amor y ternura.
-Adiós cielo, y hazle caso a la abuela, ¿vale? - me acerqué a ella y le di un beso.
Me tumbé en la cama, suspirando con pesadez. Quizá esa sería la única oportunidad que tendría de dormir antes de lo que me esperaba. Sonreí con sarcasmo ante la idea que tenía en mente. Pero ahora lo único que necesitaba era descansar.
Al día siguiente me preparé con mucho cuidado: me solté el largo cabello castaño, dejando de lado la trenza que siempre solía llevar. Me maquillé y luego cambié los vaqueros por un traje sencillo de color rosa claro.
Luego me concentré en Maree. La peiné con un moño adornado con un lazo azul celeste y luego le puse un vestidito negro. Era simplemente hermosa, así que no hacía falta mucho para que siempre se viera bien.
La cargué en brazos y salí de la casa, dispuesta a conseguir lo que me proponía.
-Marlene Gainsborough…- ni siquiera dejé terminar a la rubia y esbelta secretaria del colegio, sino que fui directamente al despacho del director.
Cuando entré, vi a un hombre sentado en una enorme mesa llena de cosas, que, la mayoría, eran envoltorios de comida y cáscaras de plátano apiladas a un lado de la mesa. En cuanto me vio, sonrió con aprecio. Parecía buena persona.
-¿Aerith Gainsborough? - preguntó, haciendo un gesto con la mano para que me sentase.
-Si señor. - dije, asintiendo con la cabeza, poniéndome cada vez más nerviosa.
-Bueno… vamos a estudiar su solicitud. -dijo, poniéndose las gafas.
-¿Te ha gustado ese colegio Maree? - le pregunté a mi niñita, que sonreía feliz, mientras se comía un enorme helado de fresa.
-¡Si, mami, me ha encantado! ¿Cuándo voy a volver? - me preguntó, con el interés centelleando en sus ojos verdes.
-En septiembre, cuando acabe el verano. - el verano. Antes solía gustarme esa estación. Antes de casarme, por supuesto.
-Jo… - se quejó, haciendo una carantoña.
Sonreí y la cargué en brazos.
-¿Pero tu no eras la que odiaba el colegio? - le pregunté, riéndome.
-Si… pero ese me encanta. Es… diferente. -dijo, con cierto ademán importante.
Reí con fuerza. La quería tanto, es mas, la amaba y la adoraba. La abracé con cariño.
La noche era una de las mas bellas que había visto nunca, o quizás era la nueva etapa que estaba viviendo la que me hacía verla de ese modo. De repente sonó mi móvil. Y el corazón se me encogió.
Era él. El hombre del que estaba huyendo. El que me había hecho infeliz por cada segundo vivido junto a él.
El móvil solo mostraba un nombre. Sephiroth.
Fin del Capitulo.
Bueno, hasta aquí el primer capitulo… jeje, siento dejaros con la intriga, pero en el próximo capítulo pienso contaros mucho mas…
Bueno, dejadme reviews please, para saber sobretodo si me equivoco en algo, y también para saber si os gusta y si lo hago bien. Besos y hasta la próxima semana!
