¡Hola de nuevo! Muchas gracias por seguir esta historia. Sé que en el primer capítulo no paso mucho ya que era solo un sueño, pero bueno, al menos ahí conocieron un poco mejor la personalidad de Edward. Este será un capítulo más largo y varias cosas importantes sucederán así que espero les guste. Todo tipo de comentarios son bienvenidos. ¡Muchas gracias por su tiempo!


¡Genial! Bonita forma de comenzar mi día. Estaba teniendo el mejor de los sueños cuando de repente el baboso de mi hermano tenía que arrastrarme de regreso a la estúpida realidad. ¡Escuincle tarado!

"Ya levántate. Son las 3 de la tarde y tienes que estar listo para tu audición en 2 horas. Mi amigo tuvo que mover cielo mar y tierra para que te dieran esta oportunidad y se pondrá super molesto si le fallas. Pero bueno, qué más da, creo no sería novedad que le fallaras a alguien."

Eso si me dolió. Me sentía como una insignificante lagartija a la cual le había tocado la peor y más dura de las pedradas. Lo peor del caso es que este flaco y metiche mequetrefe quien por desgracia tenia conmigo un lazo de sangre, tenia completamente la razón y un muy buen punto. No, no es que sea flojo, patético, irresponsable o valemadrista por decirlo así. Simplemente estaba pasando por una mala parte en mi vida y si me mantuvo un rato en el hoyo, o al menos ese era el caso.

Finalmente había decidido que todo en mi vida iba a cambiar y esta oportunidad sería la primera para hacerlo realidad. Gracias a mi hermano pude obtener una audición con una de mis bandas locales favoritas. Bueno, en realidad es gracias a que el tiene un amigo con buenas influencias que también conoce a la banda. Hablando de ellos, esta agrupación ya no era cualquier bandita chafa salida de un pueblo pequeño, mas bien, digamos que de alguna manera ya se habían convertido en las estrella más grandes del condado por decirlo así.

Esta banda aunque aun no tenía contrato de disquera ya estaba sonando fuerte a nivel nacional gracias a los medios independientes al igual que todas las herramientas que tenían a su disposición gracias al internet. ¿Cuál es su nombre se preguntaran? Bueno, digamos que de nuevo se quedaron sin nombre.

Lo sé, en si no tiene mucho sentido que una banda con ese estatus se quede así nada mas, pero tengan lo siguiente en consideración. Ellos tienen más cambios en su alineación que una canción de rock progresivo los tiene en su clave y tempo, para que se den una mejor idea. Pero bueno, eso no importa. Ahora yo pensaba unirme a ellos y quedarme definitivamente, o al menos creí que así iba a funcionar.

"¿Qué te he dicho acerca de despertarme inútil?" – Le arroje una almohada mientras hacia esta pregunta. Trate de lanzarla con la furia de un misil nuclear el cual quería se estrellara contra su estúpida cara. Desafortunadamente para mí, falle. Falle vil y miserablemente.

"¿Me dijiste algo al respecto? Qué raro, porque no lo recuerdo. Pero bueno, ni me lo agradezcas porque sabes que hago esto por mi amigo y no por ti. Yo que tú me levanta y atendía mis responsabilidades por una vez en la vida."

Tengo que admitir que después de todo si era mi hermano. Podía ponerse igual de arrogante que yo cuando él lo deseaba.

"Ah, otra cosa. Por el amor de Dios aprende a tirar bien imbécil porque lanzas objetos peor que una nena. Es más, mejor retiro lo dicho. He visto chicas aventar cosas mucho mejor que tu. ¡Vaya que en verdad eres patético!"

Mi cuerpo automáticamente respondió con una seña obscena bastante reconocida a escala global en una fracción de segundo. A esta él solo respondió con un gesto y luego de inmediato procedió a salir de mi cuarto.

"Si bro ándale, lárgate. Corre por tu vida aprovechando que sigo cansado porque puede que a la siguiente vez no corras con tanta suerte y si cumpla con mi objetivo de matarte, inmundo animal." – La puerta ya había sido completamente azotada a la mitad de la frase lo cual me dejo duda en cuanto habría escuchado de ella.

Como ya quedaban menos de dos horas para ir al lugar de la audición me tome mi tiempo para bañarme, arreglarme, calentar un poco mis manos con ejercicios y también preparar mi voz.

Mientras estaba admirando mi hermosa guitarra, escuche que alguien subía rápidamente las escaleras hasta que mi puerta quedo completamente abierta.

"Ed, ya deja eso y baja a comer algo. En verdad no puedes esperar dar lo mejor de ti con un estomago vacio." - Mi hermano me miro de una manera que me asusto un poco. Tenía esa mirada como de padre preocupado. Lo peor del caso es que me sentí raro porque en si Carlisle es menor que yo. ¿Qué les puedo decir? Después de todo si le importaba a este orate y nerd que tengo por hermano.

"¡Si mamá, ya voy! También diles a mis amiguitos que ahorita bajo a jugar una vez que me quite mi pijamita como en 5 minutos." – Dije esto con el objetivo de que se molestara pero el solo respondió con la sonrisa más sarcástica que su rostro pudo ofrecerme.

Comencé a tararear una buena rolita mientras bajaba al comedor. Era una canción sobre hoyos negros super enormes o algo así. La había escuchado la noche anterior y por alguna extraña razón ya no se me pudo olvidar.

Sí, me cacharon. He aquí otra de mis confesiones. No siempre escuchaba metal. Solo parecía ser elitista pero en verdad me gustaba la variedad y en mi corazón siempre ha habido lugarcitos para música más tranquila.

Llegue a la mesa en donde ya tenía servido un delicioso plato con waffles, huevos revueltos y 2 rebanadas de jamón que implícitamente tenían mi nombre en ellos. Los contemple como si fueran la cosa más gloriosa que había visto en días. Era una señal de que simple y sencillamente hoy todo mejoraría aun más.

"Assi que Carrl" – Apenas y podría contener las ganas de hablar de tan rica que estaba la comida. Vaya que mi hermano si era bueno para cocinar.

"Eftoy ien enfudiassbado. O lo bedo creerr." – Preferí mejor callarme y seguir masticando. Ya sé que pensaran que puedo ser algo desagradable a veces, pero créanme. Les juro que no lo hago a menudo.

"Ten, algo de jugo. Ahora pásate la comida y trata de comunicarte en un idioma que SI pueda entender. ¿OK?" – Carlisle puso un vaso casi lleno cerca de mi mano derecha.

Tomo un poco de jugo y finalmente me pude pasar la comida así como el había querido. Se sintió también finalmente poder respirar de nuevo.

"¿Qué dijiste? ¿Un idioma que si puedas entender? Vaya, ahí si no se carnal. Digo, no nada más eres la ostia para el Inglés, sino también eres bueno con sepa Hendrix quien sabe cuántos otros lenguajes de programación y yo de plano a esos si no les entiendo nada."

Me percate de que trato de ignorarme habiendo dicho lo anterior.

"Tú sabes a que me refiero." – Ahora él se estaba sirviendo comida. Parecería que tendríamos un momento interesante.

"Porque claro, no solo estas tomando Francés y Español si no también esa otra cosa rara que NADIE en el mundo usa. Este, ay, se me fue. ¿Cómo se llama? ¿Finlandés, creo?" – Como me encanta criticarlo por todo, claro, aun siendo de broma.

"Así es, efectivamente estoy aprendiendo todo esos y para tu información, grandísima bestia ignorante, existen MILLONES de personas en el planeta que hablan Finlandés, algunas de tus banda favoritas incluidas. O que, ¿ya se te olvido de donde son?" - Odiaba cuando quería defender sus puntos con estadísticas.

"Ah, pues, si, lo que tu digas Carl. No sabes cómo al menos me da gusto saber que si estas aprendiendo algo que es real. El día que decidas también aprender una de esas lenguas falsas de tus ondas raras de ciencia ficción, será también el mismo cuando yo me asegure que la familia te desherede."

Lo había hecho reír. De vez en cuando mis estupideces tenían ese efecto en el. Ahora era tiempo de hacerlo sentir mal para compensar todo esto y balancear mi última oración.

"Después de todo, ya eres demasiado ñoño y vergonzoso hasta para tu propio bien y yo que tú en vez de estar de nerd mejor me conseguía una novia." – Ahí estaba. Estaba siendo duro con el pero era porque también me importaba. Algo de firmeza hacia su persona seguro le daría más carácter.

"¡Mira quién habla! En primera, no tienes porque sentirte avergonzado por mi culpa, es más, si nunca nos ven juntos para mi mejor. Te aseguro que el sentimiento es mutuo. Segunda, ¿Me vas a hablar de chicas así de la nada? ¡Pfft! No me hagas reír. ¿Cuándo fue la última vez que TÚ llevaste una chava a la casa? Nadie te pela porque eres un loser." – Touché!

Si esta conversación fuera una competencia de esgrima el me hubiera vencido y por varios puntos. Pero bueno, no importaba. Ya estábamos acostumbrados a este ritual de todos los días. A veces se pierde y a veces se gana. Lo importante era que por lo menos tenía a este zoquete a mi lado para hacer la vida más entretenida mientras vivíamos solos y lejos del resto de nuestra familia.

"Estuvo muy buena la comida Carl. Me cae que eres bueno para la cocina."

"Mira, mira, mira, que interesante. ¿Así que de repente ya no soy tan menso del todo, eh?"

"No, todavía estas bien demente y sigues de ñoño. Pero creo por eso mismo es que también pones mucha atención en la cocina."

"Sí, claro. Déjate de lambisconerías porque si me sigues besando el trasero puede que me dejes tus horrendo y sucio labios pegados. Ahora ve a prepararte y ve bajando tu equipo porque nos vamos en cinco minutos." – Los platos estaban siendo acomodados en la alacena mientras él decía esto.

"¡Si mi capitán del USS Enterprise!" – Lo moleste con dicha referencia a su querido Star Trek mientras hacia el apropiado saludo estilo marinero hacia su general y luego fui corriendo escaleras arriba hacia mi cuarto.

Amaba cada centímetro de mi cuarto. Todo me encantaba, desde mis posters hasta mis aparatos electrónicos. Todo estaba repletamente decorado de objetos y recuerdos de valiosísima historia musical en la cual había invertido bastante tiempo y dinero. Todo eso se había convertido en parte de mí. Cada pieza única tenía bastante valor monetario y sentimental. Si, cada cosa, hasta los más clásicos discos de acetato que aún conservaba.

Esta era mi guarida. Mi sagrado refugio. A mí me gustaba llamarlo mi propio 'Paraíso del Metal'. Todo en la habitación me inspiraba a que tocara ahí y me daba un presentimiento de que tarde o temprano una obra maestra saldría de este lugar. Tenía bien decidido hablar al respecto al dar mi discurso de agradecimiento al ganar mi primer Grammy. Después de retirarme también haría referencia sobre las musas que duermen conmigo en este lugar en un capítulo especial de mi autobiografía.

Una vez que me había cambiado de ropa, me senté en la cama y al fin pude admirarla. Si, podía verla a ELLA. Estaba ahí, en su lugar, esperándome, siempre fiel. Deseando que mis manos le hicieran de la manera más dulce el amor musical que solo ella y yo conocíamos. Sé que le encantaban mis manos. Ahí estaba mi hermosa guitarra.

Esa dichosa belleza negra como yo le decía. Aun no le había dado nombre oficial de chica, pero creo eso no importaba. Me di cuenta que en si lo que importaba era la conexión que teníamos. Esa mágica y hermosa relación musical que nos llevaría juntos por mejores caminos durante años.

Tome mi chamarra, acomode la guitarra en su estuche, guarde mi cartera y salí rápidamente del cuarto de regreso hacia abajo.

Carlisle ya había metido todo mi equipo en el auto. Todo lo que necesitaba para tocar estaba ahí. Desde el ruidoso amplificador de bulbos hasta la pedalera de efectos múltiples y todo lo demás que hacía que mejorara mi tono. Los maravillosos cables que transmitían la magia que se creaba cuando mis dedos tocaban las cuerdas hacia toda la gente en la audiencia. Si que tenía buenas cosas para rockear.

Carl y yo finalmente nos subimos al vehículo, nos alejamos de casay nos dirigirnos rumbo a mi cita con el destino.

"Así que dime Ed. ¿Cómo es que corrieron a su guitarrista anterior?"

"Pues, para empezar no recuerdo haberte contado nada al respecto."

"Ya lo sé genio. Aun así quiero saber porque no puedo creer que una banda con esa reputación tenga que cambiar de alineación más de lo que se bañan o se ponen nuevos calzones pero aun así siguen siendo muy buenos."

"Si, lo sé. Me pregunto lo mismo. Me impresiona hasta tu sepas de su música. Pero bueno, déjame ver por dónde empezar. No conozco la versión oficial, pero dicen los rumores que el cantante se sintió amenazado durante una pequeña sesión de solo que surgió durante el último ensayo."

"Aparentemente, decidieron agregar una nueva sección en su show donde todos en la banda tendrían oportunidad de tocar un solo y obviamente los guitarristas cerrarían esa parte de la sesión, pero como el otro tipo empezó a darle con todo, que de hecho unos dicen que hasta mejor que el guitarrista y cantante principal, el mero mero de la banda se encanijo y lo paro por completo a medio tocar."

"Déjame adivinar. Jake hizo otro de sus ya famosísimos berrinches y corrió al otro de la banda." – Carl era muy bueno deduciendo todo tipo de cosas.

"Efectivamente. Sin embargo, se te olvido mencionar la bronca que se armo antes de que lo corrieran oficialmente. ¿Cómo se llamaba el tipo? Espera, lo tengo en la punta de la lengua. Rayos, se que empieza con E. Ah ya. Eleazar. Creo se llama Eleazar o algo así." – A Carl cada vez le gustaba más la historia.

"En fin. Para no hacerte el cuento largo, se agarraron a trancazos y de hecho hasta dicen que Eleazar si le hubiera pateado el trasero por completo a Jake ahí mismo." – Ahora mi puño derecho había hecho contacto con mi palma izquierda. A veces me emociono al contar historias, eso que ni que.

"No manches. Ese Jacob Black sí que tiene problemas bien densos. Es muy bueno para la música pero simplemente no sabe lidiar con otra gente."

"Así es Carl."

"¿Crees que puedas aguantar?"

"¿Qué cosa? La audición, la presión, o que."

"No exactamente. Quise decir, su genio. ¿En verdad crees que puedas aguantar el carácter de Jacob Black por tanto tiempo?"

Carlisle tenía un genuino rostro de preocupación ahora. Parecía que él se tomaba su pregunta más en serio que yo.

"Vamos bro, hasta me ofendes. Sabes que puedo hacer lo que sea cuando me lo propongo. Además, solo porque entrare a su banda dejare que me trate como se le antoje."

"Ya veo. Entonces, ya hasta estas asumiendo que quedaras dentro también."

"Pero claro. ¿Por qué no habría de pasar la audición?" – Quizá mi tono fue algo exagerado, pero en realidad no me gustaba que el dudara de mi.

"Si, eso que ni que. Al cabo dicen que querer es poder."

"Si. Ahora sigue manejando y yo pongo algo de rolitas." – Nos empezamos a reír un rato como por dos minutos y yo ponía la radio mientras seguíamos el viaje. Una media hora después, de acuerdo a mis cálculos, nos estacionamos en frente de la casa de Jacob. El vivía en un buen vecindario de bastante gente adinerada. Estar en ese lugar me daba una sensación de poder enorme. Había algo mágico en el aire que me hacía sentir como si no hubiera imposibles para mí.

"Carl, no te acerques mucho a la puerta. Espera a que el mayordomo nos dé la bienvenida."

Carlisle ignoro mi indicación pero aun así se tuvo que mover de lugar porque la puerta del garaje se comenzaba a abrir y daba una perfecta vista hacia todos los autos flamantes que poseía la familia Black. A un lado de los automóviles estaba una puerta que daba acceso a un pasillo largo que daba paso a un lado de la mansión.

"Amo Jake, tiene visitas. Creo son los chicos que vinieron para la audición."

Un gran silencio invadió el lugar después de nuestra introducción. ¿Qué así era siempre de maleducado Jake? Si, está bien que era rico y todo, pero no tenía el derecho de no dirigirme la palabra.

Esto me hacía pensar si su actitud de majestuosidad e infinita arrogancia era a causa de la riqueza o algo que aun yo no conocía. Perdí toda la concentración en mis pensamientos una vez que escuche al resto de la banda bajar por las escaleras. Esto me ponía aun más nervioso.

"Guey, no ma. ¡Lo veo y no lo creo!" – Un tipo muy alto de cabello largo y bastante obscuro me miro de pies a cabeza y me dio una mirada de disgusto. Creo su nombre era Embry.

"No, no puede ser. Dime que este tipo nos está bromeando. Hey Jake, baja de una vez. Ven rápido. ¡No vas a creer quien está aquí, te lo juro!"

Vaya. Ahora mi reputación está siendo puesta en cuestión por algún tipejo que jamás había conocido. Al igual que Embry el tenia piel algo morena, cabello negro y largo y hasta parecía traer ropa bastante parecida a la suya. Deseaba que esta banda no tuviera algún tipo de vestuario especial porque a mí los uniformes jamás se había hecho nada metaleros del todo y me rehusaba a ponerme uno.

Por cierto, resultaba ser que por conocimiento de Carl, este nuevo payaso resultaba ser Quil.

"¿Qué carajos quieren par de idiotas? Ya vine, ahora que chin….¡Ay guey! – La mirada que Jake me dio fue mil veces peor que la recibí por parte de sus otros dos estúpidos amigos.

"Me tienes que estar bromeando." – La expresión de Jake cada vez era aun peor.

"De todas las personas que imagine vendrían para audicionar en mi casa nunca creí saliera una semejante sabandija como tú que se atreviera a pararse aquí. ¡Qué patético!"

"¿Cómo me dijiste?" – No permitiría que ningún riquillo, hijo de mami me hablar así.

"Ya escuchaste a Jake, bestia." – Embry no mejoraba la situación.

"No te hable a ti tarado. Creo que este bastardo ya es lo suficientemente grandecito como para contestarme por su propia cuenta. No me digas que tú haces todo por él. ¿También le das de comer por puro capricho? ¡Qué patético!"

"Mira, este, Ed. ¿Si te llamas Ed, cierto? – No podía creer que sabía mi nombre. Odiaba el hecho de que si me reconocía, aun cuando él y su gente me atacaban. – "Nadie le habla de ese modo a mi banda. Al menos nadie que no sea yo, claro." – Jake definitivamente no era bueno escogiendo sus palabras cuidadosamente.

"Yo decido quien se queda en MI banda y quién no. En verdad pienso que TÚ no eres lo que mi banda está buscando. No lo tomes a mal pero simplemente no eres de nuestro calibre."

Creo ser mojado con una cubeta de agua helada me hubiera caído mejor.

"¿Disculpa?" – Trate de esconder mi cara de horror pero en realidad no me pude mover del todo.

"Ah no, nada. Yo ya he dicho." - ¿Qué de plano este tarado no tenia vergüenza?

"Explícame cómo es que te pones a hablar si ni me has visto tocar."

"Ah, es muy sencillo. No creas que me espero a ver qué hijo de vecina se le ocurre venir aquí a jugar ser estrellita para que les diga que no. A mí me gusta cazar talentos. Te he visto tocar en veces anteriores y simplemente no me gusta como tocas. Creo que no tienes tono." - ¿Que no tengo tono?

"¿O acaso me equivoco?" – Esa fue la gota que derramo el vaso.

"¡Jódete, maldita bestia animal!"- Aparentemente mis palabras enfurecieron a Quil y Embry quienes se abalanzaron hacia mi dirección. Carl se unió a mi derecha, tomando posición muy firme. No podía creer que mi hermano, el nerd de la familia, estuviera dispuesto a pelear por mí a causa de esto.

"¡Alto!" – Jake de repente pareció estar tranquilo.

"No es necesario. Recuerden que nosotros tenemos clase y debemos ser más maduros. Ya dije lo que tenía que decir y sé que Ed aquí tiene suficiente criterio y por lo tanto ya se va. ¿O no es así, Ed?" – Ah caray. Ahora resulta que de salvaje se convirtió al misionario. Debo de estar drogado o teniendo pesadillas, o peor aún, teniendo pesadillas a causa de las drogas.

"Hey, que te pasa. Madreaste a Eleazar por menos que eso. Si ese tipo se llevo una paliza este gusano debe morir. No nos detengas." – Embry tenía ganas te que le partieran la cara por lo visto.

"Eso fue completamente diferente. Esta vez no es personal. Ed no me ha hecho nada aun. Además, esa última pelea me quito algo de credibilidad y me rehúso a arruinar mi reputación por cosas como esas." – Asi que jake creía tener una buena reputación. ¡Increíble!

"Jake, por favor, nadie tiene que saber. Hay otras maneras de hacer que nadie se entere. Esto no es algo que tu harías. ¿Desde cuándo te importan semejantes idioteces?" – Yo también quería que Jake tuviera una buena respuesta para Quil.

"¡Es suficiente! Si él no quiere irse entonces le puedo llamar a seguridad para le muestren el camino a la puerta." – Todos se reían de mí ahora. No podía aguantar más. Este cretino se merecía más que la furia de mis puños.

"¿Qué nunca te cansas de tratar a la gente como basura Jake?" – una dulce y angelical voz se escucho de una distancia no muy lejana. La voz parecía estar a punto de llorar.

"¿Por qué todavía estas en mi casa? Creí ya haber terminado contigo. De hecho, te corrí mucho antes de que lo hiciera con el."

"Si, si, te escuche perfectamente. ¿Sabes qué? Te juro que es la última vez que hago esto. Ya no regresare Jake. Esta vez has cruzado la linea conmigo. ¡Te lo advierto!"

Una hermosa y joven chica, quizá un año o dos más joven que yo, se detuvo enfrente del rostro de Jake y lo apunto con lo que creí ella desearía se convirtiera en un dedo índice mortal repentinamente.

"Si, si, si. Vaya que me das flojera. Si tuviera un dólar por cada vez que he escuchado eso de una chava. Ah no, espera, no necesito otro dólar. Tengo muchísimo más que eso." – Si yo creía que a mí me estaban humillando, lo que acababa de decir simplemente no tenía nombre.

"No te preocupes en regresar Bella. De todas maneras te he estado engañando."

La chica corrió tan rápido como pudo. Podía escucharla llorar y de repente me di cuenta que mi estúpida audición ya no importaba. Yo tampoco importaba ahora. Podía escuchar cómo se rompía su corazón y su reacción le comenzaba a hacer lo mismo al mío.

"Ya casi comienza el partido así que vamos de regreso. ¿Quién quiere ordenar pizza? Como siempre es cortesía de la casa." – Jake y la pila de idiotas que tenía como compañeros de banda se dieron la vuelta y nos abandonaron a Carl y a mí ahí en el mismo lugar.

¡A ver, espera! – Por alguna razón ahora mi cuerpo quería correr de regreso hacia el garaje. – "¿Qué es lo que acaba de pasar?"

No hubo respuesta. Al ver que Carlisle no sabía lo que pasaba no tuve más remedio que ir detrás de ella. Tenía la esperanza de que la chica volteara a verme. En vez de eso ella encendió su camioneta y se alejo del lugar.

"Ed, ¿Qué estás haciendo? ¿Vas a dejas que esos idiotas te hablen así? Ed. ¡ED!"

La camioneta había desaparecido. Era tan invisible como lo que se encuentra más alla del horizonte.

"¿Quién es ella?" – Me sorprendió la rapidez con la cual la pregunta se escapo de mi boca.

"Olvídate de eso. No puedes dejarte de Jake. Ten al menos un poco de dignidad."

"Que se joda, no necesito estar en su banda. No me cambies el tema. ¿Quién es ella?"

Esa triste y hermosa chica con el corazón roto y unos lindos ojos cafés era todo lo que me interesaba ahora. Que inusual. No era que me pasara seguido.

"Por favor Ed, piensa por una vez en tu vida. Sal del trance. En verdad NO quieres involucrarte con Bella Swan. ¡Créeme!"


Llegaron al final del capítulo. ¿Qué les pareció? Espero les haya sido emocionante el final del capítulo. Apuesto a que no saben que sucederá después. Todo tipo de comentarios son aceptados ya que su retroalimentación me motiva a escribir más y mejor. Este capítulo al igual que el primero está dedicado a Tammy, como agradecimiento por todo su apoyo en el proyecto y por la ayuda al editar mi trabajo.