7/NOV/08


PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)

Anteriormente, en The N-Warriors:

Saga de Gemini, uno de los doce Gold Saints de Athena, apareció en Digiten, mundo de Tai, para ayudar a Alan en su combate contra Raviel, Qetesh y Anhur, salvándolo de una muerte segura. Saga comentó que llegó con órdenes de Athena para ayudar a los N-Warriors en el combate contra Anubis y sus Pharaohns. Junto con él, aparecieron otros cuatro Gold Saints; Shura de Capricorn, Camus de Aquarius, Afrodita de Pisces, y Aioria de Leo. Al mismo tiempo, otros dos Pharaohns se hicieron presentes; Apep, Pharaohn of Apophis, y Ba'al, Pharaohn of Hadad.

El combate dorado empezó cinco Gold Saints contra cinco Pharaohns, su lucha destruyendo grandes partes de la ciudad de Roma, Italia. Kristal llegó justo en el momento en el que los cinco Gold Saints cayeron bajo un hechizo extraño, por lo que ella, Alan y Tai, estuvieron por lanzarse a ayudarlos, sólo para ser atrapados por un extraño poder.

Diez nuevas presencias se hicieron presentes; los quince Pharaohns se habían reunido, todos en el mismo mundo.

OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)



Capitulo 06: ¡Una ayuda inesperada! Los aliados del Nintenverse.

-Planeta: Tierra 015: Digiten (Digimon Adventure/02)-

Música de fondo: - 149-Seven Generals- (Soundtrack: Saint Seiya)

La aparición de los quince Pharaohns en un solo lugar estaba causando estragos por todo el mundo, sus poderosas aura estaban desestabilizando considerablemente el ecosistema del planeta. En casi todas partes del mundo ocurrían fuertes terremotos, grandes olas azotaban las ciudades costeras, arrasando con todo a su paso, y volcanes activos y extintos entraban en erupción, llevando a los pocos sobrevivientes al caos.

Visto desde el espacio, se podía ver como la atmosfera se torcía, formando una especie de cúpula alrededor de todo el continente Europeo, con relámpagos serpenteando por las nubes y el perímetro de la cúpula.

Y eso era provocado sólo por la presencia 'inactiva' de los quince Pharaohns


-Roma, Italia-

-2:30 PM-

Esto era en realidad una pesadilla. Los quince Pharaohns se habían reunido en un solo lugar. Tanto Alan como los demás podían sentir que el mundo donde estaban estaba colapsando por la fuerza de los quince guerreros dorados que acababan de aparecer. Sin embargo, a diferencia de los cinco anteriores, nueve de los diez Pharaohns tenían una especie de casco/mascara con forma de perro/chacal, la cabeza de Anubis en las culturas egipcias, de un color dorado, que impedía que vieran sus rostros. El que no lo tenía era Seketh, el que dejó mal heridos a Lucy, X, Haseo y Takato en Tamera. Uno de ellos comenzó a acercarse a Raviel.

"¿Les causaron problemas?" preguntó el sujeto, pero Raviel no hizo gesto alguno.

"Por supuesto que no, Hamon." Respondió el Pharaohn de cabello negro. "Estaba viendo que tan fuertes eran estos Gold Saints."

"Aunque seas el mas fuerte de nosotros, sabes que no deberías. Nuestro señor Anubis quiere el dominio de esta galaxia lo mas pronto posible."

"Lo sé, por eso estaba pensando acabar con esto pronto."

Alan quería soltarse del poder extraño que lo aprisionaba, en especial cuando vio a Raviel acercarse a los caballeros de oro.

"¡Suéltame!"

"No te dejaré…"

Ni él ni sus compañeros tenían que voltear para saber que detrás de ellos estaba otro Pharaohn con casco de Anubis y era él el que los retenía.

"Yo soy Atem, Pharaohn of Ra, y no dejaré que vaya a ayudar a los Gold Saints."

"¡Maldito, suéltanos!" exclamaba Kristal con odio, ya que ellos eran los causantes de tantas desgracias en el Nintenverse debido a las guerras provocadas por Anubis.

"No lo haré, y ahora verán como es que los Gold Saints son asesinados, luego seguirán ustedes."

Los jóvenes intentaron soltarse del poder mental del Pharaohn que los sujetaba, pero no tenían la fuerza suficiente como para hacerlo. Ellos sólo pudieron contemplar como es que el Pharaohn Raviel estaba preparando uno de sus ataques, concentrando todo su Ka en su puño derecho.

"¿Algunas ultimas palabras?" preguntó Anhur, burlándose de los caballeros de oro… quienes sólo sonrieron.

"Si; que no crean que ya ganaron." Respondió Camus.

"Tonterías." Dijo Apep con enfado. "Raviel, acábalos de una vez."

No tenía que decírselo. El Pharaohn of Osiris, Raviel, liberó toda la energía que tenía en su puño, creando un golpe de luz sumamente poderoso que iba directo a Saga de Gemini, con la intención de matarlo a él primero…

-Fin de la música de fondo-

Pero el ataque nunca llegó a su destino ya que, en su lugar, impactó contra un objeto sumamente sólido y redondo. Alguien se había puesto en el camino del ataque veloz de Raviel y, sorprendentemente, detuvo la energía.

"¿Qué fue eso?¿Quien eres?" preguntó Qetesh con confusión.

Frente a los Gold Saints estaba un joven, quizás más joven que Alan y los demás, de larga cabellera negra y una armadura color esmeralda, con menos protección que los Gold Saints, con el traje que llevaba debajo de color negro. En su brazo izquierdo estaba un escudo, con el que había detenido el ataque de Raviel. El sujeto bajó un poco su escudo para poder ver a los guerreros frente a él.

Música de fondo: - 105-Find Balmung Sword- (Soundtrack: Saint Seiya)

"¡¿Quién eres?!" Exclamó Ba'al al recién llegado.

"¡Yo soy el Dragon Bronze Saint, Shiryu!" Exclamó el joven.

"¿Bronze Saint?"

Arriba, Alan no creía lo que veía. Quería tallarse los ojos y cerciorarse de que era el verdadero Dragón Shiryu, pero como no podía, tenía que creerlo.

"No creo lo que veo." Comentó el muchacho de armadura blanca y azul. "Es el verdadero Shiryu."

"¿El mismo de Saint Seiya?" preguntó Tai, también asombrado.

"El mismo." 'Y al parecer esa es la segunda armadura del Dragón que salió en la serie…'

"No entiendo, Alan-kun." Dijo Kristal con confusión.

"Tai y yo hablamos de una serie y…"

"¡Silencio ustedes!" Exclamó Atem, interrumpiendo al muchacho. "No deben hablar como si no estuvieran en grave…"

De pronto, varios golpes celestes, viajando a una gran velocidad, vinieron desde la derecha, todos en contra del Pharaohn de Ra quien, al verlos venir, tuvo que saltar para evitarlos, liberando a los tres jóvenes en el proceso, quienes no esperaron ni un segundo para saltar al tejado de otro edificio cercano y ponerse en guardia.

"¡¿Quién osa interrumpirme?!" preguntó Atem con enfado.

Tanto él como los tres jóvenes detectaron la presencia de un nuevo ser que había aparecido de la nada. Sobre otro edificio, había una joven de cabello castaño, corto, vistiendo una armadura blanca sobre un traje completamente rojo. Alan y Tai, al ver quienes eran, no podía creer lo que veían.

"¿Quién eres?" preguntó el Pharaohn al recién llegado.

"Bronze Saint, Pegasus Seiya." Respondió el caballero de armadura blanca. "A ver si ahora te enfrentas a mi en lugar de ellos."

Abajo, Raviel notó la presencia de Seiya, el otro Saint quien había llegado poco después de Shiryu, y no se mostró preocupado.

"Así que Bronze Saints…" comentó el Pharaohn. "¿Y que con eso?"

"¿Qué dices?" preguntó Shiryu.

"Ustedes, que son de los guerreros mas débiles del ejercito de Athena, no son nada en contra de un Pharaohn."

"¡¿Que?!" Exclamó Seiya. "¡No importa quienes sean, los derrotaremos!" Exclamaba el Saint mientras saltaba a atacar a Raviel.

"¡Espera, Seiya!" Exclamó Aioria, pero ya era tarde.

Música de fondo: - 97-Heated Saints- (Soundtrack: Saint Seiya)

Pegasus incendió su cosmo mientras descendía, con su puño derecho rodeado de energía.

ESTRELLA DE PEGASO!"

Varios golpes celestes salieron del puño de Seiya hacia Raviel a una gran velocidad. Sin embargo, el Pharaohn comenzó a bloquear todos los meteoros con sus brazos, demostrando que no parecía esforzarse.

"¿Me quieres decir que este golpe tan lento es tu ataque mas fuerte?" preguntó el Pharaohn, elevando su Ka y lanzándose hacia Seiya, evitando todos los meteoros. "¡Te mostraré lo que es velocidad!"

El Bronze Saint vio a Raviel acercándose, listo para lanzar un golpe. En respuesta, Seiya reunió energía en su puño para contra restarlo. Ambos guerreros se encontraron en el aire, sus golpes creando una explosión de luz por unos segundos.

Seiya fue el que se llevó la peor parte, ya que comenzó a ser golpeado por millones de golpes dorados a una velocidad impresionante.

'Es horrible.' Pensó Seiya mientras era golpeado por esos destellos, intentando evitarlos, aunque no podía. 'Estos golpes son tan rápidos… ¡como la misma luz!'

Más golpes vinieron a golpearlo por todo su cuerpo, todo esto durante el breve momento en el que duró el destello provocado por la colisión de sus puños. Luego de este, Raviel descendía y tocaba el suelo con gracia, mientras que Seiya caía estrepitosamente, impactando con fuerza el suelo, justo frente a Shiryu.

"¡Seiya!" Exclamó el caballero del dragón, corriendo a auxiliarlo. "¿Estas bien?"

"Que ataque tan poderoso…" comentó el santo de Pegaso, incorporándose con dificultad. "Si no hubiera estado usando mi armadura, me hubiera hecho polvo con sus golpes."

"Y no usé toda mi fuerza." Comentó Raviel, llamando la atención de los dos Bronze Saints. "Usé toda mi velocidad, pero no mi fuerza física, sólo para mostrarte que es inútil pelear con nosotros."

"¡¿Qué dices?!"

"Ten cuidado Seiya, ellos son muy peligrosos." Comentó el caballero del Dragón. "El antiguo maestro me comentó que ellos son Pharaohns, guerreros de la galaxia Duat al servicio del dios Anubis, con poderes que igualan o superan al de los Gold Saints."

"Eso me he dado cuenta. Su velocidad alcanza la de la luz, por lo que mínimo deben estar al nivel de un Gold Saint."

"Exacto, son de cuidado."

"¡Entonces les ayudaremos!" La voz de Alan llamó su atención, viendo como los tres N-Warriors saltaban desde el tejado donde estaban a lado de ellos. "Somos los protectores del Nintenverse, así que de ningún modo podemos quedarnos sin hacer nada mientras ustedes luchan por nosotros."

"Entonces luchemos juntos." Comentó Seiya, encarando a Raviel. "¡¿Estas listo?!"

Seiya y Shiryu incendiaron sus cosmos, mientras que Alan, Kristal y Tai elevaron sus auras hasta el nivel más alto que podían. Los Pharaohns los miró algo desconcertados. A pesar de no ser Gold Saints, sus auras estaban alcanzando un poder similar a los de ellos.

"¡Ataquemos con todo lo que tenemos!" Exclamaba Kristal.

"¡Arde!¡Arde mi cosmos!" Exclamó Seiya, haciendo estallar su energía. "¡ESTRELLA DE PEGASO!"

"¡CRYSTAL SHOWER!"

"¡ARTICUNO RYUSEIKEN!"

"¡EL DRAGÓN NACIENTE!"

"¡COURAGE DRAGON!"

Los cinco poderosos ataques se acercaron velozmente a Raviel, con una velocidad varias veces la del sonido, aunque no estaba cerca que la de la luz. El Pharaohn sólo sonrió y se cruzó de brazos… antes de que otros cinco Pharaohns aparecieran frente a él. Estos cinco, todos con mascara, detuvieron los ataques de los jóvenes con cierta facilidad, sorprendiéndolos.

"¿Pero que rayos…?" Preguntó Kristal sin creerlo.

"¿Nuestros ataques no funcionaron?" Cuestionó Shiryu.

"No es posible…" comentó Tai con asombro.

"¿No lo entienden?" preguntó Raviel detrás de los Pharaohns que lo protegieron, mientras los demás se reunían detrás de él. "Quizás sus poderes juntos pudieran haberme causado problemas, pero olvidan que nosotros somos quince Pharaohns, cada uno con un poder superior al suyo."

El poder mental que detenía a los Gold Saints cesó, dejándolos libres nuevamente. Eso sería de gran ayuda, pero estaban superados en número y en poder. Los quince Pharaohns encendieron sus Kas, haciendo que la gravedad del lugar se volviera a incrementar y acelerando la destrucción por todo el globo.

"Estamos en una situación difícil." Comentó Saga, analizando sus opciones. "No superan en numero y en fuerza. Si luchamos ahora, no saldremos vivos de esta."

"Sin embargo…" empezó Shura. "Nosotros somos Athena's Saints. En su nombre debemos pelear para llevar a cabo la misión que se nos encomendó."

"Aún cuando estemos al borde de la muerte, nunca debemos rendirnos." Dijo Camus.

"Bajo ningún motivo debemos ceder." Decía Aioria.

"Si vamos a caer, al menos debemos llevarnos a uno de ellos al otro mundo, en el nombre de Athena." Comentó Afrodita.

Alan los miró con asombro al escucharlos hablar así.

'Así que ese es el espíritu de los caballeros de oro… incluso de Afrodita… no creí que fuera bueno.' Pensó el joven.

"Aún así..." Empezó Tai. "Eso no cambia las cosas."

"Es cierto." Dijo Kristal. "Seguimos siendo quince contra diez y estamos en desventaja."

"Hay una solución a esto." Comentó Shiryu. "No podemos perder."

"¡Bien dicho, Shiryu!¡No podemos ceder terreno contra ellos!" exclamó Seiya, encendiendo su cosmos. "A pesar de estar en desventaja, ¡no tenemos derecho a perder!"

Al escuchar esto, varios de los Pharaohns comenzaron a reírse.

"Que ingenuos." Comentó Apep. "Creer que pueden superarnos…"

"Los poderes de los cinco de oro son de los que debemos preocuparnos." Dijo uno de los enmascarados.

"¡Están en desventaja!" Exclamaba Qetesh con burla. "Morirán si luchan con nosotros."

"¡Entonces los ayudaré!"

De pronto, los Saints y N-Warriors sintieron una presencia aparecer de la nada detrás de ellos, lo cual les sorprendió bastante. Al mirar hacia atrás, todos pudieron ver a un hombre algo alto y de cabello muy peculiar. El hombre sólo sonrió, mientras veía a Kristal y Alan, quienes estaban sorprendidos.

"Kristal, Alan, tiempo sin vernos."

"¿Goku?"

Música de fondo: - 129-Seigi wo Aisuru mono!- (Soundtrack: Dragon Ball Z)

En efecto, el hombre que estaba detrás de ellos era Son Goku, un Saiyan de la galaxia North. Los Saints y los Pharaohns sintieron el poder que emanaba el Saiyan, uno que no era normal.

"Así que el es un Saiyan." Comentó Shura al ver al recién llegado.

"Puedo sentir su poder oculto y es impresionante." Decía Aioria con cierto interés.

"¿Por qué estas aquí, Goku?" preguntó Alan. "No es que me moleste, pero quiero saberlo."

"Claro." Respondió el Saiyan. "Kaio-sama me mandó a esta galaxia para ayudarlos en el combate contra el Guardián Anubis, que me dijo era muy fuerte. Es por eso que estoy aquí… y no vengo solo."

"¿Uh? Entonces con quien…"

De pronto, el suelo comenzó a temblar, sorprendiendo a todos. Se podía sentir una nueva presencia poderosa en el lugar. Entonces, del edificio que estaba detrás de los Pharaohns, una luz celeste iluminó el interior, lanzando varios aces de luz por las ventanas, antes que toda la estructura fuera completamente destruida por un enorme pilar de energía. Los escombros salieron volando en todas direcciones, haciendo que los Pharaohns tuvieran que saltar para evitar dichos objetos. Mientras el edificio se derrumbaba, una figura emergía del pilar de luz, un hombre de cabello negro totalmente erizado, un semblante serio, además de una especie de armadura que protegía su torso sobre un traje azul.

Muchos miraron sorprendidos al recién llegado, en especial Alan y Tai, aunque Goku se dio un manotazo en el rostro.

"Lo hizo de nuevo…" dijo el Saiyan sintiendo algo de pena.

"¡Kakarotto!" exclamó el recién llegado. "Normalmente no aceptaría venir contigo a salvar otras civilizaciones, pero ahora no me arrepiento de hacerlo…" Dijo mirando a los Pharaohns. "… porque veo que ahora si hay rivales fuertes con los que pelear."

"Oye, Alan-kun ¿Lo conoces?" preguntó Kristal a su novio, que parecía estar sorprendido por el recién llegado.

"¿C-como no voy a conocer al príncipe de los Saiyans, Vegeta?" preguntó el joven, quien sólo miró al hombre que estaba flotando en el aire, de brazos cruzados, una posición normal en él. 'Momento… ¿Le dijo Kakarotto a Goku?¿Que no se supone que son otro Goku y Vegeta, millones de años de los originales?¿Por qué le dice así?'

Los Pharaohns, dispersos por la aparición de Vegeta, sonrieron un poco al ver a los Saiyans que acababan de llegar.

"Vaya, vaya." Decía Anhur. "Saiyans puros han venido también a esta galaxia."

"Bueno, esto hará las cosas mas entretenidas." Comentó uno de los enmascarados. "Ahora hay otros seres poderosos y podremos entretenernos mejor."

"Bueno, al menos era cierto lo que ese hombre decía al no venir solo." Comentó Ba'al. Goku comenzó a reír un poco, llamando la atención de los Pharaohns. "¿Qué te da tanta gracia?"

"Si, dije que no venía solo." Respondió el Saiyan. "Pero esto no acaba… otros vienen conmigo… y no de nuestra galaxia."

"¡¿Qué dices?!" Exclamó Apep, el comentario de Goku los puso en guardia a todos.

Y lo hizo en el momento apropiado, ya que una onda de corte color blanco apareció de la nada, dirigiéndose hacia ellos. Cinco de los Pharaohns saltaron esta energía, casi tan afilada como la Excalibur de Shura, que cortó varios edificios a su paso. Los invasores buscaron el origen del ataque, al igual que los locales y sus aliados. Pronto localizaron al que había hecho ese ataque; un joven de no más de catorce años, de cabello negro y piel bronceada, con una armadura gris con negro sobre una ropa azul claro. El muchacho tenía una espada, sujeta al revés, con el brazo que la sujetaba extendido hacia el frente.

Música de fondo: - 21-Glide! Pegasus- (Soundtrack: Saint Seiya)

"¡¿Quién eres tú?!" preguntó uno de los Pharaohns enmascarados, mientras que el joven sólo los miró.

"Soy un guerrero proveniente de la galaxia Triad, uno de los Dragon Knights que protege esa galaxia… ¡Mi nombre es Fly, el valiente!"

"¿Un Dragon Knight?" preguntó Qetesh con asombro.

"¿También ellos vienen a este lugar?" preguntó uno de los Pharaohns enmascarados.

Raviel iba a decir algo más, pero, en ese momento, notó un pétalo de flor de cerezo, o algo parecido a uno, caer frente a su rostro… seguido de cientos miles. De pronto, el Pharaohn se alarmó y, al igual que otros tres junto con él, saltaron para evitar que millones de pétalos de cerezo, tan afilados como navajas, los cortaran, como lo hicieron con las vigas del edificio en construcción donde estaban.

Un nuevo oponente se les apareció, de cabello largo, vestido con un traje negro y una gabardina blanca sobre esta, además de sujetar una especie de espada japonesa.

"¿Quién eres tú?" preguntó Apep con curiosidad al recién llegado, quien los miró con indiferencia.

"Soy uno de los Shinigamis que protegen la galaxia Bleach, Capitán del sexto escuadrón del Gotei 13, Byakuya Kuchiki."

"¿Ahora apareció uno de la galaxia Bleach?" preguntó Qetesh.

"Y no viene solo…"

De pronto, la mujer sintió un frío extremo, tan frío como el de Camus de Acuarius. Tuvo que elevar su Ka para no ser congelada por el viento gélido que la estaba rodeando, librándose así de este. Buscando la presencia, notaron como otra figura apareció a lado del llamado Byakuya; un chico de cabello blanco, mirada seria y vestido de la misma forma, aunque sujetando una espada más grande.

"Capitán del décimo escuadrón del Gotei 13, Toshiro Hitsugaya."

"¡¿Qué rayos esta…?!" comenzó a decir uno de los Pharaohns enmascarados, una mujer,, pero no terminó ya que Raviel la interrumpió.

"¡Esperen!... ¿Escuchan eso?¿Que será?" comentó el Pharaoh of Osiris, escuchando un extraño ruido.

"¡Miren!"

Anhur señaló al cielo, mirando con asombro. Todos los demás alzaron la vista sólo para ver como un enorme Ha'tak estaba cayendo verticalmente hacia donde estaban ellos. Uno de los Pharaohns enmascarados extendió su mano y elevó su Ka. Al siguiente segundo, el escudo de la enorme nave Egypteran titiló, antes de que la nave en si estallara en pedazos, solamente por la voluntad del invasor enmascarado.

"Veo que tu plan no funcionó, mi joven aprendiz." Comentó una nueva voz.

"¡Muéstrate!" Exclamó uno de los Pharaohns enmascarados.

Otras dos figuras nuevas aparecieron en las calles destruidas de la ciudad Italiana; uno era un hombre en sus treintas, de cabello castaño casi rubio, bigote y barba del mismo color, con una gabardina café sobre un traje color crema. El otro era alguien mas joven, de cabello largo y algo ondulado, color rubio oscuro, con una ropa similar a la del otro hombre.

"Fue un buen plan el intentar estrellar esa nave sobre ellos." Comentó el primer hombre al que estaba a lado. "Pero al parecer son mas fuertes de lo que pensaste."

"Lo siento, maestro, no volverá a pasar." Respondió el joven que estaba a su lado.

"¿Y quienes son ustedes?" preguntó Raviel a los nuevos.

"De la galaxia Force, Jedi Master Obi-Wan Kenobi."

"Y yo soy un Jedi Knight, Anakin Skywalker."

Tai y Alan casi se desmayaban. Al menos un representante de cada una de las razas que formaron los N-Warriors estaba presente en ese momento en el mismo mundo. Su sola presencia niveló el poder destructivo de los Pharaohns, haciendo que la destrucción que asechaba el planeta disminuyera.

"¡¿Qué rayos pasa aquí?!" Exclamó Qetesh con algo de enfado y frustración. "¿Por qué hay uno de cada galaxia aquí?"

"Porque hemos venido a ayudar al Nintenverse en esta guerra." Respondió Obi-Wan. "Esto es debido a la alianza que hay entre nuestras seis galaxias."

"Exactamente." Continuó Fly. "Por eso no podemos dejarlos destruir estos mundos, porque somos aliados de ellos."

"Bah, a mi no me interesa eso." Comentó Vegeta. "Lo único que me importa es que los derrotaré a todos aquí y ahora."

"Que interesante." Dijo Raviel. "Al parecer nos han sorprendido hoy. Pero no esperen que sea así la próxima vez, porque no mostraremos piedad… ¡Pharaohns, retirémonos!"

Con esto dicho, los quince Pharaohns desaparecieron, al igual que sus presencias. El ambiente regresó a su estado natural, las catástrofes que azotaban el planeta cesaron rápidamente. También, los Ha'taks que estaban en el sistema solar escaparon entrando al Hyper Space, cesando su ataque. Era la segunda vez en esta guerra que Digiten se salvaba de la destrucción.


Música de fondo: - 76-The Mako City- (Soundtrack: Crisis Core: Final Fantasy VII)

De vuelta en Roma, el Saiyan Vegeta estaba furioso debido al escape de los Pharaohns.

"Bah, no son mas que unos cobardes, todos ellos." Decía el príncipe con enfado. "Escapar de esa forma tan cobarde, diciendo que ya la pagaremos."

"Vamos, Vegeta, no te enfades." Comentó Goku, tratando de calmar a su compañero. "También sentiste sus Ki, ¿no? No eran enemigos ordinarios. Se podía sentir un poder bastante grande."

"Bah, quizás sean sólo fanfarronadas. Si fueran tan fuertes, se hubieran quedado a pelear."

"Pero lo eran." Dijo Byakuya, interrumpiendo la plática de los Saiyans. "Como él dice, las presencias de ellos no eran comunes; eran seres muy fuertes."

"¿Por qué no te metes en tus asuntos, chico de cerezos?" preguntó el Saiyan, intentando provocar al Shinigami. "¿Acaso quieres enfrentarte a mi y morir?"

"Es una perdida de tiempo, no hay razón para pelear entre nosotros."

"No necesito de una razón para pelear con alguien fuerte, mas que probar mis habilidades."

"No tengo intenciones de pelear… sin embargo…" dijo el Shinigami, varios pétalos de cerezo girando a su alrededor. "Si me atacas primero, no tendré mas opción que defenderme."

"Me parece perfecto."

"Cálmate, Vegeta." Dijo Goku, poniéndose enfrente de su compañero. "Recuerda que él es de la alianza, como nosotros. Si peleas contra él, pondrás en riesgo la amistad entre ambas galaxias."

Vegeta, viendo que no tenía oportunidad de luchar, se cruzó de brazos y miró a otro lado, resignándose. Goku suspiro aliviado, viendo que su compañero se había calmado, aunque no estaba feliz de hacerlo.

"Que hombre tan agresivo." Comentó Seiya ante la reacción de Vegeta. "¿Qué no ve que somos compañeros?"

"La mayoría de los Saiyan son agresivos." Afirmó Saga. "Muchos de ellos reaccionan de esa forma."

"¿Toda su raza de guerreros son así?" preguntó Shiryu.

"No todos, pero si una parte de ellos."

"El combate está en su sangre." Decía Camus. "No pueden evitarlo."

"Una raza que vive para el combate." Comentaba Aioria. "Es algo triste."

"¡¿Qué dijiste, insecto?!" Exclamó Vegeta, logrando escuchar lo que el santo dorado había dicho. "¡Repítemelo en mi cara!"

"Tranquilo, Vegeta, no creo que lo haya dicho apropósito." Decía Goku, intentando, una vez mas, calmar a su compañero.

"¡No te metas en esto, Kakarotto!"

Los demás Saints miraban a Aioria, culpándolo de una casi pelea innecesaria.

"Vaya…" dijo Fly, suspirando con cierto alivio, viendo como el Saiyan se calmaba de nuevo. "Creí que esos señores pelearían y que acabaría mal."

"¿Lo vez, Anakin?" preguntó Obi-Wan, en voz baja, a su ex-aprendiz. "Esa es la razón por la que nosotros no podemos dejarnos llevar por nuestras emociones. Si ese Saiyan usara la Force como nosotros, seguro que sería un Sith."

"Lo entiendo, maestro." Respondió Anakin, aunque estaba intrigado por la reacción de Vegeta.

"Que bueno que no vino Kenpachi con nosotros o esto habría acabado mal." Comentó Toshiro Hitsugaya con desgano e indiferencia, recordando como era el capitán del onceavo escuadrón del Gotei 13, alguien que con gusto aceptaría el reto de Vegeta.

Alan no podía creerlo, simplemente no podía. Los representantes de las cinco razas que formaron a los N-Warriors estaban frente a él, hablando como si nada. Pronto, todos voltearon a verlos a él y a Kristal, ambos rápidamente sintiéndose nerviosos.

"Ustedes deben ser las reencarnaciones de Chaos y Balance, ¿o me equivoco?" preguntó el Saint de Gemini, Alan afirmando. "Es un honor para nosotros el conocerlo."

"E-el gusto es nuestro." Respondió el joven, tratando de no ponerse nervioso. "G-gracias por la ayuda."

"Es nuestra responsabilidad." Comentó Obi-Wan. "Como miembros de la Nova Aliance, los Jedi estamos obligados a ayudarlos en cuanto problema tenga alguno de los miembros de la alianza. Todos los aquí presentes están aquí por lo mismo."

"El tiene razón." Respondió Byakuya. "Nosotros también tenemos esa responsabilidad."

"Así que, ayudaremos en lo que podamos." Comentó Fly, sonriendo alegremente.

"¡Exacto!" exclamaba Seiya. "Así que hagámoslo bien."

"Y así saldremos adelante contra toda adversidad." Decía Goku, caminando hacia donde estaba Alan, extendiendo su mano para saludar. "¿Estas de acuerdo?"

"¡Por supuesto!" Exclamó el joven, estrechando la mano de Goku. "Muchas gracias por venir… todos."

Kristal sonrió al ver lo emocionado que estaba Alan, ya que le agradaba verlo así. No sólo eso, ahora tenían ayuda de los miembros de la Alianza y con ellos podrían salir adelante.

Ahora, la guerra contra la galaxia Duat no parecía perdida…

Sólo un pensamiento rondaba en la mente del joven de la Articuno Keyblade.

'Un momento... ¿los ataques de Seiya y Shiryu son en español?'

Fin del Capitulo 06



NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)

Alan: Hola, soy Alan. ¡Wow! Todos esos guerreros de distintas galaxias han venido a ayudarnos. Esto quizás no sea tan malo como pensamos. Ahora, todos debemos prepararnos para lo que viene.

Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: Atando cabos sueltos.

Raichu: Aún no sé como es que Alan se consiguió una chica tan dotada como Kristal.

Alan: eh… ¿suerte?

Raichu: Quizás…

Kristal: ¡Ya los oí!

Alan/Raichu: uh…

ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)


Saiyan X dice: Bueno, una vez mas aquí con otro capitulo. Algo tarde porque tuve unos problemas en casa, pero por fin pude subirlos. Y llegan mas heroes a la ayuda; Saiyans, Dragon Knights, Shinigamis y Jedis (¿Creían que los Siths vendrían a ayudar? Si, claro.). Para uso del fic, los Shinigamis son seres vivos, mortales como los demas, pero eso lo explicaré luego, sólo lo digo para que no me vengan con esa pregunta.

Apuesto a que muchos no conocen a Fly (Dai en japones), ya que es de una serie de hace mucho tiempo, cuyos juegos aún se siguen haciendo: Dragon Quest. Siempre se me ha hecho que Fly es una especie de fusión entre Goku y Seiya, sólo que de niño y con espada.

Obi-Wan y Anakin son en apariencia los que salen en el Episodio III.

Bueno, el siguiente capitulo será nuevamente tranquilo.

Los caballeros de oro siento que pueden pelear así, sólo que se les limitan sus movimientos en el manga y anime. Pero como se saben que se mueven a la velocidad de la luz, es probable.

No, no resolveré muchas de las incognitas en este episodio. Si bien dije que era el "último", dejaré eso para despues.

Ya tengo en la imagen de los personajes del Ep 5 a mas aliados, aunque no todos, me faltan los Shinigamis y Jedis, pero ya estan los Saints que aparecieron, los Saiyans y el Dragon Knight. Luego subiré los que me faltan.

Por cierto, haré unos cambios al Episodio I... si, ya sé que ya hice el Final MiX, pero se me ocurrió unas cosas que tengo que modificar ahí. No se preocupen, los cambios serán minimos pero pesados en futuros episodios (II, III, IV y V), y les avisaré aquí en las notas que modificaciones haré y en que capitulos.

Bueno, me retiro, nos vemos el otro Viernes...

Sobres.

-Saiyan X logged off-