23/DIC/08
PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)
Anteriormente, en The N-Warriors:
En el planeta Cyberon, el Pharaohn Hamon estaba atacando a diestra y siniestra. Vegeta, el príncipe de los Saiyans apareció para hacerle frente, involucrándose en un combate de iguales. En Pokearth, el mundo de Ash, otros dos Pharaohns luchaban, con los dos Shinigamis yendo a defender ese planeta.
Mientras esto ocurría, en la habitación del tiempo, los héroes seguían entrenando a marchas forzadas, tratando de superarse. El Dragon Knight Fly contaba de su historia, Alan dándose cuenta de que era muy similar y a la vez muy diferente de lo que recordaba de la serie de televisión.
En otra parte del lugar, Goku se enfrentaba a Seiya, el caballero de Pegaso logrando golpear al Saiyan, algo que Kristal, Haru y Takato no habían podido hacer. El Saiyan respondió con una técnica de energía, el Kame Hame Ha, misma que fue rechazado por el Cometa de Pegaso de Seiya, terminando en una gran explosión.
Los combates siguen y en dos días terminará el entrenamiento. Sólo les quedan catorce semanas para que puedan superar los poderes de un Pharaohn. ¿Serán capaces de lograrlo?
OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)
Capitulo 13: El tiempo se termina.
-Planeta: Tierra 002: Novaterra-
-Habitación del tiempo--
Dos destellos dorados chocaban en el cielo, alejándose y volviendo a chocar, mientras volaban a una gran velocidad por el solitario cielo blanco. En medio de la nada, estos dos destellos seguían impactándose, viendo quien era el que cedía. De pronto, uno de ellos embistió al otro por el frente, mandando a ambos al suelo, creando un cráter en el piso blanco del lugar, dos figuras estando en ese lugar, una sobre la otra.
"¡Ha!¡Te atrapé, Kristal!" Exclamó Alan, habiendo logrado alcanzar a su pareja, después de haberla seguido en combate por varios kilómetros, ambos transformados en Súper N-Warriors. "No podrás escapar de mi, puesto que yo soy…"
"¡Un pervertido!" Exclamó la joven debajo de él, su rostro blanco claramente sonrojado.
"¿Ah?" preguntó extrañado el joven. "¿Por qué lo dices?"
"Mira donde están tus manos."
Música de fondo: - 160-Comical world- (Soundtrack: Bleach)
La mirada del humano bajaron un poco y pudo ver el porqué ella estaba sonrojada; ambas manos estaban sujetando sus pechos, aplastándolos fuertemente contra su tórax, esto debido a la fuerza que él empleó para tumbar a Kristal.
"Oh, no fue mi intención." Expresó el joven, fingiendo inocencia… a pesar de que empezaba a mover sus manos, sintiendo los pechos de su novia. "Trataba de sujetarte de los hombros, pero creo que fuiste mas rápida y se me escaparon."
"Alan-kun, es difícil creerte esa historia cuando me estás manoseando de esa forma." Respondía ella, tratando de no dejar escapar un gemido por la forma en la que él la tocaba.
"Vamos, no es como si no lo hubiera hecho antes." Comentó el joven, esta vez bajando su rostro y frotándose en el busto de ella. "No sé por que te quejas ahora."
"Ah… S-se supone que estamos entrenando… ahhh… n-no hay tiempo para estas cosas."
"Hablas como si no lo estuvieras disfrutando. Sé lo sensible que eres."
"Ese no es el punto."
"¿Significa que tengo razón?"
"… pervertido."
"Y a mucha horna."
Luego de estar así por algunos momentos, hasta que Kristal lo abofeteó luego de soltar un gemido, ambos jóvenes estaban ahora de pie, mirando a su alrededor.
"¿Qué tanto nos alejamos?" preguntó el muchacho, frotando su adolorida mejilla. 'Bueno, valió la pena.'
"No lo sé." Respondió la hechicera. "Creo que nos alejamos varios kilómetros."
"Bueno, será mejor regresar, ya casi es hora de comer."
"Si, vámonos. Puedo sentir las presencias de todos en esa dirección."
"Ok, vamos."
Los dos encendieron sus auras y se alejaron volando, regresando al templo sagrado.
-
Música de fondo: - 37-Mako Reactor- (Soundtrack: Final Fantasy VII)
Han pasado seis semanas más de entrenamiento, es decir casi un día entero en el exterior. Durante este tiempo, los guerreros seguían entrenando. Kristal y Alan también, en un combate en los cielos que, de un momento a otro se convirtió en una persecución por todo el planeta blanco, que terminó en la situación anterior.
Los dos jóvenes regresaron al templo luego de algunos minutos de viaje, logrando ver a la distancia los destellos de otros combates cuando pisaron tierra.
"¿Quiénes están peleando?" preguntaba el muchacho a Seiya, quien estaba descansando en ese momento.
"Lucy y X están practicando en esa dirección." Señaló el caballero de bronce, quien no portaba su armadura. "Saga está peleando contra Goku en aquella y al parecer Fly pelea contra Anakin allá… oh, y los demás están practicando en aquella dirección."
"Oh, bueno, habrá que esperarlos."
Los minutos pasaron y, después de un momento, Lucy y X regresaron al lugar. Extrañamente, el ex – Reploid estaba algo nervioso y la Magic Knight estaba totalmente roja.
"¿Y a ustedes que les pasó?" preguntó Haru al ver a los recién llegados.
"Uh… u-unas cosas…" respondió la pelirroja algo avergonzada.
"¿Cómo qué?"
"Bueno…" empezó X, algo nervioso. "La estaba persiguiendo, la atrapé y… bueno, digamos que mis manos no quedaron donde yo quería…"
Ante esto, la joven agachó más la cabeza, tratando de ocultar el sonrojo que se intensificaba en su rostro. Seiya y Haru no entendían las palabras que dijo el Hunter, pero Kristal y Alan sólo se miraron, pensando lo mismo.
"Uh… ¿De-ja-vu?"
"Ciertamente, Alan-kun."
Música de fondo: - 22-The 13th Dilemma- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)
Un sonido extraño se escuchaba en el interior de una zona rocosa creada en el mundo del vacío, producto de la mente de los presentes. Sobre un acantilado, Obi-Wan Kenobi miraba hacia abajo, viendo el combate que ocurría.
El sonido extraño que se escuchaba no era otro que el choque de dos armas; el Lightsaber de Anakin, el Jedi Knight, y la Fly's Sword de Fly, el Dragon Knight. Ambos estaban luchando en el centro de una zona rocosa creada por la mente del propio Obi-Wan para probar sus habilidades. El sonido se escuchaba una y otra vez cuando ambas armas chocaban en repetidas ocasiones.
Uno se preguntará; ¿Cómo rayos la espada de Fly, que estaba hecha de metal, no se partía en dos por el sable de luz de Anakin? La respuesta era simple; la espada del chico estaba hecha por un material especial, Orihalcon, que le daba una fortaleza sin igual. Era inferior al metal de las armaduras de oro de los Saints, pero era suficiente para soportar los golpes del sable de luz. Además, la espada de Fly tenía un alma propia, así como las Keyblades de los Keyblade Weilder, por lo que podía emitir un aura protectora, aumentando la resistencia del arma.
Las armas de ambos volvieron a chocar, esta vez no separándose, ya que los luchadores estaban intentando superarse en fuerza y, mientras esto ocurría, un sonido de siseo se escuchaba intensamente.
"Tu espada es asombrosa." Comentó Anakin. "Para soportar tantos golpes de mi Lightsaber sin romperse es que debe ser especial."
"Fue creada sólo para mi, por eso tiene un alma que la protege." Respondió el joven con seguridad. "Estos golpes no podrán romperla."
"¡Pero no me dejaré vencer por alguien con un arma tan anticuada!"
Los dos contrincantes se separaron, creando distancia entre ellos, mientras se estudiaban. Sobre ellos, Obi-Wan miraba con ojo critico cada movimiento, pensando el como terminaría el combate.
'No, Anakin, no subestimes a tu oponente.' Pensó el Jedi Master al ver a su ex alumno. 'Aún con una espada de metal, mientras esta pueda soportar los embates del sable, podrá dar un buen combate. Además, tu oponente es un Dragon Knight, no debes tomarlo a la ligera.'
Los dos se miraban fijamente, esperando que alguno hiciera el primer movimiento, y fue Anakin el que lo hizo. El Jedi extendió su mano izquierda hacia el frente, lanzando una onda de energía de Force hacia su rival. Fly, al saber de la habilidad de los Jedis, no fue sorprendido por esta y saltó para evitar ser lanzado por su poder psíquico. Anakin no terminó con eso; extendió su mano hacia arriba, a una de las enormes columnas de roca, empleando su control sobre The Force para romper la cima de esa montaña y hacerla caer a gran velocidad.
El Dragon Knight, al ver las incontables rocas comenzar a caer hacia donde estaba él, decidió saltar para encararlas, guardando su espada en la funda de su espalda y sacando la otra que estaba amarrada a su cintura, sujetándola con ambas manos.
"¡EARTH SLASH!"
Fly comenzó a cortar las rocas que venían hacia él con facilidad, cortándolas perfectamente, impulsándose en una de las mitades para seguir cortando las otras que seguían cayendo. Entonces, detectó la presencia de Anakin acercándose, saltando de roca en roca y cortando las que venían hacia él con su sable de luz. El Jedi se acercaba al Dragon Knight, y sabía que su segunda espada no soportaría un ataque del Lightsaber de su oponente, debido a que estaba hecha de un metal inferior. Sin embargo, en lugar de desenfundar su espada principal, decidió probar algo, alzando su espada al cielo.
"¡RAIDEN!"
De pronto, un relámpago blanco cayó del cielo, impactando la espada de Fly, aunque no le hacía daño para nada. En cambio, la electricidad energizó la espada, volviéndola más poderosa. Anakin vio esto pero no se detuvo, en su lugar dio un corte con su sable, seguro de que cortaría la espada en dos. Cual fue su sorpresa al ver que su sable había sido detenido por el arma de su oponente.
"¿Pero que…?"
Obi-Wan, desde lejos, miraba el combate con intriga.
"Interesante." Comentó para si mismo. "Ese chico utilizó el poder del relámpago para incrementar el poder de su espada claramente inferior y así resistir el golpe del sable de luz. Es bastante astuto."
De vuelta en el combate, Fly empleó mas fuerza, mandando al Jedi hacia el suelo, aunque logró reincorporarse para no caer estrepitosamente. Anakin miró hacia arriba, viendo como Fly, aún en el aire, sujetaba con una mano su espada al revés, inclinándose un poco al frente.
"¡Toma esto!" Exclamó el chico, sujetando más fuerte su arma. "¡RAIDEN STRASH!"
Dando un corte con la espada, esta generó un arco de electricidad que salió disparada hacia abajo, dirigiéndose hacia el Jedi quien, al ver el ataque venir hacia él, incrementó su poder sobre The Force. Esto ocasionó que su espada emanara más energía de la normal y creciendo un poco de tamaño. Sujetándola con ambas manos, Anakin recibió el corte eléctrico de lleno, usando su espada para bloquear el ataque. La fuerza del Raiden Strash comenzó a empujar al Jedi Knight hacia atrás poco a poco, tratando de vencerlo. Sin embargo este, con un último esfuerzo, logró cortar a través del corte, disipando la energía. Fly, quien había descendido a tierra luego del ataque, miró sorprendido a su contrincante.
"Vaya, no lo creo." Expresó el chico. "Nadie antes había podido detener mi Raiden Strash así."
"Esa si que fue una técnica interesante." Respondió Anakin. "Si hubiese usado una espada de metal, es probable que no la hubiera soportado."
"Tienes suerte, mi viejo aprendiz." Comentó Obi-Wan, descendiendo a lado de los dos. "Es cierto, el Lightsaber hizo posible que pudieras detenerlo, pero no es sólo eso. Tu control sobre The Force te permitió usar el sable como un medio para lograr tu objetivo. Recuerda que el sable es parte de la extensión del cuerpo del Jedi; mientras mas fuerte y hábil sea uno, mas fuerte es el sable."
"Si, maestro, lo tengo entendido."
"Aún así, hubo un punto en el que subestimaste a tu rival. Eso puede ser un error fatal a la hora del combate."
"Si, maestro, no volverá a pasar."
"No hay que ser tan duros." Dijo Fly, guardando su espada secundaria. "Fue una buena pelea."
"Si, pero en el campo de batalla, uno no debe dudar, porque el enemigo puede aprovechar ese momento para sorprendernos." Respondió el Jedi Master. "Si titubeamos, lo próximo que podríamos ver sería nuestro brazo volar frente a nosotros."
"Creo que tiene razón…" dijo el chico, rascándose la cabeza.
"Regresemos, es todo por hoy."
Así, los dos muchachos siguieron al maestro de regreso al templo.
Música de fondo: - 12-Magical Mystery- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)
Han pasado ya cuarentainueve horas desde que los jóvenes entraron en la habitación. El tiempo de entrenamiento se ha terminado y sólo quedaba el ver los resultados. El Dark Sage Raphael y varias personas de la base estaban esperando afuera, en el salón que servía de recepción, esperando a que el grupo saliera. Junto a él estaban los Gold Saints Aioria y Camus, así como el capitán Byakuya y el Saiyan Vegeta, aunque este último estaba retirado de los demás.
De pronto, todos miraron como la puerta de la habitación del tiempo se abría lentamente, una luz cegadora emergía del interior. Varias figuras comenzaron a emerger de ese lugar, todos con las ropas desgarradas y algunas raspaduras en sus cuerpos, aunque no tenían heridas visibles. Raphael, al verlos nuevamente, sonrió.
"Que bueno que han salido." Comentó el hechicero. "¿Qué tal les fue?"
Algunos de ellos bajaron la mirada, como tratando de evitar contacto con el Dark Sage, quienes los miró confundidos. Kristal fue la que se adelantó, acercándose al otro hechicero.
"Lo siento, maestro." Empezó ella. "Entrenamos mucho, pero no pudimos lograr alcanzar la velocidad de la luz. Es demasiado para nosotros."
"Lo entiendo." Respondió Raphael, colocando una mano en el hombro de la chica. "Sé que alcanzar esa velocidad no es fácil. Incluso los guerreros más experimentados tardarían varios años en lograrlo… sin embargo..." Expresó ahora mirando al caballero dorado de Gemini. "Estoy seguro de que se los mostraste."
"Así es." Respondió Saga. "Les he mostrado a los jóvenes como poder explotar su energía interna, simulando al cosmos de nosotros, los Gold Saints. Estoy seguro que, en momentos de gran tensión, podrán lograr la velocidad de la luz… no… estoy seguro de que ellos podrían incluso superarla con el tiempo."
"Sin embargo, eso es algo que no tenemos." Comentó Obi-Wan. "Aún en la habitación, es poco tiempo para alcanzar esa velocidad, misma que sólo los Gold Saints y unos pocos guerreros pueden alcanzar."
"Goku puede alcanzar la velocidad luz si se esfuerza al máximo." Expresó Saga, mirando al Saiyan que sólo se frotaba la nuca. "Y Fly no está lejos."
"¿Ustedes creen?" preguntaba el joven Dragon Knight, algo confundido.
"Lo entiendo." Dijo Raphael.
Alan comenzó a caminar hacia el hechicero adulto.
"¿Qué haremos ahora?" preguntó el joven. "Tenemos un día más para que el portal se abra, ¿no?¿Por qué no entrenamos ese tiempo?"
"Es una buena pregunta." Respondió Raphael. "La razón por la que quiero que este día descansen es porque quiero que lo pasen con sus seres queridos."
Los once N-Warriors lo miraron con confusión.
"¿Por qué lo dice?" preguntó Ash, sintiendo que no le agradaría la respuesta.
"Les seré sincero, muchachos; a diferencia de las otras veces, no sabemos exactamente que pueda haber en la galaxia Duat. He estado ahí en la anterior Galaxian War, y debo decirles que es un lugar horrible e inhóspito. Sin embargo, cuando fui a ese lugar, ya era un Golden N-Warrior, por lo que era superior a ustedes. Es probable que alguno de ustedes no regrese con vida."
Los once se miraron con preocupación, las palabras cayéndoles como un balde de agua fría. El hechicero Raphael, que siempre confiaba en ellos y les brindaba esperanzas, ahora les decía que alguno de ellos no podría regresar con vida... y eso les asustaba.
Música de fondo: - 13-Crono's theme- (Soundtrack: Chrono Trigger)
"Eso lo he entendido." Empezó Alan seriamente, llamando la atención de todos. "Desde el día que llegué a esta galaxia, me he hecho a la idea de que podría morir al día siguiente. Sin embargo, siempre he creído también que podré superarlo si estamos todos juntos. Yo soy de una galaxia diferente, no tengo por qué estar aquí defendiéndolos, no es mi obligación… o bueno, no lo era. Ahora ustedes son como mi familia, los amigos que no tuve en mi mundo y, por el bienestar de sus familias, yo lucharé."
"Es cierto." Continuó el Hunter Zero con igual seriedad. "Es nuestra misión, una que nosotros mismos elegimos."
"No tenemos el derecho de pelear." Empezó Tai. "No es nuestra obligación el luchar. Lo hacemos porque queremos ayudar."
"No, Tai." Corrigió el Hunter azul, X. "Tenemos estos poderes, por lo que es nuestra obligación. Sin embargo, tú elegiste este camino el momento en el que te dieron esos poderes. Esta es otra elección. Esta misión es nuestra obligación, eso no hay duda…"
"…pero no es una que no podamos hacer solos." Continuó Lucy a lado del Hunter, tomándolo de la mano. "Es por eso que nos tenemos el uno al otro."
"Nosotros lucharemos." Expresó Haru. "Esa es nuestra elección."
El Dark Sage miró a los once jóvenes, la nueva generación de N-Warriors y sonrió al ver que el temor se alejaba de sus corazones.
"Me enorgullezco de ustedes." Comentó el hechicero. "Realmente son la esperanza de esta era, los guerreros de la esperanza. Muy bien, les daré este día libre, hagan con el lo que quieran, vayan donde quieran, disfrútenlo como se les antoje. Los veré en Céfiro dentro de veinticuatro horas para partir a la galaxia Duat. El que no quiera ir, está en todo su derecho."
Los once jóvenes asintieron y se separaron, así como el grupo que estaba con ellos. Sin embargo, sólo Kristal y Alan permanecieron con él.
"Raphael." Empezó el humano. "Dijiste que me mostrarías mi Keyblade completa."
"Cierto." Respondió el hechicero. "Puedo sentirlo, tu Keyblade está completa, no como la viste hace unos días. Vayamos por ella."
"¿Les importaría si voy?" preguntó Kristal. "Quiero ver la nueva arma de Alan-kun."
"Claro, Kristal, puedes venir con nosotros."
Música de fondo: - 05-Uutai Ruins- (Soundtrack: Final Fantasy VII)
Y así, los tres comenzaron a caminar de vuelta al salón de las Keyblades. Luego de caminar por varios minutos, el grupo llegó de nuevo a la habitación donde ellos habían estado hace dos días, para obtener sus nuevas Keyblades. Ahora estaban nuevamente en ese lugar para reclamar la Keyblade que ha sido creada por el corazón de Alan.
Raphael abrió la enorme puerta de la habitación, dejando al descubierto las incontables Keyblades que yacían encajadas en la tierra, ya sea descansando en paz o esperando a que alguien las reclamara.
"¿Puedes sentirla?" preguntó el hechicero al muchacho.
"Si, puedo sentirla." Afirmó Alan. "Puedo sentir que alguien me llama. Es muy diferente a la última vez que vine."
"Cuando obtuviste la Articuno Keyblade, no sentiste nada, porque esa Keyblade estaba casi muerta, ya que había perdido su Keychain. Sin embargo, esta vez tu nueva llave acaba de nacer y está llamando a su dueño, es decir tu."
"Pero, maestro." Empezó Kristal. "¿Por qué ahora?¿Por qué es diferente con Alan-kun?"
"¿Te refieres a cuando tú conseguiste tu Keyblade?" preguntó el Dark Sage, a lo que ella afirmó. "La diferencia aquí es el tiempo."
"¿El tiempo?" preguntó el humano confundido.
"Si. Kristal ha estado viviendo en esta galaxia por casi diecisiete años y, como ella es una N-Warrior de nacimiento, su Keyblade se empezó a formar desde que nació. Se completó en algún momento de su desarrollo y permaneció callada hasta el momento en el que estuviera lista. Cuando supo que estaba lista, la Keyblade me llamó, informándome que necesitaba la esencia de Kristal para completarse y supe que era lo que necesitaba…"
"La Sage's Stone…" terminó la joven. "La roca que usted me dio cuando era niña, aquella que absorbía mi esencia."
"Exacto. Con esa roca, la Keyblade pudo completarse y partir al mundo donde tú combatías. Sin embargo, Alan ha estado aquí sólo un año, por lo que su Keyblade apenas se estaba formando."
"Así que mi Keyblade apenas se formaba, eh…" comentó Alan.
"Si, pero ahora la puedo sentir. Te está llamando, significa que está lista. No la hagamos esperar más y vayamos a buscarla."
"¡Si!" Exclamaron los dos, siguiendo al hechicero que ya se estaba adelantando, tomados de la mano, algo que no pasó desapercibido por él.
"Veo que aún siguen juntos." Comentó el Dark Sage. "Eso me alegra."
"¿Por qué?" preguntaba Alan. "¿Acaso es porque somos las reencarnaciones de Chaos y Balance?"
"No sólo por eso. Veo que los dos son muy felices juntos."
"Si, soy muy feliz con Alan-kun." Expresó la chica, aferrándose al brazo de su pareja, haciendo que este se sonrojara un poco y, extrañamente, provocando que el anciano sonriera.
"Que suerte tienes, Alan." Comentó el hechicero. "Tener una novia así que te quiera de esa manera es raro."
"Ni que lo diga. Ella sería el sueño de muchos hombres en mi mundo." Respondió el joven. "Por cierto, hay algo que quiero preguntar pero ella no me responde. Desde hace unas semanas, dos o tres creo, ella me llama 'Alan-kun'. ¿Significa algo para ustedes?"
"En nuestra cultura, una mujer le pone el sufijo –kun al nombre del hombre con el que planea casarse en un futuro. Si es al revés, un hombre le coloca el –chan al nombre de la chica con la que quiere casarse."
"¿Qué?¿Es eso cierto, Kristal?" preguntó mirando a su pareja.
"Yep, es correcto, Alan-kun. Después del problema que tuvimos con la energía oscura, cuando nos peleamos, descubrí cuanta falta me haces y lo importante que eres para mi. Es por eso que planeo vivir el resto de mi vida contigo."
"Wow… no se que decir…"
El Dark Sage sólo los miraba de reojo con cierta tristeza, viendo como ella se aferraba del brazo del muchacho.
Música de fondo: - 76-The Mako City- (Soundtrack: Crisis Core: Final Fantasy VII)
Minutos después de caminar por el sendero, Raphael se adentró en la selva de Keyblades que había alrededor, por lo que ellos lo siguieron. Después de algunos minutos, los tres estaban frente a una Keyblade azul y celeste, con algunos tonos blancos, misma que estaba destellando levemente. Alan, quien estaba frente a ella, la miraba con detenimiento.
"¿Es esta?" preguntaba el muchacho.
"Si, es esta." Respondía el hechicero. "Tómala."
Sin embargo, el guerrero del hielo se le quedó mirando por mas tiempo del necesario, algo que confundió a los dos presentes.
"¿Qué sucede?" preguntó Raphael.
"Tengo una duda: ¿por qué la Keyblade de Kristal necesitaba una Keychain y esta no?"
Era cierto, la Keyblade que estaba frente a ellos tenía ya su Keychain, a diferencia de la Sage's Stone y la Articuno.
"De hecho, recuerdo que las Keyblades de Tai, Ash y Takato, así como las de Lucy, Marina y Anaís, tenían ya sus Keychains desde el inicio." Continuó el joven, aún confundido.
"El Keychain es la última prueba que pone la Keyblade a su dueño." Respondió Raphael. "Es necesaria para saber su compatibilidad, aunque hay casos en los que no se necesita un Keychain. Algunas no las tienen, pero otras sí. El punto es que, cuando viene su portador, ella verificará una última vez el alma de su dueño y, si está satisfecha, crea un Keychain."
"Entonces esta está satisfecha conmigo."
"Si, es por eso que debes tomarla."
"mmm…"
"¿Y ahora qué?"
"Los dientes de la Keyblade… se parecen mucho a los de la Articuno… de hecho son idénticas."
"Debe de tratarse por la influencia que tuvo esa Keyblade en tu corazón. La nueva Keyblade creada por tu corazón debió basarse un poco en la Articuno para adaptarse mejor a ti."
"Quizás… bueno, veamos…"
Alan la tomó por el mango rojo y la sacó del suelo, alzándola en el aire. De inmediato, las demás Keyblades, con o sin Keychain, incluso las que estaban 'muertas', resonaron ante la unión del guerrero y su nueva arma. El muchacho miró la hoja de la llave, leyendo su nombre… aunque no fue su propia voz la que escuchó en su mente.
"Frozen Terra." Dijo Mobius dentro de su Keychain, sólo Alan logrando oírlo. "Este es el nacimiento de una nueva llave de los hielos."
"No sólo eso." Comentó Shiva, también dentro de la mente del joven. "Es el nacimiento de un nuevo miembro de la Frozen Challenge… maestro, úsela sabiamente."
"Frozen Terra, la Keyblade que representa mi corazón, mi mundo…" expresó el joven, mirando su nueva arma, mientras los tres seres de los hielos, Articuno, Mobius y Shiva, se postraban detrás de él, siendo el único que podía verlos. "Si, prometo usarla de la manera debida." Dijo mientras hacía unos movimientos con ella, probándola, satisfecho de su desempeño. "La usaré para proteger a mis seres queridos."
"¡Así se habla, Alan-kun!" Expresó la hechicera con felicidad. De pronto, el humano miró la Keyblade, aunque sus ojos parecían estar en otra parte. "¿Qué te pasa?"
"Saben, es gracioso." Respondió el joven. "Ha pasado ya un año desde que llegué aquí… ni me acordaba que cumplí años hace unos días."
"¿Que?¿Cumpliste años?" preguntó Raphael. "¿Por qué no nos lo comentaste?"
"Se me había olvidado con todos los problemas que tuvimos. Ahora que lo pienso, creo que cumplí diecisiete el día en el que sólo los hombres peleamos contra Morganna en Heartliass, cuando nos estaba ganando."
"Vaya cumpleaños…" comentó Kristal, acercándose a su novio. "Bueno, entonces te daré mi regalo atrasado." Dijo ella, besando al chico, abrazándolo con fuerza por varios segundos antes de alejarse. "Luego te daré otros muchos más."
"No puedo esperar."
"Bueno…" empezó el humano, convirtiendo su nueva Keyblade en llavero. "Regresemos a la entrada. Tenemos un día para descansar."
"¡Si, Alan-kun!"
Nuevamente, los tres comenzaron a caminar de nuevo al sendero, Kristal aferrándose de nuevo al brazo de su novio, quien estaba más que encantado de que ella hiciera eso. El Dark Sage los miraba de reojo, sonriendo tristemente, viendo a su aprendiz reírse de un comentario que el muchacho hizo.
'Disfrútalo mientras puedas, Kristal, porque él en algún momento tendrá que regresar a su mundo… y no podrá llevarte a él…'
Fin del Capitulo 13
NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)
Alan: Hola, soy Alan. Muy bien, es momento de descansar y reflexionar. Sólo nos queda un día para que tengamos que partir a la galaxia Duat.
Tai: Por mientras, descansaremos…
Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: El último día, veinticuatro horas restantes.
Raichu: ¿Por qué…?¿Por qué me dijo eso?
ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)
Saiyan X dice: 2 X 1
-Saiyan X logged off-
