14/MAR/09


PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)

Anteriormente, en The N-Warriors:

Pegasus Seiya y Rave Master Haru llegaron a una nueva pirámide, donde Hathor, la Pharaohn of Ammit, apareció para hacerles frente. Ella dejó fuera de combate a Haru, haciendo que el combate fuera entre ella y el Saint.

Hathor pareció tener la ventaja del combate, pero Seiya elevó su cosmos hasta el máximo, logrando superar el Ka de la Pharaohn. Al final, el caballero de Athena venció a la soldado de Anubis. Ahora, con un nuevo rival derrotado y un cristal destruido, sólo quedaban dos del anillo externo.

Mientras, X seguía su camino, buscando la pirámide que le tocaba. Sin embargo, se llevó una gran sorpresa al ver que esta pirámide estaba rodeada de una enorme ciudad humana, parecida a la del mundo de Lucy.

¿Qué es lo que sucede?

OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)


Capitulo 26: Ba'al, ¿El rey benévolo?

Música de fondo: - 82-The Mako-Controlling Organization- (Soundtrack: Crisis Core: Final Fantasy VII)

X no podía creer lo que veía. Se talló los ojos una y otra vez para cerciorarse de que no fuera una ilusión… y no lo era. Era real lo que veía; una ciudad humana moderna frente a sus ojos y, en el centro, una enorme pirámide dorada, donde se supone está el cristal oscuro. ¿Qué rayos estaba pasando?

"¿Qué significa esto?" se preguntó con curiosidad. "¿Porqué esta ciudad está aquí? Creí que un Pharaohn odiaba estar con los seres inferiores que son los humanos para ellos, y eso que puedo detectar la presencia de varias personas. ¿Acaso el Pharaohn que vive ahí es diferente?"

El Hunter no entendía lo que pasaba, así que decidió ver más detenidamente la ciudad para ver si no se trataba de una ilusión creada por algún poder maligno que trataba de engañarlo. Mientras usaba sus scanners oculares para saber la verdad, notó la estructura de la ciudad en sí. Era similar a una ciudad humana normal, la diferencia era que, mientras los edificios humanos del Nintenverse eran grises o blancos, esta tenía un color amarillo oscuro, algo que dedujo era por el lugar y la cultura.

Otra cosa que notó casi de inmediato era el océano… si, el océano. A un lado de la ciudad había un enorme cuerpo de agua, aunque de color morado, que se extendía hasta el horizonte. X dedujo que eso era normal, ya que una ciudad así de grande, con tantas personas viviendo en ella, necesitaría un gran cuerpo de agua para sobrevivir, así que, probablemente, los Egypterans crearon ese océano.

Este pensamiento trajo otra duda a X. Los Egypterans tenían una tecnología que rivaliza con la de Novaterra. Entonces, ¿Por qué esa ciudad humana es parecida a una de inicio del siglo XXI?

"No tengo tiempo para esto." Se dijo a si mismo. "Tengo una misión que cumplir, debo destruir el cristal oscuro cuanto antes."

Y así, el Hunter comenzó a correr hacia la ciudad, decidido a continuar con su misión y derrotar a Anubis.

-

En la ciudad Egypteran, los ciudadanos vivían placidamente. La guerra contra el Nintenverse no les afectaba, ya que su mundo no estaba en peligro. De hecho, a ellos les favorecía la guerra, ya que su dios, Anubis, siempre conquistaba los territorios que él deseaba, lo que significa más lugares y recursos para ellos. Además, querían ver que otros tipos de mundos el Guardián oscuro les daría.

Eso fue, hasta que algunos notaron la presencia de X en los límites de la ciudad, caminando seriamente hacia el frente por la avenida que iba directo a la pirámide. Algunos habitantes, al ver al joven, notaron la armadura que llevaba puesta y el arma que portaba en su mano derecha; la Keyblade, lo que indicaba que era un N-Warrior. Rápidamente llamaron a la seguridad para que se hiciera cargo de él.

Cuando llevaba algunos minutos caminando, X notó que todos los habitantes lo veían con odio y temor. Intentó entrar a una tienda para pedir algo de información, pero rápidamente, al verlo venir, los dueños del lugar cerraron las puertas para evitar que entrara.

"Es normal, puesto que soy su enemigo." Comentó el Hunter para si mismo, entendiendo perfectamente lo que los humanos de ese lugar sentían. "No tengo tiempo que perder aquí, debo seguir adelante…"

Fue en ese momento que, de las calles, aparecieron varios autos color plateado, cerrándole el paso, tanto por detrás como por delante. De estos autos salieron varios hombres, usando las armaduras de soldados de Anubis, y le apuntaron con sus Staff Weapons. X se colocó en guardia al verlos, viendo que no tenían buenas intenciones con él. Entonces, notó que, al llegar esos soldados, todos los demás habitantes de la ciudad, no importando si fuera hombre, mujer, niño o anciano, comenzaron a rodearlo, portando armas similares, un Staff Weapon, y le apuntaron, ya sea desde detrás de los autos o desde las ventanas de los edificios cercanos. Al parecer, X tenía a toda la ciudad en contra.

"¿Quién eres tu?¿Cual es tu objetivo aquí?" Preguntó uno de los soldados, o policía, del lugar.

"Me llamo X, soy un N-Warrior…" respondió sin temor.

Esto alteró a todos los habitantes más. ¿Qué hacía un N-Warrior ahí? Se supone que los planetas que estaban conectados a ese estaban llenos de soldados que matarían a cualquiera del Nintenverse que osase entrar a sus dominios. ¿Cómo fue que llegó ahí?

"¡Lárgate!¡No queremos a los de tu tipo aquí!" Exclamó un ciudadano.

"¡Lo siento, pero no puedo!" Respondió X, señalando hacia el frente, hacia la pirámide. "¡Tengo una misión: destruir el cristal oscuro que se encuentra en esa pirámide!"

"¡Blasfemo!¿Piensas destruir la roca sagrada que le da la vida a este mundo?¡Te mataremos primero!"

"Ríndete, guerrero." Comentó otro hombre, uno de la seguridad. "Si te rindes, tendremos piedad y te enviaremos con el señor Anubis para que vea que hacer con él."

"¿Con Anubis? Como un N-Warrior, debo derrotar a Anubis para traer la paz a mi galaxia, que está siendo amenazada por él." Respondió X, colocándose en guardia. "Aunque sea su dios, ¡No permitiré que siga con sus malvados planes!"

"¡El señor Anubis es la justicia encarnada!¿Como te atreves a hablar mal de él?¡No más consideraciones!¡Te mataremos!"

Todos los habitantes prepararon sus armas, mientras X apretaba los dientes. Eran simples humanos, sólo la seguridad eran soldados, pero los demás eran normales. X no podía matarlos, ya que iba en contra de todo lo que él era. Tenía que evadirlos y seguir adelante, pero ¿Cómo evadir a toda una ciudad que planea matarte si tienes que ir al centro de dicha ciudad?

El combate estaba por comenzar, cuando…

"¡Fuego!"

"¡Alto ahí!"

Música de fondo: - 77-Gateway- (Soundtrack: Megaman X8)

Antes de abrir fuego, todos los habitantes se detuvieron y miraron en una dirección, sorprendiéndose de quien era. Como X estaba en el centro de todo eso, no podía ver de quien se trataba debido a la gente que impedía su visión. Sin embargo, notó como cierta gente comenzó a hacerse a un lado, dejando pasar a un hombre. Al verlo, el Hunter se colocó en guardia.

"¡Un Pharaohn!" Exclamó él, invocando su cañón X-Buster en su mano izquierda. Esto provocó que todos los habitantes le apuntaran de nuevo, lo que hizo que X apretara los dientes nuevamente.

"Tranquilos, vengo a hablar con él." Comentó el guerrero dorado, confundiendo al N-Warrior.

'¿Que?¿Hablar conmigo?' pensó el Hunter sin bajar su cañón. "¿Quién eres tu?"

"Soy el Pharaohn que gobierna este sector de la galaxia Duat; Ba'al, Pharaohn of Hadad."

"Así que Ba'al, ¿eh?, Soy X, N-Warrior y un Maverick Hunter del planeta Replira."

"Esperaba tu llegada, guerrero. Sígueme."

"¿Seguirte?¿A donde?"

"A la pirámide, ¿A dónde más?¿No es ahí a donde quieres ir?"

"¿Es acaso un truco?"

"No, es sólo que ese es el mejor lugar para combatir. ¿O acaso quieres luchar en medio de la ciudad?"

X miró a todos lados, viendo a los habitantes del lugar. A pesar de que querían matarlo, el N-Warrior no tenía deseos de que humanos normales salieran lastimados del combate, iba contra su naturaleza, por lo que luchar ahí no era una opción factible para él.

"Muy bien, seguiré tu juego… al menos por ahora." Comentó X con seriedad.

"Perfecto, entonces sígueme." Así, el Pharaohn comenzó a caminar hacia su pirámide, algo que confundió al Keyblader.

"¿No usarás un medio de transporte?"

"Me gusta caminar. ¿Algún problema?"

El Hunter lo miró con cierto enfado. Tenía prisa, no le quedaba mucho tiempo ya que Anubis absorbería el poder de Mokona y las Keyblades en menos de diecisiete horas, por lo que le parecía que era una trampa para hacerlo perder más tiempo. Sin embargo, no le quedaba más que seguir su juego y caminar, haciendo que el Pharaohn sonriera un poco, antes de resumir su camino.

X miraba los alrededores mientras caminaban por la avenida principal de la ciudad, viendo como los habitantes les abrían el camino. El Hunter pudo observar que, aparte de personas, existían diversas criaturas de todo tipo y formas y que, al parecer, habitaban con los humanos.

"Pareces desconcertado." Comentó el Pharaohn, llamando la atención de X.

"Eh, si, lo estoy. Eres diferente a lo que creí que sería un Pharaohn. Pensé que veían inferiores a todos los demás y deseaban que no estuvieran cerca. Si tu vives en esa pirámide…"

"Soy algo diferente a mis hermanos en cuanto a gustos. La mayoría ve a los humanos y demás criaturas como inferiores, pero yo estoy conciente de nuestro pasado. Sé que fuimos creados en laboratorios y que nuestras almas no siguieron un ciclo natural. Los demás lo ven como si fuéramos los elegidos, pero yo lo veo distinto; siguiendo el curso natural de las cosas, somos una aberración."

X miró al Pharaohn con sorpresa. No creía que alguien así fuera su enemigo. Estaba tan conciente de si mismo, no como los demás Pharaohn que estaban cegados con su poder. Por algún momento, sintió alguna relación con él.

"Yo tampoco fui creado de forma natural." Expresó el Hunter. "Yo antes era un robot, creado para ser el mensajero de la paz en mi mundo… pero todo salió mal. Es extraño, no sé porqué te estoy diciendo esto…"

"Quizás mi historia hizo que te relacionaras conmigo un poco, ya que ambos no somos 'naturales', ¿no es así?"

"Quizás…" respondió X, mirando a la ciudad y a los habitantes que lo miraban con odio. "No lo entiendo. Si ustedes tienen una tecnología impresionante, ¿Porqué esta ciudad está en este estado?"

"Me agrada este nivel de evolución humana, es por eso que está así. Aquí, lo que digo se hace, es por eso que creé una regla que impide que exista una tecnología superior a la de esta época. Cualquier invento nuevo o idea tendrá que pasar por mi juicio."

"Entonces, ¿eres tú el que regula el nivel de evolución humana de esta ciudad?"

"Si… aquí, yo soy un dios."

"Pero, los seres vivos tienen el derecho de crecer por si mismos, pensar por ellos mismos, ser…"

"¿Libres? La libertad es diferente en cada cultura." Expresó Ba'al. "Los humanos son agresivos por naturaleza. Si se les deja por un instante, pueden tomar decisiones que terminen en guerras. Para evitar esto, se necesita un líder poderoso que los guíe por el camino correcto."

"¿Una monarquía?"

"Llámalo como quieras, pero es cierto. Cuando son muchos lideres, cada uno piensa en lo que es mejor para su gente y, si tienen que acabar con un vecino, lo harán."

"Pero, con el tiempo…"

"Es cierto, con el tiempo podrían llegar a entenderse y a formar una era de paz… pero, ¿Cuánta sangre se tendrá que derramar para eso?"

Ante esto, X no respondió nada, ya que era una respuesta que él no sabía y que había estado intentando buscar. Desde que despertó en el año 21XX en su mundo, había estado buscando la forma en la que humanos y Reploids se entendieran y vivieran en paz, y sin embargo no ha sido posible. Sólo hasta la llegada de Novaterra fue que decidieron hacer las paces. Fue en ese momento en el que una idea pasó por su mente. ¿Y si los lideres de su mundo se unieron y formaron la paz entre ellos sólo por temor a la llegada del Novaterran Empire a su mundo? Tenía algo de sentido ahora que lo veía de esa forma… y le asustaba.

Unos minutos después, X vio que estaba frente a la pirámide dorada donde estaba el cristal oscuro. El Pharaohn ya había entrado, por lo que decidió seguirlo. Pronto, llegó al salón principal de la pirámide, viendo el cristal oscuro a varios metros de donde estaba él, mientras Ba'al estaba frente a el, mirándolo seriamente.

"Aquí es donde pelearemos." Expresó el guerrero dorado, confundiendo a X.

"¿Porqué pelear aquí, en el centro de la ciudad? Con nuestros poderes, podríamos destruir esta pirámide y continuar la lucha en la ciudad."

"Algunos de nosotros decidimos colocar escudos dentro de nuestras pirámides. Cada muro, cada pilar, está protegido por un escudo de energía, similar a los que usamos en nuestros Ha'taks. No será fácil el destruir uno."

"Te preocupas demasiado por las personas de esta ciudad."

"¿Acaso tu no lo harías por las que viven contigo?"

"Tienes razón."

"Entonces, luchemos."

Música de fondo: - 112-Hunter Base~Wickedness- (Soundtrack: Megaman X8)

Ba'al invocó un enorme martillo dorado en su mano derecha, girándolo como si no pesara nada, preparándose para el combate. El Pharaohn miró a X con confusión, ya que él seguía sin moverse.

"¿No sacarás tu arma?" preguntó con curiosidad.

"Primero respóndeme algo." Empezó X, mirándolo seriamente. "Si piensas en tu gente, ¿porqué invades el Nintenverse y sus mundos humanos?"

"Por eso mismo, por mi gente."

"¿Por tu gente?"

"El Lifestream de tu galaxia es rica en nutrientes, conocimiento y vida. ¿Por qué crees que es de las más atacadas cada cinco mil años? Normalmente, cada galaxia es atacada dos o tres veces durante las Galaxian Wars, pero el Nintenverse es atacado al menos diez veces en treinta años. La razón es porqué el Kingdom Hearts de esa galaxia es especial, ya que tiene la capacidad de dar tanta energía que todos los mundos dentro de ella pueden dar vida."

"¿Qué dices?"

"¿No lo haz notado? Aquí, en la galaxia Duat, todos los planetas son enormes desiertos, con algunas excepciones. Sin embargo, sólo dos o tres tienen una vida tan rica como en donde ustedes viven."

"Un momento, creí que un Guardián puede hacer que un Kingdom Hearts pueda dar más vida, después de todo, es una especie de dios."

"Es diferente, puesto que el Kingdom Hearts de una galaxia es el corazón de un Guardián."

"¡¿Qué dijiste?!"

"¿No lo sabías? Cuando los Guardianes aparecieron en esta dimensión, también lo hicieron las galaxias. Esto se debe a que los Kingdom Hearts, los corazones de los mundos, son el corazón de un Guardián. De esos corazones es que nacieron las primeras estrellas y, con el paso del tiempo, galaxias enteras, así como los planetas. Un Guardián puede mover la galaxia entera porque, en sí, es parte de él."

"Ya veo, así que es por eso que existen los Kingdom Hearts…" expresó X en voz baja, pensando en varias cosas, hasta que algo le llegó a su mente. "Un momento, entonces, ¿porqué están en guerra cada cinco mil años?"

"Desde el momento del nacimiento del Guardián, el Kingdom Hearts toma cierta forma, una que no cambiará nunca. A diferencia del corazón de los humanos, el corazón de un dios no cambia. El Kingdom Hearts, al ser el que crea la galaxia, es el que influye en los escenarios que haya en esta. El corazón del señor Anubis creó estos mundos desérticos."

X se quedó mirando a Ba'al con detenimiento, mientras él se paseaba de un lado a otro, explicando la historia. El N-Warrior lo estaba escaneando, viendo si decía la verdad, algo que parecía serlo.

"Así ha sido desde el inicio de la vida en este universo." Expresó Ba'al, continuando su historia. "Sin embargo, pocos Kingdom Hearts son capaces de crear una vida como la del Nintenverse, tan llena de vida, con miles de mundos habitables, con una excelente atmosfera, océanos, bosques, desiertos… son pocos Kingdom Hearts los que pueden hacer eso."

"Entonces, el Nintenverse es demasiado especial."

"Si. En el pasado, los Guardianes estaban conformes con sus galaxias y sus corazones. Sin embargo, hubo unos cuyos corazones fueron corrompidos por el odio y comenzaron a atacar a sus vecinos, queriendo quedarse con los corazones de los demás."

"Un segundo, creí que dijiste que el corazón de un Guardián no cambiaba. Entonces, ¿Porqué dices que fue corrompido?"

"Es difícil de explicar. Sólo alguien con una mente cercana a la de un dios puede entender la diferencia. Pero te diré que cambiar y corromper no siempre es lo mismo."

"Entonces, ¿Cuál es la razón por la que atacan el Nintenverse?¿Codicia?"

"No, N-Warrior, es por algo diferente." Respondió el Pharaohn, mirándolo con seriedad. "Lo hacemos por nuestros habitantes."

"¿Que?"

"La galaxia Duat está compuesta por desiertos, mismos que son bastante agresivos con la vida humana de aquí. Para que nuestros hermanos puedan vivir en paz, el señor Anubis, sintiéndose responsable por tener un corazón tan árido como los desiertos, se encargó de declararle la guerra al Nintenverse y así poder apropiarse de ese Kingdom Hearts tan lleno de energía."

"Entonces, lo hacen por el bien de su gente… creí que sólo eran unos seres malvados deseosos por conquistar y destruir."

"No, los Guardianes son seres bondadosos que piensan en su gente y buscan hacerlos más felices. Eso es algo que los demás Pharaohns olvidan."

X se quedó callado por unos momentos, absorbiendo toda la información que su oponente le había dado. Así que ese era el origen de los Kingdom Hearts y de las eras de guerras que han amenazado la vida en todo el universo. El Hunter, luego de haberlo pensado, decidió hablar…

"Sabes, te estás contradiciendo." Expresó el joven, viendo hacia el suelo.

"¿Qué dices?"

"Hace rato dijiste que un mundo con varios lideres sólo lleva a la guerra entre ellos y que era mejor que uno solo los gobernara. Sin embargo, ahora me estás diciendo que cada Guardián piensa en su gente y hará lo que sea por ellos… incluso atacar a un vecino. ¿No es eso acaso lo que detestas?"

"¡Son cosa diferentes!" Exclamó Ba'al. "Esas son las decisiones de un Guardián y no pueden ser ignoradas."

"Lo siento, pero no pienso lo mismo que tu."

"¿Acaso no estás de acuerdo a que busquemos la felicidad de nuestros habitantes?"

"No, no es eso. Con eso estoy de acuerdo, que busquen la felicidad de la gente que habita esta galaxia… yo también haría lo mismo… ¡Pero!" Exclamó el Hunter, invocando su Keyblade en su mano derecha y transformando su brazo izquierdo en un cañón X-Buster, apuntándole al Pharaohn con el. "Si vas a amenazar la felicidad de la gente de otra galaxia, ¡No lo puedo permitir!¡Nosotros no tenemos la culpa de tener lo que tenemos!"

"Entonces, ¿Quieres que nos quedemos de brazos cruzados?" preguntó Ba'al seriamente. "¡Lo siento, pero eso no es aceptable!¡Debemos conquistar el Nintenverse y apropiarnos del Kingdom Hearts de esa galaxia para asegurar nuestro futuro!"

"No permitiré que atentes contra la vida de billones de humanos que nada tienen que ver con esto. ¡Tu peleas por tu gente y yo pelearé por la mía!"

"Entonces, el futuro de cada civilización se decidirá al final de esta guerra. ¿Viviremos una nueva era de oro, o nos sumergiremos en la desesperación mientras ustedes siguen en sus mundos tan hermosos?"

"Te prometo, Ba'al, que encontraré la forma en que las dos civilizaciones sigan viviendo. Encontraré la forma de que la gente de esta galaxia viva como en el Nintenverse sin tener que sacrificar más vidas."

"A menos que seas un Guardián, lo dudo. ¡Déjame ver el poder que dices que traerá paz a esta civilización!"

X se colocó en guardia, sabía que el enfrentamiento era inevitable. Los dos luchaban por sus respectivos pueblos, porque tuvieran una vida mejor. Eran tan similares… pero tenían que luchar… y así tenía que ser.

Música de fondo: - 174-Boss Battle X5- (Soundtrack: Megaman X5)

Empezando las hostilidades, Ba'al se lanzó contra el Hunter, quien rápidamente se convirtió en Súper N-Warrior y disparó una ráfaga de energía de su cañón. El Pharaohn bloqueó el cometa de energía con una mano, mientras seguía su avance. X continuó disparando pero, al ver que era inútil, decidió saltar, hacia atrás evitando así ser golpeado por el martillo del guerrero dorado. En el aire, el joven continuó disparando con su cañón, pero el Pharaohn lo evitaba y bloqueaba con facilidad.

X tocó el suelo y se lanzó contra el guerrero dorado. Los dos se enfrascaron en una lucha de poder, X dando varios cortes con su Keyblade mientras Ba'al intentaba darle un buen golpe con su enorme martillo. A pesar de ser bastante pesado, el Pharaohn podía mover su arma con facilidad, lo que impedía que X pudiera tomarlo por sorpresa. De pronto, los dos quedaron en un bloqueo de armas, mismo que el guerrero azul aprovechó para dispararle a quemarropa al Pharaohn en el rostro. Sin embargo, el Egypteran movió su cabeza a un lado, evitando el disparo de energía.

Ba'al empujó a X para mantener distancia, antes de lanzarle varios golpes a gran velocidad. Al verlos venir, X cambió de armadura, convirtiéndola en la Light Armor, siendo más veloz con esa. El Hunter comenzó a correr, evitando los golpes con su nueva agilidad, disparando con su cañón modificado, aunque tampoco tenía efecto en el guerrero dorado.

"¡Rayos!" Exclamó X, cambiando su armadura de nuevo, volviéndola la Blade Armor, haciendo que se su cañón izquierdo emergiera una espada de energía. "¡Aquí voy!"

Se lanzó de nuevo, ahora teniendo dos armas cortantes. Ba'al se preparó para su llegada, extendiendo su brazo izquierdo al frente, formando una pantalla de luz, que se rodeó de energía.

"¡LIGHTNING VISION!"

Una luz amarilla salió de la pantalla, dirigiéndose hacia X. Sin embargo, el Hunter logró saltar el ataque, evitándolo, dando algunos giros en el aire antes de descender rápidamente hasta donde estaba Ba'al, dando un corte vertical con ambas armas. El Pharaohn bloqueó el corte con su martillo, empleando mucha fuerza para detener al guerrero.

"Tienes una fuerza impresionante. Ahora veo porqué eres un N-Warrior." Empezó el Pharaohn, sonriendo un poco. "Pero no creas que este es todo mi poder."

Elevando su Ka, el Egypteran empujó a X con fuerza, haciendo que este tuviera que usar sus pies para detenerse, dejando un surco en el suelo. El Hunter miró al frente, viendo como su oponente se acercaba de nuevo. La espada de su cañón izquierdo desapareció, apuntándole al Pharaohn con el.

"¡RAY SPLASHER!"

Usando la técnica del Maverick conocido como Neon Tiger, X disparó varias ráfagas de luces hacia el frente en varios ángulos, con la intención de mantener al Pharaohn a raya. Sin embargo, Ba'al se lanzó de frente, resistiendo los múltiples disparos. Cuando estaba cerca, desapareció, dejando al Hunter confundido. Apareció nuevamente, ahora a lado de él, listo para atacar.

Con un veloz movimiento, Ba'al dio un fuerte golpe a X en el costado derecho con su martillo, mandándolo contra una pared cercana. Pero, en lugar de atravesarla, el cuerpo del Hunter chocó contra el escudo protector, dándole una fuerte descarga en su cuerpo, antes de dejarlo caer al suelo. El Pharaohn caminó hacia él, estando frente a frente con el joven que estaba en el piso.

"¿Este es el poder que supuestamente puede traer la paz a ambas civilizaciones? No me hagas reír." Expresó Ba'al, viendo como el Hunter se ponía de pie. "Bien, así debe ser."

"Aún no termina este combate, Ba'al." Respondió X, poniéndose de pie, mientras se sujetaba el estómago, quejándose un poco de dolor. "Tengo un deber que cumplir, y a alguien quien me espera. No puedo perder aquí."

"Oh… entonces, aparte de querer salvar tu galaxia, estás motivado por el deseo de regresar con un ser amado. Eso te motivará para pelear con todo tu corazón."

"¡No necesito que me lo digas!¡Eso ya lo sé!¡Esto no termina aún, Ba'al!¡MAGMA BLADE!"

Usando su Keyblade, X dio un corte en diagonal, lanzando una poderosa llamarada hacia el frente. Ba'al ve el ataque venir y golpea las llamas con su martillo, disipándolas. Luego, miró hacia arriba para encontrarse con el N-Warrior, quien tenía su Keyblade en alto, dispuesto a cortarlo con esta. Ba'al sonrió, moviéndose a gran velocidad y golpearlo con su martillo dorado. Sin embargo, el Pharaohn se dio cuenta de que su golpe pasó a través del joven, antes de que este se desvaneciera.

"¿Una ilusión?" se preguntó con asombro.

"¡SHINKOU HADOUKEN!"

"¿Pero que…?"

Al mirar hacia atrás, fue recibido por un enorme cilindro de energía celeste, siendo engullido por el y empujado hacia las paredes. El ataque chocó contra el muro protegido por el escudo, descargando su energía en el. Pocos segundos después, el escudo falló y el ataque, con el Pharaohn dentro, atravesó la pared, antes de estrellarse de nuevo con otro muro. Nuevamente, el escudo de este resistió por unos segundos antes de fallar, haciendo que otra vez atravesara la pared. Ya en la tercera pared que chocaron, el escudo esta vez si resistió, ya que el Shinkou Hadouken se había debilitado mucho con las anteriores dos paredes. Al final, el ataque se desvaneció.

Música de fondo: - 175-Opening Stage X6- (Soundtrack: Megaman X6)

X, con ambas manos hacia el frente, respiraba con cierta dificultad. Miraba al agujero que había en la pared frente a él, aunque el polvo no le permitía ver hacia dentro. Esperaba que el ataque hubiera tenido efecto en su enemigo, ya que había gastado bastante energía en él. Pero, entonces, sus amplificados sentidos detectaron algo.

"Rayos, no funcionó como pensaba…" expresó en voz baja, maldiciendo al destino.

El polvo comenzó a desvanecerse, revelándole la verdad al Hunter. Justo frente a la tercera pared, la que había resistido el Shinkou Hadouken, se encontraba Ba'al, con los brazos cruzados frente a su rostro, habiéndose protegido del ataque de energía. El Pharaohn bajó sus brazos, su rostro igual de inexpresivo que antes, mirando seriamente al joven.

"Un ataque interesante, pero no fue suficiente para vencerme."

X apretó los dientes, nuevamente maldiciendo su suerte. Aún el haber usado todo su poder en ese Shinkou Hadouken, el Pharaohn parecía no haber sufrido ningún daño, y eso le estaba preocupando. Ba'al comenzó a caminar hacia él, con su martillo de nuevo en su mano derecha.

"Al parecer has gastado mucha de tu energía en ese ataque… que lástima." Expresó el Egypteran. "Gracias a esta armadura, tu poder no me lastimó tanto como esperabas. Esta vez, seré yo el que te ataque."

Ba'al se lanzó contra X, quien invocó su Keyblade ante esta amenaza. El Pharaohn comenzó a golpear a su oponente con fuerza, mientras él se defendía con su llave, antes de saltar hacia atrás y dispararle de nuevo con su cañón X-Buster. Ba'al bloqueaba todos los cometas de energía que el Hunter le mandaba, para luego lanzar varios destellos de luz, que eran veloces golpes. X logró evitarlos, moviéndose con gran agilidad y respondiendo de nuevo con sus propios disparos.

El Pharaohn se movió a gran velocidad, apareciendo frente al N-Warrior, dando un fuerte golpe con su martillo. X bloqueó ese golpe con su Keyblade, haciendo que ambos quedaran en un bloqueo de armas, uno que no duró mucho, ya que Ba'al le dio un rodillazo en el estómago, mandándolo hacia atrás. X se reincorporó, cayendo sobre sus pies, mirando al frente, viendo al Pharaohn que estaba con su rodilla levantada.

"Dime, ¿Lo estás intentando?" preguntó Ba'al con curiosidad.

"Por supuesto, ¡estoy usando todo mi poder!" respondió X. El guerrero dorado suspiró cuando escuchó esto. "¿Qué pasa?"

"Si esto es todo tu poder, no tienes lo que se necesita para mantener a las dos civilizaciones tranquilas."

"¿Qué dices?"

"Si, porque ese no es verdadero poder." Dijo Ba'al, elevando su aura considerablemente. "¡Esta es la fuerza que necesitas superar para cumplir ese sueño!"

Justo después de decir eso, Ba'al desapareció, X no pudiendo seguirlo con la mirada o con su aura. Entonces, el Pharaohn apareció detrás de él, X dándose cuenta de donde estaba, pero ya muy tarde. Reuniendo electricidad en su martillo, el guerrero dorado golpeó al joven de azul en la espalda, mandándolo a volar hacia el frente. Justo después de eso, reunió energía en su mano izquierda, extendiendo su brazo al frente, liberando varios destellos de luz dorada, mismas que golpearon a X con fuerza en la espalda. El Hunter, siendo golpeado por los destellos dorados, chocó contra otra pared protegida por un escudo, cayendo al suelo luego de eso, desmayado. Ba'al miró al guerrero con indiferencia, sabiendo que se había desmayado con ese ataque.

"¿Podrás pasar este muro que bloquea tu camino?" preguntó el Pharaohn, mirándolo con indiferencia, mientras X seguía desmayado.

¿Qué pasará con X?¿Podrá reincorporarse de ese ataque?


Música de fondo: - 154-Sacred Moon- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

En otro planeta, dentro de su pirámide dorada, Hamon, Pharaohn of Hhnum, estaba esperando al rival que vendría a ese lugar. Sabía que los demás Pharaohn habían sido derrotados y era, aparte de Ba'al, el único que quedaba del anillo exterior, por lo que tenía que proteger ese lugar.

Al igual que Ba'al, Hamon tenía su pirámide en el centro de una ciudad humana, aunque un poco más avanzada que la de su compañero. Los habitantes vivían tranquilamente, sin pensar que algo malo podría pasarles.

El Pharaohn seguía esperando a su enemigo quien probablemente entre por la entrada principal de la pirámide. De pronto, sintió que algo estaba mal. Abrió los ojos con sorpresa y usó su velocidad para aparecer justo fuera de la pirámide, flotando frente a la pared externa. Miró hacia arriba y vio una esfera de energía celeste venir en su dirección. Con un movimiento de su mano izquierda, el Pharaohn rechazó el ataque de energía, mandándolo a unas montañas a cientos de kilómetros de distancia, mismas que explotaron por el ataque. Hamon miró con indiferencia hacia el frente, localizando a quien había lanzado ese ataque.

"Así que eres tú." Expresó.

"Nos volvemos a ver, insecto."

Descendiendo lentamente del cielo, el Saiyajin Vegeta, de brazos cruzados y convertido en Súper Saiyajin, miró al guerrero dorado, sonriendo con arrogancia.

"¿Por qué atacaste desde lejos?¿Acaso no estás seguro de tu propia fuerza y quieres acabar rápido?" preguntó Hamon, queriendo hacer enfadar al Saiyan… lo cual funcionó.

"¡Cierra la boca, insecto!" Exclamó Vegeta con furia. "Lo hice para sacarte de tu escondite y ver quien era el que protegía este lugar. Debo decir que me alegra que hayas sido tu el que estuviera aquí, ya que me evitas la necesidad de tener que buscarte por toda esta galaxia."

"¿Buscarme?¿Acaso no te importa lo que le pase al Nintenverse?"

"A mi no me importa lo que le pase a los humanos de esa galaxia. Lo único que me importa es terminar nuestro combate."

"Se nota que eres un ser que le gusta los combates… muy bien, entonces entremos a la pirámide y luchemos ahí."

"¿Porqué tenemos que movernos? Podemos luchar aquí."

"Los humanos de esta ciudad serían lastimados si luchamos fuera."

"Bah, creí que no te importaban los humanos."

"No me importan los humanos que viven en sus galaxias. Los que viven aquí es otra cosa."

"¿Enserio? Veamos que tanto te importan."

Vegeta, repentinamente, lanzó una esfera de energía contra la ciudad que estaba bajo sus pies. El ataque estaba por golpear un edificio, cuando otra esfera lo golpeó de un costado, empujándola de nuevo al cielo, evitando que estallara en la ciudad. El Saiyan miró al Pharaohn, quien estaba viéndolo con cierto enfado.

"No vuelvas a hacer eso, Saiyan, o la próxima vez, será un brazo lo que arrojes." Expresó Hamon con enfado.

"Vaya, eres muy sentimental." Comentó Vegeta, cruzándose de brazos. "Está bien, pelearemos adentro… y ahí te cerraré la boca de una vez por todas."

"Entonces vamos."

Los dos guerreros desaparecieron, dirigiéndose a la pirámide, donde el combate apenas acababa de empezar.

Fin del Capitulo 26


NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)

Alan: Hola, soy Alan. ¡Oh no!¡Ten cuidado, X! Ba'al aún no ha demostrado su máximo poder. Si no haces algo, podrías morir.

X: ¡Rayos!¡Necesito más fuerza!

???: ¡Entonces te daré más fuerza!

Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: El deseo de seguir adelante.

Ba'al: ¿Es este el poder de tu voluntad y esperanza?

X: ¡Arde, Nova Crystal!

ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)


Saiyan X dice: ¡Saludos, gente!¿Que tal? Bueno, un nuevo capítulo está aquí... espero que les haya gustado.

No tengo mucho que decir... salvo responder a un comentario que me llegó hace unos días.

Es un comentario interesante el que haces, HM2P33, y es cierto que este episodio es de puras peleas, peleas y más peleas. Sin embargo, está diseñado para hacerse así... al menos al inicio...
La razón es simple; toda la trama de los Episodios 1, 2, 3 y final del 4 estaba diseñada para llegar a este punto del Episodio 5 del combate/guerra contra Anubis y su ejercito. No queda más trama para agregarle a lo que viene siendo esta "Saga" de Anubis... al menos no trama revelante como en las anteriores entregas. Además, si le agrego algo más, podría extender el episodio varios capítulos más, y algo que no quiero es que termine siendo tan largo como el Episodio 4. Es un arma de dos filos...

Sin embargo, lo único que puedo decirte es esto: espera unos cuantos capítulos más, unos 2 o 3, y luego veamos que piensas.

Si, todavía queda muchos elementos que hice referencia en el pasado y que no he resuelto ni resolveré en este episodio (La oscuridad de las chicas, los Veil Knights Caleb y Martin, la localización de los villanos luego del Episodio 2, el Soul Pilar que Luz y Return X mencionan, etc, por decir algunos que quizas no se resuelvan aquí.) Pero por ahora, este episodio no trae una trama así muy impactante, ya que toda la trama está en los Episodios 1, 2, 3 y lo que tengo pensado de la reescripción del 4. Pero estate al pendiente de los futuros capítulos, ya que podría cambiar.

Por cierto, estuve pensando detenidamente y llegué a la conclusión de que la historia que le puse a Fly no me terminó de convencer, por lo que he decidido modificarla. Para que se den una idea, me estoy refiriendo a los hechos de capítulo 12, "El entrenamiento a la velocidad de la luz". Solo diré que, en lugar de ser una reencarnación, será el Fly original al que represente, y haré los cambios correspondentes para esto. El capítulo 12 modificado estará para el siguiente sábado...

Bueno, sin más que decir, me retiro... nos vemos el otro Sábado... Sobres.

-Saiyan X logged off-