¡Hola!, los estoy poniendo seguidos por que sí, y voy a poner uno más, si no me equivoco es el siete.

Avatar: La leyenda de Aang, no me pertenece, sino a Nick.

Capitulo 2: Yami, la princesa de la Nación del Fuego.

Desperté por los rayos del sol, me bañe, me vestí, me cepille y salí, estaba el abuelo, mamá y papá hablando, se supone que una niña correría y los abrazaría, pero ellos no me conocían, no aún, lentamente me acerqué y saludé al abuelo con un gran abrazo.

-¿Dormiste bien?-Me preguntó, solo asentí-¿Por que no…?-El abuelo fue interrumpido cuando la puerta tocó, se paró y fue abrir-¿Qué sucede?

-¡La Nación del Fuego esta aquí!-Dijo un hombre, mi abuelo asintió.

-¿Qué sucede?-Pregunte.

-La nación…-Miró a mis papas-¿Por qué no salimos?-Asentí.

-¿Sucede algo?-Pregunto papá.

-No-Dije-Quédense aquí-Dije, ellos asintieron, el abuelo y yo salimos, un gran barco derribaba el hielo, a pesar de ser una ciudad, éramos pequeños, tanto, que nos conocíamos entre todos, una parte del barco, se abrió, y por ella pasaron varios maestro fuego, la ultima que salió, encima de un Rinoceronte de Komodo, era Yami, la hija de Azula, se bajo y nos miró.

-¡Quiero a todas las niñas aquí!-Como era muy obvio me vieron y me agarraron, mi abuelo intentaba hacer todo, pero no pudo y nos pusieron en una fila-Veamos-Dijo cuando estaban todas las niñas que yo conocía, algunas amigas mías, ninguna era maestra agua, salvo yo-¿Quién de ustedes se llama Umiko?-Me estremecí, y me quede congelada, ahora tenía miedo, mucho miedo-Sal Umiko-Dijo pasando frente a nosotras-Bien, como no quieres salir…-Se puso en ataque y lanzó un bola de fuego a una casa, de inmediato, alcé un poco de hielo, haciendo que el fuego se evaporizara, Yami me vio y me sonrió, de inmediato, dos soldados me llevaron ante ella, tirándome al piso-¿Con que tu eres Umiko?-Le mire-Si, tienes un parecido con tu madre y tu padre, el Avatar, aunque ellos están en prisión-Vi a mi abuelo, lo retenían y en eso, de la casa salieron ellos, papá tenía tapada su flecha y yo esperaba que no la hubieran escuchado-Tranquila, iremos con ellos, ¡Llévenla a la nave!-Dijo volteándose, los mismos soldados me llevaron con empujones, volteé vi a mis padres, mamá tenía cara de preocupación, y movía la mano, pero mi tío Sooka se la tomó, evitando terminar un técnica, papá me miraba, estaba punto de hacer algo, pero no lo hizo, Yami se paró-Si intentan algo, quemaremos esta pequeña ciudad-Les advirtió, estábamos cerca, cuando vi el agua, me sentí viva, y algo paso, una música sonó-¿De dónde viene?-Pregunto Yami, estiré los dos brazos hacía los lados, haciendo que el agua, se elevara, me giré y estiré los brazos hacía delante haciendo que el agua empujara a los maestro fuego, fijé los pies de algunos solados y empecé a correr en dirección a casa, me pare en seco, habían dos maestros fuego alrededor mío, cuando un látigo de agua le dio a uno, vi a mamá, defendiéndome. Subí las manos haciendo que mí oponente se quedara atrapado en lanzas de hielo, giré un poco mí mano haciendo que él entrara al hielo y luego volví alzar mis manos y salió, estaba aturdido y por último, lo congele, en eso un rayo me rozo el brazo haciéndome un corte y que gimiera, Yami estaba en posición de ataque, e hice que mis brazos fueran rodeados por el agua y luego sople en ellos, no había perfeccionado esa técnica que invente, pero sabía algo, estire mí brazo derecho y salieron varios lanzas, Yami las esquivo fácilmente, ahora con mi brazo izquierdo, las volvió a esquivar, sentí un soplido moverme a un lado, vi un bola de fuego justo al lado mío y vi a un solado, quería atacarme por la espalda, Yami miro a papá-¿Quién es él?-Preguntó-¿Uno de tus hermanos?-Pregunto incrédula, papá siguió usando el aire control por alguna razón, los soldados rodearon a papá, me paré, Yami me miraba, me puse en posición, pero una bola de fuego me dio en todo el brazo derecho haciendo que cayera, gritara y llorara de dolor-¡Nos veremos después!-Dijo, supongo que se fue, seguía en el piso, llorando cuando alguien me volteó y pude ver a mamá.

-¡Tranquila ya pasa!-Me dijo, seguía llorando, y luego sentí sus manos en mi brazo, curándome la herida-Ya, ya paso…-Me dijo con tono maternal, me puso mi brazo cerca de mi pecho-Vamos a tu casa-Me dijo, junto a ella, fuimos a casa, mi abuelo me abrazo, sin hacerme daño, me senté en la cama, mamá me puso un tira en el brazo rodeándome el cuello-Es mejor que estés sin usar este brazo por unos días-Me dio una sonrisa maternal.

-¡Vaya!-Dijo tío Sooka-¡Luchas igual que Katara!-Dijo-Aunque mejor-Le sonreí.

-Cállate Sooka-Dijo Katara dándole un pequeño zape en la cabeza, cuando un ave mensajera entró por la ventana.

-¿De quién es?-Pregunto mi abuelo, abrí el pergamino que cayó justo cerca de mí, lo leí y sonreí.

-Es mi hermano, dice que si puedo ir, necesita mi ayuda-Mi abuelo asintió, estaba contenta, demasiado, tanto que me paré de inmediato y fui a mi cuarto, mamá me seguía, entró a mi cuarto y se quedo sorprendía.

-¿Este es tu cuarto?-Pregunto, asentí-¡Cuantas fotos!-Dijo.

-Salgo en todas con mis hermanos-Katara pasó por las fotos admirándolas, mientras que yo, con mi brazo bueno, metía ropa en un bolso.

-¿Y tus padres?-Pregunto, me hele en ese momento y dejé de hacer lo que estaba haciendo.

-M-Mis padres… no están…-Dije mirando el piso, mire a mamá, ella me miraba-La nación del fuego se los llevaron…-Mama se llevo las manos a la boca.

-A mí también me paso eso, solo que con mi madre-Dijo con pesadez-¿Los extrañas?

-Y mucho… tengo fe en que algún día los veré-Dije dándole una sonrisa y metí algo más en mi bolso y ya, salí de mi cuarto junto a mamá.

-¿Supongo que iras en un barco no?-Pregunto el abuelo, le asentí.

-¿Por qué no mejor vamos en Appa?-Pregunto papá, lo miramos.

-Puede ser, a demás a donde voy… no se pude escalar-Dije, salimos y abrase a mi abuelo.

-¿Cuídate si?-Le asentí-Salúdame a tus hermanos.

-¡Sí!-Le dije, luego vi a Ryo.

-¿A dónde vas?-Me preguntó.

-A ver a mis hermanos-Le dije, note un poco de tristeza en su cara-Oye…mmm ¿Avatar?-Dije.

-¡Llámame Aang!-Dijo, estaba montado en la cabeza de Appa.

-¿Puede venir?-Pregunte señalando a Ryo, el asintió-¡Gracias!, busca algo y nos vamos-El asintió iluminado, subí a Appa y al cabo de media hora, llego Ryo, subió a Appa y nos fuimos.

-¿A dónde vamos?-Me pregunto papa girándose, me acerque a él-

-Al templo del Aire del Sur-El me miró.

-¿Segura?-Me pregunto, asentí-Pero… bueno esta bien-Se puso en marcha, en poco tiempo llegaríamos.