25/ABR/09

Nueva música en mi profile, 176-177, aunque tengo problemas con el servidor, así que por el momento no se puede bajar nada.


PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)

Anteriormente, en The N-Warriors:

El grupo se quedó descansando en el mundo conocido como Gateway, uno que poseía varios portales y se conectaba con varios mundos de la galaxia Duat. El Maverick Hunter Zero comenzó a buscar en el lugar algún indicio de que le ayudara a descifrar el lugar, mientras los demás miembros llegaban. Entonces, luego de que todos, menos Vegeta, se reunieron en ese mundo, encontró algo.

Zero les mostró a los héroes acerca de un nuevo mapa, uno que les mostraba la verdadera ubicación de ese mundo en la galaxia, y formuló nuevas rutas para que los héroes pudieran llegar a tiempo al centro de la galaxia.

Se separaron en siete grupos y accedieron a siete cristales específicos para empezar su viaje, pero entonces, el joven Takato Matsuki decidió quedarse atrás, mientras sus compañeros de equipo, Goku y X, seguían su camino. La razón por la que se detuvo fue debido a que alguien los seguía; el Pharaohn Seketh, quien una vez más volvió a encarar al joven N-Warrior y a su Digimon. ¿Podrán vencerlo nuevamente?

OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)


Capitulo 32: Esto es lo que soy.

-Galaxia: Duat-

Corriendo por uno de los desiertos, X y Goku seguían su camino luego de dejar el mundo Gateway. Para su fortuna, aparecieron en un mundo desértico, sin ninguna civilización aparente, lo cual evitaba que ellos tuvieran contactos indeseados con los nativos de esa galaxia. Sin embargo, estaban preocupados por su compañero.

"¿Crees que pueda contra ese sujeto?" cuestionó Goku.

"Takato ha demostrado ser bastante confiable." Respondió X. "Nunca pierde las esperanzas y logra vencer. Es muy apasionado."

"Entiendo, pero ese sujeto era un Pharaohn, y el chico estaba cansado."

"Me imagino que el Pharaohn también, ya que creo que fue el que luchó contra Takato."

"Es probable… bueno, no queda más que confiar en él."

"Exacto, así que apresurémonos y sigamos adelante."

Así, los dos guerreros siguieron su curso, dirigiéndose a otro mundo.


Música de fondo: - 167-Fight 2-FFIV- (Soundtrack: Final Fantasy IV)

El choque de metal contra metal se escuchó en el salón de portales con fuerza. Era el ruido provocado por el choque entre la Keyblade del N-Warrior y la lanza del Pharaohn, quienes estaban midiendo fuerzas. Sin embargo, el joven no estaba transformado en Súper N-Warrior, lo cual hacía que fuera muy inferior al guerrero dorado en cuanto a fuerza física, velocidad y técnicas.

"¿Acaso tratas de retenerme, chico?" preguntó Seketh, sujetando su lanza sin hacer mucho esfuerzo, sonriendo a pesar de que el joven estaba usando mucha fuerza.

"Creo que ya lo descubriste." Respondió Takato, saltando hacia atrás y tomando distancia, a lado de Guilmon en su nivel Mega, Gallantmon. "Creo que no tenía caso."

"Te propongo algo; vayamos a otro mundo, para así poder pelear con nuestros máximos poderes, ya que aquí no me gustaría pelear."

"De acuerdo. Entonces entremos en este portal."

Takato entró en el portal que él supuestamente iba a tomar con X y Goku, seguido de cerca por Gallantmon. Seketh sonrió, entrando en el portal para seguirlo. Ya del otro lado, el joven N-Warrior se encontró en… adivinaron, otro mundo desértico. Tuvo poco tiempo para admirar, ya que el Pharaohn apareció detrás de él.

"Entonces, aquí si luchemos." Expresó el guerrero dorado, colocándose en guardia y elevando su aura.

"¡Por mi está bien!" Exclamó Takato, convirtiéndose en Súper N-Warrior. "Guilmon, déjamelo a mi."

"¿Pero porqué, Takato?" cuestionó su Digimon.

"Esta es una pelea de uno a uno. No quiero tener la ventaja cuando los dos estamos al mismo nivel."

"¿Mismo nivel?" preguntó el Egypteran. "Si mal no recuerdo, te estuve dando una paliza antes de que esa criatura apareciera a salvarte. ¿Qué te hace tan seguro?"

"Me siento más fuerte que cuando luché por primera vez contigo." Respondió el Tamer. "Siento que puedo pelear mejor."

"Pruébalo."

En respuesta, Takato corrió hacia el Pharaohn, sujetando su Keyblade con una mano y su escudo en la otra hacia el frente. Seketh, al verlos venir, se colocó en guardia, bloqueando la llave del joven con su lanza, respondiendo al ataque con uno propio al girar sobre si mismo y querer golpearlo con el otro extremo de su arma, ataque que fue bloqueado por el escudo del chico. El Tamer se alejó un poco para tomar distancia, algo que rápidamente se arrepintió, ya que al estar lejos de su enemigo, él podía usar su larga lanza para atacarlo, así que tenía que moverse rápidamente. Takato estaba algo confundido, ya que los movimientos de Seketh eran mucho más lentos que los que recordaba durante su combate en la pirámide hace unas horas.

'¿Por qué?' pensó el joven. '¿Por qué es tan lento? … ¡Acaso él!'

"¡DRILL DESERT!"

Sus pensamientos fueron rotos cuando se vio en la necesidad de tener que evadir y bloquear varias estocadas a la velocidad de la luz, algo que se le dificultó mucho. Al final, uno de esos golpes veloces lo sacó de balance, haciendo que cayera sobre su espalda. Al intentar ponerse en pie, una afilada hoja de metal en su cuello impidió que continuara.

"Otra vez te he matado." Expresó el Pharaohn con arrogancia.

"Será la última vez que lo hagas." Respondió Takato, golpeando la lanza con su escudo y saltando hacia atrás, alejándose de él.

"No estés tan seguro, chico. La próxima vez que estés a mi merced, será la última, ya que no dudaré en matarte."

"Te lo repetiré, Seketh; ¡no volverás a tenerme así!¡ROYAL SABER!"

El N-Warrior reunió energía azul y blanca en su Keyblade y la lanzó contra el Pharaohn, quien lo bloqueó con un movimiento de su lanza. Takato corrió de nuevo contra él, incrementando su velocidad hasta desaparecer de la vista humana, pero no de la del guerrero dorado, quien se movió para bloquear un corte que venía por su derecha.

En el mundo de la alta velocidad, se puede ver a Takato dando incontables golpes con su Keyblade, sujetándola con una mano, mientras que Seketh, tomando su lanza con ambas, los bloqueaba y contra atacaba. En uno de esos, ambos guerreros que quedaron en un bloqueo de armas, viéndose fijamente.

"¿Por qué no peleas enserio?" cuestionó el Tamer para sorpresa de Seketh.

"¿Qué dices?"

"No estás luchando a todas tus capacidades. Aunque me haya hecho más fuerte, no podría estar luchando a este nivel contigo si estuvieras al máximo… oh, ya entiendo… estás lastimado por nuestro combate."

"¡Basta!" Exclamó el Pharaohn, empujando al joven para que se mantuviera a distancia. "¡No digas tonterías!"

"No son tonterías. Por el último ataque que te lancé en la pirámide, el que creí que te había matado, es que estas bastante herido, ¿no es así?"

El guerrero dorado se quedó callado un poco, mirando al joven con seriedad.

"Tienes razón, estoy herido." Respondió con sinceridad.

"Entonces, ¿por qué vienes por mi?" cuestionó el N-Warrior con confusión.

"Tu me derrotaste, algo que nunca nadie había hecho aparte de los que estamos dentro de los Pharaohns. Es una cuestión de orgullo; no permitiré que nadie te mate más que yo."

"¿Por orgullo?¿Sólo por eso?"

"¿Acaso no tienes orgullo?"

"Si, lo tengo… pero no lo uso de esa manera." Respondió el chico, bajando la guardia. "La verdad, me gustaría no pelear contra mis enemigos, me gustaría encontrar una solución que no tenga que ver con derramar sangre innecesaria… pero, al parecer hay veces en las que tengo que pelear."

"Es cierto, muchacho. Esto es una guerra y nosotros sus soldados. Debemos luchar entre nosotros a muerte si es necesario, por la seguridad de nuestros pueblos."

"Eso lo entiendo, y por eso estoy decidido a pelear. Pero, si tu estás guiado al combate sólo por el orgullo…"

"No es sólo por mi orgullo, niño. Es también por el orgullo de mi gente, aquellos que desean que yo salga vencedor y que los proteja, el orgullo de pertenecer a esta galaxia y a este pueblo. El señor Anubis nos dará una nueva vida cuando conquistemos el Nintenverse y así nuestra gente podrá vivir feliz."

"Entonces, yo también lucho por mi orgullo de ser un N-Warrior. Aunque, también lucharé en el nombre de Tamera, mi planeta hogar… el mundo que destruiste."

"Vaya, no creí que ese fuera tu mundo. Me sorprende que no me tengas rencor ni nada por el estilo."

"La destrucción de mi mundo fue lamentable, pero mientras sus habitantes sigan con vida, podremos reconstruir en otro lugar que llamaremos hogar." Dijo Takato, colocándose en guardia nuevamente. "¡Seketh, lucharé porque esa gente encuentre otro mundo al cual llamarle hogar!"

Seketh sonrió, sabiendo que este sería el último ataque, así que se colocó en guardia, sujetando su lanza con ambas manos.

"Está bien, chico." Expresó el Pharaohn. "En esta lanza colocaré todo mi orgullo y mi pasión, y la usaré para atravesarte."

"Entonces…" empezó el Tamer. "En este escudo pondré todo de mi para detenerlo."

"¿Acaso estás loco? Anteriormente mi lanza atravesó tu escudo como si fuera de papel. ¿De verdad crees que podrás detenerlo esta vez?"

"¡Lo haré!" Exclamó Takato. 'Porque ahora no sólo están mis sueños y deseos, sino también el de todos mis amigos y la gente de Tamera. Mamá, Papá, Henry, Kazu, Kenta, Juri… amigos, ¡esto es por ustedes!'


-Galaxia: Nintenverse-

-DigitalWorld South-

Música de fondo: - 154-Sacred Moon- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

Después de la destrucción de Tamera a causa del Pharaohn Seketh, los miembros del grupo de los Tamers escaparon al DigitalWorld en los minutos antes de que el planeta estallara en pedazos. Afortunadamente para ellos, a pesar de la destrucción del planeta origen, el mundo digital aún seguía intacto, algo que los confundió. Sin embargo, aún no estaban a salvo, ya que el ejército de Anubis intentaba entrar en el planeta, que estaba cubierto por una barrera digital que los protegía de la invasión… al menos por unas horas.

El grupo, que consistía en Henry, Kazu, Kenta y, extrañamente, Juri, se dirigían a ese territorio, pasando por un desierto digital, e iban acompañados de sus Digimons. ¿Por qué Juri estaba ahí? Bueno, a diferencia de Rika, ella no fue enviada a Transverse Planet, por lo que se quedó "perdida" durante un tiempo en el Digital World, antes de regresar al mundo real. Debido a que ya no tenía esa energía oscura que la rodeaba, se dio cuenta de lo que había hecho y se fue a disculpar con Henry… aunque no ha podido hacerlo, después de todo, el chico de había mudado de la ciudad unos meses después del incidente, aunque regresó cuando escuchó el problema de la invasión de Anubis y luchó junto con Takato. De hecho, el chico genio y la chica del títere en su mano derecha no se habían visto hasta justo cuando entraron al portal. Para fortuna de los chicos, sus padres estaban a salvo, ya que ellos lograron evacuar el planeta en una de las naves de rescate de los Novaterrans, antes de que ese mundo desapareciera.

El grupo se dirigía al territorio del Digital Sovereign Zhuqiaohmon para pedir ayuda… aunque claro, el dios Digimon podría no querer dárselas, después de todo, él odia a los humanos.

"¿Porqué tenemos que ir con el pajarraco súper desarrollado?" cuestionó Kazu, quejándose de la situación. "¿Por qué no podemos ir con otro de los dioses? Como Azulongmon o Baihumon."

"Porque tendríamos que irnos a otro planeta." Respondió Kenta, con el pequeño Mega Digimon, Marine Angemon, a su lado. "Y no podemos pasar a ninguno de ellos sin que uno de los dioses nos abra la puerta, así que, aunque nos desagrade, tenemos que ir con Zhuqiaomon."

"Pero esto apesta."

"Esto, apesta, esto apesta." Repitió el Digimon de Kazu, Guardromon.

"¡Consíguete tus propias frases!"

"Lo siento…"

"Descansemos aquí." Dijo Henry de repente. "Hemos pasado por mucho y habrá que detenernos un rato."

"¡Al fin, ya me estaba cansando!" expresó el Digimon de Henry con alivio.

"Terriermon, tu haz estado viajando en mi hombro todo el día. ¿De que estás cansado?"

"De estar rebotando cada vez que avanzas."

"Terriermon…"

"Mo-man-tai, Henry."

El grupo encontró una roca con una pequeña cueva que los protegía del caluroso sol del DigitalWorld. Y si, ese sol era ya de verdad, ya que ese mundo estaba ya en el reino físico como Tamera, su mundo creador.

Descansaron por unos minutos, la noche cayendo de repente exactamente a las seis de la noche, sin pasar por algún atardecer. Habían encendido una fogata dentro de la cueva para mantener el calor, ya que el frío en ese mundo también existía. Juri Katou, el antiguo amor de Takato y aquella que fue poseída pro el D-Reaper algunos años atrás, sonrió al ver a sus amigos Kazu y Kenta haciendo locuras como siempre, cuando notó que Henry estaba afuera en la entrada de la cueva, mirando hacia el cielo. Tomó algunas bocanadas de aire antes de ponerse de pie y caminar a donde estaba él, sintiéndose muy nerviosa, ante la mirada de su revivido compañero Digimon, Leomon, quien sonrió al ver a su Tamer recordar el valor que tenía dentro de ella.

Ahora, un poco de historia entre los dos; luego de lo ocurrido con el D-Reaper, Juri comenzó a sentir algo por Henry, aunque al principio no sabía que era. Unas semanas luego de que Takato se le declarara y ella lo rechazara, descubrió lo que significaban esos sentimientos y comenzó a juntarse más con él. Sin embargo, luego de lo ocurrido con el aura oscura, la relación entre ambos estuvo apunto de ser destruida por completo… en especial cuando ella casi dejaba morir a Henry mientras estaba poseída. Claro, ella no sabía que estaba poseída, sólo sabía que tenía un gran odio por el chico de cabello azul, uno que no entendía el porqué.

Recordó con tristeza cuando ella casi deja morir a Henry… de hecho ella creyó que había muerto. Hace casi un año, luego de que ellos dos se separaran de Rika y Takato, ambos terminaron en medio de un bosque. Como ella aún estaba dominada por la oscuridad, era obvio que le gritara al chico, actuando de una forma muy diferente a lo que es de verdad. Entonces, un grupo de Digimons salvajes, Ogremons, los atacaron y tuvieron que huir del lugar. Mientras escapaban, Henry decidió ir por un lado, pero ella, en desconfianza, decidió irse por otro lado, a pesar de las advertencias del chico. Entonces, para su asombro y terror, el bosque terminó dejando paso a un río de aguas violentas. Henry llegó con ella y le dijo que tenían que escapar, pero ella, aún enfadada con él, se negó.

Fue en ese momento que los Ogremons llegaron con ellos y los atacaron, el primero en llegar dando un fuerte golpe con su garrote. Henry, en un acto de valentía, empujó a Juri fuera del camino pero, al igual que a Takato, eso le costó caro, ya que recibió el violento golpe de frente, uno tan fuerte que lo dejó inconsciente de inmediato. Juri, al ver como su compañero recibir un violento golpe por ella, miró con terror y desesperación el como su amigo y amor caía al violento río, siendo devorado por las agresivas aguas, que se lo llevaron rápidamente. La oscuridad dentro de ella se desvaneció de inmediato y, al recordar lo que había hecho, la desesperación fue tan grande que no pudo suprimir el grito de angustia al saber que sus acciones podrían haber llevado a Henry a su muerte.

Los Ogremons la vieron indefensa y decidieron atacarla, pero, para su sorpresa, Leomon, el Digimon de Juri, quien había muerto al ser absorbido por Belzeemon años atrás, la rescató de los agresivos seres digitales. Luego de llevarla a un lugar seguro, Leomon vio que su Tamer había entrado en shock, al seguir recordando los eventos de hace unos minutos.

Los demás meses no fueron fáciles para ninguno de los dos al tratar de sobrevivir en el DigitalWorld hasta que un portal al mundo real se volvió a abrir. Ella nunca le preguntó a Leomon la razón por la que estaba vivo, pero no le importaba. Cuando regresó al mundo real, junto con su Digimon, descubrió varias cosas; Ni Takato ni Rika habían regresado del mundo digital, y Henry, quien había regresado un mes antes, se había mudado de la ciudad. Si bien se sentía alegre al saber que él estaba vivo, se volvió a deprimir cuando se enteró de que no lo vería pronto.

Y no volvió a verlo hasta unos momentos antes, cuando los invasores atacaron la ciudad. Ella estaba por caer en las manos de los soldados de Anubis, Leomon había sido vencido por su avanzada tecnología y ahora estaba encerrado dentro de una jaula de energía. Fue en ese momento en el que un lastimado Megagargomon apareció cerca de ahí y con sus avanzadas armas se hizo cargo de los soldados, antes de regresar a la normalidad. Esto pasó justo después de que Seketh hiriera al Mega Digimon con su Desert Typhoon, teniendo que escapar para no morir, dejándole el trabajo a Takato. Él la vio, pero no había tiempo para quejarse o conversar, así que ayudó a Juri y a Leomon a escapar y, junto con Kazu y Kenta, escaparon al DigitalWorld, Tamera siendo destruido unos minutos después.

Música de fondo: - 27-Friends in My Heart- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

Ahora, de vuelta a la realidad, la chica se sentía nerviosa y temerosa, no sabiendo como es que Henry reaccionaría ahora que estaban más calmados. ¿La rechazaría?¿Seguiría enfadado con ella? No lo culparía si eso pasara… pero tenía que saberlo, tenía que saber que era lo que sentía.

"H-Henry…" expresó ella con nerviosismo, sintiendo como sus mejillas se calentaban. "H-Henry, v-vengo a…"

"Ahora no, Juri." Respondió él con algo de frialdad, haciendo que ella se entristezca.

"E-Entiendo, no creo que ya quieras verme luego de lo que pasó, así que…"

"No es eso… no estoy enfadado contigo."

"¿Qué?¿No lo estás?¿Luego de todo lo que te hice? Luego de que casi… moriste por mi…"

"No fue tu culpa, de eso estoy seguro."

"¿Cómo lo sabes?"

"Recuerda lo que ocurrió con el D-Reaper. Es probable que hayas estado poseída por algo o alguien, al igual que Rika. Conozco como eres, también Takato, y ambos sabemos que nunca harías algo así, y tampoco creímos que cambiaras tanto de personalidad de la noche a la mañana de manera natural. Por eso no creo que hayas sido tu."

"Henry…"

El chico sonrió al ver el rostro aliviado de la chica, antes de voltear de nuevo hacia el cielo. Juri vio esto y se preguntó que pasaba.

"¿Qué sucede?" preguntó ella.

"Takato…" respondió seriamente. "Él está pidiendo nuestra ayuda…"

"¿Eh?¿Como sabes?"

"No lo sé, pero lo presiento…"

Juri se acercó a Henry, quien tenía su espalda hacia ella. Cuando logró verle el rostro, se sorprendió de algo que tenía en la frente; un símbolo dorado con forma de rombo, además de cuatro líneas. Ella pestañeó y se talló los ojos, antes de volver a verlo, pero el símbolo ya no estaba.

"Pero que…"

"¿Qué pasa?" preguntó Henry, volteando a verla con curiosidad, haciendo que se sonrojara.

"No, nada, creí ver algo…"

"Oh…" dijo el joven, volviendo a ver al cielo. "Juri, no sé porqué, pero Takato necesita nuestra ayuda. Deseemos que pueda superar cualquier problema que tenga."

"Está bien." Respondió ella. "Quiero volver a verlo, así que desearé con todas mis fuerzas."

"Si…"

"¡Yo también, Henry!"

Música de fondo: - 148-One Vision (Shinka Size)- (Soundtrack: Digimon Tamers)

Los dos voltearon a ver a la entrada, viendo a los otros dos humanos y los cuatro Digimons.

"¡Takato es nuestro amigo, y por eso desearemos lo mejor!" Exclamó Kazu, mirando al cielo y colocando sus manos alrededor de su boca, actuando como megáfono. "¡Takato!¡Si me puedes oír, vence a quien tengas enfrente!"

"¡Te estaremos apoyando desde aquí!" Expresó Kenta, animando a su modo a su amigo que estaba en otra galaxia.

Todos los Digimons también estaban apoyando a Takato a su modo; Guardromon sólo repetía lo que decía su Tamer, MarineAngemon sólo decía 'pi pipipipi', Leomon sólo sonreía, mientras que Terriermon decía puros 'Momentai's. Juri y Henry sonrieron ante esto, sabiendo que todos hacían lo posible por ayudarlos. El joven de cabello azul volvió a mirar al cielo, el símbolo dorado apareciendo de nuevo en su frente cuando ninguno de sus compañeros pudiera verlo.

'Takato, todos estamos contigo… suerte…'


-Galaxia: Duat-

De vuelta en el combate, Takato reunía energía en su escudo. Por un momento, pudo escuchar las voces de sus amigos y eso lo tranquilizaba mucho, además de darle ánimos para seguir la lucha.

'Puedo sentirlos… los pensamientos de todos… están conmigo…' pensó, listo para el combate.

"Takato…"

El joven mencionado volteó a ver a Gallantmon, quien estaba a un lado de él.

"Déjame fusionarme contigo, Takato, permíteme pelear contigo una vez más." Expresó el Digimon Mega.

"Si, Guilmon, luchemos juntos." Respondió el Tamer con alegría. "Tu y yo somos un gran equipo."

Sin más que decir, el Digimon Mega se volvió destellos de luces doradas, mismas que giraron alrededor de Takato y fueron absorbidas por su cuerpo. Podía sentirlo, la energía de Guilmon, sus sensaciones, sus pensamientos, su presencia. Era la sensación de estar fusionado con alguien cercano, algo que los volvía aún más cercanos de lo que ya eran antes. Ahora, estaba listo, así que abrió los ojos y miró desafiantemente al Pharaohn.

"¡Seketh, recibiré tu orgullo con mis deseos!"

"¡Entonces atravesaré tus deseos, guerrero!¡DRILL DESERT!"

El guerrero dorado se lanzó a gran velocidad contra el joven, con su lanza dorada de frente, convirtiéndose en un destello de luz dorada en forma de flecha. En respuesta, Takato también se dirigió hacia el guerrero, con su escudo al frente, su aura roja y carmesí volviéndose una especie de cometa de fuego, con la silueta de Gallantmon a su alrededor.

Ambos guerreros se dirigieron el uno al otro a gran velocidad, empleando todas sus fuerzas con la intención de superarse. Entonces, el impacto…

Para asombro del Pharaohn, notó que se había detenido de golpe y sintió que había chocado con algo de forma violenta. Fue entonces cuando se dio cuenta de lo que había pasado.

"¡¿Pero que…?!" se preguntó con sorpresa, al ver como sólo la punta de su lanza se había incrustado en el escudo del N-Warrior, aunque no lo hubiera atravesado. "¡Imposible!"

Takato vio esta como una oportunidad. Invocó su Keyblade en su mano derecha y elevó su aura considerablemente, no perdiendo sus deseos de pelear. Su voluntad y deseo eran tan grandes que se transformó en Súper N-Warrior Lv2, su cabello volviéndose más erizado que lo normal. Giró algunas veces su Keyblade en su mano, reuniendo energía en ella, antes de sujetarla firmemente. Seketh no supo lo que pasó, ya que lo siguiente que vio fue al joven atacándolo con su Keyblade, aunque fue lo suficientemente rápido como para sacar su lanza y usarla para defenderse.

"¡Esto termina aquí, Seketh!" Exclamó Takato, dando un corte vertical con su Keyblade. "Extermina el mal con el brillo de la justicia,¡GALLANTMON!... ¡JUDGMENT BLADE!"

-SLASH!-

Seketh miró con asombro al joven guerrero, cuya llave estaba hacia abajo, habiendo logrado hacer el corte entero… ¿Pero como? Su pregunta fue respondida al ver como su lanza dorada se partía en dos debido al golpe del joven… además de sentir como una gran fisura aparecía por todo el largo de su armadura desde el cuello hasta la entrepierna. Siguió mirándolo con asombro, aún cuando varios hilos de sangre salían de su cabello. Aún con la protección de su armadura, el corte logró herir de gravedad el cuerpo del Pharaohn, quien cayó al suelo de espaldas, herido de gravedad.

El guerrero dorado había sido derrotado…

Música de fondo: - 136-The Price of Freedom- (Soundtrack: Crisis Core: Final Fantasy VII)

Takato se acercó al guerrero caído quien, si bien no estaba muerto, sus heridas eran graves. El Pharaohn apenas logró alzar la cabeza para ver a su oponente quien se acercaba lentamente, supuestamente para darle el golpe final.

"Vamos, acaba conmigo." Comentó Seketh con cansancio, sintiendo que la vida se le iba. "Has ganado, tienes el derecho de acabarme."

El N-Warrior, quien estaba justo frente al guerrero caído, extendió su Keyblade hacia el Pharaohn, colocándolo justo frente a su rostro, mirándolo con indiferencia. El Pharaohn cerró los ojos, respirando con más dificultad, sabiendo que pronto llegaría el final.

"Cura…"

De pronto, para su sorpresa, el golpe mortal no llegó y, en su lugar, sintió una calidez bastante agradable. ¡Pero, eso no se supone que debía pasar!

Abrió los ojos y vio como Takato bajaba su Keyblade, de la cual había liberado el hechizo de curación, antes de comenzar a caminar, alejándose de él. Seketh sintió que sus heridas se estaban curando, aunque no lo suficiente como para hacer que caminara de nuevo. Confundido, miró al guerrero que se alejaba de él.

"¿Por qué?" cuestionó con curiosidad. "¿Por qué me dejaste vivir?" preguntó, haciendo que el joven se detuviera. "Tenías la oportunidad, el derecho, y aún así…"

"No me gusta pelear…" comentó Takato con serenidad. "Te lo había dicho, que no me gusta pelear de esta forma. Es bastante agradable ser un N-Warrior, pero no me gusta pelear así. Sin embargo, cuando sea necesario, pelearé con todo mi poder."

"¿Por qué no me mataste? Soy tu enemigo…"

"Dijiste que, como el vencedor, tengo derecho a matarte. En realidad, el vencedor tiene el derecho de elegir si el perdedor vive o muere, y estoy ejerciendo ese derecho, aunque no te guste." Dijo mientras volteaba a ver al Pharaohn. "Cumpliste con tu deber, ya no tienes porqué pelear más."

"Pero, si aún estoy vivo, volveré a perseguirte."

"Es un riesgo que tengo que correr… no pienso romper mi forma de ser por esta guerra… seguiré siendo yo mismo…"

Con esto dicho, Takato comenzó a correr, seguido de cerca por su compañero Gallantmon, dejando al derrotado Pharaohn con una gran confusión. Seketh, luego de que se fueran, siguió pensando las cosas, antes de soltar una carcajada.

"El guerrero de la justicia, ¿eh?" expresó él, poniéndose de pie con dificultad, apoyado por la mitad de su lanza dorada. "Ese chico de verdad que es algo…"

Derrotado, con su orgullo herido y sin algo que proteger, aunque aún estaba con vida, el Pharaohn comenzó a caminar hacia el portal más cercano, para desaparecer de ese mundo.


-Galaxia: Nintenverse-

-Planeta: Tierra 060; Ninten-

Ninten, el mundo de Mario y Luigi, estaba siendo atacado también por las fuerzas de Anubis. Debido a que era un mundo primitivo y no representaba algún peligro, según ellos, los altos mandos de los Ha'taks invasores decidieron no bombardear el planeta y sólo descendieron sobre los reinos importantes. Uno de ellos era, claro, Mushroom Kingdom, uno de los últimos reinos en ser tomados.

Los Snake Soldiers estaban dentro del pueblo cercano al castillo, todos sus habitantes Hongos ya se habían refugiado dentro del palacio, quedando sólo unos cuantos valientes a pelear. El ejército del reino les hizo frente, pero sus armas eran claramente inefectivas en contra de las avanzadas armas de sus enemigos y parecía que todo terminaría para el reino champiñón.

Sin embargo, los héroes del lugar, los hermanos Mario y Luigi, luchaban con todas sus fuerzas en el pequeño pueblo, usando sus ataques mágicos y trucos para vencer al ejército de Anubis. A pesar de estar superados en número y en tecnología, con sus objetos mágicos eran suficientes para vencerlos. Aún así, llegaban más y más soldados, haciendo la pelea interminable.

"Esto no acaba." Comentó Mario, apretando los puños con fuerza, su hermano Luigi detrás de él, con algo de miedo.

"M-Mario, s-siguen llegando más… ¿Q-que hacemos?" cuestionó el hermano de verde con temor.

"Seguir luchando, no hay de otra… ¿Pero que…?"

De pronto, una especie de ratón mecánico pasó a lado de ellos, dirigiéndose a los soldados que venían al frente, quienes no se esperaban que ocurriera algo malo. Sin embargo, cuando el ratón llegó con ellos y topó con el pie de uno de los soldados, este estalló, llevándose consigo a unos veinte enemigos, matándolos a todos. Mario y Luigi se miraron con confusión.

"Conozco esa arma…" comentó el plomero.

"Deberías, Mario."

Música de fondo: - 93-Legend of Zelda - Main Theme Remix- (Soundtrack: Super Smash Bros Brawl)

Al voltear hacia atrás, pudieron ver a un joven de verde, con cabello rubio, sujetando en su mano izquierda una espada y un escudo en la derecha.

"¡Link!" Exclamó Mario con alegría, al igual que Luigi.

"Tiempo sin vernos." Respondió el Hylian, caminando hasta estar a lado de ellos.

Lo que ninguno sabía era que uno de los soldados estaba con vida y que se había levantado, con su Staff Weapon en mano, apuntándole a los héroes. Sin embargo, justo antes de disparar, el ruido de una pistola inundó el ambiente. Cuando los tres héroes voltearon, sólo vieron como el arma del Snake Soldier volaba por los aires antes de caer al suelo, con un agujero de bala atravesando todo el frente. El soldado quedó sorprendido por esto, antes de que un reflejo llamara su atención hacia arriba. Ahí, sobre un techo de una casa, con pistola humeando, se encontraba el llamado Huracán Humano del planeta Gunsmoke, Vash The Stampade.

"Yo no haría eso si fuera tu." Comentó el hombre rubio, cuyos anteojos anaranjados le daban un aire peligroso.

"¡Maldito!" Exclamó el soldado con enfado, aunque no tuvo tiempo de decir más, ya que Link corrió hacia donde estaba él y lo embistió con su escudo, mandándolo a una pared donde quedó inconciente.

"Gracias, Vash." Agradeció el Hylian, mirando al hombre de rojo quien bajaba del tejado de un salto.

"No hay de que, con tal de que con los que te ayude a desarmar no los mates." Respondió el pistolero. "Sabes que no me gusta matar gente."

"Y he cumplido mi palabra. Los mil soldados que has desarmado con tus pistolas no los he matado… al menos a la primera, ya a la segunda si puedo."

"Sigo pensando que debe haber una forma más pacífica de solucionar esto…"

"Tampoco me gusta, pero estamos en guerra. Ya vez lo que le pasó a tu mundo nativo, Gunsmoke…"

"¿Qué le pasó al planeta de Vash?" cuestionó Mario, entrando en la conversación.

"Gunsmoke fue destruido por completo. Al parecer a los invasores no les gustó el planeta desértico y lo volaron en pedazos." Respondió Link, asustando a Luigi tanto que casi se desmaya.

"¿Cuántos muertos?"

"Millones." Respondió el pistolero con tristeza. "Aunque muchos fueron evacuados por el Stargate y las naves de Novaterra, millones se quedaron ahí cuando hicieron estallar el planeta."

"Lo siento, Vash…"

"No hay cuidado…"

De pronto, más soldados aparecieron de la nada, rodeando a los cuatro héroes, quienes se pusieron en guardia, aunque el hermano de verde estaba más aterrado que dispuesto.

"¡Ríndanse y juren obediencia a nuestro dios, Anubis, si es que quieren vivir!" Exclamó uno de los soldados con autoridad.

"¡Antes muertos a servir a un dios maligno!" respondió Link con enfado.

"¡Lamentarás haber dicho eso!"

Música de fondo: - 176-Live And Learn (Sonic ADV 2)- (Soundtrack: Sonic Adventure 2)

Todos los Snake Soldiers estaban por accionar sus armas, cuando una figura azul, moviéndose a una velocidad supersónica, llegó al lugar y, en menos de un segundo, derribó a todos los enemigos. Los cuatro héroes miraron confundidos el lugar, ya que sólo vieron un destello azul y de inmediato todos los soldados estaban en el suelo.

"¿Qué pasó aquí?" preguntó Luigi con curiosidad.

"Debe ser nuestro aliado." Respondió Vash con alegría.

"¿Aliado?"

"¡Vaya, son tan lentos!"

De pronto, la figura azul volvió a aparecer, moviéndose a gran velocidad hasta que se detuvo sobre una caja de madera. La figura era algo bajita, de un metro y treinta, de color azul marino, de ojos verdes, una persona que no usaba ropa, a excepción de unos zapatos rojos y guantes blancos. En su rostro estaba presente una sonrisa algo engreída. La figura miró a los héroes y volvió a sonreír, en especial al ver el plomero de rojo.

"Ah, Mario, volvemos a vernos…"

"Sonic." Respondió el plomero, con una mezcla entre felicidad y rivalidad. "Mi archi-némesis."

"Creí que tu archi-némesis era Bowser." Comentó Link.

"Lo es, pero Sonic y yo tenemos también nuestra historia…"

"Y si que la tenemos…" comentó el erizo azul, dando una maroma para bajar al suelo, caminando hacia los héroes. "Mario, veo que no haz podido bajar esa barriga."

"Y me imagino que aún no puedes nadar, ¿verdad?" cuestionó el plomero rojo, avanzando hacia el erizo.

Los dos héroes se encararon, mirándose con seriedad, antes de estrecharse las manos. Sin embargo, a pesar de que saludarse amablemente, tenían en sus rostros una mirada de rivalidad. Uno podría jurar que se podían ver unos rayos chocar en el centro de donde sus miradas se encontraban. Mientras, los demás veían este espectáculo con algo de extrañes.

"¿Por qué está Sonic aquí?" cuestionó Luigi. "Conociéndolo, no creí que se metiera en los asuntos de otros planetas."

"Estaba aburrido." Respondió Link a secas. "O al menos eso dice. Al parecer Dr Ivo Robotnick desapreció de su mundo hace meses y no ha pasado nada malo. Creo que no aguantó tanta tranquilidad."

"Que extraño, si lo que él quiere hacer es… nada…"

Los dos héroes seguían mirándose con desafío, pero esto cambió cuando más soldados de Anubis aparecieron para hacerles frente. Rápidamente, los dos se separaron y encararon de nuevo a esta amenaza, junto con sus demás compañeros.

"Dejemos esta conversación para después." Comentó Mario. "Derrotemos a estos sujetos."

"¿Competencia por ver quien vence a más?" preguntó Sonic.

"Ya estás, pero te ganaré."

"Estoy un paso adelante, gordito."

"Cállate, hidrofobico."

Y con este intercambio de insultos leves, los cinco héroes se dispusieron a enfrentar a los soldados de Anubis, quienes llegaban cada vez más y más.

Fin del Capitulo 32


NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)

Tai: Hola, soy Tai. Muy bien, hemos llegado a un mundo bastante… contaminado. Lo que Zero dijo era cierto; hay más mundos humanos después del Extern Circle, pero ¿Cómo pueden vivir humanos en planetas tan radioactivos?

Dawn: Tengo una pregunta mejor… ¿Qué le pasa a los habitantes de este planeta?¿Una rebelión o que?

Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: Eventos inesperados.

Raphael: Así que irán a la galaxia Duat… suerte, guerreros

ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)


Saiyan X dice: ¡Saludos, gente!¿Que les pareció? Espero que les haya agradado. Bueno, ahora comienza el combate por el anillo interior y será un poco más dinámico, aunque será casi lo mismo. Bueno.

Oh si, Sonic se une a la batalla. No conozco mucho de Sonic, pero si conozco algo, así que disculpen si me equivoco. Como quiera, la acción se centrará en los demás heroes.


Por cierto, estoy pensando en actualizar también mañana, pero eso lo pensaré luego. No les aseguro nada, pero como quiera dense una pasada por aquí más o menos como a esta hora, a lo mejor subo capítulo.

Bueno, nos vemos el otro Sabado... o mañana, según sea el caso.

Sobres.

-Saiyan X logged off-