¡Hola!, ¡Sí!, llegué al capítulo prometido, ¡Yay!, pensé que tardaría un poco, a ver si puedo subir el octavo capítulo. Avatar: La leyenda de Aang no me pertenece, si no a Nick, lo personajes que no reconozcan son de mi imaginación igual que esta historia. ¡Gracias y disfruten!

Capitulo 7: La Resistencia.

Umiko

Subimos a Appa, y nos dirigimos a Omashu, al descender, la gente de la resistencia nos recibía con sonrisas, regalos y preguntas.

-¡Umiko!-Gritó una voz familiar.

-¡Akiro, Umi!-Grité feliz, las tres nos abrazamos.

-¡Lin!-Corearon las dos.

-¡Chicas!-Dijo-¿Cómo han estado?

-Entrenando… ¿Y tú?

-Tratando de que no me atrapen-Las cuatro reímos.

-¡Hola niñas!-Dijo Kenji con su típica sonrisa.

-¿Qué quieres hermanito?

-¿Ahora no puedo recibir a mi prima y mis amigas?-Preguntó dramáticamente.

-¡Claro que sí!-Dije dándole un abrazo.

-¿Eh?-Me alejé un poco y vi la cara de desconcierto de mi primo, que miraba a mis tíos, vi como Akiro se quedaba paralizada, y sus ojos empezaron a brillar, Umi estaba paralizada, tenía la boca entre abierta-¿Ellos son…?

-Así es… son… nuestros padres… jóvenes-Dije algo dudosa jugando con mis manos.

-No…-Susurró Akiro, quien lentamente se acerco a tía Suki, quien sonrió maternamente-¿Eres… tú?

-Algo más joven, pero…-No terminó de hablar, puesto que Akiro le abrazo repentinamente.

-¡Oh mamá!-Dijo Akiro mientras la abrazaba.

-¡Papá!-Dijo Kenji abrazándolo, me conmoví mucho, pues tanto ellos como todos nosotros los extrañábamos demasiado.

-¡Mamá, Papá!-Gritó Umi corriendo hacía ellos quienes la recibieron con una gran abrazo.

Sentí una mano en mi hombro, me fije quien era, le sonreí y él me devolvió la sonrisa-¿Todo bien?-Le preguntó papá.

-Claro que si-Dije con una sonrisa.

Después de tantos abrazos y besos, nos reunimos para poder saber más información.

-… la nación del fuego tomo las tierras alrededor de Bazinze, ahora está completamente invadida-Dijo Kenji señalando un mapa del reino tierra.

-¿Por qué no han hecho nada aun?-Preguntó tío Sooka de brazos cruzados algo frustrado.

-Si les recuerdo-Dijo Hoshi-Estamos en una época en donde las arman han evolucionado-Dijo con pesadez y tristeza mí hermano-Las máquinas que han visto en su tiempo, no se comparan con las de ahora, una sola puede destruir y dominar a una aldea tan grande como las tribus aguas o el reino tierra.

-Ya veo-Dijo papá algo pensativo-¿Y… que exactamente hacen aquí?

-Cuando alguna aldea es atacada y hay sobrevivientes que se escapan, llegan aquí donde hay refugio, los que no son maestros como yo y mi hermana entrenamos con equipos como esos-Señaló donde había lanzas, espadas, arcos, y pistolas de fuego y armas de ese tiempo-Los que usan algún elemento, pues entrenan como es debido.

-¿Solo eso?-Preguntó tío Sooka-Creí que era una resistencia.

-Lo era… hasta que… unos voluntarios se ofrecieron en espiar el palacio de la nación del fuego, pero desaparecieron, no sabemos nada de ellos, ahora, nuestro deber es proteger a la gente que está con nosotros.

-Eso es cierto-Dijo papá-Pero… si todo el reino tierra sabe de esta base, lo que esperan es que ustedes vayan y los salven.

-Sí, hemos intentado realizar varias en buscadas o ataques sorpresas-Dijo Akiro-Con la poca información que nos dieron los espías, pero…

-Tememos ser prisioneros y que el mundo pierda sus esperanzas-Dijo Umi.

-Lo único que necesitan es fe y estar unidos los unos con los otros-Dijo papá.

-Eso lo sabemos tío.

-¿Enserio?

-Sí, siempre nos los decías cuando éramos pequeños y peleábamos por cualquier cosa-Dijo Akiro.

-Vaya, soy genial-Dijo papá con una sonrisa.

-Entonces… ¿Qué hacemos?-Preguntó Kenji.

-Soy el Avatar y monje, estoy en contra de la violencia, pero… lo que podemos hacer primero es… liberarnos-Dijo papá, hubo un silencio incomodo.

-¡Sí!-Dije rompiendo aquel silencio.

-¡Cuenten con nosotros!-Corearon todos y empezamos a festejar.

Ya era la noche y la fiesta seguía, estaba sentada junto a mamá, pues papá estaba bastante entretenido bailando.

-¿No crees que es un poco tarde?

-Nah-Dije sin darle mucha importancia-Además no hace sueño.

-¿Quién de mis dos mujer quieren bailar?-Preguntó papá.

-Yo no-Dije.

-Está bien, iré-Dijo mamá y junto a papá se fueron a bailar.

-Hola...-Me dijo Ryo sentándose a mi lado.

-Hola-Dije yo.

-Oye… l-lamento lo… del… beso-Dijo algo sonrojado.

-Eh… tranquilo… no… eh… hay problema-Le sonríe, pero no pude evitar que mi cara empezara a cambiar a rojo.

-¿B-bailas?

-La verdad… no… sabes que no me gusta-Le dije algo apenada.

-Lose, nunca te ha gustado bailar, pero si cuando peleas-Dijo y me tomó de la mano, junto con la música, los dos empezamos a "pelear" si a eso se le pudiera llamar una pelea, pues… nosé que sería otra cosa.

-¡Eso es todo lo que puedes!-Me gritó Ryo, le sonreí, y del aire, saque agua, se la arrojaba, pero él las esquivaba.

-¿Qué sucede acá?-Preguntó papá junto a Tenzin.

-Solo bailamos-Dijo Ryo.

-¿Bailar?-Preguntó incrédulo mi hermano-¿Eso es… bailar?

-Eh… para nosotros si-Dije con una sonrisa angelical.

-De acuerdo, siempre supe que eras rara hermana, esto me lo confirma-Dijo Tenzin y recibió una mirada asesina de papá-Pero te quiero-Agregó con una sonrisa iguales a las de nuestro padre cuando se hacía el inocente.

-Igual yo hermanito-Dije dándole una abrazo.

Estaba en mi carpa, sin más nada que hacer, vi a mis hermanos que dormían, a mamá y papá también, y yo decidí hacer lo mismo, di un bostezo, traté de cerrar los ojos, pero era en vano.

-¿No puedes dormir?-Escuché un susurro de parte de Roku.

-Creí que dormías.

-Tú misma lo dijiste, dormía, me despertaste-Me sonrió.

-Ya, lo siento…-Le dije-Pero es cierto, no puedo dormir.

-¿Por qué?

-Quien sabe… el cambio de horario, o… comí mucho azúcar.

-Dudo que sea lo segundo hermanita…-Dijo Roku-Tengo una idea… cuanta.

-¿Qué cuento?

-Nosé… los números… eh… los días… mmm quien sabe-Dijo.

-Bien… 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11…-Iba diciendo, al llegar al 20 sentí mis parpados pesados-25, 26, 27, 28… 29… 30… 31…-Cerré los ojos, ya me había cansado.

-¡Umiko!

-¡¿Qué?!-Pegué un gritó parándome de repente haciendo que mi cabeza chocara contra el techo de la carpa, que era de roca-¡Auch!, ¡Me duele!-Decía mientras tenía mis manos en la zona afectada, vi como Roku y Hoshi reían hasta más no poder-¡Ustedes!-Dejaron de reírse y salieron corriendo de la tienda-¡Vuelvan acá demonios!

-¿Qué sucede?-Preguntó papá que llegaba con dos tazones de que se yo.

-¡Me despertaron!-Dije mientras los seguía persiguiendo-¡Y me golpee la cabeza!

-Ya, de acuerdo… ¿Tú estás bien?-Me dijo parándome cuando pase a su lado.

-Sí, papá, pero necesito…-Trataba de ver a mis hermanos y yo estaba impaciente por vengarme de su jugadita.

-La venganza no resuelve nada Umiko-Me dijo serio-Y ustedes-Dijo mirando a los dos demonios-Discúlpense con su hermana.

-Lo siento-Corearon los tres, parecía unos niños pequeños, eso me divertía.

-Los perdono-Les dije con una sonrisa.

-Oye Umiko-Me dijo Ryo llegando con dos tazones de quien sabe que-Toma-De avena, ahora sí lo sabía.

-Gracias-Vi como papá deshacía las tiendas y ponía mesas y sillas de piedra.

-Hoy vamos a entrenar-Dijo papá antes de comer y cuando llegó Tenzin.

-Claro-Coreamos los cuatro.

-Hoshi, Umiko-Dijo papá.

-¿Si?

-¿Qué es el agua?

-Un elemento-Dijo Hoshi con cara de obviedad.

-Claro, pero… realmente ¿Qué es?

Cerré los ojos, esa misma pregunta me la había hecho él cuando tenía cuatro años, no me recordaba de la respuesta completa-Cambio…

-¿Qué dijiste Umiko?

-Hace años… me hiciste la misma pregunta, pero… solo me acuerdo de la palabra… cambio…-Dije algo pensativa.

Sonrió-Esta bien, el agua es cambio, recordaste muy bien.

-Gracias-Sonreí, y vi a mi hermano con cara de enojado y le saque la lengua.

-A ver qué pueden hacer-Dijo papá, elevo un poco el agua y se la dirigió a mi hermano quien la devolvió a papá, al instante me la paso a mí, y yo tomé el agua cubriendo mis brazos con ella y les sople, al ínstate estaban congeladas-Buena técnica Umiko, ¿Cómo la llamas?

-Lanzas de hielo-Le dije.

-Veamos que hacen esas lanzas-Dijo papá, lancé varias, pero papá las esquivaba con mucha facilidad-Umiko estas muy lenta-Dijo para luego congelarme hasta el cuello.

-¡Demonios!-Dije, no pedía mover, trataba, pero era en vano.

-¡Hoshi es tú turno!-Dijo papá a mi hermano mayor.

-¡Toma!-Dijo mi hermano lanzándole un látigo de agua, papá lo congelo al instante y mi hermano lo corto, el hielo cayó al piso rompiéndose, mi hermano, del viento saco varias gotas, y se las arrojó a papá quien las esquivó todas, menos una, que le rozo su mejilla cortándole.

-Nada mal-Dijo con una sonrisa, en eso papá le lazó bolas de fuego, mi hermano las mojaba y se hacían vapor.

-Esto es fácil papá-Dijo Hoshi, papá sonrió y con un movimiento de pie, enterró a mi hermano hasta el cuello-¡Eso es trampa!, no estaba listo.

-Siempre tienes que está listo-Dijo papá-Roku…-Mi otro hermano hizo que el viento elevará a papá muy alto, quien cayó encima de una bola de aire-Vamos Roku, soy maestro aire.

-Eres el Avatar papá, sabes todos los elementos-Dijo Roku con obviedad.

-Jejejeje-Dijo con una sonrisa, Roku le mando una ráfaga que voló otra vez a papá lejos, quien desde el cielo, le envió tres bolas de fuego, Roku las esquivo todas, pero después fue enterrado en la tierra como a Hoshi.

-Eres un tramposo…-Susurró Roku.

-Vamos Tenzin, es tú… ¿Dónde está tu hermano?-Me preguntó al no ver a Tenzin.

-Quien sabe-Dije con una sonrisa.

-Hola-Dijo mi hermano con un plato de que se yo-¿Qué paso?

-¿Dónde estabas?-Preguntó papá.

-Comiendo-Dijo él-¿Quieres?

-Un poco.

-¿Y nosotros qué?-Preguntó Hoshi.

-Oh… Jejejeje… lo siento-Derritió el hielo y liberó a mis hermanos.

-¡Que frío tengo!-Dije tratando de calentarme.

-Vamos a dentro y te cubres-Me dijo papá.

Ya adentro, me calenté y comí un poco, todo estaba en paz y calma, me gustaba eso.

-¡HAY MAESTRO FUEGO AFUERA!-Gritó un hombre, olvidemos los de la paz, ¿Si?, la gente que no eran maestros, gritó de horror, el pánico comenzó, papá se levantó lo más rápido que pudo.

-¡Por favor quiero que todos se calmen!-Ordenó-¡Ahora, tanto mujeres, ancianos y niños que se vayan a un lugar seguro!-Ordenó el Avatar.

-¡Cierto!-Dijo Kenji-¡Vayan a la base subterránea!, ¡Ahora!

-¡Quiero que los maestros y los no maestros peleen para defender su, ahora, hogar, su familia!-Papá sabía que decir y los motivo. Todos corrían de un lado a otro pasándose lanzas, pistolas y otros tipos de armas.

-¡Umiko!-Me gritó mi mamá, corrí hasta ella-Necesitamos llenar esto de agua.

-Hay una pequeña laguna aquí-Dije.

-Bien… ¡Todos los maestros agua busquen agua en la laguna!-Dijo mamá y todos fueron a la laguna, mamá, Hoshi, Ryo y yo llenamos nuestras cantimploras.

¡POM!

Una explosión, eso escuche y junto a mamá corrimos y lo que vi me sorprendió.

-Vaya… Hola Umiko, tanto tiempo sin vernos-Dijo un chico que odiaba tanto.

-¿Quién es él Umiko?-Me preguntó mamá.

-Su nombre es Katsuo-Le dije a mamá-Pertenecía a la tribu.

-Ya veo…

-¿Te conseguiste a alguien quien remplazara a tu madre Umiko?-Preguntó incrédulo y yo cerré mis puños.

-¡CALLATE!

-¡Debiste dejar la tribu e irte junto a mí, pero te quedaste junto con la ilusión de que tus padres algún día regresarían!

-¡QUE TE CALLES!-Estaba furiosa, tenía los ojos cerrados muy fuertes igual que mis puños, clavándome las uñas en las palmas de mí mano, ese chico me hacía sentir tanta ira y rabia.

-¿Pero sabes qué? ¡Ellos JAMAS regresan!-Dijo.

-¡TE DIJE QUE TE CALLARAS!-Le grité abriendo los ojos con tanta furia, alcé raídamente mis manos y del aire saque agua, agua que se la envié como cuchillas muy filosas, obviamente congeladas, él tambien saco agua del aire e hizo una barrera para protegerse, y después nos la envió, mamá la contuvo unos minutos y luego la separo, y el agua se fue a sus brazos, vi a Katsuo sonreír para después mirarme seriamente.

-¡Tú madre sustituta es muy buena!-Dijo-Pero… ella jamás sabrá algo que yo si-Al instante sentí mi cuerpo duro, me dolía, no lo podía controlar-Esto me lo enseño alguien muy especial hace mucho tiempo-Mis manos estaban controladas, me dolía todo mi cuerpo, sabía esa técnica, una vez mamá me lo dijo, se llama… La sangre control.

-¡Déjala!-Vi como mamá furiosa sacaba agua del aire e hizo una gran ola mojándolo por completo, al instante perdió la concentración.

Caí al piso, me dolía todo el cuerpo, cerré los ojos y deje que las lágrimas me salieran.

-¡Katara!-Escuché a lo lejos y deduje que era papá, ¡Papá!, levante la cara lo más rápido que pude y vi la cara de Katsuo, estaba anonado, impresionado, giré mi cabeza y papá llegaba y se puso al lado de mamá, al instante me vio.

-¿Qué le hiciste?-Preguntó algo enojado.

-No puede ser…-Le escuche decir, y luego me miró-¡¿Qué significa esto?! ¡Tanto tú padre como tú madre deberían estar encerrados!

Sonreí y trate de levantarme, mientras mis piernas temblaban-Sorpresa…-Del aire volví a sacar agua, la enredé en mis brazos y las congelé, Katsuo se puso en posición de ataque, listo para lo que le mandara.

-¡Por favor Umiko!-Dijo-Nunca aprendiste bien esa técnica y dudo que la sepas hacer-Dijo para luego, del aire tambien sacar agua y envolverlas en sus brazos para luego congelarlas-No como yo, que la aprendí más rápido que tú.

-Espera Katara-Dijo papá, lo miré tenía un brazo a largo justo delante de mamá-¡Umiko recuerda que la violencia no es nada buena, trata de no lastimarlo!-Miré de nuevo a Katsuo y juntó las manos para luego sacar un gran lanza de hielo que me la arrojó y yo la esquive tirándome al piso me levanté rápidamente, él sonreía.

-¡UMIKO CUIDADO!-Escuche el gritó de mamá, me giré y pude ver la lanza de hielo golpearme tan duro que pegué mi espalda contra la pared al instante escupí un poco de sangre para luego caerme al suelo, como pude trate de sentarme y lo logré con las piernas extendidas y mi respiración era agitada, veía, pero borroso y lo que veía era a mamá tratando de llegar a mí y a Katsuo con una sonrisa siniestra, elevó un poco sus manos y me señaló al instante vi tres cuchillas filosas ir hacía mí y darme una el brazo, grité de dolor, otra en mi rodilla, volví a gritar y otra en mi estomago, volví a gritar, vi otra laza, sabía que con esa moriría, cerré los ojos con una sonrisa, pero… nunca llegó, escuche un gritó y abrí los ojos lentamente, papá brillaba, estaba en modo avatar y al frente mío un escudo de piedra, tosí sangre para después ver a Katsuo que miraba aterrado a papá al instante maestros fuego aparecieron y Katsuo sonrió para luego desaparecer en neblina.

-¡UMIKO!-Le escuche decir a mi mamá, papá dejo de brillar al instante y los dos corrieron hacia mí-¡Umiko!-Volvió a decir, veía borroso y tenía los ojos entrecerrados-¡Umiko no cierres los ojos!-Decía mientras veía como sacaba agua para poder curarme, papá derritió los hielos y mamá me curaba-Por favor Umiko, no cierres los ojos.

-¡Mamá, papá!-Gritó alguien y vi borrosamente como mis hermanos se acercaban-¡Umiko!-Gritó Tenzin, los tres llegaron.

-¡Umiko resiste!-Dijo Roku, tosí sangre.

-¡Vamos hermana!-Dijo Hoshi-¡Tú puedes!-Dijo y luego, no escuché nada y lo que vi era sombras, solo eso.