23/MAYO/09


PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)

Anteriormente, en The N-Warriors:

Dawn se enfrentaba en combate contra Searia, la maestra del tiempo, donde se veía claramente superada por la Egypteran, cuyo control sobre el tiempo era mucho mayor que su control sobre el espacio. Tai llegó al lugar para combatir a su lado, pero incluso los poderes de ambos N-Warriors eran insuficientes contra Searia y su cadena del tiempo.

Entonces, la Pharaohn mató a todos los rebeldes que estaban en la base subterránea, causando que Dawn y Tai liberaran su parte oscura e incrementaran sus poderes considerablemente. Sin embargo, esta oscuridad los estaba consumiendo, cegando sus mentes a la lógica con el deseo de venganza y destrucción, no importándoles siquiera la vida de los demás con tal de cumplir con sus objetivos.

Entonces, una luz los envolvió, y ambos guerreros aparecieron en el Memory Road, donde Agumon y Piplup los esperaban.

OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)


Capitulo 36: Choque de ideales.

Música de fondo: - 158-Destiny Awaits- (Soundtrack: Bleach)

Varios mundos más adelante, en la ciudad donde estaba situada la pirámide de Searia, varios guardias se encontraban en una torre de observación, justo detrás de la enorme muralla que rodeaba todo el perímetro de la ciudad, evitando que alguien entrara. Para evitar que la ciudad fuera atacada desde el aire, estaba cubierta por un escudo de energía, volviéndola impenetrable… o eso parecía.

Los soldados estaban haciendo guardia, aburridos porque la tarde había sido tranquila, como muchas otras veces. Entonces, algo llamó la atención de uno de ellos; un hombre de traje negro y de cabello anaranjado estaba parado frente a la puerta principal de la muralla, mirándola con confusión, antes de alzar la vista y ver a los hombres en la torre.

"¡Oigan!" Exclamó Ichigo con algo de aburrimiento. "¿Aquí es donde está la pirámide dorada de Searia?"

"¿Quién quiere saberlo?" preguntó uno de los guardias.

"Ichigo Kurosaki, Shinigami de la galaxia Bleach." Respondió sin rodeos.

"¡¿Shinigami?!" Cuestionó el guardia con sorpresa, mientras todos los demás sujetaban sus Staff Weapons y le apuntaban al joven. "¡Al suelo, Shinigami!¡Quédate ahí hasta que nuestra señora Searia regrese!"

"Esa reacción indica que si es el lugar. Muy bien…" expresó Ichigo, sujetando su espada. "Entonces entremos."

"¡No lo permitiremos!¡Fuego!"

Todos los soldados que estaban en la muralla dispararon sus armas de energía al Shinigami, quien, al verlas venir, comenzó a girar su espada con veloces movimientos alrededor de su cuerpo, bloqueando todos los disparos con facilidad, mientras reunía energía en su espada.

"¡GETSUGA TENSHO!"

Con un movimiento de su katana, Ichigo liberó un poderoso cilindro de energía oscura, haciendo volar la puerta principal con facilidad, la explosión creando una densa cortina de humo que impidió a los soldados poder verlo. Al asentarse el humo, pudieron ver que el Shinigami ya no estaba… había entrado a la ciudad. Rápidamente, uno de los soldados presionó el botón de alarma.

"¡Advertencia!¡Advertencia!¡Intruso ha penetrado el sector 7-G!¡Intruso ha penetrado el sector 7-G!¡Se dirige a la pirámide dorada!"

La alarma sonó por toda la ciudad. Tanto civiles como soldados se pusieron en alerta, sujetando sus armas y activando las múltiples trampas que poseía la ciudad, en espera del invasor.

Mientras tanto, Ichigo se encontraba corriendo a gran velocidad por las calles de la ciudad, usando la velocidad de su Bankai para superar a sus enemigos y los obstáculos que le ponían. Pero había algo extraño en él, algo diferente… quizás sea esa máscara blanca con rayas rojas que asemejaba a un cráneo que tenía en el rostro… si, eso debía ser.

La Hollow Mask, una mascara que simbolizaba su "Hollow interno", era el nuevo poder que aprendió después del combate contra el Pharaohn Seker, cuando estaba al borde de la muerte. Después de la pelea, Ichigo estaba al borde de la muerte, cuando su Hollow interno intentó poseer su cuerpo y así ser libre. Sabiendo lo que haría con su cuerpo si no lo detenía, Ichigo tuvo que usar cada onza de energía de su cuerpo para hacerle frente, siendo derrotado varias veces. Sin embargo, no se rindió y, al final, logró vencer a su Hollow interno y encerrarlo en lo más profundo de su corazón para que no hiciera más daños… al menos por ahora.

Fue este nuevo poder el que lo salvó de morir ahogado debajo de la arena varios mundos atrás, un poder que sólo podía mantener por algunos segundos antes de que desapareciera, ya que aún no tenía el entrenamiento adecuado para controlarlo.

'Oh bueno, al menos me servirá por unos momentos.' Pensó el Shinigami.

Mientras corría a gran velocidad, los soldados de Anubis que protegían esa ciudad le disparaban con sus armas de energía, pero él los evitaba fácilmente, así como salía de las trampas que le ponían en frente con facilidad. A veces tenía que atacar a soldados y civiles, pero sólo los noqueaba con un fuerte golpe, siguiendo así su camino sin causar bajas.

Luego de algunos segundos, el Shinigami llegó a estar frente a la pirámide que, obviamente, estaba sumamente protegida, usando un escudo de energía para mantener a los invasores afuera.

"Esto no me detendrá." Comentó Ichigo, sintiendo como el poder de su máscara se estaba agotando. "¡GETSUGA TENSHO!"

Otra onda de energía oscura fue lanzada desde la espada del Shinigami, golpeando el escudo con fuerza. Por unos segundos, la barrera comenzó a titilar, antes de hacerse pedazos al nos resistir el embate del guerrero. Ahora, Ichigo estaba libre para accesar a la pirámide… aunque tenía que derrotar a los soldados que impedían la entrada, aunque no era tan difícil de hacer, aún después de perder el poder de su Hollow Mask.

En menos de un minuto, el Shinigami pasó atreves de las defensas y entró en la pirámide, llegando a donde estaba el cristal oscuro. Con un movimiento de su espada, el enorme cristal cayó cortado en pedazos, destruyendo así otro objetivo de los héroes de la Nova Alliance.

"Bueno, ya no hay nada que hacer aquí." Dijo Ichigo. "Será mejor seguir…"

Y con esto dicho, el Shinigami continuó su camino, saliendo de la pirámide y dirigiéndose a otro mundo.


Música de fondo: - 154-Sacred Moon- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

-Planeta: Novaterra-

Raphael estaba saliendo del salón de las Keyblades, cuando de pronto sintió algo familiar. Al voltear hacia atrás, pudo ver como una de las llaves salió disparada al cielo, rodeada de un aura dorada con algo de anaranjado. Sabía que no era una de las Zodiac Keyblades, ya que el color dorado era diferente… este parecía ser un… dorado fuego.

"Oh, ya entiendo…" comentó el hechicero. "Así que esa Challenge Series ha encontrado a un portador por si solo… interesante."

Con esto dicho, el hechicero salió de la habitación, seguro al saber que hay alguien en el Nintenverse que ha sido elegido por un grupo de Keyblades… y el primer espíritu ha ido a probarlo.


"Agumon, ¿Qué está pasando?" preguntó Tai con confusión.

"Esto es lo que pasa cuando la oscuridad dentro de sus corazones se vuelve más fuerte." Respondió el Digimon.

"¿La oscuridad de nuestros corazones?" cuestionó Dawn con confusión.

Alrededor de ellos, la neblina continuaba haciéndose más y más densa, las puertas se volvían grises y las paredes se manchaban de negro, así como crecían más las ramas espinosas. Todo el lugar se estaba convirtiendo en oscuridad.

"No lo entiendo, Agumon, ¿Qué está provocando esto?" cuestionó Tai, aún sin entender.

"Es el odio, Tai, el odio que sienten por Searia." Respondió el ser digital.

"¿Nuestro odio?" preguntó Dawn. "¡Tenemos derecho a odiarla!"

"Es cierto, tienen derecho, después de todo son humanos… pero ese odio está corrompiendo su alma, sus corazones, su esencia misma. Ese odio fuera de control es el peligro."

Ambos jóvenes se miraron con confusión, notando que el lugar seguía convirtiéndose en oscuridad.

"Esto pasa… ¿Por nosotros?" cuestionó el Digidestined. "¿Es esto el resultado de nuestro odio?"

"¡Piplup!" exclamó el pequeño pingüino.

"Si Tai, este es el resultado." Respondió Agumon. "El oído es una emoción humana normal, y no es malo tenerla… pero, si esta se sale de control, puede ocasionar mucho daño a otras personas. Ustedes, que son N-Warriors, tienen prohibido perder el control de ese odio, de lo contrario, se convertirán en DN-Warriors… y si eso pasa…"

"Es cierto, los demás tendrían que matarnos…" terminó el elegido del Valor, haciendo que Dawn se sorprendiera.

"¿Eh?¿Tendrán que matarnos?" cuestionó con sorpresa.

"Si, porque seremos una amenaza para todos…"

"¡No!¡No quiero que eso pase!"

"Entonces deben hacer brillar con más intensidad sus cristales." Expresó Agumon con seriedad. "Hagan brillar ese cristal para alcanzar un nuevo nivel."

"¿Un nuevo nivel?" preguntó Tai.

"Si… vamos chicos, pueden hacerlo."

"¡Lup, pi pip lup!"

"Pero, ¿Cómo?¿Cómo podemos usar ese resplandor?" preguntó la Coordinator.

"Conviertan ese odio en esperanza…"

"Es más fácil decirlo que hacerlo, Agumon." Comentó Tai.

"No tienen elección…"

"Ya veo… ¿Desde cuando te volviste tan sabio? Hablas como si fueras Raphael."

"El ser un espíritu de la Keyblade tiene muchas ventajas." Respondió con una sonrisa en su rostro. "¡Vamos, no hay tiempo!¡Si la oscuridad domina todo, no podrán liberarse de ella jamás!"

"De acuerdo, lo haremos…"

Los dos jóvenes se pusieron de pie, mirándose con decisión, antes de cerrar sus ojos y concentrándose en sus emociones. Podían sentir el odio dentro de ellos, uno que estaba corrompiendo todo lo que era bueno y correcto, haciéndolos caer en la oscuridad. Ese odio tenía que desaparecer.

La oscuridad estaba cambiando todo el lugar, las puertas blancas eran casi negras y la neblina oscura estaba hasta el techo, tan densa que no podía verse nada frente a ellos. Sin embargo, un tenue resplandor apareció en el pecho de ambos jóvenes, iluminándolos un poco.

"No podemos rendirnos…" dijo Tai en su mente. "¡Tenemos una misión que cumplir!"

"Nuestros familiares y amigos están en peligro, no podemos darnos por vencidos." Expresó Dawn también en su mente.

"Debemos tener… ¡Esperanza!"

"Oscuridad de mi corazón…"

"¡Conviértete en la luz de nuestra esperanza!"

"Desaparece el odio que tenemos…"

"Y permítenos un nuevo poder…"

"… para así alcanzar…"

"¡un nuevo nivel!"

De pronto, el resplandor en el pecho de los dos se intensificó, alejando la oscuridad del lugar y transformando todo en luz, volviéndolo todo blanco.


Searia siguió viendo la esfera, esperando a que algo pasara antes de ella hacer algún movimiento. Entonces, la esfera comenzó a brillar más y más, por lo que tuvo que cerrar sus ojos para evitar quedarse ciega por unos segundos. Podía sentir el brillo en la piel, un destello tan intenso que podría superar con creces cualquier Súper Nova, lo cual sólo significaba una cosa. El brillo disminuyó, permitiendo que ella pudiera volver a abrir sus ojos y ver lo que estaba pasando abajo. Notó que la esfera de energía dorada aún rodeaba a los jóvenes, pero giraba a una velocidad mucho mayor.

En ese momento, la esfera se disipó, su energía mandada a varias direcciones, dejando ver a los dos jóvenes que estaban en su interior. Había algo diferente en ellos, algo que al principio la Pharaohn no lograba descifrar… hasta que se dio cuenta de que el cabello de los dos estaba más erizado de lo normal, el símbolo de su frente estaba modificado un poco, y sus miradas habían cambiado también ligeramente, mostrándose más serios. Eso si, todo rastro de oscuridad había desaparecido y el odio que había sentido anteriormente se había esfumado.

"¿Qué han hecho ustedes dos?" cuestionó Searia con confusión, sintiendo que las presencias de ambos jóvenes se habían incrementado considerablemente.

"Hemos evolucionado…" respondió Tai con seriedad, aunque sonreía un poco. "Hemos alcanzado un nuevo nivel."

"¿Un nuevo nivel?¿Evolucionar?¿De que rayos están hablando?" preguntó la Pharaohn con confusión.

"El odio que sentíamos hace unos momentos lo hemos transformado en esperanza." Contestó Dawn con seriedad. "Y esa esperanza nos ha hecho cambiar."

"Este es un nuevo nivel, un nuevo estado del Súper N-WarriorSúper N-Warrior Lv2!" Exclamó el Digidestined, ambos jóvenes elevando sus auras.

"Entiendo, así que un nuevo poder…" comentó la Pharaohn, antes de ponerse en guardia. "¡Muy bien!¡Entonces demuéstrenme lo que pueden hacer!"

Música de fondo: - 125-Saigo no Tatakai- (Soundtrack: .Hack//G.U. Trilogy)

Antes de comenzar el combate, Dawn colocó su mano derecha sobre el hombro de Tai, al parecer aplicándole algo a su cuerpo. El joven notó esta acción y sonrió, ya que sabía de qué se trataba lo que quería hacer. Después de esto, el joven se lanzó en contra de la Pharaohn, volando a gran velocidad hacia ella. Searia sonrió, ya que no necesitaba de mucho para vencer al joven de una vez por todas.

"¡TOKIIO!"

Una enorme burbuja de tiempo se extendió por cientos de kilómetros, cubriendo el planeta entero en menos de un segundo. Todo dentro de esa burbuja era detenido, ya que el tiempo dejó de fluir en su interior, como lo había hecho antes.

"Ahora si, no podrás…"

-POW!-

La Pharaohn se sorprendió, su mente no entendiendo lo que había pasando; Tai la había golpeado con fuerza en la cabeza con su Keyblade. Podía sentir un hilo de sangre escurrir por su frente, sangre que al parecer era suya. No tuvo tiempo que pensar, ya que el N-Warrior le lanzó un Firaga a quemarropa, lanzándola por los aires hasta caer sobre el magma ardiendo… que no la quemaba, ya que el tiempo del magma se había detenido por completo, además de que su armadura la protegía de toda quemadura.

Se levantó con dificultad, aún tratando de descifrar como es que aquel hombre la había golpeado, cuando sus cadenas reaccionaron de forma inmediata, bloqueando unas cadenas que se movían velozmente sobre el espacio, enredándose unas con otras. Frente a ella, la joven Dawn sujetaba sus propias cadenas, evitando que se soltara, mientras que Tai descendía a su lado.

"¿Por qué?" preguntó la Pharaohn. "¿Por qué se pueden mover libremente através del tiempo congelado?"

"Porque, en nuestro espacio, el tiempo transcurre libremente." Respondió Tai, confundiendo a la guerrera dorada. "Dawn te lo explicará."

"¿Tengo que?" cuestionó la joven. "Bueno, es simple; Searia, tu controlas el tiempo que puede haber en el espacio, ¿verdad?" cuestionó, recibiendo una respuesta afirmativa. "Bueno, pero ahora que he evolucionado, puedo controlar el espacio a mi antojo, con todas sus características, incluyendo el tiempo dentro de este espacio."

"¿Qué dices?" preguntó Searia con confusión. "¿Quieres decir que creaste una burbuja de espacio donde puedes controlar el tiempo dentro del mismo?"

"Exactamente, pero como no controlo el espacio tan bien como tu controlas el tiempo, esta burbuja de tiempo es más pequeña, ya que si fuera más grande, controlarías el tiempo dentro de dicha burbuja."

"Cuando Dawn me tocó el hombro, invocó esa burbuja de tiempo alrededor mío." Respondió Tai. "Con esto, puedo moverme a pesar de que estamos en un vacío de tiempo."

Searia apretó los dientes, pensando en lo que los jóvenes les habían dicho.

'¡Maldición!' pensó. 'Si lo que dicen es cierto, ni siquiera podré usar mis Time Chains con ellos. Cuando invoque treinta cadenas para atacar a un mismo tiempo, al ingresar al espacio de ellos será sólo una y podrán evitarla. ¡Maldición!... sin embargo, todo ataque de energía que hagan no estará sujeto a sus reglas, sino a las mías… interesante…'

"¡No te perdonaremos por lo que hiciste!" Exclamó Dawn con enfado.

"¡Te derrotaremos, Searia!¡Se lo debemos a toda la gente que mataste." Expresó Tai, sujetando su Keyblade con ambas manos. "¡Pagarás!"

"¿Qué pagaré?¡Inténtenlo!" Exclamó la Pharaohn, elevando su aura considerablemente.

Dawn y Tai se lanzaron contra ella, con sus Keyblades en mano, listas para golpear y cortar a su rival. El joven llegó primero con ella, por lo que alzó su Keyblade con ambas manos y dio un fuerte corte vertical, uno que ella detuvo con su cadena dorada, sujetándola con ambas manos. Acto seguido, le dio una fuerte patada en un costado, mandando al N-Warrior hacia el suelo.

En ese momento, Dawn llegó y comenzó a dar varios golpes con su Keyblade y, de vez en cuando, con sus cadenas, para sacar de concentración a la guerrera dorada, pero ella era más rápida y lograba bloquear los ataques con algo de dificultad. Entonces, Dawn dio otro golpe con su arma, aunque Searia la bloqueó con sus cadenas, y permanecieron así unos segundos, probando sus fuerzas.

"¿Por qué tenías que matarlos?" cuestionó Dawn con enfado. "¡Ellos sólo querían vivir en paz!"

"¡No digas tonterías!" Exclamó Searia. "¡Ellos se revelaron contra nuestro dios, y la muerte es el castigo que le espera a todos los traidores!"

"¡Y como no iban a traicionarlos si querían que niños lucharan en el ejercito!"

"¡Lo que ellos no sabían era que los niños no irían al frente de batalla, sino que serían entrenados hasta que pudieran pelear! Nosotros creíamos que esta guerra duraría diez años y, para ese entonces, muchos de los niños ya serían jóvenes y pelearían por la causa."

"¿Aún cuando les quitan su niñez?¿Aún cuando no dejan que se diviertan como niños normales?"

"Ese es el destino de aquellos que nacen con ese emblema… ¡Es un honor ser elegidos para combatir por nuestro dios!"

"¡Lo siento, pero no puedo estar de acuerdo con eso!"

"¡Y esa es la diferencia entre tu y yo!" Exclamó la Pharaohn, dándole un rodillazo a Dawn en el estómago, para luego darle otro golpe ahora en la nuca, mandándola al suelo. "Esta es nuestra forma de vivir."

"¡Pero ellos no querían esa forma de vivir!" Exclamó Tai, volando a gran velocidad del suelo y arremetiendo contra la Egypteran, quien se defendió con sus cadenas. "¡Ellos sólo querían vivir en paz!"

"¿En paz?¿Y a eso le dices que asesinen a nuestros hombres?"

"¿Qué dices?"

"No lo sabes, pero esos rebeldes han estado atacando a los soldados que están en esta región, matándolos sin compasión. ¡¿A eso le llamas vivir en paz?!"

"¡Ellos no hubieran tomado esas acciones si no les hubieran negado el derecho de vivir en paz!"

"¡No podemos hacer eso!¡Va en contra de nuestras creencias, en nuestras tradiciones!"

"¡Entonces destruiré esas tradiciones y liberaré a la gente de ese destino!¡COURAGE FLARE!"

Una esfera de fuego salió de la mano derecha de Tai, pero la teoría de Searia estaba en lo correcto, ya que, al no estar en su zona de tiempo, el ataque se detenía de inmediato al salir de la burbuja espacial que Dawn creó alrededor del N-Warrior de Wargreymon.

"Al parecer ataques especiales no funcionan… ¡Entonces seguiré atacando!" Exclamó el Digidestined, viajando velozmente para atacar a su rival.

"¡Voy contigo, Tai!" Exclamó Dawn, volando también a gran velocidad. "¡No podemos permitir que ella siga con sus maldades!"

"¿Maldades?" cuestionó la Pharaohn, bloqueando los fuertes golpes de ambos guerreros. "¿Siguen con esas tonterías?¡Ya les dije que esta es nuestra forma de ser!"

"¡Esa forma de ser está mal!"

"¿Qué saben ustedes de nosotros?¿Quién les da el derecho de decirnos que está bien y que está mal?"

"¡Es lógica!" Exclamó Tai, dando una patada que Searia bloqueó con su brazo derecho. "¡La libertad es un derecho que todos tenemos!¡La libertad de elegir nuestro destino es algo que no se nos puede quitar!"

"¡Esa es la diferencia entre ustedes y nosotros!" Exclamó la guerrera dorada, elevando su aura considerablemente, causando que algunas descargas eléctricas impactaran y paralizaran a los jóvenes héroes. "¡Nosotros no tenemos libertad, no creemos en ella!" Expresó, dando varios golpes a la velocidad de la luz a ambos N-Warriors.

La guerrera dorada siguió golpeando a sus adversarios, elevando más su aura conforme seguía golpeándolos.

"Nosotros vivimos para pelear, fuimos elegidos por el dios Anubis para luchar contra otras galaxias y así traer la paz a nuestros habitantes. Es nuestro destino, ¡un destino que aceptamos con gusto! Aquellos que no lo aceptan simplemente merecen morir."

"¡Estás mal!" Exclamó Tai. "Cada uno merece elegir su camino, o si no…" pero fue interrumpido por un fuerte golpe en el estómago.

"Si cada uno hiciera su camino, su futuro sería incierto y al final sus habitantes terminarían destruyéndose cuando hagan mal uso de esa libertad. ¡Es por eso que nosotros tomamos el mando!"

"Pero eso lo hace un gobierno que no piensa en su gente…" comentó Dawn débilmente, mientras la cadena dorada apretaba su cuello con fuerza.

"Esta es nuestra forma de ser." Respondió Searia fríamente. "Esta es nuestra forma de sobrevivir. ¡Este es nuestro destino!"

Con esto dicho, la Pharaohn mandó a ambos jóvenes contra el suelo que estaba varios metros debajo de donde estaba ella. Miró con enfado el lugar donde habían caído y concentró todas sus energías, retirando la burbuja de tiempo congelado que rodeaba el planeta. Entonces, de sus manos liberó una gran cantidad de relámpagos morados, cada uno con la capacidad eléctrica que todo el planeta Tierra podía generar. Los relámpagos impactaron el suelo con fuerza, creando grandes explosiones que hicieron temblar el piso y sus alrededores. El bombardeo eléctrico continuó por varios minutos, hasta que la Pharaohn dejó de atacar, mirando el enorme cráter que había provocado con sus ataques, mismo que se estaba llenando de magma ardiente que mataría todo lo que tocara en segundos.

"Ese es nuestro destino…" comentó Searia al ver la tumba de lava que cubría el lugar. "Un destino que no podrán nunca evitar."

"Lo lograremos…"

"¿Qué…?" cuestionó la Pharaohn, escuchando la voz de Dawn en su cabeza, no creyendo que seguiría con vida.

"El destino… el destino nunca está escrito…"

"Luchamos porque creemos que podemos cambiar ese destino…" expresó otra voz, la de Tai, esta vez en su mente.

Música de fondo: - 178-Brave Heart (TV Size)- (Soundtrack: Digimon Adventure 01)

Entonces, el lago de lava comenzó a girar, formando un remolino en el centro, en cuyo interior estaban los dos N-Warriors, sin daño aparente debido a la lava. Tai, usando su habilidad para controlar el fuego y la tierra, evitaba que él y Dawn se quemaran con el magma, envolviéndo a ambos en una esfera de energía anaranjada.

"Esa es la diferencia entre ustedes y nosotros." Respondió Dawn con seriedad.

"Te demostraremos que el destino se puede cambiar." Expresó Tai. "Te enseñaremos que esa forma de ser, que esa forma de vivir, está equivocada."

"¿Enserio?" cuestionó Searia con algo de arrogancia. "Entonces enséñenme que ese destino puede cambiar. ¡Vamos!"

La Pharaohn elevó su aura, preparándose para el combate. Tai saltó, sujetando su Keyblade con fuerza, volando a gran velocidad en contra su enemiga, reuniendo gran parte de su energía en su arma. Searia extendió su brazo, activando su control sobre el tiempo, pero notó que este no funcionaba.

"¿Qué pasa?" Cuestionó ella con confusión, notando que, abajo, Dawn estaba concentrada, sujetando su Keyblade frente a ella con una mano en el mango y otra en la hoja, mientras las cadenas moradas de ella danzaban. Entonces, descubrió que todo en un rango de veinte kilómetros en todas direcciones estaba encerrado en una burbuja morada. '¡Maldición!¡Esa niña nos atrapó en una burbuja espacial!¡Mis poderes de controlar el tiempo no funcionarán aquí!¡Debo salir!'

Mientras Searia pensaba eso, Tai a unos metros de ella notó el cambio de expresión en el rostro de su enemiga, indicando que había deducido su plan.

"¡Dawn!¡Se ha dado cuenta de la trampa!¡Rápido, dame tu energía!"

"¡Muy bien!" expresó la joven por medio de la telepatía. "¡Derrótala, Tai!"

La N-Warrior de Palkia comenzó a transmitir su energía al N-Warrior de Wargreymon, perdiendo el control de la burbuja espacial en el acto. El espacio alrededor de ellos estaba regresando a la normalidad y en poco tiempo Searia recuperaría sus poderes sobre el Tiempo. Tai tenía que atacarla antes de que los recuperara.

Envuelto en un aura dorada con anaranjado, el Digidestined apareció frente a Searia, su Keyblade brillando con energía casi ilimitada, mientras su Nova Crystal ardía al máximo.

"Haz temblar el suelo con tus flamas… ¡WARGREYMON!" Expresó Tai.

"¿Otra vez esa técnica?¡No funcionará!" Exclamó la Pharaohn, colocando todo su Ba en sus cadenas. "¡TIME CHAINS!"

"¡COURAGE SOUL!"

Keyblade y cadenas se encontraron en el aire, generando un gran destello que daba la impresión de que un sol estaba en la superficie del planeta. Ambos guerreros estaban empleando todas sus fuerzas en ese ataque, chispas saltando del punto de contacto entre ambas armas. Entonces, Searia comenzó a ganar terreno, empujando poco a poco a Tai hacia atrás, para horror del joven guerrero.

-

'¡Maldición!' pensó Tai, al entrar al mundo de su mente, en medio de la oscuridad. 'Es demasiado fuerte, mis poderes no son suficientes para vencerla… ¡Rayos!¡Necesito más poder!'

"¿Necesitas más poder, guerrero?"

"¿Quien está ahí?" preguntó el N-Warrior al escuchar esa voz dentro de su cabeza.

"Si quieres más poder, yo te daré el necesario."

"No sé quien seas, pero no estoy tan loco como para aceptar el poder de un desconocido. No puedo confiar en ti."

"Confía en mi, puesto que yo soy parte del Nintenverse."

"¿Que?"

"Ni deber es proteger el Nintenverse de todo mal, así como tu, sólo que de una forma diferente. Vamos, Tai, Digidestined of Courage, demuéstrame la fuerza de tu Nova Crystal y el Courage Emblem que residen en ti."

"Si lo que dices es cierto, si eres alguien que protege el Nintenverse, ¡entonces dame tus fuerzas!"

Un resplandor apareció a lado del joven, iluminando todo el lugar. Tai notó esto y volteó a ver ese resplandor, no sintiendo molestia alguna en sus ojos, viendo la figura que estaba cubierta detrás de ese resplandor.

"Tu eres…"

"Usa mi fuerza, guerrero. Demuéstrame la fuerza de tu corazón." Expresó la voz, Tai sonriendo ante esto.

'Muy bien… ¡acepto tu poder!' respondió, extendiendo su mano en la luz.

-

De vuelta en la realidad, Tai seguía perdiendo en fuerza contra la Pharaohn, quien sonreía al saber que su victoria estaba cerca. Entonces, para su confusión, Tai extendió su mano izquierda hacia un lado, invocando en este algún objeto rodeado de flamas anaranjadas, mismas que se disiparon luego de un momento, revelando lo que era.

'¿Pero que…?' pensó la guerrera, justo cuando Tai bajaba su segunda Keyblade y la golpeaba directamente.

-

Dawn cerró los ojos, tratando de evitar cegada por esta luz tan intensa. Cuando el brillo comenzó a disminuir y ella poder ver sin lastimarse la vista, notó que algo estaba cayendo del cielo, el cuerpo de una persona. Para su horror, descubrió que era Tai, cayendo velozmente al suelo, impactándose contra el suelo con fuerza, creando un pequeño cráter donde quedó.

"¡Tai!" Exclamó la joven, queriendo ir a ayudarlo. Sin embargo, la presencia de su enemiga se podía sentir aún en el aire.

Dawn volteó hacia arriba, viendo a Searia flotando en el aire, varios metros sobre su cabeza. Se colocó en guardia, pensando que la pelea podría continuar y, con Tai fuera de combate, quizás no podría vencerla. Entonces, notó que la Pharaohn sonreía un poco, mirando al joven con algo de tristeza.

"Es impresionante…" comentó la guerrera dorada. "Así que este es el brillo de ustedes, los N-Warriors…" expresó, mientras que, para sorpresa de Dawn, toda la armadura de Searia comenzó a agrietarse bastante. "Ese brillo que es capaz de iluminar hasta la oscuridad más oscura… ¡Ah!"

De pronto, toda la armadura de la guerrera dorada, al igual que sus cadenas, se destruyeron, explotando en pedazos, dejándola sólo con sus botas y guantes doraros, que también estaban bastante dañados. La Pharaohn comenzó a caer a gran velocidad, impactándose contra el suelo con fuerza, aunque no tanta como Tai hace unos momentos. La mujer quedó boca arriba, mirando al nublado cielo, sintiendo como las fuerzas se le iban poco a poco, puesto que ese ataque había cortado no sólo su cuerpo, sino también su espíritu, lo único que podría haber permitido que siguiera con vida a pesar de las heridas.

Música de fondo: - 136-The Price of Freedom- (Soundtrack: Crisis Core: Final Fantasy VII)

Curiosa, Dawn se acercó lentamente al lugar donde la Pharaohn yacía en el suelo, aparentemente sin vida, dándose cuenta de que no era así cuando logró verla con mayor detenimiento, aunque estaba segura de que pronto moriría por las heridas que Tai logró hacerles. Searia movió un poco su cabeza para ver a la joven N-Warrior, respirando con dificultad y haciendo muecas de dolor, como si el sólo hecho de respirar la matara.

"Así que este es el poder que tienen, el poder que dicen que es capaz de alterar el destino de una civilización." Comentó débilmente, mientras Dawn se acercaba cada vez más. "De verdad… es impresionante…"

"Searia…" comentó la Coordinator, mirándola con algo de tristeza… algo que la guerrea dorada notó.

"¿Por qué me miras así?¿Me tienes lástima?" cuestionó con algo de burla. "No me tengas lástima, este era el camino que tenía que seguir, así como tu tomaste el tuyo."

Dawn no supo que decir. Si, sentía lástima por que alguien tenía que morir, a pesar de estar en medio de una guerra. Sin embargo, también sentía lástima debido al camino que Searia eligió… o que ella creía tenía destinado.

"¿Pudiste haber elegido otro camino si hubieras tenido la oportunidad?" preguntó Dawn con tristeza, confundiendo a la Pharaohn, quien lo pensó por unos momentos.

"No, hubiera elegido este mismo camino…" respondió la Egypteran.

"¿Por qué?¿Por qué elegir un camino lleno de destrucción?"

"¿Por qué lo elegiste tu?" respondió Searia con otra pregunta. "En el Nintenverse son más flexibles con respecto a sus soldados. Entonces, ¿porqué elegiste ese camino?"

"Porque… quería proteger a mi familia y amigos…"

"He, no somos tan diferentes después de todo."

"¿Eh?"

"Somos diferentes en cuanto a culturas; el ser elegido como un guerrero de Anubis es un honor para nosotros, haríamos lo que fuera por eso, ya que de esa forma protegeríamos a nuestros pueblos. Ustedes, los del Nintenverse, tienen la opción de que si son elegidos para ser guerreros de Balance y Chaos, pueden negarse… pero eso significaría que no se preocupan por sus seres queridos…"

En ese momento, una revelación le llegó a la guerrea de Palkia como si fuera una explosión.

"Entonces, eso significa que…" empezó Dawn con asombro.

"Si alguien que es elegido se niega a ser guerrero, es porque no tienen nada que proteger." Respondió Searia débilmente. "Los niños que fueron elegidos querían formar parte de nuestros ejércitos, pero sus familiares les negaron ese privilegio, no tomando en cuenta los sentimientos de esos niños. Al final, los familiares de esos niños fueron la razón por la que ellos han muerto. Yo simplemente les di la muerte que todo soldado de Anubis desearía."

"Pero eran sólo niños… ellos…"

"Te dije, nuestras costumbres son diferentes a las de ustedes. Los niños de esa edad hubieran estado orgullosos de servir a su dios…" respondió la Pharaohn, vomitando algo de sangre debido a las heridas que tenía. "Parece que ha llegado mi hora… y no sientas lástima por mi, este es el camino que hubiera elegido de haber tenido la oportunidad… y esta es la muerte que deseaba; morir sirviendo a mi señor Anubis."

"L-lo entiendo…" comentó Dawn, sintiendo una profunda tristeza dentro de ella, tendiendo ganas de llorar.

"Sin embargo… antes de partir, tengo otra decisión que hacer… dame tu mano…"

Dawn miró con confusión a la Pharaohn, quien tenía una mano extendida hacia ella. Tenía algo de desconfianza, pero aún así algo le decía que tenía que aceptar, así que tomó la mano de la guerrera dorada. Casi de inmediato, una descarga de energía pasó por su cuerpo, lastimándola un poco. La N-Warrior retiró su mano de inmediato, pensando que su oponente le había tendido una trampa. Sin embargo, sintió algo dentro de ella, una nueva energía que al parecer fluía por su cuerpo.

"¿Qué fue…?"

"Te he dado mi control sobre el tiempo." Respondió Searia débilmente. "Algunos de los hechiceros pueden pasar sus poderes a otra persona para mantener así sus conocimientos eternamente. Sin embargo, sólo un controlador del tiempo puede hacer uso de esa habilidad."

"¿Por qué me la das entonces? Soy tu enemiga."

"Porque este poder quiero mantenerlo lo más posible en esta realidad, y la única forma de hacerlo es pasárselo a alguien. Sin embargo, tú no podrás usarlo ya que no eres una manipuladora del tiempo. Por favor, dale esta habilidad a alguien de tu galaxia que creas que pueda controlarlo… ese es mi única decisión en esta vida… yo…"

Pero eso fue todo lo que Searia logró decir, ya que la flama de su vida se extinguió segundos después, partiendo así de este mundo. Dawn se quedó ahí, mirando el cuerpo de su oponente, viéndolo con seriedad.

"Lo haré, no te preocupes." Dijo ella. "Se lo daré a alguien quien crea lo merece… descansa en paz."

La joven comenzó a caminar, alejándose del cuerpo de Searia, buscando a su otro compañero… sin darse cuenta de la lava que se movía en las cercanías, envolviendo y quemando el cuerpo de la guerrera dorada.

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Música de fondo: - 135-Why (CCFFVII Mix)- (Soundtrack: Crisis Core: Final Fantasy VII)

"¡Tai!¿Estás bien?"

"¡Tai!"

El Digidestined comenzó a abrir sus ojos, sintiendo que alguien lo sujetaba de los hombros y lo movía de un lado a otro. Cuando su visión se aclaró lo suficiente, pudo ver que se trataba de Dawn la persona que lo zarandeaba… y a Agumon a lado de ella.

"¡¿Que?!" Cuestionó el joven, abriendo sus ojos con sorpresa. "¡¿Agumon?!¿Como es que…?"

"Claro, no me agradezcas nada." Comentó Dawn con enfado, haciendo un puchero y mirando al otro lado.

"¿Wa…?"

"Dawn te salvó la vida de ser quemado por la lava." Respondió el pequeño Digimon, apuntando en una dirección. Tai pudo ver que a donde apuntaba se encontraba el cráter que creó con la caída, llenándose de lava.

"Oh, ya veo… lo siento Dawn… gracias."

"No hay de que." Respondió la joven, fingiendo estar enfadada, algo que no duró mucho ya que comenzó a reírse. "Aunque me hubiera gustado verte rostizado."

"Lo siento, pero prefiero no ser cocinado al fuego del magma."

Todos los presentes comenzaron a reírse, los cuatro de ellos… si, cuatro, ya que, aparte de Agumon, Piplup, el pequeño Pokemon de agua, estaba con ellos.

"Agumon, ¿Cómo es que tu y ese Pokemon están aquí?" cuestionó Tai con confusión.

"Es porque te has vuelto más fuerte, Tai." Respondió el Digimon con felicidad.

"¿Más fuerte?" preguntó el Digidestined, recordando entonces lo que Raphael les dijo hace tiempo. "Oh, es cierto, ahora lo recuerdo."

"Piplup estaba en la misma situación." Expresó Dawn. "Y al parecer, por lo fuerte que me volví, pasó por lo mismo."

"Ya veo… me alegra." Comentó el joven con alegría, abrazando al pequeño dinosaurio. "Me alegra tenerte de nuevo, Agumon."

"Te lo dije, siempre estaré contigo." Respondió el dinosaurio anaranjado. "Pero, ahora somos parte de las Keyblades que tienen, así que, aunque nos maten en nuestra forma física, siempre podremos regresar mientras el Keychain exista."

"Entiendo, me alegra eso, porque de aquí en delante todo se pondrá más difícil y necesitaremos su ayuda."

"Cuenta conmigo, Tai, como siempre." Respondió Agumon, Piplup haciendo una pose de 'aires de superioridad'.

"También cuenta conmigo."

Tai volteó a un lado, viendo algo que no había notado hasta ahora. Cerca de él, un poco alejado del grupo, se encontraba una Keyblade ancha, casi como la Courage Crest que usaba siempre. De pronto, una silueta fantasmal apareció justo frente a la Keyblade, indicando que era el espíritu de esa arma… y que se parecía mucho a Wargreymon.

"¿Pero que…?" cuestionó Tai. "¿Quién eres?"

"Yo soy VictoryGreymon, soy el espíritu que se encuentra dentro de esta llave; la Victory Hero."

"¿VictoryGreymon?¿Una Subespecie de Wargreymon?"

"Así es." Respondió el espíritu del Digimon Mega. "Tai Kamiya, N-Warrior de Wargreymon y Digidestined of Courage, has sido elegido por nosotros para ver si eres digno de ser el portador del grupo de Keyblades conocido como la Greymon Challenge Series."

"¿Greymon Challenge Series?¿Es algo así como la Frozen Challenge de Alan o la Crystal Challenge de Kristal?"

"Exactamente."

"¡Ah!¡No es justo!" Exclamó Dawn. "¿Cómo es que tu tienes una nueva Keyblade y yo no?"

"No te quejes." Expresó Tai. "Tu apenas acabas de aprender a transformarte en Súper N-Warrior y ya alcanzaste el nivel dos. Eso fue algo rápido."

"Ya llegará tu momento, Dawn Hikari." Respondió el Mega Digimon. "En estos momentos hay varias Challenge Series que te están evaluando, viendo si eres digna de ellos."

"¿De verdad?" cuestionó la chica. "¡Genial!"

"Entonces, VictoryGreymon." Empezó el Digidestined, poniéndose de pie. "¿Cuento contigo para ayudarnos a vencer a los Pharaohns?"

"Por supuesto… Master Tai." Expresó el Digimon, regresando de nuevo a su Keyblade.

"Me agrada como suena eso…" comentó el joven, caminando hacia el frente y sacando la Keyblade del suelo. "Victory Hero, ¿eh?... gracias por elegirme." Comentó el joven, antes de mirar a la chica atrás de él. "Vámonos, Dawn."

"¡Claro!" respondió ella.

Los dos, junto con sus compañeros monstruos, comenzaron a correr, evitando la lava que parecía fluir por todas partes, esperando que el cristal portal que los llevaría a otro mundo no hubiera sido alcanzado por ella. Mientras corrían, Dawn recordó una conversación que tuvo con las otras chicas durante el combate contra los Mecronets.

"Oye Tai."

"¿Qué pasa, Dawn?"

"Sólo quería decirte que… eres bastante apuesto."

Este comentario hizo que el joven casi se diera de frente contra el suelo, aunque logró reponerse con facilidad, para luego mirar a Dawn con confusión, mientras su rostro se ponía rojo.

"¿P-porque m-me dices eso?" preguntó Tai con curiosidad y nerviosismo.

"Es la verdad." Respondió Dawn, sonriendo alegremente, enseñándole la lengua a su compañero y correr más rápido. "¡Apresúrate, los demás nos han de estar esperando!"

Y con esto dicho, la joven corrió más rápido, dejando al humano y a los dos monstruos confundidos, Tai sólo teniendo una idea en mente.

'No entenderé a las mujeres… ¿Y porqué me estoy sonrojando por lo que una niña de doce años dice de mi?'

"¡Te oí!"

'… debo recordar que los N-Warriors leemos la mente…'

"¡Si, recuérdalo!"

"¡Sal de mi cabeza!"

Fin del Capitulo 36


NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)

Kristal: Hola, soy Kristal. Bien, un enemigo menos, ahora nos quedan seis… sin embargo, los Pharaohns restantes son bastante fuertes… ¿Ahora a quien es les toca?

Seiya: Creo que a nosotros… ¿Cómo nos introduciremos en esta ciudad sin ser vistos?

Haru: Creo que no podemos…

Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: Rendición.

Seiya: Obi-Wan… ¡¿PERO QUE RAYOS ESTÁS HACIENDO?!

Obi-Wan: Rindiéndome, por supuesto…

ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)


Saiyan X dice: Disculpen la tardanza, un gato se me atravezó en el camino y... ( es golpeado por Kakashi ) ¡Ow!

Kakashi: no me copies.

Saiyan X dice: ok! ok! no lo haré... bueno, andaba algo ocupado y por eso no pude actualizar antes, pero ya está. Bueno ¿que les parece? Si, ya coloqué a Hollow Ichigo, por si alguien quería verlo. Lo tenía planeado así desde antes, pero tenía que esperarme.

Ok, ahora Dawn y Tai tienen también súper formas de nivel 2, además de que Tai tiene ya su segunda Keyblade (¡Al fin!), la Victory Greymon. Como podrán deducir, la Greymon Challenge tendrá todas las Keyblades con forma de Greymons Mega que haya, conocidos o no conocidos. Si no saben como es Victory Greymon, vayan a un Wikia de Digimon y busquenlo. Es un Mega, también. La imagen de la Keyblade está en la imagen de Keyblades, mientras que las formas súper lv 2 de Dawn y Tai están en la de personajes, así como, al fin, la de Searia.

Oh si, hablando de Keyblade, agregué una que apareció en el Final MiX! del Ep 2. Por siya lo leyeron, sabrán que coloqué una Keyblade que antes no había puesto y se la di a un N-Warrior. ¿Quien es? Veanlo, está también en la imagen de las Keyblades.

También cambié un poco el diseño de los Zodiacs Battlecrusiers de Novaterra y por completo el de los Alverions Mecronets, para que no parezcan copias de los Venators de Star Wars.

De los agujeros negros... se dicen que hay veces que estos disparan chorros de desechos, los cuales escapan de la gravedad de estos. ¿Como? no tenog idea. Además, no es exactamente un agujero negro y, si lo es, es muy debil.

Los hechizos de los Final Fantasy y Kingdom Hearts sólo los pueden hacer los N-Warriors por el control del aura que tienen. Las demás razas no pueden hacerlo por sus propias "auras".

Bueno, creo que eso es todo... nos vemos el otro Sabado, espero que ahora si a tiempo.

Sobres.

-Saiyan X logged off-