6/JUN/09
PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)
Anteriormente, en The N-Warriors:
Obi-Wan Kenobi se dejó atrapara a él y a sus compañeros Seiya y Haru para así lograr obtener información de uno de los soldados de Anubis para saber donde se encontraba la pirámide dorada que supuestamente estaba en esa ciudad. Ya con esta información, el Jedi y el N-Warrior partieron hacia la pirámide, mientras Seiya seguía adelante para llegar con Anubis más rápido y así salvar a Athena.
Pronto, los dos guerreros de la Nova Alliance entraron en la enorme caverna debajo de la ciudad, lucharon contra el ejército del lugar, y encararon al Pharaohn de turno, Apep de Aphopis, quien les hizo frente a ambos.
Mientras, Vegeta y Hamon seguían su lucha, aún cuando estaban gravemente heridos y con pocas energías, habiendo hace mucho destruido la superficie del planeta, pero eso no importándole a ninguno de los dos.
OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)
Capitulo 39: Cayendo en la desesperación.
Música de fondo: - 179-Doom Dragon Battle- (Soundtrack: Golden Sun Lost Ages)
Una esfera de energía impactó en el estómago del joven N-Warrior, mandándolo a estrellarse contra una de las paredes de la caverna, a varios metros de donde estaba anteriormente. Haru mostraba dolor, ya que, aparte de esa esfera, había recibido varios golpes por parte de su agresor, el Pharaohn Apep, quien se encontraba a cien metros de él, con una mano extendida hacia el frente.
"Te lo dije… eres débil." Comentó el guerrero dorado, bajando su mano, llamando la atención del joven.
"¿Qué dices…?" cuestionó Haru, poniéndose de pie con dificultar.
"Eres el más débil de los N-Warriors que han venido a esta galaxia, o al menos aquellos que han peleado. He podido sentir sus presencias y calcular más o menos sus máximos poderes. Debo admitir que son impresionantes… ¡Pero!" Exclamó, señalando al Rave Master. "Tus poderes son inferiores a los de ellos, puedo saberlo con sólo verte."
"¡Te equivocas!" Exclamó Haru, poniéndose de pie y corriendo a gran velocidad hacia su rival, en menos de un segundo estando frente a él. "¡No soy débil!"
El joven dio varios golpes con su Keyblade, mismos que el Pharaohn bloqueaba con suma facilidad con su tridente doble, haciendo sólo los movimientos necesarios para bloquear los golpes. Pronto, los dos quedaron en un bloqueo de armas, Haru usando todas sus fuerzas, demostrándolo en la expresión de su rostro, mientras que Apep se mostraba tranquilo, como si no estuviera aplicando mucha fuerza.
"Lo eres, acéptalo, muchacho. Soy demasiado poderoso para ti." Comentó el Pharaohn.
"Quizás lo seas." Respondió el N-Warrior. "¡Pero hay otras formas de ganar sin usar la fuerza!"
Haru saltó para caer con fuerza sobre su rival, con su Keyblade en alto. Apep sólo sonrió y alzó su tridente para bloquear el ataque, no dándose cuenta de que la llave del joven había cambiado, siendo ahora una espada color verde.
"¡Toma esto!¡RUNESAVE!"
La espada selladora, Runesave, era una espada especial que, a pesar de no poder cortar objetos sólidos, servía para poder cortar cosas no tangibles y también para, como su nombre lo dice, sellar cosas, en especial los poderes ocultos… y para eso la usó Haru.
La espada pasó a través del tridente, sellando sus poderes en el acto, sorprendiendo al Pharaohn cuando se dio cuenta de que la hoja del arma de su rival lo había atravesado, aunque no lo había cortado. Sin embargo, rápidamente sintió sus efectos, al darse cuenta de que sus poderes se vieron disminuidos considerablemente. Apep se sujetó el rostro, sintiendo que la falta de poder le causaba un gran dolor de cabeza, mientras un aura verde contorneaba su cuerpo. Haru aprovechó esto y lo atacó, cambiando a Silpharion para moverse velozmente y luego a Explosion para crear muchas explosiones, aplicando la técnica Twelve Wings of the Explosive Dragon en él.
"Se acabó." Comentó el Rave Master, apareciendo detrás del Pharaohn, su arma volviendo a la normalidad.
"¿Qué fue lo que hiciste?" cuestionó Apep, sintiendo gran dolor en su cuerpo.
"Runesave es una espada que sirve para sellar los poderes de otros. Simplemente sellé tus poderes de Pharaohn, ahora no eres más que una persona común y corriente. Me sorprende que sigas vivo luego del ataque, pero creo que eso se debe a tu armadura."
"Así que, me sellaste mis poderes con esa arma."
"¡Así es!¡Ahora ríndete antes de que te mate!"
"Estúpido… ¿De verdad crees que puedes sellar el alma de un semi-dios con un arma humana?"
Para sorpresa de Haru, el aura del Pharaohn comenzó a emerger, a pesar de haber sido sellado con el poder de su espada. El aura verde que indicaba que el sello sobre Apep estaba activo comenzó a destellar debido a que el aura del Pharaohn era mucho más fuerte que ella. Al final, el sello volvió a romperse, liberando el Ba del guerrero dorado, expulsando tanta energía que creó poderosas corrientes de aire que levantaban todo del suelo, incluso algunas rocas que estaban firmemente ancladas al suelo alrededor de él. Haru tuvo que clavar su Keyblade en el suelo para evitar salir volando del lugar, mirando al Pharaohn con asombro mientras el viento alrededor de él comenzaba a disminuir.
"No puede ser." Comentó el N-Warrior. "¿Destruyó el sello del Runesave con sólo su voluntad?"
"La voluntad de nosotros, que fuimos creados con las almas de antiguos Guardianes es inmensa. Tu poder es insignificante contra nosotros." Respondió el Egypteran con seriedad. "Devian fue un tonto, él fue derrotado por un poder similar que usan los Epitaph Users, aunque a una mayor escala. Sin embargo, si se hubiera tranquilizado, hubiera podido destruir el sello que aprisionaba su Ba, pero en cambio perdió el control y se lanzó a sus enemigos. Nosotros, los de los anillos internos, no cometeremos los mismos fallos que nuestros camaradas caídos."
Haru se disponía a atacarlo, viendo que sus esfuerzos anteriores por limitar al Pharaohn habían sido en vano. Apep se preparaba para atacarlo, pero en ese momento, varias rocas viajaron velozmente de un lado de la caverna a donde estaban ellos. Sin embargo, el guerrero dorado volteó hacia las rocas y, luego de un destello de sus ojos, estas estallaron en el aire, evitando que los impactaran. Apep se quedó así, inmóvil, moviendo sus ojos de un lado al otro, antes de girar velozmente y bloquear con su tridente un ataque por la espalda, hecho por un sable de luz celeste.
"Creí haberte mandado a dormir debajo de esas rocas." Comentó el Pharaohn.
"Lo siento, pero eran muy incomodas, así que regresé." Respondió Obi-Wan, sonriendo un poco con burla. "¿Me extrañaste?"
"Bah, como si me importara."
Los dos se separaron, antes de comenzar un combate a gran velocidad con sus armas, demostrando gran destreza al poder bloquear y contraatacar los golpes de sus oponentes. Apep giraba su tridente detrás de él para ganar algo de impulso y velocidad para golpear a su rival, pero Obi-Wan era un maestro en Soresu, la tercera forma de estilo de combate de lightsabers, forma que consistía en varios movimientos defensivos que aseguraban que sus practicantes no serían golpeados, incluso cuando fueran atacados por varios a la vez, esperando que el enemigo cometiera algún error al frustrase con la defensa del practicante quien, aprovechando esto, terminaría el combate.
Música de fondo: - 146-SeeD - (Soundtrack: Final Fantasy VIII)
Sus armas chocaron una vez más, manteniendo a ambos guerreros en un bloqueo, mientras se miraban fijamente.
"Eres bueno para defenderte, Jedi, tus técnicas son impresionantes." Comentó el Pharaohn. "Pero el defenderte nunca te dará la oportunidad de atacarme."
"Oh, eso ya lo veremos." Respondió Obi-Wan, separándose de su rival y tomando posición. "Veamos quien se cansa primero."
"¡Yo te ayudaré!" Exclamó Haru, colocándose a lado del Jedi Master. "Recuerda que estamos juntos en esto."
"Es cierto, pero ten cuidado."
"La ayuda de ese muchacho no te servirá de nada." Dijo Apep. "De hecho, probablemente te estorbe."
"¡¿Que?!" Exclamó el N-Warrior con enfado.
"No dejes que te engañe, Haru." Comentó Obi-Wan. "Quiere que pierdas el control y lo ataques a ciegas. Podría acabar contigo si no controlas tus emociones."
"Lo sé, no debo olvidarlo." Comentó el joven, mirando fijamente al Pharaohn. "No soy débil…¡Lo demostraré."
Obi-Wan se quedó mirando a Haru por unos segundos luego de que el joven dijera esas palabras. Se puso a pensar en algo, una cosa que sorprendería tanto a su aliado como a su enemigo. Sin razón aparente, el Jedi desactivó su Lightsaber y lo guardó en su cinturón.
"¿Qué estás haciendo?" preguntó el Pharaohn, haciendo que Haru volteara a ver que era lo que pasaba, ya que él, al estar frente al Jedi, no pudo ver lo que hizo.
"No pelearé." Comentó Obi-Wan, sorprendiendo a los dos.
"¿Qué dices?"
"¡Obi-Wan!" Exclamó Haru con sorpresa. "¿Qué quieres decir con eso?"
"Lo que he dicho; no pelearé más, dejaré que tu te encargues." Contestó el Jedi con seriedad.
"¿Qué estás diciendo?¡No tenemos tiempo que perder!¡Tenemos que seguir adelante!"
"Por eso es que debes derrotarlo lo más pronto posible, para poder alcanzar a los demás."
"Pero…"
"¿Estás loco, Jedi?" cuestionó Apep con sorpresa. "Ese niño no tiene posibilidades contra mi. Podría matarlo en un santiamén."
"No subestimes al chico, Pharaohn, después de todo él es un N-Warrior, por lo que tiene habilidades de otras razas." Respondió el Jedi con seriedad. "Podría darte una sorpresa."
"Bah, como si ese niño pudiera."
"Entonces, ¿Aceptas el reto?"
"Por mi está bien, ya que, cuando acabe con él, nada se interpondrá en nuestra pelea… una que perderás."
"Eso lo veríamos."
"¡Un momento!" Exclamó Haru con enfado. "Obi-Wan, ¿por qué quiere hacer eso? No lo entiendo… un momento, no será que…"
"Es lo que piensas; es para sacar tu poder oculto." Comentó el Jedi.
"¿Mi poder oculto?"
"La razón por la que los demás se han hecho más fuertes no es porque hayan entrenado mucho más que tu, sino porque, durante la guerra en Céfiro, liberaron poderes ocultos dentro de ellos poco a poco, incrementando sus fuerzas sin que ellos se dieran cuenta. Tu también puedes hacerlo, pero habrá que hacer algo un poco más complicado."
"Quiere decir… ¿sacar todo mi poder de golpe?"
"Exactamente. Tú, como un N-Warrior, tienes potencial, pero al usar esa espada de diez formas diferentes, tu potencial se multiplica. Podrías ser tan fuerte como los demás, e inclusive más versátil por las armas que usas."
"Entiendo." Dijo Haru en voz baja, cerrando los ojos y pensando en esas palabras, antes de abrirlos y mirar al frente con decisión. "Está bien, entonces acepto el reto y pelearé solo."
"Muy bien, yo te estaré observando, pero no interferiré, sólo te daré consejos si es que los veo necesario."
"Muy bien… ¿Listo, Pharaohn?"
Música de fondo: - 120-Rage Awakened - (Soundtrack: Kingdom Hearts II Final Mix)
El guerrero dorado se les quedó mirando por unos segundos, no entendiendo bien lo que ocurría, sólo que al parecer Haru pelearía solo contra él.
"No me parece entretenido, pero lo haré." Expresó Apep con desgano, sujetando su tridente doble con ambas manos. "Acabaré contigo rápido, niño, y luego seguiré contra el Jedi."
"¡No será tan fácil vencerme, Pharaohn!" Exclamó el Rave Master, elevando su aura considerablemente, haciendo que incluso el Pharaohn silbara un poco de sorpresa.
"Interesante, tienes más poderes de los que pensé… pero no te serán suficientes."
"¡Te demostraré que los serán!"
"No, niño, será fácil vencerte…"
El guerrero dorado desapareció de pronto, usando su gran velocidad para sorprender a Haru, quien miró desconcertado el frente por un segundo. Apep apareció atrás de él, con su tridente listo para atravesarlo, pero para su sorpresa, el joven logró moverse a un costado, evitando el filo de las tres hojas del arma. Aún así, el Pharaohn, luego de que esquivaran su ataque, golpeó al muchacho en su estómago con el asta de su arma, mandándolo al suelo, para después sujetar el tridente con ambas manos y bajarlo con fuerza con tal de trincharlo, pero, una vez más, Haru logró hacerse a un lado, evitando el ataque, poniéndose de pie.
"Eres muy persistente, muchacho." Comentó Apep con desgano. "Ni siquiera puedes hacer esta pelea más interesante."
"¡Esto apenas comienza!" Exclamó el Rave Master. "Uno nunca puede saber lo que el destino nos depara."
'Bien dicho, muchacho.' Pensó Obi-Wan, viendo la pelea desde lejos. 'Quizás, si fueras de nuestra galaxia, podrías haber sido un excelente Jedi, siempre y cuando te deshagas de ciertas cosas que te limitan.'
"No importa cuanto eleves tu Ba, yo soy un semi-dios, por lo que no hay comparación."
"¿Acaso olvidas que ya mis compañeros han derrotado a varios de los tuyos que decían que eran iguales a ti?¡Haré lo mismo y te venceré!"
Haru se lanzó de nuevo contra el Pharaohn, encendiendo su aura aún más que antes, su deseo de triunfar sobre su enemigo era más grande a cada rato. El joven saltó muy alto, con la intención de caer con fuerza y golpear a su rival con su Keyblade. En el momento en el que estaba en el punto máximo del salto, la llave cambió de forma, siendo ahora una espada más grande y pesada.
"¡Toma esto!¡GRAVITY CORE!"
La espada, Gravity Core, siendo sumamente pesada, era perfecta para este tipo de ataques desde arriba, haciendo que Haru cayera con todo su peso contra el Pharaohn quien, para su sorpresa, permaneció en el mismo lugar. Entonces, Apep hizo algo que sorprendió mucho más al joven, además del Jedi Master que estaba mirando la pelea; alzó su mano izquierda y atrapó hoja de la pesada y afilada arma con suma facilidad, aplicando una gran cantidad de aura en ella para evitar que fuera cortada en dos.
"¿Qué…?" preguntó el chico con asombro. "No puede…"
"Te lo dije, muchacho." Comentó el Egypteran con seriedad, mientras los pies del N-Warrior tocaban tierra. "La diferencia de poderes entre tu y yo es demasiado grande para intentar superarla. Simplemente…"
-SLASH!-
Haru sintió un dolor punzante en su estómago, habiendo sido cortado por un movimiento de la lanza de su rival. El joven caía al suelo, estando en shock por la herida profunda que tenía en su estómago, la parte no protegida por su armadura sino por su propia aura, misma que no sirvió contra las afiladas hojas del tridente de Apep, quien lo veía con seriedad e indiferencia.
"Simplemente eres muy débil…" comentó el Pharaohn, viendo al joven caer pesadamente al suelo. "Que aburrido, no fue un buen rival." Expresó, ahora mirando al otro oponente. "¡Jedi!¡Sigues tu!"
"Yo no lo creo, Pharaohn, la pelea está lejos de terminar." Respondió Obi-Wan con seriedad, cruzado de brazos.
Apep iba a responder, pero algo lo detuvo, una presencia detrás de él. No tenía que voltear hacia atrás para darse cuenta de que Haru estaba intentando ponerse en pie, sujetándose la herida de su estómago, apoyándose con su Keyblade para alzarse del piso, mientras respiraba con dificultad.
"No te esfuerces, muchacho." Dijo el Egypteran. "La cortada es profunda, pero no tanto. Si te esfuerzas más, esa herida se hará más grande y tus entrañas quedarán regadas en el suelo."
"No me importa…" respondió el N-Warrior con cansancio. "Tengo que vencerte… aunque eso me cueste la vida."
"Oh, así que quieres pelear aunque eso resulte en tu muerte."
"Haré lo que sea… ¡Haré lo que sea para derrotarte!"
De pronto, el aura de Haru se incrementó considerablemente, pero al mismo tiempo apareció un rastro de oscuridad a su alrededor. Obi-Wan miró esto con desconcierto, confundido por lo que podría ser… hasta que se dio cuenta de lo que pasaba; Haru estaba usando la energía oscura de la parte Sith dentro de él sin que se diera cuenta.
"¡Haru!¡Detente!" Exclamó el Jedi. "¡No dejes que la oscuridad te domine!"
Pero el joven no escuchaba, la oscuridad de su corazón ya estaba tomando control de sus emociones y sus sentidos, sólo pensando en el combate y en la venganza. Apep, quien estaba viendo esto, sonrió un poco.
"Así que esta es la oscuridad dentro de ustedes." Expresó. "De verdad, el que alguien con tanta luz dentro de si puede tener una oscuridad tan grande consigo es intrigante."
"¡Veremos que hay dentro de ti, Pharaohn!" Exclamó Haru con enfado, lanzándose hacia el guerrero dorado a una velocidad impresionante, más rápida que anteriormente, casi tomándolo por sorpresa.
'Es veloz.' Pensó Apep cuando bloqueó el golpe de la espada de Haru con su tridente. 'Mucho más veloz que antes…'
Luego de algunos choques con sus armas, Apep apartó al joven de él, manteniendo una distancia considerable entre los dos guerreros. En lugar de atacar, Haru permaneció de pie, mirando con enfado a su oponente, mientras su propia aura contenía la profunda herida en su estómago.
"¿Qué sucede?¿No piensas luchar más?" cuestionó el guerrero dorado, burlándose de su oponente.
"Si, quiero luchar más." Respondió Haru. "Pero para eso… ¡Necesito más poder!"
Música de fondo: - 130-Duel of the Fates- (Soundtrack: Star Wars Phantom Menace)
Dicho esto, el N-Warrior levantó su Keyblade al cielo, concentrando grandes cantidades de su aura en ella, en especial la energía oscura. Obi-Wan veía esto con ansiedad, sabiendo que, si él seguía emanando esa energía oscura, pronto podría caer en la oscuridad y volverse un DN-Warrior, los opuestos de los defensores del Nintenverse. Sin embargo, cuando estaba por sacar de nuevo su lightsaber, el aura oscura que se concentró en la Keyblade se incrementó exponencialmente, sorprendiendo a los dos que presenciaban esto. Al ver esto, Obi-Wan intentó una vez más hacerlo entrar en razón… pero ya era tarde.
"¡Detente, Haru!"
"¡La espada de la oscuridad!¡SACRIFAR!"
La Keyblade cambió de forma casi de inmediato, volviéndose una espada con una hoja color negro, algo curveado como si fuera una espada árabe, mientras el mango era color gris y la guarda tenía una forma de araña de cuatro patas con un cristal rojo en el centro. La espada emanaba una gran cantidad de energía oscura que podría hacer que los seres más débiles, como un humano común, cayeran en la desesperación y la locura con sólo estar a un kilómetro de distancia. Los más cercanos sufrirían un destino aún más cruel.
No sólo la espada era lo que llamó la atención de los dos, sino que el cabello de Haru, o al menos unos mechones, se estaban volviendo plateados nuevamente, pero manteniendo la forma súper, mientras sus ojos volvían a ser de color amarillo como cuando aún no dominaban el poder Sith dentro de ellos. Al sentir la presencia, Obi-Wan sentía que estaba perdido.
"Está cayendo en la oscuridad." Comentó el Jedi con seriedad, viendo el cabello de Haru que se volvía plateado. 'Si pelea así y se sigue volviendo más y más fuerte por el poder oscuro, tendré que enfrentarme a él.'
"Así que este es tu poder, N-Warrior." Comentó Apep con algo de asombro. "Es una energía oscura sorprendente… pero ni con eso podrás vencerme."
"¡Te lo mostraré!" Exclamó Haru, lanzándose contra el Pharaohn velozmente con su espada en alto.
Apep tuvo que alzar su tridente para protegerse del ataque, bloqueando la espada del joven con dificultad. El N-Warrior continuó con su asedio, usando su nueva arma, junto con su fuerza y velocidad mejoradas, para intentar romper la defensa del Pharaohn, pero este era un maestro con su tridente, girándolo con gracia lo suficiente como para bloquear todos los poderosos ataques del joven corrupto. Pronto, los dos quedaron en un choque de armas, sus rostros a pocos centímetros el uno del otro, mirándose con enfado.
"¡Mis poderes se han incrementado!¡Soy tan fuerte como tu!" Exclamó Haru, siendo cegado por la oscuridad.
"¿Y crees que con sólo la fuerza podrás vencerme, chico?" cuestionó Apep con seriedad. "Si, puedes ser tan fuerte y ágil como yo, pero nunca podrás vencerme."
"¡En eso estás equivocado!"
Haru saltó hacia atrás, manteniéndose a distancia de su enemigo, para luego alzar su espada y reunir algo de energía en esta. Con un rápido movimiento vertical, el Rave Master creó un poderoso corte oscuro, parecido a los que hacía Capricorn Shura con su Excalibur, viajando a una velocidad cercana a la de la luz hacia su oponente. Sin embargo, Apep logró ver esto y, sin mostrar alguna expresión de sorpresa o esfuerzo, se movió a un lado, sólo lo suficiente como para dejar pasar el ataque justo por su lado izquierdo.
El poderoso corte de Haru atravesó las paredes de la caverna como si fueran de papel, cortando a través de cientos de kilómetros antes de que, por la curvatura del planeta, emergiera de la tierra y se perdiera en el cielo. Varios terremotos comenzaron a sacudir el planeta entero, ya que el corte había atravesado varias fisuras en la tierra, mismas que liberaron sus energías por el ataque.
En la caverna, las rocas sueltas caían del techo, aplastando todo en su interior. Los tres guerreros presentes no tenían que preocuparse, ya que sus respectivas auras podían hacerse cargo de estas; las de Apep y Haru hacían estallar las rocas en el acto, mientras que la de Obi-Wan las mantenía flotando sobre él sin causarle daño.
El Pharaohn miró hacia atrás, viendo la enorme grieta en la pared producto del ataque del Rave Master, antes de voltearlo a ver a él.
"Si, tu fuerza es ahora bastante grande." Comentó. "Sin embargo, no es lo suficiente como para vencerme, aún te falta mucho."
"¿Que dices?" cuestionó Haru con enfado. "¿Quién demonios crees que soy?"
El joven dio otro corte, esta vez uno vertical para cortar a su rival por la mitad. Sin embargo, Apep alzó su mano izquierda, mientras sus ojos cambiaron a un color morado, brillando con intensidad. Para sorpresa de tanto Haru como de Obi-Wan, el corte de energía quedó suspendido en el aire, tratando de atravesar un fuerte muro psíquico creado por el Pharaohn, quien parecía no estar haciendo mucho esfuerzo.
"No te confíes, niño. El hecho de que te hayas hecho más fuerte no significa que puedes derrotar a cualquiera." Expresó el guerrero dorado. "Si, puedes ser tan fuerte como yo, pero te falta una cosa muy importante; el buen juicio, la cordura."
"¿Que?" cuestionó el joven de la espada oscura con confusión.
"Si tus pensamientos están nublados por la oscuridad, nunca podrás pensar en una buena estrategia para vencer a tu rival. Ahora, tu sólo intentas vencerme usando sólo la fuerza física, pero con eso no será suficiente." Dijo Apep, mientras su poder psíquico hacía desvanecer el corte oscuro del joven. "Yo, el guerrero psíquico más poderoso de esta galaxia, no perderé contra alguien como tu." Con esto dicho, el guerrero dorado generó una enorme burbuja de energía mental frente a él y se la lanzó a su oponente, quien no la vio venir.
Haru cayó boca abajo al suelo debido a ese golpe psíquico tan poderoso de su oponente, mismo que no había podido ver porque iba a la velocidad de la luz. Intentó ponerse de pie, pero de pronto sintió un fuerte dolor en su pierna derecha, lo cual impidió que lo lograra. Al mirar por sobre su hombro, se dio cuenta de lo que había pasado; tenía ahora un tridente dorado atravesando su pierna, justo en la zona entre su tobillo y su rodilla, por la parte de atrás.
"Oh, incluso atravesé su armadura." Comentó Apep al ver lo que su lanza había hecho. "Había escuchado que, mientras un N-Warrior está en el trayecto de convertirse en un DN-Warrior, su armadura se vuelve débil, ya que está cambiando su elemento para mantenerse en equilibrio con su portador. Ahora, tu armadura es tan débil como un metal ordinario."
"¡Maldito!" Exclamó Haru con enfado, queriendo levantarse para seguir peleando.
"¡Silencio!" Exclamó Apep, usando su poder psíquico en el joven, quien repentinamente comenzó a sujetar su corazón.
"¿Q-que estás…?" cuestionó el Rave Master con dolor, al sentir una fuerte opresión en su pecho.
"¿Puedes sentirlo, chico?¿Sientes como mi mente oprime tu corazón como si fuera de plástico? Tienes suerte, ya que tu Nova Crystal impide que pueda aplastar tu corazón de esa forma… pero hay otras opciones."
Sin retirar el tridente de la pierna de Haru, Apep alzó su mano izquierda al cielo, reuniendo una gran cantidad de energía psíquica y oscura, algo que sorprendió tanto al N-Warrior como al Jedi.
"Yo también puedo manipular la oscuridad, muchacho." Comentó el Pharaohn con burla. "Aunque, a diferencia de ti, yo no me dejo manipular por ella."
"¡Haru!"
"¡Sufre en la dimensión de la soledad!¡DARK PSY!"
La esfera en la mano de Apep creció velozmente, encerrando al Pharaohn y al N-Warrior dentro de ella, formando una cúpula de oscuridad. Obi-Wan miró esto, analizando la situación, dándose cuenta de que no podría atravesar esa energía oscura con sus poderes desde el exterior. Miró atentamente la esfera, esperando que pasara algo, cuando notó que Apep salía de ella, atravesando la pared como si fuera líquido.
"¿Qué le haz hecho?" cuestionó el Jedi.
"Dark Psy, una micro dimensión que puedo crear con mi poder psíquico." Respondió Apep. "La energía psíquica dentro es tan intensa y dañina, que cualquiera moriría al entrar en ella, las ondas psíquicas bombardeando el cerebro de quien quedase adentro. Una persona normal moriría en el acto, pero este chico quizás lo haga en unos minutos." Expresó, mirando con malicia a la esfera oscura. "Lástima por él, ya que sufrirá más los efectos del ataque."
Obi-Wan siguió mirando la esfera oscura con detenimiento, su ágilmente analizando la situación por la que Haru se encontraba, tratando de hallarle una solución a eso. Apep miró esto como un indicio de desesperación.
"Bien, ya me hice cargo del chico." Comentó el Pharaohn. "Terminemos con nuestra pelea."
"¿De verdad lo crees?"
"¿Qué dices?"
"La pelea contra Haru aún no ha terminado… de hecho, está por comenzar."
Música de fondo: - 76-The Mako City- (Soundtrack: Crisis Core: Final Fantasy VII)
-Galaxia: Nintenverse-
-Planeta: Tierra 115; Raveran-
Luego de la guerra contra los Mecronets, el planeta de Raveran, el planeta hogar de Haru, estaba siendo reconstruido… hasta que las fuerzas de Anubis atacaron. Esta vez, los Ha'taks no atacaron el planeta, sino que descendieron a las ciudades destruidas para esclavizar a la población. Claro, la gente del planeta no querían rendirse tan fácilmente… y muchos pagaron las consecuencias.
En una isla a cientos de kilómetros del continente más cercano, los amigos de Haru se refugiaban en una casa en el interior de una cueva. Habían decidido ir a Novaterra por medio del Stargate para pedir ayuda, pero el portal estaba ahora custodiado por las fuerzas de Anubis, impidiendo que pudieran llamar refuerzos.
"¡Maldición!" Exclamó Hamrio Música, el mejor amigo de Haru, capaz de controlar la plata a su antojo.
"Debes calmarte, Música." Expresó Let, un ser perteneciente a una raza de dragones llamada Dragonrace.
"¿Y como quieres que me calme?¡Otra vez alienígenas están atacando el planeta y nosotros no podemos hacer nada!"
"Pero enfadarse no nos ayudará, sólo hará que hagamos cosas estúpidas."
"No sé tu, pero yo iré a pelear contra esos alienígenas, no importa quienes sean."
"La última vez que hicimos eso fuimos capturados casi de inmediato. ¿Qué te hace pensar que no son más fuertes que los otros?"
"¿Acaso tienes pensado otra cosa mejor que hacer?"
"A mi también me gustaría pelear, pero soy lo bastante cuerdo como para saber cuando es una batalla perdida y cuando no."
"¡Pero…!"
"¡Basta los dos!" Exclamó una tercera persona que estaba con ellos, Elie, con gran enfado. "¡Guarden silencio una vez!"
"Lo siento, Elie, pero es que me frustra no poder hacer nada." Comentó el hombre de cabello negro con enfado.
"Igual a mi, pero no podemos hacer nada sin arriesgar nuestras vidas inútilmente. Sólo podemos esperar."
"¿Esperar a que, Elie?" cuestionó el hombre mitad dragón.
"A que Haru y los demás puedan vencer al tal Anubis y …"
De pronto, como un destello en su mente, la joven vio la imagen del joven que quería, sufriendo intensamente, lo cual la dejó en un estado de shock.
"Haru…" dijo ella, justo cuando un aura verde la rodeó por unos segundos.
"¿Qué dijiste Elie?" preguntó Música con confusión. Sin embargo, ella no respondió. "¿Elie?"
El joven se acercó a ella, notando, para su confusión y terror, que tenía sus ojos vacíos, mirando perdidamente a un punto en el espacio, como si su mente no estuviera en su cuerpo.
"¡Elie!¡Reacciona!"
"¿Qué sucede?" preguntó Let con confusión.
"¡Elie no reacciona, algo le pasó!"
"¿Que?" cuestionó el hombre dragón, acercándose a ella y mirándola fijamente. "Está en trance."
"¡Hay que despertarla!"
"¡No! Podrías causarle un daño cerebral. Puedo sentirlo, no es un trance normal, su mente no está aquí y si la despiertas violentamente podrías lastimarla."
"¿Qué hacemos entonces?"
Let se cruzó de brazos, pensando en una opción factible para esta situación, llegando a la conclusión de que sólo había una forma… y no le agradaría a Música.
"Esperar…"
"¡Maldita sea!"
Si, no le agradó…
Música de fondo: - 06-Dive into the Heart -Destati-- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)
La oscuridad eterna, eso era lo único que había en esa dimensión, una zona de total oscuridad y silencio… y poderosas ondas psíquicas. Una dimensión de caos, descontrol y sufrimiento en todas direcciones, llenando un vacío infinito.
Y Haru Glory estaba en el centro de eso…
Su mente estaba siendo bombardeada por intensas ondas psíquicas en forma de relámpagos morados, tratando de freír todo rastro de personalidad en él. Haru intentaba crear un muro psíquico alrededor de su mente para evitar que las ondas intentaran lastimarlo, pero a la vez tenía que evitar que la oscuridad corrompiera su cuerpo y, al final, su corazón, lo cual lo convertiría en un Heartless. El tener que luchar estas dos batallas drenaba sus energías y poco a poco sucumbiría ante estas.
Podía sentir como el alma se le desgarraba y la luz de su interior se hacía más y más tenue. Pronto, el resplandor que era igual a la luz de varios soles tenía ahora la intensidad de una bombilla de cien Watts.
Mientras caía en la oscuridad, pasaban por su mente los hechos de hace unos minutos; el combate contra Apep, la desesperación que sentía al ver que ninguno de su ataques tenían efecto, y el tener que usar la espada demoniaca, Sacrifar, para obtener más poder.
"Soy un idiota…" se comentó a si mismo con debilidad. "Sólo podía pensar en derrotarlo, no pensé en lo demás… no pensé en Elie. Maldición, no pensé que le había prometido regresar con bien."
"No me importa…Tengo que vencerte… aunque eso me cueste la vida."
"¿Aunque me cueste la vida?¿De verdad estaba tan ciego? No luché por proteger, luché por venganza… no me sorprende que haya perdido. De ser así, no merezco seguir viviendo…"
Al decir esto, dejó de luchar, permitiendo que la oscuridad comenzara a corromper su cuerpo y su mente, queriendo llegar a su corazón. Podía sentir como varias partes de su cuerpo comenzaban a deteriorarse, cambiando un poco de forma, volviéndose a la oscuridad, al igual que su mente que dejaba de trabajar.
"Lo siento, Elie…" comentó él en su último suspiro.
"Si te rindes ahora, nunca te lo perdonaré."
De pronto, una intensa luz iluminó el lugar, regresándolo del vacío. Abrió sus ojos, acostumbrándose a este destello, y no pudo creer lo que veía.
"¿Elie?" Cuestionó el joven al ver a la chica de sus sueños frente a él, envuelta en una intensa aura blanca.
"Si te rindes, no te lo perdonaré." Respondió ella con enfado. Haru evitó su mirada, volteando a otro lado.
"Pero yo, ya no soy digno." Expresó con tristeza. "Yo me dejé llevar por mis emociones, estuve dispuesto a arriesgarlo todo por más poder. Yo no…" Pero sus palabras callaron cuando la joven se acercó a él, sujetó la cabeza del chico, y colocó el rostro de él en su pecho, sorprendiéndolo bastante. "Elie…"
"¿Puedes sentirlo?" preguntó la joven. "¿Puedes sentir los latidos de mi corazón?"
El Rave Master cerró sus ojos, haciendo a un lado la sensación de suavidad de los pechos de Elie, concentrándose en algo más profundo que los placeres mortales. No pasó mucho tiempo hasta que pudo escuchar los latidos del corazón de la joven, algo que lo llenó de una inmensa paz.
"Si, puedo sentirlos…"
"Esos latidos expresan mis deseos por ti, para que regreses a mi lado." Comentó ella.
"Pero…" dijo Haru, levantando la mirada. "Yo he hecho…"
"Estuviste a punto de caer en la oscuridad, pero aún hay tiempo. Haru, sé que puedes hacer más que eso. Te conozco desde hace tiempo. Tú me ayudaste, me salvaste de mi misma, me apoyaste en todo momento y, aún después de que te causara dolor, pudiste perdonarme. Haru, yo sé que puedes salir adelante. Ilumina esta oscuridad, hazla desaparecer con la luz de tu interior."
"Elie…"
"Y vuelve conmigo, que te estaré esperando."
Música de fondo: - 150-Frey - Hero of Love and Justice-- (Soundtrack: Saint Seiya)
La joven se apartó un poco, ahora manteniendo su rostro a la misma altura que el del joven, mirándolo fijamente. Haru se sintió con mayor seguridad al saber que, a pesar de todo, aún cuando estén separados por miles de años luz, tendría a Elie a su lado. Al voltear a los lados, notó que ocho de las diez formas de la Decaforce Sword estaban flotando alrededor de él.
"¿También creen en mi?" cuestionó Haru a sus espadas, recibiendo un destello en respuesta. "¿incluso tu, Sacrifar?" volvió a preguntar, su respuesta siendo otro destello de la misma espada oscura.
"Todas creen en ti, tanto como yo." Comentó Elie. "Sabemos que podrás superar esto."
Entonces, justo sobre ellos, apareció la Decaforce Keyblade, con la apariencia de la forma default de la Decaforce Sword, la Einsmeteor. Haru sujetó la Keyblade con una mano, mirándola fijamente, sonriendo con alegría.
"Gracias a todos… ¡No los defraudaré!"
"Estamos contigo, Haru." Comentó Elie, mientras ella y las espadas comenzaban a volverse destellos de energía. "Siempre…"
Los pequeños destellos comenzaron a unirse en la Keyblade, incrementando sus poderes. Haru elevó su aura, haciendo que la luz de su Nova Crystal alcanzara el límite más alto de todos, casi rozando el siguiente nivel de transformación de un N-Warrior.
Pronto, la luz iluminó toda la dimensión, llenando el vacío de soledad.
"La pelea contra Haru aún no ha terminado… de hecho, está por comenzar."
"¿Qué locura dices, Jedi? Acabo de…"
En ese momento, varios destellos comenzaron a hacerse presente dentro de la esfera oscura. Los dos guerreros voltearon a ver esto, Apep mostrándose sumamente sorprendido, ya que no creía lo que estaba pasando. De pronto, una intensa luz destruyó la esfera de oscuridad, cegando por unos segundos a los dos guerreros, antes de que esta luz se disipara. Al mirar al frente, ambos pudieron ver a Haru, nuevamente de pie, con su pierna y armadura de vuelta a la normalidad, su cabello color dorado una vez más y sus ojos color gris. Lo que ambos vieron, aparte de esto, fue la espada de Haru, que era ahora color anaranjado con amarillo, que emitía una luz intensa.
"He vuelto… no puedes dejarme en la oscuridad tan fácilmente." Expresó el Rave Master.
"¿Cómo rayos pudiste salir de la zona de oscuridad?" cuestionó Apep con sorpresa.
"Million Suns, la espada solar." Comentó el joven con seriedad, mostrándole la espada en sus manos. "Esta espada es capaz de emitir el brillo de miles de soles, por lo cual puedo dispersar la oscuridad con ella con mucha facilidad. ¡La oscuridad de tu mente no puede apagar este destello!"
"Imposible. Aún el brillo de miles de soles no podría iluminar el camino de vuelta a este mundo. Algo más hiciste, ¿Qué es?"
"¿Acaso lo olvidas, Apep?" preguntó Obi-Wan. "Los N-Warriors poseen el brillo de una Súper Nova dentro de ellos, y eso es más brillante que miles de soles."
"¿Que?"
"¡Ríndete, Apep!" Exclamó Haru, sujetando su espada con fuerza. "Puedo dispersar tu oscuridad con esta espada y mi luz interna, no podrás vencerme."
"Ahora que no pudiste vencerme con la espada de oscuridad, ¿lo intentaras con la de la luz? Aún con ese brillo, ¡la oscuridad que puede generar un semi-dios es infinitamente más grande que esa!"
"¡Entonces tendré que usar la espada sagrada para poder vencer la oscuridad de tu corazón!"
"¿La espada sagrada?¿Tienes otra espada más poderosa que esa?"
"¡Por supuesto!"
Haru elevó su aura nuevamente, haciendo brillar su Nova Crystal con la intensidad de miles de soles, más allá de una Súper Nova. Debido a esto, su cabello comenzó a volverse más erizado y el símbolo de su frente cambió un poco. Había logrado alcanzar el nivel del Súper N-Warrior Lv2.
Pero no terminó ahí, la mayor parte de esta energía se acumuló en su espada, por lo que, luego de unos segundos, perdió la transformación de nivel 2. Pero era favorable para él, ya que la energía concentrándose en la espada comenzó a incrementarse considerablemente, emitiendo una intensa luz que, una vez más, cegó a todos los presentes. Al disminuir la intensidad de la luz, Obi-Wan y Apep miraron de nuevo a Haru, quien ahora sujetaba una nueva espada, ahora si pareciendo una espada normal, rodeada de un aura sagrada color blanco. El joven bajó esta espada, sujetándola con ambas manos y encarando a Apep, quien estaba sorprendido por el aura de esta.
"¡Admira esto, Pharaohn!" Exclamó Haru. "¡Esta es la última forma de la Decaforce Keyblade! La espada sagrada; ¡Ravelt!"
Fin del Capitulo 39
NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)
Haru: Hola, soy Haru otra vez. Ravelt, la última de las formas de la Decaforce Keyblade y la más poderosa de todas, la misma que no había podido usar antes por el temor… ahora no le temo a nada y puedo usarla una vez más. ¡Apep!¡Sentirás la fuerza de la espada sagrada!
Apep: ¿Podrás lograrlo, muchacho?¿Podrás vencer la oscuridad de mi mente?
Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: El deseo de vencer.
Haru: ¡Lo haré!¡DECASTRIKE!
ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)
Saiyan X dice: Bueno, un capítulo más. ¿Que dice? Si usé el tema de cayendo en la oscuridad/ volviendo a la luz, pero con un tema aparte; en este caso, la oscuridad no pudo ganar, como en casos anteriores como el de Tai y Dawn, quienes mantenían una pelea más nivelada. Y si, Haru se volvió N-Warrior Lvl 2, pero la perdió al esa energía ser transferida a la Keyblade para volverse Ravelt. Oh bueno, a ver que onda.
