13/JUN/09


PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)

Anteriormente, en The N-Warriors:

La pelea entre el N-Warrior Haru Glory y el Jedi Master Obi-Wan Kenobi contra el Pharaohn Apep continuaba, este último tomando la ventaja del combate al mostrarse muy superior en cuando a fuerza, agilidad e inteligencia. El Jedi, con su gran experiencia en combates, ha podido mantenerse al nivel del Pharaohn, pero el N-Warrior no ha podido hacerlo.

Entonces, Obi-Wan decidió no pelear, demostrándole al guerrero dorado que Haru tenía lo necesario para vencerlo en un combate frente a frente. Teniendo la confianza del Jedi respaldándolo, el Rave Master aceptó esta oportunidad para demostrar que no era débil y que podría proteger a la gente que quería, para aburrimiento de Apep.

El Pharaohn continuó demostrando ser muy poderoso, contrarrestando toda técnica que el joven hacía. Haru, en desesperación, comenzó a dejarse llevar por la oscuridad de su corazón, usando la forma demoníaca de la Decaforce Keyblade, Sacrifar, para incrementar sus poderes, aunque incluso esto fue en vano, ya que Apep, usando su poderosa aura psíquica, lo mandó a un mundo de vacío y dolor, un mundo que estaba quebrando la voluntad del muchacho.

Sin embargo, antes de dejarse llevar por la oscuridad, una luz resplandeciente se hizo presente para salvarlo. Se trataba de Elie, cuya mente, sintiendo el peligro en el que estaba Haru, viajó la distancia intergaláctica para encontrarse con él y darle valentía. Sabiendo que Elie estaba a su lado, el Rave Master se ganó el respeto de sus armas, lo cual le permitió salir de la dimensión oscura, apareciendo de nuevo frente a Apep, liberando también la forma más poderosa de su espada, Ravelt, regresando así a la batalla.

OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)


Capitulo 40: El deseo de vencer.

Música de fondo: - 154-Sacred Moon- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

Jedi y Pharaohn admiraban el aura ponderosa que Haru estaba emanando en ese momento, sabiendo que el joven había cambiado considerablemente, comparándolo con el de hace unos minutos. No sólo eso; la espada que estaba sujetando con ambas manos, Ravelt según él, emitía una aura sumamente pura y… sagrada. El joven miraba al Pharaohn con seriedad, en sus ojos se podía ver la determinación que tenía en ese momento.

"Así que… tenías otra espada." Comentó Apep al ver la nueva arma que Haru tenía.

"Esta es Ravelt, la espada sagrada." Respondió el Rave Master. "Es la forma más poderosa de la Decaforce Sword/Keyblade, mi arma más fuerte de todas."

"Y es bastante poderosa por lo que veo y siento, su aura no tiene comparación con las anteriores… Dime, muchacho, ¿por qué la usas hasta ahora y no cuando estaba apunto de matarte?"

"Porque… no podía usarla."

"¿No podías pero si sabías su nombre? No lo entiendo."

"Anteriormente había usado Ravelt cuando luché contra un ser poderoso en mi mundo hace un año en mi mundo, por lo que ya conocía su nombre, apariencia y habilidades… pero…"

"¿Pero…?"

"No te interesará, no sabes nada de mi, así que no tiene caso."

"Como desees." Respondió el Pharaohn, colocándose en guardia. "Pero de verdad me interesa saber la historia."

Haru se colocó en guardia también, esperando a que su rival hiciera el primer movimiento. Mientras esperaba, a su mente le llegaron varios recuerdos del pasado; la razón por la que no podía usar Ravelt.

Después de vencer a Lucia y salvar su mundo, Haru y sus amigos vivieron tranquilamente, sabiendo que no habría más peligros. Pero entonces, ocurrió algo que nadie se esperó; Elie no sólo rechazó a Haru y rompió la relación que tenía con él, sino que también deseó no haberlo conocido nunca. El joven se sintió destrozado y, luego del incidente, vagó por varias partes del mundo, esperando algún día recuperarse de ese rechazo.

Casi nueve meses después, los Mecronets atacaron Raveran, y Haru se enfrentó a uno de los cinco Generales del imperio máquina. En ese momento, intentó usar Ravelt para así derrotar a su enemigo con facilidad, ya que por si solo no tendría oportunidad.

Pero Ravelt no aparecía, no importaba cuantas veces Haru pensara en ella, recordara su forma o sus habilidades. Entonces, se dio cuenta de que, desde que Elie lo rechazó, debió perder una parte de él mismo, una parte importante, la cual hacía que Ravelt no apareciera en sus manos.

La última forma de la Decaforce Sword estaba sellada para él nuevamente, y no podría romper el sello como la vez anterior.

Si, su espada se volvió una Keyblade luego de eso, pero aún así no podía usar Ravelt por más que lo quisiera. Incluso después de que Elie se disculpara y regresara con él, no había podido invocar la poderosa arma nuevamente, y esto se debía a que, pese a haberla recuperado, el temor de volverla a perder evitaba que él se sintiera tranquilo, inseguro.

El miedo por volver a ser lastimado evitaba que Haru confiara en Elie por completo.

Confianza… quizás eso era la clave para liberar Ravelt; el confiar en la gente que te apoya, a pesar de las posibilidades de ser traicionado. Ahora, Haru confiaba plenamente en Elie, y sabía que ella no lo volvería a dejar… por voluntad propia, claro. Ahora que confiaba en ella, Ravelt era accesible nuevamente, volviendo al Rave Master en uno de los guerreros más peligrosos de los N-Warriors.

Y lo iba a demostrar.

"¡Vamos, Apep!¡No caeré tan fácilmente como antes!" Exclamó Haru, preparándose para el combate.

"Eso lo diré yo, muchacho." Respondió Apep con seriedad. "Seré yo el que vea si has mejorado o no… ¡En guardia!"

Música de fondo: - 22-The 13th Dilemma- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

El Pharaohn se lanzó contra Haru, con su tridente apuntando hacia el frente, moviéndose a gran velocidad para así poder atravesar a su enemigo. Sin embargo, el Rave Master logró verlo y usó su nueva espada para bloquear el ataque, con dificultad.

"Interesante." Expresó Apep. "Así que, aparte de una nueva espada, también incrementaste tu velocidad."

"El cristal dorado dentro de mi está brillando con intensidad, lo que me da mayor fuerza." Respondió el joven. "¡Ahora si te demostraré que no soy débil!"

Haru empujó a Apep hacia atrás y comenzó a atacarlo con su espada, dando veloces cortes con ella. El Pharaohn, por primera vez en el combate, estaba siendo presionado por el N-Warrior quien había incrementado sus poderes considerablemente. El Egypteran comenzó a atacar también, intentando presionar a Haru con su ataque, pero al parecer los dos tenían el mismo potencial, ya que cada golpe era bloqueado y respondido a una velocidad impresionante.

Los dos permanecieron en un bloqueo de armas, que no duró mucho tiempo, ya que Apep liberó una de sus manos y la usó para lanzarle un fuerte golpe psíquico a Haru, quien lo recibió de lleno en el estómago y lo mandó contra la pared de la caverna donde estaban peleando. El guerrero dorado aprovechó esto y, casi de inmediato, se lanzó contra Haru para rematarlo mientras golpeaba la pared. Sin embargo, el Rave Master logró recuperarse antes de chocar contra el muro de dura roca, girando sobre si mismo hasta que sus pies tocaron la pared. En lugar de lanzarse a contra atacar, Haru extendió su espada a un lado, que emitió un aura morada por unos segundos, antes de dar un corte diagonal con ambas manos, a pesar de que el Pharaohn estaba a varios metros de él. Pero su objetivo no era golpearlo con su espada…

"¡MELFORCE!"

El corte en diagonal generó una poderosa corriente de aire, una que, al parecer, se movía a casi la velocidad de la luz, algo normalmente imposible. La presión del aire y su velocidad fueron tantas que el Pharaohn, quien no se lo esperaba, fue empujado con fuerza hacia atrás, alejándose del muchacho.

'¿Pero que rayos…?¿Usó el poder de una de sus espadas sin cambiar de forma?' pensó el guerrero dorado con confusión, antes de recuperar su vuelo y caer sobre sus pies para evitar lastimarse. Sin embargo, al tocar el suelo con sus pies, escuchó algo más.

"¡SILPHARION!¡GRAVITY CORE!"

Al alzar la mirada al frente, Apep alcanzó a mirar a Haru 'volar' velozmente hacia él, con su espada en alto. Sujetó su tridente/lanza de forma horizontal con ambas manos para recibir de lleno el golpe de la espada del N-Warrior y así después contraatacarlo. Sin embargo, cuando Ravelt chocó contra su tridente, sintió un enorme peso sobre él, casi tanto que estuvo a punto de aplastarlo con ella, teniendo que utilizar todas sus fuerzas para evitar este destino.

"¿Qué rayos?" cuestionó Apep. "¿Cómo es que puedes usar las habilidades de tus otras espadas sin tener que cambiar de forma?¿Acaso puedes usarlas ahora a tu antojo?"

"¡Exactamente, Pharaohn!" exclamó Haru, aplicando toda su fuerza en su espada para tratar de aplastar a su rival. "La habilidad de Ravelt es la de poder usar las habilidades especiales de mis otras espadas sin tener que cambiar de forma."

"Interesante, así el oponente no podría adivinar que forma usarás, ya que el cambio de una espada a otra toma una milésima de segundo, tiempo que con seres inferiores sería efectiva, pero contra nosotros no tendría efecto."

"¡Así es!" Exclamó el Rave Master, saltando hacia atrás para mantener distancia otra vez. "¡Apep!¡Te derrotaré de una vez por todas con mi técnica más poderosa!"

"¿Ah si?¡Entonces yo también te mostraré la mía!" respondió el Pharaohn, colocándose en guardia y elevando su Ba al máximo.

Haru lo miró con seriedad… este era el ataque final, aquel que decidiría quien ganaría el combate… y tenía que ser él.

"¡Aquí voy!" Exclamó el Pharaohn, corriendo a gran velocidad contra su enemigo, con su tridente apuntando hacia el frente, reuniendo toda la energía psíquica que tenía en su ser. "¡MIND VORTEX!"

El Rave Master vio a su oponente acercarse, la energía psíquica que rodeaba su tridente había comenzado a girar formando una especie de taladro, girando a gran velocidad y con tanta energía, que el espacio alrededor parecía distorsionarse a su paso, dejando un vacío en su lugar. Pero Haru no se daría por vencido ante esto; elevó su aura a niveles nunca antes alcanzados por él, y se lanzó contra Apep, sujetando Ravelt con fuerza, rodeándola con su propia energía vital, preparado para encontrarse con el guerrero dorado.

"¡Este es el Shikai completo de mi Keyblade!" Exclamó el N-Warrior, alzando su espada en alto. "¡Ilumina toda maldad con las sagradas piedras…¡RAVE!¡DECASTRIKE!"

En el momento en el que la espada de Haru y la lanza de Apep chocaron, se creó una enorme explosión que iluminó todo el lugar.

-

En la superficie, todo parecía estar en calma, salvo algunos habitantes que habían escuchado que los intrusos habían logrado penetrar la caverna subterránea, aunque otros estaban confiados, ya que su protector, el Pharaohn Apep, los protegería.

Pero todo esto se fue al diablo, cuando la tierra comenzó a temblar violentamente, gracias a las intensas auras de los dos guerreros. Varios edificios altos comenzaron a derrumbarse por la intensidad de este temblor, causando pánico en la población.

Entonces, cuando la tierra se sacudía con más fuerza, varios pilares de luz blanca emergieron del suelo, atravesando cientos de metros de roca solida hasta perderse en el cielo. Algunas de estas columnas de energía atravesaban edificios completos, la energía calcinando de inmediato a todos los que se encontraban en su interior, creando aún más pánico en los habitantes.

De repente, una intensa explosión logró sentirse abajo y, un segundo después, todo se volvió blanco para ellos, siendo lo último que habían visto en sus vidas.

Un pilar gigantesco, de al menos unos sesenta kilómetros de diámetro, emergió del suelo, calcinando toda la ciudad avanzada que se encontraba en la superficie, matando a todos en el lugar de inmediato.

-

Música de fondo: - 154-Sacred Moon-- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

Obi-Wan bajó los brazos, habiendo usado su poder sobre The Force para crear una barrera protectora que lo cubrió de la intensa explosión que tuvo lugar ahí. Al mirar de nuevo sus alrededores, notó que todo había cambiado. Ahora se encontraban en un lugar liso, sin ninguna roca sobresaliendo del suelo, que al parecer se había cristalizado por el calor, volviéndolo algo parecido al vidrio… a excepción de donde el Jedi estaba parado, gracias a la barrera defensiva que creó para protegerse.

Pero lo más notorio para él apareció al voltear hacia arriba, al techo… bueno, la falta de este. El techo de la enorme caverna había desaparecido, dejando ver el cielo morado con claridad. De hecho, parecía que las paredes de la caverna se habían alejado varios kilómetros, quizás también producto de la explosión. En las orillas del ahora gigantesco agujero, el Jedi Master podía ver escombros de edificios, que habían sobrevivido a la explosión, cayendo a la caverna descubierta. Obi-Wan supo en ese momento que nadie en la superficie a cien kilómetros a la redonda había podido sobrevivir, la explosión quizás afectando permanentemente el ecosistema del planeta, probablemente volviéndolo inhabitable en unos meses.

Entonces, su mirada se posó al frente, en la zona cero de todo esto. Ahí, parados sin moverse, estaban Haru y Apep, dándose las espaldas uno al otro, con sus armas en posición de haber realizado un ataque. Vio que los dos habían permanecido así durante unos segundos, hasta que el Rave Master comenzó a caer, logrando apoyarse en una rodilla para no caer completamente, su transformación en súper habiéndose desvanecido hace varios segundos.

Haru respiraba con dificultad, sangre salía de la nueva herida de su estómago, al igual que de su boca y oídos. Sentía que las fuerzas se le iban, que estaba por desmayarse en cualquier momento y, francamente, no deseaba otra cosa más que descansar un rato. En ese momento, una mano se posó en su hombro derecho, provocando que tuviera que voltear su cabeza para ver de quien se trataba.

"Obi-Wan…"

"Lo hiciste bien, Haru. Se acabó." comentó el Jedi Master, sonriendo.

"De verdad que se acabó, muchacho…" expresó Apep, aún en posición de ataque con su lanza, sin darles la cara. "No creí que tuvieras este nivel."

"Tu error fue subestimar al muchacho. Debiste recordar que los N-Warriors tienen poderes ilimitados si es que se lo proponen, por eso es que muchos de los Pharaohns han sido derrotados… incluyéndote."

"Eso es cierto… me dejé llevar por las apariencias y perdí…" comentó el Pharaohn débilmente, sangre saliendo de su boca. "Haru Glory, N-Warrior de Rave, fue un placer haber luchado contigo… y haber sido derrotado por ti…"

De pronto, varias fisuras aparecieron en toda su armadura y lanza, así como cortes de espada. El guerrero dorado comenzó a caer de frente, mientras su traje dorado y arma se hacían pedazos, no resistiendo más. Apep ya había dejado este mundo cuando su cuerpo tocó el suelo, terminando así con la vida de un Pharaohn más.

Obi-Wan veía al guerrero dorado en el suelo, habiendo partido de este mundo, recordando los últimos momentos de vida de este.


Música de fondo: - 23-God Warrior vs. Saint-- (Soundtrack: Saint Seiya)

Los dos se miraban fijamente mientras sus armas chocaban con fuerza, generando una intensa luz blanca que rodeó todo el lugar. Después de esto, se alejaron para mantener distancia y, casi de inmediato, volvieron a lanzarse el uno hacia el otro.

Haru y Apep se acercaban velozmente, sus armas preparados impactarse. Sin embargo, para asombro del Pharaohn, la espada Ravelt cambió de forma, volviendo a ser la Einsmeteor, la primera forma de la Decaforce Sword, la original, no su forma de Keyblade. Para su mayor sorpresa, mientras Haru se movía velozmente, dejaba imágenes de él mismo en un cierto espacio del tiempo. Estas imágenes comenzaron a cobrar vida, generando clones del Rave Master, cada uno con una de las diferentes formas de la espada.

"¿Pero que…?" cuestionó Apep cuando los Harus que sujetaban la Einsmeteor, GravityCore y Melforce bloquearon el súper ataque del Pharaohn. "¡imposible!"

"¡No es imposible, Apep!" Exclamó el Haru con la Blue Crimson, sujetando las espadas del fuego y hielo en sus manos. "¡Esta es nuestra verdadera fuerza!"

Nueve de los diez Harus se acercaron a él, elevando su aura lo más que podían, alcanzando por unos segundos el nivel de Súper N-Warrior Lv2, al menos el tiempo suficiente para derrotarlo. Apep elevó su aura a su máximo, haciendo que todo el espacio a su alrededor se distorsionara completamente por el poder psíquico que emanaba, tratando de aplastar al Rave Master con esta. Pero Haru parecía inmune a esto, su poderosa aura cubriéndolo de este peligro, no dejándole otra opción al Pharaohn que reunir toda su energía y golpear en un solo punto, tratando de derribar a los diez Harus de un golpe.

"¡SÚPER MIND VORTEX!"

Nueve de los diez Harus atacaron al mismo tiempo, decididos a golpear a Apep en los nueve diferentes ángulos de ataque; en desde arriba, desde abajo, desde la izquierda y derecha, y en diagonales, además de uno por el centro. Sin embargo, sus golpes impactaron contra el súper taladro de Apep, sus energías chocando con esta. El ataque del Pharaohn fue más poderoso, lo que repelió a los clones hacia atrás, disipándose en esferas de energía. El guerrero dorado sonrió, ya que había derrotado a sus oponentes.

Pero entonces, notó que detrás de ellos, el Haru con Ravelt se acercaba velozmente, estando casi frente a él, no dejándole tiempo para reunir más energía. Para su sorpresa y terror, la energía de los nueve Harus apareció detrás del original, formándose nuevamente atrás de él, queriendo golpear al Pharaohn luego de que el original lo cortara.

Apep no tenía tiempo para reaccionar con un súper ataque, por lo que sólo dio una estocada hacia el frente, esperando que su tridente atravesara al Rave Master y cancelara el ataque. Pero no fue así; el N-Warrior logró moverse a un lado, evitando el golpe directo de la lanza, aunque provocando que una de las hojas externas de esta le hiciera una gran herida en su costado derecho, pero no evitando que continuara su ataque. Apep sólo pudo quedarse a ver, contemplando sus últimos milisegundos de vida.

"¡DECASTRIKE!"

Y eso fue todo para él. El Haru que sujetaba a Ravelt lo impactó primero, su espada cortando a través de Pharaohn, aunque no cortándolo en si. Después, los demás clones lo cortaron en diferentes ángulos y con diferentes aproximaciones, no dejando ni un solo ángulo de ataque libre.


Música de fondo: - 12-Magical Mystery- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

De vuelta en el presente, el Jedi Master continuó mirando el cadáver del Pharaohn por unos segundos, hasta que el joven que estaba a lado de él llamó su atención.

"Lo logré…" comentó Haru débilmente. "Realmente lo logré…"

"Si, lo hiciste bien." Respondió Obi-Wan. "Quizás quieras comerte la Senzu Bean para que ya no te desangres más."

"Creo que tienes razón…" respondió el Rave Master, sacando la semilla que tenía entre sus ropas, comiéndosela y recuperando sus energías casi de inmediato. "Ah, me siento mejor. Bueno, habrá que destruir el cristal oscuro."

"Creo que no hace falta." Expresó el Jedi, señalando hacia donde estaba la pirámide, cuya presencia ya no existía. "La explosión ya lo destruyó."

"Oh… ¿Y la gente de arriba?"

"Lo siento, debieron haber muerto en la explosión que generaron ustedes dos."

"Rayos… ¿Por qué no lo pensé antes?¡Había gente inocente allá arriba!"

"No sé que decirte, la verdad, también me da tristeza el que haya habido bajas. Pero tenemos una misión que cumplir, por lo que tenemos que seguir adelante."

"Ya lo sé… bueno, no sé que más hacer, sólo nos queda continuar." Dijo Haru seriamente. "A propósito, ¿Por qué no querías luchar?"

"Porqué noté que estabas inseguro de ti mismo." Respondió el Jedi. "Al parecer, te sentías culpable de no poder hacer lo que otros, por eso te di esta oportunidad para que 'brillaras'. Debo admitir que me diste un susto cuando comenzaste a caer en la oscuridad, pero me alegra que estés bien."

"Se lo agradezco a Elie, quien me ayudó en ese momento. Aún no sé como es que sus pensamientos lograron alcanzarme pero…"

"Heart Links…"

"¿Ah?"

"Te lo explicaré luego, por ahora sigamos adelante. Seiya ya debe estar a varios mundos de aquí."

"Es cierto, entonces vámonos."

Y así, los dos guerreros comenzaron a correr, dejando el lugar de la pelea, con un Haru más confiado en sus habilidades, sabiendo que tenía la fuerza para ayudar a sus compañeros de combate.

'Y todo gracias a Elie.' Pensó el joven, sonriendo con alegría. 'Muchas gracias, Elie…'


-Galaxia: Nintenverse-

-Planeta: Tierra 115; Raveran

Música se encontraba preocupado, ya habían sido varios minutos desde que Elie estaba en ese estado de trance y cada vez parecía ponerse peor. Let intentaba calmarlo, diciéndole que no podría ser algo malo, pero esto no calmaba al joven quien cada vez se ponía más inquieto.

"Cálmate, Música." Expresó el hombre dragón.

"¿Cómo quieres que me calme cuando Elie está perdida en su propia mente?¡Es normal que me preocupe!"

"Si, pero de esa forma no lograrás nada."

"¡Y quedarme aquí tampoco!¡Debo hacer algo por ella o si no…!"

"¡Guarden silencio!¿No ven que hay gente que quiere estar desmayada en paz?"

Los dos hombres voltearon a ver a su compañera, quien parecía haber salido del trance en el que estaba y lo veía con enfado… antes de ponerse a reír.

"¿Qué les pasa?¿Nunca habían visto a alguien en trance?" cuestionó la joven.

"Es lo que le dije, pero no entendía." Respondió Let.

"¡Cállate, Let!" Exclamó Música, antes de ver a la muchacha con confusión. "Elie, ¿Estás bien?"

La joven estaba por responder, explicándoles lo que le había pasado, cuando una frase apareció en su mente… una que no era suya.

"Muchas gracias, Elie…"

La joven sólo sonrió con alegría.

"Muy bien, Música, perfectamente bien."


-Planeta: Céfiro-

-Una hora antes-

Música de fondo: - 144-Autozam - Voice from Darkness- (Soundtrack: Magic Knight Rayearth)

El Master Mage de Céfiro, Clef, se encontraba frente al portal oscuro que conectaba su mundo con la galaxia Duat, uno que era sólo de ida, para evitar que algún ejército o un ser poderoso atravesara el corredor de la oscuridad e invadiera el mundo mágico. Sin embargo, la energía oscura tan intensa que provenía de la otra galaxia podía sentirse a pesar de ser un camino de ida. Esto provocaba que Clef deseara cerrar el portal, pero no podía hacerlo, al menos no hasta dentro de un rato.

"Parece que ya llegaron." Comentó el Silent Magician, líder de los hechiceros de la Royal Magical Library, David.

Clef alzó la mirada, viendo como Paris y Ascot caminaban hacia ellos, mientras que detrás de los dos Cefirians venían más personas de todo tipo. Los miró con seriedad, caminando hacia ellos.

"Así que ustedes son los que piensan ir a la galaxia Duat." Comentó seriamente.

Frente a él se encontraban siete Gold Saints, tres Bronze Saints, tres Shinigamis, dos Jedis, un Saiyan y dos humanos representando a los Dragon Knights, además de dos N-Warriors.

"Así es, Master Clef." Comentó Dohko. "Master Raphael nos contó de usted y que este mundo tiene la clave para viajar a la galaxia Duat."

"Es correcto." Respondió el Cefirian, señalando al portal. "Esa es la entrada a la galaxia Duat."

"¡Entonces no hay tiempo que perder!" Exclamó Ashoka, la joven aprendiz de Jedi.

"Antes de eso, les tengo que advertir algo." Interrumpió David. "Al parecer, los que viajaron anteriormente encontraron algo de… dificultades."

"¿Qué clase de dificultades?" cuestionó Byakuya, uno de los Capitanes del Gotei 13.

"Se separaron en mundos distintos. Creemos que fue a causa del portal que los trasladó a mundos separados, por lo que no se preocupen mucho si notan que ya no están con sus compañeros."

"No habrá problema." Comentó Hyoga. "Entonces, vámonos a…"

"¡Apártense de mi camino, debiluchos!"

De pronto, una figura pasó cerca de ellos a gran velocidad, introduciéndose en el portal oscuro para asombro de muchos. Varios de ellos pudieron escuchar una risa proveniente de esa figura, una risa algo diabólica.

"¿Qué fue eso?" cuestionó Paris. "No pude verla."

"Creo que era un hombre." Comentó Gohan. "Si estoy seguro que era un hombre."

"Y usaba una túnica blanca, como la de los Shinigamis." Inquirió Abán, pensando en un momento, antes de dirigir la mirada a los dos Capitanes y a la Shinigami. "¿Por casualidad esperaban a alguien?"

Byakuya sólo se quedó con los ojos cerrados, no queriendo responder, al igual que Rukia, quien bajó la mirada. Hitsugaya, viendo que sus compañeros no responderían, suspiró.

"Ese tonto de Kenpachi, lanzándose a lo desconocido sin tener ni una idea de lo que se enfrenta."

"¿Quién es este Kenpachi?" cuestionó Shun, caballero de Andromeda, con confusión.

"Kenpachi Zaraki, es un Capitán como nosotros, enviado por el Capitán Supremo para servirnos de apoyo, pero es bastante impulsivo, sólo piensa en pelear y muy pocas veces en el deber. Es fuerte, pero a veces es bastante frustrante."

"Probablemente Yaichiru, su Teniente, vaya con él." Expresó Rukia. "Será mejor darnos prisa. Kenpachi y Yaichiru tienen un pésimo sentido de la orientación. Podrían perderse para siempre en la galaxia Duat."

"Por mi no hay problema." Respondió el Capitán del hielo con indiferencia. "Pero vamos."

"Nosotros iremos con ustedes."

Los héroes voltearon a ver hacia atrás, viendo a dos personas que al parecer se acababan de materializar en el lugar. Eran dos sujetos con armadura blanca, un hombre y una mujer, preparados para la batalla. Lo más extraño era que… no emitían energía.

"No están vivos." Expresó Abán. "No puedo detectar sus energías."

"Es cierto, no nos dimos cuenta de que estaban aquí." Expresó Aioria. "¿Quiénes son ustedes?" cuestionó con autoridad el Santo de Leo.

"Momento." Comenzó Megaman, o Rock Light como ahora se llamaba, siendo el único que los reconocía. "Ustedes son…"

"Primer General del gran Mecron Empire, Lenz."

"Tercer General del Mecron Empire, Aura."

"Así que ustedes son dos de los generales que atacaron el Nintenverse hace unas semanas." Expresó Master Windu al ver a los dos robots. "¿Qué hacen aquí?"

"Hemos venido por ordenes de nuestro líder, Epion Prime, para que les ayudemos en su misión a la galaxia Duat." Expresó el Mecronet Lenz.

"¿Venir con nosotros?" cuestionó Mega. "Pero si anteriormente los vencimos. No tienen la fuerza para…"

"No nos subestimes." Respondió Aura. "Con la tecnología de los Mecronets y los Novaterrans hemos podido superar nuestros límites de fuerza. Quizás no seamos tan fuertes como ahora los N-Warriors que nos vencieron anteriormente, pero sabemos que les seremos de ayuda."

"Si eso es cierto, entonces pueden venir con nosotros."

"Nosotros también iremos con ustedes." Expresó una tercera voz, apareciendo frente a ellos dos nuevos guerreros… bueno, no tan nuevo que digamos. "God Warrior Megrez Delta, Korz."

"God Warrior Alioth Epsilon Warlene." Expresó la mujer a lado de Korz. "Nosotros, así como los Mecronets, también tenemos cuentas pendientes con Anubis."

"¿También vienen con nosotros?" cuestionó el Capitán Hitsugaya.

"Anubis destruyó de una forma indirecta nuestra galaxia, no podemos permitir que se salga con la suya." Dijo Korz con enfado.

"Todos nosotros hemos sido afectados por Anubis de una forma u otra." Comentó Aura. "Y ahora, nos hemos unido para finalmente regresarle todo lo que nos ha hecho."

"Entonces, tenemos que partir." Expresó Asokha, la joven Padawan. "¡Vayamos a patear su trasero!" exclamó, recibiendo una mirada algo indiferente de su superior.

Música de fondo: - 29-Doushi Clef- (Soundtrack: Magic Knight Rayearth)

Clef miró a todos los presentes con seriedad y alegría, viendo que todos mostraban esa mirada de sección en sus ojos. El hechicero sonrió para adentro.

"Me alegra tener que estar aquí con ustedes, guerreros de la Nova Alliance, es un placer para mi formar parte de esto. Puedo ver que todos tienen un gran espíritu de justicia y amistad, y que representarán ustedes los deseos y la esperanza de todos los habitantes de las galaxias cercanas, que no podemos ir a ayudarles." Expresó Clef con seriedad y alegría. "Buena suerte a todos, y regresen con bien."

"Gracias, gran mago Clef." comentó Dohko de Libra, mirando a los demás. "Partamos a la galaxia Duat a ayudar a nuestros compañeros."

"Tengan cuidado, el aura oscura del portal podría destruir sus almas si no se preparan." Comentó David.

"Lo tendremos en cuenta." Respondió Saga de Gemini. "¡Saints, vamos!"

"¡Si!"

Los siete Gold Saints de Gemini, Leo, Virgo, Libra, Capricorn, Aquarius y Piscies, además de los Bronze Saints Dragon, Cygnus y Andromeda, corrieron hacia el portal, entrando en él.

"¡Nosotros también!" Exclamó Gohan. "¡Vamos a la galaxia Duat!"

"¡Es todo o nada!" Exclamó Maam. "¡Vamos, maestro!"

"Oye, espera, ¿no debería ser yo el que dijera eso?" preguntó Abán, mientras los dos entraban en el portal.

Los demás estaban entrando en el portal, los tres Shinigamis y dos Jedis detrás, así como los dos God Warriors y los dos Generals Mecronets. Viku miraba el portal con cierto temor, ya que podía sentir la energía oscura emanar de él, sabiendo que eso estaba más allá de sus límites. Entonces, una mano se posó en su hombro, tranquilizándolo.

"Anda, debemos seguir." Comentó Rock, el Megaman original, imprimiéndole seguridad al joven. "Estaré contigo por si necesitas ayuda, recuerda que yo también soy un 'novato' en esto de pelear contra seres poderosos de otras galaxias y en esto de los N-Warriors. Vamos."

"¡Cierto!¡Vamos!" Exclamó Viku, con nuevas esperanzas, corriendo hacia el portal. "¡Aquí voy, galaxia Duat!"

Y así, todos los guerreros de la Nova Alliance que se habían juntado en Céfiro partieron a la galaxia Duat, llevándose con ellos la esperanza de todas las personas de la alianza.

"Buena suerte, guerreros…" expresó Clef, permaneciendo frente al portal oscuro.

-

Los nuevos héroes que iban a la galaxia Duat viajaban por el corredor oscuro que los anteriores habían cruzado hace unas horas. Muchos de ellos sentían un dolor intenso, al ver como las almas en pena atravesaban sus cuerpos e intentaban apoderarse de sus almas. Sólo los Shinigamis, los Mecronets, y en una menor escala los Gold Saints, no se veían afectados por esto.

Abán, quien no era guerrero de la galaxia Quest, podía viajar por ese corredor gracias a la bendición de la Madre Dragón, un hechizo poderoso que le serviría de defensa en esa ocasión. Su alumna Maam estaba con él en ese escudo para protegerse de los efectos del viaje. Aún así, podían sentir como sus almas eran jaladas de sus cuerpos y tenían que hacer todo lo posible por no perderlas.

Rock tenía que sujetar a Viku por un brazo, ya que su falta de Nova Crystal podría hacer que el joven mago perdiera su alma, teniendo que darle un poco de su aura para protegerlo.

"¿Cuánto falta para llegar?" cuestionó Ashoka. "¡Esto ya no me está gustando!"

"¡Puedo ver una luz!" Exclamó Gohan, mirando al frente, justo antes de que todos comenzaran a sentir una especie de turbulencia en el aire. "¿Qué está pasando?"

"Debe ser el problema que el mago Clef nos comentó." Expresó Shura de Capricorn. "¡Estén alertas, quizás nos vayamos a separar!"

"¡Aquí vamos, galaxia Duat!" Exclamó Viku con ánimos, mientras todos se volvían energía y salían del corredor oscuro, llegando así a al galaxia de la muerte.

-

Música de fondo: - 154-Sacred Moon- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

Poco a poco se fueron despertando los guerreros, dándose cuenta de que estaban en mundos desérticos, sólo arena se podía ver hasta el horizonte. Se habían separado, justo como Clef les había dicho, en siete grupos:

Shaka se encontraba con Gohan; Aioria, Rukia y Abán estaban en otro mundo; Saga, Shun, Lenz y Windu habían caído juntos; Rock se encontró con Shura, Warlene y Viku; en otra parte, Dohko, Shiryu, Korz y Maam despertaban, al igual que Afrodita, Byakuya, Aura y Asohka en otro planeta distinto, mientras que Camus, Hyoga y Hitsugaya miraban al firmamento en el planeta donde estaban.

En donde estaban Shaka y Gohan, pudieron sentir la presencia de alguien más, dando varias vueltas al planeta en varias direcciones. Pronto descubrieron que se trataba del Capitán Kenpachi, quien se detuvo al verlos.

"Así que un crío y un monje ciego están conmigo… que mala suerte." Comentó el Capitán.

"¿Que?" cuestionó Gohan, no con enfado, sino con confusión.

"No importa, no me molesten, tengo que buscar donde están los hombres fuertes."

"Pero, señor…"

"¿Que quieres, chico?" cuestionó.

"Bueno… yo…"

"Habla rápido, no tengo tiempo."

"Lo que el muchacho quiere decir es que no encontrarás nada si das vueltas en círculos." Comentó Shaka.

"¿Y tu quien eres, rubio?"

"Creo que mejor nos presentaremos luego, tenemos que seguir."

"¡Hey, hey!" Exclamó una pequeña niña de cabello rosado que apareció detrás de Kenpachi. "¿Saben donde están los demás?"

"uh…" respondió Gohan, activando el N-Mod que tenía en su muñeca, que le señaló en una dirección. "Creo que es por allá. Ahí deben de estar los demás."

"¡Entonces vamos, Yaichiru!" Exclamó Kenpachi, sonriendo con algo de arrogancia y con ansias de luchar. "¡Oponentes fuertes, voy por ustedes!"

"¡Yay, vamos Ken-chan!" Exclamó la joven Teniente, mientras el Capitán corría a gran velocidad en la dirección que Gohan le había indicado.

El joven Saiyan sólo suspiró, sabiendo que ese hombre sería algo difícil de acostumbrarse.

"Bueno, creo que será mejor seguirlo." Comentó Shaka con tranquilidad.

"Es cierto, no vaya a perderse." Expresó Gohan.

"Entonces vámonos."

Dicho esto, Gohan se convirtió en Súper Saiyan y voló velozmente, mientras Shaka usaba su velocidad luz para correr, pronto alcanzando a Kenpachi y a Yaichiru, mientras el primero sonreía al ver que sus compañeros eran bastante fuertes y hábiles… y que lucharía con ellos después de esta misión.

Los grupos se habían formado, los refuerzos llegaron a la galaxia Duat, mientras los demás N-Warriors seguían adelante. La batalla final estaba cerca, y el destino de las dos galaxias pronto se revelaría.


-Planeta: Novaterra-

Raphael se encontraba en su trono, viendo por medio de varias pantallas de luz cientos de datos de información acerca de la guerra, los planetas humanos conquistados por las fuerzas de Anubis, los que aún son libres y aquellos que están a mitad de la guerra. Más del cuarenta por ciento de los planetas humanos del Nintenverse habían caído en manos de las fuerzas de Anubis. De continuar así, en dos o tres semanas llegarían a Novaterra. Entonces, alzó la mirada, haciendo sentido como el aura de varias personas, a varios de años luz de ahí, había desaparecido.

"Así que ya se han ido… interesante." Comentó el hechicero, antes de mirar de reojo hacia un lado, una zona oscura del salón. "Y tu ¿Estás seguro de que no querías ir?"

Un joven, de cabello plateado y con una apariencia de unos dieciséis- diecisiete años de edad, se encontraba recargado detrás de la columna, con una capa negra sobre sus ropas para poder pasar desapercibido en las sombras. Este joven, quien tenía sus ojos cerrados en ese momento, volvió a abrirlos, dejando ver unos penetrantes ojos amarillos.

"Sabe que no puedo hacer eso." Comentó el joven. "Nosotros no nos llevamos bien con los Jedis."

"Es cierto." Expresó Raphael. "Olvidaba ese detalle… Sith Lord Silver."

El joven salió de las sombras, mirando a Raphael con seriedad.

"Sabe que ya he dejado de ser un Sith Lord."

"Salir del lado oscuro de The Force no es algo fácil de hacer, eso deberías saberlo."

"Lo sé, pero después de la traición que tuve, ya no quiero tener que ver con los Siths de la galaxia Force. Aún así, no puedo encontrarme con un Jedi… no lo entenderían."

"Y supongo que yo si, ¿no? Después de todo, haz estado aquí conmigo desde hace unos meses sin que los demás N-Warriors te detectaran."

"Aún tengo algo que hacer… y por el momento, estoy a su disposición."

"Por supuesto, aunque debes entender que, por ser Sith, no puedo confiar en ti por completo, aunque me hayas demostrado que eres leal."

"La mayoría de los Siths son así; traidores, desleales, muy inteligentes para usar a otros para cumplir sus objetivos. Pero le aseguro que es diferente conmigo."

"Y aún así, sólo tengo tu palabra."

"Claro…"

"Bien, si quieres de verdad ganar mi confianza, entonces prepárate, tengo una misión para ti."

"Si es luchar para defender su galaxia, sabe que yo no…"

"Es algo más, algo diferente… las instrucciones están en tu habitación."

"Entiendo… entonces, me iré a preparar y saber que es lo que quiere."

"Claro."

Y con esto, el ex-Sith Lord comenzó a caminar, dirigiéndose hacia su habitación secreta, dejando a Raphael solo, pensando en varias cosas.

"Cierto… en esta era de guerras, necesitamos aliados… no importa quienes sean…"

Fin del Capitulo 40


NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)

Alan: Hola, soy Alan. Mientras luchamos, en el Nintenverse también se efectúan batallas por la supervivencia.

Kristal: Sólo espero que estén bien… oye, hay gente que no es de ningún Anime o Videojuego… ¿Quiénes serán?

Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: Heroes del Nintenverse, Pt1.

Kristal: Alan-kun, ¿Quienes son ellos?

Alan: No tengo idea…

ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)


Saiyan X dice: Bueno, ¿Que tal? otro capítulo más para la colección. ¿Que les pareció? Bueno, no tengo mucho que decir, más que los veo el siguiente Sabado...

Bueno, nos vemos.

-Saiyan X logged off-